Especial GaaMatsu
Silencio
Cuando Gaara escuchó la primera explosión inmediatamente recordó el ataque de Deidara pero alejo rápidamente el pensamiento de su cabeza y se levantó del escritorio, el pasillo fuera de su oficina estaba despejado, subió rápidamente los escalones hasta el tejado de la torre del Kazekage. Le gustaba ese lugar, con la arena del desierto extendiendo en todas direcciones se sentí fuerte ahí. Más fuerte.
Localizó rápidamente donde había ocurrido la segunda explosión. Y de inmediato encontró el ave que paseaba sobre la aldea "¿Deidara?" Volvió a pensar pero rechazó la idea, el jutsu era diferente. El hombre sobre el ave aplaudió dos veces y hubo otra explosión.
Gaara levantó la arena hacia él, el tipo se movió con el ave.
—¿Te trae recuerdos, Kazakage?— Rió el hombre —¿De cómo alguien montado en un pajarito logró vencerte?
El Biju en su interior se revolvió incómodo. Gaara había aceptado volver a ser su portador, era conveniente para los dos, sus habilidades eran potenciadas con la compañía del Shukaku y para la bestia estar dentro de Gaara le permitía recuperar sus fuerzas sin estar encerrado en una tetera como lo había estado hace tanto tiempo además la relación entre ellos había mejorado mucho, eran un mal conveniente y hasta tolerable.*
¿Me necesitas, Gaara?
—Estoy bien por ahora— dijo el chico, hubo una tercera explosión. La arena levantó a Gaara a la altura del pájaro, el hombre montado vestía la típica vestimenta de un shinobi de la arena.
La arena se movió por todo el cielo y poco después de otra explosión la arena lo aplastó pero el pájaro se desarmo y el hombre cayó en picada, poco antes de que la arena lo encapsulara, el atacante desapareció.
Gaara no pudo ubicarlo así que bajo al tejado de la torre con lentamente, Baki venía corriendo por los tejados y Kankuro ya lo esperaba en los tejados.
—Gaara, esperamos tus órdenes. Los ninjas médicos ya estan en los lugares bombardeados.
Gaara lo miró —duplica la vigilancia en la muralla. Y todo el que no este ahí lo quiero en las calles inspeccionando los edificios, digan que es una revisión de rutina... Ese hombre no arrojo nada a la aldea, las bombas estaban puesta desde antes pero que no se divulgué eso— Baki asintió —Kankuro, dame una lista de todos los que estén en misiones fuera de la aldea. Quien sea que fuera estaba vestido como uno de los nuestros.
Ambos hombres salieron disparados con las órdenes a cuestas.
Gaara bajo del tejado, esta vez los pasillos de la torre estaban repletos de gente.
—Kazakage, hay 10 heridos— le informó el jefe de los ninjas médicos mientras caminaba a su oficina —Entre ellos el embajador de Konoha.
Gaara se detuvo en seco —¿Que tan grave?
—Bastante, esta en cirugía de urgencia. Sakura-san esta en la operación, Temari-san también esta ahí.
Gaara asintió —¿Qué hay de los otros heridos?
—La muchacha embarazada que llego hace poco esta estable. Su alumna Matsuri también esta en urgencias, y Gond el jefe de comercio y su familia también fueron heridos.
—¿Cual es la situación de Gond?
—Sufre severas quemaduras, sus hijos están mejor pero su esposa también esta en cirugía.
Gaara intentó no parecer nervioso —¿Y Matsuri?
—También esta en situación critica, dos kunais fueron lanzadas a su espalda, ambas envenenadas.
Gaara respiró profundamente. Dio media vuelta y se dirigió a la salida de la torre —iré al hospital, quiero informes periódicos de todos los heridos.
—Sí.
Gaara corrió hacia el hospital, dentro no era un completo caos, pidió informes de donde se encontraba su hermana y lo llevaron hasta ella de inmediato.
Temari estaba sentada junto a Ino en la sala de espera, tenía un té en la mano, temblaba.
—¿Qué ha pasado?— Preguntó seriamente
Temari levantó la vista —Nos han atacado directamente, un... Rayo de luz atravesó el estomago de Shikamaru. — jamás había visto a su hermana en ese estado. No sabía que decir.
—Sakura esta ocupándose, ten fe en ella— fue lo mejor que se le ocurrió. —Vendré en unas horas ¿Dónde esta el resto?
—En el piso de arriba, Matsuri esta en operación.
Gaara asintió y caminó por el pasillo a paso veloz, Hinata y Tenten estaban en esa sala de espera. Tenten parecía cansada pero nada más grave y la Hyuga estaba alerta.
—Kazakage-sama— Hinata anunció su llegada levantándose de su asiento. Tenten no se molesto en hacerlo.
—¿Cómo esta?— preguntó sin mencionar su nombre.
—Aún no lo sabemos, lo último que nos informaron es que habían determinado que veneno era peor no la cantidad así que están intentando cerrar las heridas mientras controlan el avance del veneno.
Gaara asintió, estaba cansado, no, estaba angustiado y eso no lo dejaba pensar. Su comportamiento no estaba al nivel profesional de un Kage pero las personas ahí eran de su grupo de amigos así que se permitió lanzar un pequeño suspiro de frustración que, aunque no paso desapercibido por las presentes, ninguna lo comentó
—Entiendo... Por favor, manténganse aquí a espera de cualquier noticia.
Hinata y Tenten asintieron y el Kazekage camino hacia otro quirofano, fuera encontré una anciana y dos niños dormidos en las sillas de espera.
—Kazakage-sama— dijo la anciana levantándose del asiento con una agilidad poco común en una mujer de su edad. —Mi hijo esta muy herido.
—He pedido que lo traten los mejores doctores al igual que a su esposa. ¿Cómo se encuentran los niños?
—No quisieron ir a descansar así que les han dado un pequeño somnifero para que descansen aquí, tienen pequeñas heridas. Su padre logró protegerlos cuando la cocina explotó
—¿La cocina?
La anciana asintió —Sí, señor, la explosión fue dentro de la casa.
Gaara asintió meditando la información —Vendré o mandaré a alguien de mi confianza a revisar la situación en unas horas, tranquila señora, lo mejor de Suna esta trabajando en esto.
La anciana asintió y Gaara se fue.
—Estas muy hablador Gaara... Dar ánimo nunca ha sido tu especialidad. — el ichibi soltó una ligera risa.
Gaara torció una sonrisa y siguió caminando, de repente se encontró en el pasillo, no había gente caminando ahí, lo habían cerrado para los curiosos que especulaban del ataque. Se sintió tranquilo ahí. Hasta que escuchó los pasos de alguien corriendo hacia el.
—Gaara, Gaara— Hinata agitaba la mano frente a él —La han llevado a una habitación, esta fuera de pelligro.
Gaara asintió con tranquilidad mientras Hinata le mostraba una gran sonrisa, lo condujo a la habitación de la chica.
Matsuri hablaba en voz baja con Tenten, tenía una pequeña sonrisa cansada y difuminada en el rostro pero el Kazekage pensó que era la sonrisa más radiante que jamás había visto.. Gaara sintió que lloraría, aunque por supuesto no lo hizo.
—Gaara— dijo ella en un susurro cuando lo vio entrar. Tenten se levantó de la silla y salió de la habitación junto con Hinata.
Gaara se sentó junto a ella y el silencio inundo la habitación. Ninguno sabía que decir.
—Deberías estar atendiendo la emergencia.
Gaara asintió —He dado órdenes, he visitado a los heridos, he hecho lo que se tiene que hacer.
—¿Quién nos ha atacado?
—Eso no lo sé— acepto él, además de los hermanos Sabaku no nadie sabia tanto de la aldea como Matsuri.
—¿Escapo?
—Sí
De nuevo hubo silencio. Matsuri soltó una risa inesperada —Siempre tienes algo que decir ¿No, Gaara?
Gaara intentó contener la sonrisa pero fracasó. —Disculpa.
Matsuri negó con la cabeza pero de inmediato se quejo, el movimiento le hizo doler la cabeza.
—No deberías moverte, ni siquiera deberías hablar.
—¿Recuerdas esa misión en la cascada donde tropecé y me lastime el pie? — Gaara asintió en respuesta —dijiste "No deberías moverte, no deberías siquiera intentar caminar"
—¿Qué tiene?
—Siempre me dices lo que no debo hacer.
—Siempre tengo razón.
Matsuri sonrió —Supongo que la tienes excepto esa vez... — Gaara se acomodó en la silla, odiaba que le recordará ese momento pero era uno de los favoritos de la chica —"No deberías quererme" me dijiste y luego me abazaste
—Eres mi estudiante— Gaara suspiro. —Deberías dormir.
Matsuri lo miro con los ojos brillosos, conteniendo las lágrimas. Él siempre respondía eso, siempre, su estudiante, su responsabilidad, su amiga tal vez, nunca nada más... Aunque la mantenía cerca, él nunca aceptaba nada por ella.
—Matsuri...
—Vete— le dijo sin poder contener las lágrimas —Vete.
Gaara se levantó y salió de la habitación.
Matsuri cerró los ojos y se durmió vencida por los somniferos medicamentos.
La siguiente vez que abrió los ojos no estaba en el hospital. La cama era mucho más cómoda, las sábanas eran deliciosas pero ella estaba asustada.
Levantó la cabeza sin sufrir mareos, Gaara estaba sentado frente a ella en un sillón al fondo de la habitación.
—¿Estoy soñando?— Gaara negó. Matsuri miró el reloj junto a ella, 3 am —¿Dónde estoy?
—En mi habitación.
Matsuri abrió los ojos —¿Por qué?
—Aquí puedo vigilarte mejor.
La habitación del Kazakage era sin duda uno de los lugares más seguro de Suna. Su ubicación en la torre era desconocida para la mayoría de la gente y aun si el Kage te permitía entrar era difícil hacerlo solo.
—¿Por qué me vigilas?
Gaara se levantó del sillón —Siempre lo hago. Eres...
—mi estudiante— completo ella con fastidio.
Gaara caminó hacia la cama y se sentó en el borde —Sí.
Matsuri lo miro y tuvo una visión rara del hombre que, a su parecer, era el más fuerte del mundo. Se veía pequeño ahí, casi asustado.
—No me vuelvas a asustar así.
—Siempre me dices que no hacer— dijo ella con una media sonrisa.
—Si por mi fuera, Matsuri, te quedarías junto a mi. Siempre. Donde pueda verte. Pero no serías feliz así y yo no lo sería si tu no lo fueras.
—Gaara...
—Aun soy peligroso, no como antes, supongo. Pero podrían herirte, por mi culpa. Hay mucha gente que aun no quiere que sea el Kazekage.
—Te has ganado el puesto.
—Para muchos no es suficiente. Solo mira lo que te ha ocurrido hoy.
—No ha sido tu culpa, el ataque fue al azar.
—Lo dudo.
—Gaara... Yo nunca te doy órdenes peor ahora escúchame— el silencio del joven fue una mala respuesta pero ella continuo. —No me apartes.
Gaara sonrió ligeramente —¿Ahora me dirás que cosas no debo hacer?
—Exacto.
Gaara miro a la chica, no era especialmente bella pero era adorable para él, no era especialmente ágil pero era valiente para él, era valiente, sin duda, ella lo había querido por años aún sabiendo quien era y que guardaba en su interior. Ella era única. Había sentido verdadero miedo al escuchar que estaba en peligro. Ahora estaba tranquilo y si fuera por él la encerraría ahí para poder protegerla.
La abrazo intentando no lastimarla. Matsuri sonrió, si fuera por ella se quedaría, ahí, junto a él toda la vida pero el mundo real siempre te alcanza no importa cuanto quieras escapar y Matsuri sabía que Gaara la necesitaba junto a él, siendo valiente junto a él.
Pero en ese momento ambos podían escapar, quedarse ahí, juntos, alejados del mundo, con la guardia baja, disfrutando de su compañia.
—No me sueltes— dijo ella como una orden.
—Nunca
Y el silencio volvió a la habitación.
*La verdad ni idea de que paso con el Bijus, excepto el de Naruto, pero este es mi fic y esta es mi versión jaja.
Bueno, espero les gustara este especial jaja a mi me gusto hacerlo, tal vez haga otro. En fin. Espero que les agradara, haganmelo saber con un comentario.
Nos leemos
