FANFIC : Tienes Mi Corazon
Capítulo 13 : Secreto Oculto -Parte 1: Bajo Llave.
[Levi narra]
— Levi, Rápido... Despierta -unas manos van moviendo mis hombros — Tienes que verlo...
Me comenta Eren y al momento siguiente de decirlo yo respondo.
— Haa, ¿Qué quieres? y... A esta hora es... temprano -bostezo al preguntar. Pues si, sé que es MUY temprano y quiero seguir durmiendo.
— Cámbiate y baja a la cocina -dijo y va alejando su rostro de mi persona, dejando que esa sombra se apartará y creí que me dejaría en paz tambien, pero va abriendo las cortinas para que la luz de sol choque contra mi rostro y yo me despertará con esta, como él no pudiera hacerlo.
No le funciona porque sigo igual de dormido, Eren termina por irse y cierra la puerta. Respiro un largo trago de aire y con el rostro aún en la almohada blanca, pero tras un largo silencio y el calor del sol en la mejilla abro los ojos. Era molesto y puse una mano contra el rostro, topándome así de la luz del sol.
— Más vale que... Valga la pena, Jeager -murmuro y voy sentándome en la cama, con el cabello desordenado y los ojos algo hinchados, con ligeras marcas de orejas negra en el reborde de mis ojos.
Voy bajando de la cama y restregando mis ojos al avanzar hacia el baño. Bostezo, repaso la hora del reloj en muñeca, olvide sacarme el reloj y eran: 5:15 am. Si Eren me hacía levantarme a esa hora. Repito, más le valía que fuera muy, pero muy importante. Después de unos minutos, estoy bajando la escaleras un paso a la vez para que se note mi flojera. Traía puesto la piyama rojo magenta y de bordes dorados que hice comprar a Eren, hace casi dos años atrás.
He pasado junto a Eren...Cada festividad, actividad del instituto o cumpleaños con Eren desde hace un año, en que me hizo la promesa cursi de "estar siempre conmigo" e incluso ahora, en el inicio de un nuevo año escolar, lo cumple bien. Para no hacer el cuento muy largo y resumir. Yo, Levi... ya se nadar, aprobé los dos primeros curso de alemán co el segundo curso. Tengo un celular smart, porque obligue a Eren a comprarme junto con una laptop. Ah y los dos años que han pasado estuve en los Concursos de Raqueta anual, pero este año nuevo me saldré del equipo para estudiar más... También pase mi cumpleaños anterior con Eren, me llevo a ver "Santa" y casi lo dejo sin dientes, también me alegra informar que he crecido como 10 centímetros de alto desde la última vez. Si, así es... Tengo 148 cm, ¡toma eso viejo de mierda! Toma eso profesora de mierda que dijo que no crecería de 7 cm al año, toma eso niño de mierda del cuál olvide el nombre y me dijo "pequeño enano" el otro año, toma eso Loca Hanji zoe por burlarte de mi todo los días de clases y ¡Toma eso, estúpido Eren! La leche de vaca todos los días en el desayuno, ¡si funciona!
Bostezo de nuevo, abriendo completamente la boca recién cepillaba esta vez y aunque no estoy tan peinado, de hecho me despeino más al revolverme el cabello con la mano y terminar de bajar la escaleras. Como lo imagino Eren se encuentra en medio de la sala, esta de lado a la mesa del comedor, a unos cuantos pasos del pie de las escaleras, de donde yo me encuentro. Está de pie y en sus pies, descubrí el estuche con la forma del instrumento de forro rojo, lo más acolchado posible. Lleno de varios compartimentos para la almohadilla, la vara del arco y el juego de cuerdas limpias, las crines del arco levemente distendidos, así como un bolsillo para partituras. Mm... El estuche del instrumento se encontraba abierto y podía ver un violín radiante de arce flameado, cuerdas de un hilo de acero y logre distinguir el de oro, en la cuerda Mí sobre el puente y perfectamente alineado al borde superior de este, dándole así el alma al violín. Sé toda esta mierda por las clases de música a la que Eren me ha insistido ir desde el año pasado, ufff. Si, si también pude diferenciar lo tiesas, firmes y elevadas que se veían las cuerdas a unos cuantos milímetros del diapasón. Difería con cantidad de las vueltas en la clavija de varias cuerdas, pero Eren lo sostenía en sus manos y asumía que el violín ya estaba perfectamente afinado. Puedo darme cuenta de lo especial del violín Cremona que tiene en las manos, ya que y como repito ¡Eren ha insistido en las clases de música desde hace meses!
— Mira, lo que te compre... -me muestra el instrumento y lo va elevando un poco en manos, con un rostro lleno de alegría.
— Un violín -digo, sonando con algo de sarcasmo —...Me despertaste a las cinco y cuarto de la mañana para enseñarme un violín, Eren.
Me asiente y va ignorando por completo mi tono de reproche.
— Claro que si, Levi. Este será el regalo de Cumple, que te debo. -me contesta al sostener el mango del violín por las cuerdas y la base. — Sé que no te gusto mucho el que te di
—No tenias que molestar, en serio... Gracias por recordarlo y todo -dije con una mano en la sien. De verdad, no sé que hacer cuando Eren se pone tan amable de pronto.
—No es nada, Levi... -me dice, pero sin duda que este violín costo una fortuna y tiene esa pinta, dioses.
—Eren, yo...
Empezaba a buscar una manera de decir que no es necesario que me llene de cosas, con lo que me dio y me da, es suficiente. Tengo un techo donde dormir, una comida cada día al regreso a casa, un armario lleno de ropa, una mochila llena de libros, un celular último modelo, unas extravagancias que Eren me costea cada cierto tiempo y ahora se pone a darme regalos cada vez más costosos, ¡Eren quiere que venda mi alma para terminar de pagarle en más de tres vidas, no?! Pero lo que sea que estaba por decir, es interrumpido por su alegre voz, comunicando:
— ...Me entere ayer por la noche, de que en Febrero del otro año por fin se abrirán las nuevas aulas de música extra en la academia de Talentos -me relata con afán — No te preocupes, Levi... Ya no estarás en los campeonatos de raqueta, por lo que como estudiante de primer año de secundaria puedes entrar con una solicitud de ingreso
¿Cómo sabe que no quiero estar en el campeonato?
¡Me está espiando o..
—...Ya llene tu solicitud de ingreso, ahora si podrás tocar ahí y formar bandas con tus amigos para...
Eren seguía hablando, pero su vista seguía enfocándose en el violín y tratando al mismo tiempo de convencerme de todo esta locura... mientras a mi me quiere dar un mini infarto, que primero se manifiesta con un tick en mi ojo derecho.
— Vamos, dime... Levi, ¿no te fascinaría tocarlo? -me alienta y lo miro fijo, unos segundos hacia su rostro y persona. No encuentro ni un indicio de duda en él, pero si encontré varios grados de locura, ¿Iba enserio con lo de verme tocar el violín?
—Eren, yo no sé si···
— ¡Recuerdas que te prometí que te enseñaría a hacerlo! -me dice de pronto, sin dejarme responder.
—...! -Me quedo con la mano levantada y en el aire, mientras Eren habla y habla.
—Mira, está es la Sol, Re, La y Mi, pero si las presionas así sale...
Lo veía con el violín y observando la cuerdas de distintos colores. Las había numerado y pintó sobre el diapasón y el mango para que pudiera diferenciar cual era cual, todo en afán de que las tocará con las yemas casi pellizcándole, tal como me paso a explicar antes. Curiosamente hablar de este tema, siempre provoca una sonrisa algo extraña y desconocida para mí, en el rostro de Eren.
— ¿Qué dices, Levi? -habla — Hum, Sí, ¿lo harás? ¡Anímate! ¡Yo te enseñaré todo lo básico, tal y como te lo prometí antes!
— Y vienes a los cumplir tus promesas dos años después, Eren -Digo fatídico y avanzo el último paso, descendiendo por completo y pisando el parquet encerado con mis pantuflas.
— je, je. No seas así de malo...-comenta al rascarse la cabeza con una mano — Tócalo, por favor
Paso a suplicar y se acerca a mí con el instrumento. No negare que se ha esforzado en esta "propuesta". Termina colocando el violín sobre mis manos, depositándolo con respeto y amor. Dirijo la mirada de su rostro a hacia el violín. Al parecer Eren, si va totalmente, enserio con esto.
—Lo haré, pero no te ilusiones -sentencie, Eren es muy fantasioso y esos malditos ojos de cachorro tambien le eran muy útiles ahora. Suspiro, en algún punto tengo temor de rechazarlo y enterarme que Eren estuvo ahorrando para comprarme esta cosa.
— ¡Claro que no! PERO Ya verás, Levi -dice alcanzándome el arco en la mano derecha, lo tomo y veo que se voltea ilusionado.
— ... Lo genial que serás tocando el violín. -va dándome la espalda mientras yo colocó la cerda contra las cuerdas. — Sin duda alguna tú serás la estrella de show, No ¡Del mismo instituto! Levi, el violinista... ajaja Si, brillaras en el escenario al tocarlo...
Eren adulaba y va haciendo un letrero invisible con las manos, pero es interrumpido por el sonido de MI violín.
— Track~... Track~... -saco chirridos horribles al rosar la cuerda con el primer contacto de la tercera cuerda. Eren se gira hacia mí al escuchar el sonido que saque.
— Mm... -Se pone la mano en el mentón, algo pensativo y serio. EH?! Era la primera vez que detectaba algún error por mi parte y que alguien se pusiera a reflexionar sobre ese hecho tanto tiempo, que resulta incomodo. Eren entrecierra los ojos y va aparentando una mirada tan calculadora.
—... -Lo llego a mirar con impaciencia por su respuesta y apunto de decir: Oye, pero escucho su respuesta.
— Hhum, Levi... Será mejor que te pongas a practicar.
Sale por fin de su cabeza y solo me dice eso. Idiota, quitó la cerda de las cuerdas y la voy colocándola en el estuche de nuevo.
BIEN. Esto sería un tema para otro día, no lo pienso tocar hasta el inicio de clases en un dos meses más.
— ...Practicarás el violín al menos unas 3 horas diarias, después de la escuela a partir de hoy -condeno Eren yendo a la cocina mientras yo me quitaba el mentón del violín, con un:
— ¡¿Qué?! -Me gire a verlo y me exalte en un paso adelante al mismo tiempo, con el instrumento en manos.
.
[Unos meses más tarde - Instituto Resumburg]
Después de ese día, Eren me obligo a llevar el maldito violín a cada clase en instituto hasta que lograse sacar una mejor nota de la que reproduje ese día. No tenía idea de porque razón le hará tan indispensable que YO aprendiera a tocar. En lo personal no me interesaba, pero esa sonrisa que descubría en su rostro cada vez que me veía ensayar, no tenía precio.
Eren era una persona misteriosa, a pesar de que no lo aparentará con esa sonrisa.
Hoy por ejemplo estoy a final de mes septiembre, lo que significa una etapa dura. Con exámenes y aun así, cargo el estorbo musical en mi espalda y estoy agradablemente obligado a pasar clases de música, ¡como una actividad extra!
— Levi, por favor... Por favor; Di que Si -me jaloneaba Zoe de uno de mis brazos.
— No. -le doy mi respuesta inmediato. Ella continua con sus jaloneos mientras yo estoy de brazos cruzados en la silla, sentado a unos cuantos metros del piano y en el centro del aula de música.
— Por favor, di que Sí... -jaloneaba mi manga — Di que te nos unirás al cuarteto de Erwin, yo y Mike... Anímate, será divertido ¡Dale, gruñón~!
Me canta al volver a jalar mi brazo, pero esta vez casi sacándome de la silla.
— Dije no. -vuelvo acomodarme en la silla. — : N-O, ¿Qué no comprendes?
— ¡NO! -grita en protesta, pataleando o taconeando, ya que no sé porque se pone zapatos de tacón recientemente. Maldita. — ¡Tienes que poder, Levi!
Mi mirada continúa sin ceder.
— Hanji, déjalo -dice Erwin, yo lo miro — ...Si Levi no quiere tocar, no debes obligarlo
Una sonrisa brilla en mi rostro.
— Ah, Erwin ¡¿Por qué lo apoyas?! -le reprende ella y yo me levanto colgando el violín en mi hombro. Ya había tenido suficiente de música, clases y propuestas de banda. — ¡Levi! ¡No te escapes! ¡Tienes que aceptar!
Me gritaba al verme muy cerca de la puerta, yo sigo avanzando.
— Bye, bye... Zoe -le muevo mi mano alejándome y abriendo la perrilla del lugar para salir de este manicomio.
— ¡Ah! Perdí a la estrella de mi banda, no puede ser -Suspira ella rendida y dramática — ...Que desgracia de los cielos ocurre hoy, pensé que Levi que aceptaría después de saber su rareza musical con el violín, que desgracia.
Menciona y me detengo, cerrando la puerta que abrí.
— ¿De qué rayos hablas? -giro la cabeza en su dirección. La pelirrojito de Zoe me mueve las cejas arriba. Sabe que ha llamado mi atención con esas mentiras — Dilo rápido, Zoe.
—No sabes de tus raíces, Levi -farfulla — Que pena das
Comentó en mi retorno a su lado, algo que la satisface ya que dibuja esa sonrisa pícara al acomodarse los lentes.
— ¿De cuál rareza musical hablas, Hanji Zoe?
— Si, ¿Cuál rareza? -dice Erwin con la guitarra en la manos — ...Si Levi toca fatal su violín
Lo miro mal, a penas acaba su comentario fuera de lugar. No tenia que comentarlo. Llevo meses practicando y aun así no me sale una canción y solo puedo con las más básicas, aparte de que eso no fue suficiente humillación al parecer. YA QUE cuando Hanji se entero, y lo digo así porque estaba seguro de que Eren le soplo que iba a ir a clases privadas en la escuela de Talentos Musicales para mejorar mis notas el otro año, pero ella arrastró a Mike y Erwin apuntarse con esta a MI misma clase de música. Si, hurra. La muy maldita me lleva acosando en el instituto y me ira acosando más allá, pero ahora viene diciendo estás locuras de que "tengo el don" para la música, ¡Ja! Yo no soy músico, hago esto por Eren que es distinto. Aunque claro, que eso no lo iba a comentar y solo gruño diciendo:
— Cállate, cejón... -frunzo el ceño — A ti tampoco te sale ninguna nota
Me pongo de brazos cruzados y termino mirando mal a Zoe.
— ¿Y bien? Hablaras, ¿o no? ¿Qué es esa Mierda de "mi rareza musical"? -solté haciendo conejitos con los dedos.
— Pues tu padre, Levisin, ¿Qué más va a ser? -me dice eso y se va encogiéndose de hombros. Hanji Zoe pensaba, como casi todos en el instituto que soy hijo biológico de Eren y esto era algo que un hijo sabría naturalmente. Nunca me tome la libertad de explicarle que era adoptado, la verdad tampoco venia al caso. A mi no me molestaba y Eren solo parece querer declarar a todos que, él muy idiota es mi padre realmente.
— ¿Qué tiene que ver Eren en todo esto?
— ¡No lo sabes! -chilla y sigue mirándome de esa extraña manera y con asombro. Yo también la veo, pero con una mirada de pocos amigos. Si sabía algo, era hora de que escupa todo. — ¿Cómo no lo sabes? Es imposible, es un prodigio, es famoso, es un ex-
— HABLA YA
— ¡Eren es un Violinista! ¡Él más famoso violinista de toda esa escuela, Levi!
Me revela y por un momento, el mundo se detiene, de hecho... hago caer el sujetador de mi violín de mi hombro.
— ¿Qué... dijiste?
—Eren Jaeger, tu padre. Es un Violinista, Levi. Toca a las mil maravillas el violín, tanto que le llaman Las Manos Malditos del Demonio Musical -vuelve a repetir, pero estoy en shock que no puedo ni parpadear — Acabo primero en cada concurso que se ha dado en la escuela de arte en los últimos 20 años, hasta hizo conciertos a los 7 años ¡Lo vi todo los marcos de alumnado de la dirección! Es toda una leyenda ahí... Y creí que por ello tuviste interés en tocar el violín, ya sabes para saber si tú habías heredado algo, pero...
Mi mirada retoma su enfoque y se hace oscura, Hanji Zoe se acobarda del acto y grita. Intimidada por la rabia que contenía mis ojos al ver como se entrecierran y pasan a clavarse en ella.
— Mmm, así que eso era Eren... -digo para mi — Eres un violinista, después de todo y buscas que sigas tus estúpidos pasos...
Me pongo la mano en el mentón y mis labios se curvan arriba, tambien bajo la cejas en una V. Esta expresión es única y involuntaria en mi persona, tengo un gran gozo al punto de: Sonreír de oreja a oreja.
— Oye, Zoe -reclamo Erwin al ver que ella lo está empujando para atrás mientras retrocedía — No me jales la ropa...
— Hazte para atrás, Erwin. -le murmura con una mano en el hombro — Levi, está tramando algo muy malo...
Hablan a mis espaldas, seguro esta dándole una de sus locas teorías mientras se ponen a verme con un rostro más serio de lo normal en este asunto. Ambos retroceden paso a paso sin que me dé cuenta.
Eren es violinista... Y no me lo dijo, me mando hacer ridículas clases privadas cuando pudo darme clase todo el tiempo...
¡HA HA HA! Ahora, ya va a ver quien soy.
¡Me estuvo engañado todo este tiempo para ser su "hijito del talentoso", lo mataré!
Daba unos taconeos con el pie y bajaba el violín al suelo. Puedo entender mejor su actitud empecinada en la música al pedirme que tocará sin afán todas las malditas horas extra en casa, todos los malditos fines de semanas libre, de que cada maldito mes. Eren estuvo haciendo esto sin decirme nada por casi 6 meses enteros, pero más que enojarme tambien estoy intrigado, ¿Qué razón tenía Eren para ocultarme este hecho?
— Mm! -Exclamo al fruncir el ceño y voy meditando más al quitar la mano de mi mentón y descubrir el aula vacía. — ¿Hah?
¿A dónde se habían ido esos locos?
Camino unos cuantos pasos y voy buscándolos en el interior, pero solo encuentro el clavijero de la guitarra de Erwin colgada en el hombro de su silla. Los iba a matar, cuando escuchó rechinar sus escandalosos tennis Nice y el cabello alborotado de Zoe moverse de un lado a otro tras el Piano.
— ¡¿Qué diablos hacen ahí metidos?! -demando y camine frente a ellos, de brazos cruzados.
— ¡NADA~! -contestan ambos y van sacando la cabeza a cada lado.
.
[Eren narra]
Disfrute a la mar de bien el rostro lleno de incógnita de Levi por la mañana de ese día en diciembre, sin duda que le hizo bien distraer las manos. Aunque actualmente sigue tocando fatal y algo desafinado casi igual que hace un año, pero solo debía practicar un poco más y vería los resultados. Ya no solo podrá tocar música básica, un día haría su propia música.
— Eren... Eren...-me nombra mi amigo, pero yo estoy lejos de hacerle caso.
Por lo que decide rendirse mientras yo continúo visualizando a mi Levi en un traje negro, ahí... frente al escenario del instituto.
Con el pelo recogido en un moño trasero. Aquel violín flameado en madera de abeto y acre para el fondo del instrumento, con esa singularidad de mi ajuste en sus cuerdas. Poco a poco el salón tomaría asiento, el público esperaría a que elevara el instrumento a su mentón donde se apoya la barbilla contra el barbero, le compre uno justo y elegante para su medida. Levi iría teniendo una vista fija contra el puente y las cuerdas. Su mano izquierda tomaría su lugar en la cejilla del diapasón, en la parte superior cerca de la clavija y posando sus dedos con delicadeza en las cuerdas mientras que con la derecha sujetaría la nuez del arco. Tal vez daría un último vistazo al público, luego cierra los ojos y comenzaría deslizar las crines. La cerda de crines de caballo se rozarían tan finamente contra la cuerda Mi. Provocando un sonido agudo, pero dulce y anunciando que la melodía tomaría un rumbo melancólico, pero a la vez agradable al oído.
Ese sonido que un oído humano puede reconocer con práctica, dedicación y tiempo...
Mi sueño es interrumpido por un vibrar en mi bolsillo. Abro los ojos, dirigiendo la mano al bolsillo para contestar el teléfono de inmediato. Levi suele llamar siempre a mitad de algo, cuando está en apuros o debo recogerle de ensayo extra, por lo que con una voz algo soñolienta le contestó con un:
— Si, dime... -Escuche un ligero eco por el otro lado.
— Eren -dijo la persona de la línea y cuando me di cuenta su voz se oía cercana y muy definida para ser solo una llamada. Voy apartando la vista del celular y descubrí como Armin cortaba la llamada de su móvil, en lo que mi llamada terminaba.
— Oh, oh -Dije al guardar el móvil y prestar atención a la salida de amigos, que tenia con él. Lo había olvidado por completo. Armin me llamo esta tarde de febrero para hablar. Aparentemente su familia le estaba pidiendo ayuda para hacer un viajo al extranjero.
— Es increíble que contestes una llamada y no, a la persona que está frente a ti -reclama al guardar su celular en el bolsillo de su chaqueta.
— Lo siento, Armin -me disculpo mientras él me asiente. — No hay problema, ¿en serio?
Volví a preguntar cuando coge su taza de té.
—No es como si no te conociera, vives en las nubes -me dice —Además, también decidí que les daré mis ahorros a mis padres.
— Entiendo, supongo que es un viaje importante.
—Su aniversario, no es como si fuera mal hijo y no quisiera colaborar -me dice y eso me llego como una patada al hígado —Ah, no lo es lo que quis...
—Está bien, Armin -digo —De todas formas, es como dices... Mi padre sigue en lo mismo y mi madre es la única que me entiende, se acercará su cumpleaños en enero y pensare en darle algo lindo.
—Me alegro, ¿Y cómo te ha ido con tu hijo adoptivo?
—De las mil maravillas -digo con emoción —Puedes creer que acepto querer tocar el violín y lo hace fatal, ¡ajajaja! Pero me encanta ver que le pone empeño, mejorará si practica más... Lo volveré una estrella en la escuela, ya verás
Digo y levanto el dedo índice, como todo un profesor estricto y de hecho, lo era.
—AHAHAHAH, Pobre chico -dice Armin al escupir su té —De seguro lo torturas, pero ten cuidado... Ya sabes que...
— Lo sé, Armin y estoy bien con eso. -contesto rascándome la cabeza con la clásica mentira de un rostro sonriente. — No te preocupes.
.
- [ 5: 37 de la tarde] -
[Levi narra]:
— Eren, he regresado -digo abriendo la puerta y dejando la mochila a un lado del portal junto al instrumentó.
Era extraño que Eren no estuviera, por lo general se la pasaba la tarde aquí y siempre me recibía al llegar. Me limpie los pies y con tantas dudas planteadas en la cabeza, subo hacia mi habitación. Aún tenía algo de tarea de matemáticas para mañana, pero... Mis ojos giran de improviso a la alcoba de Eren, a mi lado y antes de entrar en la mía.
Ese extraño dato que me dio Zoe al inicio de la tarde, me hace pensar en "¿Cuánto en realidad conozco a Eren? " No necesitaba saber mucho. Eren, era un joven inmaduro de 20 años, demasiado amable y con tendencia actuar como un idiota. Al menos eso, he descubierto.
Ingreso en su alcoba y todo parece en orden, sus cosas están arregladas. No hay nada extraño sobre su despensa de ropa. Veo algo de desorden en sus libros, pero nada más. Me dirijo hacia la cama y encendiendo una de las lámparas, voy buscando en las cajas de su mesón de noche, si es esa mini mesa que esta a lado de la cama, pero no encuentro ninguna partitura u hojuelas para tocar.
Un músico las tendría, pero Eren parecía no serlo.
De hecho me preguntaba que hacía en su tiempo libre, jamás me imagine que sería maestro de música. Pensaba que era un ricachon que solo se compraba instrumentos caros y ya, aunque Eren dijo que me iba a enseñar a tocarlo, imaginar que fuera un "Prodigio" con el violín sin tener una sola partitura en casa, ¡es imposible! Rebuscó en todo lado, pero no encuentro nada. Salgo de su habitación sin mi meta cumplida.
Regresaba a mi cuarto, era suficiente de actuar como idiota por un día. Eren, no tiene nada raro y no es un músico. Esa idiota de Zoe, solo me tomo el pelo.
Regresé a mi alcoba por su baño. Había un pequeño pasadizo que llevaba al pasillo, pero cuando me aventuro por ahí me encuentro con otro cuarto, parecía un dormitorio. Este lugar siempre se mantuvo cerrado. Eren ni me lo había enseñado en el recorrido a este lugar la primera vez, pero como no le tome importancia ni me di cuenta de su existencia. Tal vez, ahí esconde algo.
Trato de girar la perilla más no se abre. Está cerrado. Eren mantenía un cuarto cerrado con llave, eso si era extraño en él.
— Levi -me llama su voz y salgo rápidamente de su alcoba por el pasillo normal y me lo encuentro subiendo el último escalón.
— ¿Qué haces, Levi? -Me dice y de pronto me mira extrañado de encontrarme saliendo de su habitación.
Lo veo a los ojos, hay una chispa extraña de inconformidad y molestia en su mirada. Creí que diría algo como: "Sabes que está prohibido entrar ahí", pero no. Eren se mantiene callado e inerte en mi delante, luego relaja el rostro mostrándome de nuevo una sonrisa comprensiva y juguetona.
Eren siempre ha sido una persona extraña, pero sumamente amable.
— Ven, Levi. Baja. -me dice con la mano — Voy a preparar tu café con leche.
Hago caso a su llamado y yo lo sigo.
.
Frente a la mesa en la cocina, yo sigo viéndolo más Eren veía la tele y al ver que no le quito el ojo, baja la taza y me sonríe, otra vez.
— Vaya, está vez si me ganaste al volver, ¿no Levi? -comenta entusiasta. — ¿Estuviste esperando mucho en casa?
Tu truco no funciona conmigo, Eren, pensaba. Estaba eludiendo el tema, era importante para él, eso era seguro y yo no olvidaría tan fácil.
— ¿Sucede algo, Levi? -me pregunta, pero sigo callado. Quiero que me diga que hay en ese cuarto. —Me estás poniendo algo nervioso.
Me revela y veo que se encoge de hombros. Eren usualmente al volver de clases me dice que practiquemos el violín, pero ahora ni toca el tema.
— ¿No vamos a practicar?
—Ah, claro. Primero termina tu café y empezamos -dice con otra sonrisa y me harte de este jueguito de evasivas.
— Eren, dime si es cierto lo que me dijo Zoe de ti -le hablo directo y al grano, sacando el tema y mi duda, sin tocar la taza de café.
— ¿Qué cosa te dijo, Levi? -pregunta realmente intrigado al tomar otro sorbo de su café. — Te tiene bastante estresado, ¿no?
— ¿Eres violinista profesional?
Su rostro de pronto cambia y baja la taza de café.
—Era. Hace tiempo. -dice y se levanta del sofá. Para Eren, esto parece ser... un tema muy delicado. Lo supe en cuanto vi tornarse sombrío parte de su rostro y solo contestar dos palabras a esa simple afirmación.
— Eren, vamos a prac-
— Ya es tarde. Upa, hora de dormir -me interrumpe diciendo eso y viendo su inexistente reloj en la mano equivocada. Camino a mi violín a su costado, pero llega antes y no deja que cogiera a tiempo el estuche. Lo cuelga en la pared — Hoy estoy muy cansado, mañana será
Excusa y va llevándose ambas tazas al fregadero, yo continuo en el sofá escuchando la televisión. Eren por su parte termina de enjuagar las tazas, lo miraba de rato en rato de reojo y sin decir nada. Esta limpiándose las manos descubiertas con la toalla luego pone una de sus manos, húmeda y fría contra mi nuca. A penas ahora me doy cuenta del dato que ignoraba, Eren desde cuando ha tenido las man···
Va besando parte de mi frente, al decir:
— Buenas noches, Levi -Llego a sentir parte de sus labios en la frente.
Eren había hecho costumbre en mí, que me diera ese beso de buenas noches. Lo hizo desde el primer día, en que estuve consiente de que viviría aquí. Lo hizo la primera noche que pase con él, en lo que ahora es mi alcoba. Lo hizo la noche antes de viajar a Francia... Lo hizo la noche en la que durmió a mi lado y se quedó cuidándome tras el incidente en la piscina
Y también lo hizo antes de ir al campamento y por supuesto, esa noche de víspera navideña en mi cumpleaños.
Ese gesto suyo para mí, eso hizo muy especial estos... últimos años y meses de convivir con él.
Mantengo la mirada baja, ya que no quiero toparme con esos ojos suyos que me siguen demostrando un cariño fraternal. Yo solo sigo sintiendo que... yo no merezco nada de esto. Nada de ese amor tan puro, que Eren me demuestra.
— Buenas noches, Eren -le contesto retomando el control de la tv en mis manos — ...Yo me quedaré terminando la tarea, y viendo la tele un rato
Le informó al cambiar de canal, a uno que veía de preferencia.
— Bien, bien -concuerda mientras va subiendo arriba con el estuche del violín en manos.
.
Para las 11:39 pm de la noche cierro el maldito libro de aritmética, junto con el cuadernillo extra para las tareas, por fin habiendo terminado todas las operaciones y oraciones correspondientes para el día de mañana. Llegando al sofá apago la tele, encuentro el móvil y lo enciendo para ver tres mensajes en este, todas de la misma persona.
La Loca (Hanji Zoe):
"Es urgente Levi, ¡CONTESTA!"
"¿Enano, Sabes cuál es la tarea de inglés?"
"Hiciste la tarea, me la pasas! 😁🙏
Pd: Ya Levi, METETE a la Banda"
¡Maldita cuatro ojos!
Aprieto levemente el móvil antes de enviar un mensaje y contestando a todas las operías que me mando, escribo.
Yo; (Levi): ➥
"No de te daré nada. Para eso tienes cerebro, úsalo Zoe"
Lo envía, pero al segundo siguiente recibo su respuesta. ¿Qué esa loca estaba en el Internet en vez de hacer su tarea? No se cómo demonios le permite su madre tener WiFi-Libre.
Zoe en alguna parte de su cama. Esta metida debajo de las sabanas, tecleando el celular táctil y robando todo el WiFi que puede del vecino, es como le envía mensajes a Levi.
La Loca (Hanji Zoe):
"Ya pues, Levicito~
Plis, dame la tarea.
Me contaran los dedos, como no saque buena nota este año :v"
Yo; (Levi):
"Tch. Pag: 38.
Oraciones conjugadas y verbo To be.
Es todo. Adiós."
Presione por última vez el botón enviar y luego lo apago. Bostezando unas tres veces después. Ham, sería mejor meterme en la cama antes que amanezca.
Voy subiendo las escaleras y cruzando el pasillo para abrir mi alcoba, pero sin poder evitar ver el cuarto de Eren. Estaba seguro que un secreto muy importante, se guardaba ahí.
Abro la puerta de mi alcoba. Encendiendo esa luz que opaca algo mi visión, pero distinguiendo la cama bien tendida por el fondo y también encontró el estuche del violín al pie de la cama.
Eren, pienso al instante.
Entro en mi habitación y voy cerrando la puerta. No importaba lo que fuera, yo llegaría a descubrir ese secreto... El secreto en el cuarto de Eren y que este mantiene bajo llave.
¿Qué tal? Les gusto el cap... El aumento de suspenso y misterio a la historia. (?) Planeo que tome un rumbo más delicado y romántico añadiéndole, algo de música.
Las quiero, Se me cuidan mucho, besotes!
✾ Nanariko-chan.
