Ok, el ritmo de esta historia tiene que acelerar y su tono subirá un poco de clasificación, espero que no altere el producto.
19.- "hecho para amarte"
El doctor Banner tiene pocos amigos, pero el día de su cumpleaños no puede pasar desapercibido por el grupo; pocas veces al año hay festejos en el complejo, al menos, en las zonas privadas, porque fuera de ellas el señor Stark siempre encuentra la forma de no aburrirse cuando no está trabajando.
-"El hangar" -dice Rhodes -Ese es el mejor sitio mientras sostiene un lápiz y una hoja en blanco
- No! El Bunker tiene mejor acústica -dice Wilson
-Yo voto por el gimnasio -Dice Wanda
-¿Por qué el gimnasio? -Se extraña Nat
-Porque con todos esos espejos de doble altura, la esfera y las luces de disco tendrán un efecto grandioso
Los Avengers están sentados alrededor de una mesa en la sala de estar de la vivienda y planean la fiesta del siglo. Banner cumplirá años y no pueden dejarlo pasar por alto.
-Dresscode "Green" -se carcajea Rodhes mientras la lista en la hoja que sostiene va creciendo conforme las ideas fluyen y en algún punto de la habitación se escucha "I love rock'n roll"
-Bueno, si van han invitar a Físicos y Biólogos de medio continente, ¿Debería ser algo formal no? – Piensa Nat -DressCode "absoluto Glamour".
Steve los escucha desde la barra de la cocina donde esta apostado junto a Joelle y apunta:
- ¡tres barras distintas!
-Si Thor llega antes necesitaremos llenar la piscina del gimnasio con cerveza – dice Wanda
- ¿Cocteles para las damas? -Pregunta Hill
-¿Cocteles? – Wilson se mofa –¿Acaso no has visto a Joelle absorber los tacitas de expreso llenas de tequila sin ayuda de las margaritas? Al diablo con los cocteles y las florecitas, nuestras mujeres toman el Vodka, Rakia y Tequila como si fueran agua mineral.
La conversación sigue animada y Steve aprovecha para tomar a Joelle por la cintura y susurrar algo en el odio. Sin mucho ruido y poco alarde caminan los dos hacia su habitación donde gozan de más libertad para hablar. Cuando llegan, Steve cierra la puerta detrás suyo no sin antes percatarse de que el nivel de las voces a disminuido y algunas risas se escapan de los presentes.
-¿Qué tal? ¿Cómo estás? – le dice mientras ella se sienta sobre la cama de él y él ocupa un lugar a su lado.
-todo bien ¿y tú?
-todo bien
-tuvimos suerte con Hulk y Tony
-no fue suerte; sin tu protección Banner me hubiera roto las piernas y sin Bucky tu no estarías ahora tan contenta aquí sentada.
Joe hizo un gesto de complacencia, pero luego recordó lo duro que había sido James con ella anteriormente.
-Me está rehuyendo – dijo
-Lo sé
Ambos se miraron y ella levanto sus piernas para ponerlas encima de las de él. - ¿Qué estamos haciendo mal Steve? -El nivel de intimidad de ambos había aumentado notoriamente con el tiempo.
-Nada, ambos estamos tratando de ayudarlo, pero creo que él también es consciente que lo que estas haciendo para eliminar sus reacciones al código es peligroso.
-No puedo evitarlo, si tu vieras lo que yo veo y sintieras lo que yo siento cuando estoy con él harías lo mismo, o peor, conociéndote, le quitarías toda la carga de encima.
-¿Es posible?
-¿Quitarle toda la carga? – Joe se quedó pensando, pero no lo sabía. -Debe ser lo mismo que suicidio, James es un hombre muy fuerte y su corazón es de oro, no es una coincidencia que ustedes sean tan buenos amigos. Los dos son tremendamente compasivos y están llenos de buenas intenciones, pero lo que hizo Hydra rebasa todo lo que me había imaginado. -Dicho esto, dejó caerse de espalda sobre la cama y Steve no pudo evitar que le subiera el pulso. También sintió pánico porque se imagino que, si ella en este momento leyera sus emociones, la situación sería bastante penosa para él.
Pero Joe sabía la situación en que se encontraba y sabía perfectamente que Steve no tocaba a las mujeres en la forma en que la tocaba a ella; ni siquiera su enorme cercanía con Nat tenía los mismos tintes de su amistad. También se percataba de que Steve la protegía de una forma especial desde que se conocieron y que, aunque era enormemente tímido y serio, algunas reacciones con ella se le escapaban de las manos. Por otro lado, no había tardado en vislumbrar que Steve tenía casi cien años de vida y que sus costumbres y creencias lo mantenían en muchas situaciones a raya. Ella respetaba su personalidad, pero de vez en cuando se permitía darle confianza y hasta tentarlo. En su opinión personal, era un hombre guapísimo y había tardado bastante tiempo en suprimir el entusiasmo cuando lo tenía tan cerca. A veces, cuando lo observaba nadar en la piscina del gimnasio tenía problemas para mantener el color de las mejillas; se quedaba en modo "zombi" y mas de una vez algún otro presente le había pedido que respirara profundamente.
-Tony quiere llevarlo a Wakanda
-¿Qué?
Steve se tendió a su lado, entonces ella se volvió hacia él y sintió que ese momento tenía poco de romántico y mucho de aprensión. Su mano encontró la de Steve y en algún otro punto de la cama sus piernas se encontraron.
-¿Y tu no lo vas a dejar verdad?
-¡tengo pistas! Creo que el código que estaba en Africa fue llevado a algún país árabe y de ahí pudiera ya haber emprendido el camino directo a nosotros.
-suena horroroso
-Lo es
-Ya tenemos seis palabras Steve, pero James me está evadiendo y así no puedo hacer más. Además, con cada palabra que encontramos sus reacciones son peores y más insondables. - al decir esto, Joe hizo memoria de la última vez que había podido ayudar a Bucky y su rostro cambió de faz mientras recogía las imágenes de James en el piso hecho un ovillo tratando de no reaccionar más al código. Al final, él le había gritado que se fuera porque creyó que no lo lograría y podría herirla, entonces ella lo había mantenido dentro de una capsula que imaginó rodeando a ambos. James se levantó y fue hacia ella mientras permanecía parada frente a la pared y la encerró entre sus brazos sin tocarla mientras con los puños derribaba el yeso del muro. Bucky se quedó mirándola espantado y luego cayó en sus brazos donde lo sostuvo hasta que se hubo calmado.
Joe no había sentido miedo aquella vez porque con la experiencia había aprendido a valorar las reacciones provenientes del soldado y las de Bucky y estaba segura que estas podían ser mas fuertes, además, se sentía incapaz de dejarlo porque lo apreciaba y le dolía verlo así. Ese día no pensó en irse y se juro así misma que nunca lo haría. De cualquier forma, se sentía tan triste por él que no pudo evitar que le corrieran las lágrimas cuando hablaba con Steve. Para su sorpresa, Steve la abrazó y la sostuvo en sus brazos, pero ella ya no tenía ánimos románticos, tan sólo apreció que Steve se tomara la libertad de quedarse en la cama con ella y darle un beso en la mejilla de nuevo. El acariciaba su espalda y mantenía su cabeza tan cerca que le era posible verse reflejada en sus ojos.
Los autos llegaban al complejo y los invitados dejaban las llaves en manos del servicio para después cruzar las puertas del lobby principal donde luego eran conducidos hasta un bunker completamente transformado en Disco, bar, Karaoke y una especie de carnaval de los años setentas. Banner estaba absolutamente deleitado con la sorpresa y brillaba de alegría. Todos los invitados aludían con sus ropas una fiesta de gala al más puro estilo de las cinco décadas pasadas. Algunos llevaban smoking y otros traje y corbata. La música sonaba y las bebidas circulaban por todos los grupos mientras los aperitivos eran ofrecidos por personal disfrazado de estrellas de cine. "No es difícil imaginar que en esta fiesta estuvo Tony Stark envuelto en los preparativos" pensaban algunos.
En un sitio cercano a la pista de baile, el equipo comenzaba a congregarse, Sam, Rhodes y Thor llevaban smokings que los hicieron parecer magnetos para la mitad de las mujeres en la fiesta. Tony paseaba entre los grupos con Banner y Pepper Pots servía como anfitriona.
Las mujeres de la casa llegaron por separado, Wanda con Visión primero y poco después Nat con Hill y Sharon. Luego aparecería Steve, también en smoking, llevando a Joe por el brazo.
-¿dónde esta Bucky? – Preguntó Sam a Steve
-No estoy muy seguro que venga -contestó este mientras empezaba a percatarse de la atención masculina sobre su pareja. El algoritmo era sencillo: tan joven, libre, con un fuerte poder para ejercer simpatía y por sobre todo: un vestido largo entallado que denotaba su más que bonita figura bajo la cintura.
"caray" – pensó – No sé si me pueda acostumbrar a esto.
-¿Qué tienes guapo? -le susurro Nat al oído -¿Ya tuviste suficiente de Joelle sin uniforme?
Steve hizo una mueca de tedio tan ovia que Rhodes le ofreció un Whisky para relajarlo.
Joelle se separó entonces del grupo y no le quedó otra opción más que seguirla con la mirada.
-…Pero a el primero que se le acerque … - dijo sosteniendo el Whisky.
-Le atraviesas la cara -terminó Visión mientras se llevaba a Wanda a la pista de baile.
Un bastante famoso DJ internacional hacía su trabajo y por conforme pasaron las horas, hacia un recuento de las mejores canciones de cada década hasta llegar al presente. Steve tuvo que ver a Joelle con Sam subirse a una mesa al ritmo del Rock más escuchado de los años ochenta y noventa y después casi se infarta cuando se dio cuenta que el tequila que bebía no parecía hacerle el menor efecto. Al final tuvo que confiar que las bancas no cederían al peso de la gente gritando "ooooh we are the halb way there …" mientras se les iba el alma en ello.
En un momento determinado de la fiesta, un hombre en smoking y peinado de coleta apareció entre la multitud, caminaba sólo y sin ser realmente percibido mientras bebía una copa del mejor vino español en sus cien años de vida, se apostó en una esquina donde podía ver a Joelle divertirse de lo lindo. El vestido que llevaba le quedaba preciososo y llevaba el cabello rizado suelto. De pronto pudo ver las cosas más claras: Él había cometido el error que todos los demás, se le había olvidado que tan solo era una jovencita de poco más de veinte años y no una agente del servicio secreto como Nat o Hill. Joe cantaba con Sam y otros más encima de las mesas y se movía feliz y relajada olvidando por completo donde estaba, olvidando la mirada preocupada y protectora de Steve a unos metros de ella y obviamente, olvidándolo a él también.
-Buuuuckyyyy! – Banner lo sacó de sus pensamientos y le quitó la copa vacía para ponerle otra llena en su lugar -No! ¡No, dame el español por favor! -le sonrió mientras la volvía a cambiar y tomaba otra en su lugar. – ¡Felicidades Banner!
Banner tampoco solía mostrar en absoluto los efectos del alcohol, si acaso, su buen humor se expandía y comenzaba a abrazar a todos y hablar con quien fuera. Para cuando se hubo ido, Bucky se giró de nuevo en dirección a la mesa donde bailaba Joelle con Sam pero ella ya no estaba.
Bucky no tuvo otro remedio que acercarse hasta donde Steve y quedarse con el grupo ahí reunido. Cuando la música volvió a cambiar de ritmo, las luces se movieron con los ruidos electrónicos bailables más extraños para sus oídos. Estaba aún tratando de entender los movimientos de la gente que bailaba sobre mesas y sillas y se movía por todos lados cuando se dio cuenta que detrás de él y muy cerca, Joelle hablaba con otros dos invitados. Sintió que lo mejor no sería acercarse a ella para no alterar su estado de ánimo, pero justo cuando intentó escabullirse, Steve avanzó y dio muestras de tener suficiente de la permanencia de los dos hombres con Joelle. La tomó por un hombro suavemente y al mismo tiempo le puso el vaso de whisky en la mano a él. -Detenme esto un momento -dijo y se acercó para hablar a Joe al oído. Esta no pareció inmutarse, pero se despidió de ambos hombres y se fue con él a la pista de baile.
-Steve ni siquiera sabe bailar- se río Rhodes a su lado
-No se trata de bailar- Tony había llegado justo a su lado e intercambió una mirada por saludo con Bucky.
-¿No bailas?
-No, no sé cómo podría bailar eso.
-pues entonces disfruta el español … es excelente verdad?
-¡grandioso!
-veré si encuentro un centenario para ti -dicho esto se dio la vuelta y se fue a otro grupo.
Pero Rhodes se equivocaba, Steve aprendía más rápido de lo que creía y había entendido el ritmo de la música actual; el resto lo hizo el buen humor y el hecho que estuvieran tan apretados que nadie podía realmente moverse con gran libertad. Bucky siguió observando y tuvo que reírse igual que los demás cuando la gente empezó a cantar algo como "the final countdown" y todo parecía tan ridículo y bochornoso cuando los Senior Avengers la corearon juntos. -espero que nadie tome video porque esto será patético en otros cien años. - reía Steve.
Steve regresó del baile totalmente satisfecho de haber mostrado quien era quien en el sitio, Joe estaba a su lado y no hubo mucha oportunidad de que alguien mas se acercara. Bucky la observó venir hasta donde él estaba y sintió que su humor mejoraba cuando ella por fin lo vio, sonrió y se acercó para darle un beso en la mejilla. Estaba completamente sobria, lo que indicaba que los bailes y cabriolas sobre la pista de baile eran cosa normal para el ritmo. Bucky pensó que era una verdadera sorpresa conocer esa parte espontánea y divertida de su amiga. El grupo de amigos se hizo mas grande y mientras todos hablaban ella se acercó a su lado para decirle un cumplido.
-Estas muy guapo hoy James, ¿Ya has visto como te ven las amigas de Pepper y todas las demás?
-No, no he visto nada
-tienen toda la noche viéndote mientras tu estas ahí parado ignorándolas con tu copa en la mano, posiblemente todas quisieran ser ese vino.
Bucky se sorprendió no sólo por sus palabras sino porque ella lo hubiera visto antes.
-Estuviste pendiente?
Ella hizo una mueca graciosa y giró los ojos con una sonrisa ligera – siempre – Entonces se acercó y lo miró una última vez antes de seguir hablando con los demás.
La fiesta sería un éxito y duraría hasta el amanecer, Joelle no podría volver a moverse sin que pareciera que tuviera dos guardaespaldas detrás de ella pero pareció no incomodarle; Steve no estaba dispuesto a dejar que nadie se le acercase mientras estaban cerca de la pista y Bucky la siguió con la mirada a todos lados para asegurarse de que nadie pudiera cometer el error de pasarse de listo cuando Steve no viera…
- ¿Tienes novio? – le preguntó un hombre cuando ella estaba en la barra de un bar.
-No, no tengo – contestó ella prosiguiendo su camino
-¿Podemos platicar un momento? -le dijo él sosteniendo su mano -Joe lo miró sin inmutarse – quizá después , ahora no, disculpa.- contestó y siguió su camino entre la gente. Media hora después había olvidado al hombre cuando se encaminó de nuevo para el tocador, entonces, alguien la tomó por el hombro y la detuvo -¿Y ahora sí? -era el mismo hombre -Joelle lo miró extrañada pensando que había tomado de más -El hombre hizo un intento de posar la mano sobre su cuello cuando una mano lo detuvo firmemente. -Joe y él miraron hacia atrás y vieron a Steve parado con una cara lo suficientemente seria para hacerlo disculparse. Joe pudo sentir el animo de Steve y decidió no separarse de él otra vez. En su esquina, Bucky había dejado repentinamente su copa sobre una mesa y en lo que pareciera un andar interrumpido, meditó lo ocurrido mientras observaba al hombre acomodarse la pajarita y a Joe alejarse. La música siguió y Sam cantaba "I was made for lovin'you".
