Capítulo 11: Errores.
Parecía otra dimensión, donde solo había dolor, oscuridad, miedo y a veces silencio. Y hablando de esto último era mejor así, ya que escuchar lo que en la distancia ocurría desesperaba, o hacía temblar de miedo; era cuestión de tiempo para que le tocara su turno. El tortuoso turno comenzaba al escuchar el rechinar de la puerta, después al verlo a él, ese cruel desconocido con sus facciones tapadas de negro, a veces entraba con garrote, a veces sin nada, no importaba la verdad, el motivo de su llegada era el mismo.
Siempre hacia las mismas preguntas ¿dónde? ¿Quién es?, cada pregunta acompañado de un azote, pero ¿Cómo responder a tales preguntas, si su llegada fue espontanea? ¿Cómo revelar la identidad de un supuesto socio? Pero más importante, sentía que no debía revelar nada por su bien y por el de los demás.
El verdugo por su parte, se cansaba de este juego, pese a su disfrute de ver la sangre en sus nudillos o en el garrote (dependiendo la situación) pero debía respetar el límite impuesto; al mismo tiempo se confundía ya que este "paquete" de frágil anatomía y posible corta edad, era o muy terca o ignorante en definitiva, sea como sea debía sacarle información.
Por fortuna (por decirlo así) las golpizas no eran diarias y cuando ocurrían eran relativamente breves sin mencionar que gozaba de ciertos privilegios a comparar con otros reos, entonces "la dimensión" se volvía callada, pero no menos insufrible, ya que el dolor de los golpes no era la única tortura, era allí cuando los pensamientos y las preguntas rebotaban en su mente, conocía los motivos, las sospechas, aceptaba el castigo de su estupidez, pero ¿No debería ser su sufrimiento compartido? ¿Cuánta independencia había logrado? Un hilo de sangre se deslizo desde el corte de su ceja hasta el final de su rostro, interrumpiendo sus preguntas, entonces se limpió con el dorso de la mano, para después cobijarse a sí misma, temblando de dolor.
Fascinación e ilusión era lo que sentía con la leyenda que transcendía el tiempo, había estudiado mil y un libros, practicado mil y un veces, todo para ese momento, el momento donde su guía seria como una luz que disipara las tinieblas de la duda, pero he aquí que la buena intención escondía otro motivo, un motivo tan suyo.
Ese día el sol brillaba intensamente y las nubes eran apenas gasas de polvo que derivaban en el celestial firmamento y ellos entre la alegría y solemnidad, afinando detalles para aquel tradicional acontecimiento. Un hada revoloteaba entre los ocupados pueblerinos, buscando, preguntándose a donde diablos se había metido; hasta que encontró a quien buscaba, descansando en la suavidad del pasto, con la mirada prendida en el cielo, como mirando un anhelo; la sílfide analizo la situación un rato antes de acercarse y preguntar:
- Entiendo que es un gran honor, pero ¿tan terrible fuera si no te escogieran?
La pregunta le regreso a la realidad de un brinco, volvió su mirada a la recién llegada y respondió con una sonrisa, pero incapaz de enmascarar su preocupación.
- No, sé que haría un espléndido trabajo, pero no puedo evitar este sentir.
- Te estas ahogando en un vaso de agua, mejor anímate y prepárate que ya casi es hora.
Martes 10 del año 20XX
Saludos:
Espero por las diosas te encuentres bien, han pasado apenas unos meses desde el nombramiento y créeme que no me acostumbro a tu ausencia, permíteme informarte que las cosas están bien por aquí, demasiado bien diría yo, es aburrido, letárgico; dime ¿has olvidado ya nuestra tierra? ¿Hay más emoción por allá? ¿Debería sentir envidia por ti? no tomes a mal esta última pregunta, es solo un jocoso capricho que cosquillea mi mente, lo acepto, si fuiste tú en mi lugar es porque la voluntad de las diosas así lo quiso.
Los Ornis son excelentes en este asunto de los recados, así que permíteme utilizar este medio para mantenernos comunicados, espero tener noticias tuyas a la brevedad posible.
Que las diosas te protejan.
Jueves 12 del año 20XX
Te saludo:
Me llena de dicha tener noticias tuyas y de nuestro hogar, tus preguntas me causan gracia, puesto que quizá te decepcionara saber que no hay mucha acción, al menos no una que te satisfaga, debido a la dimensión de nuestro deber; decirte que me encuentro bien, la fracción de esta zona ha sido muy amable desde que llegue, y el regente no es la excepción, un ser tan lleno de sapiencia y bondad, he aprendido tanto de él, de sus vivencias, me ha hablado mucho de él, de su compañera y todos los que estuvieron involucrados en aquel oscuro episodio.
Esta brisa remolinea de un modo distinto, es como si hablara del pasado a cada soplo, me llena de emoción todo esto, mi curiosidad se intensifica ¿algún día lo veré?
Por otro lado me parece excelente utilizar este medio para comunicarnos, espero podamos vernos alguna vez.
Que las diosas te protejan.
- Que bien caían esos recados y la verdad es que tú lo hubieras hecho mejor.
El barullo le arranco sus remembranzas, tan diferente al que se había mal acostumbrado, luego la puerta se abrió de golpe, pero esta vez eran otros los que entraban, jadeaban, con espada en mano, y todo cambio cuando de un solo jalón se la llevaron; apenas si reacciono.
Habían muchos, indignados, inconformes, entristecidos por la actual situación, eran como semillas regadas por el viento, pero pocos eran los atrevidos, los que se valían de la incógnita y las sombras, ¿locos y tontos? quizá, pero con un objetivo claro; libertad.
Era una noche lluviosa y él estaba parado frente a una ventana empañada por un lado y del otro chorreaba gotas cristalinas, él de anatomía fibrosa, tenía el cabello corto de negro pulcro, de ojos azulados donde brillaba un raro matiz de bondad e ira.
- Enzo.
El aludido volteo a ver a su interlocutor al instante, enmascarando su distracción con una mirada de respeto, aunque un tanto fingida, su interlocutor arqueo una media sonrisa, ya que sabía que ese respeto veces era por mera obligación, además su voz lo había sacado del limbo de sus pensares, de los cuales tenía una vaga idea.
- Debes ser paciente ya regresara.
- Me preocupo mucho por mis camaradas, me volví más cuidadoso hace tiempo.
- Pero debes confiar.
- Y usted desconfiar más, ser menos ingenuo.
El dialogo se detuvo por unos instantes y solo se oyó el constante chispeo de la lluvia sobre el techo y la llama de la chimenea ondeo con brusquedad.
- Disculpe – Dijo Enzo consciente de su insolencia.
El oyente sonrió con bondad, sabía que Enzo era así, decía sin tapujos lo que se le venía a la mente; a punto estaban de responder a las disculpas, cuando el estrepitoso toque de la puerta detuvo sus acciones, entonces ellos empuñaron sus armas y se acercaron a la puerta con cautela.
- Soy yo, Ilia – Se escuchó desde afuera.
Al reconocer la voz ambos suspiraron aliviados e inmediatamente la dejaron pasar. La chica entro temblando de frio, frotándose las manos, escurriendo agua, su capa apenas si la había protegido del chaparrón, saludo a los presentes con una reverencia, luego de tomar una bocanada de aire la chica informo, iniciando con un "todo salió de acuerdo al plan". La satisfacción lleno el ambiente, Enzo se acercó a la joven y coloco sus manos sobre sus hombros, al tiempo que le sonreía, felicitándola por su buena labor, luego hablo para los presentes una vez pasada la pequeña euforia.
- Esperemos un poquito a que pase la lluvia para largarnos de aquí.
La lucha sigue sobre dolores intensos e intenciones diversas, no ceden ni los unos ni los otros, y yo como el último de la antigua orden tengo los años gastados y los errores ceñidos en mi mente; aun así, guio como puedo a "los nuevos". Tal como lo dijiste Aragón serán como semillas regadas por el viento, ella es el vivo recuerdo de tu predicción y Casiuss orgullo Hyliano que luchaste hasta morir, viviste extrañándolo, arrepentido de su abandono. Todo hasta que el héroe aparezca. – Pensó el viejo sabio mientras veía a Enzo e Ilia.
La lluvia se fue una hora después, y al instante los presentes se fueron también, el viejo se fue solo pese a la insistencia de los chicos; Enzo e Ilia se fueron juntos por oscuros y lodosos senderos y el viento desprendía el rezago cristalino de las hojas.
- ¿Que haremos ahora? – Pregunto la joven con la intención de romper el silencio que se había impuesto.
- Yo tengo que ir a revisar algunas cosas y tú te quedaras aquí hasta que envié a Darunia por ti, serás la fuente principal de información, por favor ten cuidado.
- Como tú digas Enzo – Respondió Ilia con seriedad.
Su despertar fue brusco, provocado por el estremecer del suelo, espero a que sus ojos pudieran enfocar un punto, sacudió la cabeza y se levantó de presto, más el dolor le obligo a acostarse al instante.
- No deberías apresurarte – Dijo un hombre que estaba frente suyo.
Solo la voz de ese hombre le hizo despertar en su totalidad y darse cuenta que no solo estaban ellos si no cuatro personas más, adentro del vagón de una carreta, luego noto algunos vendajes cubriéndole las heridas.
De repente la carreta se detuvo y a los pocos minutos la puerta se abrió al compás de un rechinar pavoroso, no hubo luz que cegara a los pasajeros al salir, puesto que la noche estaba ya avanzada y esos árboles con sus ramas centenarias cubrían parcialmente el pringado firmamento, pero nadie sabía en qué región estaban, ni siquiera si estaban Hyrule.
Un desordenado palabrerío le hizo entender la situación, asustándose de inmediato, por su seguridad debía abandonarlos, así que haciendo acopio de la poca fuerza que tenía distrajo a los presentes y huyo hacia las arboledas dejándose engullir por las entrañas de la noche.
Notas de la autora:
Hola gente aquí cumpliéndoles en quesea en el último pelo de rana calva del mes, lo malo es que la siguiente cuota me quedara muy cerca.
Ok. ¿Qué tal el capítulo? Klyvan ¿y nos tuviste esperándote todo el mes por esto? xD si gentes así es xD sé que el capítulo viene pequeño y quizá lo sientan aburrido ya que aquí no intervienen los protagonistas, lo que si espero es que lo sientan ambiguo ajajajajajajajaja… no vaya, sé que este capítulo y el que viene, van a ser un poco raros, porque ni acción hay, no estoy divagando, ni me he perdido, saque usted sus conclusiones, lo que sí les puedo decir es que hay que poner atención.
Muchas gracias gentes por sus comentarios y visitas.
Nos vemos hasta abril.
