La esencia de un amor que no existe.

Perdida me encuentro en la bruma del ayer, dividida por causa suya.

Lo recuerdo y no lo recuerdo...

Los vientos que murmuran los relatos de antaño, despertó la curiosidad, continúo con el deseo y termino con el miedo, miedo que aquellos sentires interfiriera con sus responsabilidades, pero ¿Quién puede atar al corazón que inevitablemente ama? ¡Nadie puede! ¡Date cuenta de una maldita vez!

Lo recuerdo y no lo recuerdo…

Cuando en un intento de reparar el daño, derrumbo los pilares de la memoria, separando así los caminos. ¡Ilusa! Al hacer eso sellaste tu destino, al condenarte a una existencia simbiótica.

Pero sabe esto, entre los escombros de mi mente, aún conservo esa esencia que se muestra como un burlesco fantasma, de ese a quien quiero, ese a quien tendré.

Extraviada me encuentro en la bruma del ayer, entre el recuerdo y la amnesia por causa suya, amarrada a una dependencia que enferma, persiguiendo una libertad y una esencia de un amor que no existe.


Notas de la autora:

Tal como lo había dicho en el capitulo anterior a partir de aquí pasamos a otro tema, comenzaremos con esta introducción, adivina adivinador... ¿de quien hablamos aquí?