Lo inesperado

Temari abrió los ojos con pereza, una pésima costumbre que había adquirido del Nara, se movió sobre la cama esperando encontrarlo junto a ella pero se dio cuenta que la cama estaba vacía. La chica se levantó envuelta entre las sábanas y caminó hacia la ventana donde Shikamaru miraba el cielo despejado.

Aquello era un hábito extraño en él, aun cuando solía despertarse antes que ella levantarse de la cama no era algo que hiciera con mucha urgencia.

-No hay nubes- dijo ella acercándose lo suficiente para ver porque el Nara estaba levantado. El chico le dio una última fumada al cigarrillo y la miró como un niño que ha sido atrapado en una travesura.

-Buenos días- dijo él intentando evitar su mirada. Temari no comentó nada y contempló el cielo con él.

Pasaron varios minutos en silencio, de esos silencios que no sabes si es bueno romper.

-¿Volverás a Konoha hoy?

Shikamaru negó con la cabeza y uso ese gesto para tirar la colilla de cigarro discretamente -Kakashi-sensei me ha pedido que lleve unos documentos a Gaara y además debo verificar que Tenten haya llegado a salvo. Partió antes que yo así que ya debe estar en la aldea.

-Puedo hacerlo por ti.

Shikamaru frunció el ceño -No, iré yo- su respuesta fue tajante.

Temari se retiró de la ventana y se metió al baño sin decir nada. Fue una mañana incómoda, o al menos eso pensó la chica. Shikamaru y ella hicieron todo lo acostumbrado, bañarse, vestirse y peinarse sin decir ni una palabra.

Temari no se sentía bien en esa situación, él no solía ser así. A Shikamaru le gustaba hacerla enfadar para reír, darle un beso de buenos días y mirarla tontamente, ella lo había notado hace años, él era sensible con ella, pero ese Shikamaru que no le dirigió la palabra durante toda la mañana, al que encontró fumando y el que la dejó sola en la cama no era el Shikamaru que ella conocía.

-¿Nos vamos? - dijo al fin.

-Sí- contestó ella ajustándose bien el abanico con el cinto.

Cuando salieron de la habitación los demás embajadores ya se habían retirado, decidieron no desayunar ahí y detenerse por una comida en el camino.

Comenzaron el regreso en el mismo silencio que habían iniciado la mañana.

-¿Está todo bien? - preguntó ella intentando no darle importancia a su extraña actitud.

-Sí, solo pensaba

Escucharlo hablar tan calmadamente la tranquilizó -¿En qué?

-En el clan, oficialmente me han nombrado el jefe del clan y pusieron mucho énfasis en algunos puntos que se esperan de mí.

-¿En verdad? ¿En qué?

-Mi esposa

Temari apretó los labios y se maldijo en silencio. ¿Cómo no lo había pensado antes? Su clan no era tan tradicionalista como el Hyuga pero era cierto que se esperaba que el jefe del clan Nara tuviera una compañera digna.

-¿Cómo eligió tu padre a tu madre?- se atrevió a preguntar en un intento de desviar el tema de lo que en verdad le preocupaba.

Shikamaru apretó los labios suprimiendo una risa -Por su sonrisa- dijo al fin. Temari no entendió el chiste y lo miró con curiosidad. -¿Recuerdas la misión del rescate de Sasuke? - Temari asintió -La Godaime me llamó muy temprano esa mañana a su oficina, justo antes de eso desayunaba con mi padre y yo le pregunté por qué se había casado con una mujer tan problemática- tomó aire para hacer tiempo y mirar la reacción de Temari, la chica lo veía con disimulada curiosidad -Me dijo que lo supo, cuando ella le sonrió- Temari reprimió la sonrisa.

Ella ni siquiera se esforzó en preguntarle lo obvio -No puedo dejar la Arena, mis hermanos y mi vida están ahí.

Shikamaru siguió caminando -Hay muchos hombres dignos de ser el jefe del clan Nara- guardó silencio un momento -Pero... sé que debo hacerlo yo- Temari guardó silencio -Y será mucho más difícil si no estás ahí.

La chica detuvo su camino pero él siguió de frente. No, no era el Shikamaru que ella conocía... era mucho más grande.

Dos hombres se miraron en la oscuridad.

-Van rumbo a la aldea de la Arena- dijo uno

-¿Ambos? - preguntó el hombre más anciano sentado en una roca

-Sí. ¿Está seguro de que es el mejor camino para atacar?

-El Kazekage es el Kage más joven- dijo el anciano

-No por eso el más impulso. La alianza de Konoha y Suna ha sido fuerte incluso antes de la alianza -shinobi- una tercera voz hablo, mucho más gruesa que las otras dos.

-Y es por eso que si logramos romper el pilar de la alianza probaremos que no es más que una estafa- el anciano asintió ligeramente y sonrió como si se contara un chiste muy gracioso.

-Observe a los embajadores de ambas aldeas, parecen tener una relación- dijo el primer joven.

El anciano ensanchó su sonrisa -Interesante... avisen a los demás, los ataques deben ser sincronizados.

Los hombres presentes se alejaron rápidamente en diferentes direcciones.

-Se acerca una tormenta muy fuerte- gritó Temari sobre el viento que ya los azotaba.

-Busquemos una cueva- Shikamaru intentaba cubrirse sin mucho éxito, Temari se veía mucho menos afectada por el clima, era su elemento después de todo.

Tardaron varios minutos en hallar un refugio, cuando lo hicieron entraron en la pequeña cueva y miraron la tormenta venir.

-"Una mujer, ni guapa ni fea, un hijo y una hija, una casa ni pequeña ni grande" Eso era lo que quería- Temari miró al chico -Lo arruinaste todo, Temari.

-¿Qué hice qué? - gritó la chica ofendida

-¿Te das cuenta? Hiciste de mi vida un problema- sonrió -Mujer problemática... no puedo vivir sin ti.

Temari sonrió y desvió la vista -Eres un niño cursi- dijo riendo

Shikamaru no quiso negarlo.

Había partido con una misión personal de Konoha. Iba a convencer a esa chica de pasar su vida con él o al menos haría que ella lo considerara.

Salieron de su refugio a la madrugada del día siguiente y siguieron avanzando con el frío característico del desierto por la mañana.

La aldea apareció frente a ellos unas horas después cuando el sol estaba comenzando a salir.

Al acercarse lo suficiente a la entrada una chica de cabello castaño que Shikamaru recordaba vagamente bajo de su puesto de guardia.

-Temari... Shikamaru-san- dijo dudosa pero al ver al chico asentir la chica sonrió cálidamente -Papeles de ingreso- le dijo a Shikamaru dándole una tarjeta que comprobaba su estadía en la aldea.

-¿Informaste a Gaara de lo sucedido? - preguntó Temari mientras los tres ingresaban a la aldea.

-Sí, ha mandado otra patrulla a vigilar.

-Bien. Nosotros también tenemos noticias- Temari estiró los brazos y ese gesto le cambió la personalidad -¿Mis amigas, llegaron bien?

-Sí, son muy amables, Gaara les asignó una casa.

-¿Les asignó una casa?

Matsuri rio por lo bajo -Cuando supo que tendríamos un invitado más de Konoha.

Shikamaru fingió no escuchar pero Temari no pudo evitar su sonrojo.

-Vaya... mi hermano sí que es un buen amigo.

Avanzaron en silencio hasta la torre del Kazekage, Shikamaru siempre se sorprendía de la vida en Suna, en un lugar tan árido la gente parecía arreglárselas muy bien.

Subieron a la oficina del Kazekage con Matsuri de guía. Gaara los dejó pasar, Matsuri caminó detrás de Kazekage y se plantó ahí como una estatua. A Temari le caía bien esa chica, no era ni de cerca fuerte como Gaara pero daría su vida por proteger a su mentor.

-Shikamaru-dijo el hombre a modo de saludo y el embajador de Konoha contestó con una leve inclinación de cabeza

-Se firmó el pacto con acuerdos bastante razonables- Temari dejó la copia del documento en el escritorio de Gaara, aunque dudaba que su hermano fuera a leerlo.

-Bien, gracias Temari. Puedes retirarte. Tenten y tus amigas se hospedan a 4 casa de la tuya- Gaara miró a Matsuri discretamente y ella entendió a la perfección.

-No olvides venir a la cena de esta noche- advirtió Matsuri antes de salir de la oficina.

Temari pensó que Shikamaru la seguiría pero al ver que no se movía salió enfadada del lugar.

Matsuri y la rubia caminaron hasta la casa donde se encontraban sus amigas.

-¿Han sido agradables contigo? - preguntó la chica

-Mucho- contestó Matsuri sonriendo. Temari asintió con alegría Matsuri era lo más cercano que había conseguido a una hermana y era importante que se llevara bien con las personas que había considerado amigas.

Temari tocó la puerta y casi de inmediato Hinata abrió.

-Temari- saludó con una sincera sonrisa.

-Hola Hinata

La chica la dejó entrar, en la sala se encontró a una pelirosa conocida.

-¿Sakura?

La chica la miró con una sonrisa -No podía dejar a Tenten sola.

Temari supuso que lo que no quería era ver a Sasuke pero se alegró de verla igual.

-¿La han pasado bien?

-Muy bien, Matsuri ha sido una anfitriona excelente- sonrió Hinata.

Tenten bajó las escaleras con pesadez pero con una brillante sonrisa.

-Estas enorme- dijo Temari con una gran sonrisa.

-Gracias- contestó la castaña con sarcasmo pero sonriente.

-Me alegro de que estés aquí.

Tenten terminó de bajar las escaleras -Se lo debo a Shikamaru, el supo que sería lo mejor alejarme de Konoha.

-Escuche que Hiashi-sama aboga por que no sea marcado.

Tenten asintió -Veremos como resulta eso.

-¿Es cierto que te atacaron?

Tenten asintió de nuevo y se encogió de hombros para no darle importancia.

-Organizaremos una cena por tu regreso... y el de Shikamaru- dijo Sakura soltando una risita pequeña.

Temari puso los ojos en blanco -Entonces iré a mi casa a bañarme y cambiarme de ropa, nos sorprendió una tormenta en el desierto y no he dormido mucho

-Asegurate de estar aquí a las 8-dijo Tenten cruzando los brazos sobre su prominente barriga.

-Aquí estaremos- aseguró y salió de la casa dejando a sus cuatro amigas platicando sobre los platillos de la cena.

Volvió a su casa, era pequeña y acogedora, desde que Kankuro y Gaara se habían mudado a la torre del Kazekage ella había conservado la casa para sí sola, nunca quiso vivir en la torre y como pasaban gran parte de su tiempo viajando la pequeña casa era ideal para descansar.

Se consintió con un baño y se puso ropa cómoda, que no solía usar fuera de casa, Shikamaru llegó poco después de que ella saliera de la ducha, le abrió y él se metió a la ducha.

Una vez con los dos inquilinos descansados y bañados tomaron asiento en el sofá.

-¿Qué has platicado con mi hermano? - preguntó entre curiosa y enfadada.

-Asuntos extra-oficiales- dijo Shikamaru con una sonrisa que casi pareció traviesa.

Shikamaru besó la frente de la chica y entonces el piso tembló... literalmente.

La primera explosión se escuchó lejos pero la segunda fue increíblemente cerca.

Temari tomó el abanico y salió de la casa, Shikamaru salió detrás de ella.

En la puerta de la casa de sus amigas, las cuatro estaban fuera al igual que todos los habitantes de la zona hubo un momento de silencio y entonces se escuchó una tercera explosión, los civiles gritaron pero la bomba no tocó el piso, se estrelló contra un cúmulo de arena que Gaara había formado como protección.

-¡Ahí! - gritó Hinata con el Byakugan activado señalando un punto en el cielo.

Temari tomó el abanicó e intento darle a la enorme ave que soltaba las bombas.

-¿Deidara? - preguntó Shikamaru atónito -No... El jutsu es como el de Sai...

La arena de Gaara se elevó hacia el intruso y apretó el pájaro para hacerlo desaparecer. El hombre sobre el animal comenzó a caer.

La arena se precipitó hacia él pero antes de que pudiera alcanzarlo el hombre desaprecio y todo quedó en un silencio espectral.

El gritó fue sofocado por el asombro. Ninguno de los grandes ninjas presentes lo había visto venir, dos kunais se incrustaron en la espalda de Matsuri y la tercera fue desviada por la sombra de Shikamaru.

Hinata hizo un sondeo rápido -¡Temari! - gritó la chica suficientemente rápido para que su abanico lograra desviar las 10 shuriken que iban contra ella.

Tenten y Sakura corrieron a Matsuri que luchaba por mantener el equilibrio. Hinata siguió buscando

-Creo que se fue...

Temari miro a la pelirosa curar a su amiga

-¿Pero qué fue eso? - dijo en voz alta

Entonces sucedieron muchas cosas al mismo tiempo, una cuarta y quinta explosión se escucharon, Hinata gritó una advertencia, Shikamaru se interpuso entre ella y un extraña luz blanca y la luz lo atravesó por el estómago. Tenten convocó una barrera de metal que cortó la luz que atravesaba a Shikamaru y luego se desmayó.

Shkamaru cayó hacia atrás con una notable quemadura y dos explosiones más se escucharon en la aldea.

Bueno aquí la continuación, lamento mucho la tardanza espero que les guste y los invitó a leer los otros dos :D Nos leemos