Lo admito… me da miedo hablar :v

Ay en serio no se como hablar… okay lo intentare…

Hola! (muere a causa de una turba furiosa que la esperaba en la esquina de su casa)

¿Cómo están chicos? Espero que bien jejeje yo he estado bien estos meses… ay a quien engaño… perdónenme chicos no quise ausentarme por tanto tiempo la verdad u.u planeaba subir un adelanto en diciembre, sin embargo la inspiración no llegaba, de hecho apenas ahorita estoy volviendo a escribir :V

Tuve problemillas con eso de ¿Quién soy?¿Soy importante? En fin ya lo supere asi que seguiré escribiendo mientras la escuela me lo permita (nótese que debería estar haciendo un reporte de micología) los extrañe demasiado ¿Y quién no lo haría? Ustedes mis chicos son adorables. Espero no estén molestos conmigo o realmente estaría muy triste.

¿Qué le paso a Mitzy en lo que no estuvo escibiendo? Me volvi darks, (lo deje por que no me veia bien) teñi mi cabello de morado (ese si me gusto) fui a culiacan (sobrevivi) fui al gym (volvi a sobrevivir) me uni al lado obscurro de la fuerza, conoci a un lindo jedi, escribi un one-shot (que quizá se vuelva una serie de historias independientes que conformen una historia, todo depende de la aceptación del publico, lo pueden leer si quieren se llama Crawling to you y si pueden dejen un comentario para ver si es que si es factible seguiro jaja) cuide a mi extraño hermano en vacaciones (creo que soy inmortal) hay hice tantas cosas que no me dejaron continuar escribiendo en fin no tengo una buena excusa. Pero en fin solo me toca recompensárselos con un cap largo y con la promesa de que seguire escribiendo hasta que esto se tenga que acabar, porque saben que los quiero (inserten un corazón enorme)

Estoy triste por que no pude deseares feliz navidad y feliz año nuevo, sin embargo como soy yo dire que espero tengan un excelente año, coman todo lo que su cuerpo pueda, no tengan culpas, no repriman nada de lo que sienten y si quieren hacer algo… háganlo asi sin mas no tomen en cuenta la opinión de los demás ya que despues de todo el unico juicio que les debe importar es el de ustedes mismos, jamas lo olviden, están en este mundo para dejar un pedazo de ustedes grabado, ya sea en un corazón, en una familia o en una comunidad. Son valiosos y siempre lo serán. Tengan el mejor año, los mejores días y que las oportunidades que les lleguen sean aprovechadas… hagan el amor, coman sano y recuerden como personas son hermosas le cueste lo que le cuesta a quien sea

Los quiero.

Bien ya entre en calor asi que a mi parte favorita: contestar reviews.

betterWithACupOfCoffee: jajaja cuando leas lo de la carta, bueno no cuando todas lean lo de la carta, una de dos o me matan o no se que me hacen… en fin hola :3 como te la has pasado? Espero que bien y tambien espero poder ver un comentario de nuevo o si no realmente sufriría. La maestra de Alba me recordó mucho a una de mis adorables maestras de la prepa… era tan malvada pero tan buena… :,) que tiempos. Siempre logras hacer que me sonroje. En serio adoro tus comentarios :3 asi como tambien adoro tus consejos, los cuales me han ayudado bastante. Te dejo este cap y espero que te guste.

Celeste de Piscis: hola señorita te digo lo mismo cuando lean lo de las cartas muchas en serio me querrán mutilar, en fin gajes del oficio. Me pone feliz que te haya agradado todo este concepto raro de un Albafica mujer. Eso me hace pensar que la cosa tiene futuro. Me alegra haber aclarado tu duda del jardin y ya sabes cualquier cosa aquí estoy para resolver con gusto todas tus dudas. Tambien me gusta Linkin Park. Saludines.

Alhaja: hola! Estoy bien gracias ¿Cómo estas tu? Cielos tanto tiempo jajaj espero te acuerdes de mi o sufriré :V que te parece aquí estoy, completita, enterita, mejorada y recargada, soy Mitzy 2.5 :) compuesta de fibra de titanio y mucha mucha imaginación que estoy dispuesta a explotar por ti y por todos los que leen la historia. Pensé sobre lo que me dijiste de degel y bueno que te puedo decir… en este fic se ve la decisión que el tomara sobre eso. Hay espero en serio te guste y no lo haya hecho muy Oc y si es asi avísame y con gusto lo corregimos.

Ariassune: Chica! Hola :3 ¿Cómo te va? Espero estes muy bien y sigas por estos rumbos, admito que me pone feliz volver a escribirme con usted señorita :3 si la presencia de sisifo usted quiere tener la prescencia de Sísifo aunque sea por poco tiempo usted tendrá (eso sono muy Yoda?) en fin esto que tengo hoy es todo lo que tengo por ahora y esto es lo que ofresco asi que espero que te guste :3

Ana : TwT perdón por haber abandonado el fic por tanto tiempo, admito qu te extrañe a ti y a todos los demás admito que me puse a escuchar la música que dijiste en tu comentario y admito que cuando me sentía mal por ese chico recordaba tus palabras. Sobre redactar largo descuida eso me agrada ya que demuestra que hay una buena confianza :3 . Con respecto al club que te parece si dejamos fuera al platano y al kiwi, ellos serán como los tipos malos de un shonen, aunque admito que de plátano solo me gusta el dominico porque parece que son los bebes de una familia grande de platanos (el platano macho el papa, el platano hembra la mama, el platano manzano la tia que cae mal y el dominico el dulce hijito). Tu pizza se me antojo tanto :3 en serio no te imaginas cuanto, y estoy segura de que cuando pueda ir al D.F la probare! En culiacan comi unas gorditas con guisado de machaca que estuvieron deliciosas ¿las has probado en alguna de tus tantas travesisas? Si no es asi, pues te las recomiendo, eso y su pozole :3 ahh ese pozole *º* . Creo que ya se me hizo costumbre hablar de comida jaja perdón :( . Espero te guste este capítulo.

También quiero agradecer a aquellos que leen este fic actualización a actualización, hombres, mujeres, ustedes son lo mejor. No importa si no dejan comentario… con que sepa que están ahí me basta y me sobra. Gracias también a las personas que pusieron esta historia como favoritos, enserio se los agradezco, intentare dar lo mejor capitulo a capitulo.

Las ondas en el agua de vez en cuando cuentan historias, muchas otras veces cuentan terribles verdades, entre las cuales muchas llegan inclusive a romper los corazones de los que lo llegan a escuchar, déjenme compartir aquello que mis amigos los espíritus siempre me dicen: los personajes expuestos en esta historia, a excepción de alguno que otro Oc, son propiedad del maestro Masami Kurumada y Shiori Teshirogi.

Aunque si me perteneciera la historia Seiya seria mas guapo xD

Anotaciones:

"Cursiva entre comillas": Pensamientos de los personajes

"Entre comillas normal" Títulos de algo o nombres de pueblos.

Cursiva normal: Recuerdos.

oxoxo: salto de tiempo ya sea a mediano largo o corto plazo.

- Albafica – volvió a decir mientras se acercaba a la chica apresuradamente, deteniéndose a unos cuantos pasos de su amiga - ¿Cómo? – fueron las únicas palabras que le permitió decir el ardor intenso que se había instalado en su pecho a causa de la gran euforia que experimentaba al ver a su amiga después de tanto tiempo.

- mi maestra me permitió salir – fue lo único que dijo Albafica con su característica voz fingida, mientras enfocaba la vista hacia el suelo tratando de ocultar fallidamente el ligero sonrojo que lentamente se apoderaba de su rostro.

- es bueno verte pequeño Albafica – hablo el santo dorado de Aries provocando que Albafica subiera su mirada de golpe, únicamente para encontrarse fija sobre ella la profunda mirada esmeralda del santo, quien se había detenido en el final de las escaleras con los brazos cruzados.

- opino lo mismo maestro Naveed – dijo Albafica con una tímida sonrisa adornando sus labios.

- maestro Naveed buenas noches – saludo Sísifo con una cálida sonrisa.

- buenas noches Sísifo – saludo el santo con una media sonrisa - ¿Cómo está tu hermano? – pregunto mientras se acercaba un poco más al grupo de chicos.

- muy bien – respondió el chico mientras apartaba con su mano derecha los mechones dorados que bajaban rebeldemente por su rostro – aunque está ligeramente nervioso.

- no lo dudo – dijo el santo mientras posaba su mirada hacia el cielo – nos encontramos a principios de Febrero – dijo con un suspiro mientras lentamente volvía a posar su mirada en los chicos – y en dos meses más tendrás tu combate.

- mi hermano cree que aún no estoy listo – dijo Sísifo débilmente.

- nunca se está listo del todo – dijo el santo sonriendo – eso es lo que lo hace interesante – ante aquellas palabras Albafica y Shion se miraron el uno al otro e inconscientemente intercambiaron una débil sonrisa, sabían que no iba a ser fácil para ninguno de los dos, sin embargo estaban seguros de que se apoyarían mutuamente – Shion, Albafica – llamo el santo, provocando que ambos chicos se irguieran al instante – necesito hablar a solas con Sísifo.

Los chicos asintieron con la cabeza y rápidamente se alejaron del lugar escaleras abajo, con dirección al coliseo de entrenamiento. Dejando a solas al santo dorado de Aries y al futuro santo dorado de Sagitario.

- ¿Qué es eso que te tiene tan angustiado como para hacerte venir desde Leo hasta Aries pequeño Sísifo? – pregunto el santo tranquilamente.

El chico lo miro fijamente, reflejando en su mirada una mezcla extraña entre tristeza y preocupación.

- últimamente he notado que mi hermano no ha parado de toser – dijo el chico de manera intranquila.

oxoxo

Shion siguió en completo silencio los pasos de Albafica escaleras abajo, sintiendo en gran parte de su cuerpo un hormigueo que a cada paso que daba se volvía un poco más insoportable, había esperado tanto tiempo por el momento de volver a ver a su amiga, llegando incluso a imaginarlo, y sin embargo en esos momentos se sentía inseguro sobre lo que haría o diría.

El chico soltó un suspiro antes de clavar su mirada en los delicados mechones azules que se mecían sobre la delgada espalda de su amiga, el cabello de Albafica había crecido más, asi como lo había hecho ella, llegando incluso a superarlo en estatura por unos escasos centímetros. Una delicada sonrisa surco el rostro del chico, había demasiadas cosas de las cuales tenía que hablar con su amiga.

Albafica continúo caminando y a pesar de ya haber llegado a los límites del santuario, no quiso detenerse, continúo caminando sin rumbo aparente y una vez que estuvo cerca del bosque supo a donde la llevaban sus pies, reprimió un suspiro al escuchar las pisadas de Shion tras de ella y continuo caminando hasta legar a aquel lago que a pesar de carecer de aquellos destellos luminosos se mantenía igual de bello que la primera vez que lo habían visitado.

- pareciera que su floración es perpetua – comento la pequeña en un susurro.

- son como tú… – dijo Shion haciendo que Albafica se sobresaltara ligeramente.

"hermosas" fue lo que Shion evito decir cortando su frase, sabiendo de antemano lo mucho que le molestaba a su amiga que la relacionaran con la palabra hermoso, sin embargo Albafica había entendido perfectamente lo que su amigo había querido dar a entender y lentamente se dio la vuelta, quedando cara a cara con su amigo, delatando aquel débil sonrojo que se esparcía por sus mejillas.

- Shion… - fue lo único que Albafica dijo con su ronca voz antes de lanzarse de manera despreocupada hacia los brazos de su amigo, el cual la recibió gustoso, permitiendo que ambos se fundieran en un silencioso abrazo.

No había palabras, no había miradas, solo existía la extraña sensación de calidez que se instauraba en el pecho de Shion al sentir posada sobre su hombro de manera delicada la cabeza de Albafica, como el estremecimiento que causaba la corriente eléctrica que inundaba su cuerpo al deslizar entre sus dedos las finas hebras de cabello azul que bajaban como ríos sobre la espalda de Albafica.

- te extrañe – murmuro Shion sintiendo como un calor abrasante se asentaba en sus mejillas.

Sabía que ahí nadie más escucharía, sabía que estaban solos, sin embargo, quería estar seguro de que su amiga fuese la única en escuchar aquellas palabras. Sintió como los brazos de su amiga se tensaban, sin embargo antes de agregar algo más que pudiese corregir su posible error sintió como los brazos de Albafica se envolvían alrededor de él con más fuerza.

- y yo a ti – dijo de manera delicada sorprendiendo a Shion, sabía que su voz no era como la que siempre fingía, sin embargo le sorprendía que a pesar de todo no hubiese mucho cambio entre su voz real y la fingida.

Shion lentamente se separó de Albafica y la miro a los ojos, perdiéndose en la inmensidad de aquellas hermosas lagunas azules. La pequeña sonrió cohibida y soltó un suspiro casi imperceptible. Era demasiado cómodo estar de esa manera ahí.

- eh entrenado demasiado – dijo Shion torpemente, cortando aquel silencio que se había apoderado del lugar.

- yo también he entrenado demasiado – dijo Albafica sonriendo – creo que mis rosas son mejores día a día.

- estoy seguro de que es asi – respondió Shion devolviéndole la sonrisa – el maestro Lugonis seguro estará alegre al ver… - sin embargo no pudo continuar hablando al ver como la mirada de Albafica se ensombrecía – aun no sabes nada de él ¿no es asi? – pregunto preocupado.

- en todo este tiempo no me ha llegado ni una sola carta – respondió Albafica con la mirada baja – no sé si siga vivo – dijo con la voz cortada – Shion no quiero que mi maestro muera – dijo Albafica levantando su cabeza para posar su vidriosa mirada en los ojos avellana de Shion.

- no te desanimes Albafica – dijo Shion afligido – faltan dos meses para el encuentro entre tu maestro y Sísifo – soltó Shion llamando la atención de Albafica.

- ¿y eso que tiene que ver? – pregunto confundida Albafica mientras alzaba una ceja.

- tu maestro debe volver para el combate o Sísifo no podrá ser un santo dorado – afirmo Shion de manera confiada.

- puede combatir con cualquier otro – dijo Albafica mientras negaba.

- no, no puede – dijo Shion mirando fijamente a su amiga – por algo eligieron a tu maestro para ese encuentro, tu maestro es demasiado fuerte y estoy seguro de que volverá pronto.

Albafica suspiro resignada sabiendo que por más palabras negativas que le dijese a Shion el no dejaría de intentar animarla, afirmo tímidamente y se sintió mejor, ya que después de todo los argumentos de Shion eran lo suficientemente seguros como para llegar a tranquilizarla, se encogió de hombros y correspondió con una tímida sonrisa a la gran sonrisa que en esos momentos Shion le regalaba.

- gracias – dijo Albafica y comenzó a caminar hacia la orilla del lago – ¿vienes? - pregunto Albafica al sentir como su amigo se mantenía rezagado en donde momentos antes habían estado abrazados, recibiendo como respuesta una torpe afirmación por parte de Shion – hoy está muy obscuro ¿no crees?

- hoy no hay insectos – dijo Shion mientras miraba las ondas causadas por los peses que de vez en cuando salían a la superficie del lago – los insectos mueren con el frio –dijo volteando a ver a Albafica, únicamente para descubrir que ella se encontraba mirando hacia enfrente con sus manos entrelazadas detrás de su cuerpo – ¿quieres ver algo interesante?

Aquella pregunta tomo desprevenida a Albafica, quien se sobresaltó momentáneamente, sin embargo al instante recobro la compostura y tras una ligera inclinación de cabeza observo como Shion cerraba los ojos mientras su cosmos se elevaba cada vez más, hasta que de un momento a otro se detuvo y desapareció de la percepción de Albafica logrando confundirla, sin embargo aquella confusión no duro mucho en ella ya que al instante fue reemplazada por un sentimiento de asombro originado a partir de la hermosa vista que presenciaba. Aquel lago y gran parte del bosque que lo bordeaba, de un momento a otro se había iluminado por una infinitesimal cantidad de partículas brillantes y doradas, que danzaban con su efímera luminiscencia de manera delicada y sin rumbo fijo a lo largo de todo el lugar, dándole a todo el entorno un toque de especial hermosura.

- ¿tú lo hiciste? – pregunto Albafica maravillada por los destellos luminiscentes.

- si – respondió Shion quien aún se mantenía con los ojos cerrados - es el inicio de una técnica que aprendí recientemente.

- me encanta – dijo la chica logrando sacarle una sonrisa a Shion.

- me alegra que te guste – dijo abriendo los ojos a la par que el efecto lumínico desaparecía, dejando el lugar a disposición de la luz de la luna nuevamente – aun debo perfeccionarlo.

- ¿Cual el nombre de la técnica?

- Stardust Revolution – afirmo Shion con orgullo – es una de las mejores técnicas de Aries.

Albafica sonrió tras escuchar las palabras y cruzando los brazos se dejó caer pesadamente sobre el arcilloso suelo que había debajo de sus pies, una vez ahí miro a Shion quien aún se mantenía de pie y le dedico una tímida sonrisa a la cual Shion correspondió antes de sentarse a su lado. Ambos se mantuvieron sentados a la orilla del lago, conversando acerca de todo lo que habían experimentado y sobre los pesados entrenamientos a los que sus maestros los sometían día a día mientras lanzaban piedras hacia el rio en una competencia no proclamada, hasta que sintieron como la temperatura descendía, decidiendo asi que sería mejor volver al santuario.

- ¿Cuándo volverás a salir? – pregunto Shion una vez que estuvieron cerca de los límites del santuario.

- no lo sé – respondió Albafica con tristeza.

- cuando lo hagas puedes ir a Aries – dijo Shion mientras miraba hacia el lado opuesto del que se encontraba Albafica – si quieres – se apresuró a añadir antes de comenzar a caminar aún más deprisa.

Albafica únicamente sonrió y comenzó a caminar tras él, sin embargo antes de que ambos pudiesen subir el primer escalón hacia Aries un intenso destello carmesí impacto contra la loza a pocos centímetros del pie de Shion creando un profundo agujero.

- no esperaba verte tan pronto niño bonito – aquellas palabras retumbaron a lo largo de toda a escalinata, acompañada del sonido de pisadas – honestamente no creía lo que el maestro Naveed nos había dicho sobre tu presencia – a cada palabra las pisadas comenzaron a sonar más cercanas – pero al verte ahí veo que era cierto.

Albafica y Shion miraron hacia el frente, más de la mitad de las escaleras que dirigían hacia el templo de Aries se mantenía inmersa en una profunda obscuridad, sin embargo aquellas pisadas seguían acercándose, hasta que de un momento a otro vieron salir de entre la obscuridad a las dos figuras de sus dos amigos, Kardia caminaba hacia ellos demostrando una ancha sonrisa en el rostro mientras su larga y enmarañada cabellera azul se mecía simulando tener vida propia, seguido de Degel quien a pesar de mantenerse sereno, mostraba cierto nerviosismo en su mirada.

- es bueno verlos nuevamente – dijo Albafica trabajosamente mientras paraba con el antebrazo una patada que Kardia le había lanzado de manera precipitada desde lo alto de las escaleras.

- has mejorado bonito – dijo Kardia con una sonrisa – esos demonios hacen un buen trabajo – dijo Kardia burlonamente.

- no son demonios – dijo Albafica completamente molesta mientras inconscientemente elevaba su cosmos – son mujeres y son muy amables – dijo Albafica furiosa.

- si tú lo dices… - dijo Kardia restándole importancia al asunto con una mano, haciendo que Albafica se molestara aún más.

- oye tu… - comenzó a hablar Albafica.

- déjalo ser Albafica – interrumpió Degel tranquilamente – ambos sabemos que tan bestia puede llegar a ser.

- ¿Acaso quieres que te perfore el cuerpo? – protesto Kardia al instante, sin embargo se cayó instantáneamente al ver la mirada furiosa que su amigo le dedicaba.

- me alegra mucho verte de nuevo Albafica – dijo Degel ignorando completamente a Kardia quien se cruzó de brazos molesto y miro hacia otro lado de manera desinteresada.

- a mi también me alegra mucho verte Degel – dijo Albafica mas relajada.

- cuánto tiempo más vas a estar por aquí – pregunto Degel intentando sonar normal, sin embargo desde lo más profundo de su ser esperaba que su amiga pudiese estar con ellos por más tiempo.

- solo un pequeño rato más – respondió Albafica.

- entonces sería bueno aprovechar el tiempo – dijo Degel tranquilamente haciendo que con sus palabras Shion frunciera el ceño de manera inconsciente.

- eso sería bueno – contesto Albafica sonriendo provocando que un hormigueo subiera por el estómago de Shion.

Degel sonrió y se acercó nuevamente a las escaleras, donde se sentó, para posteriormente comenzar a hablar de manera tranquila con Albafica y Shion, revelando que después de que ella se hubiese ido a entrenar con las Amazonas del santuario, tanto el cómo Kardia se habían mantenido entrenando de manera intensiva por dos meses en Blue Graad, asi como también hablaron de los más recientes avistamientos de espectros, cosa que hizo que Albafica se preocupara aún más, ya que después de todo, temía por su maestro que se encontraba fuera del santuario a causa de los mismos.

- espero poder ver uno y pelear con el – interrumpió Kardia los relatos de Degel con una sonrisa arrogante dibujada a lo largo y ancho de su rostro.

- te ganaría de inmediato – respondió Degel desinteresado, provocando en los rostros de Albafica y Shion una débil sonrisa.

- eres un aguafiestas – refunfuño Kardia a la par que se cruzaba de brazos.

- y tu un imprudente – respondió Degel.

Albafica los miro, discutir ignorando completamente su existencia y la de Shion, el debate se había vuelto tan intenso que no le extrañaba que en cualquier momento Degel comenzara a recriminarle a Kardia por ocuparse de mantener siempre sucio el templo de Acuario, ante tal posibilidad una débil sonrisa se asomó por su rostro, no iba a negar que había extrañado a sus amigos y futuros camaradas, sin embargo tampoco iba a confesar que los había extrañado.

Shion se quedó estático al ver la débil sonrisa que se había dibujado débilmente en los labios de Albafica, había visto esa sonrisa muchas veces antes y como siempre le pasaba cuando la veía sonreír asi soltó un débil suspiro que fue escuchado únicamente por Degel, quien al instante desvió su mirada de la de Kardia para posarla en Shion, únicamente para descubrir que la manera en la que el veía a Albafica no le agradaba en lo absoluto.

- ¿Son guantes nuevos Albafica? – pregunto Degel sin dejar de mirar a Shion, quien se desconcertó cuando al voltear recibió la gélida mirada de su amigo.

- ¿estos? – pregunto Albafica levantando su mano izquierda y señalando el guante con la derecha.

- no me ignores – replico Kardia al ver como la atención de Degel se centraba en Albafica.

- si – respondió Degel ignorando a Kardia – esos.

- hay veces en las que no los soporto – resoplo Kardia molesto mientras volvía a apartar su mirada de Degel.

- no lo son – contesto Albafica – estos son lo que he usado desde siempre – dijo estirando la mano hacia Degel para que viera que en efecto eran los mismos guantes que meses atrás su maestro le había regalado.

- puedo tomarlos por unos momentos – pregunto Degel al ver las cuarteaduras en el cuero de los dedos índice y mayor.

Albafica lo miro dudosa, aquellos guantes eran su mayor tesoro y nunca se los quitaba de no ser que fuese para comer, asearse o en un caso muy especial, sin embargo asintió de manera nerviosa sabiendo que podía confiar en que su amigo los cuidaría. Degel sonrió complacido al ver como Albafica asentía nerviosamente a su petición y con sumo cuidado deslizo su mano izquierda por encima del inicio del guante, únicamente para sostener de manera delicada el brazo de Albafica, mientras con su mano derecha retiraba el guante de la mano de la chica, rozando la palma de su mano con sus dedos accidentalmente.

Albafica sintió como lentamente sus mejillas se iban calentando cada vez más y en un intento de mitigar el calor poso su mano desnuda en su mejilla de manera disimulada, sin embargo esto en vez de ayudar hizo que la temperatura en las mejillas de la chica aumentara.

- Albafica ya es muy tarde – hablo Shion tajantemente al ver la reacción de su amiga – deberías volver al bosque de las amazonas - Albafica apenas lo miro antes de levantarse para despedirse de manera ambigua de un irritado Kardia y un Degel distraído – te acompañare a las orillas del bosque – dijo Shion levantándose de su asiento para alejar a Albafica de ahí de manera rápida y sin problemas, dejando tras de sí a sus amigos.

Caminaron en silencio hacia el bosque y una vez que estuvieron a las orillas Albafica se despidió de el con una sonrisa y una mirada distantes. Oh como odiaba eso, odiaba que alguien pudiera distraer a su amiga de tal manera, odiaba a Degel cuando se comportaba asi, odiaba a su maestro por informarle a Kardia y Degel de la visita de Albafica, odiaba aquel dolor punzante que en esos momentos se asentaba en su pecho y más que nada se odiaba a si mismo por no saber cómo controlar esos asquerosos celos que únicamente le nublaban los sentidos.

-te veré después Shion – dijo Albafica aun perdida – la pase bien.

El chico la miro darse la vuelta antes de que el también se despidiera y sintió como algo se atoraba en su garganta. "Albafica" la llamo Shion mentalmente al saber que aquello que le impedía hablar era ni más ni menos que dos simples palabras.

Albafica detuvo su andar y volteo desconcertada al escuchar la voz de Shion en su mente, encontrándose con que su amigo se encontraba completamente rojo "¿Que ocurre Shion?" hablo la chica a través de su cosmos.

Shion aspiro hondo al escuchar su voz, no había vuelta atrás debía decirle que la quería "cuídate mucho" aquellas palabras salieron de su mente y llegaron a la de Albafica quien únicamente pronuncio un amigable "ti también" y se dio vuelta para continuar su camino y adentrarse a la espesura del bosque.

El chico se quedó plantado en su lugar, no se movía, no decía nada más, el únicamente pensaba en lo cobarde que había sido al no haber dicho lo que sentía y al mismo tiempo agradecía su inseguridad, ya que, después de todo aunque él le confesara sus sentimientos a su amiga, jamás podría tener algo debido a su condición.

oxoxo

Albafica continúo adentrándose hacia el bosque desconcertada, las acciones de Degel habían logrado hacer que un mar de emociones se arremolinaran en su cabeza, haciéndola dejar de lado todo su raciocinio. Una sonrisa surco el rostro de la chica de manera inconsciente y en un intento de mitigar el calor que comenzaba a apoderarse de sus mejillas poso su mano izquierda en una de ellas, quedando helada al descubrir que, a diferencia de su mano derecha, esta se encontraba sin su preciado guante. Los nervios se apoderaron de su cuerpo y un escalofrió recorrió su espina dorsal, no recordaba si Degel le había devuelto su guante o no y temía haberlo perdido a causa del embelesado estado en el que se encontraba.

Dio media vuelta y sin más comenzó a correr el largo trayecto hacia la salida del bosque, evadiendo ágilmente las manchas obscuras causadas por las sombras de los arbustos que conformaban en sotobosque del lugar. Salió agitada del bosque, deteniéndose a tomar un poco de aire bajo la luz de la luna llena que se alzaba imponente ante el todo el santuario, confiriéndole un aire de tranquila belleza, sin embargo al volver su mirada hacia el frente descubrió sentada sobre un pilar derrumbado, una figura que logro robarle lo poco que le quedaba de aliento.

- Degel – logro articular Albafica mientras jadeaba ligeramente.

- olvidaste esto – dijo el chico de manera seria a la par que le mostraba el guante negro que sostenía de manera firme en una de sus blancas manos logrando sacar al instante una sonrisa del rostro de la chica – no estaba seguro de entrar al bosque – dijo el chico mientras caminaba hacia Albafica – asi que decidí esperar hasta que notaras la ausencia de tu guante y volvieras – dijo al quedar de frente con Albafica.

- pude haber tardado mucho – dijo Albafica mientras lo miraba fijamente.

- no importa – dijo Degel mientras tomaba la mano desnuda de Albafica – te esperaría lo que fuese necesario – y sin más se dispuso a colocar de manera delicada el guante de la chica.

- gracias – dijo Albafica en un murmullo casi imperceptible a la par que bajaba el rostro en un intento de ocultar su evidente sonrojo.

- no agradezcas – dijo Degel mientras alzaba delicadamente el mentón de la chica con su mano derecha, encontrándose con sus radiantes ojos cobalto – si es por ti para mí es un placer.

Degel la miro fijamente su amiga sabía perfectamente que ella era una persona extraordinaria, asi como también no podía negar que su belleza encantaba a cualquiera que la conociera, no podía cuestionar el por qué Shion se encontraba totalmente prendido de ella, asi como también no podía negar que él al igual que su compañero guardaba sentimientos no permitidos por aquella bella flor.

El chico soltó un suspiro y se sonrojo débilmente al notar su estrecha cercanía con Albafica, quien únicamente lo miraba fijamente con ojos somnolientos, pensó en la cantidad de posibilidades que aquel momento le ofrecía y con cierta resignación prefirió apartarse de manera delicada de Albafica, quien al reaccionar únicamente alcanzo a balbucear un débil "buenas noches" antes de adentrarse corriendo hacia el bosque de las amazonas, dejando tras de sí a su amigo.

Una sonrisa adorno el blanco rostro de Degel y un destello de alegría ilumino las violáceas iris del chico, había descubierto que al menos él no le era tan indiferente a Albafica. Había reglas que seguir, sí, eso lo sabía mejor que nadie, sin embargo, a diferencia de Shion, el sí encontraría una forma de poder decirle a Albafica lo bien que le hacía sentir su grata presencia.

oxoxo

El sonido del rompimiento de las hojas secas que conformaban el acolchado natural del sotobosque y los débiles sonidos causados por el cantar de los grillos, era lo único que acompañaba a Albafica a través de su recorrido a lo largo del paraje bordeado de pinos, cedros y cipreses, que conducían hacia la entrada del conjunto de cabañas de madera de las amazonas.

No podía negarlo, la vista era hermosa, el aroma a madera y tierra húmeda era exquisito, y la temperatura era adecuada, sin embargo nada de eso le hacía sentir completamente llena, extrañaba a su padre, extrañaba entrenar con él, extrañaba comer estofados a su lado en aquella gran mesa situada en el templo de Piscis y más que nada extrañaba aquellas épicas historias que le contaba de vez en cuando acerca de las anteriores guerras santas, guerra en la cual, según su maestro, ella participaría. La chica suspiro, como deseaba poder pelear a lado de su maestro, quería que ere deseo se realizara y con ansias pedía a los dioses que su maestro pudiese volver a salvo de aquella misión.

Albafica llego al inicio de las cabañas y aun asi continuo caminando a lo largo del recinto, seguida de cerca por la inexpresiva mirada metálica que las máscaras de las amazonas ofrecían, llego a la cabaña de su maestra y tras tocar, y enterarse que nadie se encontraba decidió ir al único lugar en el que sabía muy bien que encontraría a su amistosa amiga Arabelle.

Albafica toco la puerta, sin embargo sus nervios aumentaron al sentir como la puerta se abría a su contacto, dejando paso a la vista de la estancia de una simple cabaña rustica de madera.

- ¿hay alguien aquí? – pregunto Albafica dudosa de si entrar o no a la estancia, sin embargo la falta de respuesta a su pregunta la preocupo, haciendo que esta se adelantara hacia la cabaña.

El interior del lugar estaba completamente limpio, no podía negarlo, sin embargo el aroma nauseabundo de la comida sin terminar hacia que la estancia pasara de ser agradable a ser sumamente difícil que ella se mantuviese adentro. La chica recorrió con la mirada el lugar y se detuvo en la mesita que separaba la cama de Arabelle de la de su maestra, notando el sobresaliente color del pincel que se encontraba sobre la mesa. La chica se acercó a la mesa de manera temerosa y al ver el escrito que se encontraba debajo de aquel pincel, la sangre se le helo… "querida Albafica…" la chica leyó los primeros renglones y después simplemente no pudo continuar. "Arabelle" pensó Albafica, sin embargo antes de poder dejar las cosas como estaban se escuchó el sonido de un par de pisadas entrar a la cabaña.

- ¿Qué haces aquí Albafica? – aquella voz sonaba nerviosa detrás de ella.

La pequeña volteo descubriendo frente a ella a la chica de largos y ondulados cabellos cobrizos que desde hacía tiempo atrás se había vuelto una buena amiga.

- te venía a visitar y la puerta estaba abierta – hablo Albafica tranquilamente intentando no comenzar a cuestionar a la chica acerca de aquel escrito que estaba en la mesa detrás de ella.

- no puedo negar que me alegra verte – comenzó a hablar Arabelle después de un largo silencio – pero necesito que salgas unos instantes.

- ¿Por qué? – pregunto Albafica consternada por la actitud de la chica.

- debo guardar unas cosas – respondió Arabelle dudosa mientras se acercaba hacia donde Albafica se encontraba.

- ¿Te refieres a esto? – pregunto Albafica, con su voz aún más ronca de lo normal, mientras alzaba con una mano la hoja que estaba en el escritorio, conocía esa letra, sin embargo esperaba que no se tratara de lo que ella creía.

- ¿Qué haces con eso? – la tranquilidad de Arabelle se evaporo al instante confirmando las sospechas de Albafica.

- tú eres quien las escribe – dijo Albafica, quien únicamente atino a evadir un fuerte golpe que Arabelle le había lanzado, y que había terminado por impactarse en la mesa de madera destrozándola por completo - ¿Por qué lo haces? – pregunto Albafica consternada ya que la mayoría de las veces aquellas cartas contenían palabras de cariño.

Arabelle lo miro a través de su máscara, le había gustado aquel chico desde que lo había conocido en las calles de Rodorio, mucho antes de la ocasión en la que había descubierto a sus amigos y a él espiando a las amazonas, sin embargo sabía que alguien como él jamás la correspondería, y justo cuando se había resignado a ser ignorada por aquel bello aprendiz a santo, él había llegado directamente a su lado, provocando que lo único que atinara a hacer fuese enviarle aquellas cartas.

- te quiero - la chica suspiro ante la confundida mirada que Albafica le regalaba y aun sabiendo que el castigo por lo que estaba a punto de hacer era grave, subió su mano hacia la metálica barrera y deslizando sus dedos por los marcados labios la tomo, mientras lentamente la despegaba de su rostro.

- por favor no – suplico Albafica al ver como la chica estaba a punto de retirar aquella mascara de su rostro – no lo hagas - la mano de Arabelle se detuvo – no lo tomes a mal – comenzó a hablar Albafica de manera nerviosa, apenas controlando su fingido tono de voz – eres adorable, sin embargo no creo poder corresponderte.

- ¿Algún día podrás? – pregunto Arabelle mientras se colocaba nuevamente su máscara.

- lo dudo – respondió Albafica honestamente.

- gracias – hablo Arabelle tristemente mientras se sentaba en su cama.

-¿Por qué agradeces? – pregunto Albafica extrañada.

- porque eres honesto conmigo – respondió Arabelle, sacando una débil sonrisa del rostro de Albafica.

Aquellas palabras hicieron sentir mal a Albafica, quizá era hora de decirle a alguien más sobre su identidad, sin embargo, aquella idea desapareció al momento en el que se originó, su padre había dicho que nadie más podía saberlo y asi se mantendrían las cosas por siempre. La chica soltó un suspiro y se sentó a un lado de Arabelle.

- ¿Podremos seguir siendo amigos?

- por supuesto que si – respondió Arabelle – que haya perdido una ronda no significa que me haya rendido – dijo con un nuevo tono de jovialidad – además aun somos demasiado jóvenes, hay tanto que aún nos falta por vivir.

- si… es verdad…

La chica miro hacia el techo de madera era muy cierto aún eran tan jóvenes…

oxoxo

Aquella mañana los dorados rayos del sol se filtraban por la ventana de la cabaña, despertando a Albafica, que al observar donde se encontraba se levantó de golpe golpeando accidentalmente a Arabelle en la boca del estómago, provocando que despertara bruscamente.

- eres muy brusco – dijo Arabelle mientras jadeaba intentando recuperar su respiración.

- discúlpame Arabelle, pero quisiera saber ¿Que paso?

- ayer te dormiste y cuando vino tu maestra por ti, al verte tan tranquilo decidió dejarte aquí – dijo la chica a la par que soltaba un suspiro.

- ¿Duermes con mascara? – pregunto Albafica al notar que en ningún momento había visto a la chica sin mascara.

- no – respondió Arabelle – hoy fue un caso especial - Albafica abrió la boca para hablar, sin embargo el sonido de un golpeteo en la puerta la hizo callar – yo iré – dijo Arabelle encaminándose hacia la puerta.

La chica camino pesadamente hacia la puerta y una vez estuvo frente a ella la abrió desganadamente, sin embargo aquel cansancio desapareció al ver la imponente figura dorada frente a ella.

- llama a Albafica – hablo de manera seria el hombre de ojos obscuros.

- si señor Cid – atino a decir Arabelle antes de adentrarse nuevamente a la cabaña.

Eso es todo por hoy espero me puedan decir que tal les pareció. La verdad yo lo sentí bien aunque hubo una ocasión en la que me arrepentí de escribir algo y creo que se nota jajá. En fin no pasa nada ya iré mejorando. Yo lo sé.

Solo tengo una aclaración que hacer:

1-. El sotobosque es todo lo que se encuentra en el suelo debajo de las copas de los arboles forestales. Compuesto por hojarascas, arbustos pastos etc.

En fin creo que eso fue todo por hoy, me alegra volver y les aviso que publicare cada dos semanas por eso de la escuela :3 espero no les moleste. Los quiero. Y a la par que escucho I don't wanna miss a thing les dejo una pregunta:

¿Cuál es su romance ideal?

El mio es uno que dure mucho tiempo uno que aun con defectos mantenga a ambas partes unidas por un solo y único sentimiento.

La autora no pudo continuar por que se fue chillando a su rinconcito.

Los amo.