35 vencido
Mientras la misión en Suiza mantenía lejos a Visión, Wanda y Rhodes; en el complejo todo permanecía aparentemente tranquilo. Tony y Maria Hill seguían con sus pesquisas y a ellas se había sumado Natasha con sus excelentes instintos de espía; Banner pasaba los días en su laboratorio y Sam hacía de suplente en las responsabilidades de Rhodes como mano derecha de Tony. Sólo Steve parecía no tener nada que hacer porque Joelle y Bucky seguían absortos en Washington dando sus testimonios en el caso Alioune y para cuando regresaron, el tema del viaje que ambos tenían pendiente era algo de lo que Joe tenía dificultades para sobrellevar. Dicho de otra forma, prefería no tocar porque algo le decía que ese viaje jamás sería llevado a cabo.
Una mañana sin nubes, en que el sol prometía subir hasta lo alto para calentar espléndidamente, Bucky salió hacia el sembradío de legumbres donde Joe habría de reunirse con él. Cuando giró por el camino que lo llevaría hasta el prado donde se encontraba, se le figuro ver a dos personas en el jardín. Estas eran sin duda Joe y Steve, la primera había llegado antes que él y el segundo parecía haber encontrado el momento adecuado para por fin tratar de convencerla de que, después de todo, la idea del viaje no era ahora algo caduco porque en los días pasados la había echado bastante de menos; se había quedado sólo con el diario de Peggy y todo el amor ahí contenido pero su corazón seguía latiendo y como todo corazón humano, su naturaleza era la de ser amado en tiempo presente, sin importar otro tiempo.
Cuando Bucky los miró de pie entre las verduras que él mismo había ayudado a plantar decidió que era momento de darse la vuelta y regresar por donde había venido, lo hizo con gracia, sereno y con la frente en alto cuando de pronto escuchó los altavoces del complejo sonar a lo lejos lo suficientemente alto como para ser escuchados a varios cientos de metros a la redonda. Un chirrido agudo indicó el inicio de un mensaje. Si en ese momento Bucky hubiera mirado hacia atrás, hubiera visto a Joe caminar deprisa detrás de él después de haber dejado a Steve bastante detrás junto a la casa de herramientas, pero no lo hizo; en su lugar, miró hacia en frente, donde alguien parecía esperarlo junto al camino. Entonces, todos, absolutamente todos los habitantes y trabajadores del complejo pudieron escuchar al unísono el mensaje proveniente de una voz desconocida saliendo de los altavoces:
La llave…
Fidelidad…
Bucky paró de inmediato, con ojos incrédulos buscó respuestas a lo increíble mientras en el edificio Tony, Natasha, Banner y los demás dejaban estupefactos lo que hacían mientras escuchaban la voy inundar todos los salones, pasillos e instalaciones del complejo.
-¿Qué diablos es eso? -Banner preguntaba atónito -¿Quién está hablando en el sistema?
Natasha perdió el color y sus ojos se desorbitaron -Es el segundo código de Bucky – y mientras decía eso, Tony saltaba de su asiento y gritaba -¡Esta inverso! Alguien lo esta recitando inversamente -¿Dónde esta Barnes?
Sam corrió a la sala de mando central y descubrieron que el sistema de altavoces había sido hackeado y no estaba más bajo su control.
En el campo de legumbres, Steve escuchaba el mismo mensaje y sin saber dónde estaba su amigo, corría detrás de Joe, que estaba ya bastante lejos de donde lo había dejado. Ella sin embargo, pudo verlo detenerse…
-Integro…
-potestad …
Bucky cayó en la cuenta de que todo este tiempo habían estado estudiando el código al revés y ahora podía sentir su efecto cocinarle la sangre y el cerebro. El miró hacia atrás y vió a Joe tan cercana que pudo ver como esta perdía completamente la faz de su rostro y el horror se apoderaba de ella. Entonces cayó al suelo y se golpeó varias veces la cabeza para luego hacerse un ovillo.
-aceptación…
-reingreso …
El hombre que lo esperaba a un lado del camino fue visible para Joe porque se acercó tan sólo para apreciar mejor la escena de tortura. Era Benn, sin silla de ruedas, sin la columna vertebral partida en dos, como él le había hecho creer que la tenía desde hace años por culpa de la cúpula derrumbada. Sonriente, sádico y sarcástico como payaso de circo negro y gozoso, como siempre lo estaba cuando la hacía sufrir hasta hacerla perder la cordura.
-¡detente!- vociferó Steve cuando Joe comenzó a correr hasta Bucky -¡para Joelle!Para! – su transmisor ya estaba activado y el resto del equipo había comenzado ya la desquiciada marcha hasta ellos.
-reencuentro…
-¡Por Dios niña, déjalo ir, ya es tarde! – chilló Tony tras su mascara
-Cúbrete ahora mismo Joe -suplicó Natasha
Steve corría aún detrás de ella cuando la última palabra fue dicha
-Vencido…
Joe levantó un escudo que lanzó a Steve varios metros y mantuvo a Bucky adentro en un campo vibrante. Cuando Tony llegó, el campo era ya imposible de derrocar y Benn comenzó a reírse delirante. ¡Joe estaba adentro del campo!
- ¿Listo para cumplir soldado? -atinaba a decir mientras apreciaba su obra maestra
-¡Sal de ahí ahora mismo Joelle! -le rogó Tony
-¡Joelle! ¡escúchame! ¡él no puede reconocerte más! -Steve hubiera vendido su alma a Thanos en ese momento para hacerle ver lo estúpido de su idea
-Se acabó Joe, déjalo ir -musitó Natasha llegando con Sam hasta donde estaban
-"siempre fuiste un libro abierto para mi Joelle", "siempre" -canturreó Benn sonriente – "supe que estabas tras algo gordo desde que fuiste a mi casa" pero sólo cuando despediste a Amina en la playa pude terminar de ver todo lo que te importaba realmente. ¿Qué haré contigo ahora que no me quieres seguir?
-"dejalo en paz" -Musitó Joelle mientras El soldado se ponía de pie, listo para servir
-Primero le pido que te parta la columna como casi ustedes lo hacen conmigo
-Joe… -las voces de sus amigos aún eran perceptibles en el trasfondo
-Entonces Benn se dio cuenta que él mismo estaba al final de su carrera como psicópata y quiso despedirse de la mejor forma indicándole a Bucky el punto dónde él mismo había dejado un arma reservada para él. -date prisa Soldado, no saldrás de ahí hasta que tu mismo te liberes.
El soldado de invierno miró el arma cargada en el piso, la tomó sin pensarlo dos veces y se encaminó hasta donde Joe sostenía su escudo y lo aguardaba imperturbable mientras que ese extraño de mirada ausente caminaba apuntándola directamente sin perturbación.
-No puedes hacer eso James -le dijo, pero el soldado se acercó más de prisa -¡Yo soy la llave!
Entonces el soldado llegó hasta ella, la arrojó al piso tomándola por el cuello y el escudo cayó; él se abalanzó sobre ella y apuntó el arma directamente a la cabeza de Benn mientras la protegía mientras Tony hacia ya lo mismo en honor a su promesa.
Cuatro disparos sonaron atravezando los brazos y piernas de Benn. Tony detuvo la ráfaga de municiones que tenía lista para dejar caer sobre Bucky y Natasha dejó de cubrirse la cara para no ver lo que ocurría. Sam se quedó atónito mirando la escena y Steve cayó de rodillas al piso.
