38 Desde de Wakanda

Joelle no escribió una sola vez desde que se fue. Su viaje había comenzado en América y pronto su transmisor encendido enviaba señales desde los sitios más recónditos e increíbles del mundo: La muralla China, La ciudad Prohibida en Pekin, Hong Kong y el río Amarillo, Tokio, Hanois, Sumatra … su aventura se extendió hasta entrado el otoño y pronto fue claro que no pensaba regresar antes de su cumpleaños, como originalmente lo había dicho. Hacia mediados de Octubre Friday la había localizado en India y para noviembre parecía haberse marchado hacia África.

-Estuvo en las cataratas Victoria -Apuntó Tony sorbiendo en su café a medio día mientras reposaba el fastuoso lunch del día en uno de los sofás del salón de juntas.

-Maldición … ¿No pudo Rogers simplemente haberme regalado su boleto? Esa niña se está dando el sabático de mis sueños- - gruñó Rhodes

- ¿Y dónde esta ahora? -preguntó Nat

-En Wakanda -contestó Bucky sin dejar de mirar en su teléfono móvil

- ¿Estas en contacto con ella? -se asombró Visión

-No, estoy en contacto con Shuri

- ¿Shuri?

-Si, solemos escribir algo de vez en cuando – dicho esto le alargó el móvil para que viera la imagen en su pantalla mientras Wanda y Nat se acercaban a mirar también.

- "Wooooow" – En la imagen había un paisaje que Bucky bien conocía porque era el sitio donde había descansado largo tiempo mientras duró su estancia en Wakanda y en medio de la foto, dos figuras sonreían mientras se bañaban en el agua de lo que parecía ser un lago. Eran Shuri y Joelle, que se había trenzado el cabello a la manera regional y se veía que había tomado mas que suficiente sol en los últimos días; había adelgazado y en sus mejillas se comenzaban a marcar los huesos de sus pómulos, pero su sonrisa era grandiosa.

-Esta contenta -musitó Nat melancólica conociendo bien el trasfondo de las cosas. Ella sabía la verdadera razón por la que Steve había cancelado su viaje y aunque él había hablado con Joelle sobre el significado del diario de Peggy para él, había tenido muchísimo cuidado de no tocar para nada el tema de Bucky; eso terminó en una verdad no dicha y ellos creyeron falsamente que ningún otro Avenger estaba consciente de ella pero Tony no era ningún tonto, Sam era un amigo intuitivo, Wanda era demasiado cercana a Bucky y este terminó por tragarse el cuento entero de las partículas Pym que esperanzaban a Steve.

-Se ve increíble – dijo Wanda

- ¿Habrá preferido la corte de Wakanda a la corte Stark? – río Rhodes cuando vio que en la foto aparecían algunos acompañantes miembros de la familia real.

-Quizá – contestó Tony para sí mientras pensaba "A lo mejor ahí no son tan pendejos como Rogers".

La verdad es que respetaba a Steve muchísimo pero ese tipo de sacrificio se le hacía completamente innecesario. Era cierto que él lo tenía todo, la adoración del mundo y una vida de bien mientras que Bucky no tenía nada, pero esa no era culpa de nadie. Steve no podía balancear la vida de ambos privándose de algo que era legalmente suyo, aunque, había un solo punto en que tenía razón:

Steve lo daría todo por las partículas Pym y mientras Bucky lo venció todo por Joelle y Rogers estaba en medio de su camino.

- ¿Cuándo piensa regresar? – Preguntó Steve desde la puerta

-Aún no, digamos que estará haciendo una pequeña estancia de prácticas hasta fin de año -Apuntó Tony poniéndose de pie y alistándose para irse

- ¿Qué? – se escuchó al unisonó

- ¿No les había comentado? Se me habrá pasado; por cierto, su Majestad les envía saludos a todos y ya nos informarán cuando este de regreso. -y dicho esto, pasó junto a la puerta donde Steve estaba y susurró -Esperaba que eso te diera más tiempo para meditar la sandez que estás haciendo.

Noviembre se fue y diciembre llegó cubriendo todo de blanco; había pocas misiones en el complejo y eso les permitía enfocarse en otras cosas que no fueran sólo su preparación y actualización como equipo. La noche de Navidad también llegó y con ella la exquisita cena cocinada en medio de un caos hecho por todos en la cocina; había todo lo que necesitaban, incluyendo un árbol y música chocante, el vino era exquisito y a media noche se intercambiaron obsequios; todo marchó bien hasta las tres de la mañana cuando Steve se cansó de su propio estado de ánimo depresivo y Bucky terminó por entender que nadie más cruzaría por la puerta de entrada.

-Buenas Noches Bucky -le dijo Steve mientras lo veía subir las escaleras hacia el segundo piso de la vivienda, dónde no habría nadie más que él.

-Buenas noches Steve -sonrió el tristemente

Natasha estaba detrás de Steve y pudo darle una palmada en la espalda mientras se retiraba

-Pero esta contenta … -dijo Steve

Natasha lo miró con tremendo fastidio de hermana mayor -No engañas a nadie Rogers

-No soy el único que la extraña – musitó cuando Bucky despareció

-No, todos la extrañamos, aunque de diferentes formas – sonrió ella – Él lo va a superar también. Buenas noches Steve.

Pero tres horas después sonó la alarma en el complejo; un avión había sido secuestrado en su trayecto de Cuba a Madrid y en su lugar se dirigía a territorio americano donde pedía permiso para aterrizar. La orden era de la armada era derrocarlo antes de que tocara tierra, pero la orden de los Avengers era ponerlo a salvo antes de que eso sucediera.

Tony y Rhodes fueron los primeros en llegar y el resto del equipo se dedicó a darles tiempo a bordo de los Quinn Jet. Cuando el avión enfilaba hacia uno de los aeropuertos a las afueras de Nueva York un cohete atravesó el radar en dirección del artefacto haciendo que Iron Man se lanzara tras él, cuando el segundo cohete apareció, Rhodes lo desvió y cuando el tercero y el cuarto estuvieron a la vista, el juego se repitió; entonces una voz conocida sonó por el transmisor justo cuando Tony empezaba a sentirse frustrado por llevarle la contraria a la armada.

-Hola señores ¿Cuántos más creen que pueden bloquear?

- ¿Joelle? -rezongó Rhodes mientras el resto afinaba oídos en medio de la sorpresa.

-si estuvieras aquí podrías colaborar en vez de hacer preguntas tontas -añadió Banner

-Bájenlo en el Mc Arthur de Long Island

-negativo – contestó Tony – quieren a bajarlo en JFK

-pues desvíalo tú mismo

-Si lo toco voy a tener que ayudarlo a aterrizar yo mismo y lleva 224 personas adentro.

-No te apures, yo lo recibo

- ¿En dónde estás mocosa?

-A dos saltos de la pista

Cuando Tony escuchó esto hubo un cambio de planes, él mismo dirigió el avión hasta el aeropuerto indicado y cuando este fue visible, la figura de una mujer enfundada en un traje verde obscuro apareció armando una barrera que permitió al avión tocar tierra sin ser tocado porque todo lo que intentaba cruzarla se disolvía en la vibración a su alrededor.

El avión toco tierra sana y salvo y ahí se adelantó ella para guardarlo mientras la seguridad aumentaba rápidamente a sus costados. Detrás llegaron los Quinn y el asombro del equipo fue aún mayor cuando se encontraron frente a frente con la misma chica que habían conocido tiempo atrás, con vestidos de flores y enormes parkas con bufandas que la ocultaran del mundo. La mujer que estaba concentrada en su tarea parecía más una profesional que calculaba sus siguientes pasos con la cabeza y no con el corazón, como antes lo hacía. Se veía diferente, estaba reinventada y llevaba un traje que seguramente habría salido del ingenio de Shuri porque llevaba Vibranium y le daba una semejanza felina que remarcaba sus curvas entrenadas. Su cabeza seguía coronada por las diminutas trenzas que llevaba en la foto enviada meses antes y el arreglo de sus ojos recordaba el de las mujeres árabes haciéndolos semejantes a los de un jaguar. Estaba aún más delgada que antes, pero parecía en la mejor de sus formas porque se movía con una flexibilidad y ligereza nueva.

- ¿Cuántos años te fuiste? – preguntó Tony cuando llegaron hasta ella.

Sam y Rhodes no pudieron ocultar la expresión de sus ojos cuando se dieron cuenta que una parte de su chaqueta estaba abierta y el escote del top debajo era más pronunciado que cualquiera que Wanda o Natasha hubiesen llevado antes.

-Van a bajar ahora -contestó ella- ¿Quieres echar un vistazo?

Tony se adelantó y Friday confirmó los datos que originalmente había dado –"tres hombres armados" Uno en el pasillo, un en la cabina de mando y otro caminando con un rehén, probablemente un adolescente hacia la puerta.

-¿Cómo los convencemos de que no operen el gatillo? -preguntó Banner desde el comando de uno de los Quinn.

-No los convencemos -dijo Joelle mientras Steve aparecía a su lado seguido por Bucky y Wanda detrás. Su siguiente acto fue deshacerse de la chaqueta y quedarse en medio del frío con el top que llevaba puesto debajo, se lanzó por el mismo camino que Tony y cuando un comando militar apareció detrás de ellos se inclinó para tomar del piso la energía que provenía del grupo, entonces golpeo la tierra y extendió los brazos hacia el avión donde Tony pudo ver a través de las imágenes enviadas por Friday que cuatro hombres caían al piso mientras se llevaban las manos a la garganta.

- ¿Les rompiste el cuello?

- No, los estoy asfixiando, pero si llegas a tiempo igual y los rescatas

- ¿Qué hay del cuarto? Eran sólo tres

- ¡oh! Lo siento, sólo detecto las peores vibras de la gente… era un traficante, ese déjalo al final. -Sus ojos vacíos parecían controlar el furor en su medida correcta y aunque no sonreía parecía estar de humor relajado.

El equipo entró al avión y lo aseguró; los pasajeros bajaron sanos y salvos y se evitó cualquier desgracia; cuando todo acabó, Joelle volvió a sentir el frío del clima y se separó de la escena para recoger sus pertenencias. A lo lejos quedaron los Avengers observando ese nuevo miembro que buscaba el móvil en su saco para hacerse una foto que luego enviaría a Shuri con el texto –"gracias por el traje".

- ¿Necesitas una silla Rogers? -masculló Tony

-Podría darle una pulmonía si no se cubre -musitó él mientras seguía viendo el contorno de su pecho bajo el top y la chaqueta abierta. A su lado, Bucky parecía no entender donde estaba el sur y donde estaba el norte, pero todos estuvieron de acuerdo en que aquella era la sorpresa más extraordinaria de la navidad.