Antes de empezar, he decidido poner este capitulo antes de tiempo porque he decidido hacer algo de pausa para continuar con Code Geass: Godzilla's of the Resurgence por donde lo deje. Con eso, espero que disfrutéis con el capitulo.

Capitulo 4: El octavo Master

16/03/2020.


La cavidad de la iglesia era por lo menos decir bastante espaciosa para un gran numero de personas que quisieran visitarla. Apenas iluminada, se podían ver 3 filas de 12 bancos de madera ubicadas al lado de cada una en medio de la misa, aunque actualmente estaba vacía y no había ninguna persona que se sentaran o que caminaba por estos pisos, excepto nuestros protagonistas quienes acababan de ser invitados a pasar adentro por el viejo sacerdote quien según Kisuke era el supervisor de la guerra que se estaba dando en esta ciudad que acababan de pisar.

Ichigo aún tenía aquella sensación extraña de inquietud al entrar en este edificio abandonado y aún así bien conservado como si aún estuviera en funcionamiento. Desde luego no era aficionado a entrar en estos lugares tan extraños puesto que en Karakura no tenían cosas como esas, y tampoco quería comentar más sobre su arquitectura. Lo único que hacía él y su pandilla era seguir al sacerdote que los permitió pasar a excepción de Mordred y Kon quienes tuvieron que quedarse a esperar ahí afuera hasta que regresaran, mientras ellos estarían atrapados en una conversación con el viejo y explicarle más sobre la guerra y si era posible, salir de esto y regresar a su mundo. Al menos Ichigo esperaba con ansias si había una manera de salir de esta estúpida guerra sin sentido.

No tuvo que esperar demasiado cuando el sacerdote se detuvo a pocos centímetros de la parte trasera de la misa haciendo que su escolta se detuvieran a pocos metros de él. Luego el sacerdote da media vuelta para mirar a sus invitados sin decir ninguna palabra mientras sus ojos evaluaban las caras de la gente que tenía al frente, y después de unos instantes, el sacerdote hablo finalmente.

"Bienvenidos… Permitidme presentarme, mi nombre es Kotomine Risei, soy el mediador de la Guerra del Santo Grial." Se presento así mismo el recién identificado Risei Kotomine. "Os he estado esperando, octavo Master."

Había un extraño ambiente alrededor en las palabras de este hombre cuando menciono que los estuvo esperando como si de alguna manera anticipo su llegada hasta aquí, además de que también dijo 'octavo' cuando en realidad deberían ser 7 los participantes. Kisuke decidió ignorar esto cuando decidió presentarse cortésmente como era debido.

"Encantado de conocerte." Saludó amablemente inclinando ligeramente la cabeza. "Mi nombre es Urahara Kisuke, soy un humilde comerciante y propietario de una tienda de golosinas."

Risei solo se quedó mirando con una expresión ilegible en su cara mientras analizaba lo que había dicho el tendedero de la Tienda de Urahara. Por supuesto, ni Ichigo ni amigos aprobaban su breve introducción. En eso, Kisuke decidió continuar hablando.

"También fui el sensei del quien usted llamas octavo Master, y de hecho él es cómo un hijo muy querido para mí." Respondió el tendedero con pasión y afecto casi paternal, y añadiendo más su punto, puso una mano sobre el hombro del adolescente. Esto provocó también reacciones mixtas de los ocupantes de la iglesia.

Risei no cambió de expresión en lo más mínimo, creyendo que si era cierto de que este hombre con sombrero de cubo decía ser su tutor.

Ishida e Inoue estaban un poco sorprendidos por la declaración del ex capitán Shinigami. Si bien era cierto que el dueño de la Tienda de Urahara fue el sensei de Ichigo cuando este último perdió los poderes de Shinigamis prestados de Rukia tras su fatídico enfrentamiento con Byakuya y Renji. Él le adiestro durante los 15 días que faltaban para ir a la Sociedad de Almas para rescatar a Rukia. La verdad es que ninguno de los 2 presenciaron como era el entrenamiento o que relación tenían esos 2, pero se habían esperado que fuera algo cercano a la paternidad.

Ichigo, por otro lado, su rostro casi estalló en un furioso tono rojo mientras procesaba lo que había escuchado. ¿Urahara como un padre para él? Preferiría ser el hermano pequeño de Grimmjow que tener algo que ver con este hombre tan ridículo que está a su lado.

Justo cuando estuvo a punto de abrir la boca para replicar al bastardo con sombrero ridículo, de repente fue golpeado por el bastón del mismo hombre en el abdomen. "¡Oh mierda!" Lloró mientras caía cómicamente al suelo de dolor por el golpe. Orihime fue a socorrerlo.

"Bueno, cambiando de tema." Dijo Urahara ignorando por completo los gritos de dolor de Ichigo para volverse ahora al sacerdote. "No se si el Grial me quiso llevar aquí a propósito, pero no encuentro una explicación para que me diera esto." Urahara extendió los brazos para revelar el libro que contenía la información de todo, y esto hizo que Risei mirara con sorpresa.

"Oh, veo que tienes una copia del libro que escribieron nuestros antepasados que fundaron la guerra hace tiempo." Dijo Risei mientras extendía sus brazos para coger el libro y examinarlo mejor. "Supongo que el Grial te confió esto a ti, ¿cierto?"

"Sí, mientras que a Kurosaki-san le dio a su Servant, a mi me confió este libro para que lo leyera y le explicara a mi aprendiz todo lo que tenía que saber en donde se había metido." Urahara contó haciendo que Risei asintiera.

"Entiendo. Y supongo que habrás leído toda la información que había aquí, ¿no?" Agregó el sacerdote para asegurarse de que el tutor del Master estuviera al tanto de como funcionaba todo esto. El hombre solo ajusto su sombrero antes de contestar.

"Digamos que me pase media hora leyendo el libro y pude ver información necesaria como el Santo Grial, la guerra, los Masters y los Servants, aunque también ahí ciertos elementos que deje pasar debido a esta interrupción."

"Ya veo. Entonces será mejor que sigas poniéndote al día." Dijo el sacerdote como devolvió el libro al tendedero, y este acepto de buenas ganas.

"Espera un momento." Ahora las cabezas se dirigían hacia el joven Quincy quien parecía tener tantas ganas de hablar con la primera persona de este mundo. "Antes dijiste que estabas esperando la llegada de Kurosaki, ¿no? ¿Quieres decir que ya sabías que vendríamos?"

Ahora la audiencia de Uryū se volvió hacia Risei tomando nota de las palabras del Quincy y sabían que tenía razón con respecto a que este extraño hombre anticipara la llegada de estos, especialmente si vinieran de un mundo paralelo. Risei se quedó callado por un momento antes de asentir.

"Hace ya varios meses, mientras hacíamos los preparativos para dar comienzo con el ritual de la guerra que era precisamente hoy, nos llego de la misma forma que vosotros, un mensaje creado por el propio Santo Grial, del que hablaba que iba a enviar aquí un octavo Master." Contó Risei como recordaba los eventos que sucedieron en el pasado. Todos estaban prestando atención. "Normalmente, el Grial solo es capaz de invocar a no más de 7 Espíritus Heroicos y convertirlos en Servants para los magos que habían hecho un pacto con ellos, pero también resulta que los fundadores instalaron un sistema de reserva para que el Grial pudiera invocar a más Servants en caso de necesidad. Aunque claro, este método nunca se había hecho antes. En ninguna de las guerras anteriores ocurrió un fenómeno como este."

"Espera. ¿Dijiste guerras anteriores?" Preguntó Uryū desconcertado. "¿Quieres decir que hubo más guerras como esta?"

Risei lo miró por un momento antes de responder. "Así es. La Guerra del Santo Grial no es únicamente un evento que solo ocuure una sola vez, ya que sucede repetidamente cada 60 años. La primera comenzó alrededor de 1800, el segundo en 1860, la tercera en 1830, y ahora mismo esta teniendo lugar el cuarto y quizás no sea la última. A diferencia de las 3 anteriores, no hubo un ganador oficial y esperamos que hoy sea diferente." Risei explicó mientras la audiencia atendía.

"Entonces, ¿quieres decir que esta vez van a ver más Masters y Servants de lo previsto?" Kisuke preguntó ante la idea de que en esta guerra podrían ver más de 14 participantes, lo que sería un gran problema.

El sacerdote lo miró por un momento antes de responder. "Bueno, en circunstancias normales habría más de 14 participantes, pero parece que solo trajo un octavo y nada más. Si quieres escuchar mi opinión, creo que esto no ha sucedido simplemente por casualidad ya que podría ser un simple capricho del Grial."

Risei se calmó por un momento antes de poner su atención en el joven peli naranja. "Lo más impactante del mensaje fue que el supuesto octavo Master no es un mago, no está al tanto de la guerra y ni siquiera pertenece a nuestro mundo, ya que viene de una línea temporal alternativa donde la guerra no existe."

En eso tenía razón lógica. El mundo de donde ellos provienen no existían cosas como magos, espíritus heroicos o ese Santo Grial, ya que lo único que conocían en tema sobrenatural fueron los Shinigamis, los Quincys y los hollows. Sin embargo, lo que más molestó a Ichigo fue que ese Grial de mierda lo haya elegido para algo que no quería participar sin consultárselo antes, incluso si no se trataba de un mago. Estaba harto de que su vida fuera planeada paso a paso por otros.

"A parte de eso…" Volvió hablar el sacerdote. "También decía que dicho octavo Master había participado en una guerra y era un candidato para convertirse en un Espíritu Heroico." Luego dirigió su mirada hacia el adolescente para confirmar lo que escucho. "¿Es verdad eso?"

El ex Sustituto se encogió ante esto, indeciso a cómo responder a eso. Si bien, hasta hace casi 2 años, él y sus amigos habían salido vivos de una guerra entre la Sociedad de Almas y los Arrancars liderados por Aizen. De hecho, Ichigo fue quien se había llevado el mayor medito por la caída del Shinigami traidor debido a que fue él quien lo derrotó con el Getsuga Tenshō Final a costa de sus poderes de Shinigami, pero no murió ni nada.

Aún así, no sabía si aquello era lo que tenía que tener para convertirse en un Espíritu Heroico e ingresar en ese Trono de los Héroes puesto a que aún seguía convida y además de que hasta ahora no sabía nada de aquello y como llegar a dicha dimensión.

Viendo que el ex Shinigami parecía que no iba a responder, Kisuke intervino.

"Bueno, digamos que es cierto de que Kurosaki-san es veterano de una guerra de proporciones sobrenaturales que ocurrió hace 17 meses antes de que llegáramos aquí, y fue gracias a él que evitamos que un terrible mal se apoderara de nuestro mundo." Contó el viejo tendedero ganando la atención del sacerdote. "En realidad él no es un mago puesto ya que él tenía sus propios poderes sobrenaturales capaz de igualar a los de un Servant. Gracias a él, salvó muchas vidas de tantos amigos como familiares, y personalmente pienso que mereciera ingresar en el Trono de los héroes y también me atrevería pensar que si fuera un Servant, podría ser de la clase Saber y uno muy fuerte puesto a que era un espadachín excepcional."

Ichigo simplemente puso los ojos en blanco y tuvo que contener su gran ceño fruncido. No era que le molestara como lo elogiara, sino que como insinuaba que debería asistir a ese lugar y convertirse en alguien parecido a Mordred.

En cambio, Risei, aunque no lo mostraba, parecía estar interesado en el pequeño historial del adolescente.

"Desgraciadamente, justo cuando iba a derrotar al malo principal, sacrificó todos sus poderes para vencerlo y es por eso que volvió a ser un mero humano normal como puedes ver, pero aún así sigue gozando de una fuerte determinación y un buen sentido del deber y la justicia."

Una extraña sensación de inquietud se instalo en las entrañas del héroe que derrotó a Aizen cuando escuchó la ultima parte que dijo su ex sensei. En realidad no le importaba, pero tenía el presentimiento de que esto solo serviría para darle más motivos para que se uniera a esta nueva guerra.

"Hooh, omoshiroi."

Los invitados apenas se sobresaltaron al escuchar una nueva voz varonil que se extendió por la cavidad de la iglesia. Mirando bruscamente por los alrededores para ver la fuente, vieron emerger de entre las sombras al lado del sacerdote un hombre de aspecto extravagante con un esmoquin rojo caminando con una sonrisa amistosa hacia el grupo. Tiene el pelo negro elegante, una perilla y ojos azules.

El grupo miro al hombre que se acercaba hacia ellos con algo de inquietud, pero Risei los tranquilizo.

"No os preocupéis. Solo es un amigo mío."

Al decir esas palabra, el hombre elegante se detuvo al lado del sacerdote y miro a los invitados con interés, sobre todo a Ichigo.

"Perdonen mi interrupción, permitirme presentarme." Habló el hombre con educación. "Mi nombre es Tōsaka Tokiomi, soy el actual jefe de la familia Tōsaka, una de las 3 familias de magos que fundaron la Guerra del Santo Grial tiempo atrás."

El grupo miraron de manera mixta al extraño individuo con curiosidad y aún con incertidumbre. A pesar de su aparente aspecto de caballero apuesto, no significaba que deberían fiarse bien de él.

"También soy uno de los 8 participante de esta guerra, un Master y..." levantó su mano derecha revelando para sorpresa de todos que también tiene un Sello de Comando casi de aspecto circular. "Tu enemigo."

La sola mención de esa ultima palabra fue suficiente para alterar al grupo con la guardia baja al escuchar que este hombre era uno de los participantes de la guerra y oponente de Ichigo quien estaba justo al frente. Justo cuando iban a llevar acabo una acción para proteger a Ichigo en caso de agresión, Tokiomi levanto las manos en señal de rendición.

"Por favor, calmaos." Dijo el hombre levantando los manos hacia arriba con un tono nervioso y tranquilizador. "Este es un lugar neutral. No queremos agresión aquí."

Aún así los adolescentes aún miraban con desconfianza al mago con esmoquin con la creencia de que podía estar planeando hacerles bajar la guardia para luego atacar, pero Kisuke entendió perfectamente que la violencia no los llevaría a ningún lado por lo que gesto hacia los adolescentes a que tranquilizaran.

"Perdona por nuestra reacción, pero nos pareció impactante de que te revelaras como uno de los enemigos de Kurosaki-san así de repente." Dijo Kisuke con indulgencia.

"Lo entiendo. Perdonad por haberos asustado, pero entended que al menos necesitabais saber al menos la identidad de vuestro enemigo." Habló Tokiomi con comprensión. Viendo que no había rastro de amenaza, los adolescentes bajaron la guardia por el momento. Una vez todo tranquilo, Tokiomi volvió su atención hacia el del pelo naranja.

"Así que tu eres ese famoso Master de otro universo, y por lo que acabo de escuchar, también estabas destinado a convertirte en un espíritu heroico. Qué interesante..."

Ichigo todavía seguía luciendo con su típico ceño fruncido mirando de reojo al extraño hombre pero no dijo nada más.

"Perdona, ¿puedo saber al menos tu nombre?" Preguntó amablemente.

Viendo que no había nada de malo en rebelarle su nombre a alguien que rebelo el suyo, el ex Sustituto decidió hablar. Su código de honor le obligó a un intercambio igual de nombres.

"Kurosaki Ichigo."

Tokiomi asintió satisfecho mientras memorizaba el nombre completo para la próxima vez que se encontraran.

"Bien, Kurosaki Ichigo, ahora si no te importa, me gustaría hablar sobre unos asuntos que te concierne sobre esto." Dijo Tokiomi ahora que su expresión ya no parecía gentil, más bien bastante seria, y esto hizo que el ex Sustituto y sus amigos prestaran más atención al cabecilla de la familia de magos.

"Dime, cuando escuchaste hablar sobre la Guerra del Santo Grial y como fuiste elegido como Master, ¿tenías la intención de participar en esto y pedir un deseo al Santo Grial?" Preguntó con duda en su voz preguntándose sobre si el adolescente tenía la intención de participar en una guerra de la que nunca había oído hablar.

Los minutos que paso dentro fueron incómodamente silenciosos como cada cara se centraba en el octavo Master con la intriga de saber si era esto lo que deseaba. Aunque claro, algunos lo dudaban. De cualquier modo, después unos instantes de meditación, el adolescente peli naranja dio por fin su respuesta.

"¡Claro que no, tío!" Fue la rápida respuesta casi sarcástica dicha en voz alta (muy parecido cuando rechazo la oferta de Shinji Hirako de unirse a los Visards) del adolescente peli naranja. Esto provocó reacciones mixtas por parte de los demás presentes. Risei y Tokiomi parecían sorprendidos por la precisión del tono del adolescente dejando bien claro que no estaba interesado por el Grial.

Kisuke mantuvo la calma ya que había predicho esto y no le importaba. En cambio, Ishida y Inoue casi se alarmaron al escuchar como Ichigo dijo su respuesta de manera descarada en un sitio tan importante, y eso podría traer problema. Sin embargo, el propio Ichigo no le importo y continuó hablando.

"Me importa una mierda eso del Santo Grial y este ritual ya que tal como escuchaste de Urahara-san, salí vivo de una guerra que desde luego era diferente a esta y pase 2 años y medio de paz como un estudiante de secundaria normal y corriente sin que ocurriera un tipo de incidente hasta que me metieron todo esto por culpa de esto." Dijo esa ultima frase cuando revelo su Sello de Comando. "Yo quería negarme, pero por lo visto ese Santo Grial me arrastró a mí y a mis amigos hasta aquí, y la razón por la que vine aquí es averiguar si había alguna manera de regresar a mi mundo sin que tenga participar en esto al menos."

Una vez terminado, toda la iglesia quedo en silencio como cada uno grabaron en su interior las palabras del adolescente y tanto el jefe de la familia Toshaka y Risei parecieron casi perplejos por el tono que uso el adolescente para marcar su desdén hacia la guerra, aunque interiormente se sintieron comprensivos.

"Kurosaki." Riñó Ishida con un susurro en el oído de Ichigo. "¿No crees que te estas pasando un poco?"

"¿Uh?" La expresión dura del adolescente se suavizo y ahora medio miraba confuso al otro adolescente. "¿Nande?"

En eso se le unió Inoue. "Es verdad no deberías decir esas cosas dentro de una iglesia." Corrigió suavemente.

"¿Pero qué dices?" Preguntó él con poca molestia en desacuerdo. Él nunca había asistido en su vida a una iglesia y además de no conocer las reglas para comportarse dentro. "Aquí no hay mucha gente además de alguien quien dijo que sería mi enemigo." Dijo esa ultima palabra mientras miraba a Tokiomi. Este ultimo no pudo evitar sonreír un poco divertido.

"¿De qué te ríes?" Cuestionó Ichigo casi a la defensiva por el comportamiento del hombre.

"Ie, no es nada." Tranquilizó Tokiomi una vez que dejo de reírse. "Simplemente me sorprende que no tengas un fuerte capricho para el Santo Grial, aunque te entiendo." Su expresión se volvió solemne. "Para tu infortunio, me temo que no hay otra alternativa para que regreses a tu mundo más que participar en la guerra y ganar a toda costa."

"Eso fue lo que le sugerí cuando llegamos aquí, y estuve de acuerdo en que no sera posible regresar a nuestro plano dimensional a no ser que reclame el Santo Grial y le pidiera que regresemos todo." Habló Kisuke con convicción.

"Estoy de acuerdo. Supongo que se eligió así." Habló Risei con compresión.

"¿¡Pero por qué yo!?" El adolescente peli naranja estallo de repente; la desesperación en sus ojos y la indignación en su voz marcaron su cara. Casi todos se sobresaltaron por su ira. "¡Todo esto no me explica nada en absoluto porque tengo que estar en esta PUTA guerra!"

Ninguno había reaccionado ante la repentina ira del adolescente peli zanahoria enfurecido quien aún estaba recuperando aire en los pulmones mientras miraba con ojos estrechos a quien sea que tenía al frente y aún quería respuesta. Sus amigos temieron que esto podría perturbar a los 2 hombres y su frustración no ayudaría mucho. Por otro lado, Uryū sintió total comprensión de ello.

Hablando del tema. Había algo que le había mosqueado al Quincy desde que estuvieran hablando sobre el Santo Grial. De lo único que sabía era que se trataba de un artefacto mágico capaz de conceder cualquier deseo posible como si desafiara las leyes de la física o de la realidad como extender su influencia a universos paralelos, pero tampoco sabía más de eso.

Lo que le daba curiosidad fue que ese mismo Grial fue quien convoco a Mordred a su mundo para que se convirtiera en el Servant de Ichigo y este ultimo fue elegido por el propio Grial para convertirse en su Master y luego los arrastro a este mundo para que participaran en la guerra. Si de verdad el Grial fue solo un objeto que solo podía funcionar cuando uno lo usaba, entonces era imposible decir que fue solo que el Grial hiciera esto sin interferencia de alguien.

"¿Puedo preguntar algo?" Habló Uryū rompiendo la silenciosa atmósfera a su alrededor y llamando la atención de los demás quienes no tardaron en voltear hacia el joven Quincy. "Hay algo que no puedo evitar preguntar." Comenzó Uryū mientras se preparaba mentalmente para hablar y resolver este enigma. "Antes, dijeron que fue ese Santo Grial quien decidió que Kurosaki se convirtiera en Master y que participara en esta guerra, y de paso nos mando todos hacia aquí. Según lo que nos contó Urahara-san fue que ese Grial es un artefacto capaz de conceder cualquier deseo a la gente, y si eso es cierto, entonces ¿significa que alguien deseo que Kurosaki viniera aquí?"

Todo el ambiente se quedo de nuevo en silencio como cada hombre consideraron las palabras del Quincy, sobre todo Ichigo quien no había dejado de preguntarse con frustración una y otra vez porque se había metido en este lío. Queriendo responder, Risei suelta un suave suspiro.

"Veréis..." Empezó el sacerdote. "Supongo que exageramos el hecho de que el Santo Grial solo sea un mero objeto." Explicó llamando la atención de sus invitados. "Si bien puede parecer solo un objeto inanimado, pero más que eso no deja el hecho de que fuera creado a partir de la magia combinada de 3 grandes magos hace bastante tiempo, otorgándolo con un poder omnipotente capaz de desafiar las leyes de la realidad, y es por eso decir que tenga conciencia propia."

Los ojos de Kisuke se abrieron con curiosidad. "¿Estas diciendo que el Grial esta vivo o algo?"

"Más o menos." Tokiomi fue el siguiente en responder. "Para mi el Santo Grial es como una reliquia creada a partir de los poderes combinados de todos los dioses del mundo y es por eso que su influencia es infinita por lo que puede transcender el tiempo y el espacio y llegar a líneas temporales como el pasado, presente y futuro. El Santo Grial posee voluntad propia y es algo así como un "catalizador de deseos" ya que solo responde ante los caprichos de la gente como una "máquina de crear milagros"." Hizo un poco de pausa al ver la cara de impaciencia del chico peli naranja que decía que no quería escuchar eso. Tokiomi se aclaro un momento antes de continuar.

"Como dije antes, el poder del Grial es capaz de transcender el espacio físico sin importar las líneas alternativas en busca de gente que merecen convertirse en espíritus heroicos y llevarlos al Trono de los Héroes para esperar el momento para ser invocados y que participasen en la guerra. También, por capricho propio, también elige a las personas indicadas para ser Masters, y parece que tu eres uno de ellos."

"Osea, que la razón por la que Kurosaki-san fue elegido para esto fue nada más por capricho, ¿no?" Resumió Kisuke al ver la conclusión de todo esto.

Fue un instante después que Risei dio su respuesta.

"Supongo que si."

Ichigo solo pudo fruncir el ceño ante lo que escuchó. Eso era lo único que tenía que escuchar sobre esta mierda. Osea que el destino estaba jugando con él de nuevo al hacerlo participar forzosamente en otro conflicto sobrenatural del que nunca había oído hablar solo para satisfacer las necesidades de ese puto Santo Grial.

"Aún sí es bastante extraño que el Grial haya traído un Master que no sea de este mundo e incluso no es consciente o no tenga interés en absoluto en esto de ningún modo. Esta es la primera vez que ocurre esto." Añadió Risei mientras seguía mirando a Ichigo.

"Entiendo perfectamente tu frustración." Habló el jefe de la familia Toshaka haciendo que el adolescente elegido fijara su atención. "La verdad es que a mí, cuando escuche eso de lo que Risei acaba de mencionar me pareció una completa locura y un escándalo, y dudaba de que el Grial haría una cosa así, pero veo que me equivoque."

El hombre miraba al adolescente con solemnidad. "Yo opino que tu no deberías estar aquí."

Ichigo adopto una mirada dura en su expresión al saber que tenía razón, pero eso no ayudaba mucho.

"Pero, ¿de verdad no hay forma de hacernos regresar a nuestro mundo a pesar de que sabéis demasiado sobre ese Grial?" Preguntó Uryū para intentar de nuevo buscar alguna manera de arreglar esto por efímera que sea.

Risei solo negó con la cabeza. "Me temo que no. Aunque yo sea el regidor de este ritual, no significa que sea capaz de controlar el Grial. El Grial posee independencia propia y solo se doblegara tras finalizar el ritual cuando el Master y su Servant hayan derrotado a todos sus oponentes y solo queden ellos en pie. Solo así el Grial se manifestara ante ellos y tendrán el derecho de formular cualquier deseo que quieran."

Al escuchar que no podían hacer nada de regresar a su mundo sin la necesidad de participar en este ritual violento, las expresiones de Ishida y Inoue disminuyeron. Entonces solo le quedaba una sola opción para el ex Sustituto y no le gustaba nada.

"A propósito." Habló de nuevo Tokiomi cambiando de tema. "Según me han contado y tu también ahora, viviste tu propia guerra y casi te convertías en un espíritu heroico, ¿es eso cierto?"

Tanto el sacerdote como el mago tenían una intensa curiosidad por el joven adolescente que acababa de ser elegido como Master para esta guerra que si era cierto que fue un guerrero de hecho y derecho que había participado en otra guerra pero diferente en su mundo y ya tenía las cualidades y experiencia para participar en uno. Solo así verían una razón para que el Grial lo escogiera.

Justo cuando Ichigo iba hablar, su sensei se adelanto para explicarlo con claridad.

"Verán, es largo de contar, pero en realidad Kurosaki-san no era un guerrero de pleno derecho ya que por accidente obtuvo un increíble poder capaz de igualar a un Servant, y yo me ofrecí para entrenarlo para poder controlarlo adecuadamente." Contó Kisuke aunque no queriendo contar todos los detalles, haciendo que todos le prestarán atención.

"Como dije antes fui su sensei y gracias a mis aprendizajes como tutor e intensos entrenamientos, hice de este chico un buen luchador." Apenas se escucho un pequeño resoplido divertido pero leve proveniente del adolescente pero lo ignoro. "Le llegaron muchos retos a lo largo de su camino y pudo superar el ultimo pero a costa de sus poderes por lo que volvió a ser un humano normal y corriente."

Aunque no se le habían contado más detalles, no hacia falta decir que los 2 hombres parecían impresionados por la hazaña del héroe de la Guerra de Invierno.

"En realidad Kurosaki-san no busca el poder, gloria y la fama del mundo, tan solo quiere la protección de todo lo amado para él ya sea de amigos y familiares, a la vez que también intentaba vivir una vida cómoda como humano.

Kurosaki-san solo estaba acostumbrado a luchar contra aquellos que amenazaran las vidas de sus amigos y todo aquello que fuera perjudicar para todos. Digamos que la guerra en la que vivió era algo así de entre el "bien y el mal".

Luego se ajusto el sombrero. "A propósito." continuó Kisuke esta vez con una expresión seria. "Según tengo entendido, esta guerra solo se enfrentaran magos contra magos y sus respectivos Servants, ¿cierto?"

"Ha, así es." Respondió Risei esperando lo que iba a decir a continuación el tendedero.

"No creo que esos magos sean tan malos como los enemigos que lucho Kurosaki-san. Si bien, es cierto que Kurosaki-san se vio obligado a matar a varios guerreros que fueron enemigos suyos, pero no creo que fueran tan benignos como los magos que se enfrentaría que de sin duda podrían ser más humanos que sus anteriores enemigos." el ex capitán miro directamente al jefe de los Tohsaka. "Dime que ambición y motivación tienen cada mago para participar en esta contienda y matarse unos a otros."

Tokiomi solo ofreció una pequeña sonrisa. "La verdad es que no importa el motivo. Cada mago tiene sus propias razones para pedir un deseo al Grial. Yo por ejemplo, tan solo quiero hacer realidad el sueño de mis antepasados quienes iniciaron todo esto. Tal como dije antes, el Grial es como una "máquina de crear milagros" que solo responde ante los caprichos de la gente ya sea de manera directa o indirecta, y todos creen en la esperanza de que aquello pueda hacerse realidad."

"Osea que esos magos no son tan malos en realidad, solo un grupo de individuos que anhelan un deseo de esperanza o algo por el estilo." Concluyo Kisuke.

"Así es." Termino Tokiomi.

"Oh, pues entonces no creo que Kurosaki-san querrá enfrentarse a ese tipo de gente puesto no parecen ser el tipo de villano malvado. No se sentiría nada cómodo matando a seres humanos."

"Entiendo. Entonces, supongo que esta guerra es demasiado grande para ti." Dijo Tokiomi mirando a Ichigo.

"Ya lo creo que lo es. ¿Qué hago entonces? Supongo que es cierto que no puedo salir de esta mierda sin importar lo que haga, ¿no?" Dijo Ichigo aún molesto por su situación. "Lo único que tengo que hacer es cargarme a esos magos que vaya a enfrentarme hasta que ese Grial. ¿No hay una forma de evitar eso?"

"Me temo que no, pero si te interesa, tienes 2 opciones para salir de la guerra, pero no creo que ninguna te permita volver a tu mundo." Explicó Tokiomi captando la atención de Ichigo y sus amigos.

"La primera es para que descalificar a un Master de la guerra, dicho Master debe entregar su Sello de Comando a su oponente para que este quede oficialmente fuera de la guerra y deba esconderse hasta que esto termine. Lo que significa que si tu me entregas ahora tu Sello de Comando, perderás el derecho de participar en el ritual y puede que ya dejes de ser objetivo de otros Masters, y tu Servant desaparecerá."

Aquella ultima palabra casi altero a Orihime sobre que era probable de que Mordred desaparecería.

"¿Qué quieres decir de que el Servant desaparecerá?" Preguntó Orihime con preocupación.

"Verán, en caso de que lo hayáis olvidado, el Sello de Comando no es solo un símbolo que marca la alianza entre el Servant y el Master. Puesto que los Servants siguen siendo entes espirituales que en el momento de ser convocados, el Grial les da forma física, los sellos son también el vínculo que mantiene al Espíritu Heroico atado a este mundo, y por tanto, si el Master perdiera sus sellos, el Servant desaparecería y su alma regresaría al Trono de los Héroes." Tokiomi hizo una pausa para que la información se asentaran en los adolescentes, y esto hizo mucho que pensar al chico peli naranja.

Mirando sus Sellos de Comando que le había causado tantos problemas, por fin había encontrado una solución para quitárselo y salir oficialmente de esta guerra. Por un momento se sintió ansioso de hacerlo y al mismo tiempo dudoso puesto que aunque se lo quitara, no sabía si eso hará que le devolviera a él y a sus amigos de regreso a su mundo. Por otro lado, esto permitiría que Mordred desapareciera y regresara a ese Trono de los Héroes quedando descalificada de la guerra. No sabía si eso disgustaría a la Servant al quedar excluida de la guerra nada más comenzar sin ni siquiera luchar contra otro Servant, lo cual seria deshonroso para ella incluso para él.

Sí, pero Ichigo no quería nada que ver con todo este asunto de conflictos mágicos como esto además de que ni siquiera era un mago. Además Mordred misma dijo que era 'inepto' para esto, y tenía razón. No debería haber sido elegido para esto, y por tanto debería acabar con esto. Sin embargo, aún así había algo que le perturbaba la cabeza.

¿Debería entregar sus Sellos de Comando aunque eso no significara que podrían volver a casa?


"Mierda, ¿por qué tardarán tanto?"

Era lo que la rubia se había estado preguntando con irritación al margen de lo que estaba ocurriendo adentro. Había estado esperando afuera de la iglesia, tal como se lo pidió su descerebrado Master hasta que salieran, pero por alguna misteriosa razón se estaba tomando su tiempo ahí dentro como si estuviera entreteniendo en algún tipo de fiesta a la que ella no había sido invitada.

Habían pasado no sabía cuanto tiempo desde que entraron ahí dentro y no habían indicios de que salieran para gran irritación de Mordred, quien lo único que podía hacer era quedarse ahí parada, su espalda apoyada sobre una pared con los brazos cruzados y dando pequeños pisotasos en el suelo con impaciencia.

'¿Qué estarán haciendo allí adentro?' Se preguntó como su malestar crecía.

A su lado, Kon, el Alma modificada dentro de un león de peluche, estaba igualmente impaciente por la tardanza del adolescente allí adentro. Tenía los brazos cruzados y tenía el ceño fruncido. Le había dicho al idiota de Ichigo que no pasara mucho tiempo allí, y ahora se estaba haciendo evidente que iban a estar allí por un tiempo.

Además, como Mordred, estaba demasiado molesto por no poder entrar a la iglesia para acompañarlos. La razón de esto, no crear conmoción al ver solo un animal de peluche que habla.

¡Y una mierda!

Odiaba ser tratado tan a la ligera y ser subestimado por su apariencia estúpida. Si tan solo Strawberry no lo hubiera condenado a estar en este maldito cuerpo lleno de algodón, estaría seguro de que podría hacer cosas increíbles debido a sus habilidades de Alma Modificada y seguramente todos lo admirarían y respetarían. ¡Pero no!

'Juro que tan pronto como ese idiota regrese, voy a golpearle toda la cara por tardar tanto.'

A pesar de toda su ira y frustración, el alma Mod no pudo evitar preguntarse qué estaban haciendo exactamente allí adentro. Todo lo que había entendido era que tenían que ir allí para pedir una explicación de lo que estaba sucediendo y encontrar la manera de regresar a su mundo. El dueño de ese extraño edificio (Kon no sabe muy bien qué es una iglesia) les había pedido a los adolescentes y al tendedero que entraran sin hacer preguntas mientras él y la rubia marimacho se quedaban aquí como si nada.

"¡Ya tuve suficiente de esperar! Averiguaré qué están haciendo esos idiotas allí". Kon exclamó, habiendo tenido suficiente de esperar y decidió echar un vistazo.

El pequeño león de peluche comenzó a correr hacia el lado izquierdo del edificio y dobló una esquina para ver un par de largas ventanas rectangulares hechas de vidrio en la pared. Kon sonrió al ver que podía ver el interior, pero el problema era que estaban demasiado altos para él. Una vez más, maldijo su diminuto cuerpo.

"Oye, tú, ¿qué estás haciendo?" Preguntó la Sirvienta con aparente curiosidad mientras miraba al león de peluche casi a la vuelta de la esquina. Kon se volvió hacia la chica rubia y casi sonrió para sí misma.

Tenía una idea.

A toda prisa, Kon corrió hacia el caballero rubia y se paró a unos centímetros de sus pies.

"Neh, tengo una idea para ver qué pasa ahí adentro. Necesito tu ayuda." Kon incitó a la Servant.

Mordred solo podía parecer un poco confundido sin comprender que quería el Alma Mod.

"Ven, sígueme." Hizo un gesto para sí mismo mientras regresaba al otro lado de la esquina. Mordred seguía luciendo confundido con cierta curiosidad preguntándose qué quería exactamente. La verdad es que no quería jugar con una cosa ridícula y tonta, pero no tenía nada más que hacer además de quedarse ahí esperando con impaciencia el regreso de su Master. De mala gana, la chica rubia decidió seguir al león de peluche.

Justo cuando cruzó la esquina, solo vio a Kon parado a unos metros de distancia mirándola, pero nada más.

"¿Qué quieres de mí?" Preguntó cruzando los brazos.

"¿Te importaría mirar por una de esas ventanas para ver qué están haciendo esos idiotas allí?" Kon preguntó mientras señalaba una de las ventanas del edificio. "Estoy seguro de que también tienes curiosidad por saber".

Mordred todavía parecía confundido ante la idea, pero obedeció de todos modos, ya que también quería saber qué estaba pasando allí.

Acercándose a la primera ventana que estaba a su lado, asomó la cabeza para ver el interior que, según pensaba, se veía casi todo a oscuras por la falta de iluminación, aunque solo podía ver los bancos pero ninguna figura humana reconocible. Frunciendo un poco el ceño, se apartó de la primera ventana y caminó hacia la segunda que estaba a unos metros de la primera. En él, apenas podía distinguir algunas figuras cerca de la parte trasera.

"¿Ves algo?" Kon preguntó junto al pie de Mordred.

"Sí, creo que todavía están hablando con ese anciano". Mordred respondió sintiéndose un poco frustrado por no escuchar lo que estaban diciendo.

"Oh, entonces déjame subir, yo también quiero verlo."

No hubo respuesta de la rubia mientras seguía mirando por la ventana. Al darse cuenta de que ella lo estaba ignorando, Kon comenzó a quejarse.

"¡Oh, vamos, déjame subir, déjame subir, déjame subir!" Le gritó como un niño a su madre por no comprarle dulces.

No hace falta decir que los gritos del pequeño león de peluche eran demasiado fuertes y molestos que hicieron que la rubia perdiera la concentración y gruñera.

"Déjame subir, déjame-

Fue interrumpido cuando la mano del rubio se estrelló contra la cabeza de Kon, agarrándolo y luego tiró de él hacia el alféizar de la ventana.

"¿Mejor así?" Mordred preguntó molesto esperando que esto haya aliviado las quejas del peluche león. Si no, ella lo patearía directamente a la luna.

"Sí, gracias. Perdón por causar tanto alboroto. A veces soy como un niño". Kon sonrió un poco avergonzado.

La Servant solo dejó escapar un pequeño bufido ya que no quería perder el tiempo con algo tan extraño y estúpido, y asomó para espiar en silencio junto a Kon a los invitados que estaban adentro.


Al margen de afuera, el ambiente interno era tensa entre los residentes quienes aún seguían mirando al elegido octavo Master sobre su decisión de abandonar el conflicto ahora que podía aunque no significara que volviera a su mundo.

Ishida no sabía que pensar al respecto. Si bien quería que Kurosaki cediera de una vez y entregara sus Sellos de Comando al hombre que iba a ser su oponente en este conflicto, para quedar excluido oficialmente y ahorrarles muchos problemas innecesarios. Pero aún así no solucionaba su problema de como regresar a su mundo y que harán a partir de ahora estando aquí.

Orihime también quería que Kurosaki-kun estuviera a salvo, que no se viera obligado a arriesgarse la vida en un conflicto e incluso tampoco quería que se viera forzado a matar personas como esos magos, si era cierto que no eran tan malos como los Arrancars. Por otro lado también le preocupaba que le pudiera pasar a Mordred-san una vez que Ichigo entregara sus Sellos de Comando. Según Tokiomi, si un Master entregara su Sello de Comando, el Servant desaparecería y regresaría a ese Trono de los Héroes. A pesar de su actitud poco amigable y marimacho, Inoue no podía evitar preocuparse por el Servant caballero.

Ichigo aún seguía debatiendo sobre su decisión y aún así no podía llegar a ninguna parte. A pesar de lo fácil que sería tomar su decisión de salir de la guerra sin violencia, aquello no era beneficioso para él y sus amigos involucrados involuntariamente ya que eso no los haría regresar a su casa.

En cambio, Tokiomi miró con algo de pesar al adolescente poniendo cara de frustración por no haber encontrado una respuesta a su decisión. Sabía que incluso entregando su Sello de Comando, eso no solucionaría las cosas respectos a su situación y la de sus amigos aquí. Incluso si decidiera luchar para conseguir el Santo Grial y pedirle que le hiciera regresar a él y sus amigos a su mundo, dudaba de que pudiera ir demasiado lejos puesto que él mismo poseía el Servant más poderoso y podría quitar al adolescente de la guerra pero tampoco ayudaría demasiado.

No podía creer que el Santo Grial tuviera un lado tan malevolente para involucrar a jóvenes que no sabían su lugar en esta guerra.

"Dime una cosa." El jefe de familia apenas se sorprendió al escuchar repentinamente la voz del adolescente y se fijó en él, quien este último plantó una mirada dura y seria. "Si yo participara en ese ritual y me enfrentara a un mago, y consigo derrotarlo, ¿qué hago? ¿Es necesario matarlo?"

Tokiomi apenas se asombró no por el hecho de que haya decidido participar, sino que le preocupaba matar a otra persona en vez de morir en el intento. Él reconsideró las palabras de su maestro cuando le contó el tipo de persona que era el octavo Master y su vida durante la guerra, y parecía que estaba empezando a tomar forma en el adolescente que iba a ser su oponente.

"En realidad no es necesario que un mago mate a otro mago." Respondió Tokiomi honestamente. "Solo los Servants son los que tienen que enfrentarse a muerte, mientras que los Masters, si bien tienden que cubrirle las espaldas de manera indirecta o solo tiene que quedarse como espectador. Si tu Servant lograra vencer al de tu oponente, no sera necesario quitarle la vida, ya que puedes eliminarlo de la guerra entregándote su Sello de Comando."

Ichigo recopiló las palabras del mago sin cambiar de expresión y este último prosiguió. "Si tu y yo nos encontráramos alguna vez y nuestros respectivos Servants lucharan, o más bien, si mi Servant venciera al tuyo, no te mataré. Te dejare vivir a cambio de que me entregues tu Sello y luego vayas a refugiarte a esta iglesia durante un tiempo hasta que termine el conflicto y tu vida estará salvada."

"Pero no creo que eso me sirva para regresar, ¿verdad?" Preguntó Ichigo con un tono serio.

"Todavía no estoy seguro de ello." Respondió Tokiomi con la misma neutralidad.

Ninguno en el interior estaban convencidos de lo que iba a ser el ex Sustituto al escuchar esas palabras. La única opción era jugar al juego que se le incumbo y tratar de ganar como sea si aquello era la recompensa para poder regresar y olvidar lo que había sucedido. No sabía si Ichigo iba a aceptar esa carga a pesar de haber vivido situaciones similares cuando fue por primera vez a la Sociedad de Almas y al Hueco Mundo respectivamente en distintas ocasiones, pero esto era diferente y no sabían si sera capaz de superarlo especialmente cuando perdió sus poderes de Shinigami.

El silencio que hubo era intenso y solo una palabra fue capaz de cortarlo.

"Wakatta."

Todos se estremecieron cuando escucharon hablar al adolescente peli naranja con un tono bajo pero mortalmente serio.

"Voy a dejar esto bien claro." Comenzó el adolescente mirando directamente a los 2 hombre de frente. "Yo no tengo el más mínimo interés en esa mierda del Santo Grial, y la verdad es que va a ser un dolor de cabeza luchar contra esos magos, pero tampoco puedo quedarme de brazos cruzados ya que por mi culpa, mis amigos también se quedaron envueltos en esto a pesar de que no tenían nada que ver, y es por eso que para compensarlo, luchare en esta guerra quiera o no." Su expresión se agravo un poco mientras miraba a los hombres con confianza, con los ojos ardiendo de determinación. "Incluso si yo no soy un mago, mientras pueda levantarme y pelear, luchare como un Master hasta haber vencido a todos los magos o Servants y haya tenido ese Grial y largarnos de aquí."

Se formo un nuevo silencio en el interior como cada persona asimilaba el pequeño discurso del ex Sustituto. No tenían palabras para describir lo que había dicho incluso con ese tono lleno de convicción y no albergaba dudas en absoluto. Por un segundo Tokiomi pensó que había visto los ojos del adolescente parpadear a un tono azulado claro, aunque lo descartó como un truco ligero cuando volvió a comprobar con más cuidado y vio que eran del mismo tono de color castaño como estaban hace hace un minuto.

Ishida y Inoue también estaban en una perdida de palabras tras escuchar la increíble resolución de hierro del ex Sustituto, que sin duda habían visto en él en raras ocasiones, lo que había causado celos y admiración en ellos respectivamente.

Junto al chico peli naranja, Urahara no pudo evitar sonreír con orgullo ante esas palabras. Casi había olvidado que la resolución del ex Sustituto era tan inspiradora y poderosa como siempre, era como si sus palabras fueran palpables. Estaba seguro ahora, Ichigo fue capaz de aceptar el desafió que le encomendó tan injustamente el Grial para poner a prueba su valía. Incluso sin sus poderes de Shinigami, estará más que dispuesto para ayudarlo, era un hecho.

Después de un momento de silencio, Tokiomi volvió a hablar.

"Ya veo, así que esta es tu resolución." Habló con un tono que parecía estar complacido por sus palabras. "Así que a pesar de no tener las cualidades de un mago, ¿aún te arriesgas a luchar contra ellos?" preguntó para ponerlo a prueba, y solo fue respondido por su silencio inmutable. "Admiro tu valor hasta cierto punto."

"Si me lo permites." Interrumpió Kisuke con su sonrisa. "Se me olvido decir que aunque Kurosaki-san haya perdido sus poderes hace algún tiempo y haya renunciado toda idea de guerra para vivir una vida pacifica, su resolución no a cambiado en absoluto y aún goza de ese espíritu de guerrero tenaz. Creo que podrá superarlo."

Tokiomi parecía estar convencido por sus palabras ya que veía que la expresión que daba el chico parecía dar forma a su resolución. Creía que aquello sería una de las razones por lo que el Grial decidió elegirlo como Master.

"Muy bien, si ya has tomado tu decisión, que así sea." Dijo con una sonrisa. "Te deseo mucha suerte."

Ichigo no dijo nada mientras ponía su expresión seria y su habitual ceño fruncido. Al ver que no había respuesta, Kisuke se río nerviosamente.

"Mā, lo cierto es que no esta acostumbrado a hacer ese tipo de reverencia a sus enemigos." Se ajustó el sombrero antes de mirarlos ahora con una expresión seria. "Ahora que Kurosaki-san ha decidido entrar oficialmente en vuestra guerra, yo y estos 2 hemos decidido ayudarlo en lo que podamos por poco que sea. Ahora si no les importa, me gustaría al menos tener algo de información sobre este mundo, ya que aún nos he desconocido, y tampoco sabemos demasiado de los magos ¿comprendéis?"

El sacerdote considero las palabras del tendedero antes de responder. "Muy bien, a partir de mañana te enviare la información necesaria sobre como funciona nuestro mundo y sobre la Asociación de Magos, pero no nada más allá de aquello."

"Muy bien, creo que eso nos será suficiente."

"Espera un momento." Dijo de repente Uryū dando un paso hacia los 2 hombres captando su atención. "Me gustaría preguntar algo al respecto."

"¿De qué se trata?" Preguntó Risei queriendo escuchar lo que tenía que decir el joven Quincy.

"Hay algo que me preocupa y que todos deberíamos considerar." Dijo como todos prestaban su atención en él. "Desde que llegamos aquí, nos han dicho que en esta ciudad es donde va a dar inicio el ritual de invocación, ¿no es cierto?" Su expresión se volvió blanca de preocupación a lo que iba a decir a continuación. "Entonces, ¿quieres decir que todo esto va a convertirse en un campo de batalla donde podría involucrarse toda la gente de aquí?"

Los amigos del Quincy tomaron cada nota muy en serio. Casi se les había olvidado. Puesto que el escenario del enfrentamiento por el Santo Grial va a darse en medio de esta ciudad que parecía ser más grande que Karakura y posiblemente más poblada, lo más probable era que un colectivo se vea perjudicado por esto.

Cierto es que en Karakura se a dado batallas sobrenaturales entre los Shinigamis y hollows que podrían haber ocasionado daños colaterales, pero puesto a que eran entes espirituales, ningún ser humano normal vivo pudo haberlos presenciado o visto como si no existieran, por lo que su existencia se mantuvo en secreto. Los Servants también eran entes espirituales pero parecía que más allá de eso, su imagen y sus poderes pudieron ser visto por cualquier humano normal, por lo que podía cundir el pánico entre la ciudad si los vieran luchar y causar tanta destrucción, y eso sería un autentico caos.

"No tenéis porque preocuparos." Respondió Risei con una sonrisa tranquila. "Si bien es cierto que cualquier parte de la ciudad podría convertirse en un campo de batalla pero preferimos evitar victimas mortales y que todo se extienda alrededor del mundo. Y es por eso que todo esto esta estrictamente bajo supervisión de la Santa Iglesia, quienes establecimos reglas estrictas de que los combates solo pueden llevarse acabo por medianoche como hoy cuando toda la gente debería estar dormida. Sobre todo en sitios menos urbanos donde no hay casas cercas."

Esto parecía tranquilizar al grupo cuando escucharon de que este conflicto entre magos tenía moderación sobre la vida de los civiles.

"Además." Continuó Risei ahora con una expresión seria. "También deberíais saber que la Guerra del Santo Grial es absolutamente desconocida para la población general, es decir todos aquellos que no son magos y que piensen que todo esto es solo fantasía. Por tanto nadie en Fuyuki-shi que no tenga nada que ver con esto, son completamente ignorantes a lo que esta pasando en las noches cuando empiecen los combates, y así debe ser, ¿entendéis?"

"Lo entendemos perfectamente." Respondió Kisuke con su típica sonrisa. "No os preocupéis por nada."

El viejo sacerdote asiente. "¿Necesitáis escuchar algo más?"

"Iya, de momento hemos escuchado bastante." Respondió Kisuke mientras se ajustaba de nuevo su sombrero. "Creo que será mejor que nos vayamos y busquemos algún apartamento para pasar el tiempo aquí."

El sacerdote asintió estando de acuerdo antes de fijar su mirada en Ichigo

"Veo que has tomado tu decisión, shōnen. Recuerda de que en caso de que pierdas siempre puedes refugiarte aquí hasta que todo esto termine."

Ichigo apenas asintió en respuesta sin decir nada ya que no quería pensar en eso.

"Sāte min'na, es hora de irse." Indicó Urahara viendo que la conversación aquí a terminado y ya no tenían más motivos para permanecer aquí adentro, por lo que ahora les tocaba marcharse. Ichigo y sus amigos tomaron esta señal para irse finalmente por lo que dieron media vuelta y empezaron a caminar hacia la salida.


"Oh, mira parece que ya han terminado." Exclamó Kon observando por la ventana exterior como Ichigo y los demás dieron media vuelta para salir afuera.

"Ya era hora." Resopló Mordred estando más que harta de tanto esperar.


"Mate." La voz de Tokiomi se extendió por todo el interior de la iglesia haciendo que los invitados se detuvieran de repente y voltearan hacia atrás para ver al mago caminando hacia ellos.

"Perdonad si os hago perder el tiempo aquí adentro." Se disculpó formalmente antes de pararse a pocos centímetros de Ichigo. "Pero si no os importa, me gustaría que me revelaras la identidad de tu Servant, Kurosaki Ichigo."

Ichigo solo parpadeó con confusión sin entender porque quería saber el nombre de su Servant.

"Es cierto." Dijo Risei como este empezaba a caminar también y se paró al lado del mago. "Tal como os lo habíamos dicho, normalmente solo ahí no más de 7 Servants de cada tipo, pero como el Grial a decidido cambiar un poco las reglas y ha decidido añadir otro más, no creo que exista otro tipo de categoría. Decidnos el tipo de Servant, por favor."

"El Servant de Kurosaki-san pertenece a la clase Saber." Responde Kisuke.

"Sí, se llama Mordred." Concluyó Ichigo.

De pronto, la expresión tranquila y uniforme del mago fue reemplazada por una de perplejidad al escuchar el nombre.

"¿Mordred? ¿Te refieres al Caballero de la Rebelión?"

"¿Caballero de la Rebelión? ¿La conoces?" Preguntó Ichigo con curiosidad mirando al hombre. Sus amigos también lo miraba de manera expectante.

Tokiomi solo miraba a su audiencia curiosa por saber más de la identidad del Servant del octavo Master. Por sus reacciones, deducía que no les habían contado nada sobre él. Lógico teniendo en cuenta su mala reputación.

"¿Algunos de vosotros habéis oído hablar del Rey Arthur?" Preguntó el mago esperando a que alguno se famializara con ese nombre.

Por supuesto buena parte parecía no conocer dicho nombre, excepto uno.

"Yo sí." Dijo el Quincy. "Tengo entendido que fue un antiguo rey legendario de Gran Bretaña. Para nuestro mundo, aquello fue un mito, aunque para el vuestro... bueno."

"Para nuestro mundo también es un mito, pero es verdadero." Habló Tokiomi. "¿Os cuento la historia?"

Ninguno respondió a la pregunta ya que algunos parecían que no tenían ganas de escuchar una historia sobre ese tal 'Rey Arturo' del que hablaban, pero otros fueron lo suficiente moderados y curiosos de conocerla.

"Me gustaría escucharla." Contestó Kisuke con entusiasmo.

"Yo también." Dijo Orihime también compartiendo su curiosidad de saber como eran los padres de Mordred.

"Muy bien." Asintió Tokiomi con una sonrisa antes de concentrarse en como empezar explicar la historia.

"Todo empezó en un pasado lejano de hace apenas 2000 años atrás, en lo que sería hoy mismo como la Isla de Gran Bretaña, que en aquel entonces no existía el Reino Unido, ni sus países constituyentes como Inglaterra, Gales y Escocia. Todo el territorio estaba habitado por un subgrupo de gente que son conocido históricamente como celtas. Divididos en varios grupos tribales, los celtas de la antigua Gran Bretaña nunca formaron un estado unificado o un reino como Inglaterra y Escocia, ya que vivían separados en muchos pueblos. Aquel mundo isleño vería un período de cambio dramático cuando uno de los imperios más grandes de la historia, el Imperio Romano, fijó su mirada en ella y lanzó una conquista a gran escala sobre aquel territorio desconocido. En poco tiempo, las tribus celtas nativas cedieron ante el poder abrumador de de la maquinaría de guerra romana y lograron someterlas y ocupar el territorio de lo que sería toda Inglaterra, Gales y partes del sur de Escocia. Los romanos llamaron al territorio ocupado como 'Britania', y la ocupación duro casi 400 años después cuando las tropas romanas abandonaron todo el territorio debido a los problemas tanto internos como externos que pasaba el decadente imperio en los últimos siglos, dejando a sus habitantes quienes habían abrazado la cultura y costumbres de sus conquistadores, solos en un mundo hostil.

Se perdieron registros históricos de lo que ocurrió en aquella época cuando los romanos abandonaron Britania, pero según parece, el ex territorio romano estuvo dividido en varios sub-reinos rivales gobernados por aristócratas romanos-celtas y otros señores de la guerra que a menudo entraban en conflictos territoriales unos con otros y al mismo tiempo pasaban momentos difíciles debido a la llegada de tantos invasores sajones."

"¿Sajones?" Preguntó Orihime confusa debido a que desconocía el termino del nombre.

"Sō, los sajones fueron una antigua tribu de bárbaros que vivían en lo que sería hoy el norte de Alemania que se dedicaban al saqueo y el pillaje y durante los siglos Cuarto y Quinto invadieron los reinos britanos-romanos. Los sajones eran bien conocidos por su barbarie, ferocidad en el combate y crueldad hacia la gente sin importar la edad o el sexo ya que se dedicaban a saquear, arrasar e incendiar aldeas enteras sin dejar ningún vestigio de vida inocente.

Fue por eso que los sajones eran muy temidos por los britanos y estos últimos fueron retrocediendo ante su avance y los reyes britanos tuvieron cierta dificultades para aplacar esta gran invasión.

Cuentan las leyendas que en medio de todo este caos surgió un caudillo militar con el nombre de Artorius, más conocido popularmente como Arthur. Según la leyenda, una antigua profecía decía que antes de que Arthur naciera, estaba destinado a grandes cosas y se convertiría en una especie de mesías para el pueblo britano y los guiaría a una era de paz y prosperidad."

El mago tomo un momento de respiro antes de proseguir en lo más importante.

"Se dice que el mayor acontecimiento de su vida fue cuando llegó el día de la profecía y Arthur logró sacar una mística espada conocida como Caliburn, que estaba clavada en un pedestal, y él logro empuñarla y sacarla sin problemas delante de sus seguidores más cercanos. Se dice que ese fue el principal acontecimiento en la que fue autoproclamado rey."

"Pues no lo entiendo." Interrumpió Ichigo de repente. "¿Por qué alguien nombraría rey solo por sacar una espada?" Si había algo que no entendía el ex Sustituto era porque nombraría líder solo por realizar una tarea sencilla como sacar una simple espada clavada en una roca. Si se trataba de algo parecido a una zanpakutō, y ese Arthur lograra descubrir su nombre, eso si sería una hazaña que mereciera escuchar.

Ichigo escuchó una risa casi divertida del mago, y el adolescente apenas frunció el ceño por su comportamiento.

"Veo que no tienes sentido para comprender la importancia histórica." Tokiomi río casi con diversión haciendo que Ichigo agravara un poco más el ceño con molestia. Una vez terminado de reírse, Tokiomi volvió a su estado serio.

"Para tu información, según las leyendas un misterioso mago llamado Merlín puso una espada sobre una roca y puso una profecía en ella que decía «Quien logre sacar esta espada de esta piedra, se convertirá en el rey de toda Britania.» y esto era algo que muchos nobles gobernantes se creyeron ya que por fin encontraron un pretexto para ser los gobernantes de un gran reino unificado, por lo que intentaron extraer la espada de la roca en más de una ocasión sin éxito alguno.

Se dice que el joven Arthur fue el único quien logró empuñar y extraer la espada de la roca sin problemas. Después de aquello, se metieron en la resistencia anti-sajona. Arthur fue descrito como un gran líder militar carismático, defensor de los inocentes y un aliado de la justicia por así decirlo, que junto a sus caballeros salvaron muchas vidas y se ganó el corazón y la confianza de la gente quienes necesitaban a un salvador que los protegiera y guiarlos.

Según la leyenda, Arthur ganó 11 grandes batallas cuyas victorias fueron consideradas legendarias, y la última y decisiva que decidiría el destino de Gran Bretaña se dio históricamente en el Badon Hill donde se enfrentó a un ejército sajón 3 veces mayor que el de Arthur, y después de una sangrienta y feroz batalla, el ejército de Arthur salió totalmente victorioso. Así fue como el legendario rey de los britanos derrotó y expulsó a los bárbaros de la isla, salvando a su gente y cultura de la destrucción inminente."

No hacia falta decir que tanto Orihime, Kisuke y Uryū parecían estar interesados por la historia de aquel supuesto rey legendario, aunque Ichigo era el único que no parecía complacido ya que aquello no explicaba quien es su Servant marimacho.

"Después de su gran victoria, el Rey Arthur estableció su centro de poder en la legendaria Ciudad de Camelot como capital de su reino, donde gobernaría todo el país con dedicación y justicia. También fundó una orden de guerreros de élite formado por él como su líder y varios veteranos que lo acompañaron durante las guerras sajonas conocido popularmente como los 'Caballeros de la Mesa Redonda' llamados así por haberse reunido alrededor de una mesa redonda como iguales entre sí junto a su rey. Esta gente fueron los encargados de proteger los activos del reino de posibles amenazas tanto internas como externas, y también fueron admirados en todo el país.

Tal era su pasión por la justicia y el orden caballeresco, que se le valió el sobrenombre del "Rey de los Caballeros"."

"Ya, ya, si ya has terminado de hablar sobre ese tal Arthur, me gustaría que hablaras sobre Mordred que esa fue la razón por la que decidí escuchar tu historia." Interrumpió Ichigo casi groseramente estando harto de seguir escuchando algo que no tenía nada que ver con su Servant.

"Kurosaki." Regaño Ishida nada contento por no sola la interrupción, sino por el tono que utilizo el ex Sustituto.

"Oh, es verdad, casi lo olvido." Contestó Tokiomi sin inmutarse por el tono impaciente del adolescente. "No se sabe demasiado sobre los orígenes de Mordred, salvo que también formaba parte en las leyendas artúricas. Según las primeras versiones de su leyenda, Mordred fue representado como el sobrino del rey, mientras que versiones posteriores lo etiquetan como su hijo bastardo nacido de una relación incestuosa con la media hermana de Arthur llamada Morgan, que también era una poderosa hechicera. Cuenta que Mordred había sido nombrado caballero por Arthur y era miembro de la confraternidad de la Mesa Redonda, y se decía que era muy leal a su rey así como al resto de los caballeros que formaban la orden."

Hizo otro momento de pausa para pasar a la siguiente parte.

"Sin embargo, a pesar de todo, al final se convirtió en el actor principal de la caída de Arthur y su reino. Según la leyenda, mientras Arthur estaba en una misión en Francia para dar caza a uno de sus caballeros leales que había conspirado contra él al cometer adulterio contra la esposa del rey, Mordred aprovechó la ausencia del rey poniendo en marcha un golpe de Estado contra el gobierno arturiano con la intención de usurparlo y coronarse rey de Gran Bretaña, y lo consiguió."

La audiencia parecía sorprendida al escuchar lo que hizo la Servant caballero en vida con respecto a la traición con su propio padre.

"Cuando se llego la noticia de la Rebelión de Mordred y el Golpe de Estado, Arthur no dudó en regresar de inmediato a Gran Bretaña para atender este asunto y así dio inicio lo que sería una cruenta guerra civil que desgarró todo el reino que creó Arthur. Se dice que el punto de inflexión de la contienda se dio en la Batalla de Cammlan en la que Arthur y Mordred lucharon y al final se dieron muerte unos a otros."

Aquella ultima revelación fue lo suficientemente fuerte para sorprender y estremecer a los espectadores al escuchar como terminaron las cosas.

Padre e hijo matándose unos a otros.

Esto era algo que Orihime no estaba preparada para escuchar. Pese a que ella no había crecido bajo el cuidado de sus padres, sus experiencias con su hermano mayor le había demostrado que las familias deberían llevarse bien y apoyarse mutuamente. A veces pueden discutir de vez en cuanto, pero nada tan encarnizado como lo acababa de mencionar el mago rojo. Era horrible. Una tragedia.

Ichigo y Uryū tenían expresiones similares mientras recopilaban la ultima parte de los últimos momentos de la primera vida del Servant rojo. En cambio, Kisuke mantenía una expresión neutral como si estuviera acostumbrado a presenciar este tipos de historias.

"¿De verdad Mordred-san mato a su propio padre?" Preguntó Orihime con pena tras un debate de silencio. "¿Dōshite?"

Los demás también estaban prestando atención al hombre mago para saber más detalles o cualquier motivo por la que un padre y un hijo tuvieran que matarse.

"Bueno, no lo se." Tokiomi respondió. "Las leyendas varían sobre las circunstancias en la que Mordred había decidido traicionar a su padre y destruir todo su reino, pero se dice que a pesar de su condición de príncipe, Arthur nunca lo vio como a su hijo ni lo aceptó como su heredero al trono, por lo que sería un buen motivo para rebelarse. Las leyendas atribuyeron a Mordred como sinónimo de traición y por ello se le recuerda con el infame nombre del Caballero de la Traición.

De cualquier manera, es posible que algunas partes de su leyenda estuvieran equivocadas y haya una historia de fondo para explicar lo que hizo." El mago rojo agregó a nuestros protagonistas para aliviar la tensión que tenían al descubrir quién era el caballero rojo. "Solo tienes que preguntarle a él.

"Querrás decir a 'ella.'" Dijo repentinamente Risei, llamando la atención del mago. El sacerdote solo miraba a Ichigo inquisitivamente. "Debo asumir que aquella jovencita se trataba del infame Caballero de la Rebelión, ¿cierto?"

"Sí, se que suena raro pero es cierto." Respondió Kisuke en lugar de Ichigo con una sonrisa humorista en la cara. "Y debo decir que también tiene bastante carácter."

"¿Jovencita?" Preguntó Tokiomi sin comprender lo que estaban diciendo. En eso, Risei decidió explicarlo.

"Cuando me fije en el Servant del chico, vi de que se trataba de una chica bastante joven en su adolescencia." Contesto el sacerdote mientras recordaba la apariencia del supuesto Caballero de la Rebelión. "Quien diría de que se trataba de una chica."

Tokiomi miró un poco desconcertado ya que tampoco podía creer que Mordred se trataba de una chica teniendo en cuenta el origen del nombre y que en aquella época las mujeres no podían alcanzar la jerarquía de caballero.

"Déjame preguntar algo para aclarar esto." Dijo Kisuke con un aire un poco confuso. "¿Por casualidad Mordred es un nombre masculino?"

"En teoría sí. Mordred solo es un nombre exclusivamente para hombre, y como tal, las leyendas e historias siempre lo describían como un hombre."

"¡Espera!" Gritó Ichigo frenéticamente en confusión. "¿¡Insinúas que esa tía debería ser un hombre!?"


'Tch, ¿por qué tengo el presentimiento de qué están hablando de mí?'

Por un minuto, tuvo lo sensación de que estaban hablando de algo importante a pesar de que ella no podía escucharlo debido a que estas ventanas obstruían el sonido. Fuera lo que fuera, no podía evitar tener una extraña sensación de inquietud y solo esperaba que no durara mucho.


"Debería. Pero no importa. Ya sea hombre o mujer, el género es irreverente. Lo importante es que se trate de la misma persona según era en vida y lo que hizo, ¿entiendes?"

Todos asintieron, uno con comprensión, mientras que él resto aún no estaban seguros.

"Bueno, ahora a lo que quería llegar con todo esto, es que si es verdad que tu Servant es de la clase Saber, entonces es probable que también haya otro Saber también."

"Naruhodo." Asintió Kisuke mientras se ajustaba el sombrero. "Entonces, quieres decir que hay 2 Sabers en esta guerra, ¿no es así?"

"Supongo que sí." Respondió Risei. "En fin, ya hemos terminado."

"Muchas gracias por todo." Agradeció Kisuke mientras hacia una pequeña reverencia a los hombres antes de volverse hacia los adolescentes. "Venga, chicos. Vamos a salir."

Tomándose esto como una señal, Ichigo y los demás dieron media vuelta y fueron ya hacia la salida.


"Mira, parece que van a salir por fin." Indicó Kon de nuevo mientras veía a sus amigos moverse hacia la puerta. Mordred no dijo nada mientras miraba un poco malhumorada pensando que podrían volver a detenerse además de que estaba molesta por haberlos hecho esperar tanto afuera.

Sin decir nada, ella se aparta de la ventana y va hacia la entrada para esperarlos salir. Kon salto del alféizar aterrizando en el suelo y luego sigue a la Servant rubia hacia la entrada.

Una vez llegado allí, las puertas se abrieron dejando salir a los adolescentes y el tendedero y se detuvieron abruptamente para encontrarse cara a cara con el Caballero de la Rebelión.

"A ver, ¿se puede saber que estabais haciendo ahí dentro?" Preguntó Mordred con molestia mientras ponía sus manos sobre las caderas.

Nadie respondió como se había formado un silencio en el ambiente como cada uno recordaron la historia que les contaron Tokiomi sobre la vida de Mordred y su mala reputación. Si bien todavía no sintieron recelos acerca de este infame caballero puesto a que desconocían la verdad sobre sus circunstancias, pero tampoco sabían si deberían confiar en ella solo por su personalidad tan marimacho.

Mordred en cambio, miro un poco extrañada como la audiencia la miraban sin decir ninguna palabra como si fuera un bicho raro o algo.

"¿Que pasa? ¿tengo moros en la cara?" Preguntó Mordred. Antes de que cualquiera pudiera responder, el único adulto de ellos se adelanto para evitar posibles problema.

"No, nada, nada, perdona por haberte hecho esperar ahí afuera." Hablo Kisuke apresuradamente con una sonrisa suya, aunque eso hizo extrañar un poco a la Servant. "Nos hicieron pasar un buen rato ahí adentro explicándonos más cosas sobre la guerra, y debo darte buenas noticias, ya que después de una pequeña discusión, Kurosaki-san a decidido entrar oficialmente en la Guerra por el Santo Grial y luchara como tu Master."

"¿¡Haaa!?" Mordred y Kon gritaron sorprendidos al unísono, incapaces de creer lo que acababan de escuchar.

"¿En serio?" Preguntó Kon incrédulo.

"¿De qué va todo esto?" Preguntó Mordred con un tono que detona sospecha.

"Es tal como lo oyes." Corrigió Urahara. "Al ver que no hay otro modo para regresar a nuestro mundo salvo obtener el Santo Grial, y para ello deberá luchar junto a ti y vencer a los demás Masters y Servants que se les interpongan, ¿no es así?" Para hacer su punto, Kisuke puso su mano encima del hombro del ex Sustituto y alentarlo a que hiciera el resto. Cosa que funciono.

"Sí." Respondió de una manera rígida.

El chico peli naranja empezó a caminar y acercarse hacia su Servant quien esta ultima se quedo mirándolo y podía ver algo en sus ojos. Ichigo se detuvo a pocos centímetros donde estaba parada el Caballero de la Rebelión, y la diferencia de altura se hizo evidente de que Ichigo solo era unos 5 centímetros más alto.

"Escucha, a mi me importa una mierda esta guerra por un estúpido vaso concede deseos." Habló Ichigo con confianza y seriedad en su voz. El tono era más o menos parecido al que uso dentro para impresionar a los hombres de adentro. "La verdad es que hubiera preferido no participar pero eso no me ayudara a mi y a mis amigos quienes se metieron esto por mi culpa, y es por eso que luchare para conseguir ese Santo Grial y pedirle que nos devuelva a mi mundo de una vez y que esto no vuelva a pasarnos."

Mordred continuó mirando sin inmutarse facialmente por las palabras del chico aunque hubo cierto brillo en sus ojos.

"Por esa razón necesito tu ayuda para ganar esto, ya que solo los Servants son los que deben luchar para hacer el ritual mientras sus Masters deben servir como respaldo. Puede que no sirva de mucho, pero tampoco soy de los que se quedan de brazos cruzados mientras esto pasa, y es por eso que luchare también si hace falta." Sus ojos se estrecharon de determinación ante la determinación. "¿Qué me dices, me ayudaras como tu Master?"

Después de aquello se formo otro intenso silencio en el ambiente tras finalizar otro de los pequeños discursos inspiradores del ex Sustituto. La propia Mordred solo podía mirar casi flipada a la expresión dura y ceñuda de su Master sin comprender lo que le paso con su personalidad.

¿De verdad este tipo que tenía al frente era el mismo besugo que no sabía nada de la Guerra del Santo Grial?

¿Era el mismo mocoso malhumorado que se cabreaba con facilidad con cada ofensa que le hacía?

¿Era el mismo cretino que ni siquiera pudo aprenderse su nombre en 2 ocasiones antes?

¿El tacaño que no quería participar en esto?

Los siguientes minutos que pasaron fueron muy silenciosos sin que nadie lo interrumpiera. Pronto Ichigo empezó a preocuparse por la actitud silenciosa de su Servant, y abandono su expresión fruncida para ser reemplazada por una de preocupación.

"Oi, ¿estas bien?"

Sin respuesta.

"Oi-

Y sin previo aviso, Mordred libero una gran carcajada frenética que hizo sobresaltar a Ichigo y sus amigos de atrás. Efectivamente Mordred había empezado a reírse histéricamente como si le hubiera contado un chiste divertido. Ichigo solo podía mirar con total confusión sin entender esta reacción, mientras sus amigos de la misma manera.

Mordred casi doblo las rodillas mientras seguía partiéndose de risas. Superando ya su conmoción, Ichigo recupero su ceño fruncido aunque aún se veía confusión en él.

"Oye, ¿se puede saber de que te ríes?" Preguntó Ichigo hacia la alocada Servant. Después de un momento, Mordred casi se recupero de su ataque de risas, aunque aún quedaba poco.

"Perdona, pero es que me sorprendiste." Contestó Mordred mientras trataba de reprimir lo que quedaba de risa. Esta respuesta solo sirvió para confundir más al ex Sustituto. "Desde que te conocí siempre pensé que eras un coñazo y alguien inepto para ser mi Master. Pero ahora puedo ver que tienes huevos para ser un hombre."

Ichigo frunció el ceño aún más molesto por el comentario o por darse cuenta de que había caído en una broma pesada. Sus amigos de atrás no pudieron evitar sonreír divertidamente.

"Me gusta tu estilo." Dijo Mordred antes de extender un brazo con la mano abierta hacia Ichigo mirándolo con una sonrisa amistosa y energética. "De acuerdo, me has convencido, Master. Luchare contigo en esta guerra ¡Choca esos 5!"

Ichigo miro algo confuso este gesto pero enseguida comprendió que parecía que Mordred a empezado a aceptarlo y estaba dispuesta a luchar a su lado. Su código de honor le decía que cerrara el gesto de la misma manera.

"Hai."

Y así Master y Servant chocaron sus mangas unas con otras, sellando el pacto de manera amistosa. No hacia falta decir que la fuerza de impacto de la manga de Mordred fue demasiado fuerte para la del chico peli naranja quien tuvo que agitar doloridamente su mano, mientras su Servant lo ignoraba.

"Bien, Master, ¿qué tal si vamos a buscar a nuestros enemigos?" Preguntó Mordred alegremente mientras volteaba su cabeza hacia atrás para ver el resto de la ciudad, estando preparada para iniciar la búsqueda cuando sea necesario.

"¿Uh?" Gimió confusamente Ichigo por lo que se iba a proponer.

"¿Cómo que 'Uh'? ¿No habías decidido luchar?" Preguntó Mordred mientras volvía a mirar a Ichigo con una expresión confusa.

"No es eso, el problema es que no sabemos donde podemos encontrarlos." Corrigió Ichigo viendo que no había manera de poder buscar a sus enemigos especialmente en una ciudad en la que nunca estuvieron y conocen.

"Para mi eso no hay problema." Se jactó Mordred sin preocuparse. "Puedo sentir su Mana y rastrearlos sin problemas."

"Iya, el problema es que aún es muy pronto, y además todavía no sabemos nada de esta ciudad por lo que podríamos perdernos con facilidad." Explico Kisuke para aclarar la situación. "Lo mejor sería pasar la noche en un hotel y hacer los preparativos para dar comienzo la batalla."

A Mordred no le parecía una idea entusiasta eso de esperar solo una noche para estar preparados, mientras ella si lo estaba, pero dada las circunstancias en la que estaban, no tenía más remedio que hacer caso. Con un suspiro cansado, el Caballero de la Rebelión dio su respuesta de mala ganas.

"Vale, esta bien."

Viendo que todo estaba arreglado, el tendedero sonrió alegrado.

"¿Y a donde iremos?" Preguntó Kon con curiosidad.

"Es cierto, todavía no sabemos como vamos a encontrar un hotel por aquí." Dijo Uryū al darse cuenta de que no sera fácil encontrar un lugar adecuado para establecerse temporalmente debido a que no conocían la ciudad y tampoco tenían mapas para orientarse por los alrededores.

Todos consideraron las palabras del joven Quincy con urgencia ya que sabían que tenía razón, y eso les dejaban en una posición totalmente jodida. Después de lo que parecía un instante de silencio, el tendedero volvió a hablar con su característico voz tan positiva como si no le afectara la situación.

"Mā, no importa, ya nos las arreglaremos para encontrar uno por ahí. Lo importante es acercarnos a zonas más urbanas para evitar que otros Masters que vayan rondando por los alrededores nos ataquen."

Los 4 adolescentes (incluyendo Mordred) y Kon solo miraron al tendedero sin poder comprender su actitud tan positiva ante esta situación, además de preguntarse como van a hacerlo sin ni siquiera tenían un mapa.

"Bueno, será mejor que nos vayamos ahora mientras podamos antes de que aparezca un Master con ansias de luchar." incito Kisuke a que comenzaran a caminar ya fuera de la iglesia.

"No hay problema, yo me haré cargo." Dijo Mordred con confianza mientras los seguían.

"Espero que no..." Dijo Ichigo en susurro.

"¿Decías algo, Master?" Preguntó Mordred apenas escuchando lo que dijo el chico peli naranja.

"Ya deja de llamarme Master. Con solo que me llames Ichigo basta." Reprendió Ichigo ya estando harto de que lo nombre de esa manera.

"Vale, Master Ichigo." Respondió la Servant con una sonrisa juguetona, y tal como esperaba, la reacción de Ichigo no tardo en venir como su cara se enrojeció de pura irritación. Cualquiera se hubiera intimidado por su reacción, pero Mordred no pudo evitar soltar otra carcajada de risas mientras caminaba más deprisa para dejar a su Master enfurecido atrás.

Ichigo no se molesto en ponerse al día con ella y solo se quedaba mirándola con rabia y maldijo en voz baja. Estaba claro que incluso con ella a su lado, esta le causaría dolores de cabeza.

Entretanto, Uryū y Orihime no supieron como interpretar esto ya que si de una cosa estaban seguros, fue que no creían que vayan a convertirse en buenos amigos. Al menos para la opinión del Quincy. Aunque para Orihime las cosas pudieran cambiar, si les diera algo más de tiempo.

En cuanto a Kon, tampoco sabía como interpretar esto, ya que a pesar de haber visto este tipo de escenas en televisión, no sabía si esto era similar.

¿Acaso es esto el comienzo de una hermosa amistad?

Nadie lo sabía…


Una vez solos dentro, tanto el sacerdote como el mago aún observaban la puerta cerrada por donde sus invitados habían salido hace un rato ahora completamente decidido involucrarse en esto a pesar de las circunstancias. Para ser honesto, desde un principio, Tokiomi estaba conmocionado por el hecho de que el Grial haya tomado la decisión de traer un octavo participante para el ritual que crearon sus ancestros, y lo más chocante fue que este nuevo Master desconocía todo lo que estaba ocurriendo y no era de este mundo.

No sabía si aquello tenía algo que ver con el lado corrupto del Grial ya que también había convocado a un Servant peculiar por su infame reputación aunque lo último era irrelevante puesto a que técnicamente 'no' era un villano. De cualquier manera no quería que aquel joven inexperto que ni siquiera tenía algún conocimiento en la magia se involucrara, pero después de haber visto su resolución de hierro y la determinación que desprendía de sus ojos junto a la mención de que era un posible candidato para convertirse en un espíritu heroico, cambio de opinión respecto a su situación y empezó a mostrar interés por él.

Quizás ahora entendía porque el Grial lo eligió para que participara en esto. Estaba claro que quería que este juego se volviera más interesante aún.

"Ahí va nuestro octavo participante." Dijo Risei tras un largo silencio desde que sus invitados se marcharon. "Ahora podemos dar inicio definitivamente con el ritual."

"Sō." Asintió de acuerdo Tokiomi.

"Aún así me parece ambiguo que esto este sucediendo." Continuo el sacerdote mientras seguía mirando la puerta. "Nunca pensé que el propio Grial traería a gente que no tuviera nada que ver con esto, y eso que normalmente los Masters solo son magos, y este no tiene ningún conocimiento."

"Bueno, tal vez esto sea obra del Grial o de cierto mago Marshall." Tokiomi respondió casualmente.

'Me pregunto qué estarás tramando, Kischur Zelretch Schweinorg.'

"De todos modos, tampoco es la primera vez que veo algo tan inusual." Dijo de nuevo antes de fijar el rabillo de su ojo hacia la derecha de la sala. "¿No es así, Kirei-kun?"

Tomando esto como una señal, una tercera figura emergió de entre las sombras por donde había aparecido antes Tokiomi. La persona se trataba en si de un joven hombre de unos 28 años de aspecto fornido, pelo castaño y viste con un traje de sacerdote negro con una cruz dorada alrededor de su cuello. No hacia falta decir que a diferencia de Tokiomi quien era una persona de aspecto apuesto y carácter sereno, este hombre tenía una expresión estoica y ojos vacíos de emoción. Este hombre era Kirei Kotomine, el hijo de Risei.

"¿Crees que es prudente dejarlos ir así como así?" Preguntó Kirei con curiosidad evidente.

"¿Te preocupa algo?" Preguntó Tokiomi a cambio sin ver el punto del que hablaba el hombre más joven.

"No es eso. Pienso que deberías haberle quitado su Sello de Comando puesto que él no quería participar en esto." Argumento Kirei opinando que Tokiomi no debió de haber desaprovechado su oportunidad de eliminar aquel chico del conflicto.

La respuesta que vino un instante después tomó forma de una pequeña carcajada por parte del jefe de la Familia Toshaka. El joven sacerdote solo parpadeo durante un instante al escuchar la carcajada del otro hombre.

"Perdón, perdón." Dijo Tokiomi como trató de reprimir sus risas. "Si bien, podría haberlo hecho, pero sería una deshonra para mí familia obtener un Sello de Comando así de fácil sin haberlo ganado tan justamente en una batalla entre nuestros Servants."

Kirei no dijo nada más manteniendo su expresión vacía, pero su mente decía otra cosa al respecto lo que dijo Tokiomi.

"Si bien parece ser un simple novato que no tiene ningún conocimiento de la magia, pero creo que no hay nada de malo darle algo de ventaja al menos incluso cuando la victoria ya está a nuestro alcance." Continuó hablando Tokiomi con confianza, aunque Kirei pensaba diferente.

"Es cierto, por muy extraño que parezca, el Grial a tomado su decisión al poner un octavo participante y supongo que no hay nada de malo." argumento Risei también.

El sacerdote más joven sólo podía seguir mirando estoicamente a los hombres mayores y todavía no podía comprender sus puntos de vista.

"Por cierto, Kirei-kun." Habló una vez más Tokiomi mirando sonriente al joven sacerdote. "¿No te parece irónico que el Grial haya elegido a alguien que no es apto para participar en esto y que tampoco tenía interés, y mira como a tomado una decisión sin dudarlo? Deberías tomar ejemplo."

Si Kirei se hubiera reído de forma sarcástica, no pudo debido a que no podía hacerlo delante de su padre y de su mentor. Ciertamente comprendió el punto de esto ya que su situación le recordaba un poco a la del chico, ya que también fue víctima de los caprichos del destino que lo llevó a esto y no tenía más remedio que seguirlo.

La principal diferencia fue que el chico tenía un objetivo en mente como lo había dejado claro, y en cambio él no tenía ninguno. Ciertamente no tenía ni el más mínimo interés en esa copa concede deseo.

Dejando eso a un lado, todavía estaba reflexionando en todo lo que su supuesto 'sensei' contó antes sobre que aquel chico era un posible candidato para convertirse en un espíritu heroico, cosa que le costaba mucho creer teniendo en cuenta que no parecía nada impresionante, aunque le impresionó un poco su pequeño discurso de antes y su voluntad de participar en esto a pesar de las circunstancias. Realmente no sé parecían en nada.

También estaban sus supuestos 'acompañantes' quien según él se vieron envueltos involuntariamente en esto. Lo único que le llegó mi la atención fue que ellos y ese extraño hombre con sombrero de cubo se encargaría de ayudarlo, aunque no sabían cómo. Su padre y su amigo no se molestaron en preguntar más acerca de ellos.

"¿Seguro que no queréis que envíe a Assassin para vigilarlos?" Preguntó Kirei tratando de insistir en vigilarlos por si acaso.

"Ie, no será necesario." respondió Tokiomi sin problemas, lo que gano una mirada de sorpresa por el hombre joven. "Le concederé algo de ventaja en ellos para que se adapten a esto y haber cómo se las arreglan. Sospecho que el Grial quiere ofrecernos un buen espectáculo."

'¿Ah sí? ¿Y es por eso que yo participo?' Pensó Kirei con sarcasmo creyendo que su presencia aquí era para satisfacer los favores de otros.

"Otra cosa." Habló de nuevo Tokiomi llamando la atención de Kirei. "¿De qué tienes miedo? Pensé que te preocupaba más ese Asesino de magos."

Kirei solo se congeló en su lugar, su expresión se agravó un poco más por la mención de ese nombre como si fuera tabú.

"Es cierto, Kirei, ¿tienes noticias?" Preguntó Risei con seriedad.

Kirei los miro durante un momento antes de responder. "Por lo que escuche él y un miembro de la Familia Einzbern han cogido un avión y en estos momentos ya deberían llegar aquí en poco tiempo."

Ambos hombres se quedaron en silencio al oír eso, y aquello era como una señal.

"Entiendo. Entonces deberíamos prepararnos cuanto antes." Dijo Tokiomi con un aire serio lo que hizo que Risei asintiera en respuesta.

Kirei simplemente se quedó en su lugar reflexionando en los acontecimientos que se iba a dar lugar aquí, olvidándose por completo del octavo Master y solo pensando en ese supuesto Asesino de magos.


A varios kilómetros de lo que estaba sucediendo con nuestros protagonistas y los 3 hombres de la iglesia, cruzando las aguas de Kyūshū, un barco comercial se estaba acercando lentamente hacia uno de los puertos de Fuyuki. En la cubierta había una sola persona que miraba fijamente a la ciudad a distancia con su imagen creciendo. La persona en si, se trataba de un hombre alto con el pelo negro y desordenado con ojos a juego, vestía con un traje negro y corbata, y encima una gabardina negra.

Su mirada dura y ojos fríos observaba las luces de la ciudad a medida de que el barco se acercaba. Sabía que ya quedaba poco para que llegarán a la ciudad donde por fin se libraría su ultima batalla para poner fin todos los conflictos y salvar al mundo de una vez por todas. Él haría cualquier cosa para lograr que sus sueños se hicieran realidad.

Aunque eso significara sacrificar a otros por dicho bien.


Al mismo tiempo, sobrevolando la zona, un avión comercial también se estaba dirigiendo hacia Fuyuki. Dentro, había una gran multitud de pasajeros, y entre ellos había una pareja de mujeres sentadas juntas. Una tenía una edad de unos 20 y tantos años con tez pálida, cabello blanco y seductores ojos carmesí. Su acompañante que estaba a su lado tenía unos 15 años y se veía sorprendentemente similar a Mordred salvo que en vez de tener el cabello atado a una cola de caballo, la tenía amarrado en un moño. Además su expresión, en vez de energética y engreída que representaba al Caballero de la Rebelión, ella la tenía tranquila y serena.

Ella solo miraba de forma melancólica las vistas de la ciudad de abajo. Ella también sabía que allí iba a darse la ultima contienda que la conduciría hacia la segunda oportunidad que siempre había esperado para remedirse de sus pecados. Por fin iba a tener la oportunidad de salvar su antigua patria de si misma y nadie la detendrá.


Bueno, parece que ya sea decidido. Ichigo Kurosaki nuestro ex Shinigami Sustituto a tomado finalmente la decisión de unirse a la Cuarta Guerra del Santo Grial como Master si quiere hacer que él y sus amigos regresen a salvo a su mundo. Ahora solo queda esperar cuando todas las piezas estén en su lugar para dar inicio los primeros combates y la primera sangre.

Parece que nuestro Caballero de la Rebelión esta empezando finalmente respetar a su tacaño Master, al menos a su manera, y a saber que nuevo curso va a seguir. Todavía es demasiado pronto para llamar esto 'el comienzo de una amistad'.

Antes de terminar, asegúranse un comentario y hágame saber lo que piensan.


Los parámetros de Mordred

Clase: Saber.

Identidad: Mordred.

Master: Ichigo Kurosaki.

Sexo: Femenino.

Titulo: Caballero de la Rebelión.

Altura: 1,61 cm/ 41 kg.

Alimentación: Caótico Neutral.

Estadísticas

Fuerza: B.

Resistencia: C.

Agilidad: B.

Mana: C.

Suerte E.

Noble Phantasm: ?