Oscuridad

Desde que tengo memoria la luz ha estado ausente en mi mundo.

La desconozco totalmente, me han hablado de ella, pero soy incapaz de imaginarla.

Además ¿Cómo podría? Si mis ojos nunca fueron capaces de percibirla.

Por tal razón me vi en la obligación de sobrecargar el uso mis demás sentidos

Para compensar la inutilidad de mis ojos.

Sin embargo, no te equivoques, no te confundas, la invalidez no me gobierna.

Ya que mi tacto es sensible y mi oído agudo.

No obstante, no es la ceguera física lo que me perturba,

Más bien le temo a la ceguera de mi corazón.

Desde que tengo memoria he conocido la dureza de la realidad,

Mi invidencia no me ha privado de grandes responsabilidades.

La guerra tiene llantos sin nombre, senderos amargos y sangre en las manos.

Sangre que he derramado por "el bienestar" de mi patria.

Entonces, es allí donde mi deber batalla con mi conciencia,

Obscureciendo mi eficiencia y a veces revelándome secretamente a los designios de aquel que fue elegido por las diosas.

¿Pero será realmente el elegido? O ¿un malvado Arlequín que manipula la leyenda para satisfacer su voluntad?

Desde que tengo memoria mi mundo ha estado ausente de luz y a pesar de todo le temo a la oscuridad.

Si Cualquiera preguntare ¿No te has acostumbrado ya a tu condición?

He aquí mi respuesta: no es de la ceguera física de la que hablo, sino aquella que opaca la

Compasión, el respeto y el honor.


Notas de la autora:

Mas que una continuación es una introduccion a lo que se viene ¡atentos!