Recuerdos
Temari lo miraba completamente desconcertada, ella no creía que fuera una gran idea. No, si era una gran idea, ello lo entendía pero no quería hacerlo. Choji estaba juntando a las personas y ellos se mantenían detrás de la enorme roca para ocultarse de los demás.
—Podrás hacerlo— dijo Shikamaru, ella frunció el ceño. Claro que podría hacerlo no tenía duda pero no quería que así ocurriera.
Sacudió la cabeza —Claro que lo sé, bebé llorón. Ya lárgate— le dijo
Shikamaru no se movió, formó una ligera sonrisa —Te veré mas tarde— le dijo —Lo prometo.
Temari asintió —Te veré más tarde.
Shikamaru estaba por irse, dio media vuelta pero se detuvo y volvió a mirarla —Temari— ella lo miro, pocas veces la llamaba por su nombre —te buscaré mas tarde.
Ella no contestó, estaba demasiado abrumada, quería gritarle que se quedara, que no se apartara de su vista pero ella entendía el deber de los dos, su misión, tenía que estar concentrada.
—Shikamaru... — pero para cuando ella hablo él ya no estaba.
Temari se despertó en silencio, todo estaba muy oscuro. Podía escuchar la respiración de Shikamaru a su lado, tardó algunos minutos en darse cuenta de que estaban en su habitación y no en el hospital.
—¿Qué has soñado? — su voz la espantó
—Pensé que dormías, vago— dijo ella secándose la frente, sudaba.
—Me llamabas en sueños, pensé que estabas despierta.
Temari se sintió ridícula —¿Cómo te sientes?
—Bien— respondió —¿Qué soñabas?
Temari volvió a recostarse en la cama —El día en que el escuadrón se separó en la guerra
Escuchó a Shikamaru murmurar —Eso... un día difícil ¿no crees?
Temari asintió, un día terrible le hubiera gustado decir pero cambio de idea, no había sido el día más terrible de todos.
—Quería decirte algo más ese día— dijo ella. Él guardó silencio, pocas veces ella comentaba algo así. Temari sonrió mostrando todos los dientes —Pero lo he olvidado, así que vuelve a dormir— ella cerró los ojos pero ninguno de los dos volvió a dormir.
Unas horas después ambos estaban de pie, Shikamaru salía del baño secándose el cabello, Temarí podía ver la herida, una cicatriz con forma de media luna justo a un lado del ombligo. Sakura había hecho un grandioso trabajo pero esa marca jamás se iría.
—¿Estas seguro de que puedes ir? — pero realmente no esperaba hacerlo cambiar de opinión así que comenzó a pasarle la venda por el abdomen como precaución. —No te esfuerces demasiado o yo misma te enterrare algo en estomago.
Shikamaru sonrió —Bien, bien— cuando Temari terminó él comenzó a vestirse —Usa la falda morada, te queda mejor.
Temari levantó una ceja —¿Ahora me dirás que usar? — pero dejo el vestido negro a un lado y se vistió como hace tiempo no lo hacia.
Salieron juntos de la residencia hacia la puerta principal de Suna. La guardia llevaba tres días funcionando y no había resultados pero tampoco había ataques.
—Ino— dijo Shikamaru
—¡Shikamaru!— Grito su amiga y corrió a abrazarlo. Shikamaru sonrió
—¿Algo novedoso? — pregunto el chico.
Ino negó —Hinata y Kiba han trabajado mucho pero todos los que entran son solo comerciantes con cargas limpias o shinobis registrados que vienen de misión. Los que salen traen el permiso firmado por Kankuro. Nada sospechoso.
Temari miro a la familia que llegaba, no veía nada sospechoso en el lugar y de alguna forma eso le incomodaba más.
Una mujer llegó a la entrada con dos enormes bolsas a la espalda.
—Bienvenida a Suna— dijo un guardia de la arena —Como protocolo de seguridad revisaremos su mercancía— la mujer asintió sin mayor temor y el hombre metió las manos en las bolsas, desde lo alto del techo Temari vio a Hinata inspeccionarla con el Byakugan y negar con la cabeza —Disculpe las molestias. Gracias por cooperar— siguió diciendo el hombre
—Un placer— dijo ella, volvió a colocarse los bolsos en la espalda y paso frente a ellos con la misma sonrisa. Temari la siguió con la mirada
—Kiba, dame los datos de la mujer— pidió. Kiba le entregó los datos que ella había llenado mientras revisaban sus pertenencias.
—¿Que viste mujer?
Temari leyó el papel —Hideki, de la aldea del arroz— negó con la cabeza —Bien... Nada— devolvió los papeles a Kiba
—Vayamos con Gaara— dijo Shikamaru. Temari y él comenzaron a caminar —¿Qué es lo que no te gusta?
—No lo sé.
Shikamaru la miro pero no dijo nada, al paso que iban tardaron el doble en llegar a la torre del Kazekage. Gaara los esperaba, leía unos papeles en silencio.
—Un informe de Kakashi— dijo levantando los ojos —Y uno de Hiashi-sama— dijo tomando otro pergamino. A Temari le sorprendió no ver a Matsuri en la sala y se acercó por los pergaminos.
Shikamaru y Temari los leyeron rápidamente —Era cuestión de tiempo— dijo Shikamaru
—Dos muertos— dijo Temari. — El Raikage comenzará su investigación
Gaara asintió —No creo que informe de los resultados como prometió.
Shikamaru negó —No lo hará. Debemos ser más rápidos que él
Temari carraspeo —Eso es desconfianza en la alianza.
—Ellos desconfiaron primero— Gaara asintió
—¿Infiltrar a alguien? — preguntó Temari, Shikamaru asintió. Incluso Gaara parecía sorprendido de su comunicación. —No tenemos a nadie, todos son ninjas conocidos. Ni siquiera se creerían que Sasuke se le ha volteado a la alianza de nuevo
—Matsuri— dijo Shikamaru
—Ni hablar, piensen en otra cosa— interrumpió Gaara —Alguien más
—Debe ser un ninja de confianza— dijo Temari
—Yo lo haré— Sasuke abriá la puerta justo detrás de ellos
Shikamaru lo observó —¿Crees que lo creerán, Sasuke?
Sasuke asintió —Pocos saben que he sido reintegrado a la aldea
Temari asintió —Es una buena idea.— Gaara asintió Y al final incluso Shikamaru cedió.
Shikamaru cayó de rodillas —Gracias— le dijo jadeando.
Temari se hincó junto a él —Bebe— le dijo dandole una frasco con agua —Tu amigo gordo y el Hyuga han vuelto a la aldea, estan muy graves en el hospital—antes de que SHikamaru preguntará ella continuo —Gaara refuerza a Naruto y Kankuro esta con el chico y su perro pero si me lo preguntas creo que han perdido al Uchiha... Tú también debes volver a la aldea.
—No me des órdenes Temari.
Ella levantó una ceja —No sabía que supieras mi nombre Nara.
—¿Cómo lo olvidaría?— dijo levantándose —Volvamos entonces. ¿Estas herida? — Temari negó —Oye... Gracias
Temari le volvió a sonreír —Volveré si me necesitas de nuevo.
Unas horas despues ambos ninjas se encontraban frente a Tenten. El informe Hyuga tampoco era tranquilizador, el Bouke había mandado gente a diferentes aldea a inspeccionar, el Bouke quería a ese niño.
Cuando le informaron del contenido la chica los miro con tranquilidad —¿Hay alguna posibilidad de que el niño no nazca con el Byakugan? — la pregunta era hacia Hinata.
Hinata asintió —Dificil e improbable pero sí...
—Bien— dijo Tenten —No quiero saber más hasta que el pequeño abra los ojos.
Shikamaru asintió, él y Temari dejaron esa casa también.
El día había sido terrible y agotador, el sol comenzaba a esconderse
—¿Vamos a comer? — preguntó él. Ella estuvo de acuerdo, se dirigieron al restaurante favorito de la kunoichi y pidieron algo para comer.
—¿Funcionara? — preguntó ella comienzo su dango
—Solo nos queda confiar.
—¿Tu confías en él?
Shikamaru se encogió de hombros —Confío, supongo. Debo hacerlo.
Temari asintió. Fue rápida levanto el plato y la kunai se estrello contra él haciendolo añicos. Shikamaru se levantó de inmediato ambos lograron ver al atacante moverse por los tejados y lo siguieron.
Durante la persecución Shikamaru lanzó una sello de luz al aire, informó del ataque.
—Ire por la derecha— dijo Temari mientras se alejaba.
Shikamaru siguió de frente y en apenas unos segundo Naruto estaba junto a él —Por la izquierda— le dijo y el rubio se alejo.
Otras kunais fueron directo a él pero las desvió rápido con su sombra. Entonces la mujer se detuvo. Saco dos pergaminos e hizo algunos sellos.
—Dragones ascendentes— dijo Shikamaru reconociendo la técnica de Tenten.
Shikamaru vio todas las armas ir hacia él pero no se movió. Temari apareció a su izquierda y con un movimiento del abanico lanzo todo lejos. Naruto tomo a la mujer por los brazos y la obligo a arrodillares.
Entonces Shikamaru vio su sonrisa y supo que algo estaba muy, muy mal
—¡Ve por Ino!— le gritó a Temari y la chica desapareció de inmediato.
—Te buscaré mas tarde—le dijo él y antes de que ella pudiera contestar despego los pies del suelo para avanzar frente a la mitad del escruadrón que le correspondía.
Se seco las lágrimas discretamente, era un maldito llorón, se reprendió. Debió besarla antes de irse, nada le aseguraba que la volviera a ver.
Era un maldito llorón, respiro profundo. Debía calmarse, para volver con Temari primero tenía que ganar.
Bueno este es el capítulo del shikatema, los invito al Nejiten y SasuSaku The last, pronto habra un Naruhina Especial en el NejiTen The last asi que esperenlo. Nos leemos
