32 jamás
Varias semanas después de la noche de Opera, la vida había dado un giro de tuerca para Joelle. Había habido un acuerdo para asegurar a su hermana y su estado de ánimo progresaba favorablemente, no así sus ojos, que habrían de conservar un rayo cruzando su iris como testimonio de la obscuridad que podía llevar dentro; pero este fenómeno ya había empezado a ser pasado por alto por todos y ella parecía sentirse cómoda aún sin usar lentes obscuros cuando salía del complejo.
Una noche de primavera regresaba al edificio con Bucky después de una sesión juntos cuando se alargaron tomando otro camino que los llevó a rodear a pie los terrenos cerca del lago. Ella había estado contándole de los planes que tenía con Steve para hacer aquel tour por Asia durante el verano y el parecía escuchar, aunque sin mucho interés.
-Será más de un mes, si todo va bien, regresaré antes de mi cumpleaños y aún tendremos mucho tiempo para el adiestramiento en el agua como tú quieres. -Joe necesitaba su consentimiento para ausentarse porque aún y con especiales circunstancias, Barnes seguía siendo su supervisor y ella su pupila y él era responsable de lo mucho que ella avanzaba. Ella creía que Bucky la estimaba realmente pero cuando se trataba de su seguridad o su aprendizaje podía ser bastante duro, esta vez esperaba encontrarse con un maestro vacilante pero lo que halló fue comprensión y una cariñosa aceptación. Su reacción cuando él la miró tiernamente para darle el sí necesario fue la de abrazarlo y plantarle un enorme beso en la mejilla, esto, aunque sabía que él prefería la distancia. A veces se sentía tentada en ver a través de sus emociones diarias y no sólo a través de su tormento, pero igual que a Steve y el resto de sus amigos, le había hecho la promesa de no hacerlo.
Recorrieron el resto del trayecto sin prisas mientras seguía obscureciendo, Joe estaba de buen humor y sabía que en la vivienda la estaría esperando Steve para invariablemente dejarse caer en su sofá y pasar tiempo juntos entre abrazados y entre hechos nudo mientras simulaban poner atención en las noticias del día o alguna serie proveniente del televisor pero aún faltaban algunos cientos de metros cuando Joe sintió una punzada en su corazón y la sensación de que su cabeza ardía, condicionada por lo que sabía que ocurría se giró sobre sus talones y se adentró en un bosquecillo que los separaba de una autopista cercana. Del otro lado de la autopista, un granero despedía una luz baja mientras que algunos autos permanecían apostados en su cercanía y de pronto tuvo la misma sensación que le atravesó la mente cuando acudió al llamado de Steve hacía mucho tiempo en el internado de niños. Algo había pasado y ya estaba hecho; en pocos segundos, la sensación se volvió insoportable y comenzó desesperadamente a inspeccionar el sitio mismo donde se encontraba cuando cayó en la cuenta que Bucky la había seguido todo el tiempo. Ahí estaba él, de pie y llamándola. Sus ojos se encontraron cuando de pronto, el horror surgió como un gigante a sus espaldas y se reflejó en la mirada de su amigo. El no tuvo oportunidad de acercase más porque ella sintió las armas apuntarle a ambos lados de la cabeza y por detrás como si se encontraran a centímetros de ella. Bucky le gritó de inmediato que se cubriera, pero la trampa en que había caído había cumplido su función a la perfección, bajo ella había una mina personal haciendo contacto directo con su pie, ya no había forma de levantar un escudo. Ella reaccionó cubriéndolo a él como la defensora que era, pero Bucky tampoco estaba solo, en la burbuja formada por ella, había un hombre más cubierto con una máscara metálica. Bucky no se defendió del ataque y eso la empujó a la histeria buscando razones. La respuesta era simple, a su alrededor había al menos una docena de hombres apuntándola directamente a la cabeza.
El hombre junto a Bucky era el mismo que había perdido a su hijo en los mercados cuando Steve se había lanzado a la carga solo. Había regresado no sólo para celebrar una venganza, pero también finalmente para llevarse a su presa.
-Soldado … me he tardado bastante tratando de recuperar el Código que mi Julius tenía y aunque no sé qué demonios haya hecho él con él, no importa mucho porque estoy bastante cerca y hasta creo que tú mismo me lo vas a decir y vas a venir conmigo por las buenas. -Bucky no parecía mostrar emoción alguna, había entrado en su modo muy personal de supervivencia, pero por un momento Joelle dejó su promesa atrás y conectó con sus emociones. "ardía en pánico".
-Vamos a hacer esto rápido, tú vienes con nosotros y nos ahorramos el volarle la cabeza a la niña ésta. Si no vienes, activo la mina; podré hacerlo incluso a mucha distancia.
Joe entendió lo estúpido de la trampa. Ella misma lo había guiado hasta ellos cuando salió corriendo siguiendo su instinto.
-No James, no seas estúpido – le suplicó tratando de parecer coherente y calmada pero la voz le salió desgarrada
Bucky observó la escena y con un tono de voz desconocido preguntó - ¿Cómo sé que no la vas a matar de todos modos? Ya está parada sobre la mina.
-También podría desactivarla, en cuanto llegues a mi avión te daré el mando. Es un trato de caballero y soldado. Te admiro mucho, siempre quise trabajar contigo y sólo necesito un par de servicios. Me parece que en cuanto me permitas activar tu código completo podré hacer realidad uno de mis sueños.
Bucky le clavó los ojos a Joelle en una forma tan lastimosa que le penetró más dolosamente que el saber que tenía la mina debajo y la cabeza rodeada como piñata lista para ser esparcida. -No James, no por favor- Luego fue testigo de cómo él comenzó a darse la vuelta para no verla más y colocó ambas manos en su cabeza en señal de rendición.
-Apreciaría que nos dejaras salir – dijo el hombre junto a él
Ella quedó incrédula y sacudida por la reacción, pero luego escuchó a Bucky comandarle con voz brutal: -Suéltame Joelle
Su cabeza le dio vueltas, sus piernas dejaron de responderle como antes y sus ojos se vaciaron como de costumbre, pero esta vez, Joelle no se movió de lugar; el escudo desapareció, pero los hombres que la rodeaban sintieron perder la estructura que sostenía sus cuellos mientas que el aire desaparecía de sus cuellos; una fuerza comenzó a presionar sus gargantas al mismo tiempo, pero mientras caían al suelo inertes, uno de ellos mantuvo su arma dirigida a su cabeza, para luego comenzar a girar en dirección del padre de Julius, entonces tiró de su gatillo y vació la munición completa sobre su pecho con expresión inerte.
Bucky se vio de pie rodeado de cuerpos en el piso, un cadáver casi irreconocible a su lado y una mujer que caía al piso de rodillas arrastrándose lastimosamente mientras se convulsionaba.
Minutos después, los transmisores de Tony Stark y su equipo ya habían localizado el punto exacto donde se había activado la alarma y de un santiamén habían emprendido la marcha hacia ellos.
La escena no sorprendió a nadie y la explicación aún menos, pero había un factor nuevo en la historia: Joelle ya no era sólo una protectora, ahora era una asesina.
En el bosquecillo había un total de 13 hombres muertos, 12 por estrangulación. Todos ellos miembros del escuadrón paramilitar de los Alioune y uno más, Franciscus Alioune, acribillado por uno de los suyos. Si bien, en los siguientes días estaría por confirmarse que habían cortado la cabeza a la serpiente, por el momento, la familia de los Avengers tenía una nueva preocupación y esta yacía en cuarentena en una de las salas secretas adjuntas a la unidad médica. Joelle había sido controlada cuando Steve llegó a la escena, pero los niveles de tensión revelaban que había permanecido desde entonces en la línea limite antes de volver a ceder al poder de la energía extraída de los hombres muertos.
- ¿Qué está sucediendo Hill? – preguntó Tony en cuanto esta salió de la cámara donde se encontraba.
-Es como si hubiera absorbido la energía de todos y la hubiera usado para manipular al hombre que mató a Alioune
- ¿Y si ya la uso porque sigue el ese estado?
-Te lo dije antes… se hace más fuerte cada vez que lo usa… igual que el escudo ocupa su voluntad de proteger, esta cosa la inclina al caos.
-Estaba protegiéndome -exclamó Bucky apareciendo detrás de ellos nervioso y completamente maltrecho por la experiencia -Le dije que me dejara ir y no lo hizo.
-Porque te prometió que jamás lo haría -Steve lo había escuchado y había hablado desde el final del pasillo. Ambos se habían negado a moverse de ahí desde que Joelle había sido transportada a la cámara de seguridad.
- ¿Qué va a pasarle ahora? ¿Cuándo volverá a ser ella? -preguntó Tony
-Ya es ella- contestó Hill irónicamente – quiero creer que tenemos que esperar a ver como reacciona en los siguientes días; voy a tenerla en supervisión y aislada hasta que pueda confrontar lo que pasó ella misma. Estaba pensando que alguien podría ayudarnos a ver lo que hay en sus pensamientos -Hill se refería a Wanda que ahora salía de la cámara dónde había estado desde minutos antes.
- ¿Y bien? -todos tenían preguntas y la rodearon en cuanto salió
Wanda se detuvo y con expresión relativamente serena preguntó: ¿Qué quieren saber primero?
- ¿Tenemos que temer? ¿Va a volver a entrar en trance? -Tony era responsable por la seguridad de todos en el edificio
- ¿Cómo se siente ella? -preguntó Steve
- ¿Cómo quieres que se sienta? -interrumpió Bucky- acaba de matar por primera vez en su vida y ni siquiera fue por algo que valiera la pena. Se convirtió en lo que no quería ser y adivina de quien fue la culpa.
-No te hagas el protagonista Barnes -exclamó Tony – Ella es un Avenger y proteger a otro Avenger es parte de su misión, su lealtad es lo que hace fuerte a este equipo.
-Ahí esta el punto Stark, su lealtad para un asesino la volvió una asesina, el mundo la va a juzgar por ello y ella va a lamentarlo; nadie mejor que yo para contar la experiencia de estar manchado de sangre -Bucky estaba verdaderamente afectado y fuera de sí. – además… yo ni siquiera soy un Avenger.
-Pues a mí no me dio la impresión de que ella se sienta así -afirmó Wanda mientras meditaba lo que ella había podido indagar – de hecho, me pareció que estaba perfectamente consciente de la gravedad de lo que pasó, pero …
- ¿Pero ¿qué? -preguntaron todos al mismo tiempo
-Creo que lo volvería hacer. Steve tiene razón, ella jamás te entregaría Barnes y me animo a decir que eso será cueste lo que cueste.
Bucky sintió la mirada de todos pesarle sobre el rostro y se sintió aún más culpable.
- ¿Cuándo podremos verla o hablar con ella? -apresuró Steve
-Danos unos días Steve- contestó Hill – además se siente incomoda con sus ojos, creo que prefiere algo de privacidad.
-Me importa un carajo como se vean sus ojos
-Pero a ella no, dale tiempo -Wanda le dio un abrazo a Steve y comenzó a caminar hacia el elevador mientras Bucky la seguía para despedirla.
- ¿Deberías descansar Barnes, te ves terrible -Luego lo abrazó igualmente y le susurró al oído - Estate tranquilo porque ella está tranquila, ¿Ok?
Bucky no pudo ocultar su sorpresa y Wanda le sonrió con un guiño y una buena porción de compasión; ella solía hurgar en sus pensamientos y recuerdos cuando tenían sesiones juntos y ahora caía en la cuenta de que no hacía falta aclarar nada.
