Llorar
Temari lo miraba desde la silla junto a su casa, el Nara había pasado cinco horas en cirugía, las peores cinco horas de su vida. Las peores.
La chica miro por la ventana de la habitación, estaba oscuro. ¿Cuánto tiempo llevaba sentada ahí? ¿Más de tres horas? ¿Por qué Shikamaru aun no se despertaba? Le aseguraron que estaba estable ¿Era mentira? Ella había visto la herida en su estomago, era horrible.
Cuando entró al quirófano pensó que no sobreviviría. Estaba en deuda con Sakura, jamás podría pagarle esa deuda, era demasiado grande.
La puerta de la habitación se abrió. Gaara entró sigilosamente y por un momento creyó ver una mueca de verdadero asombro en su cara.
—Temari... — dijo con la voz más tranquila que encontró —Necesito hablar contigo. Será un segundo— aseguró.
Temari miró al Nara, no quería irse, no quería moverse pero una parte de ella le demandaba que saliera de la habitación al menos por "un segundo". La chica se levantó y camino con su hermano fuera de la habitación.
—¿Cómo estas?— preguntó
—No estoy herida— contestó ella. Gaara asintió, no era la respuesta correcta pero el tampoco había hecho la pregunta adecuada. —¿Cómo esta Matsuri?
—Bien, esta descansando en casa— Temari intuyó que se refería a su cama —Tenten también esta bien— Temari se sintió aun más aliviada —esta con Ino en la casa de huéspedes, he puesto guardia en un perímetro al rededor de ellas y la guardia de la aldea se a duplicado.
Temari asintió, la kunoichi en ella sabía que debía opinar del tema, era parte de sus responsabilidades como embajadora de la aldea, estar al frente del problema pero no podía hacerlo, estaba mareada y débil. Y no tenía cabeza para otra cosa que no fuera escuchar el corazón de Shikamaru.
—¿Fue un ataque a Tenten?— Preguntó Temari poniendo algunas piezas juntas en su cabeza.
Gaara negó —Ha llegado una carta de Komogakure. Han atacado a Choji y en Konoha han atacado a dos ninjas de Iwagakure.
Temari sacudió la cabeza para acomodar sus ideas. —¿Cómo esta Choji?— No quería darle malas noticias a Shikamaru cuando despertara
—Esta bien. El ataque ahí fue frustrado a tiempo— Gaara miró a su hermana con disimulada preocupación, la kunoichi ni siquiera notaba que sus manos temblaban y sus ojos estaban rojos e hinchados.
—Fue un ataque a la alianza— dijo en un susurro, Gaara asintió.
—Kankuro tomará tu lugar por ahora, no quiero que te preocupes por nada de esto. Quédate aquí, hermana.
Temari no pudo evitar que varias lágrimas escaparan de sus ojos. Su hermano estaba siendo lo más cariñoso que había sido en años, era demasiado.
Gaara se mantuvo sereno —Vendré a verte más tarde— agregó y le abrió la puerta a su hermana para que entrara a hacerle compañía a Shikamaru.
Temari cerró la puerta detrás de si y volvió a la incómoda silla. El Nara seguía sin dar muestras de querer despertarse. Era un perezoso. Siempre. Tomo su mano y siguió esperando. Solo una enfermera entro a la habitación esa noche. Supuso que sus amigas estaban con Tenten, no era para menos, había pasado demasiadas cosas.
Paso bastante tiempo. Antes de que sintiera un ligero movimiento. Fue solo un pequeño apretón, débil. Temari abrió los ojos muy rápido, no estaba durmiendo, había cerrado los ojos un segundo.
Temari miro a Shikamaru, tenía los ojos abiertos y una sonrisa torcida —Dormilona— le dijo con voz grave, sonaba raspada.
—No hables— le dijo Temari con una sonrisa nerviosa. Shikamaru volvió a apretar su mano
—¿Cómo están?
—Bien, todas están bien— aseguró ella, Shikamaru sonrió un poco más.
—¿Cómo estoy?
Temari rio ligeramente —Asado, tuviste una gran quemadura. Pero esta bien, ¿te duele?
Shikamaru negó —Las drogas deben ser buenas.
—Sakura hizo todo— informó ella. Shikamaru asintió convencido más que nunca de las habilidades de su amiga.
—Llorona— dijo él riendo pero de inmediato lo invadió una mueca de dolor.
Temari se limpió las lágrimas aunque estaba segura de que sus ojos seguían rojos e hinchados. —No hables mucho— volvió a decir.
Shikamaru cerró los ojos un momento —Domiré un poco más— lo último que escuchó antes de ser vestido
Temari al fin pudo levantarse con tranquilidad de la silla, Shikamaru había hablado y con eso su nivel de tensión había disminuido mucho. Estaba amaneciendo.
El amanecer siempre era la hora favorita de Temari, le gustaba ver la tranquilidad de las aldeas cuando el Sol comenzaba a salir. El amanecer pintaba una atmósfera de tranquilidad a su alrededor, en cambio, a Shikamaru le gustaba el medio día, el medio día lo relajaba, era brillante y lleno de vida, los pájaros, los animales, las personas se mueven más a medio día y a él le gustaba estar quieto mientras todo a su alrededor se movía.
A ella le gustaban las tormentas y a él le gustaban los cielos despejados. Temari sonrio al pensar en lo diferente que era y, sin embargo, ahí estaba ella; llorona y frágil cuando pensó que lo perdería.
Dos horas después Shikamaru estaba despierto de nuevo, la enfermera le había traído agua y alimento, aunque no estaba completamente bien se sentía mucho mejor. Había insistido en que Temari volviera a casa a descansar pero terca, como siempre, la kunoichi no había salido de la habitación ni un segundo.
Alguien toco a la puerta para anunciar su entrada, Ino entró con una sonrisa. —Miren, quien decidió volver— dijo con entusiasmo, Sakura venía con ella. —¿Cómo te sientes?— preguntó
—Bien, bien— contestó el Nara a la rubia —Gracias por todo— dijo a la pelirosa. Temari se alejo de la ventana para ayudar a Shikamaru a incorporarse.
—Nada que agradecer— dijo Sakura —¿Las medicinas te evitan el dolor? — preguntó. Shikamaru asintió —Pasaran en un par de horas, sentirás menos dolor del que deberías pero más del que podrás resistir.
—Bueno saber
—¿Qué debo hacer cuando eso pase?— preguntó Temari
—Solo informa a algún médico, si la herida no sangra de nuevo dejaremos que el dolor pase sin mucho medicamento, si la herida sangra bueno... Ya veremos como proceder.
Temari tembló ligeramente pero solo Shikamaru pudo percibirlo.
Ino se acercó a tu amigo —Pensé que te gustaría tener esto para matar el tiempo— le entregó un pequeño tablero de Go.
—Tal vez ahora pueda ganarle— dijo Temari.
—Ni lo sueñes, mujer— contestó el chico mientras le sonreía.
Ino miró a sus amigos, una pareja extraña pero a su modo perfecta.
—¿Cómo esta Tenten?— Preguntó Shikamaru
—Bien, nada grave— informó Ino con su mejor cara de despreocupación —Matsuri también esta perfecta, fuimos a verla antes de venir... Me parece que esta muy cómoda en la torre del Kazekage— dijo riendo. Temari rió pues sabía a lo que su amiga se refería.
—Temari— llamó Sakura entregándole una bolsa a la chica, Temari la tomó sin revisar su contenido —Creo que será mejor dejarlos descansar. Vendré más tarde a revisa— ambas chicas salieron de la habitación
—¿Qué te han traído?— Preguntó Shikamaru con curiosidad
Temari revisó la bolsa, dentro había ropa cómoda, un pantalón sencillo y zapatos bajos entre otras cosas. La chica estuvo profundamente agradecida. —¿Importa si me cambio aquí?
Shikamaru sonrió divertido —No, adelante.
—Pervertido— dijo ella mientras se sacaba el vestido y los zapatos para remplazarlos con ropa mucho más cómoda
—Es extraño verte con pantalones— reflexiono el chico
Temari se encogió de hombros —¿Una partida de Go?
—Con gusto.
Ambos acomodaron el tablero, la chica se sentó en el borde de la cama y comenzaron la partida. Jugar con Temari siempre era una acción satisfactoria, era inteligente, estratega, e impredecible, y en más de una ocasión había estado a nada de ganarle. Ella nunca se rendía. Le encantaba reñir con él.
—¿Has pensado lo que te dije?— Preguntó de repente
—¿Ir a Konoha contigo?— No necesitaba una respuesta —No puedo responder ahora...
Shikamaru sabía eso pero no perdía nada con intentarlo. —Que mal movimiento— dijo Shikamaru mirando el tablero, Temari también noto el error pero ya no había nada que pudiera hacer. Shikamaru ganó, de nuevo. Temari se disponía a guardar el tablero cuando Shikamaru soltó un grito y se dobló hacia adelante
—Creo que las medicinas pasaron— dijo una vez que pudo recuperar el aire.
—Shikamaru... — susurró ella quitando la sábana que lo cubría, su vendaje estaba rojo —Iré por Sakura— salió corriendo. Afortunadamente la encontró al final del pasillo, cuando volvieron a la habitación el Nara había perdido la conciencia y de inmediato volvieron a llevarlo a cirugía.
Temari se mordía la uña del pulgar mientras veía directamente la entrada al quirófano, habían pasado 45 minutos y nadie le había informado nada.
Escuchó pasos que se acercaban peor no giro para ver quienes eran hasta que escuchó la voz de su hermano Kankuro.
—Tema— le dijo cariñosamente. Los dos hermanos de la chica se detuvieron junto a ella —¿Cómo esta?
—No sé, no me dejaron verlo— su voz temblaba como nunca lo había hecho. Temari miro a sus hermanos —¿Y si muere? —dijo en un susurró
—No mirara Tema, eso no pasará— le aseguró Kankuro. Los tres guardaron silencio.
—¿Sí decido irme a Konoha... Estaría bien?— Temari rompió el silencio —No ahora, por supuesto, en un futuro.
Kankuro rió ligeramente —Estábamos apostando sobre cuando dirías algo así. Si es lo que quieres, no te lo impediremos.
Gaara miró a su hermana, su cara nunca reflejaba muchas emociones —Has hecho mucho por nosotros, si decides irte tendrás todo nuestro apoyo.
Temari se sintió aliviada, no era una decisión tomada pero definitivamente la había considerado por años.
Sakura salió del quirófano, sonreía. —Todo esta controlado, hemos logrado cerrar la herida por completo.
Temari cayó de rodillas sin poder impedirlo, Kankuro se hincó junto a ella pero la chica no quiso levantarse, miraba al piso mientras diminutas lágrimas le recorrían el rostro. Sakura pensó que jamás presenciaría a la chica en aquel estado y supo que jamás debía comentarlo. Sus hermanos le agradecieron en su nombre y les indicó que cuando lo llevarán a su habitación Temari podría verlo.
Gaara también se hincó junto a Temari, de repente la chica comenzó a reír, fue solo una risa ligera, ligera como un susurro pero cargada de alivio. Kankuro se unió a su hermana en la risa y Gaara no pudo evitar sonreír junto con sus hermanos.
Unas horas después, cuando volvía a ser de noche, Shikamaru volvió a despertar, Temari estaba sentada en la silla junto a él, su respiración pausada le indico que la chica dormía. Al fin se había quedado dormida, decidió no despertarla.
El shinobi miró por la ventana, la aldea escondida en el desierto tenía una belleza diferente a Konoha, podía entender por qué Temari la amaba tanto, era una aldea fuerte, como ella.
—¿Cómo te sientes?—Escuchó la voz de la chica, era como música.
—Apaleado, pero bien— sonrió el.
Temari se acercó a él hasta juntar sus frentes, Shikamaru nunca la había visto hacer ese gesto, ahora, tan de cerca, podía ver sus ojos verdes vidriosos de tanto llorar, las ojeras bajo sus ojos demostraban su infinito cansancio y aún así ella le parecía perfecta. Era simplemente hermosa. La chica cerró los ojos.
—No vuelvas a asustarme así, te mataré si lo haces.
Shikamaru soltó una risa que la hizo sonreír y sintió los labios de la kunoichi sobre los suyos. "Es hermosa" pensó Shikamaru antes de corresponderle el beso.
Las lágrimas de la chica le empaparon la mejillas y el Nara compuso una sonrisa cuando ella se separó de él, no le diría bebé llorona, ella sabía que lo era... Igual que él.
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Hola chicos, han pasado años desde que publiqué ¿No? Jajaja y la gente sigue leyendo, me siento halaga xD muchas gracias. Bueno aquí el nuevo capítulo, disculpen si quedo muy mmm lento... La historia en si no avanzó con él pero tengo una buena razón, lo prometo, espero les haya gustado y lo hayan disfrutado igual.
Ahora tengo un anuncio para todas esas personas geniales que me pidieron un GaaMatsu; The Last. La verdad no sé si podré escribirlo (por tiempo más que otra cosa) PEROOOOO para finales de esta semana subire aquí un capitulo especial, un especial GaaMatsu :D y si todo va bien espero tener un NaruHina en el SasuSaku: the last y tal vez un SaiInoKiba en el NejiTen. Espero que les guste la idea. Si les gustaría leer de otra pareja, Kakashi-Anko, Hanabi-Konohamaru o algo así haganmelo saber para ver si puedo incluir algo de ellos. Espero sus comentarios.
Lean, disfruten y comenten.
Nos estamos leyendo.
