30 La espía y el soldado
Fueron necesarios algunos días antes de que Joe regresara a la zona de vivienda del complejo y cuando lo hizo, Steve la esperaba decidido a aclarar lo sucedido en el túnel. Aún pasarían algunas semanas antes de que ella pudiera incorporarse a sus tareas y el tiempo fue aprovechado explícitamente para reducir el ambiente tenso generado por la batalla con Amina; de especial interés para Steve sería el estado de ánimo en que ella parecía haberse estancado así que la visitaba varias veces al día y procuraba pasar mucho más tiempo generando momentos memorables a solas para los dos. Por su parte, los demás intentaban comprender la constelación en torno a su compañera que de pronto había perdido la espontaneidad y frescura de antes.
- ¿No tienes nada que hacer hoy? – le preguntó aquella noche Nat a Bucky mientras tomaba su bolsa de mano para salir.
-No ¿y tú? – le contestó él mientras regresaba a la vivienda después de un entrenamiento con guardias de seguridad.
-Deberías salir de aquí más seguido, este sitio puede volverse enfermizo cuando no puedes ver nada más que reportes de misiones.
- ¿A dónde vas tú?
-Mañana es la ópera, ¿No te acuerdas? Tengo que buscarme algo urgentemente que me quede con el vestido.
-ah! No tengo ese problema, ya lo arreglé con Sam -contestó él – nos fuimos hace días por algo.
-No me digas ¿te convenció de llevar el Frac?
-Creo que el Frac es obligatorio – Bucky contestaba sin dejar de caminar hacia las escaleras que lo llevarían al nivel superior de la vivienda y Natasha, sabiendo que nadie más estaba esa noche en casa, se sintió impulsada a abrir la boca:
-¿Por qué no vienes? Vamos por una cerveza
Bucky la miró junto a la puerta y recordó que hacia muchos años pasaban más tiempo juntos del que era necesario, eso les había traído serios problemas y otras cosas de las que prefería no pensar y el comando de Hydra había terminado por acabar con todo.
-¿Hace cuando que no discutimos sobre algo Barnes?
-Nosotros no discutimos- contestó serio levantando una ceja levemente; ese gesto era increíblemente varonil en él, se había bañado luego del entrenamiento y acaba de rasurarse. James intentaba ponerse arrogante y pesado, pero de una manera que resultaba enormemente simpática porque en realidad solo estaba intentando actuar y lo hacia muy bien.
-Nosotros nos destrozamos – contestó Nat recordando los viejos tiempos.
El sonrió, primero melancólico e inmediatamente sus labios formaron una expresión picara en juego con sus ojos. Se giró sobre el primer escalón de la escalera y caminó hacia ella.
Fueron a dar a uno de los centros nocturnos favoritos de Nat, estaba obscuro y la música llenaba el lugar. Se sentaron frente al bar y comenzaron una plática que tenían desde hace mucho pendiente.
-¿Fue Shield la causa por la que dejaste Hydra? -preguntó él tras ordenar el tercer Vodka
-No, fue ojo de halcón, él me sacó de donde estaba
El la miró con una añoranza que nunca existía cuando recordaba a Hydra
-Eras lo único bueno de estar ahí
Nat se tomó de golpe su Vodka y lo miró con el ceño fruncido
-Al final no tuvimos historias tan diferentes, a ti también te rescató un verdadero amigo.
Entonces él pareció recordar algo que habían hecho juntos hace años en Siberia
-Estuvimos casi a punto de hacerlo juntos
Ese recuerdo hizo a Natasha afinar su garganta y pedir otro Vodka
-Las cosas tenían que pasar de una sola manera, no teníamos ni la más mínima esperanza
-No, no la teníamos -Bucky se llevó su cuarto Vodka a la boca y vació el vaso.
-Es curioso que estemos unidos ahora por la misma persona -Dijo ella pensando en Steve y de él surgió una sonrisa alegre que iluminó su cara.
-Sabes que yo también haría lo que fuera por él ¿verdad?
Bucky asintió -Lo sé
-su felicidad es importante para mí -Los ojos de Natasha se abrieron de una forma que él ya conocía, su voz era melosa y el perfume que llevaba se percibió en el aire cuando ella se acercó más a él.
-¿Te acuerdas cuando escuchábamos música desde las ventanas altas de la fortaleza? Te dije que te iba a enseñar a bailar -le dijo tentadoramente
-Oh sí, tú debes bailar muy bien, incluso ballet sino recuerdo mal
Por respuesta, ella dejó el último vaso que había tomado sobre la barra y lo tomó de la mano para dirigirlo a un espacio donde otras personas bailaban.
-No tengo ni idea de cómo bailar eso- dijo él
-No importa, todo lo inventado después del swing se reduce a dejarse ir por la música -Natasha se pegó a él y Bucky se quedó recordando que no era la primera vez que la tenía así de cerca.
- ¿te acuerdas como se sentía cuando estábamos juntos en esas celdas?
-lo mejor que podía suceder es que las nuestras estuvieran lado a lado y la ventana lo suficientemente grande para poder vernos
-Era confortante
Bucky recordaba como si hubieran pasado cinco décadas, pero no era así, eran menos.
- ¿sabes cuantas veces me las ingenie para estar contigo a solas en la celda de pelea?
-muchísimas, creo
-Nunca hiciste el mínimo esfuerzo por hacer lo mismo
-Mi cerebro seguiría congelado, aunque yo estuviera afuera- se río él pero ella no lo tomó bien así que tuvo que ofrecerle una respuesta honesta y verdadera: - ¡Tres veces! Tres veces me las arreglé para cambiar de alumnas y estar contigo en esa celda
Ella sufrió una decaída de ánimo y preguntó: -¿Cuánto tiempo después de que me fui pasó antes de que te despertaran?
El la miró con genuina tristeza, estaban abrazados sobre la pista de baile y no seguían más el ritmo de la música
-varios años -suspiró -Y ya habían borrado todo de mi cabeza
-No puedo creer que te lo diga, pero creo que me hiciste falta -dijo ella sosteniendo su mirada muy cerca de su rostro
-me gustaría decirte lo mismo, pero me quitaron todo, igual que lo debieron hacer tantas otras veces
- ¿Entonces crees que hubo otras Natasha?
-No, no hubo ninguna otra Natasha, de eso estoy seguro -Su tono de voz era tranquilo y tierno.
-Bueno, pues quien sabe, a lo mejor esta vez terminamos diferente
Bucky la miró como quien de pronto despierta de un sueño y la invitó a regresar a la mesa.
Dos horas después, sólo una espía experta en tácticas como Natasha y un super soldado como Bucky eran capaz de seguir sobrios con una decena de vasos vacíos frente a ellos. En cierto momento, ella volvió a acercarse a él y mientras colocaba su mano bajo el saco que llevaba le preguntó.
- ¿Tú crees que aún haya espacio?
- ¿para qué?
- ¿para otra Natasha? Una diferente, renovada …
Bucky sostuvo su mirada y se detuvo a pensar la respuesta
-Tu sabes que nunca habrá otra Natasha, la mujer que conocí en Hydra se ha esfumado, igual que el hombre que tú conociste. Estábamos desesperados y esas mazmorras fueron el peor lugar donde pudimos habernos encontrado.
-Pero tú y yo seguimos aquí
-y Steve también … y ese es el motivo por el que tú estás aquí
Nat se sintió pillada -Sigues siendo un fino detector de circunstancias
-Te volviste predecible
-Y tú impredecible… antes hacías exactamente lo que sabías que tenías que hacer y ahora
-¿Y ahora que?
-Besar al interés amoroso de tu mejor amigo no es exactamente lo que tenías que hacer
Bucky sabía que esta conversación habría de llegar y lo intuyó bien
-le salvé la vida, Benn me dijo que sus emociones no eran copiables
-¿y fue lo único que se te ocurrió?
-No se te olvide que la que besé fue su hermana, no a ella
-Cuando pensabas que podría ser ella
-Natasha por Dios, esta conversación es ridícula
-no lo es… te he visto todo el tiempo, como la miras, como le hablas, como la proteges
-No me digas que esta celosa
-no seas idiota Barnes… se te esta yendo de las manos, te conozco ..
-conociste al soldado, no a mí
A Nat se le quebró la voz - ¿en serio? -Bucky la había lastimado sin desearlo
-No, discúlpame, no es lo que quiero decir
-Pero entiendes lo que te estoy diciendo
Bucky presionó su puño, sus mandíbulas se tensaron y su voy suplico: -¿Y que quieres que haga si se me esta subiendo como un fantasma, se fue gateando y escalando hasta que la tengo aquí y no me la puedo quitar -Bucky señaló su pecho.
-Vas a tener que quitártela de ahí Barnes
-eso hago diariamente pero siempre regresa
-Steve la adora
-Y ella a Steve ¿ves? Todo esta decidido, No hay espacio para nadie más, no tienes que intentar seducirme para evitar que yo haga una estupidez. Steve es mi amigo y jamás voy a poner un pie en esa relación.
Natasha lo miro aliviada y exclamó -¿Entonces si hay una posibilidad para un nuevo espacio?
Bucky la miró con tristeza y movió la cabeza -No Nat, ahora no.
Ella hizo como si no lo escuchara y volvió a moverlo hasta donde antes bailaban; lo abrazó de nuevo y implícitamente lo obligó a intentar sacudirse el fantasma esa noche.
