Las clases habían comenzado con normalidad. Los nuevos se acoplaban al ritmo de la escuela, así como iban conociendo los pasillos y la gente del lugar.
El cuarto año C tenía clases de deportes por la mañana del viernes. El momento de ver que tan bueno era el chico nuevo parecía haber llegado.
—Diez vueltas para calentar.
—¿Ehhh? Pero...
—Sin peros, los que no sean capaces de terminar habrán perdido su orgullo y la oportunidad de entrar a alguno de los equipos del colegio.
—Abusivo… Solo porque quiere alardear frente al nuevo.
—¡Dejen de murmurar y empiecen!
Kuroko suspiró, no era como si estuviera interesado en unirse a algún equipo ni tampoco tenía orgullo deportivo. Él solo era un estudiante común y corriente, como ya lo había dicho el otro día. Pero para mantenerse en ese lugar, no tenía opción más que comenzar a correr junto a sus compañeros.
Kise como el personaje que era en esa escuela se la pasó guiñándoles el ojo a las chicas que lo miraban.
—Kyaaaa. ¡Kise es tan genial!
—Hay Kise para todas, linduras~
—¡Concéntrense en correr! —los mandó a callar el profesor a cargo.
Kagami miró hacia atrás en busca de sus conocidos compañeros y vio como Kuroko se iba quedando atrás, cuando apenas iban en la tercera vuelta. ¿Era tan débil? Giró la vista y pudo ver a ese tal Kise rodeado de muchachas y sonriendo como idiota. ¿Es que nadie se tomaba en serio la clase de deporte? Para la sexta vuelta a ese enorme patio, el pelirrojo ya había logrado tomar la delantera. Pero por curiosidad se le dio por voltear de nuevo y vio a ese pequeño chico tirado en el suelo mientras los demás simplemente pasaban por el lado de este como si no vieran nada. ¿Es que a nadie le importaba lo que pudiera pasarle? Se detuvo sin pensarlo y para sorpresa de todos corrió en dirección opuesta en la que iban. Varios lo miraron sin entender y preguntándose qué hacía. Hasta que lo vieron llegar donde el supuesto moribundo.
—¡Hey, ¿estás bien?!— le dio la vuelta para ver si estaba consciente.
—¿Kagami-kun...?— entreabrió los ojos para mirarlo —Por favor, solo déjame atrás y continua sin mí...
—¡¿Ah, es que acaso te estás muriendo?!
—Me alegra haberte conocido...— sus ojos se cerraron.
—¡Oye!
Sin pensarlo, Kagami lo tomó de los hombros, pero antes de que volviera a hablar se escuchó la sonora risa de Kise.
—Ja, ja, ja, ja, ja, ja. Kagami es tan gracioso siguiéndole el juego a Kurokocchi siempre.
—¿Ah?
¿Acaso se estaban burlando de él? Dejó de mirar al rubio para regresar la vista al otro, pero al hacerlo se chocó de lleno con esos enormes espejos celestes que lo observaban con seriedad.
—¿Kagami-kun es una especie de súper héroe? Digo, solo te faltó cargarme o intentar darme respiración de salvamento— lo molestó.
—¡Tsk, cállate!— lo soltó y se apartó fastidiado —. ¡No volveré a preocuparme por ti!— le gritó ligeramente ruborizado.
Kuroko lo miró sin decir nada y aunque no lo demostrara, por dentro le divertía tomarle el pelo al chico nuevo. Era gracioso ver sus reacciones y la facilidad con la que parecía poder sonrojarse, realmente era fácil de molestar.
—Pueden dejar de perder el tiempo y continuar— miró al muchacho que estaba en el suelo —. Y tú, deja el drama y sigue corriendo.
—Imposible.
—Kuroko, continúa aunque tengas que arrastrarte, ¿entendido?
El chico de cabellos celestes suspiró y se levantó en respuesta antes de hacer enojar más al profesor.
Todos volvieron a ponerse en marcha y aunque Kagami se había quedado al último por culpa del teatro de su compañero. Para la penúltima vuelta, y para sorpresa de todos, ya había recuperado su posición anterior. El adulto a cargo lo observó en silencio, al parecer el chico nuevo no era tan inútil, su tamaño y contextura ya lo delataban como un buen deportista.
Al terminar todos se tiraron al suelo a descansar, aunque Kuroko ya había dejado de correr hace mucho. El profesor se acercó al pelirrojo.
—Kagami, ¿tienes experiencia corriendo?
—Ah... Estuve en el equipo de atletismo en mi anterior escuela y gané un torneo de colegios —respondió mientras normalizaba la respiración.
Todos giraron a verlo.
—Mmmm. Veamos que tan bueno eres aquí entonces. ¿Aún puedes dar una vuelta más?
—...Sí.
—Riko, compite con él— la llamó.
—¿Eh?— se extrañó al principio, pero entendió —De acuerdo.
—¿Con ella?
La castaña lo fulminó con la mirada al escucharlo.
—¿Crees que puedes ganarme solo por ser hombre? ¿Es que me subestimas por ser mujer?
—No, no quise decir eso...
El resto de las mujeres también lo miraron mal por su comentario.
—¡Y en pleno mes conmemorativo de nuestra lucha! ¡Acaba con él, Riko!— gritaron sus compañeras.
Kagami se llevó una mano a la cabeza, realmente no había querido sonar machista ni nada por el estilo. Pero era muy común en él hacer malos comentarios.
—Riko es parte del equipo de atletismo de Teiko, lo peor que puedes hacer es subestimarla— comentó y se hizo a un lado —. Den una vuelta ustedes dos solos, quiero ver que tal lo hace el chico nuevo.
—Soy Kagami.
—Bien— aceptó la muchacha mirando de reojo al más alto.
Al parecer ya era odiado por alguien. Suspiró y se puso en posición de partida al igual que su compañera.
«¿Debería dejarla ganar?» se preguntó para sus adentros.
—¡Si tú pierdes tendrás que desnudarte frente a todo el salón!— exclamó la castaña justo antes de comenzar a correr.
—¡¿Ehhh?!— gritó sorprendido y la siguió.
—Kyaaaaaaa— se emocionaron las chicas ante tal apuesta.
—Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja— como siempre Kise era el que más se divertía con todo.
Kuroko lo pensó por un instante. No parecía una mala propuesta. Después de todo Kagami era alto y de buen cuerpo.
«¿Riko debería ganar?».
Un momento, ¿en qué demonios estaba pensando? Rio para sus adentros al reaccionar y regresó la vista a los chicos que daban la vuelta al patio. Iban iguales.
«¿Por qué diablos debería desnudarme frente a todos? ¡Ni de broma, no haré tal cosa!».
Kagami aceleró para sacarle ventaja a la muchacha. Estaba cansado luego de las diez vueltas anteriores, pero su honor estaba en juego ahora. No podía perder.
—Démosle algo de crédito al chico nuevo, yo apuesto por Kagami— comentó el rubio.
—Pero Riko es genial. ¡Ella ganará!— afirmó una de las chicas.
—¡Sí!— apoyaron varias.
—Lo dicen solo porque quieren ver al musculoso ese sin ropa —murmuraron los chicos.
—¡Les apuesto que ese chico es malo en matemáticas!— aseguró un muchacho de lentes.
—Ay, por favor. Lo dices de pura envidia— contestó una muchacha.
Kuroko volvió a reír para sus adentros, al parecer la anatomía del chico nuevo podía crear controversia entre sus compañeros, aunque no los culpaba por ello, ya que él mismo se había sorprendido pensando en eso. Giró la vista hacia los que competían y vio que Riko no podía pasar a Kagami. Era de esperarse de alguien que había ganado un torneo de atletismo, ¿no?
—Taiga Kagami —murmuró el profesor desde su lugar.
Kagami ya podía ver el punto de llegada, suspiró tranquilo, su honor estaba a salvo.
«Sería un desperdicio si Kagami-kun ganara. Además de que sería malo para la reputación de nuestra delegada».
Aprovechando que todos miraban atentos el patio, Kuroko tomó la botella con agua que había dejado su compañero en uno de los bolsillos externos de la mochila y sin que nadie lo notara la hizo rodar justo debajo de los pies de Kagami, haciéndolo tropezar.
—¡Fuck!— perdió el equilibrio y cayó al suelo.
—¿Eh?
Riko no entendió nada, pero llegó antes que el más alto y giró a verlo. ¿Qué había pasado? Era lo mismo que se preguntaban los demás.
—¿Se cayó? ¿Se tropezó con algo?— miraron sin entender.
—¿Cómo llegó esa botella hasta allí?— cuestionó el adulto.
Nadie lo había notado, Kuroko seguía siendo el mejor en pasar desapercibido para los demás. Quería reír por su hazaña, pero si lo hacía se delataría por completo. Así que se mostró neutral como siempre, aunque por dentro se estuviera riendo mucho por lo sucedido.
—Debe de haberse rodado sola —comentó el rubio y miró al chico de cabellos celestes, quien aparentaba normalidad y cara de inocencia pura.
—No sé qué pasó realmente, pero ya que perdiste, cumple con lo acordado, Kagami— exigió la castaña.
—¡Yo nunca acepté nada!— se negó el pelirrojo al levantarse.
—Sé hombre.
—Y lo soy, pero no tengo que desnudarme para demostrarlo— ¿además cuál era el afán por verlo sin ropa? —Así que dejen de burlarse de mí solo por ser nuevo— se quejó sonrojado.
—Eh, pero queríamos ver —murmuraron las chicas.
—Ya lo sabíamos —murmuraron los chicos.
—Como sea. Dejen de perder el tiempo con tonterías. Ya otro día será que compitan de nuevo. Ahora empecemos con los ejercicios del día. Todos a sus lugares— ordenó el profesor.
Kagami recogió la botella del suelo y la llevó de nuevo hasta su mochila.
«¿Cómo te saliste de donde estabas?».
Ese era un misterio que no descubriría en mucho tiempo.
OOO
Al terminar la clase los alumnos del cuarto C comenzaron a recoger sus pertenencias para que los chicos del cuarto A ingresaran al patio para las actividades de Educación física que les tocaba.
—¡Estoy agotado!~ Ese profesor siempre es duro con nosotros desde el principio— se quejó el rubio al tomar su mochila y miró al más bajito —¿Kurokocchi?
Kuroko parecía un fantasma por el modo en el que se tambaleaba.
—Estoy bien... —murmuró a duras penas.
—Pareces un niño que recién aprende a caminar, ja, ja, ja, ja— aprovechó para abrazarlo. —Al menos ahora no puedes rechazarme, ne?~
—Kise idiota...— fue lo último que pudo decir mientras él otro seguía abrazándolo cariñosamente.
—Kurokocchi es tan apapachable~— comenzó a rozar su mejilla contra la del otro.
Kagami los miró, el muchacho bajito realmente carecía de resistencia. ¿Debería de intentar ayudarlo? Pero había dicho que no se preocuparía por él después de todo, además el peculiar rubio ya estaba con el chico de cabello celeste.
Un alumno del cuarto A se acercó a ellos.
—Ryouta, ¿a qué andas jugando con Tetsuya?— cuestionó.
—Eh— lo soltó lentamente —. Solo lo abrazaba, Akashicchi.
—Pero sabes que a Tetsuya….
Al ser soltado por Kise, el muchacho perdió por un momento el equilibrio. Por inercia Kagami fue hasta él y lo sostuvo, ganándole al propio Akashi, quien lo miró y a quien le devolvió la mirada.
—El chico nuevo— murmuró sin quitarle la mirada de encima.
—Soy Taiga Kagami— contestó serio.
—Cuando tengas algún logro que te haga destacar aquí, recordaré tu nombre.
—¿Ah?
¿En verdad cuál era el problema de ese enano? De repente, Kuroko se separó del más alto y se mantuvo en pie solo.
—Gracias, Kagami-kun. Estoy bien ahora.
—Eh, te duró tan poquito.
Kuroko lo miró feo.
—No me mires así, Kurokocchi, no te hice nada malo solo te abracé~
Aunque para alguien que normalmente no tenía mucho contacto físico con otras personas, eso había sido incómodo.
Mientras tanto un muchacho de lentes, y con una raqueta de tenis en manos, los había estado observando detenidamente todo este tiempo. Takao lo miró al darse cuenta.
—A mí realmente no me importa lo que haya sucedido en el pasado de Shin-chan, solo quisiera que desde ahora me miraras a mí.
—Tonto, ¿de qué estás hablando?— interrogó ligeramente sonrojado al acomodarse los lentes.
—Lo que digo es que, a quien hayas querido antes no me importa, no tengo problema con ello. Pero ahora...
—¡La clase ya va a empezar, apúrate, nanodayo!
Takao sonrió resignado.
—Sí, sí. Vamos con los demás de una vez— y se dirigieron juntos al patio, aunque Midorima había evitado mirarlo durante el trayecto.
Kagami se adelantó al ver que Kuroko ya estaba bien, no estaba interesado en socializar mucho con ese extraño chico de cabello rojizo o fucsia, el color que fuera. Kise y Kuroko lo siguieron, mientras Akashi solo los vio irse para luego reunirse con los demás chicos del cuarto A. El profesor comenzó con la clase.
OOO
A la hora del receso, Kagami y Kuroko fueron a la cafetería mientras Kise iba a perder el tiempo con unas chicas.
—Sigo sin entender por qué demonios esa mujer me salió con semejante locura.
—Fue porque la provocaste, Kagami-kun, y yo te dije que ella daba miedo cuando estaba enojada. Te lo advertí.
—Pero yo solo hice un mal comentario.
—Hay personas que se ofenden con facilidad y Riko es una de ellas. Además una chica enojada puede llegar a ser como un animal salvaje, pero Riko, ella es el mismo demonio en persona— imagen mental de Riko con cuernitos en la cabeza de Kuroko —Así que será mejor que lo recuerdes desde ahora.
—¡Lo recordaré!— movió ligeramente la cabeza y regresó la vista a su compañero —¿En serio te llenas con solo un batido?
—Puedo tomar hasta cinco.
—¿Es en serio?
—Por supuesto. Además necesito olvidar lo de Kise. Pero lo acusaré con Kasamatsu en cuanto lo vea.
—¿Esos dos son amigos desde hace mucho?
—Sí, desde que Kise llegó aquí en segundo. Kise se unió al club de canto y allí se conocieron. Aunque sus personalidades son bastantes diferentes, de algún modo se hicieron buenos amigos. Aunque Kasamatsu suele estar persiguiendo a Kise como si fuera una especie de madre tratando de corregir a su hijo haragán. Es gracioso de cierto modo, pero incluso han grabado canciones juntos y Kasamatsu es el único a quien Kise suele escuchar.
—Vaya, entiendo.
—Ahora que recuerdo creo que tengo el número del senpai— sacó el celular y comenzó a teclear.
—Tú también das miedo, Kuroko.
—¿Yo?— terminó de teclear y sonrió con malicia —Listo.
—Sí, tú.
—Yo soy un ángel, Kagami-kun.
OOO
Mientras tanto en la sala de junta del Consejo estudiantil, Kasamatsu recibió un mensaje y tomó el celular para verlo.
—Este idiota— murmuró al terminar de leer.
—¿Kise?— preguntaron sus compañeros.
—Quién más me daría tantos problemas— comentó guardando el móvil de nuevo —. Ya regreso, ¿si?
—Claro, adelante. Estamos en receso después de todo, así que puedes tomarte libre lo que queda de él.
—Gracias, Kiyoshi— sin más salió dejando a los otros dos solos en el salón.
El castaño miró al muchacho de lentes, quien se sonrojó al ser observado por el otro. Teppei sonrió y se acercó a él.
—¿Eso de que se tomara el tiempo libre fue a propósito, no?— lo acusó con el ceño fruncido.
—¿Tiene algo de malo? Solo quería un poco de tiempo a solas contigo, Junpei.
—Pero estamos en la escuela, imbécil.
—¿Y qué? Estamos solos ahora, ¿no?— sonrió más y se inclinó hacia él.
—Teppei idiota— murmuró sonrojado y desviando la vista a un lado.
El castaño lo acorraló contra la pared y lo besó, y no pensaba soltarlo hasta que acabara el receso.
OOO
Por otro lado, Kise se encontraba platicando con una chica de otro grado acerca del inicio de clases.
—¿Podemos ir después por un frappé entonces?
—Por supuesto, linda~ Yo siempre estaré disponible para...— pero fue interrumpido por una patada voladora —¡Ouch!— casi se cayó hacia atrás por el impulso y solo atinó a sobarse adolorido.
—Gyaaaaaa— se asustó la muchacha.
—¡Kise idiota!
—¿Eh? Pero senpai, ¿qué hice ahora?
—Estuviste molestando a Kuroko en educación física, ¿no?
—Eh, ¿pero cómo es qué...?
—¡Te he dicho mil veces que lo dejes en paz, él no es gay como tú!
«En realidad sí lo es» pensó el rubio ante el comentario.
—¿Ah?— la chica miró sin entender la escena.
—Hinamori-chan, nos vemos más tarde, ¿si?
—Ah, ok— y sin más se fue.
—La espantaste, senpai.
—Tsk. ¿Y qué? ¿No estabas saliendo con otra muchacha?
—Terminamos antes de que comenzaran las clases, ¿sabes?
—Tú mocoso —volvió a golpearlo.
—¡¿Qué hice ahora?!
—¡Cállate y reflexiona un poco sobre tus acciones, tch!
Kasamatsu se fue renegando, ese chico parecía no entender que no debía de estar perdiendo el tiempo por allí. ¿Es qué nunca pensaba asentar cabeza? Suspiró y se dirigió de regreso al Consejo al estudiantil.
OOO
Pero antes de que tocara la puerta escuchó ruidos extraños dentro, por lo que se espantó y se ruborizó con intensidad al darse cuenta de lo que ocurría.
«Por eso fue que me dejaron libre, ¿no?» sacudió la cabeza y se fue casi corriendo de allí.
Realmente no quería saber más acerca de lo que pasaba entre sus compañeros.
«¡¿Que no pueden hacerlo en sus casas?!»
OOO
Rato después, cuando el receso estaba por terminar, Hyuuga por fin logró sacarse de encima al más alto.
—¡Te dije que no llegaras hasta el final, idiota!— le reclamó el chico de lentes al terminar de cambiarse.
—Eh, pero te gustó, ¿no?
—¡Cállate, Kiyoshi!
—Pero si el que estuvo haciendo ruido fuiste tú— lo golpearon con el saco del uniforme por decir esto —Hey, ¿por qué te pones así?
Pero solo fue golpeado de nuevo, a lo que el castaño solo sonrió
—Junpei, te quiero.
Su compañero se sonrojó al escucharlo.
—En serio no puedo contigo— murmuró agachando la mirada y luego solo se besaron antes de salir de allí.
OOO
Al día siguiente, los alumnos comenzaron a llegar desde temprano a la escuela. Había música en el lugar y el escenario se preparaba para la actuación de ese día mientras los demás se reunían en el patio. Aomine y Kise estaban platicando cerca del estrado.
—Que milagro verte por acá, Aominecchi~.
—Solo no tenía nada que hacer hoy.
«¿No será que quieres ver a Kurokocchi?».
—Yo diría que es raro no verte perdiendo el tiempo con alguna tipa.
—No estoy saliendo con nadie ahora, así que puedo hacer lo que quiera~.
—Seguro acabaras saliendo con alguna otra tipa pronto, que pérdida de tiempo.
—Oh, pero si las chicas son lindas~ ¿Tú por qué no sales con alguna?— interrogó con la mirada en él.
—El salir con alguien es una pérdida de tiempo. Además las mujeres son muy problemáticas.
—¿Y qué hay de un chico?
—¿Ah? Los chicos no tienen pechos, así que paso.
—¿Es esa tu única razón?
—Ah. ¿Por qué eres tan gay siempre Kise?
—Pfff perdón por no pensar tanto en pechos como tú, Aominecchi.
—Ya cállate.
De todos modos Aomine no era bueno manteniendo una relación estable con alguien, ni si quiera había podido hacerlo con Kuroko a pesar de haberlo querido tanto, aunque él mismo continuaba negando aquello. Quizá solo estuvo confundido, después de todo nunca le había gustado un chico además de Tetsuya. Más bien siempre le habían gustado las mujeres de pechos grandes y era fan de Mai, eso lo hacía hetero, ¿no?
La imagen del rostro sonrojado de Kuroko vino a su mente.
«Quizá podría ser bi. Lo consideraría solo si se tratara de Tetsu al menos».
Si tan solo no lo hubiera arruinado todo como lo hizo. Pero lamentarse ahora ya no le servía de nada, es por eso que Aomine mejor que nadie sabía que las relaciones amorosas no iban con él.
Akashi y Murasakibara llegaron donde ellos.
—Kise-chin, Mine-chin~— saludó mientras comía papitas fritas.
—¿Tetsuya todavía no llega?— preguntó el otro.
—Me dijo que estaba por llegar, Akashicchi no seas tan desesperado~. «Últimamente está bastante sobreprotector con Kurokocchi. ¿Será por Kagami? O mejor dicho por todo lo que pasó con Aominecchi y la llegada del chico nuevo…».
—¿Qué habrá hoy? Espero no aburrirme~.
—Números y el concurso de la Mejor amiga de Teiko, ya saben. ¿Votaran por Momoicchi?
—Ah— el moreno asintió ligeramente con la cabeza.
—¿Es por qué tiene pechos grandes, no?— le cuestionó el rubio.
—¿Y qué?
—Mine-chin tiene razones impuras, pobre Momoi-chin~.
—Ni por ser tu amiga de la infancia, Daiki.
—¿Es qué todos van a cuestionarme hoy o qué?— ¿además cuál era el problema de mirar pechos? —Meh.
En el escenario, el presidente estudiantil hablaba por el micrófono.
—Bienvenidos a la celebración por el nuevo ciclo escolar y la bienvenida a Teiko para los nuevos. La cafetería dará comida gratis para todas las que participen en el concurso de La mejor amiga de Teiko, así que será mejor que se apresuren en separar su cupo —hizo una pausa y continuó —Ahora daremos inicio con las coreografías de los alumnos de sexto año.
Un grupo de chicos subió al estrado y comenzó a bailar.
OOO
Por otro lado, Kuroko se había encontrado con Kagami en los pasillos.
—¿Por qué solo la comida gratis es para ellas?
—Es para motivar a las chicas que fueron elegidas como representantes de cada grado.
—¿Y de qué trata ese concurso? ¿Cómo son elegidas o qué?
—Cada año se elige a la Mejor amiga de Teiko. Que vendría a ser la chica que se lleva bien con todos, a quien más aprecian y respetan, y en quien confían. Lo suficiente como para elegirla como representante del alumnado. En especial para promover y defender la igualdad de derechos.
—Oh —entendió —Suena profundo.
—Lo es.
De repente fueron sorprendidos por una muchacha de cabellos rosados.
—¡Tetsu-kun!— lo abrazó como saludo.
—Momoi-san.
—Hola, ¿qué tal? ¿Votarás por mí, cierto?— le dirigió una hermosa sonrisa.
«¿Su novia?» se preguntó el pelirrojo.
—Por supuesto y estoy seguro que ganarás como en los años anteriores.
—Yay, gracias— sonrió más.
—Por cierto, él es un alumno nuevo de mi salón, su nombre es Taiga Kagami.
—Oh, el chico del que Ki-chan y Riko-chan me hablaron.
—¿Ah?— ¿qué podrían haber estado diciendo esos dos sobre él? —Si te hablaron mal de mí no les creas.
—Bakagami— murmuró el chico de cabellos celestes.
—¿Qué se supone que significa eso, Kuroko?
—Je, je, je, je. Parecen llevarse bien. Mi nombre es Satsuki Momoi, mucho gusto.
—Ah, un gusto también, Momoi.
La muchacha volvió a sonreír y soltó a Kuroko para tomarlo del brazo.
—Me pareció ver a los chicos por allá. Vamos con ellos, ¿si?
El chico bajito guardó silencio. Seguro estaba Aomine también. ¿Qué debería de hacer?
—...Ya empezaron los números en el escenario, ¿por qué mejor no vamos a verlos?
Al escucharlo el rostro de Momoi pareció entristecer.
—¿Es por Aomine-kun, verdad?
«¿Aomine-kun? ¿Ese no era el nombre del deportista estrella de Teiko?».
—¿No quieres verlo?
—No es eso. Yo solo no estoy seguro de cómo actuar frente a él...
Aunque hubieran pasado varios meses ya, lo sucedido con Aomine y las palabras de aquella vez aún se repetían en su mente.
"¡Entonces deja de buscarme tanto! ¡¿Por qué solo no vas y te consigues una novia cursi?! ¡No es como si yo quisiera salir contigo, tsk!".
Kagami miró sin entender. ¿Por qué se había vuelto el ambiente tan lúgubre? Al notar la mirada de su compañero, Kuroko aparentó normalidad de nuevo.
—Vamos a ver las coreos, Kagami-kun. ¿O prefieres ir por comida primero?
—Ah, no, más tarde.
—Vayamos al patio entonces.
—Sí.
—Voy con ustedes.
OOO
En el patio las chicas andaban muy entretenidas viendo a los muchachos de último año bailar y platicando acerca de quien les gustaba más. Cuando los grupos terminaron el presidente estudiantil volvió a subir al escenario.
—El número especial ahora viene a cargo del famoso Kise del cuarto C, esperamos que les guste.
—Kyaaaaaaaaaaa— se emocionaron muchas.
—¡Hola, preciosuras!— saludó al subir al escenario —Ya que estamos celebrando el inicio de este nuevo año escolar, les he preparado un baile único que no pueden perderse— hizo un guiño y dejó el micrófono para comenzar a bailar sensualmente al ritmo de la música.
—¡Kise, Kise, Kise!
—Ese chico es todo un personaje en esta escuela, ¿no?— comentó el pelirrojo.
—Lo es, aunque sigo pensando que su forma de bailar es bastante gay.
—Je, je, je. Yo pienso que se ve bien.
Cuando terminó de bailar, el rubio bajó del escenario y fue donde el muchacho de cabellos celestes.
—¡Kurokocchi!~— se lanzó a abrazarlo, pero fue esquivado por lo que terminó abrazando a Kagami —¿Eh? Tú no eres Kurokocchi— lo soltó.
—Ni yo quiero ser abrazado por ti.
—Pfff todos son malos conmigo.
—Es porque eres un acosador, Kise-kun.
—Que yo solo doy amor.
—Eso es amor "stalker".
—Que malo eres, Kurokocchi.
Los números de canto comenzaron en el escenario y las chicas continuaron entretenidas con ellos.
—¿Tú no cantarás, Ki-chan?
—No, esta vez me tocó bailar, pero Kasamatsu-senpai cerrará los números de canto y él es muy bueno cantando, ya saben.
—Las chicas lo aman, aunque él mismo no se haya dado cuenta de ello.
—Mejor así, no me imagino a un senpai popular.
—Egoísta— lo llamó el más bajito.
—Supongo que lo soy.
Solo no podía imaginarse a Kasamatsu con novia, aunque quizá si saliera con alguien dejaría de perseguirlo y golpearlo tanto. ¿Pero qué sería de él sin los golpes de su senpai?
«Ahora me siento masoquista por su culpa».
Kasamatsu cerró los números de canto como había mencionado Kise y fue totalmente aclamado por las chicas.
—¡Kasamatsu, Kasamatsu, Kasamatsu!
—Oh, así que él también es popular solo que no lo sabe— comentó el pelirrojo.
El rubio solo sonrió y agitó la mano hacia el muchacho que cantaba en el escenario. Kasamatsu solo le contestó con la mirada.
—Senpai es genial después de todo.
—¿Ahora es tu nuevo crush?
—Ja, ja, ja, ja. Claro que no, mi favorito sigue siendo Kurokocchi~.
—Lamentablemente.
—Cruel~.
OOO
Cuando acabó, el chico de tercero bajó del escenario y fue en busca de algo de tomar, pero terminó siendo interceptado por una muchacha de otro año.
—Kasamatsu-senpai...
—Oh, Yoriko, hola...
El pelinegro no era bueno cuando se trataba de platicar con chicas, pero ya que era una compañera del club de canto a quien conocía desde su ingreso, al menos no era tan vergonzoso. Aunque igual no sabía qué decir. Maldición.
«Mantén la calma, Yukio. Vamos solo respira despacio y no entres en pánico solo por estar a solas con una mujer».
—¿...Te estás divirtiendo?
—Sí, amé especialmente la canción de senpai.
—Gracias. Me alegra oírlo...
—Senpai, yo...
El mayor la miró sin entender y ella se armó de valor para continuar.
—Me gustas...— confesó sonrojada —Sal conmigo, por favor...
Kasamatsu se sonrojó y se sorprendió mucho ante tales palabras, pero solo podía pensar en una persona en ese momento. En ese rubio idiota que sabía que nunca iba a mirarlo en serio y aun así... Tomó aire mientras se armaba de valor para decir lo siguiente. Esto era difícil incluso para él.
—Ah, yo... Me siento muy agradecido por tus sentimientos, pero... Lo siento, no puedo verte más que como una amiga...
—...Ya veo...
—En verdad lo siento...
No sabía qué más hacer además de disculparse. Rayos. Esto era muy incómodo para ambos. Por lo que la chica prefirió solo irse sin decir más y Kasamatsu solo suspiró aliviado. ¿Qué era lo que estaba haciendo con su época estudiantil? De todos modos no estaba interesado en salir con nadie por ahora, al menos no con ninguna muchacha.
OOO
Mientras tanto en el escenario se realizaba el concurso de la Mejor amiga de Teiko.
—Ya casi es la hora de contar los resultados, así que espero que todos hayan votado por su mejor amiga de este año— comentó el presidente estudiantil por el micrófono.
—¿Cómo se vota?— interrogó el pelirrojo.
—Es con un enlace de la página y con tu id de alumno— contestó el más bajito.
—¿Y cuál es el enlace? ¿Lo busco en su página?
—Te lo pasaré, dame tu número.
—De acuerdo, pero no me hagas ninguna broma extraña, ¿ok?
—Cómo crees, Kagami-kun.
Kise observó en silencio como intercambiaban los números de celular, Kuroko se veía más tranquilo cuando estaban con Kagami.
«Supongo que es como un aire nuevo y refrescante para él».
Un rato después se proyectó un holograma en el escenario.
—¡Se acabaron las votaciones! Ahora veremos los resultados.
Todos se concentraron en la imagen que se proyectaba en el escenario y vieron como el nombre de la grabadora aparecía. Era...
—¡Satsuki Momoi del cuarto B! Por tercer año consecutivo ella sigue siendo la favorita de Teiko.
Todos aplaudieron y exclamaron felices, los chicos de esa escuela la amaban y las chicas en general se llevaban bien con ella. Momoi simplemente era querida por todos.
—¡Momoi, Momoi, Momoi!
—¡Yay!
—Momoicchi es aclamada por todos~.
—¿Ves?
—¡Tetsu-kun!— se abrazó de nuevo a él.
«¿Si será su novia?».
Momoi fue llamada al escenario, en donde le entregaron un broche con la inscripción de Mejor amiga y una cinta con el mismo rótulo.
—¡Muchas gracias a todos! Estoy muy feliz por haber sido elegida nuevamente como la Mejor amiga de Teiko— agradeció con una hermosa sonrisa que hizo suspirar a muchos.
—Como saben la ganadora del concurso tendrá comida gratis por una semana en la cafetería de la escuela. ¡Gracias a todos por participar! Ahora una pausa y regresamos con el concierto.
—¿Comida gratis por una semana? ¿Por qué no soy mujer?
—Pfff ponte bubbies y una falda y quizá los convenzas, ja, ja, ja, ja.
—Yo te puedo conseguir la falda, Kagami-kun.
—Tch, dejen de reírse, yo solo tengo hambre.
—Pero siempre tienes hambre, Kagami-kun. Y eso no quita tus deseos ocultos por travestirte.
—Kurokooooo.
La muchacha regresó feliz donde ellos.
—¡Chicos, ya podemos ir por comida!
—Perfecto, al fin podremos comer.
OOO
Se dirigieron a la cafetería y compraron mucha comida para llevar al concierto que estaba por iniciarse en el patio, pero al regresar el camino se encontraron con un grupo de chicos en uno de los pasillos de ese enorme lugar.
—Kuro-chin, Kise-chin, Momoi-chin.
—Tetsuya, Ryouta, Momoi y el chico nuevo.
—¿Cuántas veces debo de repetir mi nombre, eh?— cuestionó fastidiado.
—Él es Taiga Kagami, Akashi-kun, por favor, procura recordarlo— intervino.
Akashi lo miró. Aunque no fue el único, los demás también se sorprendieron de que el propio Kuroko le hubiese dicho algo como eso al gran emperador. Además de que era la primera vez que veían a ese muchacho pelirrojo en la escuela. ¿Quién era?
—Cierto, es la primera vez que Kagami ve a la Generación de los milagros completa, ¿verdad?— comentó el rubio.
—¿La generación de los milagros?— recordó lo que le habían contado el primer día de clases acerca de ellos —Oh.
Así que eran ellos.
—En efecto. Atsushi Murasakibara, Shintarou Midorima, Daiki Aomine y los otros dos que ya conoces, ellos son los cinco chicos más famosos de esta escuela— los presentó Kuroko señalando a cada uno.
Kagami los miró detenidamente, todos se veían tan imponentes, que destacarían en cualquier lugar, incluso el enano antipático ese. Aunque había alguien más con ellos que parecía de mal humor por estar siendo ignorado de esa manera.
—Ah, y él que está junto a Midorima es Kazunari Takao.
—¡Oigan!— se quejó por haber sido nombrado de ese modo —¡Me vale que sean prodigios o lo que sea! ¡Shin-chan es mío igual!
Todos lo miraron y a Midorima también, quien se sonrojó y movió la cabeza mientras intentaba acomodarse los lentes.
—Bakao... Sabía que debía tener cuidado de escorpio hoy, mi horóscopo me lo dijo, nanodayo.
—Amarra a tu novio, Midorima— lo molestó el moreno.
—Shintarou, te falta domesticarlo —sentenció con bastante desdén.
—¡¿Qué dijeron...?!
Pero antes de que Takao comenzara a pelear con ellos, el muchacho de lentes lo tomó del cuello de la polera y se lo llevó a rastras de allí.
—¡Shin-chan...!
—Cállate, nanodayo.
Todos los vieron irse y rieron un poco por la escena, quien hubiera imaginado que ese tal Takao resultaría así de impulsivo y celoso.
—Dai-chan, ¿aún no comes nada?
«¿Dai-chan? ¿Así llama a Daiki Aomine?».
—Ah, recién íbamos a la cafetería por comida. Pero le quité unas papitas a Murasakibara.
—Te aplastaré si no me compras otras, Mine-chin~— con las golosinas no se jugaba.
—¿Tetsuya, vienes?
—Eh, no. Nosotros ya compramos comida y estábamos de regreso al patio.
—Uhmm.
—Así que me adelanto, los veo en el patio para el concierto. Vamos, Kagami-kun— y sin más prosiguió su camino pasando al lado de Aomine sin que ninguno mirara al otro.
—Oh— el pelirrojo lo siguió y Momoi se quedó con el resto esta vez.
—¡Se están olvidando de mí!— se quejó el rubio haciendo puchero.
—A nadie le importas, Kise—se burló el moreno.
—Tú no te desquites conmigo...— murmuró y se fue detrás de los otros.
OOO
En cuanto Kagami y Kuroko llegaron al patio comenzó el concierto, así que se pusieron a escucharlo hasta que el rubio llegó y se unió a ellos.
—Siempre me dejan atrás, son tan malos conmigo.
—Lo siento, me olvidé por completo de ti, Kise-kun.
—Eh, que cruel eres Kurokocchi. «¿O es qué ahora solo notas a Kagami?».
OOO
Al terminar el concierto, el presidente estudiantil despidió el evento.
—Esperamos que todos se hayan divertido el día de hoy, en especial los alumnos para quienes fue su primera actuación. Sin más damos por finalizado el evento. ¡Nos vemos el lunes, tengan un lindo fin de semana! ¡Gracias!~.
Todos comenzaron a dejar el patio y dirigirse por los pasillos hacia la salida. El castaño se reunió con el vicepresidente al bajar del estrado.
—Junpei, me abandonaste. De Kasamatsu lo entiendo, pero tú que eres mi...
—¡Cállate, idiota!— lo interrumpió antes de que pudiera terminar la frase —¿Qué parte de "estamos en la escuela" no logras entender, eh?
—Pero, ¿cuál es el problema?— le sonrió despreocupadamente.
—Teppei...
OOO
Mientras tanto Kise se separó de sus compañeros y se dirigió a otro lado, encontrándose con Kasamatsu en los pasillos.
—Kasamatsu-senpai estuviste muy bien hoy como siempre— comentó sonriente.
«¿Qué es lo que veo en este rubio bueno para nada?».
—Gracias. ¿Ya no estás molestando a Kuroko hoy?
—Kurokocchi y los demás ya se fueron, yo estoy buscando a alguien. Ah, cierto. Estoy saliendo con una chica de quinto ahora— comentó como si nada.
—Ya veo...
—¿No vas a regañarme o algo así?
—Haz lo que quieras como siempre has hecho, ¿no? Ya me voy.
—¿Senpai?
Sin más siguió con su camino hacia la salida sin voltear a mirar a quien dejó atrás. Sí que debía de ser muy estúpido por no haber salido con nadie en todo este tiempo solo por esperar a Kise.
«Vamos, Yukio, esto es solo lo de siempre. Ni si quiera le durará mucho... E incluso así no debería de importarme de todos modos...».
Al menos el día por fin había acabado.
Continuará.
Nota de autora:
¡Hola de nuevo! Pasó un mes sin que me diera cuenta (?). Gomen, la verdad es que lo había dejado tirado por un par de semanas, luego me entretuve con el final de KNB QwQ y así acabé escribiendo como loca en los últimos días xD En la pc del trabajo solo dejaba el programa de textos abierto, ni face ni nada xD Y al fin pude acabar con el capi :3
Al principio iba a poner los nombres sin las terminaciones japos de kun y esas cosas, pero se me hacía tan raro leer que Kuroko llamara a secas a Kagami que terminé agregándole el kun para él y luego para los demás, espero que me comprendan, al fin y al cabo son nikkeis xD También puse a Aomine y a Mura en el cuarto B para que sea más equitativo.
No sé si porque se me extendió o porque me ando desviando un poco de la línea de la trama, pero me costó escribir esto XD Por cierto, me siento como una traidora por shippear KiKasa, pero no puedo evitarlo, en algún momento simplemente comencé a amar a Kasamatsu y ahora sufro con él en esta historia w
Gracias por llegar hasta aquí, si les gusta dejen comentarios, por favor~
