Kimetsu No Yaiba no me pertenece, es de Koyoharu Gotōge.

Soy dueño de lo que escribo.

Maridaje: Shinobu x Tanjirou.

¡Serie de Drabbles!

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○ ● Perfume ● ○

Su aroma está intoxicante, en muchos niveles embriagador, adictivo y en algunos casos excitante.

Era peligroso estar cerca de ella mucho tiempo, el amable Tanjirou desapareció cuando su olor lo alcanzaba, demasiado ocupado en encontrarla, ahí es donde apareció el Tanjirou audaz.

Incluso con ese tinte Siempre presente de ira, para el solo la hacia más sexy. En un momento podría estar a su lado y al otro sobre ella.

Como un cazador al acecho de su presa.

Esperando que la mariposa se posee sobre una flor y abalansarce sobre ella.

El siguió su aroma, dulce y tentador, deseoso de probarla, nunca tuve suficiente de ella, jamás satisfecho.

Atrás es que el chico dulce fue remplazado por un hombre, uno con la mirada puesta sobre una sola mujer, deseoso de hacerla suya y que todos lo supieran.

Camino despacio hasta llegar al comedor, el sol entraba por las puertas, no había nadie, que suerte.

Ella yacía Posada sobre su lugar habitual, su atuendo era normal acompañado por una humeante taza de té, ella no se había percatado de los aún, perfecto.

Shinobu estaba relajada y tratando de no pensar en los eventos de hace dos lunas, cuando era vista por Zenitsu con Tanjirou. Nadie más sabía que pasó excepto él, nada que una dulce sonrisa no podría arreglar.

Tomó un sorbo del líquido caliente, tratando de despejar su mente de los lujuriosos deseos que se acercaban a su memoria, las imágenes de ella y Tanjirou, en la pared, sobre la barra, la mesa y sabe Kami que otros lugares fueron afectados por que se sonrojara. Pero no podría pensar en ello o si no Tanjirou la-

"Pensado en mi, Hime" Susurró una voz detrás de él. El deseo claro y evidente en ella. La había descubierto, el olfato del niño era otra cosa, y nada se le escapaba. Medio frasco de loción y aún así él podría decir lo que pensaba, lo que quería.

"A-Ano ... Tanjirou, aquí no" Reprochó sintiendo como él mencionado la abrazaba por detrás. Su aliento cálido hormigonado por su cuello. Sintiendo la emoción florecer ante el toque del chico.

"No sé de qué hablas".

Quería discutir con él, decirle que en cualquier momento podría llegar y verlos, que descubrirán, pero ...

"Me parece que ..." El pellirrojo llevo su boca al cuello de la mujer, apartando un poco su haori, y mostrando algo más de piel. El sonido húmedo y el gemido ahogado fue lo único que resonó en la habitación. "... Es más emocionante ... ¿no lo crees?". Terminó con una sonrisa ante el asentimiento.

"Sabes que huelo tu deseo ... el perfume no oculta nada" se mofó ante la duda de la mujer.

Cabe decir que su té se enfrió.

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Dejan una opinión sobre como estoy haciendo, no tengo experiencia retratando situaciones ... explícitas.

Sayonara.