Capítulo 4: Confrontación.

Acababan de pasar los exámenes y el profesor de biología había dejado un trabajo en grupo. Como siempre Kagami y Kuroko se habían reunido en casa del primero para hacer llevarlo a cabo.

—Kagami-kun, tengo hambre.

—¿Has venido a hacer la tarea conmigo o a comer?

—Las dos cosas.

—Eres tan directo como siempre.

—No es mi culpa que la comida de Kagami-kun sea tan buena. Aunque ahora mismo se me antoja un batido de vainilla.

—¡Pero lo tomaste en la mañana!

—Cuando se trata de batido de vainilla nunca es suficiente, Kagami-kun.

—Eres un goloso, vas a terminar con caries por comer tantos dulces.

—Pero siempre llevo mi cepillo conmigo para lavarme después de comerlos.

—¿No hay cómo refutarte, verdad? Eres como un niño pequeño cuando se trata de golosinas.

—...¿Y mi batido de vainilla?

—Ahhh, ya voy... ¿Sabes que por ti siempre acabo comprando helado de vainilla?

Kuroko sonrió ligeramente al escucharlo, le agradaba la idea de que el pelirrojo se tomara esas molestias solo para complacerlo. Era tan lindo.

—Iré a prepararlo, pero mientras tanto ve buscando el tema en internet, ¿ok?

—De acuerdo.

—Ya regreso entonces.

En cuanto Kagami se fue a la cocina, Kuroko tomó la laptop para hacer lo que le habían pedido, pero mientras investigaba en la red se percató de un objeto peculiar sobre la mesa. Era el celular de Kagami. El chico bajito dio una mirada hacia la cocina, vio lo ocupado que estaba su compañero y regresó la vista al teléfono móvil. Se sintió tentado y no pudo resistirse a ello.

«Solo un poco».

Tomó el celular y para su suerte no tenía ningún tipo de patrón o contraseña. Era su día de suerte. Checó la agenda de contactos y vio que en favoritos tenía a cuatro personas, las cuales eran "Alex, Dad, Mom, Tatsuya".

«Dad y mom son papá y mamá, ¿no?».

Ahora que lo pensaba Kagami nunca había hablado acerca de sus padres, todo lo que sabía era lo que el pelirrojo le contó al salón durante el primer día de clases. Y Kagami dijo aquella vez que ellos siempre fueron buenos con él, así que seguro se llevaban bien. ¿Pero quienes eran Alex y Tatsuya? ¿Serían familiares también? ¿O serían amigos? ¿O algo más que eso? Ni si quiera sabía si alguno de esos dos nombres eran de mujer, encima uno de ellos se llamaba casi igual que el propio Kuroko. En ese momento recordó que la vez pasada vio a Kagami mensajeándose con "Alex", por lo que abrió la aplicación de mensajes de whatsapp, pero vio que todo estaba en inglés y no entendió nada.

«¿Es que no saben castellano?».

Aun así pudo ver la foto de Alex, se trataba de una mujer adulta y ciertamente era una rubia muy sexy.

«¿Le gustan así...?».

Por alguna razón que no entendía se sintió un poco triste y fastidiado por el solo hecho de no saber qué tipo de relación tenía su amigo con esa mujer. Además de que "Tatsuya" no tenía ninguna foto de perfil y el último mensaje recibido de esta persona era de finales de enero, mientras que con Alex sí parecía mantener comunicación constante... ¿Quién era ella?

—¿Kuroko?

La voz del pelirrojo lo sacó de sus pensamientos y al darse cuenta de que lo habían atrapado in fraganti cerró todo y dijo lo primero que se le vino a la cabeza.

—Quería ver la hora...

«Genial, no pudiste inventarte algo mejor» se reprochó internamente, pero el otro no parecía haberse percatado de nada.

—Oh, ya veo. Aunque pudiste mirar la hora de tu propio celular, pero bueno— le restó importancia como siempre.

«Eres tan ingenuo y descuidado, Kagami-kun... Me sorprende tu fe en la humanidad».

—¿Entonces, encontraste algo que sirviera?

—La verdad no.

—Seguro ni buscaste y solo estuviste esperando por esto, ¿no?

Kagami dejó la bebida sobre la mesa de trabajo y se sentó al lado de su compañero.

—Cómelo antes de que se derrita, dejé más en la refri para más tarde. Yo buscaré el tema mientras tanto.

—Gracias— Tomó la copa y comenzó a tomarla.

«Averiguaré quienes son Alex y Tatsuya».

OOOO

Por otro lado, Kise y Kasamatsu tomaron el metrobus para ir a casa del mayor y como siempre el transporte estaba lleno. Los muchachos se acomodaron como pudieron y el más alto quedó detrás del otro, por lo que el pelinegro se sintió incómodo.

«¿Cómo demonios acabamos así?».

—No se preocupe, senpai, yo lo cuidaré~.

«¿Y quién me cuidará de ti?».

—Si tú te atreves a...

Pero antes de que terminara de hablar, una señora empujó a Kise al pasar hacia la salida, por lo que el rubio terminó cayendo sobre él. Sus cuerpos rozaron por culpa de la gente.

—¡Quítate!

—Waaaaaaa. ¡No fue a propósito lo juro! —se disculpó intentando salvar su vida del enojo del mayor.

Aunque igual fue golpeado por un Kasamatsu furioso y sonrojado. ¡Fue lo peor que pudo haber pasado!

—¡Me empujaron, no fue mi culpa, senpai!

—¡¿Para qué te pones detrás de mí en primer lugar?!

—Solo intentaba cuidarte...

—¡Y una mierda con eso, puedo cuidarme por mí mismo!

Solo se callaron al notar el modo en el que la gente los miraba.

—Yo te dije que fuéramos en taxi...

—¿El niño rico odia el transporte público y al proletariado?

—Pufff... Solo quería que estuviéramos más cómodos y de paso evitar este tipo de cosas.

—Tú solo mantente callado y no te me pegues o te aventaré por la ventana.

—Ok, ok.

OOOO

Al llegar a casa de Kasamatsu, saludaron a la mamá de este y subieron al cuarto llevando una bandeja con refresco y bocadillos. Kise de lo más relajado se sentó sobre la cama de su amigo.

—Tu mami es tan linda siempre~ ¿Me pregunto de donde sacaste el mal carácter?

—Di eso de nuevo y no te ayudo con ningún curso.

—Perdón~ ¿Entonces comenzamos?

—Sí, saca tus apuntes de una vez.

—Sí.

El rubio sacó un par de cuadernos y los puso sobre la mesa de estudio. Kasamatsu los vio y comenzó a leerlos.

—Gracias por tu ayuda, senpai~

—Si quieres agradecerme de verdad entonces mejora tus calificaciones.

—¡Eso intento!

—No solo lo intentes, lógralo.

—Está bien.

Cuando el pelinegro terminó de leer el tema comenzó a explicarle a Kise, quien lo escuchó con atención.

Rato después, tomaron un descanso para comer lo que les había preparado la dueña de casa.

—Por cierto, senpai, ¿a ti te gusta alguien?

—...No.

—¿De veras, de veras?

—Ya dije que no, tsk.

—Bueno.

—¿Y a qué viene esa pregunta tan de repente?

—Solo pensaba un poco en ello.

—¿Te peleaste con tu chica?

—No, terminamos hace un par de días.

—¿Y ahora por qué?

—Ella terminó conmigo, aunque no lo parezca, normalmente son ellas las que me terminan.

—Seguro se decepcionan al ver lo vago y ruidoso que eres.

—Que malo. En realidad ellas dicen que yo soy frío...

—¿En qué sentido?

—Bueno, cuando las chicas se me confiesen siempre les digo que no siento lo mismo, pero que si aun así quiere intentarlo, podemos salir. El problema radica en que a pesar de que salgo con ellas nunca me he enamorado de ninguna. Y ellas siempre están tan ilusionadas esperando por eso, que creen que soy cruel... Supongo que lo soy.

—Uh, pero también es culpa de ellas por querer forzar sus sentimientos hacia ti. El amor es muy complejo como para que funcione de ese modo. Por otro lado, la razón por la que no puedes querer a ninguna de esas chicas, es porque... ¿Ya tienes a alguien que te gusta, cierto?

—Sí…

En el fondo ya lo sabía, solo había querido confirmarlo, pero aun así algo dentro de él parecía dolerle. Pues estaba seguro que no se trataba de él.

—Ya veo. ¿Entonces, por qué no se lo dices?

—Porque esa persona no siente lo mismo por mí, a pesar de que siempre he tratado de estar allí para lo que quiera. Él parece seguir enamorado de alguien más.

—¿Así que se trata de un chico?

—No es como si te lo hubiese ocultado, el hecho de ser bi.

—Lo sé.

Hubo un momento de silencio hasta que el mayor colocó una mano sobre la cabeza del rubio y lo despeinó.

—Si no te rindes vas a seguir sufriendo. Pero si realmente lo amas tanto como para arriesgarlo todo por esa persona. Entonces deja de perder el tiempo con las chicas y solo da lo mejor de ti.

—Senpai, gracias —agradeció con una sonrisa—. Eres mi mejor amigo.

Ese fue el golpe final para Kasamatsu. Mas a pesar de como se sentía por dentro, aparentó normalidad y continuaron estudiando.

Pero una vez que Kise se fue de allí, el pelinegro se dejó caer sobre la cama.

«Soy tan idiota. El único que debería rendirse soy yo...»

Un par de lágrimas cayeron por sus mejillas, las limpió y se acomodó para tratar de dormir.

OOOO

Una semana después de que los exámenes terminaran, los tutores de cada salón se encontraban entregando las notas a cada alumno. Kagami pegó el grito al cielo al ver sus calificaciones.

—¡¿Eh...?!

Todos lo miraron.

—No, no es nada.

Su compañero de sitio tomó las hojas que estaban sobre la carpeta.

—¿Realmente estudiaste? —le cuestionó al mirarlas.

—¡Lo hice! Pero las preguntas estuvieron muy difíciles. ¡Y en todos los cursos!

—Incluso un alumno promedio como yo obtuvo mejores calificaciones, Bakagami. —Devolvió las hojas que había tomado y enseñó las suyas.

—Tsk, no me llames así, idiota— se quejó y miró los exámenes de su compañero —Es verdad, tus notas son mejores que las mías... Ni si quiera me hubiera imaginado que eras bueno en arte y letras.

—No me subestimes, por favor. Incluso si no soy particularmente bueno en dibujo y manualidades, puedo hacerlo si me dan el tema y los pasos. Y lenguaje sí me gusta, aunque historia e inglés no son para mí.

—Oh, es verdad. Después de educación física, en historia e inglés son tus notas más bajas— comentó al compararlas con las suyas —Al menos te gano en inglés.

—Kagami-kun, por favor, tú viviste en Estados Unidos. Ser bueno en inglés es lo mínimo que deberías poder hacer.

—También soy bueno en deportes.

—Con tu físico quien, ¿no? Lo malo es que te falta un poco más de cerebro.

—Kurokoooooo— Colocó una mano sobre la cabeza del otro y la hizo hacia abajo —Lo que pasa es que tú estás muy enano y flaco— lo molestó.

—Hey, para— se quejó.

—Seguro no tomabas tu leche.

Kuroko lo miró feo al ser soltado.

—¿Qué? Tú eres el que siempre está molestándome ahora te aguantas.

—Bakagami.

—Tsk, que dejes de llamarme así. ¿Qué se supone que significa eso?

—Es la unión entre los sinónimos de "baka" y "Kagami", que curiosamente empiezan y terminan con la misma sílaba.

—Bastardo... En vez de andar inventándote apodos estúpidos, mejor ponte a practicar inglés y a hacer más ejercicio.

—El inglés y yo somos incompatibles, no hay nada que hacer al respecto, ni yo lo quiero ni él a mí. Y hacer ejercicio me da flojera. «Tampoco tengo con quien practicar».

—¿Ah? No empieces a hablar como ese Aomine.

Kuroko guardó silencio por un momento, en realidad había dejado de practicar deportes desde que dejó de hablarse con la persona nombrada.

Kagami lo miró al verlo callado.

«Quizá no sea bueno mencionar a ese chico».

—Uh, si quieres puedes practicar inglés y deportes conmigo.

El muchacho de cabellos celestes lo miró.

—Son las únicas materias en las que soy bueno y al mismo tiempo en las que tú eres malo, así que creo que podría ser de ayuda.

—Gracias.

—Oh, ¿y tú podrías ayudarme con lenguaje y matemáticas?

El recuerdo de Aomine pidiéndole ayuda con los mismos cursos vino a su mente.

«¿Es qué todos los deportistas son así de tontos?». Su mirada se perdió por un momento.

—¿Kuroko?

Sacudió la cabeza al escuchar su nombre.

—Ah, sí, claro. Me parece bien.

—Bien, entonces los días que no hay club podemos quedarnos a practicar en el patio un rato, ¿no?

—Sí, y podemos estudiar lenguaje y matemáticas en tu casa, ¿no? Ya que vives solo es más fácil poder estudiar allí.

—Sí, no hay problema. Igual siempre acabamos en mi depa para hacer los trabajos en grupo, aunque normalmente solo somos nosotros dos.

—Si hubieran más personas se comerían todo y no quiero, admitiré que a pesar de ser tan torpe en los estudios, eres muy bueno en los deportes y en la cocina.

—No era necesario mencionar lo de los estudios. Y eres más acaparador de lo que pareces.

Pero no hubo respuesta por parte del otro.

«Estar con otras personas sería molesto».

¿Compartir la comida (atención) de Kagami? Jamás. Al único a quien considería llevar con ellos en alguna ocasión sería a Kise, a nadie más.

¿Y ahora en qué estaría pensando ese chico? Siempre parecía perderse en sus pensamientos sin hablar acerca de ellos y eso intrigaba mucho a Kagami. Pero algún día lo descubriría todo de él.

OOOO

Durante la clase de educación física, Kuroko estuvo observando detenidamente a sus compañeros hombres. Recién hace dos semanas aceptó el hecho de ser gay, así que ahora intentaba descubrir la razón de por qué se le hacía tan atractivo Kagami.

Siguió los movimientos de Kise con la mirada, ese rubio hablador era realmente guapo. Cualquiera podía notar ello, pero entonces, ¿por qué nada de él le llamaba la atención? Miró luego a otro compañero alto y aunque pensaba lo mismo de este, tampoco le llamó la atención. Suspiró sin entender y miró a Kagami. Se veía tan fuerte y genial como siempre. Sus brazos, sus piernas, y todo de él, parecían brillar con intensidad... Era deslumbrante. Perdido en sus pensamientos y sin que se percatara de ello, había puesto cara de idiota embelesado.

El pelirrojo se detuvo por un momento y alzó la vista encontrándose de lleno con los hermosos espejos celestes que no habían dejado de observarlo en todo ese rato. ¿A qué podía deberse esto? Se acercó a su compañero para intentar hablarle.

Kuroko sacudió la cabeza al darse cuenta que lo habían descubierto e intentó actuar con normalidad. Aunque ni él mismo entendía que acababa de pasar.

—¿Necesitas ayuda?

—No realmente, hoy solo tenemos que jugar vóley luego del calentamiento.

—Ah, sí. Intenta recepcionar aunque sea una vez, por favor.

—Así como te conté acerca de la relación entre el inglés y yo, es lo mismo con los deportes. El desprecio entre él y yo es mutuo.

—Deja de decir tantas sonceras y ¡ponte a ejercitarte!

—Es que no comprendes mis sentimientos.

—Kuroko.

OOOO

A la hora del receso, los alumnos de todos los grados fueron a ver los puestos de notas de cada curso. Kagami y Kuroko también se acercaron a ver. El primer puesto general de todo cuarto fue para Akashi como todos ya suponían. Lo que los sorprendió fue ver a Kagami en el tercer lugar de educación física.

—Estoy allí.

—Sí, e hiciste que Riko pasara a cuarto lugar. Debe de estar odiándote ahora mismo.

—Genial —comentó con ironía.

Los chicos comenzaron a murmurar preguntándose quien era ese chico que acababa de aparecer por primera vez en los primeros puestos de educación física, destronando incluso a Riko.

—¿Taiga Kagami? Es del mismo salón que Kise y Riko.

—¿Quién es?

Al ver como las muchachas comenzaban a asomarse para saber de quien se trataba, Kuroko jaló al pelirrojo fuera del tumulto de la gente.

—¿Qué pasa?

—Se está pasando el recreo, si quieres ir por hamburguesas como siempre, será mejor que vayamos ahora.

—Oh, ya. Vamos entonces— aceptó simplemente.

Kise rió para él mismo al ver la escena.

«Así que no quieres que lo conozcan, eh».

OOOO

En los pasillos los chicos se encontraron con Momoi. Kuroko aprovechó esto para mirarla a ella también, incluso intentó centrarse en su figura, pero no sintió nada.

«Es peor que con los chicos».

—¿Tetsu-kun?

—No es nada.

«Perdóname, Momoi-san. Por haberte mirado de este modo, aunque haya sido solo por un momento. Soy una persona horrible, pero necesitaba confirmarlo».

Suspiró cansado. Hombre o mujer, apuesto o no, nadie llamaba su atención del modo en el que lo hacía Kagami.

«¿Será como eso que dicen cuando alguien es tu tipo? Al menos físicamente lo es...»

Fue la única conclusión a la que pudo llegar.

OOOO

Una vez que terminaron las clases del día, y como habían acordado, Kuroko y Kagami se quedaron a practicar en el patio. Comenzaron con los ejercicios básicos y el muchacho de cabello celeste terminó tirándose al suelo a la media hora.

—¿Kuroko?— se acercó a ver que le pasaba.

—Estoy cansado— contestó simplemente y sin ánimos de levantarse.

—¡No seas flojo!— lo regañó e intentó jalarlo de los brazos.

—Solo déjame aquí— puso resistencia.

—¿Por qué eres tan dramático siempre?— sin hacerle caso, lo tomó de las axilas y lo alzó por encima del suelo —Oh, eres liviano— se acercó al otro intentando medir sus tamaños.

—Bájame... Esto es acoso sexual...— murmuró sonrojado.

Kuroko se puso tan nervioso al verlo acercarse que sin saber qué más hacer solo atinó a patear la entrepierna del más alto, logrando así ser soltado y caer parado al suelo, mientras el otro se retorcía de dolor. Aunque al chico bajito también le habían dolido las piernas al caer, pero lo prefería así.

—Te voy a matar…

—Ni si quiera te pegué tan fuerte, a parte es para que no vuelvas a hacer eso.

Aún estaba sonrojado por haber sido alzado de ese modo y por alguna razón su corazón también parecía haberse agitado. Hacía "doki doki" sin parar solo porque Kagami había acercado su rostro al suyo.

«¿Es solo porque soy gay, verdad?»

En su situación actual debía de ser normal ponerse nervioso ante la cercanía de cualquier chico, ¿no? Al menos quería creer eso.

—¿Hacer qué?— ni si quiera sabía que había hecho.

—Levantarme de ese modo y acercarte tanto a mí...

—¿Acaso eres una chica?

—Por supuesto que no lo soy.

En cuanto Kagami logró reponerse colocó una mano sobre la cabeza de Kuroko y la hizo hacia abajo para fastidiarlo.

—Desgraciado, golpeándome donde más duele. Te aprovechas porque no soy una persona violenta, ¿verdad?

—Kagami-kun, basta— se quejó —Tampoco es que vayas a quedarte sin herederos solo por eso.

—Te golpearé para que veas lo que se siente.

Pero no, no podía golpearlo realmente. Era tan pequeño y delgado, que intentar ser brusco con él lo haría sentirse como un abusivo, y él no era así.

OOOO

Kise y Aomine que se habían quedado conversando luego de las clases, se detuvieron al pasar cerca del patio y ver a dos muchachos conocidos para ambos. El morocho hizo un gesto de disgusto mientras que el rubio simplemente esperó a que su amigo hablara.

—¿Ese muchacho ha estado rondando a Tetsu todo este tiempo?

—No, en realidad yo diría que ha sido Kurokocchi quien ha estado haciéndole bromas siempre. Ciertamente, él parece más animado desde que Kagamicchi llegó.

—¿Por qué ese idiota...?

—Mmmm. Kagamicchi es bastante torpe e impulsivo, pero también es sincero y dulce.

—¿Cuánto tiempo le durará el nuevo?

—Al menos creo que no será desechado con tanta facilidad y frialdad con la que lo hizo Aominecchi...

El moreno se sintió más enojado luego de escucharlo.

—Cállate.

—Solo digo la verdad. No es como si tuvieras derecho a reclamar luego de cómo te portaste con Kurokocchi.

—¿Y tú que mierda sabes en primer lugar?

—Pues, no es como si Kurokocchi hubiese venido a llorar conmigo, él es muy reservado en ese sentido. Pero lo vi todo por mí mismo~

Siempre los estuvo observando, incluso si no decía nada al respecto, Kise siempre lo vio todo desde su lugar. Aunque eso solo lo convirtiera en un idiota masoquista.

—¡Tú no sabes nada, así que deja de joderme tanto!

«Por supuesto que lo sé, acerca de tus sentimientos por él...»

—Si gritas así, se darán cuenta de nosotros, Aominecchi.

—Me vale una mierda.

—Hey, calma. Ellos ni si quiera están saliendo. «Aún».

—Para lo que me importa. ¡Que se casen y tengan hijos!

—Creo que ninguna de esas dos opciones son posibles en estos momentos, Aominecchi.

—Jódete, Kise.

«Siempre te desquitas conmigo, ¿no? Soy tan idiota».

—¿Qué harás entonces?

Pero el morocho se fue sin dar una respuesta mientras que el rubio simplemente se quedó en su lugar.

OOOO

Rato después, Kagami y Kuroko dejaron los ejercicios por ese día.

—No sé cómo, pero lograré que saques resistencia. Aunque solo sea un poco.

—Gracias, Kagami-kun —agradeció intentando no reír por el comentario.

Dicho del modo en el que lo hizo el pelirrojo sonaba a algo difícil de lograr y en realidad lo era, pero de algún modo le había animado escucharlo de él.

Tomaron las mochilas del suelo y se dirigieron a la salida, pero en los pasillos se encontraron con quien menos se hubiesen imaginado. Kuroko se detuvo en seco al verlo.

—Aomine-kun...

—Oh, Tetsu— dijo simplemente.

Kagami, que se había detenido al lado de su compañero, no estaba seguro de si debía de decir o hacer algo, por lo que solo se mantuvo a la expectativa para ver que sucedía.

—Uhm, Tetsu, hablemos.

¿Hablar? ¿De qué? Luego de tantos meses. ¿Para qué?

Al notar lo tenso del ambiente, el pelirrojo pensó que lo mejor era dejarlos hablar tranquilos, por lo que se dispuso a irse.

—Me voy yendo entonces, nos vemos luego —se despidió y continuó con su camino.

Silencio. Ninguno parecía querer hablar. Pero seguir así solo alargaría más el momento y eso sería muy incómodo, así que Kuroko decidió tomar la palabra.

—¿De qué querías hablar entonces?

—Así que ahora es así, eh.

—¿A qué te refieres con eso?

—Que parece que ahora andas de lo más feliz con ese chico llamado Kagami.

—¿Disculpa?

—¿No me digas que él es tu nuevo y gran mejor amigo?

—¿Y qué si lo fuera?

—No me vengas con ese cuento del mejor amigo. ¿A caso no fue lo mismo que me dijiste a mí?

—Aomine-kun...

—¿Ya lo besaste también a él? ¿Y le dijiste que lo amabas igual que a mí?

—Tú...

—¿Será que ya no te andas haciendo el puro y lo dejaste tocarte?

—¡Deja de burlarte de mí!

—¡¿No fue por eso que te fuiste?!

—¡Te equivocas! ¡Aomine-kun fue quien se largó con la primera mujer que apareció!

—¡Pero yo no tenía nada con ella, solo me estaba desahogando!

—¡¿Acostándote con ella solo porque yo no quise hacerlo?! ¡No me fastidies!

—¡Intenté disculparme...!

—¡¿Diciendo todo el tiempo que no eras gay?! ¡¿Y hacerlo con esa chica te ayudó a comprobarlo, verdad?!

—¡Incluso el primer día de clases traté de hablarte y no me dejaste!

—¡Porque no...!

Se calló un momento para intentar normalizar su respiración, como no solía gritar ni alterarse tanto, se había agitado mucho por discutir con Aomine. Se llevó una mano a la sien intentando calmarse.

—No quiero seguir hablando de esto, no tiene sentido. Será mejor que nos olvidemos de todo. Lo que pasó solo debería de quedarse en el pasado y ya. Así que dejemos la conversación aquí... Nos vemos— sin más se dispuso a irse.

Pero en cuanto dio un paso, el morocho lo tomó de la muñeca y lo jaló hasta la pared, en donde lo acorraló usando los brazos (kabedon). Las mochilas quedaron tiradas en el suelo.

—¿Qué es lo que...?

—Estoy seguro que no has olvidado esto, Tetsu.

Y lo besó.

Kuroko abrió los ojos más de lo normal por la sorpresa e inmediatamente cortó el beso ladeando el rostro.

—¡Tsk! —se quejó el moreno

Aprovechando el momento, el muchacho de cabellos celestes le dio un rodillazo en la entrepierna, lo que hizo que Aomine lo soltara por completo.

—¡Tetsu...!

—¡Déjame en paz!

Sin pensarlo dos veces, Kuroko tomó la mochila del suelo y salió corriendo de allí dejando atrás a un Aomine muy enojado.

OOOO

Corrió todo el camino hasta la salida sin voltear, no quería saber nada más del tema. No solo eso, quería poder olvidarse de todo... De lo que le había hecho Aomine e incluso de lo que había sentido por él en el pasado. Todo, todo... ¿Podía solo desaparecer por un instante? Antes de que se diera cuenta las lágrimas habían comenzado a resbalarse por sus mejillas y al llegar al portón chocó de lleno contra alguien. Recién entonces se detuvo.

—¿Kuroko?

Al escuchar su nombre dicho por una voz conocida, decidió alzar el rostro para confirmar de quien se trataba.

—Kagami-kun... Creí que te habías ido a casa...

—¡¿Qué te pasó?!— Lo tomó de los hombros al ver el estado en el que se encontraba —Estuve por irme, pero no sé me quedé preocupado y decidí esperarte... Y me alegra haberlo hecho.

—No es nada...— Desvió la mirada intentando evadir el tema.

—¿Cómo que nada? ¡Mira cómo estás! Estás llorando y tu rostro se ve terrible...

Pero no hubo respuesta de parte de Kuroko, por lo que el pelirrojo comenzó a sospechar.

—¿Aomine te hizo algo? Deja que lo encuentre y lo golpee por ti. No, si de verdad te hizo algo malo, lo voy a matar.

Kagami se veía realmente enojado y aunque el chico bajito no estaba seguro de que debía de decir, al menos intentó hablar.

—No importa, de todos no quiero hablar del tema... Y tampoco quiero que te estés peleando por allí, si te descubren podrían suspenderte. Así que, por favor, no hagas nada irresponsable por mi culpa...

—Hey, tampoco tienes que echarte la culpa.

—Gracias...

Al ser soltado por el más alto, intentó secarse las lágrimas, pero por más que trataba no podía dejar de llorar. Al notar esto, Kagami lo abrazó para consolarlo.

—No sé qué haya pasado entre ustedes dos hoy o el año pasado y tampoco te obligaré a decirlo, pero cuando quieras y necesites que alguien te escuche puedes contar conmigo...

—Kagami-kun...

—Así que ahora si quieres puedes llorar, Kuroko... Incluso si no puedo hacer nada más, al menos me quedaré contigo hasta que puedas calmarte.

¿Es que ese chico era un ángel? ¿Cómo podía decir palabras así? ¿Quería hacerlo llorar más? Sin voz para poder responderle, solo se dejó abrazar mientras lloraba.

OOOO

Mientras tanto Aomine y Kise, quienes aún estaban dentro de la escuela, habían visto la escena del portón desde la ventana de los pasillos, aunque cada uno por su propio lado. La mirada del morocho ensombreció, se sentía enojado y de algún modo también triste. No había querido aceptarlo, pero era obvio que había perdido a Kuroko y que él ahora parecía estar bien al lado de otra persona. Fastidiado, caminó por el corredor y en su trayecto hacia la salida, fue interceptado por el rubio.

—Aominecchi, ¿por qué no juegas uno contra uno conmigo? —comentó enseñando la pelota de básquet que traía en manos.

—¿Ah? ¿Es qué siempre me estás persiguiendo?

«Supongo que sí, pero de todos modos no sería bueno que salgas ahora y te encuentres con ellos. Al menos deberías de calmarte primero».

—¿No quieres jugar? Así como para desestresarte~

—Y una mierda, Kise. No estoy de humor.

—Oh, vamos~

El morocho estaba tan frustrado por lo sucedido con Kuroko que su paciencia estaba más nula que nunca. Si ese rubio no se callaba...

—¿Aominecchi?— se acercó a verlo.

—¿Por qué no te callas?

Tiró el balón y las mochilas al suelo, y jaló a Kise hasta arrinconarlo contra la pared.

El blanquiñoso se quedó muy sorprendido por esto. ¿Qué era lo que esa persona intentaba hacer? Pero antes de que pudiera formular alguna frase fue besado por Aomine y para una sorpresa incluso mayor que esa, sintió a unas manos grandes deslizarse por el contorno de su cintura. ¡¿Qué demonios estaba pasando?! El rubio usó los brazos para lograr separarse del otro.

—Para, tú solo... te estás desquitando conmigo como siempre...

—¿Pero no era esto lo que siempre quisiste?

—No... «No de este modo...»

—Mentiroso.

Ignorando por completo lo que habían intentado decirle, hizo a un lado los brazos de Kise y le alzó la polera para comenzar a besarlo allí.

Un escalofrío recorrió todo el cuerpo del rubio al sentir los labios del morocho sobre su piel. Tenía que rechazarlo, lo sabía. Pero toda su cordura y sentido común se habían perdido ante las caricias de esa persona. Después de todo, lo amaba.

Continuará.

Nota de Autora:

Esta vez pude tener el capi antes de lo normal (?) wiiiiiiii. Aunque se me alargó y tuve que dividir los temas de Mayo en dos. Lo mismo me pasó en el capi 2, solo que en esa ocasión decidí ponerlo todo en un solo capítulo de algún modo y por eso me quedó un poquito largo. Pero sentí que corría, así que por eso esta vez y para que no esperaran ni sentir que estaba metiendo todo como sea en un solo capi lo he separado. Espero comprendan y no me odien por no haber puesto a Furi xDU -se mata- Es que a él le toca aparecer en el próximo evento del colegio, por eso QwQ Así que no me odien, ahora sí aparecerá en el capítulo 5 eh xD -le avientan algo y huye antes de que Akashi le clave las tijeras (?)-

Con respecto a Aomine y como puse en mi face, alguien tenía que ser el malo de la historia (?) XD Estuvo así planeado desde un inicio, así que ni modo. Por favor, no me odien D; A pesar de que me gusta hacer sufrir a mis personajes -¿sádica quién?- al final siempre los dejo a todos felices

Pero admito que sufrí escribiendo lo de Kuroko y Kise, especialmente porque amo a Kise con todo mi corazón QwQ Y la verdad es que me siento demasiado dividida entre el AoKi y el KiKasa, y créanme que eso me está haciendo incluso sufrir más con esto xDU Pero ni modo, ya encontrará a alguien luego Kasamatsu uwu El senpai es tan lindo que definitivamente merece ser feliz

Por otro lado, es divertido escribir a Kuroko siendo celoso sin darse cuenta XD Y también cuestionándose acerca de su "atracción" hacia Kagami xD Tan lindo 3

Me extendí asdasdasdasdahasdksajd ¡Muchas gracias por leer! Y si les gusta, por favor, dejen comentarios~ Siempre es bueno leerlos ^^