Capítulo 12: Errores II
Sobre los dominios de la bruja en plena noche va volando casualmente un cuervo, buscando entre la negra clorofila un lugar para descansar. Una rama muerta aledaño a los muros sirve para tal propósito, luego pilla al tiempo que sus vidriosos ojos enfocan la fortaleza; bajo su lujoso resguardo, sentada en su trono, Cya intentaba recomponer sus preocupaciones y sentires.
- ¿Cuánto más crees que se tragaran el chantaje disfrazado de caridad?
-Su lealtad se mide en metros cuadrados y se paga con pan.
- No te confíes, parecen dormidos por la obediencia, pero una vez sepan la verdad no dudaran en saltarnos encima.
- La extinción será su destino, si llegaran a intentarlo.
- Si por mí fuera ya hubiera exterminado al último de su maldita estirpe.
- El rencor nubla tu juicio, cuídate de no saltarte tus privilegios.
Esta conversación había pasado hace quince minutos, fue entre ella y un emisario, un ministro según su arrogancia, pero en realidad era solo un lame botas como Wizzro pidiendo resultados.
Con la ayuda del lento movimiento de su copa de vino Cya intentaba encontrar el equilibrio en su mente antes de sentir un golpe de memoria.
Se remonta al tiempo en el que la gloria era toda suya, encabezando una maligna cruzada que empezó en una región apartada y se extendió como un virus, las primeras víctimas de su destructora mano fue su gente, su clan e ilusos que intentaron detenerla, pero ¿realmente podría llamarlos su gente?
Algunas regiones de Hyrule también sufrieron su destructivo arrebato, incluso sus aliados tuvo y todo esto fue por…
Lo último hizo que su mente se pasara a otro asunto, lo prioritario, el corazón de todo, luego vacila ¿Quién es el que la obsesiona? Lo sabe, pero no lo entiende bien, quisiera destruir los obstáculos, a la ladrona de su memoria, incluso al anhelo mismo, pero no sabe lo que está soñando.
El recuerdo se apodera de su mente una vez más y se la lleva al momento de su caída ¿Quién asistió semejante hazaña? Se preguntó esa vez. Se intenta conciliar pero Cya no escucha, entonces se entiende que el razonamiento no cabe en esta escena. El escenario retruena por momentos, eran golpes de energía, de magia, uno tras otro, que intentaban alcanzar el objetivo, Cya se protegía tras un campo de energía negro y violeta, al tiempo que atacaba.
Largos momentos pasaron así ataque-defensa, defensa- ataque, la pelea es demasiado pareja, nada les atinaba, solo les pasaba peligrosamente cerca, arrancándoles unos cuantos cabellos a lo mucho; de repente en una ocurrencia intrépida, Cya se rueda para esquiva un hechizo, pone su mano en el suelo y un circulo luminoso aparece bajo los pies enemigos, obligándola a retroceder, oportunidad que aprovecho Cya para atacar, su rival logra bloquear el traicionero movimiento, pero "la herramienta" se le escurre de las manos.
Sin perder un segundo, la hechicera intenta terminar la contienda, pero una fuerte ráfaga de viento es convocada justo a tiempo, haciendo que el antifaz volara y ella fuera a dar contra la pared, luego invoco unas raíces que se enredaron en sus manos y piernas; había sido atrapada. Su contrincante se acerca le amenaza con suave tono, le pide que no se mueva. La bruja finge un gruñido de frustración, pero lo que no sabe es que el territorio es suyo, entonces con un disimulado movimiento de sus dedos, una daga se desprende de su estante y flota traicioneramente detrás del enemigo, Cya sonríe y con dedo índice la hace venir; luego se escucha un quejido de dolor.
De repente todo queda inmóvil, un tardío goteo apenas interrumpía el súbito silencio, Cya está de rodillas, cubriéndose la boca con su mano derecha y ve con sumo terror la sangre en ella.
- ¡Que me has hecho!
Pero su oponente no responde, está en la misma situación, tan confundida como ella.
El dolor limita su movilidad, aun así Cya se dispone a terminar, de repente una cadena se enreda en su muñeca y de un solo jalón la hace retroceder, después de eso todo se apagó.
Cya se levanta de su trono, deja su copa a medio terminar y se va al balcón. El cuervo también se ha movido y se atrevió a posarse en uno de los rosales, la bruja lo sigue con la mirada, pero no presta atención a la invasión, su mente todavía anda en las nubes del recuerdo.
Una agonizante espera fue lo posterior a su derrota, había cometido una cantidad de crímenes, empujada por la ambición y un anhelo tonto, lo único que le quedaba era la pena capital, sin embargo se pudo apelar a la misericordia, siendo su sentencia la fortaleza de Forzaken, allí permanecería, allí esperaría la muerte.
- No fue misericordia, simplemente fue conveniencia.
Ninguna soledad como esa, donde el tiempo era su único y más cruel compañero; el hechizo en el que estaba presa era extraño, la duerme pero la mantiene viva, su sentencia había sido hasta morir pero no debía hacerlo. Ningún castigo como ese, donde los recuerdos se distorsionan entre el sueño, la pesadilla y la realidad. Hubo días en los que lograba despertar alborotándole las ganas de salir, halando las cadenas, hiriéndose con las mismas, maldiciendo todo.
Quien sabe las diosas cuanto tiempo pasó así, antes de que volviera a conversar.
- Como han caído los poderosos.
La burla le hirvió la sangre, levanto su mirada llena de cólera, pero accedió a contestar a los pocos minutos, después de todo ¿que importaba si estuviera platicando con su misma locura?
- Mi señora.
Cya se restriega la cien al escuchar el llamado, vuelve a ver el cuervo, pero este ya se había ido, se reprende así misma por dejar que su pasado se entrometa, más cuando tiene tanto trabajo encima.
- Nuestro error fue la indisciplina.
Entretanto, lejos del opulento terreno de la bruja, no se perdía tiempo en el pasado. Bajo la siniestra faz de la intemperie, cruzada de brazos, con la mirada endurecida por la atención, Impa escuchaba ininterrumpidamente el informe de sus dos misioneros.
- Es extraño – Comenta Zelda - Hay demasiada eficiencia de parte de los rebeldes, han perdido el talismán pero su actuar sigue siendo neutro, eso significa que esperan al igual que nosotros.
La palabra "esperar" se había vuelto muy cansada para ambos bandos ¿Hasta cuándo iba durar este trajín maldito y sangrante? Impa cerró los ojos, respiro hondamente, sospecha el porqué de la eficiencia, lo tiene en la punta de la lengua, pero su corazón no permite sacarla.
- Al juzgar por su expresión, deduzco que no iremos a la aldea ¡vaya! y yo que pensaba recostar mi cabecita en mi propia cama – Expreso Fao holgazán, al tiempo que se rascaba atrás de la cabeza.
Impa levanto una ceja y clavo su serio mirar en los ojos del joven, intimidándolo y poniéndolo en su lugar al instante, luego carraspea, lleva su dedo pulgar e índice a su mentón, sabe lo que debe hacerse.
Comenzaba una nueva tarea, así lo ordenaba la circunstancia, escondiéndose en identidades sencillas, escuchando lo útil y necesario, desapareciendo interferencias si es necesario. Entonces la reunión término y cada quien se fue por su lado, no sin antes que la general con un poquito de cariño les pidiera que se cuidasen.
De repente Impa detiene su marcha, mira el débil brillar de las constelaciones y dice:
- Aunque no lo creas, hay momentos que deseo recostar mi cabecita en mi propia cama
Además de la ilusión que no quiso aceptar, descaradamente una frase se entromete.
Cuando la causa deja de ser noble se convierte en una lucha de bestias.
Entonces cierra los ojos, aprieta sus puños y vuelve a ver el firmamento al recordar al autor de esa frase, al sospechoso que no pudo mencionar, el que se borró de los papeles de su clan, pero no del corazón. Akela.
Notas de la autora:
Al fin pude aprovechar un poco para ponerles la actualización, créanme que me costó mucho y lamento no haberles cumplido desde marzo, ¡qué horror! Pero han sido varias cosas entre ellas; tareas. ._.
Bien, contarles que esta actualización no es lo que tenia en mente, de hecho este iba a ser el capítulo 14 o 15, decidí adelantarlo porque:
Si ponía el otro se iban a enredar un poquito más, y aunque me hubiera encantado xD me hubiera visto obligada a revelarles cosas demasiado rápido, necesito que entiendan esto ahorita porque más adelante solo voy a ir agregando.
Link vuelve a estar ausente pero necesito que entiendan otros puntos de la historia; calma gente no lo he dejado botado. xD
Respecto a nuestra antagonista, notaran abismales cambios xD En lo personal considero a Cya una antagonista muy buena, bastante humana, pese a que sentí que con un poquito más, no se ¿de confusión? hubiera quedado excelente.
Gracias a las personitas que me esperan y me apoyan pese a lo nulamente romántico y deschavetada que es la historia, respecto a eso voy a decir algo que no debería, pero sinceramente necesito sacarlo.
Miren, cada vez que invito a alguien a leer lo primero que les digo es que lean las advertencias y comentarios iniciales, digo esto por algunos mensajes, sé y entiendo que esta historia no es como las demás, pero deben entender que cada autor desarrolla sus historias como le place y si usted cree que no sirve por la falta de un género, de una buena vez le digo: esta historia no es para usted y no voy adelantar ni atrasar a menos que yo lo considere necesario, en ese caso lo único que puedo hacer por usted es recomendarle autores NO MAS, así que por favor.
Bueno fuera del regaño xD reiterara mi agradecimiento e invitarlos a comentar, no les prometo actualizar en agosto pero si continuar en quesea despacito.
Saludos cordiales.
