Llegada al colegio (Parte 3)

Una vez que Salí del comedor, fui a mi habitación, busque una muda de ropa de mi maleta que aun no había desarmado y entre al baño.

Cuando estaba por ponerme el shampoo, sentí entrar a Emmett que estaba muy nervioso

-¿Qué te pasa?-le pregunte preocupado

-Es que…- empezó Emmett tímidamente, metiéndose en el baño

-Dale, contame- lo anime mientras me enjuagaba el pelo

-Mgta Thrmna- dijo Emmett rápidamente

-¿Qué?- le pregunte confundido, sacando la cabeza de atrás de la cortina

-Me gusta tu hermana- dijo Emmett a velocidad humana, respirando profundamente

-Ok, conquístala- le dije aceptando el hecho y agregando-Pero si la haces sufrir te mato.

Ambos nos quedamos en silencio y cinco minutos después Salí de la ducha y me ate una toalla a la cintura

-Tengo que decirte algo, yo también- anuncie mientras ambos salíamos del baño

-¿Qué cosa?- cuestiono Emmett con las cejas alzadas en un gesto adusto

-A mi me gusta Alice- confesé luego de ponerme los zapatos olvidándome de las medias por culpa de los nervios

-Alice, ¿mi hermana?- pregunto Emmett presionando los puños

-Si- dije asustado, recordando el don de Emmett innecesario a causa de su tamaño

-Te mato- me aviso Emmett, había algo raro en sus sentimientos pero su expresión furiosa no me dejaba concentrarme en ese detalle

-Yo no dije nada por mi hermana- proteste suplicante, retrocediendo un paso

-Te mato- repitió sin escucharme

Al instante, abrí la puerta y eche a correr por el pasillo siendo perseguido por un furioso Emmett aquello que no alcance a analizar seguía allí pero estaba demasiado ocupado salvando mi vida

-Te mato- repetía Emmett, cada tanto como para recordarme lo peligroso que era frenar, estaba cada vez mas asustado y me estaba empezando a cansar

-¿Qué tiene de malo que ame a tu hermana?- pregunte suplicante subiendo las escaleras casi a ciegas, en el ultimo escalón choque con alguien con tanto ímpetu que la sorprendida persona cayo al suelo, las enseñanzas de mi madre le ganaron la partida a mi instinto de supervivencia y frene de golpe dispuesto a auxiliar a la persona caída

-Lo siento- me disculpe, sintiendo como Emmett se divertía al pie de la escalera

-¿Qué cree que está haciendo?- me pregunto la última persona que quería ver en ese momento

-Lo siento director, es que tenía prisa y no lo vi- le explique nervioso mientras sentía que nuevamente me atacaban las estúpidas ganas de llorar

-Vaya ya mismo a su habitación- dijo el director con enojo, marchándose sin esperar a que me moviera, rendido me senté en el suelo a esperar lo inminente, entonces pude distinguir que era ese sentimiento que percibía oculto por la expresión de Emmett, era diversión, esto hizo que finalmente me echara a llorar, oculte mi rostro entre mis brazos pero no podía hacer nada para evitar los temblores de mi cuerpo. Sentí un brazo rodeándome los hombros pero no levante la cabeza, permanecí en esa posición varios minutos hasta que logre calmarme y secándome las lagrimas levante la vista

-¿Se puede saber que te paso?- pregunto Emmett con verdadera preocupación

-No me pegues- pedí intentando apartarme

-No te voy a pegar, era solo una broma- me aclaro él, analice sus emociones y descubrí que estaba siendo sincero-Además, lo he pensado mejor y te daré una oportunidad con mi hermana- agrego como quien habla del clima.

Me di cuenta de que realmente no había peligro por lo que replique

-Gracias, pero la próxima vez apreciaría algo de ayuda. Señalaba la escalera para hacerlo entender que me refería al director

Emmett se rio y yo sonreí a mi pesar sin ser capaz de seguir resentido porque el maldito grandote se hacía querer. El se paro y luego estiro su mano para ayudarme, la tome y juntos emprendimos el regreso hacia nuestra habitación. Emmett me conto todo tipo de chistes y yo reí agradecido por su esfuerzo en animarme.

Cuando llegamos me vestí y nos sentamos en los sillones sin nada que hacer y sin sueño, estaba a punto de anunciar que me iba a la cama por puro aburrimiento cuando entro Fred. Su miedo me inundo y tuve que esforzarme para que no me invadiera, lo cual fue fácil cuando lo vi, estaba pálido y temblaba violentamente

-¿Qué te paso?- preguntamos Emmett y yo al mismo tiempo, preocupados, mientras yo me levantaba y ayudaba a Fred a sentarse en uno de los sillones

-Sus hermanas son adorables-Ironizo Fred

-¿Qué hicieron?- preguntamos Emmett y yo al mismo tiempo, extrañados

-No puedo contarles, lo prometí- respondió el chico extremadamente asustado

-Dale, contanos- pedimos Emmett y yo al mismo tiempo, ahora curiosos

-Dije que no puedo-se negó y gritando agrego- Dejen de hacer eso

-¿Hacer qué?- preguntamos Emmett y yo al mismo tiempo, confundidos

-Hablar a la vez- replico Fred de mal humor

-Perdón- dijimos Emmett y yo al mismo tiempo y luego nos miramos sorprendidos, provocando que Fred riera, eso y mi don lograron hacer que los colores volvieran a su cara

-¿Quieren jugar al play?- pregunto más animado luego de respirar profundamente varias veces

-¿Tienes play?- preguntamos Emmett y yo al mismo tiempo, muy emocionados, el rubio no contesto pero salió de la sala rápidamente y volvió unos segundos después cargando el aparato.

Emmett y yo saltamos de nuestros asientos al mismo tiempo y comenzamos a ayudarlo a conectar todos los cables. Una vez terminada esta tarea comenzamos a jugar, Fred y yo jugamos un juego de guerra en el cual le di una paliza épica, luego me toco jugar con Emmett quien prefirió un juego de boxeo en el que el apaleado fui yo.

A las 22:00 apagamos el play y nos fuimos a acostar, Emmett y yo estábamos muy nerviosos por lo que nos esperaba al otro día, me pregunte cual era el motivo de la intensa emoción de Fred pero no pude darle muchas vueltas porque me dormí en cuanto mi cabeza toco la almohada