Nota preliminar: La canción usada en este capítulo "View of field" no me pertenece a mí si no a Suzuki Tatsuhisa, seiyuu de Takao, y en general a los dueños de Kuroko no Basket. Yo solo la tomo prestada para este capítulo por ser la canción de Takao y nada más. Por otro lado, la traduccion de la letra en español viene de cortesia de mi bella Salilakab. Que como siempre es un ángel que me apoya en todo. Gracias. Ahora pueden llorar… digo, leer uwu
Capítulo 8: Conmoción.
Los siguientes dos minutos fueron los más largos y tensos de la vida de Midorima. Y a pesar de ello, el muchacho de lentes solo podía creer en su compañero hasta el último segundo.
«Apresúrate, Takao… No queda tiempo»
Mientras Takao corría con todas sus fuerzas para poder llegar con el grupo que lo esperaba.
«Por favor, espérame, Shin-chan…»
¿Por qué ese lugar era tan enorme? ¿Llegaría Takao a tiempo? Cada segundo parecía eterno hasta que el tiempo terminó. No había nada más que hacerse. Incluso Midorima lo sabía…
—Kasamatsu, sube ahora, por favor.
—No… Yo dije que tomaría la responsabilidad, así que yo…
Pero el chico de lentes estaba tan afectado que su semblante era lamentable y con las justas podía hablar correctamente. Todos habían notado claramente el estado de su compañero, por lo que el mayor se negó rotundamente.
—De ninguna manera te dejaría subir en esas condiciones. Así que, por favor, solo quédate aquí… Kasamatsu, apúrate.
—Sí…
¿Por qué Takao no había cumplido su promesa? Aún cuando era lo que el pelinegro tanto quería, ¿qué le pudo haber impedido venir? ¿Qué? Pero los pensamientos de Midorima fueron interrumpidos por la ruidosa voz de Kise.
—¡Midorimacchi, mira!
¿Qué cosa tenía que mirar? Al alzar la vista se llevó una gran sorpresa al ver a un Takao muy agitado siendo asistido por sus compañeros.
—¡Tienes que salir ahora!
—¡Sí!
Él realmente había llegado, ¿verdad?
—Takao…
—Estoy aquí, Shin-chan.
—¡Llegas tarde, idiota!
—Lo sé… Lo siento.
Luego de secarse con una toalla, tomar un trago de agua y colocarse el transmisor, salió rápidamente hasta el escenario. Su momento al fin había llegado.
Se paró en medio del estrado y miro al público, eran tantas personas que realmente se sintió muy emocionado. Su canción iba a poder llegar a todos, justo como tanto quería.
—¡Hola a todos! ¡Soy Kazunari Takao del cuarto año A y estoy a cargo del siguiente número!
—¡Ehhhh! ¡Takao, Takao!— recibió una buena respuesta por parte del público.
—A continuación interpretaré "View of field", la canción que hice junto a una persona muy importante para mí. Por favor, disfrútenlo hasta el final.
—¡Sí!
La música de fondo comenzó a sonar y Takao a cantar...
"Vamos ahora, estoy un poco decepcionado.
Tienes que estar en guardia."
El público fue cautivado por el muchacho desde el comienzo y la familia de este estaba muy orgullosa de él.
—¡Mi niño tan lindo!
—¡Mi hermano es el mejor!
"Soy capaz, lo verás pronto, tus fintas son fáciles de leer."
Había pasado tanto tiempo desde que pudo pararse en un escenario así con tanta gente. Que realmente había extrañado esta sensación de adrenalina y euforia recorriendo todo su cuerpo.
"Wow, wow, wow…
Yo soy más que el compañero de un prodigio.
Además, ese papel es más difícil de lo que crees."
Ahora que al fin había podido pararse en ese escenario a interpretar su canción, entendió mejor que nunca que su único lugar era allí al lado de su amado Shin-chan.
«Espero que mis inmensos sentimientos puedan llegar a ti a través de esta canción, Shin-chan».
"No hay escapatoria, ni para "la sombra",
Todo está dentro de mi campo de visión.
Pero si quieres probar suerte, entonces asegúrate de traer tu juego."
Y cuando todo era perfecto... La pista se apagó de la nada extrañando a todos, mas Takao continuó cantando sin fondo mientras esperaba que arreglaran lo que sea que hubiera pasado con el audio.
—¿Qué pasó con el fondo?
Pero ni el público, ni Takao, ni si quiera los clubs de música y actuación responsables del evento, sabían nada al respecto. ¿Sería que el equipo de sonido estaría fallando?
—Tú sigue cantando, Takao, nosotros nos encargaremos del resto— le habló por el micrófono, el profesor a cargo.
Takao continuó con el número intentando mantener entretenido al público mientras sus compañeros corrían por todos lados intentando ver qué pasaba y como resolverlo.
"Ven a mí y pon tu orgullo en línea, los jugadores a medias nunca nos vencerán.
Si es un juego difícil o un ataque frontal, lo veo perfectamente en mi campo de visión."
Pero miraras por dónde miraras todo era muy extraño. Porque ni si quiera podían comunicarse con los encargados del sonido.
—Quizá todo el sistema de audio esté fallando...— comentó el rubio.
—Contáctenlos por celular entonces.
—Sí.
La tensión en el lugar se había hecho presente de nuevo. ¿Por qué el número de Takao fue interrumpido de ese modo? ¿Esto sería apropósito? Midorima se quedó cerca del estrado, preocupado, intentando apoyarlo de algún modo; pero justo en ese momento... Los presentes pusieron una cara de sorpresa y extrañeza increíble, pero lo que más le preocupó a Takao fueron las caras de su familia y la de Shin-chan... ¿Por qué tenían esa expresión ahora mismo? El pelinegro dejó de cantar y trató de buscar una explicación mirando a todos lados, mas recién al girar hacia atrás pudo entenderlo. Esto no podía estar pasando... ¿Cómo fue que ese dulce sueño cambió tanto hasta volverse una pesadilla? Esto no... ¡¿Por qué?!
«Por favor, solo díganme que es un mal sueño...»
Pero no lo era... La imagen frente a él era real. Y lo que todos veían ahora mismo era una fotografía de Takao junto a Miyaji en una situación más que comprometedora. El silencio por la sorpresa solo duró un par de segundos y al instante la gente del público comenzó a murmurar a grandes voces sobre lo que veían.
—¿Es el mismo chico que está en el escenario, verdad? ¿Y quién es el otro?
—¿Pero Takao no estaba en una extraña relación con ese tal Midorima?
—¡Han descubierto su infidelidad en público!
—¡Pobre Midorima!
—Quien lo hubiera pensado de Takao.
—Por favor, se le notaba a leguas lo "rápido" que era.
Mientras tanto los clubs de actuación y música estaban en crisis tratando desesperadamente de arreglar la lamentable situación.
—¡¿Qué demonios pasa con los encargados de imagen y sonido?! ¡Necesito que apaguen eso ya!
—¡Kasamatsu-senpai y Akari-chan fueron a verlos...!
—¡Takao, baja ahora mismo!— le ordenó por el transmisor.
Pero Takao estaba tan preocupado por la expresión de su novio que no pudo pensar en nada más que en dejar todo de lado e ir corriendo hasta él. Seguro estaba malinterpretándolo... Por su parte los padres de Midorima estaban más que extrañados y confundidos por escuchar su preciado apellido envuelto en este horrible escándalo. ¿A qué se referían con que su hijo fue engañado? Shintarou jamás se involucraría con alguien que no estuviera a su altura... A la altura de un Midorima. Pero el ver a ese niño llegar hasta su querido hijo solo confirmaría la situación actual...
—¡Shin-chan, esa foto es de hace dos años! ¡En ese entonces ni si quiera te conocía! ¡Yo nunca te he engañado y jamás lo haría! ¡Por favor, tienes que creerme!
Los murmullos del público solo se intensificaron al oír los alegatos del acusado. ¿Estaría diciendo la verdad o no? Las teorías comenzaron a correr...
—¿Crees que sea cierto lo que dice?
—No, seguro está mintiendo para no quedar mal con el tal Midorima...
—¡No le creas!
El profesor Masa se llevó una mano a la sien al escuchar lo dicho por su idiota alumno.
—Por qué tenias que venderte tú mismo... ¡Te dije que vinieras ahora! ¡No digas una sola palabra más y ven aquí inmediatamente, Takao!— insistió por el transmisor.
—¡No iré a ningún lado hasta que Shin-chan diga que me cree!
—Tú realmente... ¿Sabes que lo que está en juego aquí es tu permanencia en esta escuela?
—Lo sé...
Por supuesto que lo sabía, pero aún así... ¿Cómo podía solo irse y dejar a su novio con esa terrible expresión en su rostro?
Midorima se había quedado en shock al ver la imagen en la pantalla… Empezando porque él ni si quiera sabia de la existencia de alguien más en la vida de su pareja. ¿Quién era ese tipo y por qué besaba a su novio de esa manera? El que estuvieran con poca ropa y en un cuarto, significaba que ellos... De solo pensarlo sintió una gran punzada en el pecho y una extraña sensación que no conocía y que no lo dejaba reaccionar. Simplemente se quedó en blanco por un momento mientras intentaba comprender lo que Takao le decía. ¿Hace dos años...? Entonces eso realmente pasó solo que hace dos años... Pero antes de que el muchacho de lentes pudiera si quiera procesar la información que acaba de recibir, la familia de Midorima llegó hasta ellos.
—¿Qué significa esto, Shintarou?
Los muchachos giraron a verlos. Eran los padres de Midorima junto a la hermana menor de este. Genial... Que maravillosa forma de conocer a tus suegros y a tu pequeña cuñada. Takao maldijo para sus adentros incontables veces, pero ni él ni Shin-chan fueron capaces de responder a la pregunta de la señora, menos teniendo la terrible mirada de enojo del señor Midorima sobre ellos. Al no obtener ninguna respuesta, el adulto tomó del brazo a su hijo y se lo llevó junto a las dos mujeres que estaban con él.
—Me darás una buena explicación cuando lleguemos— sentenció su padre furioso.
—Qué vergüenza... Eres el peor ejemplo para tu hermana— se quejó la señora mortificada.
Takao no pudo hacer nada al respecto más que observar cómo se llevaban de ese modo a su novio. ¿Todo era su culpa, verdad? Y ni si quiera pudo escuchar la respuesta de esa persona. La imagen en la pantalla se apagó por unos segundos y cambió a una grabación de una de las canciones de Ki-chan, pero ya de que le servía... Si con solo haberse mostrado esa foto por unos minutos, ya había sido destruido por completo... Frente a toda la escuela y peor aún, frente a Shin-chan y a las familias de ambos. ¿A caso podía pasar algo peor? Mientras Takao se lamentaba internamente su propia familia llegó donde él.
—Kazu...
—Hermano...
No es que haya sido su culpa, pero aún así el muchacho no sabía con qué cara mirarlos. ¿Estarían decepcionados, verdad? Aún cuando lo que Takao quiso tanto era que estuvieran orgullosos de él... Hubo un pequeño momento de silencio hasta que el hombre mayor tomó al muchacho del brazo para sacarlo de allí.
—Hablaremos seriamente en casa— sentenció intentando mantener la compostura.
La señora no puedo hacer nada más que seguirlos junto a la menor.
Aún después de que Takao y Midorima se habían ido con sus respectivas familias, el público continuó hablando al respecto. Nadie observaba el musical en pantalla que estaba por acabar. Entre ellos se encontraba la familia Aomine.
—Todos esos asquerosos maricones son iguales, unos malditos promiscuos de primera. Aunque me alegra que lo hayan descubierto de ese modo, así todos saben con quién están tratando y Midorima aprende a no mezclarse con ese tipo de gente— comentó el adulto con un desprecio único.
Las dos mujeres presentes lo miraron, una enojada y la otra entre fastidiada y resignada.
—No hables de esa forma frente a Satsuki-chan, por favor.
—Es porque esta ella que me he moderado.
Y sí era verdad, lo normal en él era usar todos los insultos posibles para referirse a los "no-hetero". Aomine sabía esto de sobra, pues había escuchado la misma cantaleta desde que tenía memoria, eso sin contar la horrible situación a la que fue obligado a ver de chico. Pero Momoi era diferente a Daiki y a la dejada mujer de ese tipo. Ella simplemente no podía permitir que hablaran mal de sus amigos y menos sin un verdadero motivo.
—No hable de Midorima-kun ni de Takao-kun cuando realmente no los conoce. Ellos son muy buenos chicos.
—Ningún marica...
—¡Deje de juzgar a las personas solo por su orientación...!— exclamó fastidiada para luego darse la vuelta e irse.
—Deberías de controlar mejor a tu novia, Daiki.
—Ya te he dicho que Satsuki es solo mi amiga de la infancia y nada más. Y tampoco tengo que estar controlando a nadie, que flojera.
—Pero la mocosa es bonita y viene de una buena familia, ¿no? ¿Qué estas esperando?
—Solo no estoy interesado en salir con nadie ahora, las mujeres son problemáticas cuando no están calladas.
—Entonces deberías de hacerlas callar.
El muchacho no dijo nada más y solo dirigió la vista al escenario en donde Kise acababa de subir a hablar por el micrófono.
—¡...Eso ha sido todo por hoy! ¡Gracias por haber asistido! ¡La actuación ha terminado, lamentamos los inconvenientes y los invitamos a retirarse! ¡Muchas gracias!
Los presentes comenzaron a retirarse luego de escucharlo. El rubio suspiró ligeramente aliviado, al menos le hicieron caso y se estaban yendo. Ya tenían suficientes problemas como para tener que seguir lidiando con todo ese público. Mientras Kise veía como todos se retiraban del lugar se chocó sin querer con la mirada de esa persona... Se sonrojó ligeramente y desvió la mirada un poco nervioso. ¿A caso Aominecchi había estado observándolo? Cuando alzó de nuevo la vista para comprobarlo, ya no se encontró con la mirada de nadie. El morocho estaba caminando junto a sus padres hacia la salida.
«¿Fue solo mi imaginación?».
Sacudió la cabeza para dispersar los inútiles pensamientos que tenía e inmediatamente bajó del escenario para volver con el grupo de música y teatro. Al llegar notó la presencia de los encargados de multimedia, el consejo estudiantil y el propio director. Se mantuvo en silencio mientras escuchaba lo que los demás decían.
—¡No fue nuestra culpa...!
—¡No sabíamos que hacer para detener la transmisión!
—Nos quedamos muy desconcertados y aunque tratamos la máquina simplemente no nos respondía...
—Tres personas a cargo, ¿y nadie pudo hacer nada?— cuestiono el profesor Masa.
—Pero para haber tomado el control remoto de la pc tendrían que haber conseguido la IP primero, ¿no?— comentó Kasamatsu.
—¡No fuimos nosotros en serio!— alegaron los tres muchachos.
—No se puede acusar a nadie mientras no hayan pruebas— intervino Kiyoshi.
—Entonces vayan hasta el fondo del asunto hasta que encuentren a todos los responsables de esto. Y así poder tomar todas las medidas necesarias al respecto. Espero el informe detallado el lunes antes de la salida, señor Masa. Yo me encargaré de que ningún medio le dé cabida a esto— sentenció el director antes de darse la vuelta —. Me retiro.
Sin más el hombre mayor se fue dejando la atmósfera peor de lo que ya estaba. Sabían que tenían que encontrar al menos a un culpable para el lunes. El profesor de música se llevó una mano a la cabeza por toda la preocupación que tenía.
—Nosotros no hemos hecho nada...— insistió uno de los encargados de multimedia.
—Calma. Lo primero es hacer una recopilación de todo lo que pasó hoy para ver si encontramos algo fuera de la normal que pueda servirnos— sugirió Kiyoshi.
—Sí me parece bien— aceptó Masa —. Kasamatsu, por favor, toma nota.
—De acuerdo. Vayamos a un salón de cómputo. También hay que revisar la pc del centro de multimedia.
Los demás asintieron con la cabeza para luego comenzar a caminar hacia donde habían dicho. De la nada sonó el celular del chico que los dirigía, por lo que este se apresuró en sacar el teléfono móvil para ver de quien se trataba. Era Moriyama, al ver su nombre recordó la salida que tenían pendiente. Contestó de inmediato.
—Aló, Moriyama. Ah, lo siento con todo lo que pasó olvidé la salida que te pedí. Y todavía voy a demorar acá, así que no sé a qué hora salga. Ya lo compraré por mi cuenta más tarde o mañana.
—Ehhh, imaginé que me dirías algo así y entiendo. Tu deber como secretario estudiantil está primero, pero de todos modos debes de compensarme, eh.
Kasamatsu frunció el ceño, aunque sabía que era su culpa, eso no quitaba lo aprovechado que era su compañero. ¿Ahora qué le pediría? ¿Comida o que le presente a alguien de nuevo?
—Seguro estas arrugando tu cara como siempre. Cuando todo lo que quiero es probar la comida de tu madre~
El muchacho se sorprendió ante el comentario y hasta terminó relajando el rostro. Realmente su inútil amigo lo conocía bastante bien, después de todo habían pasado toda la preparatoria juntos.
—Ah...— suspiró rendido —Esta bien, ven a almorzar con nosotros mañana. Le avisaré a mi madre más tarde.
—¡Listo! Nos vemos mañana, Yukio.
—Sí. Hasta mañana, Moriyama.
A pesar que desde hace un tiempo Moriyama lo llamaba por su nombre, a Kasamatsu aún le quedaba la costumbre de llamarlo por su apellido. Qué más daba. Cortó y entró a una de las salas de cómputo junto a sus compañeros.
Hyuuga aprovechó esto para quedarse un momento afuera junto a su pareja.
—¿Estás seguro de que debemos de involucrarnos tanto en esto?— le preguntó en voz baja.
—Por supuesto que sí. Mi deber es velar por todos esos chicos. Por eso fui elegido como presidente estudiantil, ¿no?
—Lo sé... Solo me preocupa que involucren a Kasamatsu o que el director se vaya contra nosotros luego.
—Aún así si yo no soy capaz de protegerlos no tendría sentido el puesto que llevo.
—...Tienes razón.
Porque el castaño era el tipo de presidente escolar con el que todos los estudiantes sabían que podían contar, porque Teppei Kiyoshi jamás permitiría que se cometiera una injusticia contra alguno de sus queridos alumnos de Teiko. Incluso Hyuuga sabía esto, y por eso mismo su deber como subdirector y novio era apoyarlo siempre hasta el final.
«Vamos a protegerlos a todos entonces».
No por nada fueron llamados "los padres de Teiko", aunque al pelinegro no le agradaba del todo el título de "madre", pero a estas alturas ya no le importaba. La parejita fue con el resto a tratar de ayudar con el recuento de los hechos.
En la mansión de los Midorima, los dueños de casa se encontraban discutiendo con su hijo desde que llegaron.
—¡¿Qué demonios fue todo ese espectáculo?!
El muchacho de lentes no pudo contestar. ¿De qué modo podía explicar la situación razonablemente?
—¡Nos has hecho quedar en ridículo!— se unió su madre al carga montón.
—¡Por culpa de ustedes dos seremos el hazme reír de todos!
—Se han enterado incluso los Momoi... ¡Me muero si Seijuuro le cuenta a su padre! Si ibas a ser gay, ¿por qué no pudiste elegir a alguien más digno y respetable como Seijuuro? Él si tiene clase, no como ese mocoso con el que te enredaste...
¿Por qué tenían que comparar a su novio justamente con Akashi? Eso era tan injusto y cruel al mismo tiempo...
—Takao no es un mal chico...— intentó defenderlo —Es imprudente, pero se esfuerza mucho con todo lo que hace...
—¿Cómo tratas de defender a un tipo que te engañó en tus narices?— continuó la señora.
—...Es que no lo hizo... La foto que mostraron es de hace dos años antes de que él llegara a Teiko...
—¿Y tú le crees realmente? Además, aunque fuera cierto. ¿Qué persona razonable y decente se dejaría tomar fotos así? ¡Es un desvergonzado y quien sabe con cuantos tipos habrá estado antes! ¡¿Cómo puedes aceptar a alguien así?!
El muchacho guardó silencio un momento. La verdad era que ni si quiera él que era su pareja sabía esto con ciencia cierta. ¿Sería ese chico el único ex de Takao? ¿Qué si no era así? ¿De qué modo debía enfrentar ello? Cuando el propio Takao no se había tomado la molestia de contarle nada... ¿Cómo podía confiar en él ahora...?
—Tu silencio solo confirma que aceptas la naturaleza indecente de esa persona.
Shintarou negó ligeramente con la cabeza. A pesar de todo Takao no podía ser así...
—¿Aún quieres defender a ese sucio niño?
—Él no es así...
—¡Te tiene engatusado! ¿A caso no te das cuenta?
—Te creí más inteligente en lugar del enclenque que veo ahora que se deja manipular por cualquiera. Estoy tan decepcionado de ti.
—Papá...
—No quiero saber más del tema, me enferma. Tienes todo el fin de semana para reflexionar sobre tus acciones y recapacitar. Hablaremos de nuevo el lunes, pero desde ya te digo que te vayas olvidando de ese estúpido romance. Porque ni tu madre ni yo pensamos aceptarlo. Ahora puedes retirarte.
El menor no fue capaz de decir nada y solo apretó los puños a los lados por la impotencia que sentía. Agachó la cabeza y se fue hacia su habitación, en donde cerró con llave y se dejó resbalarse hasta el piso. ¿Por qué todo había terminado así? ¿Cómo es que la felicidad de la mañana desapareció de ese modo? ¿Por qué no pudo defender mejor a Takao? ¿Por qué su inseguridad y celos lo estaban traicionando ahora? Si al menos esa persona le hubiese contado todo desde un principio, él no tendría que estarse mortificando ahora pensando en todas las posibilidades existentes sobre el pasado de su novio.
—¿Por qué me haces esto, Takao...?— cuestionó mientras un par de lágrimas caían por sus mejillas —Yo no soy tan fuerte después de todo...
Sin decir nada más se abrazó a sus piernas y escondió el rostro en ellas para continuar llorando. Porque todo esto le dolía... Y le dolía mucho.
En la casa de los Takao, los padres hablaban seriamente con el menor.
—¡Te dije que no me importaba tu orientación mientras fueras una persona responsable y prudente! ¿Entonces, por qué demonios te dejaste tomar fotos así? ¡Es que no eres capaz de pensar las cosas antes de hacerlas?! ¡¿Por qué no pensaste en las consecuencias que eso podría traer?!
—¡Era un mocoso idiota de catorce años...!
—Ah, pero no eras un niño para tener relaciones, ¿no? ¡Para eso sí estabas grande!
—Pero Miyaji es dos años mayor que Kazu, también fue responsabilidad suya— intervino la señora.
—Y él que se dejó... ¿Ven por qué nunca me agradó ese chico? ¡Pero Kazunari que lo perseguía y tú que lo dejabas! Cuando era bastante obvio lo que quería. Además, el haberte tomado fotos así para luego publicarlas, es de lo peor. ¡Voy a matarlo a golpes cuando lo vea!
Después de todo, sus padres solo estaban preocupados por él, ¿no? Intentando protegerlo de algún modo...
—Dame el número de Miyaji, voy a reclamarle su bajeza.
—No tengo su teléfono... La verdad nosotros terminamos antes de que me fuera de Shutoku, así que una vez que entre a Teiko ya no supe nada de él. Hasta el día de hoy, que me lo encontré en medio de la actuación...— Sus padres lo miraron.
—¿Qué hacía ese chico en la actuación de Teiko?
—Ni yo estoy seguro de ello... Él me demoró cuando estaba por salir al escenario y me pidió que regrese al grupo que teníamos antes. Intentó besarme e impedirme que continuara, así que discutimos y al final me fui corriendo por lo tarde que era. Fue algo extraño y confuso, pero no sé realmente que tanto haya tenido que ver en esto...
—Pero él era el único que tenía esas fotos, ¿no?
—Sí...
—O ese idiota planeó esto, o le vendió las fotos a quien lo llevo a cabo.
El muchacho se quedó pensativo un momento. ¿Por qué su ex querría hacer algo tan bajo como eso? ¿Qué beneficio podía sacar de ello? ¿Obligarlo a volver a su anterior escuela? ¿Y si era así, por qué intentó detenerlo luego? Esto era demasiado extraño... Necesitaba saber la verdad detrás de este horrible incidente.
—Iré a buscarlo...
—Tú no vas a ningún lado– sentenció.
—Pero, papá...
—Te vas a tu cuarto a pensar sobre tu imprudencia lo que resta del día y mañana también, y el lunes a la salida iremos todos a Shutoku para interrogar a ese tipo.
—Preferiría ir yo solo...
—Por hacer siempre lo que te da la gana, es que estamos metidos en este gran problema, así que te callas y obedeces.
El menor no pudo refutarlo luego de eso, por lo que solo pudo aceptarlo.
—De acuerdo, solo no lo golpees antes de que nos cuente todo lo que sabe.
—Tsk...— chasqueó la lengua fastidiado —No prometo nada...
—Papá...
Luego de un momento de silencio, el adolescente se retiró hacia su habitación. Una vez allí cerró con llave y se desplomó sobre la cama. El día aún no terminaba, pero ya había sido suficiente para él. Suspiró y se giró para abrazarse a la almohada que se encontraba a su lado.
Aunque Takao solía ser un chico muy alegre y poseedor de una gran fortaleza. Ahora mismo estaba devastado... El pelinegro solo quiso poder cantar con la melodía de esa persona, demostrarles a todos lo bueno que también podía llegar a ser, y llenar de orgullo a su familia. Pero no consiguió ninguno de esos anhelos. ¿A caso estuvo pidiendo demasiado? ¿Sería que nunca lograría nada de lo que tanto quería?
—Yo solo quería ser el compañero de Shin-chan...— susurro aferrándose a la almohada.
¿Pero que estaría pensando esa persona ahora de él? Incluso si dijo tanto que quería escuchar la respuesta de su novio, en el fondo también tenía miedo de ser rechazado por él... La persona a la que tanto amaba. El muchacho solo dejó que las lágrimas comenzaran a resbalarse por sus mejillas. Era mejor sacar el dolor ahora. Así que todo el dolor y la frustración que sentía salieron a través de esa mar de lágrimas que fue mojando la cama y la almohada.
Un buen rato después los sollozos del muchacho fueron interrumpidos por el inesperado sonido de su celular. Takao se giró sorprendido, pues no esperaba mensaje de nadie. ¿A caso sería...? Con el corazón angustiado, detuvo el llanto y tomó el aparato para ver de quien se trataba. Pero era solo Ki-chan.
"Takaocchi, ¿te encuentras bien?... ¿Tus papás te regañaron mucho? Realmente lamento lo que pasó hoy.
Te quería contar que me quedé con el profesor Masa y los demás haciendo el recuento de los hechos para ver si podíamos encontrar algo que nos ayudara a descubrir que fue lo que pasó hoy. Y todo parece haber transcurrido con normalidad, hasta que en medio de tu presentación alguien hackeo la pc de control multimedia y mostró esa fotografía tuya. Por lo que todo lo que sabemos es que alguien hizo esto a propósito, pero no sabemos por qué. Así que te quería preguntar si, ¿tienes algún enemigo? ¿Alguien lo suficientemente rencoroso como para haber llevado a cabo esto? ¿Quizá el chico con el que salías en esa imagen?".
Así que realmente todo fue planeado por alguien... ¿Pero por qué Miyaji haría algo así? Senpai no era de ese modo... Esto no tenía sentido, a menos de que le hubiera dado las fotos a otra persona. Alguien lo suficientemente rencoroso... Un momento. Para Takao que se llevaba bien con todos, solo había una persona que hacia la excepción a ello. Ese maldito enano pelirrojo que lo amenazó el mes pasado.
"¡Kazunari Takao, date por destruido!"
Pero si lo dijo claramente aquella vez que discutieron. Mas como había pasado más de un mes sin saber del loco de las tijeras y por la emoción de hacer una canción junto a Shin-chan, lo había olvidado por completo.
—Como pude ser tan imbécil... Mientras yo estaba tan feliz de la vida preparando esta canción, ese bastardo estuvo planeando todo esto.— Tiró el celular a un lado de la cama y se llevó las manos a la cabeza por toda la frustración que sentía —Maldito Akashi... ¡Te odio!— bajó una mano para dar golpes contra el colchón mientras que con la otra intentaba parar sus lágrimas —¡¿Por qué?! ¡Si todo lo que yo hice fue defender a Shin-chan...!— se dio la vuelta a la posición anterior solo que esta vez se quedó con ambas manos cubriéndose el rostro —Yo... lo hice todo por él...
No importaba que tan fuerte presionara las manos o cuanto intentara ahogar sus sollozos con desesperación, las lágrimas simplemente no se detenían. ¡¿Por qué tenía que haber pasado esto?! Era tan injusto...
En la casa de Kuroko. El muchacho de cabellos celestes se encontraba en la soledad de su cuarto, pensando acerca de todo lo ocurrido hoy. Estaba sentado en la cama y con la espalda recostada en la pared. Dio un suspiro al recordar las palabras de aquella persona.
"¿Ven por qué me preocupo? El escándalo es peor cuando se trata de personas así, además de que ellos siempre acaban metidos en este tipo de problemas"
Eso fue lo que su madre dijo al ver lo sucedido con Midorima y Takao. Desde luego no sabía ni sabe aún que su querido hijo forma parte de a quienes llama "ellos". Suspiró de nuevo sin saber que más hacer. Sabía que no lograría nada solo por darle vueltas al asunto, pero aún así no podía dejar de pensar en ello. Le afligía mucho el hecho de pensar que podía ser rechazado por su propia madre.
"Ti, ti"
El sonido del celular lo sacó de sus pensamientos. Aunque no esperaba mensaje de nadie, sacó el teléfono móvil para revisarlo y al ver de quien se trataba no pudo evitar sonreír un poco. Era Kagami-kun.
"Oye, Kuroko, ¿está todo bien? Me quedé un poco preocupado por lo que dijo tu mamá. Así que si quieres hablar de cualquier cosa, solo escríbeme, ¿si?"
Kuroko realmente no sabía cómo sentirse en ese momento. Si afligido por la actitud de su madre o conmovido por las palabras de esa persona. Pero en todo caso debía de apresurarse en responder. Levantó las rodillas para apoyar los brazos y el celular en ellas, y comenzó a teclear.
"Gracias. Ya sabes cómo es mamá con respecto a ese tema, o al menos acabas de enterarte hoy. Y no lo hace por mala, ella solo se preocupa. A su extraña manera, pero lo hace".
"Sí, yo entiendo. Tampoco creo que ella sea mala, además de que es tu madre y te ama. Nunca lo olvides".
"Lo sé. Gracias".
"No hay por qué, los amigos están para apoyarse los unos a los otros. Además tú eres mi mejor amigo".
"Sí, tú también".
Kuroko se quedó pensativo un momento mientras sostenía el celular con las manos. Mi mejor amigo… ¿Realmente estaba bien solo de ese modo? Rodó los ojos sin saber que más hacer y luego los regresó al teléfono móvil en donde abrió la carpeta de la cámara. Solo para poder ver todas las fotos que le había tomado a Kagami-kun en el transcurso de estos cuatro meses. Eran tantas que realmente parecía que no había fotografiado nada más a parte de a su querido pelirrojo. Aunque eso lo hacía sentirse como un verdadero acosador. Tiró la cabeza hacia atrás golpeándola suavemente con la pared, a ver si eso lograba despejarlo aunque solo fuera un poco. Y es que su mente, corazón y todo su ser, estaban llenos de pensamientos y sentimientos hacia esa persona.
—Kagami-kun, te quiero…— susurró solo para él mismo.
Si tan solo decirlo frente al chico que te gusta fuera así de fácil. Pero no, no podía hacer eso. A pesar de lo mucho que lo quería no tenía suficiente valor como para declararse. Además, le aterraba ser rechazado, al menos conservando el título de mejor amigo podía permanecer a su lado para siempre, ¿no? Todo lo que tenía que hacer era alejar a las tipas que intentaran acercarse a su amado más de la cuenta… Suspiró.
—Soy tan egoísta…
Solamente estaba pensando en él mismo después de todo. ¿Pero qué se suponía qué haría si Kagami-kun llegara a enamorarse de alguien que no fuera él? ¿Su amigo sería si quiera bisexual? Si llegara a ser netamente hetero no tendría si quiera la menor oportunidad. Sacudió la cabeza intentando parar sus mortificaciones y regresó la vista al teléfono móvil al recordar que había algo más que lo preocupaba. Abrió la aplicación de mensajes de whatsapp y comenzó a escribir.
"¿Midorima-kun, te encuentras bien?".
"No hay forma en la que pueda estar bien, Kuroko".
Era una de esas pocas veces en las que su amigo era completamente sincero desde el inicio, aunque eso solo lo afligía más.
"Es comprensible con todo lo que pasó hoy, y en verdad lo lamento".
"Gracias".
"Si hay algo que pueda hacer por ti y por Takao, por favor, avísame".
"Muchas gracias, Kuroko. Aunque al menos por ahora no hay nada por hacerse. Pero el lunes veremos…".
"Claro, tú me dices".
"Sí, gracias nuevamente".
"De nada, los amigos están para eso".
Al no obtener más respuesta por parte de su amigo dejó el celular a un lado. Se estiró para tomar el cuaderno que tenía sobre el escritorio que estaba junto a su cama y comenzó a leerlo con tranquilidad. Más tarde le escribiría a Kise-kun para preguntarle si sabía algo más del tema y quizá hasta se animaría a escribirle al propio Takao-kun para darle apoyo. Por ahora solo quería perderse un rato entre las peculiares líneas de ese cuadernillo. Pues, nunca se cansaría de leerlo. Ese era su mayor secreto.
Al día siguiente, cuando estaban por dar la una de la tarde, la familia Kasamatsu se encontraba esperando a que llegara el invitado de esa ocasión.
—Ha pasado tiempo desde que vino Kise, ¿está todo bien con él?
—Sí, ahora que estamos a nada de los exámenes seguro vendrá pronto. Es un caso perdido.
—Pero es tan lindo y animado.
—Su cara bonita es lo único bueno que tiene…
—Tan malo Yuki. Deberías de apoyar más a tu kouhai.
—Es lo que me la paso haciendo todo el bendito tiempo…— murmuró.
El timbre sonó y el señor de la casa fue abrir. Era Moriyama, quien entró tranquilamente al lugar en cuanto se lo indicaron.
—Buenas~
—Buenas tardes, muchacho— saludaron los mayores.
—Hola.
—Yukio, eres tan seco como siempre.
—¿Tú realmente piensas imitar a Kise, no?
—No sé de qué estás hablando o por qué te empeñas en mencionar a Kise todo el tiempo. Pero la cuestión es que llevamos seis años de conocernos y aún me llamas por mi apellido.
De nuevo la cantaleta de por qué no lo llamaba por el nombre. No lo hacía porque no le daba la gana. Además, ¿a qué venía eso de Kise? No era como si él estuviera pensando en el rubio todo el tiempo… Para nada.
—Solo cállate, estás siendo muy ruidoso.
—Y tú estás siendo muy rudo con tu amigo, Yuki.
—Gracias, tía.
Como siempre su madre estaba de lado de Moriyama. Suspiró.
—Como sea, tengo hambre.
—Vayamos a comer entonces— propuso la mujer con una sonrisa en labios y todos la siguieron hacia el comedor.
Después de comer terminaron subiendo a la habitación del menor de los Kasamatsu, en donde Moriyama se sentó a uno de los lados de la cama con toda la confianza del mundo. El cuarto de su mejor amigo, era como si fuera el suyo o al menos eso pensaba él. El chico de cejas gruesas fue por su última adquisión y la puso en el reproductor para que comenzara a sonar.
—Así que no te esperaste y la compraste ayer, eh.
—Exactamente. Además quería asegurarme de tenerla lo antes posible.
—Típico de ti.
Kasamatsu se sentó en la cama también y se quedó escuchando la melodía mientras su amigo lo observaba.
—…¿Recuerdas que me presentaste a Yoriko?
El dueño del cuarto sintió como si le hubieran dado un pequeño golpe al escuchar ese nombre. ¿Por qué de repente su mejor amigo la mencionaba?
—Sí, ¿qué hay con ella?
—Estoy pensando en invitarla a salir. ¿Tú crees que acepte?
Así que era eso…
—Pues, no lo sé… Tendrías que preguntarle a ella en lugar de a mí, ¿no?
—Lo sé, lo sé. Yo solo lo comentaba~
—¿Si quiera la conoces lo suficiente o cómo se supone que estés enamorado de ella?
—¿Quién dijo que estoy enamorado? Solo me pareció bonita.
—Eres tan superficial… No sé quien es peor, si tú que intentas salir con cualquier chica que veas bonita o Kise que sale con cualquier muchacha que se lo pida. Aunque él al menos ya no hace eso.
Moriyama se le quedó mirando.
—¿Te das cuenta que siempre acabas comparándome con Kise? O que de algún modo siempre dices "Kise esto o Kise lo otro". ¿De veras no eres gay?
—¡Cállate, idiota! No sé de qué demonios estás hablando. Además yo no hago eso…
—¿Qué no? ¿Debería de grabarte entonces?— lo molestó.
—Tch, guarda silencio, estúpido.— Le aventó la almohada.
—Ya, ya. No te pongas agresivo, que el único masoquista conocido aquí es Kise.
—¿Y después quién es el que se la pasa mencionándolo, ah?
—Pero es porque tú siempre lo traes a tema…— Alzó los hombros despreocupadamente.
Kasamatsu le aventó la otra almohada.
—Hey— se quejó, pero fue ignorado —. Tienes tan mal carácter que no me extraña que no hayas conseguido novia aún...
—¿Quieres que te patee, verdad?
—No, no. Ya me callo. Mejor jugamos play cuando acabe el disco~
—Está bien, ahora cierra el pico un rato y aprecia la buena música.
—Sí, sí... Lo que tú digas.
Se quedaron escuchando la música un rato mientras el chico bajito pensaba en si debía decirle o no a su compañero acerca de lo que pasó con Yoriko aquella vez. ¿Pero para qué decirlo? Si esos dos llegaban a salir lo mejor sería que Moriyama no lo supiera. No quería ningún tipo de malentendido por ello, así que prefería no decir nada al respecto. Seguro Yoriko también estaría de acuerdo con ello, o al menos eso pensaba Kasamatsu.
En la casa de los Takao, estos acababan de recibir una llamada que dejó preocupados a todos. Los mayores se miraron afligidos entre ellos mientras esperaban que Kazunari apareciera.
—¿Me llamaban?— interrogó al llegar y más por las caras que veía —¿Quién era...?
—Teiko...
—Llamaron de Teiko... Nos pidieron que nos acerquemos mañana para hablar con el director. Y no creo que sea para nada bueno— explicó el hombre muy preocupado, pues sospechaba de qué podía tratarse.
El semblante de Takao cambió inmediatamente al escucharlo. Por supuesto que la citación no podía ser para nada bueno y eso toda su familia lo sabía. Mierda... Maldijo para sus adentros incontables veces mientras se acordaba de la madre ausente de Akashi.
—Maldito enano bipolar, hijo de...
—¿Enano? ¿De quién hablas, Kazu? Miyaji es alto— comentó su madre sin entender.
El muchacho lo pensó por un momento y luego contestó.
—Es que no me refiero a él sino a otra persona. Digamos que tengo un enemigo en Teiko... Y es un enano prepotente con mucho dinero.
—¿Tú crees que él esté detrás de todo esto?
—Estoy seguro, pero no tengo pruebas. Así que primero debemos hablar con Miyaji-senpai para saber más.
—Ya veo...
—¿Tú tenías que hacerte de un enemigo? Encima tenía que ser un niño rico vengativo. ¿No podías solo llevarte bien con todos? ¿Por qué me saliste tan busca pleitos, por qué? Yo te crié bien...
—Cariño, no dramatices, por favor. ¿Pero qué fue lo que le hiciste a este chico como para que te odie tanto?
—Bueno, él es literalmente el ex de mi novio, así que supongo que me odia por habérselo quitado...
—¿Ahora también eres un roba novios?
—¡No lo soy, papá! Ese imbécil fue el primero en dejarlo, así que no sé por qué ahora lloriquea tanto como marica. Cuando fue él quien abandonó a Shin-chan...
—Con todo esto no hemos tenido tiempo de platicar adecuadamente del tema, pero en cuanto tu situación en Teiko se normalice nos vas a contar todo acerca de tu nueva relación, ¿de acuerdo? Y por supuesto lo traerás a casa para conocerlo.
—Más le vale respetarte.
—Tranquilo, mi novio es tan lelo que nunca ha intentado hacerme nada. Es tan puro como la Virgen María.
—Ah, pero tú querías que te hiciera algo, ¿verdad?— Se llevó una mano a la cabeza —¿En qué me equivoqué contigo, Kazunari?
—Que no dramatices, Henry. Además lo importante ahora es que la escuela no se la agarre contra nuestro hijo. ¿Qué haremos si intentan quitarle la beca por ejemplo...? O peor aún si lo expulsan...
—Sería el fin... Nuestra economía no da para un colegio tan caro como Teiko. Quizá si solo fuera Kazunari, pero también tenemos a Minoru y ella está por empezar la secundaria el próximo año... Solo no hay forma. Y ni hablar de si es expulsado... Entonces no podría ni si quiera postular a ninguna buena escuela ni mucho menos acceder a otra beca en ningún lado.
Silencio. La situación era muy delicada y aunque debían pensar en lo peor para estar preparados, eso solo los agobiaba más. Aunque recién el lunes podrían saber con claridad de qué se trataba.
Luego de unos minutos el menor regresó a su habitación en donde se sentó en la cama y tomó el celular solo para comprobar que no tenía ningún mensaje a parte del que le escribió ayer Kuroko. Pero de Shin-chan no sabía absolutamente nada desde el día anterior… ¿Estaría enojado? ¿Decepcionado? ¿Por qué ni si quiera había preguntado cómo estaba? Bien, él tampoco se lo había preguntado a Shin-chan, pero aún así… El no saber nada de esa persona era angustiante y lo estaba matando por dentro. Pero tampoco tenía valor para preguntar… Dejó el teléfono móvil a un lado y se tiró en la cama. Lo mejor era esperar hasta mañana para poder hablar en persona con él. Entonces seguro lograrían arreglar las cosas entre ellos o al menos eso pensaba Takao.
En la mansión de los Midorima, los dueños de casa se encontraban conversando en la sala.
—Tenemos que sacarlo de Teiko y asegurarnos de que no pueda entrar a Seirin ni a ninguna otra escuela de prestigio. Ese mocoso debe conocer su lugar y regresar a donde pertenece— comentó la señora.
—Ya hablé con el director de Teiko ayer, ahora solo debo de hablar con Seirin y Rakuzan. Nadie se negaría a la petición de un Midorima después de todo.
—Muy bien, una vez que lo expulsen de Teiko y no tenga a donde ir, solo le quedara regresar a su anterior colegio de pobres, de donde jamas debería de haber salido.
—Desde un principio ese niño nunca debió cruzarse en nuestro camino...
No se habían dado cuenta, pero el muchacho de lentes llevaba un momento escuchando la plática. Por lo que el semblante del chico se veía muy lamentable. Su cuerpo temblaba ligeramente y sus ojos querían llorar. ¿Por qué...? ¿Cómo podían ser tan crueles?
—¿Por qué hacen esto...?— fue lo único que pudo salir de sus temblorosos labios.
Los mayores giraron a verlo. Se sorprendieron al principio, pues no se habían percatado de él hasta que lo escucharon hablar. Pero luego simplemente contestaron al unísono y con naturalidad.
—Lo hacemos por ti, Shintarou.
El muchacho negó con la cabeza y se fue lo más rápido que pudo de allí. Llegó a su habitación y se encerró en ella. Se desplomó en el piso y quedó de rodillas en él, pues sus piernas parecían no querer responderle... ¿Todo era su culpa?
—¿Es por qué yo no fui capaz de protegerte...?— musitó con la mirada baja y en medio de un mar de lágrimas.
Ni si quiera supo cuanto tiempo permaneció de esa manera antes de lograr calmarse.
El lunes por la mañana, la familia Takao se levantó temprano para dirigirse a la institución educativa de Teiko. Una vez allí fueron al encuentro con el director, quien ya los esperaba en el despacho.
—Buenos días— saludaron al ingresar al lugar.
—Buenos días. Por favor, tomen asiento.
—Gracias—. Se sentaron tal como se les pidió.
—El motivo por el que los he llamado hoy está relacionado, como deben de darse una idea, con el lamentable suceso ocurrido el día sábado. En el cual, y como ustedes mismos fueron capaces de ver, se interrumpió la actuación de la escuela para mostrar una fotografía del alumno Kazunari Takao, aquí presente—. Hizo una pequeña pausa y continuó —No hemos podido encontrar al responsable de tan inescrupuloso acto. Aunque hemos revisado la grabación de las cámaras y los recursos de la pc interferida, no logramos encontrar el punto de origen del hackeo.
—Pero alguien debió de hacerlo, eso no pasó por si solo— habló el padre.
—Lo sabemos. Todos sabemos que alguien lo hizo, pero hasta que encontremos al responsable no podemos hacer mucho al respecto. Por supuesto, una vez que lo encontremos será interrogado y castigado como amerita. Ténganlo por seguro. Nadie se mete con Teiko.
—Fue Akashi…— Todos lo miraron —. Estoy seguro de que fue él.
—¿Akashi Seijuuro? ¿Tiene pruebas de lo que dice?— cuestionó el director.
—No las tengo...
—Entonces, absténgase de alzar falsos testimonios.
—¡Estoy diciendo la verdad!
—Está suponiendo, joven Takao. Y está acusando a uno de sus compañeros de algo grave solo por esas suposiciones.
El menor no insistió con el tema luego de eso, sabía que mientras no tuviera pruebas nadie le creería. Así que con mucho coraje, solo mordió su labio inferior y guardó silencio. El director aún no terminaba de hablar.
—Ahora iré directo al grano. Dada la naturaleza de lo sucedido ese día y siguiendo con el reglamento de esta escuela. La junta directiva tomó la decisión de retirar la beca artística que fue otorgada al alumno Kazunari Takao.
—Pero mi hijo es la víctima aquí— intervino la señora.
—Esta escuela no admite escándalos de ningún tipo y eso también está escrito en el compromiso firmado al entregarle la beca. Porque en el momento en el que el alumno exonerado falte al reglamento y al compromiso escolar, pierde todos los beneficios obtenidos. Y lamentablemente eso es lo que ha ocurrido en este caso.
—En otras palabras… Kazunari perdió la beca que tenía y ahora será tratado como un alumno más, ¿cierto?— comentó el señor Takao.
—Es correcto. Además está fuera del club de música.
—Esto no es justo. Todo fue una trampa… ¡Además esa fotografía es de hace dos años cuando ni si quiera estaba en Teiko!
—Aún así, esa fotografía existía y fue mostrada en la actuación del colegio.
—¡Pero…!
—Kazunari, cálmate— le ordenó el padre mientras trataba de mantener la compostura —. Dígame… ¿Hasta cuándo es el plazo para pagar la mensualidad?
—El día treinta del presente mes, que es el martes de la próxima semana.
—Bien… ¿Es todo, verdad?
—Así es.
—Entonces, nos retiramos.
La familia Takao se levantó de su sitio y se dispuso a irse.
—Hasta luego.
—Hasta luego, señores. Y lamento lo ocurrido.
Sin más, las tres personas salieron de la oficina del director y caminaron por los pasillos hacia la salida. Hubo silencio en el transcurso. Las expresiones en sus rostros lo decían todo. Aunque por suerte no fue expulsado, sin la beca igual estaban perdidos. ¿De dónde sacarían para pagar una pensión tan alta como la de Teiko? El menor apretó los puños a los lados por toda la frustración que sentía.
—…Lo siento…— murmuró afligido.
—Ya está hecho, Kazunari. Solo nos queda afrontarlo… Así que intentaré pensar en algo, ¿de acuerdo? Tú solo ve a clases… Hablaremos más tarde.
El muchacho asintió ligeramente con la cabeza y se despidió de sus padres cerca del portón de la escuela.
—Nos vemos...
—Chau, Kazu— contestaron los mayores para luego salir de la escuela.
Después de verlos irse, Takao se dirigió hacia el pabellón de cuarto año. Caminó por los pasillos perdido en sus pensamientos. Todo estaba mal, muy mal… Después de todo lo que se esforzó para obtener esa beca y ahora simplemente se la arrebataban de ese modo. Tan injusto, tan deprimente… ¿A caso podía suceder algo peor? Y para qué se hizo esa pregunta… Al llegar afuera del aula del cuarto A se encontró con quien menos se esperaba. Fue tan repentino que ninguno fue capaz de hablar. Solo se miraron en silencio por varios segundos hasta que Takao decidió tomar la palabra. Pero en cuanto Midorima se percató de esto se apresuró en continuar su camino hacia el salón de clases.
—Shin-chan…— fue lo único capaz de decir, pues no creía lo que estaba pasando.
Mas el muchacho de lentes pasó por su costado ignorándolo por completo y dejando a Takao solo allí parado. El pelinegro permaneció inmóvil por un momento. Esto no podía estar pasando… De todas las personas… No podía ser rechazado por él… La persona a la que más amaba. Se llevó una mano al rostro y comenzó a reír en un intento desesperado por no llorar.
—Ja, ja, ja, ja... Esto es una pesadilla…
Pero sabía que no lo era.
Continuará
Nota de autora:
¿Qué soy una mala persona por hacerlos sufrir de ese modo? Eso ya lo sé xD -le pegan- Ya, ya, aún no he terminado con ellos :v Así que no pierdan las esperanzas, que cualquier cosa puede pasar (?). -En realidad no soy tan mala, ya verán porque lo digo en el siguiente capi cofcof-
¿Odian a Akashi? xD Yo no estoy segura, pero sí estoy enojada con él uwu Y quiero darle un abrazo a Takao QwQ Aunque en realidad la que escribió todo esto fui yo xD Well, se suponía que el caso AkaMidoTaka iba a resolverse en este capi, pero como siempre se me extendió todo y no llegué a avanzar mucho en este capi, como pueden ver. Pero ya en el siguiente yo sí creo que entra todo con relación a lo que pasó con el pobre de Takao… Esperen por ver como se desenlaza todo esto, por favor~
Por otro lado, no sé desde que capi no aparece Murasakibara y si lo pienso bien apenas ha aparecido un par de veces creo xD Es que su papel en la historia todavía no es tan relevante, así que bueno xD -las Mura fan le pegan-
También, he podido hacer una mejor entrada de Moriyama, quien debió aparecer en la actuación del día de la madre, pero como siempre se me pasan las cosas ewe Recién pudo aparecer en el capi anterior y ahora se ve un poco más de él. Espero que con el transcurso de la historia puedan llegar a entenderlo y apreciarlo del mismo modo en el que yo lo hago uwu Aunque obviamente amo más a Kasamatsu xD
Con respecto al AoKi, sorry… Tenía toda la intención de ponerles una escena, pero no pude en este capi, así que ya será para el siguiente. Al menos ya se va encaminando un poco la trama entre ellos~ También continuaré con el KagaKuro. Así que solo esperen por ver lo demás c:
Creo que es todo y ya me extendí, gomen xD Tuve el capi antes del mes gracias a sus votos y comentarios que siempre me animan mucho. Así que si les gusta, por favor, voten, agreguen, sigan, y dejen comentarios. Que siempre es grato saber de ustedes 3 Salgan del anonimato pls xD ¡Nos vemos en el próximo capítulo!
