.

.

.

Hola queridos lectores

espero que les haya gustado las actualizaciones

no olviden dejar sus votos jejeje

espero que les guste este nuevo cap

no puedo parar de querer subir ya capitulos de este fic

saludos

.

.

.

.


CAPITULO 3 CAMBIOS II


Como dos gotas de agua del mismo rio, pueden provocar dos caminos para diferentes lados donde desemboca el agua del mismo rio que inicio

Se podrían confundir entre lo cristalino del agua, entonces ¿Dónde queda la distinción entre ambos? ¿Cómo poder decidir entre uno y otro? ¿Cómo no confundirlos? Cuando la belleza del espectáculo es el mismo

¿Hasta qué punto es lo mismo?

H.G.P


Helga estaba en su lugar de trabajo pensativa ¿Cómo una persona podría ser tan mala? ¿Cómo podía estar planeando algo como lo que había propuesto?

Esa mujer era un mounstro….

Ese plan…

Estaba loca…

¿Cómo pudo pedirle eso?

¿Cómo le pidió que se hiciera pasar por ella en ese momento? ¿Cómo?

FLASH BACK

Helga miraba sorprendida a la mujer que tenía enfrente…

-¿Tenemos el trato por hoy al menos?

Helga la miro con desconfianza, y de reojo miro el dinero que le estaba ofreciendo.

Lo tomo.

Su madre lo necesitaba.

-Bien –Dijo resignada

Hilda rio con fuerza.

END FLASH BACK

¿Qué debía hacer? ¿Qué debió hacer?

Suspiro mientras se posaba en el lavabo del baño.

FLASH BACK

Después de unos minutos en el tocador con aquella mujer, la termino de maquillar y de darle sus toques para que ella quedara perfectamente igual. Se observó…

Eran iguales no lo podía negar

-Esto….es…

-Increíble –Dijo Hilda sonriendo con burla

Helga se sentía nerviosa

-Ahora quiero que salgas con mi amigo –Susurro tomándola de los hombros –Ve

Empujo a la rubia hacia afuera del tocador para ir a la mesa donde se encontraba un pelinegro muy apuesto.

-Vaya –Dijo Lorenzo mirándola con molestia –Pensé que te quedarías ahí por siempre –Dijo con burla al final

-Lamento mucho la demora –Dijo la rubia intentando imitar la forma de hablar de Hilda lo cual fracaso en su intento

-¿Te ocurre algo?

-No –Dijo Helga sentándose

-Bueno entonces ¿Cómo le harás para terminar de cazar al millonario?

-Como siempre –Dijo Helga nerviosa intentando mantenerse firme a lo que decía, aunque no tenía ni la más remota idea de lo que estaba hablando

-¿Y yo como voy a quedar en todo esto? ¿Cuál será mi parte? –Pregunto el pelinegro tomando su mano

Eso puso más nerviosa a la rubia

-Como siempre –Dijo intentando mantenerse calmada

-Te escucho rara

-Es mi voz…me siento un poco enferma –Dijo la rubia

-Te he dicho que dejes de fumar tanto –Comento Lorenzo tomando de su copa

En ese momento apareció Hilda con la ropa de Helga.

-Buenas noches –Dijo sonriendo

Lorenzo casi se ahoga al verla y escucharla

-¿Qué tal? ¿Somos idénticas no?

-S…si –Dijo intentando respirar -¿Cómo…? ¿Qué…?

-Ella es mi doble

Se sentó en el lugar que en ese momento Helga dejo libre

-¿Qué te parece?

-La usaras ¿entonces?

Hilda rio en modo de afirmación

-Pero es peligroso Hilda, ¿Qué tal si la descubren?

Hilda rio –Con entrenamiento podrá ser idéntica a mí, sin siquiera meditarlo tanto ahorita lo hizo contigo

Lorenzo sonrió

-Cierto

-Yo también se lo dije a la señora Hilda pero parece que no…no me hizo caso

Hilda sonrió –Muchas gracias Helga, piensa bien lo que te dije –Dijo levantándose –Sino de lo contrario no querrás tenerme de enemiga, ¿vamos?

.

.

.

-¿Usurpar?

-Si –Rio Hilda –Y no pongas esa cara, no es tan malo

-Pero es que…

-No estamos en posición de discusión niña, vas a recibir mucho dinero

-No…no me interesa eso y yo no me vendo

-Hoy lo hiciste –Dijo riendo Hilda

-Eso…eso…fue diferente

-Si como sea que lo quieras llamar pero todos tenemos un precio

-Yo no…

-Piénsalo pero no demasiado –Dijo Hilda ya con su ropa saliendo del lugar dejando a Helga sola.

END FLASH BACK

Era increíble que es mujer no se detuviera por nada…

Que solo pensara egoístamente en ella.

En lo que ella deseaba.

-¿Qué es lo que piensas amor?

Stinky la rodeo de la cintura sorprendiéndola

-Stinky –Se sonrojo al sentirlo –No deberías estar aquí, es el baño de mujeres

-Lo siento amor moría por verte

-¿Qué paso con lo del…?

-Me iré mañana –La beso al voltearla

Helga sintió sus besos deseosos más y más por ella.

-No…no podemos hacer esto…aquí –Dijo la rubia

-Creí que hoy no ibas a venir, pero al no encontrarte en tu casa…

-Me pidieron venir porque faltaba alguien ya no pude avisarte lo siento, con lo de mi mama y todo, pues ando con la cabeza hecha vueltas

-Sí, no te preocupes princesa, es que quería pasar la noche juntos –La volvió a besar

-No…no se puede y lo sabes mi amor

-Entonces ¿No te veré mas tarde?

Helga negó con la cabeza

-Lo siento, quizás mañana antes de irte

-Quizás ¿Te busco mañana?

Helga sonrió dulcemente mirando cómo se iba su amado.

En ese momento llego Hilda. –Por favor Jack ayúdame a buscar mi brazalete de diamantes

Helga no comprendió lo que pasaba mientras su jefe y Hilda.

-¿Helga no viste un brazalete por aquí?

-No –Dijo la rubia nerviosa

-Busquemos por favor, no puedo quedarme sin el

Jack la miro comprensivo –No se preocupe ayudaremos –Le hizo una señal a Helga para que ayudara

-Sera mejor que llame a la policía

-No…no es necesario –Dijo Jack

-Es que…mi brazalete –Dijo la rubia angustiada

-No se preocupe iremos por seguridad –Miro a Helga –Ve por favor

-Si

Helga fue inmediatamente por la policía.

-Es que ese brazalete es muy especial para mí, no puedo creer que lo perdí o resignarme así, como si nada

Jack sonrió comprensivo y siguió buscando

-¿Qué guardan en ese cajón?

-Material de limpieza y a veces las cosas de los empleados

-¿No será que alguien lo tomo y lo guardo ahí?

-No creo…los empleados aquí son honestos

-Entonces ¿Nada perdemos cierto?

Hilda le miro con una mirada suplicante y tierna

El hombre sonrió –Si cierto –Abrió el cajón

Busco entre las cosas de Helga que era la única empleada en ese momento en turno.

-Es ¿Este?

Hilda lo miro con sorpresa –Si

En ese momento Helga entro con el personal de seguridad

-Apareció –Dijo la rubia mirando la mano de su jefe

-¿Y te sorprende?

-No comprendo

-Tú te lo robaste

-¿Yo? –Pregunto con sorpresa –No….. –El miedo la invadió –Yo no fui

-Eres una ladrona, llévensela

-¡No! –Susurro la rubia asustada mirando en ese momento a Hilda quien sonreía con burla detrás de su jefe, pudo verla de reojo

¿con que tipo de mujer se había metido?