FANFIC : Tienes Mi Corazon


Capítulo 12 : Familia en Acto


[Eren narra]

La verdad, no sé cómo definir mi estado de ánimo en este momento. Levi me había jugado una mala pasada otra vez. No aprendí, ¿no? A pesar de ser 10 años mayor que el sigo cayendo en sus trampas.

¡Cualquiera hubiera pensado lo mismo, Eren!

Me defiendo mi mismo mente, pero la verdad era otra. Yo era un idiota.

.

Recuerdo claramente cómo empezó todo, hace tres días atrás.

Eran las cuatro de la tarde y yo me dedicaba a esperar a Levi como de costumbre, sentado en el sofá de mi sala y viendo CNN, en realidad estaba con un volumen de tres casi no se escuchaba nada, lo único que se veían era una mujer y un hombre de traje frente a la pantalla hablando de quien sabe que, yo odiaba el hecho de enterarme de las tragedias o más problemas económicos. Bastante tenía con mi propia vida, pero es ahí cuando escucho la perrilla girarse y la puerta va entreabriéndose. Levi va entrado y dejando un costado del portal su raqueta de tenis tiene especial cuidado en eso y acaba su "bienvenida" al limpiarse la tierra de los pies.

Oh, acabo de recordar que olvide mencionar que Levi sea unido al club de raqueta del instituto, esta inscrito en el equipo de "Exploradores" y era muy bueno, creo que incluso ya es el favorito. Un buen recordatorio de su habilidad estaba grabado en mi nuca. En esa oportunidad, en la que Levi me comunico que se inscribía al equipo, recuerdo que me fui tocando la nuca con disimulo y una sonrisa algo nerviosa ...Por el contrario a mis pensamientos ahora, Levi continúa avanzando y dirigiéndose a la cocina, abriendo el refrigerador después de sacar una boleta de su bolsillo y dejarla en la mesa. Con toda mi nueva voluntad yo fui levantándome del sofá y me fui acercándome a la cocina para preguntar.

¿Qué tal estuvo tu día, Levi?

Regular -me va contestando al beber de la misma botella de leche. Sin intención de regañarle por eso voy bajando la vista hacia la mesa, cogiendo el papelillo con la mano y leyendo en la cabeza de este "Campamento Escolar". Debía ser una actividad interesante, estaba planeada a mediados de enero y febrero del próximo año. Ahora no nos encontramos a finales de diciembre, 19 para ser exactos. El campamento según el folleto duraba cinco días, regresaríamos justo unos días después de Navidad... Una excelente época para festejar.

¡Leví! -lo llamo bastante animado. El simplemente termina de tragar el sorbo bebido y luego me mira con exalto por el grito de hace rato¡Ya viste!

Corrí hacia el y le enseñe el folleto.

—Este campamento es mañana -alenté y le fui moviendo un hombro¿Por qué no estas alistando tus cosas? HAzlo ya, vamos ¡Vamos!

Lo impulsaba aire a escalaras arriba, pero se quita del camino.

No tenía planeado ir. -me dice y va regresando la botella a su lugar en el refrigerador.

Pero, ¡Si es una estupenda actividad! ¿Por qué no quieres ir, Levi? -digo y apretó el folleto con una mano¡Es al aire libre! ¡En una montaña!

No me interesa -contesta bastante obstinado y va cogiendo su mochila. Mordí la orilla del folleto mientras Levi cuelga su mochila de un lado en su hombro y va subiendo los peldaños rumbo a su habitación.

Se la pasaban horas encerrado ahí y no quería salir, empiezo a creer que comprarle juguetes lo hará interactuar con seres humanos. Esto era un problema, que claramente tenía que arreglar.

.

Para el día siguiente y el día de ida al campamento, yo ya tenía todo listo y preparado para su viaje, desde: Calcetines, bufandas, medio quintal de chompas, en fin todo el armario de ropa invernal que pude encontrar. En la mañana de ese día Levi fue bajando de las escaleras con ojeras algo notorias en sus ojos y preguntando sobre la extraña actitud que tomo hoy, yendo de un lado a otro. De su cuarto al mío, subiendo y bajando las escaleras.

Eren, ¿Qué diablos haces? -decido rascarse la cabeza un rato después de bostezar¿Qué tanto buscas? Te ayudaré si dejas de parecer un loco

—No hace falta, ya casi termino.

Dije y Levi fue a servirse su desayuno mientras yo musitaba con malicia: Si iras a ese campamento, Levi

Fui observando abajo como pone el agua caliente en su taza de té. Ja, ja. No lo se lo espera . Fui terminando de meter la chaqueta invernal de esquí color rojo, de talla 12 años (152 cm). Yo también tenía una en color Azul, me hicieron oferta al comprar 2 x 1, así que dije porque no. Aunque estaba seguro de que yo no la usaría, sería un conjunto agradable para después.

—Listo -me felicito al tener la maleta lista de Levi y este aparece a mi espalda con su voz, diciendo:

— ¿Qué está listo?

—Dioses, Levi -me puse una mano en el pecho —No me asustes así.

—¿Qué es eso? -dice al señalar con su taza la maleta en el suelo.

—Tu maleta de viaje -dije y veo que casi se atraganta al decir: ¿Qué?

—Lo que oíste, Levi -me puse las manos a la cadera y con voz firme dije: Si me vas a ir a ese campamento, aunque tenga que llevarte yo.

Si tú lo quieres... -dice Levi, encogiéndose de hombros y continua subiendo con su taza de chocolate caliente. La época invernal comenzaba a abrazar por acá también, estábamos cercanos a cero o por debajo de cero.

Para las nueve de la mañana, yo preparo mi merienda y espero a que Levi baje ya cambiado y listo para el viaje o cumpliría mi amenaza de vestirlo yo, de forma humillante. Tal vez, le pondrá un vestido... El problema es que no tengo vestidos en esta casa. Uff, me pongo a dar vuelta el pan con mortadela y escucho como se abre su puerta arriba. Levi ha terminado, en poco le escucho bajar la escalera y asomando el cuello, veo que Levi había olvidado ponerse la bufanda que compre. Al parecer no le gustó tener nada atado al cuello. Bajaba a traspiés, se nota que la idea de que lo obligaran a hacer algo no le gradaba para nada.

— ¿Levi, estás listo? -me asiente de mala gana y dejo de hacer el pan con mortadela de lado para ir corriendo a su maleta.

Te empaque tu merienda y algunas provisiones extras -decía contento al ir jugueteando con mis dedos en el agarrador de su maleta. Estoy parado en la puerta de la casa, para recordarle que debe ir si o si.

Levi llega con facilidad a mi lado y se va colocando la mochila. Primero un brazo y luego el otro, me preocupaba un poco el peso, pero Levi no se queja. De hecho, se divertiría mucho, no tenía por qué ponérmela tan difícil.

—Muy bien -digo y voy abriendo la puerta para que salga a esperar al autobús escolar, pero Levi no sale de la puerta por mas que l o fui despidiendo. No dio más de un paso afuera.

—Levi, vamos -dije al empujarle hacia afuera. Ha este paso tengo que cargar y llegar a la esquina, pero antes de lo intente. Levi voltea su rostro a mi dirección.

..¿Qué esperas, Eren? ¿Y tú maleta, dónde está? -me pregunta y tras un rato en que me toma procesar lo que digo, murmuro:

¿Ma-ma que? ¿Maleta yo? -pregunto confuso y parpadeo al verle.

Claro, tu maleta de viaje –Fija su visión en mi rostro y entrecierra los ojos con un ceño fruncido No pretendás que vaya a sin pareja al Campamento de Padres e hijos, ¿verdad, Eren?

¡¿Eh?! -Mi rostro se contrae y lo suelto¡¿Pa-padres e hijos?! ¡PERO, ¿Dónde dices?!

Reclamo y regreso a la cocina, buscando el boleto mientras Levi cierra la puerta a mi espalda. Para cuando llego a encontrarlo, efectivamente es como Levi dice... Campamento Fabuloso ¡En la punta de la montaña! Pondrán andar en esquíes, pasear en motos de nieves, ver glaciares y en la noche, un cuento alrededor de una fogata ¡No faltan!

—Levi, aquí no dice nada de campamento en parejas -reniego y este me quita el folleto, lo abre, desarruga y me regresa el folleto para que lea el reverso. Ahí estaba el: No se olviden traer a sus Padres y disfrutar de la experiencia. ¡Arriba el campamento Padres e Hijos! ¡Te esperamos!

—¡Ahhh! -grito al terminar de leerlo y voy a sujetarme de los cabellos o jalarlos. Era un idiota sin mecate.

En los próximos minutos fui rebuscando entre todo mi armario, por ropa invernal y el resto de cosas que pedía el listado adjunto que tenía en el folleto arrugado de mi mano derecha.

...¿Cómo no pudiste leer el reverso? Idiota –reclamo Levi, bien parado a mi lado y junto al armario.

Silencio, Levi -repito por tercera vez¡Estoy buscando otra linterna! ¡AH!

.

Si, fui un completo imbécil y se notaba que la madurez aun no me había llegado.

En un grupo de 15 personas dejamos atrás la cálida cabaña, una que fue alquilada para la estadía en el campamento. Hoy era el segundo y último día de campamento, ahora mismo salir a paseando por la cima de la montaña. Nos tomó como medio día ir y volver, estaba tan cansado que no voy esquivando las ramas congeladas de árboles llenos de escarcha, esto se había formado en unas pequeñas estaquillas de nieve.

Naturalmente nos deshicimos de muchas de ella de esas estacas de nieve, en las puertas de las cabañas y alrededor de los días, incluso en grupo de a dos. Una actividad un tanto des motivador para Levi y para mi, pero necesaria ya que si estas estacas llegarían a convertirse en peligro si alcanzaran el metro y caían sobre nuestras cabezas.

Ahora por mi parte admiro como gota a gota de agua helada caía, solidificando en la punta y extendiendo su dimensión, hasta hacer una estaca invertida. Su formación era bastante lenta y silenciosa, pero mortal. Si un solo golpe que perturbara su temperatura y esta te caería encima como una muerte imprevista, cruel y rápida.

Por alguna razon la llego a asemejar con cierta personita que entro a mi vida.

Me detengo un rato sin avanzar y cogí la parte final de una, pero teniendo los guantes solo veo como se derrite en agua. Me desanimo un poco y eleva mi mano a mi frente. El sol aún no se había ocultado el sol y brillaba constantemente sobre nuestras cabezas.

—Haa -expulse un poco de humo por la boca. Los niños a mi alrededor se jugueteaban en grupos de tres formando extrañas estructuras de hielo. Nosotros los padres debimos apoyarlos en estas actividades, aunque a Levi no le llamó mucho la atención, y claro yo me quedo con las ganas de formar un muñeco de nieve...

Me doy cuenta que muy a pesar de las amistades tan emotivas y juguetonas que tiene Levi, él no es muy hiperactivo y prefiere la tranquilidad, siempre se aparta de las multitudes y escoge lugares altos, como ricos donde se ven los paisajes lejanos y hermosos de la naturaleza.

Me viene un recuerdo de cuando escalamos la cima, estábamos a varios metros sobre el nivel del mar claro y por lo que se podía admirar con amplitud a la formación de tierra, estas montañas que parecían un puñado de piedras una tras otra cubierta por nieve y llenas de árboles en final, formando un infinito camino hacia el horizonte. Parecía el cielo.

Ahora que hemos bajado no está tan emocionado, pero Levi sigue viendo al horizonte como si estuviera en la cima.

— Una vista bastante pensativa, ¿no? -digo al irme apareciéndome a un costado suyo y teniendo especial cuidado de donde piso. También tengo cuidado de no mirar abajo, en caso de que me entre el vértigo otra vez, pues Levi tuvo que subirse a un montículo de nieve, parecía una rampa.

La cabaña no esta muy lejos de aquí a unos 70 metros mucho, pero en este sector había rocas enormes y sobre puestas. Mientras la mayoría de los niños juegan abaja haciendo muñecos de nieve. Levi, se sube a una roca cubierta de nieve de un par de metros de altura, ¿por qué a mí?

Levi solo retuerce sus manos en la chamara roja y va ocultando una sonrisa. Sigo sin comprender, ¿por qué este niño es tan... enigmático? Creo que esa es la palabra con la que intentar describirlo.

—Sí, la vista fue demasiado extrema... sobre todo para ti que casi te mueres en el ascenso, ¿no? -me dirige una mirada de solazo y media sonrisa, en aquel tono tan burlón que se pone.

— Oh, Levi por favor... -reproche — Cualquiera se hubiera sofocado por la falta de aire, allá arriba...

Me defiendo, en parte sintiéndome ofendido.

— No todos llegaron a desmayarse -contraataca y yo sin argumentos. Si, ahora sí, Levi tenía dibujada en toda su mandíbula una sonrisa burlona. Incluso llego a distinguir la parte superior de sus dientes.

— ...Q-quieres olvidar ese detalle... -murmuro un poco sonrojado. Aun con su juventud, este niño me provocó un rubor peculiar en las mejillas con sus palabras.

- Lo haré. En el caso de que la próxima vez, llegues a descender sin problem...

Antes de que termine lo jale atrás de mi, atrayendo su cuerpo con mis brazos en lo que parece un abrazo precipitado, pero era para salvarlo.

— ¡Oye! ¡¿Qué diablos haces?! -me reclama y es cuando ve que parte del terreno donde estaba pisando se deshace, quedando solo la parte de la perder mojada y resbalosa.

— Ibas a caerte si yo no te····

Tampoco llego a terminar porque el terreno que había escogido como "a salvo", era unos pocos pasos detrás de él y tampoco fue un buen lugar para escapar y se derrumba, nos caemos hacia sentados y luego hacia adelante. Lo abrazo y protejo con mi cuerpo en la caída de unos centímetros abajo de la supuesta roca y cubiertos por la nieve.

Mi cuerpo se halló congelado e inerte y por sobretodo temblaba de frío a los segundos siguientes en que se reunían padre y niños para ver lo que nos paso. Yo apenas llegué a encontrar calor en mi rostro, estaba helado. Levi a unos cuantos centímetros, por mi vientre también se encontraba temblando.

— Cu-cuando de-dejaras de s-ser Idiot-aa, I-imbécil -tartamudea rodeando su propio cuerpo con ambas manos.

Los dos nos sentimos como si nos hubiera echado agua helada en el cuerpo y mientras nos desenterraban le sonrió. Ellos preguntaban si estábamos bien y les asiento, nos vamos poniendo de pie, pero veo entonces la oportunidad para dejar de ser lo que Levi dice.

— Ten -digo al sacarme la chaqueta de mis hombros y se la voy colocando sobre los suyos. Levi abre los ojos al mismo tiempo que yo aparte unos cuantos cabellos de su cara, con mis guantes negros podía tener mano fría y congelada. Quisiera sentir lo delicada y calida que de segura esta la piel de Levi.

—Er-en, t-tu... -me transportó de decir mientras se aferraba a la chompa que le puse, por suerte tengo una chompa de cuello cerrado dentro y manga larga.

—Así es-está mejor, ¿no Levi? -trato de pronunciar sin temblor y se deslizando mi guante por su cabeza. Estoy mostrándome los más adultos que puedo para él mientras no deja de mirarme, voy sonriendo internamente al ver claramente a los ojos, impresionado.

— Ponte algo, te vas a congelar -me dices ya más cálido. Voy viéndolo de pie, yo también parado a su lado. Abrazo mi cuerpo friccionando mis codos impidiendo de alguna manera que no se me erizara la piel, pero sin resultados. Levi me descubriría pronto.

— No, estoy bien... Mejor corramos de vuelta al campamento, ¿Te parece, Levi? -le prepongo, distrayendo su vista de la palidez que experimentaba mi piel

— Es un reto, Eren -apretándose la chaqueta. Agarrándola bien por los hombros. No la iba a soltar. No soltaría la calidez de mi cuerpo, nunca más.

—Yo empiezo, ¿Vale? -digo preparando mi cuerpo y piernas para la carrera, pero segundo después aceptar Levi sale disparado, hundiendo parte de la nieve donde estaba y dejando la marca de sus tenis junto a mi por detrás.

— ¡Levi, yo empezaba! -regaño al correr por su detras.

— ¡Mueve rápido tu congelado trasero, Jaeger! -me grito, tomando la delantera al correr, como siempre ¡es pequeño tramposo!

.

Después de unas par tazas bien calientes chocolate, suspiro satisfecho y con cuidado voy expulsando parte de mi aliento acalorado arriba, se van formando un humo circular a mí delante y estoy haciendo esto para tratar de hacer reír a Levi, quien esta frente a mi con otra taza de chocolate. Lo veo y este gira parte de su rostro con disimulo aun costado mientras toma su taza.

—Mira, Levi ¿A que parece un oso, no? -decía y hacia más movimientos con mi boca — ¡No mira este!

Levi niega, pero después de unos segundos encontró aquel rubor en sus mejillas.

—Idiota -murmura al tomar otro sorbo. Asique, yo también puedo... hacerlo ruborizar.

Sonrió para mí mismo.

— Vamos, Levi... tú también puedes hacerlo -le animo.

— No lo haré. -me hace un lado de su rostro —Tú continua jugando

— No es divertido solo, vamos -choque parte de mi taza con la suya —Inténtalo, es un juego es divertido, ¿acaso no lo hiciste antes de más niño?

Le suelto con ganas de que me rete a jugar, pero Levi no se lo toma así.

— No. -dirige su mirada a mí — ...No lo hice.

Me dice, se cruza de brazos y otra vuelta su voz torna de nuevo ese tono sombrío. Acabo de recordar con su silencio algo muy importante y era que, Levi no había tenido una infancia normal.

— Tal vez "No conozcas ni el concepto de Tu diversión", Eren. -dije con bastante enojo — Yo no me lloro como tú, no lo olvides.

—... -me quedo mudo y regreso la taza a la mesa mientras Levi habla.

— No llego a entender ni porque las personas ríen tan amenamente con solo dos palabras que tú les dices, Eren -me explica — ¿O por qué una sonrisa o un abrazo significa tanto para ti? -Hay desdén, desdén en su voz — Ja, al final nada de eso te sirve...

—L ··· -No alcanzo a decir su nombre cuando otra voz viene a los gritos.

— ¡Dijeron todos los niños a la Sala común! ¡Vamos, vamos! ¡Levi, ven! ¡Tú también! -llama una de las profesoras acompañada de Hanji Zoe, niña que va asomando parte del rostro por el portal.

Levi termina su taza y se levanta, mi mirada aún sigue prendida de él. Pensando, reflexionando y repitiendo cada caso que me dijo, lo entiendo.

Haga lo que haga... Él No olvidara Su Odio .

Haga lo que haga... Yo no puedo hacer nada más que sentirme culpable .

Veo mi rostro en el reflejo de la taza y frunzo el ceño.

¿Por qué no lo encontré antes? ¿Por qué no lo salve antes?

— Si tan solo pudiera haber sido yo, Levi que te hubiera recogido antes de que te lastimaran.

Levi, era una personita sumamente lastimada. Había sido herido tan profundo en su corazón que...Tenía miedo, pero debía hacer algo para que esos malos recuerdos en su mente desaparecieran.

.

En la noche del día siguiente y estaba en la sala común de esta cabaña, donde todos se reúnen alrededor de la chimenea con los niños para recibir esta festividad. Aunque claro, los padre estamos terminando con las decoraciones en puertas y techo, como tambien el armado del arbol. La mayoría de las mamás y profesoras están en la cocina,haciendo la cena navideña.

— Y por lo que se llega a oler, seria relleno navideño -comenta un padre, el esposo de la señora Zakarius.

—Mi Genoveva también está ahí, sin duda que tendremos pasteles -comenta un padre que no conozco bien, pero es el papá de la niña petra.

—María hace un rico panetón. -comenta el señor Smith.

—Yo quiero, ¡quiero comer el panetón de madre ya! -decía un pequeño Mike a su padre, pero el niño Erwin le dice que venga con él y que ambos irán a espiar en la cocina.

— Je, je -me reí bajo cuando los niños me miran, yo alzo la caja de campanillas y me acerque a la chimenea por donde estaba Levi con algunas niñas, ellos separaban los adornos para el árbol y dije; ¿Levi, quieres panetón navideño? Dime y te lo compraré, ¿vale?

Baja la cama y Levi hizo una especie de puchero al decir:

—No, con Tartanie y chocolate yo estoy bien.

Yo le remuevo el sombrero de papanoel en la cabeza y este me empuja, diciendo que le despeino.

— Esta bien, esta bien.. pero no vayas arrepentirte luego -dije, pero Levi me tiro su gorro de navidad a la cara. Algunos se rieron, pero yo no. Lo recogí y se lo volví a poner en la cabeza. A diferencia del gorro que tiene Levi en la cabeza, el mío no era rojo sino azul.

Regreso a seguir armando el árbol junto al señor Smith y demás padres de familia.

—No deberías ser tan flexible, chico

Me habla el sr. zakaruis, pero parpadeo sin entender.

—Le das mucho libertades a tu niño -continua el Sr. Smith —...será difícil corregirlo después.

—Si, es verdad que Levi es algo tosco a veces -me puse una mano al cuello —Pero no es malo, le aseguro que lo criare bien

—Jum, tu juventud te hace ser alarde de ello -habla y le voy pasando otra rama de la parte alta. —Debiste pensar dos veces antes de jugar con fuego.

Me regaña y casi me atraganto, me dan un par de palmadas en la espalda. ¡Levi, no era producto de ninguna aventura! Aunque externamente, lo pareciera.

—¿Sucede algo malo?

—No, no... -dije al regresar a darle ramas — Solo pensé que si hice lo correcto, al adoptar a Levi.

El Señor Smith, me ve y me hace la pregunta de: ¿Por qué lo adopte?

-¿Yes, Why? -apaña el Señor Zakarius — Todavía eres joven y puedes hacer una familia propia.

— Quiero que... Levi sea mi familia -dije con los mechones cubriendo mi rostro y estos negaron con la cabeza, entendiendo un poco supongo que el "porque" no recibio tan severamente a Levi. El pensarlo dos veces antes de tenerlo, era algo que no me preguntaría más.

—Eres bastante ingenioso para ser un padre... y ese niño, está bastante grande para ser uno. -comento el señor Smith pasándole la punta del árbol al alto y subido en una mini escalera, Sr. Zakarius.

—Ah, si... ¿Lo ha visto bien? -dije y voy soltando la rama que le iba a pasar — Yo creo que no, je je... Mi Levi, está bastante pequeñito par-

—¡Eren! -me grita y doy un salto adelante viendo que estaba detrás de mi, sobre el brazo de un sofá individual con la rama del árbol que cogió a mi costado y me salta encima, se cuelga encima de la espalda — ¿Qué dijiste sobre mi estatura ? ¡Repítelo y muere!

- ¡Ah ah! No dije nada ¡Levi no! -ponía mis manos y transportaba de escapar con él a cuestas —En la cara no!

Hanji, Petra y el señor Smith se reían al ver esta escena.

—Más que padre, es hermano mayor -dicen. Los niños y madres cerca toman foto de Levi dándome con una rama en la cabeza hasta que intervienen la profesora y la señora zakarius.

Mientras tanto Mike y Erwin salían de la cocina con su botín en brazos de dulces.

—Ves, te dije que funcionaria -le habla Erwin —Mi plan no falla y contigo al fren...

— ¡Erwin Job Smith! -termino por gritar la madre de este mientras emprendían en el escape — ¡Vuelve aquí con eso!

— ¡AVANZA! -decía en su chillar frenético hasta que su padre, un titán gigante lo acorrala y yo me acerco a Levi, le alzo en mis hombros para que ponga la estrella en el árbol.

—Mmh... -dije con una mano en el mentón, después de dejarlo en el suelo

-¿What? -reclama él mientras yo veo el árbol completo, pero sin adornos.

—Creo que esta algo chueco, Levi -dije y quite la estrella de donde la puso, Levi dio saltitos para quitármela y cuando no pudo, me pateo el tobillo para cogerlo —Ay, Levi...

—Álzame otra vez, ¡Ya! -dice al extender sus manos hacia arriba, tan dulce —Lo podre bien esta vez.

—Di, por favor -decía con una mano friccionando mi rodilla, pero me amenaza con volver a patearme. Lo subí y no se ve conforme, ya que me pide que lo suba más alto. Lo carga en mis hombros y tiene la altura correcta. Pone la estrella en el árbol y lo veo sonreír.

—¿Se ve bien?

—Hermoso -dije y veo que sus mejillas se pintan de rosa, le hago la broma de que se me va a caer y tira de mis cabellos con todo y gorro para sujetarse, al final solo le abrazo a mi pecho. Estaba temblando y le beso la frente. Me empuja el pecho y va corriendo con la mayoría de niños de un lado para el otro, apresurados para llegar colocar las botas de navidad en la chimenea. —Ah, Levi...

—Eres un buen padre -oí a mi costado y era la señora Zacarius.

—¿Usted cree? -dije al sujetarme un brazo, volviendo a ponerme el gorro.

—Ese niño no sonríe sino está contigo -me informa y le agradezco.

Para el cabo de otro par de horas, ya habíamos cenado todos y me tocaba lavar los platos restantes mientras la mayoría pensaba dar un paseo navideño en la cuidad, nos quedamos Levi, yo y algunos niños que no quisieron ir y están en la cabaña. Todos estaban en la sala común, un lugar que habíamos adornado una belleza, en las paredes y en las ventanas estaban adornos y luces navideñas, incluso uno de los niños corría con una rebanada de rosca navideño en sus manos y el rostro sucio. Otro por su detras estaba con la guirnalda de la puerta. La niña Hanji se encontraba calentándose la última bota en la chimenea y va viendo que Levi permanencia algo alejado del centro conmoción y cual costumbre, lo llama.

— Vamos, Levi... ¿Qué esperas? -Le dice, yo cierro la pila de agua al escuchar que lo nombran. — Trae tu bota y pon también tu deseo.

Poner las botas navideñas sobre la chimenea, era un símbolo de regalos. Escribías una carta con tu deseo y SantaClaus venia, la leía y te dejaba dulces o esa era la creencia de los niños, aunque debo decir que también era un ferviente creyente y sigo con la tradición, incluso lo hice hasta mis 17 años.

Me pregunto, ¿Qué deseo podrás, Levi?

Claro, yo iría a espiar como buen padre metiche, a mitad de la noche. De hecho, en el chat de padres estamos acotando para darles la sorpresa de regalos a los niños mañana y ver a quien le toca para ser Santa. Muchos votaron por el señor Smith y me incluyen. Tiene la pinta y hasta la barba, pero me desvió... Me voy secando las manos con la toalla y me acerqué a la sala a escuchar los deseos de Levi, pero por parte, él solo dice:

— Yo no creo en esas estupideces...-Ataja con rapidez e igual de cortante que conmigo la bota y le frunce el ceño molesto, pero ella no se da por vencida. Se pone de pie y va caminando hasta llegar a su lado, palmeando su espada con un comentario.

— Levi, ¡Vamos! ¡Es divertido! -le dice y lo empuja levemente hacia delante. Yo me quede quieto a la mitad de un paso, esa palabra no. Yo también había cometido la misma equivocación de... — ¿Acaso no quieres un deseo muy especial en tu cumpleaños?

Pre-supone y revela la niña para todos los niños presenta la fecha, pero no para mi. Que descuidamente, ¡me había olvidado de ese detalle!

—... ¿Cumpleaños? -murmuro detras de la puerta y no llego a entrar.

Sí, diablos. ¡Levi, hoy cumplió años! - me llego a dar un zape — ¿Cómo se me pudo olvidar? ¡Ah!

— ¡¿Es tu cumpleaños, Levi?! -decían algunos niños, acercándose a él y hasta rodearle en un circulo. — ¡¿Por qué no nos dijiste nada?! ¡Naciste en Navidad, que afortunado!

Reprochan y halagan varios niños en el interior.

Rayos, es tarde para pedirles a las mamás hacer un pastel, ¿no?

¡Ya estaba por ser la maldita hora de la llegada de papanoel!

De hecho, estos niños están despiertos para esperarle ¡Ahh!

— Es que Levisin es muy ermitaño, ¿no Enanin? -lo justificaba ella y puso una de sus manos sobre su hombro.

—Deja de llamarme, por nombres raros -reprocha Levi apartando la mano y luego se pone de pie para abordar al resto

— SI, es mi cumpleaños -dijo al avanzar un paso con la mano en los bolsillos — ¿Y Qué fortuna? ¿"Qué pasa" con eso?

Reclama, algunos niños se impresionan por su tono hostil al hablar y otro dicen: Pues, te hubiéramos traído algo ...

— Un regalo -decía una niña de cabello anaranjado. Es Petra.

—No necesito esas mierdas. -Levi aprieta la mandíbula al hablar y se aparta de todos, encaminando su mirada aa la salida.

-...¡Oh! Dijo una mala-palabra-Ghah! -se muerde la lengua un niño.

—No digas eso, Enanin -dice Zoe al dar una la palmada, pero Levi les da la espalda a todos.

—No yo t···

—Todos merecen un regalo, en su cumpleaños -objetiva el Rubio, Erwin y Levi lo ve con gran molestia.

— Y tú, ¿me lo darás? No me hagas reír, Smith -gruñe Levi y ahora ve a los demás — Pueden seguir jugando aquí...

Levi se saco el gorro de navidad y lo bota al suelo

—Sigan jugando a "Ser felices y pasarla bien", ¡No participare en esta estupidez!

—Levi, no quisimos decir qu···

— ¡¿DECIR QUE?! -grito — ¡¿Qué soy diferente?! ¡¿QUÉ me tienen lastima acaso?!

Todos los niños se ven asustados, incluso algunos retroceden y se escapan. Yo seguía detrás de la pared de la cocina, era una suerte que la mayoría de los padres estaban afuera jugando en la nieve y yo era el único adulto aquí, encargado de cuidar a los niños que estaban escribiendo cartas y no salieron.

— ¡No necesito su maldita piedad! ¡Yo me largo! -venta afuera tras decirlo.

— Levi, ¡Espera! -dice Hanji y yo me golpeo la nuca contra la pared, habiéndolo escuchado todo.

Sin duda alguna, Levi... odia su cumpleaños. Mi mente toma en cuenta tres cosas, antes de hacerme la pregunta.

No me tengas lastima...

Esos ojos furiosos y acuosos cuando lo dice.

Tal vez "ni conozca el concepto de diversión", Eren

Ese tono de melancolía al admitir que, su vida no había sido prospera.

¿Regalos? Yo no necesito esas mierdas... Ja, al final nada de eso te sirve para sobrevivir

Ese dolor que seguro tiene tatuado en el alma y la ira que le provoca, haciendo temblar a su pequeño cuerpo.

Me quedo triste y pensativo. A todas estas... ¿Qué podría darle yo? ¿Cómo podía sanar cada una de esas heridas?

¿Cuál sería... el Regalo perfecto para Levi?

—: No, señora Zakarius... No soy tan buen padre. -dije al cubrir mi rostro con una mano.

.

[Levi narra]

Cumpleaños, festejar, diversión... Ninguno de esos términos me era familiar ¡Y ninguno me interesaba!

Camino sin rumbo por la nieve, apartaba a patadas a esos pequeños bultos a mi paso mientas observo las luces de la cuidad a los lejos. Todos esos idiota fueron al festival navideño allá después de cenar. El maldito reflejo de la luna contra el agua del lago, las sombras de los arboles deshojas a mi paso y esa brisa que aun chocaba contra mis cachetes.

¿Por qué la vida se empeña en recordarme cosas que quiero olvidar?

¿Por qué me quiere enseñar a sonreír cuando nunca lo intente?

Aprieto el paso al correr por la nieve, otra vez... solo.

.

Después de un par minutos me encontré con Hanji y algunos niños, me pasó mi chompa y caminamos por el lago, deciden jugar conmigo bolas de nieve. Me extraña que Eren no estuviera con ellos, pero Hanji me dice que estaba acostando a unos niños en la cabaña. Solo me abrazo a la chompa y cuando viene la maestra y demás, les digo que estaré un rato aquí. Hanji se queda un poco conmigo, bosteza y le da sueño y la empujo para que se largue a dormir con sus padres y los demás, pero me dice: No quiero dejarte solo .

—Crees que estaré solo .mofe entre dientes y me encogí de hombros — Sin duda que Eren vendrá a buscarme en breve, largo.

Ella camina y luego se gira a verme:

—Levi... -me dice al verme arrodillado en la nieve, pero viendo las estrellas reflejadas en el lago.

— ¿Qué quieres?

—Lo siento, no debí decirte eso. -Aunque sé a que se refería y no iba a preguntar porque se disculpaba, ella simplemente dijo: Fui muy cruel y desconsiderada, perdóname.

— Yo no···

—No hace falta que lo digas, ¡Ya lo sé también! -me dice y me saca la lengua — Ven pronto, ¡o le diré a Eren que sigue llorando, porque papanoel te dio carbón y no tu regalo!

—¡Desgraciada! -le lanzo una bola de nieve, pero no le llega y me reí al ver lo mal que corre a la cabaña. — Idiota.

Solté con media sonrisa y luego decidí regresar a la cabaña antes, de que Eren se vuelva loco e intente salir a buscarme en trineo. Entró como si nada, el escándalo frente a la chimenea a cesado... la mayoría de la gente debe estar en sus camas y durmiendo. Me quito la chaqueta empapada de nieve y voy dejándola a un costado.

De seguro, están dormidos esperando que el gordo vestido de rojo entre, se coma sus galletas y les deje sus regalos bajo ese árbol adornado por velas.

— Realmente, era estúpido creer eso. .. - musito al detenerme en medio de la sala entre abierta, donde está el árbol con luces encendidas y algo leves, ya que son las únicas luces prendida en la cabaña.

Era estúpido... pensar que yo tuve la misma inicua idea.

Pensar que me la pase noches enteras frente a ese estúpido árbol, sentado, abrazando mis rodillas y viendo la nieve caer a mí alrededor. Apretando tan fuerte, cruzando los dedos con desesperación y pensando que de esa forma, de ninguna manera. Santa NO podría negarse a escuchar mi pedido.

Rogando que me saque de la miseria...

Rogando que mi madre volviera...

Rogando que la vida se volviera más justa y alguien... me gustaría adoptar.

Cierro los ojos recodando ese recuerdo y abro las puertas de la sala principal, voy adentrándome paso a paso y pisando la alfombra. Mis pasos tambalearon después de quitarme las botas de nieve, pero poco a poco avanzo y tiemblo ante la repetición de está situación... El árbol armado de mis compañeros era muy parecido al del orfanato, de igual forma fue hecho por chiquillos. Era increíble lo hipnotizado que, me tenía esas luces aún cuando me negué a verlas de nuevo... Esas luces pequeñas y en montones iluminaban una esquina de la habitación a oscuras, con esos pequeños foquillos de colores sobre unas hojas insuficientes y secas.. .contra mi voluntad llego hasta estar frente a él, nuevamente.

No lo toco, solo extiendo mi mano en su dirección y voy sintiendo el mismo calor que irradian sus luces... en la punta de mis dedos sin guantes y al igual que de pequeño. Me siento en el suelo, abrazo mis rodillas y miro fijamente la punta de una estrella... Esa estrella que puse hace no más de 4 horas, en los hombros de alguien más y espero.

¡Estoy esperando ilusamente un milagro!

[Eren narra]

Salgo de mi habitación encontrando una luz que sale de las puertas de la sala hacia el pasillo. Cogiendo una manta del armario voy saliendo, camino descalzo por el pasillo de madera hasta estar frente a esa puerta y ahí estaba él. Levi regreso, me quede en la puerta entre abierta... entro sin cuido y avanzando unos dos pasos halle la chaqueta de Levi. Como descubro al tocarla, estaba mojada. La dejo sobre el respaldo del sillón y voy cubriendo con una manta y un objeto envuelto.

No hago ruido y estoy adentrándome en la sala, más al fondo y en una esquina me encuentro con Levi. Está arrodillado junto al árbol, que hace medio hora dijo que detestaba. Parte de los mechones traseros de su espalda chocan contra su cuello y observa claramente que tiene la mirada fija y perdida en la punta del árbol.

... A Levi, le gustan las luces del árbol de navidad...

Recuerdo lo que me dijo Celice y avanzo otro paso, descubro entonces que sus manos están alrededor de sus rodillas y parte de su cuerpo, se abrazaba a sí mismo ya mi parecer lloraba. No lo veía, pero podía saberlo. Este silencio significaba eso.

Ciertamente quise correr tras él, desde el momento en que se fue y abrazarlo, pero sabia que Levi me rechazaría si lo hacia. Esa mirada que les dedico y esas palabras, era pedir ser asesinado. Aún así, yo iba a ir... Pero Hanji Zoe me detuvo y dijo; Déjame ir por Levi... Es mi culpa que se sienta mal, te prometo que lo convenceré de volver aquí . Y así fue, tal como dijo.. Levi regresó y yo, lo estaba esperando aquí. Pues también tengo algo de culpa y debo decir.

— Levi -lo llamo con cuidado, al pronunciar con lentitud su nombre. Mi voz repentina lo altera un poco, pero no lo sorprende. Sabía que estaba aquí desde que avance los tres primeros pasos, estaba seguro...así es él.

— ¿Qué haces aquí, Jaeger? -me pregunta y se va levantando con rapidez y limpia cualquier rastro de lágrimas o dolor en su rostro. — No deberías estar durmiendo ya...

—¿Cómo puedo dormir sin ti? -dije al encogerme de hombros en ese silencio incomodo que me da por respuesta.

—... -Espero y espero, a que Levi se dé la vuelta y me vea para hablar. No lo hace, por lo que debería empezar a hablar yo.

— Tengo un presente para ti, Levi. -le voy diciendo con suavidad — ...Un regalo, uno muy especial

Enfatizo el final, de hecho... me costó mucho de mi, conseguirlo.

— ¿Regalo? -dice y su rostro parece fundido al principio, luego se vuelve duro y frio, como el mármol.

—Si, un regalo de cumpleaños para ti -Asegure y este se dedico a verme con molestia.

— Ja... Sabes que era lo que "tenía yo", de regalo de cumpleaños -habla con mofa y cinismo — ...En vez de darme esas cajas de colores con listones, me daban otra cosa... ¿Lo quieres sable, Eren?

Avanza un paso hacia mí, contorneando ligeramente el cuerpo y con un total tono de total burla en su voz. Levi comienza a remangarse los mangas. No entendí lo que quería hacer con eso, hasta que me lo muestra y soy capaz de verlo, claramente. Cada una de esas marcas, está grabada en su piel.

— Lo ves... -me pide y acerca sus brazos, veo las marcas y cicatrices por cada centímetro de piel arriba de sus muñecas — ...Cada una de ellas, fue hecha en mi cumpleaños. Es un excelente recuerdo de este, ¿no lo crees?

Escucharlo decir eso, solo me provoca tristeza y gran dolor. Un nudo grande en la garanta, que no sé como deshacer.

— Estos regalos duran más que, uno de esos juguetes de plástico y son imborrables. -me comenta y lo veo sin expresión alguna en mi rostro.

Imborrables ...

Exhala ante lo que dijo.

Jum, y aquí está ...

La razón que tanto tiempo. Por esto... -dirijo mi mirada a su piel estirada y marcada... Por eso Levi, es tan desconfiado.

Por esto Levi, odia su cumpleaños .

Por esto tiene... tanto miedo de amar .

—... -Cerré los ojos, quieto frente a él. Asimilando está relevación con dolor... y no entiendo porqué, también llego a sentir culpa de saber que:

Las personas, en las que a confiado... solo le han lastimado .

— ¿Puedo hacerte uno, también? -pregunto tras pesarlo unos segundos, un largo silencio que parecia eterno para mi. Levi se va subiendo aún más las mangas de su camiseta.

— Claro, dale... -me anima y extiende su mano — Creo que ahí tengo espacio.

Se me burla cuando tengo su brazo entre mis dedos. Remarco con la punta de mis yemas una o dos de las cicatrices anteriores mientras Levi me está viendo.

— No, no es esa clase de cicatriz. -le voy explicando —...Es otra, una cicatriz que marca más profundo que en la piel.

— No sé qué está tramando, pero yo no voy a... -Lo abrazó sin más tardanza, jalando a su pequeño cuerpo hacia mi pecho y donde el mismo encuentra refugio ahora. Donde sé que, esto es lo que quería desde hace mucho tiempo.

— ¿Qué... qué haces? -me pregunta tras un momento de incredulidad. No me separe de inmediato, pues le agrada mi contacto.

— Dejándote de una cicatriz...en tu alma -Le aclaro, cerrando los ojos y disfrutando del abrazo los más posibles. Entrelazando mis dedos al contorno de su espalda.

— Esto es una mera tontería, yo... -decía y lo interrumpo.

— ¿Lo escuchas, Levi? -continuó con los ojos cerrados, mis labios son los únicos que se mueven para hablar —... Escuchas a los profundos y redundantes, sonidos de mi corazón.

—Nada que no haya escuchado antes... -se jacta. Es una guerra muy dura, la que tengo que lidiar hasta atrapar a su corazón.

—Espera...Solo quédate quieto, un poco más... -le ruego — Estás cicatrices, tardan en hacerse.

Nos quedamos así unos segundos hasta que Levi decide separarse. Yo se lo permito, nunca he podido obligarlo a hacer nada y además hay algo que quiero darle.

—Te entiendo...más de lo que crees, Levi -digo y este me ve con rabia —Pero esto, no es razón para que···

— Tú que vas a entender, niño rico -me grita con la rabia encendida — ¡TÚ NO ENTIENDES NADA!

Me empuja con estas pequeñas manos en mi pecho. Yo fui elevando mis manos por detrás de su cabeza, para ir des-guantando mis manos cuando...

— Tú siempre vives en una cuna de oro, ¡tú nunca tuviste que robar o deber nada! -me dice con los ojos cerrados, agitado — ¡Nunca te falto nada!

— Lev··· -pronuncie al ver que mis pies se trastabillan con los fuertes empujones que me da, mandándome al suelo, a caer sentado mientras él gritaba:

— ¡ODIO A LA GENTE COMO TÚ, EREN! Odio a todos los idiotas que me miran menos, ¡solo porque tienen más que yo! -respira con fuerza — ¡Quieres compadecerte de mi! cuando no entiendes algo tan basico com···

Uno de mis guantes cayó contra su rostro y este lo cogió, luego giro a verme como me ponía de pie y se lo mostró al extender mis manos, terminando lo que él me dijo.

— ...algo tan básico como; Ocultar tus cicatrices estirando más tus mangas... o cubriéndolas con guantes ...

Veo que Levi me abre esos ojitos en ese rostro, ese rostro que me empieza a llorar cuando lo tome en mis manos.

— No te odies, Levi -le dijo a esos ojos, donde encontré toda una constelación — Puedes odiar a todos... A todo el mundo incluso a mi, pero, por favor... No te odies.

— E...ren -Lo abrazo de golpe y acariciando su cabeza con mis manos.

— Levi, escúchame -le pedí — No eres diferente. No para mí, tú y yo... somos iguales

— ¿Qué...tratas de hacerme? -dice Levi y yo le vuelvo a poner la oreja contra mi corazón.

— Lo oyes, escucha con atención... Quiero crearte un recuerdo y quizás sea el primero... -Abrió los ojos viendo abajo, a mi pecho contra el que descansaba la oreja.

—...El primero, pero es un recuerdo...uno en el que tú puedes darte cuenta que los Regalos que realmente importan, son repartidos porque salen del corazón. -hable y detuve mis manos — El mismo órgano que estás sintiendo latir en este instante... y el mismo que desea que tengas un Feliz cumpleaños.

—... -No hay respuesta de su parte, solo estremecimiento y su frente se arruga, oculta su rostro en mi abdomen.

— No es malo cumplir años, Levi -veo que negaba una y otra vez —Naciste porque alguien te esperaba, naciste para vivir...

— Eren, tú... tú me... -dijo y puse un dedo contra sus labios.

— Sí. Yo estoy feliz de que hayas nacido en este mundo, Levi -Limpie sus ojos y me fui apartando — Lo celebraré, siempre.. aún si tu ya no estás.

Se me queda mirando cuando digo: Este día no estará completo sin un obsequio para ti. Retrocedí hasta coger el objeto, ese que había dejado en el sofá.

— ...Toma. -le alcanzo la pequeña cajita.

Levi lo va cogiéndola con ambas manos, con algo de ansia y yo me pongo los guantes de nuevo. Levi va quitando con rapidez el papel mal envuelto de regalo y abriendo la caja para sacar un objeto dorado de su interior. Una llave de broce antigua, con un gravado extraño que rara vez la gente se pone a observar. El gravado de SNK en vertical. Desde la estrella de cuatro puntas cubiertas hasta el final de la herradura.

— ¿Qué es esto? -alza la pita negra hasta altura de su cabeza — ¿Me das la llave de tu casa ahora?

— No -sonrió — Esa llave, abre un lugar especial. Es importante, tal vez algún día de estos... Te lo muestre.

— ¿Por qué me lo das a mí? Si es tan importante, como dices... -me reta, voy acercándome a él.

— Porque tú... te has vuelto importante para mí, Levi. -la recogí de sus manos y se lo voy poniendo al contorno de su cuello —...Y quisiera que; me guardes este secreto.

Levi la toma entre sus manos al mirarla en su cuello y ver que lo tenia colgado.

— No te cansas de jugar con los sentimientos, ¿no Eren? -me dice - Siempre llegas a hacerme caer en una de tus trampas.

Levi va retorciendo la llave en sus manos hasta cerrarla en un puño.

— No es un tranvía...

— Calla, es suficiente. -me dice — Esto es lindo...Se ha vuelto mi mayor tesoro, a partir de este instante.

— Le-vi -lloriqueo y lo abrazo una vez más, sabiendo que trata de cargar no solo con su dolor solo de nuevo, sino también con el mío.

—...Ya no estarás más solo ¡En tu próxima navidad, Levi! -le digo viendo que aun tiembla.

— Cállate -me reprende apenas, esta vez abrazándome por la cintura y hundiendo la cabeza en mi abdomen. Ocultando esas lagrimas que no quiere que viera nadie, excepto yo.

— Lo prometo, Levi -digo con una mano en su cabeza — No estarás solo en tu próximo cumpleaños, nunca más.

Con esas palabras sello el trato. Uno en el que ninguno de los dos está dispuesto a ceder al otro. Uno en que estaremos juntos, a pesar de que él otro no quiera.


EXTRA : ❄️🌿❄️ ~ Muérdago ~ ❄️🌿❄️

Voy recargando el pequeño cuerpo de mi hijo contra mi pecho, a pesar de lo grande y fuerte que se crea Levi, su cuerpo seguía siendo pequeño y débil niño de 9 años cumplidos y yo lo voy recostando en el sofá.

Lo dejando descansar con tranquilidad.

Sus respiraciones son lentas, pero constantes y cálidas. Le acomodando su cabello impidiendo qué esos mechones largos se metan en sus ojos y lo despierten.

Tras eso me voy levantando más en mi ascenso mi nuca golpea la punta de unas de las ramas de muérdago, estaban colgando mal puestas en el candelabro. Sentí como mi corazón por un instante algo de agradecimiento a la persona que lo puso ahí y al mismo tiempo, sentí un estremecimiento que me calaba por dentro, por lo siguiente que haría y por la nostálgica tradición.

Levanto con mis manos sus mechones de la frente. Este pequeño, pero grandioso niño... Me ha comenzado a dar fuerzas para vivir, nuevamente soñar... Incluso hasta creo que me ha curado las cicatrices del Alma.

Me inclino de nuevo a él y beso su frente con calma.

— Feliz Cumpleaños, Mi Levi... -le susurro antes de verlo dormir, esta vez con una sonrisa en su rostro durmiente. Me estoy por dar la vuelta y es cuando veo mi mano derecho sujeta por su manito.

—...Quédate, por favor... -veo que murmura en sus sueños, a pesar de que le llamo no me responde y solo repite eso. Jum, cuando estoy por soltarme dados;

— ...Pa-pá.

Mis ojos temblaron y me puse la mano libre a la boca.

Levi, yo... Levi me dijo...

— Por supuesto que si, mi querido... Hijo.

No pude negarme y al poco tiempo, ya estaba dentro de un sofá y durmiendo a su lado.


¡AHHHH! CTM! BESO Levi! Admito, que iba a ponerle "Papi", pero muy perverso.. ya me salía este niño...Y como decía:

Este capítulo es muy especial por el cumpleaños de Levi. Lose, no es Navidad todavía, pero acá en Bolivia ya está Nevando! (Mentira, aquí no nieva TT) Pero si está haciendo un frio de cuernos, y eso me hizo pensar en cuanto me congelo en navidad, jefe.. Y ya saben relacionar navidad con Levi, es de menos de dos minutos. También fue por el hecho de que No me gusto como deje en anterior cap. Espero que este lo compense. ¡Dejen comentarios!

Las quiero, besos, se me cuidan. Adiós

Nanariko-chan.