Disclaimer o Descarga de responsabilidad: Los personajes de Descendientes y su historia no me pertenecen, eso es tooooodo de Disney y y'know, Melissa de La Cruz.

Nota de Autora: Originalmente estos dos capítulos Pre-Auradon eran uno solo de 10.000 palabras, pero después me limite a mi misma y me dije que no podía seguir aumentando tan exponencialmente la cantidad de palabras destinadas a cada capítulo (porque el capítulo dos ya llevaba 12.000 y si así seguía, iba a terminar publicando caps de 30.000 palabras y honestamente, no puedo mantener ese ritmo.)

PERSONAJES DE LOS LIBROS: ¡Bonnie, Desiree, Gonzo y Jonas son personajes reales! De hecho, son la tripulación canónica de Uma tanto en los libros como en las películas. CJ y Harriet son las hermanas de Harry según los libros (¿Y la serie? Porque al parecer existe una serie animada de Descendientes también complicada con respecto a línea de tiempo, no sé, de eso si que no sé absolutamente nada. De todas manera, la CJ que imagino tiene entre doce y trece años)

AYUDA MEMORIA VILLANOS: No creo que esta vez la cosa se haga muy larga, los que se nombran son en su mayoría inolvidables so... Bueno. Tick Tock (cocodrilo que comió la mano de James Hook y por la cuál ahora tiene un Garfio), Shan Yu es el antagonista de Mulan y en la Isla, es el dueño de una tienda que hace Dim Sum.

Amo estas secciones, porque Harry y Uma son dos de mis personajes favoritos de la franquicia y explorar sus pensamientos fue para mi un paseo por el parque. Otro con el que amaría trabajar es HADES porque, vamos, creo que es el Villano favorito de la mayoría, pero no se si voy a tener oportunidad aquí (tal vez sí, mi cabeza es un lugar extraño y sus caminos, inciertos). Por cierto, alguien que leyó los libros ¿me puede decir algo de Hadie y su relación con Mal? Empecemos por ¿El personaje realmente existe? Wiki fandom dice si, y me inclino a creerle, pero Wikipedia dice no, ambas páginas pueden ser editadas por todos, así que no estoy segura al respecto.


Hibris (en griego antiguo ὕβρις hýbris) 'desmesura'. No hace referencia a un impulso irracional y desequilibrado, sino a un intento de transgresión de los límites impuestos por los dioses a los hombres mortales y terrenales. En la Antigua Grecia aludía a un desprecio temerario del espacio personal ajeno unido a la falta de control de los impulsos propios, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado, y más concretamente por Ate (la furia o el orgullo). Como reza el famoso proverbio antiguo :«Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco». Hybris o hibris es un castigo lanzado por los dioses.


Uma resiente a la Isla, resiente la barrera, odia la prisión a la que están condenados por los crímenes de sus padres. Odia al Rey Adam y a su jodida y diez veces condenada esposa, quien dice haberle dado una segunda oportunidad al Rey y así nació su amor, pero ninguno de los dos pensó siquiera en darles una oportunidad a ellos. Nacieron tras las rejas y sin acceso a la magia, niños inocentes al comienzo de sus vidas. Cada vez que las piernas le duelen como si le estuvieran clavando mil cuchillos, cada vez que el aire que respira no parece ser suficiente y se está ahogando en la tierra, el odio de Uma se eleva como las implacables olas del océano.

Mira el agua que los rodea, que parece extenderse en el lado opuesto a Auradon, como una ilusión de libertad, pero la barrera rodea a la Isla y ellos no pueden salir por ninguno de los extremos; y su odio se multiplica.

Piensa en Ariel, la tonta sirena que intercambió su voz y su cola para poder caminar junto a los humanos en la tierra, y Uma no puede entenderla. Nada, ni siquiera el amor de un estúpido príncipe, valía la imposibilidad de volver al hogar. Ama a su tripulación y ama navegar el limitado territorio que poseen, pero amaría más resguardar su camino por debajo del agua. Es capitán, porque implica ser la máxima autoridad sobre un barco que existe y eso es lo más cercano que va a llegar del océano mientras la barrera exista.

(Ella recuerda tener cuatro años y no poder respirar, sus piernas no pudiendo sostenerla porque flaquean como ramas rotas. Mami, no puedo respirar, por qué no puedo respirar. Está aterrorizada, boquea y se ahoga en sed de aire y Úrsula se aleja de su endeble cuerpo tirado en el piso sin siquiera una segunda mirada. Recuerda Uma, así se siente el miedo, esta es la verdadera razón por la que estamos encerradas aquí.)

Úrsula es una bruja del mar, también lo es Uma, pero también son sus hijas, ellas pertenecen a los acantilados submarinos, a las profundidades recónditas del agua dónde ningún humano ha llegado jamás. Son cecaelias, hacen tratos, salvan vidas pero también las quitan, la magia corre en sus venas y se aloja en sus gargantas, ellas le cantan al océano, no a los hombres como las sirenas. Su madre no la ama, ni le importa a menos que sea para que realice el turno nocturno, y Uma no es más que un producto de una noche con un pirata. Davy Jones sabe que si no fuera por la soledad, ni siquiera se hubiera molestado en tenerla. Y Uma la entiende, porque al igual que ella, anhela la compañía de la magia.

Pero Mal, la maldita perra, los tiene a todo de su lado. Y Uma no puede admitir ninguna debilidad a aquellos que puedan usarla en su contra, porque si bien no tiene a su madre, ella no está sola; Harry y Gil, su tripulación, son todo lo que tiene y es su deber cuidar a su familia.

(Ignora que Mal, alguna vez, también fue considerada familia pero no lo suficiente como para darle su nombre. Era su amiga y la apreciaba, pero Uma es una Bruja y sabe mejor que simplemente darle tanto poder a un Fae que apenas si pueda sentir emociones. Cuando Mal la traicionó por una simple risa, supo que siempre tuvo razón, los seres del mar y de los bosques no se juntan bien.)

Conoce a Harry desde que eran pequeños correteando por los muelles, soñando ir más allá de la barrera. Las sonrisas del hijo de Garfio eran menos torcidas en ese entonces, y su acento mucho más grueso por interactuar principalmente con su padre y sus hermanas. Sus ojos más brillantes, sus sueños más claros y amables; él le enseñó a cantarle no solo al océano sino también a las estrellas. Era igual de impulsivo que en el presente, pero menos cruel, las enseñanzas de su padre todavía no habían clavado sus garras en su mente. Harry, que tiene los ojos del color del agua reflejada en un día soleado, y huele sal de mar, que es humano - no tiene una onza de magia en sus huesos - y es un pirata... tomar su mano se siente como su primer paso hacia el futuro. Es su Primer Oficial, y su primer amigo, una de las pocas personas por las cuales Uma rompería el mundo. Harry huele a libertad y ella piensa, que en otra vida, él también fue un hijo del océano.

(¿A dónde quieres ir, una vez que seamos libres? Segunda estrella a la derecha, hasta el amanecer)

Gil, el hijo menor de Gastón, es el primer extraviado a quien lleva a su tripulación. Uma lo encontró dormitando fuera de uno de los botes de basura de la tienda de su madre. Iba a patearlo para despertarlo, a su madre no le gustaban los vagabundos, pero cuando vio sus mejillas magulladas y las lágrimas secas, no pudo evitar recordar los días en que Harry volvía hosco desde su hogar, escondiendo rasgaduras de garfio - cuando James Hook bebía de más y sus hijos lo pagaban - y decidió un enfoque más suave. Antes de que lo supiera, y que el niño realmente lo procesara, lo tenía sentado en una de las sillas de la cocina mientras le servía algo de comer y curaba sus golpes.

Gastón no era suave con sus hijos, después de todo, ninguno era de Bella. Quería que fueran varoniles, fuertes, cazadores experimentados como su padre, y cada vez que fallaban con sus expectativas eran fuertemente castigados. Gil realmente no tenía un filtro que evitara que dijera todo lo que pensaba, y más de una vez había causado que la ira de su padre se vertiera completamente en él. Después de la última cacería fallida de Gil - no podía matar animales, lo había intentado, había atrapado a muchos, pero jamás pudo terminar con sus vidas y qué era un cazador que no podía cazar - Gastón lo había desterrado de su casa, para ver si podía valerse por si mismo, tal vez el hambre lo llevaría a finalmente hacer algo más con un conejo que acariciarlo y traerlo a su casa. Era un niño dulce y considerado, que no pertenecía a la Isla y no merecía la vida que tenía; Uma lo había reclutado sin siquiera vacilar, incluso cuando Gil le dijo que nunca había pensado en ser pirata. No importaba, había una primera vez para todo, y Uma sabía que no había otra forma de la que pudiera sacarlo del agarre de Gastón más que hacerlo parte de su tripulación. No había magia en la Isla, pero todos sabían que era mejor no enfurecer a los seres sobrenaturales, no pensaban como los humanos y no tenían sus mismos límites.

Nadie se metía con la tripulación de una Bruja del Mar.

(Uma ignoró el llanto silencioso de Gil cuando le dijo que no necesitaba volver a cazar, que podía dormir en la habitación de invitados hasta que tuvieran un barco y allí tendría un camarote solo para él. El sonido de su nombre desde la boca de Gil siempre se había escuchado como un rezo y un agradecimiento a la vez, desde entonces.)

El resto de su tripulación viene de poco, no todos en busca de un hogar como Gil, o la libertad como Harry.

Desiree, con sus rasgos asiáticos y su manejo impresionante de la espada, fue la primera en llegar; Shan Yu no desea que su hija sea pirata pero no la castiga por la vida que elige, y de tanto en tanto reciben en el barco algo de Dim Sum que el Villano prepara en agradecimiento por cuidar de su hija. Cuando no está a bordo de Lost Revenge, ayuda en la cocina de la tienda de Ursula.

Bonny es un espíritu libre, ni siquiera le pidió ser parte de la tripulación, simplemente se presentó un día como si siempre hubiera estado a allí y Uma ni siquiera puede negarse, no cuando hace reír a Gil y le enseña a Harry a cómo cuidar de su garfio, no cuando peina los largos cabellos de Uma en numerosas trenzas para que no se metan en el camino. Gonzo es amigo de la infancia de Bonny, donde ella va, él sigue y luego pasar un tiempo con el resto de la tripulación, un día mientras Uma organizaba las armas en la cubierta, le jura su lealtad como en los viejos tiempos; Uma trató de evitarlo, no es cauto simplemente prometerle tu vida a una Bruja del Mar, pero sus ojos oscuros son atentos y afectuosos cuando la miran, consciente de las consecuencias de su promesa, Uma sostiene sus manos como si fuera un tesoro y acepta la vida que le están entregando. Jonas llega con los ojos bajos y una profunda cicatriz en su mejilla, ninguno de ellos sabe quien es su padre, y su madre vende en el mercado algunas bufandas y siempre los obliga a abrigarse haga calor o frío, es uno de los pocos adultos que los trata con cariño y como si realmente fueran niños. Ninguno sabe cómo una mujer tan dulce terminó en esa horrible Isla, pero no lo cuestionan. El Rey ha cometido muchos errores, no creen que esté más allá de él, haberse equivocado sobre esa mujer.

Uma no creía que su corazón pequeño y negro tuviera la capacidad para sostener a tantas personas a la vez, pero no puede negar que los ama. Son su familia, Uma moriría por ellos, mataría por ellos, y no quiere más que regalarles todos los océanos.

(Evie es diferente, no es parte de su tripulación, y es de Mal. Uma debería resentirla u odiarla, incluso si la tolera y respeta porque ambas son brujas, pero algo cambia entre ellas esa noche que Uma colapsa cuando estaba cerrando la tienda luego del turno nocturno; Harry y Gil siempre la acompañan porque no se sienten seguros que esté sola atendiendo y ella quiere pero no puede explicarles lo que le está sucediendo, que es normal y que va a pasar, porque ni siquiera ella lo cree mientras grita y rasguña su garganta y sus ojos lagrimean.

Esa noche Evie viene, sin ningún tipo de armas, sin cuestionarse que podría ser una trampa, solo en ropa de dormir no adecuada para el frío de la noche cerca del muelle. Ella escucha a Gil y lo sigue sin pensarlo dos veces cuando le dice que no saben que le sucede a Uma - porque el aire que respira es seco e insuficiente, no puede sostenerse a sí misma porque la presión del agua es diferente que la de la superficie, y todo su cuerpo duele porque no está hecho para tener dos piernas - y cuando llega, ignora la amenaza de un muy confundido y asustado Harry, que Uma mejor que nadie sabe lo intimidante que puede ser. Ella sostiene a Uma contra su cuerpo, lo más cerca que puede porque incluso si no son capaces de ejercer magia no significa que no esté en cada célula que los componen, y Uma lo agradece; la magia de Evie es completamente opuesta a la de Uma, es terrosa y se siente como efervescentes manzanas pero es magia y calma algo dentro de ella que ningún humano puede. Todo se vuelve borroso una vez que las arrastra al agua y las mantiene a flote, pero Uma sabe que ese día Evie no tenía absolutamente nada que ganar al ayudarla y todo que perder, y aun así lo hizo.

Uma se despierta apenas unas horas después, con el rostro enterrado en la curva entre el cuello y el hombro de Evie, algunos de sus cabellos azules se habían pegado a su mejilla y es casi una odisea separarse del montón de extremidades que habían hecho, deja de intentarlo muy rápido, demasiado cansada. Parpadea legañosamente, y admira la bizarra situación en la que se encuentra, porque en algún momento habían terminado en su habitación en la casa de su madre, su catre empujado para tapar la puerta e impedir que cualquiera entre, y ellas recostadas sobre un desorden de mantas, algunas suyas y otras que no reconoce en una especie de cama improvisada. No están solas, puede sentir detrás de ella los característicos ronquidos de Gil y Harry está sentado al lado de los tres, vigilante hacia la puerta, pero su mano que no sostiene el garfio acaricia casi con ternura y de forma algo ausente los cabellos de ambas.

Algo cambia esa noche, y aunque Uma no lo diga en voz alta, y no pueda declararlo mientras Evie sea parte de los VK, la princesa está ahora bajo su protección. Gil ya la adora, aparentemente siendo una especie de amiga de la infancia, aunque por todo lo que existe en la Isla, Uma no puede entender cómo y Gil no se lo dice; y Harry, aunque algo renuente, tiene un pequeño punto débil por ella al haber salvado a Uma y enfrentarlo sin importarle las consecuencias.

Evie siempre será bienvenida en el muelle y entre los piratas, un secreto a voces para la tripulación. La princesa no entiende exactamente qué lealtad ganó, y está algo confundida por la aparente amabilidad sino algo desconfiada, pero siempre les sonríe al verlos y cose sus capas rasgadas, y toma sus medidas para darles ropa cuando lo necesiten, un oído atento para escuchar y consejos suaves. Abraza a Gil y responde al coqueteo de Harry con rapidez como si fuera tan fácil como respirar - aunque considerando a su madre, podría haber sido criada para ello - y les sigue el ritmo a los tres.

Ellos la aman, incluso si no puede suya como el resto de la tripulación, no puede ser parte de ellos mientras se mantenga al lado de Mal, pero no pueden negar que la aman. No lo dicen, porque no es algo que se diga libremente en la Isla a quien no sea familia, pero no significa que no lo hagan. Esperan que Evie lo sepa.)


Harry Hook ama el océano y ama las estrellas, algún día espera conocer todas las constelaciones que el mundo tiene para ofrecer y navegar en todas las aguas recorridas por el hombre y las que no, las quiere descubrir. Quiere libertad, y aunque no siente la barrera como un dolor físico como la mayoría de los seres sobrenaturales de la Isla - como Uma, como Evie - no implica que las cadenas le pesen menos. Es un pirata, son los humanos más libres del mundo, pero están todos encerrados en esa maldita prisión como gusanos, viviendo de los restos de Auradon y en condiciones insalubres.

Su padre, cuando está de buen humor y completamente sobrio, palmea su hombro con orgullo y le habla sobre las bellezas más allá de la barrera, sobre las criaturas que se encontró en todos sus viajes, las tierras que conoció, las veces en que casi terminó en el casillero de Davy Jones... sobre el País de Nunca Jamás. Harriet, él y CJ aman esos días, cuando James Hook se parece realmente al temido y respetado Capitán de las historias del tío Smee y de su tripulación. Él quiere que sus hijos sigan sus pasos, lo desea incluso más que su venganza contra Peter Pan y eso es mucho, pero el alcohol lo hace olvidar a veces; cuando está ebrio, no los reconoce, solo grita y arremete contra todos, le permite olvidar que están encerrados, que a pesar de ser un Capitán y todavía tener un barco y tripulación, ya no puede navegar; que Peter Pan le ganó y no solo lo aprisionó a él, sino también a sus hijos. Harry sabe que lo que más lamenta James Hook no es haber perdido contra el niño que no puede crecer, sino haber condenado a sus hijos a una vida sin libertad.

Si no fuera por ellos, su padre hace años que se hubiera arrojado a las aguas esperando que Davy Jones se lo lleve a pesar de estar lejos de las profundidades del océano.

Por lo que Harry sueña, y espera la libertad. Es un pirata, él saldrá de esa asquerosa Isla, junto a su padre y sus hermanas, y les mostrara el mundo. Ese sueño cambia con los años, James Hook siempre será su padre y Harry siempre sentirá conflictos con respecto a él, pero deja de tratar de enorgullecerlo y vivir por su legado el día que en su histeria borracha confunde a CJ con Wendy Darling y por ello su hermana debe usar una bufanda para esconder la cicatriz que dejó en su cuello y parte de su clavícula. James sale de su estupor rápido y gracias a Harriet no termina siendo una herida fatal, abraza a su hija menor y llora en su cabello rogando perdón, y Harry se da cuenta que su padre es solo un humano y comete errores, pero por el bien de sus hermanas, ya no pueden vivir con él. Ese día comienza a llevar un pequeño reloj de mano a todas partes, sabiendo perfectamente que aunque su padre superó su terrible temor a Tick Tock, el sonido aún perseguía sus pesadillas y lo incomodaba lo suficiente como para desterrar del Jolly Roger cualquier dispositivo que diga la hora. Cada vez que Harry está cerca, James Hook misteriosamente consigue cosas que hacer que no sean perderse en el fondo de una botella, y la sonrisa que les dirige a sus hermanas en esos momentos siempre son un poco viciosas, demasiados dientes le dice Harriet.

Conoce a Uma y es el día que entiende lo que es una verdadera fuerza de la naturaleza. Su pelo es turquesa brillante - le recuerda a las piedras preciosas que arrastra el agua cuando les da el sol - y su voz es dulce, incluso cuando sus palabras no. Es la hija de Ursula y una Bruja del Mar, y entiende por qué su padre siempre le dijo que respetara a la horrible mujer. La ira de Uma siempre es algo que temer, implacable como el agua misma que da vida y la quita, pero Harry no esperaría nada menos de una hija del océano.

Es una locura que personas como ella, más que simples humanos, más que solo piratas, estén aprisionados allí.

Una verdadera tragedia.

(Uma no pertenece a la Isla, no merece el encierro, y Harry anhela algún día cuando la barrera caiga, ella lo lleve consigo cuando se vaya. Parece un anhelo tonto, cuando Uma comienza su tripulación y se convierte en capitán, por supuesto que lo va a llevar, él es el Primer Oficial.)

Le cuesta acostumbrarse a la tripulación, la única que conoce es la de su padre, y no sabe cómo tratar a personas de su edad que no son Uma y no estuvieron toda su vida allí. Nunca entendió los límites de espacio personal, o las muestras adecuadas de cariño, más de una vez le han preguntado si Uma y él están saliendo y Harry no puede entender cómo llegaron a esa descabellada conclusión. Duda que Uma alguna vez se ate voluntariamente a un humano, tan efímeros y volubles como son, su verdadero amor siempre será el océano y no hay contendiente que pueda vencerlo. Lo comprende y lo acepta, incluso si cuando era un pequeño bribón de siete años pensó que cuando creciera se iba a casar con ella, él no es el indicado para Uma. No la ama menos por ello, simplemente es otro tipo de amor que el romántico, igual de fuerte y tal vez más seguro, porque es peligroso darle tu corazón a una Bruja del Mar.

Eso no le impide darle su vida, junto al resto de la tripulación.

Pero él y Gil, y el resto de su variada familia de elección, son simples humanos, y hay cosas que los simples humanos no comprenden, consecuencias que la barrera alrededor de la Isla les causa a los seres sobrenaturales que a ellos no les afecta. Por eso no están preparados para la noche en que las piernas de Uma ceden y su cuerpo choca contra el piso estrepitosamente, Harry enseguida está a su lado y sostiene su mano e intenta ayudar pero no entiende qué demonios está pasando. Uma llora y jadea, y Harry tiene miedo, verdadero y real miedo, de que esa sea la última vez que ve los ojos de su amiga abiertos. Gil sale corriendo de Ursula's fish and chips y Harry no sabe a quien fue a buscar, pero no cree que puedan ayudar.

No espera a la pequeña y remilgada princesa que siempre sale con Mal. No es la solución que Harry estaba buscando, y Gil por qué demonios acudiste al enemigo, pero la princesa en lugar de aprovechar el estado vulnerable de Uma o reírse, o hacer lo que sea que supone que hacen los Villanos y los niños de Villanos cuando encuentran a su enemigo desprotegido, ella jadea en horror. Harry casi la ensarta con su garfio cuando se acerca, pero Evie lo ignora completamente y toca a Uma, y los gritos paran.

Harry sigue sin entender qué esta pasando.

Evie comienza a susurrar palabras reconfortantes y sin sentido, y atrae a Uma hacia ella, como si solo su cercanía fuera suficiente para parar su dolor. Llora, y con cada gemido angustiado de su capitán, la princesa se aferra más fuerte a ella. Increíblemente, Uma la deja - Harry no duda, ni por un segundo, que incluso en su estado debilitado Uma permitiría que alguien la toque tan familiarmente si no lo desea - y parece realmente aliviada en su agarre. Harry se sorprende una vez más, cuando la débil niña, se levanta y carga a Uma; no fácilmente, él puede ver como le cuesta sostenerla, pero no permite que la ayuden y comienza un angustiosamente lento descenso hacia la playa más allá de los muelles. Harry la ve tropezar y tambalearse, pero ni una sola vez vacila en llevar a Uma. Casi le da un ataque al corazón advierte las intenciones de la princesa de sumergirse en el agua, y si no fuera por Gil impidiéndole físicamente ir hacia ellas, ya hubiera arrancado a Uma de los brazos de Evie.

No sabe cuánto están allí, pero se siente como una eternidad hasta que Uma finalmente se tranquiliza y ve cómo Evie las arrastra fuera del agua.

Harry sostiene su garfio en la garganta de Evie y la amenaza es clara incluso sin palabras, porque no importa que Gil insista en que ella solo la está ayudando, eso no se veía como ayuda. Pero la princesa se niega a dejar a Uma, lo desafía con la mirada, incluso cuando tiembla por el frío y el esfuerzo, no suelta a Uma. Ahora sin el miedo por su capitán, Harry se permite juzgar el estado de la Bruja por primera vez y lo que ve, lo hace bajar su garfio. Evie está claramente en ropa de dormir, lo que es lo mismo que si estuviera desnuda, así mojada por el agua y ante el frío de la noche, no tiene ningún tipo de arma y lo único en sus brazos es su propio capitán; ella representa la misma amenaza que las hormigas que pasean por calles de la Isla, nada, no hay absolutamente nada peligroso en ella. Es bueno que quite el garfio cuando lo hace, o Evie se hubiera ensartado a sí misma con su peso, cuando cae inconsciente; Harry es lo suficientemente precavido como para evitar su caída contra la arena.

Él y Gil las llevan, caminan lado a lado, cuando incluso en la inconsciencia, ninguna se deja ir.

Cuando Uma finalmente despierta y les explica que sucedió, Harry no puede evitar acariciar con reverencia la mejilla de la princesa, allí acostada al lado de Uma, completamente desprotegida y sólo porque escuchó que Uma la necesitaba, otra fuerza de la naturaleza, otro ser de magia que no merecía estar dentro de la barrera. Lo que ella arriesgó esa noche no es algo que ninguno de ellos hiciera si la situación se hubiera revertido (bueno, tal vez Gil, pero es Gil, no cuenta). Su capitán parece pensar lo mismo, porque hay algo ilegible en sus ojos cuando mira el rostro inconsciente de Evie, algo que Harry no puede interpretar pero que es más que el respeto, se parece mucho a la forma en la que mira a la tripulación y Harry quiere ignorar todo lo que eso acarrea porque la princesa no es de ellos, es de los VK, no pueden permitirse ese tipo de debilidad.

Y Harry nunca antes le había prestado mucha atención a Evie, había amenazas más grandes que atender que una princesa sin trono, pero resulta que no es solo eso. Evie es una bruja, con magia revoloteando por debajo de su delicadamente engañosa piel, y descubrir que de esos labios rojos como manzanas podrían salir los más letales hechizos, lo desequilibra un poco. Las Brujas eran algo que respetar y temer, Uma era una, Evie aparentemente otra.

Uma lo manda a llevarla al Castillo de la Reina Malvada y Harry recibe el recordatorio de con quién en realidad está tratando, por supuesto que Evie es una bruja, lo más hermoso es siempre lo más peligroso, es el mejor engaño. Eso no quita que cuando la sostiene en sus brazos siente que fácilmente podría quebrarla cual cristal.

En el camino, después de cargarla por un buen tramo del recorrido, puede entender qué es lo que Uma encontraba en ella, hay un terremoto dentro de Evie que quiere liberarse pero no puede más que producir débiles replicas dentro del frágil recipiente que posee por la limitación de la barrera; la hierba seca bajo sus pies revive un poco y se inclina hacia el cuerpo inconsciente que él lleva, los troncos marchitos que rodean los terrenos del castillo parecen enroscarse amenazadores como si pensaran que Harry fuera a lastimarla, Evie es hija de la Tierra tanto como cualquier fae o hamadriade en la Isla; la naturaleza la reconoce y la ama como su niña predilecta, no es una princesa a quien está cargando, es un desastre natural a la espera de libertad. Harry respira hondo y mira a Evie, y se siente como su primer encuentro con Uma, el humano en él respeta el potencial de la niña en sus brazos, él pirata en Harry llora que también esté encerrada en ese infierno.

No puede esperar por el día en qué sean libres y Uma sea la tormenta que aterroriza a los marineros de más allá de Auradon, la voz que canta en medio de la neblina y los guía a un puerto seguro, el terror que se esconde en las profundidades; Evie será la furia de la Tierra, la que encanta a los viajeros y se codea con las hadas, y de su boca pueden salir versos más dulces que la miel y maldiciones más oscuras que la negrura de la noche, y los hombres temblarán ante sus pies porque no hay vergüenza en temerle a la muerte por más hermosa que sea.

Harry suspira y espera esos días.


Ellos son niños hechos de magia, está en sus huesos, hierve en su sangre y hace eco junto al tambor de sus corazones. Pertenecen al océano, al desierto, a recónditos bosques y selvas, están destinados a todo lo que se encuentra más allá de la Isla y sueñan con un cielo de estrellas sin nubes a la vista.

Mientras tanto, cantarán en el muelle esperando que su voz llegue más allá, bailarán intrincados rituales en la noche, se regocijaran en la oscuridad a la espera de ver el sol, se mecerán en el tranquilo vaivén de un barco, encontrarán un refugio entre ellos.

Y entonces, el hijo de un Rey cobarde, el heredero de su captor, decide que es hora de salir.

Ellos esperan.


¡Espero que lo hayan disfrutado! Los review son amor.