FANFIC : Tienes Mi Corazon


Capítulo 17 : El violín de Eren


[Levi narra]

Desperté escuchando un apacible sonido, que acaricio mis oídos. Oigo tan bella sinfonía. Era un violín sin duda, el más bello y delicado sonido que escucharía jamás. Esa melodía se mete en mi cuarto y va dejando que su agonizante tonada me despierte, traiga mi consciencia a la vida otra vez. Despierte en mis recuerdos muy, muy lejanos. Me obliga a abrir los ojos para apreciar más la delicadeza de esas notas que rugían si, llenas de euforia, pasión y melancolía.

Me siento en la cama de golpe y abriendo los ojos, en un sobre salto.

¿Esa música?

Esas millas de voces que oía en ella, ¿De dónde venía?

Dejo las sabanas enredadas en la cama y comienzo a ponerme de pie. Camino no, corrí embriagado en su tonada. De pronto, sentí tanto el palpitar en el corazón...

Esa música, me está llamando... ¿Dónde está?

Salgo de la habitación con más rapidez, mi mano se ha clavado en el marco mientras que con la cabeza giro de un lado al otro, todo para poder descifrar de donde es... ¿Dónde estás?... ¡¿Quién está tocando ?!

Sé que es acá... El sonido sordo de un eco es producido por una de las paredes de está casa. En el camino mis pasos siguen buscándolo, pero ahora avanzan con calma, pues cierro los ojos y voy dejando que el oído me guie para encontrarlo, aparte que esa música me es muy adictiva.

Cuando la escuche lo suficientemente cerca es que termino bajando casi a saltos con rapidez las gradas, ¡estaba en la sala! Corrí sin pesarlo de nuevo, no podía pensar en escuchar el ruido sordo de presura en los escalones hasta llegar a la sala, pero antes de bajar el último escalón... me lo encontré.

Descubrí con la mirada atónita, a quién le pertenece esa melodía.

Es Eren...

Eren está...

¡Eren está tocando el violín!

Era imposible, aunque la respuesta más obvia al fin y al cabo. Solo vivimos Eren y yo en está casa, incluso me llego a insultar por pensar que... Alguien desconocido, otro violinista experto que no conozcamos venga a tocar a esta hora de la mañana y en nuestra plena sala, pero... Eren tocando el violín, era la opción más obvia y las más imposibles al mismo tiempo, ¿por qué? Sencillo, ¡Eren no toca mi violín! De hecho, hasta llegar a pensar que odiaba la palabra violín, ya que siempre se escaquea del tema cuando preguntó. Si, si... dijeron que Eren era un violinista y todo, pero ¡ERA! Tiempo pasado, ¡¿Por qué Eren había vuelto a tocar?! Y es más... ¡¿Por qué tocaba tan bien y nunca me enseño?!

Me encuentro con su figura de pie y de frente a los sillones, tiene los ojos cerrados y en sus manos SIN GUANTES que, descansan en un violín rojo. Eren toca con afán y sin detenerse.

Me quedo petrificado, en el escalan. Escuche desde el primer momento en que la sinfonía empiezo a vibrar en mis oídos, la melodía a llenar por completo en lugar que compartimos los dos en silencio. Lo veo todo, desde como toma el violín en sus manos con tanta experiencia y gran manejo al deslizar la cerda contra las cuerdas con pasión y estrujarme el corazón con una solo nota, hacerlo dudar y hasta hacerme temblar...

Quiero caer sentado hacia atrás, con una mano en el pecho y ponerme a llorar... ¡No es justo! Eren tiene un talento natural, una canción... es alguien que jamás podrá superar...

No dejo de observar cada detalle sin dejar de escuchar nada. Una y otra vez, sus mechones se arremeten contra su rostro, de un lado al otro, leves movimientos, pero indican que se esfuerza o que está perdido en el delirio que le ocasiona practicar tal pasión en su cuerpo.

— Eren... Mentiroso...

Veo una sonrisa tatuada en su rostro cada vez que sus manos suben y están por rosar su rostro, cuando se aleja de una nota y sus cejas se fruncen. Sus pestañas vibran al tener el sonido tan cerca. De un momento a otro, Eren mueve la boca tarareando la canción y dejándome creer que las notas que expresa son sus palabras. Habla a través de ese violín, me cuenta cosas y deja que yo lo interprete. Gotas de sudor resbalan por ambos costados de su frente, pero él no se detiene y continúa tocando. Lo comprendo, entonces. Él no toca para mí. No lo hace, porque me ves ahí. No sabe que lo escucho , pero lo veo y lo oigo sin parar. Apega más la mandíbula en el barbero, la música rebota en mi interior y no me deja pensar.

Lo veo, lo admiro. No toca para nadie, es para él . Disfruta haciendo la música, escuchando, cantando... Es su himno de guerra, su canción, su pelea.

Bruscamente jala la cerda, arriba y abajo. Una y otra vez. Con más fuerza, más rápido, más fino. Esa melodía, me taladra el corazón. Esa canción, me ha enamorado.

Mi mente canta embelesada, mi cuerpo quiere bailar y moverse, pero no lo hago, sigo quieto... observando.

Quiero cambiar de posición en una danza, esa peligrosa marcha de batalla. El estruendo es grande, pero mi mente ya está en otro mundo, grabando una batalla, mi cuerpo extraño el zumbido familiar de un despliegue del gas a mis costados. Mi cintura extraña, el artefacto alrededor de mi pelvis asegurando mi cadera. Extraño la sensación que me dejaba el peso de mis espadas en mis manos, esa brisa estrellándose contra mi rostro otra vez y sintiéndose libre al cursar el cielo. Atravesarlo en una figura difusa y dejar mi marca de paso sobre las nubes, en un rastro de humo.

Si, esa era una canción de pelea. Un himno de guerra, como ningún otro. La voluntad del fuerte. Ese anhelo de vivir. Ser libre. .. y gozar de la venganza limpiando la sangre, en mi espada. Sin querer había cerrado los ojos y me había dejado llevar por el recuerdo innato. Me había sumergido en la música, a tal punto que no sabía si estaba en este mundo, pero al abrirlos lo mire y Eren aún toca, sigue y sigue. No se detiene, me doy cuenta que también él se siente así, está peleando. Recordando, en su mente. Su recuerdo... debe ser más profundo de lo que parece, un par de lágrimas cursan su rostro mientras toca. Lo admiro con más cuidado entonces, vuelve al repríse que inicio hace momentos atrás... "Es el momento de recuperar los perdidos"canta la música. Eren, profundiza el tono y me taladra el corazón de esa forma, tanto que siento debilidad en mis rodillas y las quiero doblar. Busca desarme.

La canción lo dice, Él lo canta y yo lo oigo y repito.

— Pelea, pelea...

Una vez más las crines se aprietan contra las cuerdas, sacando el tono de rabia y haciéndomelo sentir.

— Aunque este sea un mundo de mierda, pelea...

Musito y canto al mismo tiempo, todo mientras quiero dar ese paso y lo veo, lo siento, mi corazón se acelera y ni siquiera me movido, ¿He peleado?

— ¿Debo pelear? -musitaba al escuchar la canción. Eren jala consecutivamente las cerdas, perfecciono el sonido de su rechinar. Quiere volverme loco. En mi pecho el corazón, comienza a doler. Llega ha ese punto, en lo que ya no sé qué más hacer que seguir escuchando y esperando.

—... ! - Eren termina la nota y con ella al mismo tiempo la canción. Mi corazón, explota exaltado.

Es él, me gritaba el alma. A quien siempre buscaste, es él.

Este sentimiento que me deja tan mal, tan bien, tan descompuesto.

—Eren... -pronuncia al sujetarme el pecho, pero este sigue tocando sin oírme, no se detiene por nada. Por alguna razon siento que, no terminara jamas. Eren quiere seguir peleando... SIEMPRE. Es lo que él ama hacer, lo entiendo.

—... -Cierro los ojos para disfrutar un poco más de aquel sentimiento de paz y libertad, pero cuando lo hago algo extraño pasa y es que lo escucho desafinar, ¡IMPOSIBLE! La pieza y la canción se interrumpe al mismo tiempo, dejando un sonido que gira alrededor e incómoda mis oídos.

Abro los ojos, para descubrir que otra vuelta estoy aquí y Eren se ha detenido. No por propia voluntad, ya que su rostro refleja contradicción y luego redención. Esa lágrima en su ojo, se termina de resbalar.

De pronto la mano izquierda, le tiembla. Cierra los ojos tratando de concentrase de nuevo, pero yo lo veo. Una enorme y gran cicatriz, que parte desde la palma de sus manos hasta casi llegar al codo... es alumbrada por la luz colándose de entre las cortinas de la sala, pero un momento... ¡Esa mano! ¡Eren siempre tiene oculta esa mano! La luz del sol contra su piel me revela esa respuesta que no puedo formular.

La mano... Eren tiene rota mano.

Por eso... por eso... Eren no toca. Ya NO puede tocar más... Y se limita ser profesor de letras y no enseñar. Sé perfectamente que Eren trabaja de suplente de dirección Hannes cuando este no viene a clases, ¡me obligo a toda una partitura e interpretarla! Me corrigió en casa y aún así me reprobó al tocarla en clases, pero... Eren no era estúpido, era parte del maldito coro de maestros de la escuela, ¡incluso en la junta de padres! Eren es el primer idiota encabezando la lista para hacer actividades recreativas, pero... Enseñar a tocar algo que tiene que el deber y derecho de compartir, ya no lo hace... Todo por no mostrar esa cicatriz. Eren, ya no es...

"Si, era violinista, pero fue hace mucho"

Lo siento, Eren

Forme la mano en un puño y quería golpear la pared. No debí decir nada ese día. No sabia que está era la razón, por la que ya no tocabas. Es porque, ya no... . No suena igual, ¿verdad?

La emoción está y sin duda que si, pero la melodía... ya no sale bien.

Lo se . Reniego y apretó los dientes al ver al suelo. Pude verlo, el rostro se contrae y hay dolor al tirar de la cerda, al pisar las cuerdas. Puedo saberlo, ¡lo veo! ¡No soy tan idiota!

Eren no puede tocar. Ya no, como antes.

Eren baja el violín de su hombro, yo apoyo el cuerpo contra la pared y subo la escalera para que no me vea, a su espalda. Voy regresando el pie que había alcanzado a entrar a la sala...tocando el suelo de madera, pero acabo regresándolo al escalón. Voy subiendo en completo silencio al ver que, Eren murmuraba cosas y guardaba el violín otra vez. Llegando a mi habitación, el encuentro tal como la deje y agacho la cabeza junto con una mirada decaída.

— Eren –nombro al recordar, esos ojos verde esmeralda, a punto de llorar.

En el momento siguiente, desplomo mi cuerpo contra la puerta y deslizándome hacia abajo. Voy a perder mi vista en el suelo.

— Lo conozco bien, Eren...no va a decirme nada. -golpe con un puño en la mano al costado de mi puerta — Sin importar que pregunte... Es más, ahora incluso... me duele preguntar por temor... a herirle más.

Mi mano se detiene al ver que algunas cosas del perchero de mi puerta se caen sobre mi cabeza a los costados de mis hombros, pero vuelvo a golpear.

—Mierda, mierda -reniego con ardor en los ojos — Perdí la oportunidad...hace tanto...

Me detengo. Ya que era verdad, hace dos años pude...decirle, preguntar, ¡incluso reclamar sobre el violín! Y perdí la oportunidad, por estúpido... y ahora...

El collar en el pecho me pesa y me lo arranco del golpe, para verlo en mi mano y fruncir las cejas aun más.

—...Ya no tengo derecho de preguntar -digo al apretar la mano en un puño. Ya guardo su secreto, ¡Ya le prometí callar! Y yo... NO quiero eso. La respuesta, quiero saber... Debo buscarla, sin su ayuda y...

— ¡Levi, ha levantase! -Grita Eren desde la cocina y yo me vuelvo a poner la llave al cuello.

— Y solo hay una persona, en este mundo que podría saberlo -digo al ponerme de pie y abrir la puerta.

No me importa ser un buen o mal hijo ahora. Yo quiero conocer a Eren, quiero saber su secreto y ocultarlo.

—Ahora bajo -dije y me puse las pantuflas rojas al cerrar mi puerta de golpe, regresando a las escaleras. —Eren.

.

[Eren narra]

— ¿Por qué ya no puedo hacerlo? -suspiro — ¿Por qué, ah?

Ya estaba cansado de hacerme esa pregunta que me atormenta, pero aun así no puedo evitarlo. De alguna forma, es mi sueño frustrado.

"Eren... No voy a dejarte tocar"

Me recrimina, el recuerdo de la voz de mi padre. Me siento en el sofá y voy a recargar mi cuerpo en este. Aún sostengo el violín por el clavijero con la mano derecha y, a mi costado mientras que mi hombro izquierdo arde... como si se fuera a desarticular. Agacho la cabeza dejando que, parte de mis mechones cubran mi rostro.

—Ya no sé... -digo mirando a la lámpara colgada en el centro de mi sala — ¿Qué me duele más?

Mis ojos se giran del techo... al violín que tengo en la mano.

— ¿Tocar... o no tocar? -me pregunte y dejo el violín recargado en el sofá y voy a cocina a tomarme un analgésico.

—Haa... -Exhalo, debería volverlo a intentar si quiero impresionar a Levi , pienso cuando meto de una pastilla en mi boca y tomo un gran trago de agua — Una más y...

En el siguiente paso que doy cambié mi rumbo, pero también es que oigo esa voz.

"Estás Roto, Eren. Déjalo"

Aquellas voces, abundan en mi cabeza. Todas hacen lo mismo; Repréndeme .

Estaba bastante claro que no podía hacerlo más, pero voy sujetándome el brazo izquierdo y regreso a la sala. Veo el guante blanco y me vuelvo a poner, pero está vez mientras me lo acomodo en mis dedos... es que mi vista va para en el violín, ese que deje reposar en el sofá. Mi instrumento favorito, es mío y yo de este.

—Lo siento, amiga mía... Estoy algo oxidado, tendrás que esperar un poco dentro del estuche.

Le digo y voy cerrando este estuche, pero observe mi mano, específicamente a mi izquierda... Los dedos índice y medio, los trato de llevar al centro y no hallo dificultad. Entonces elevo ambas manos a mis costados, ambas estás ocultas, una con vendas y otro con un guante, estoy simulando que tengo sostengo un violín en las manos vacías. Mi preciado violín, a la que él apodado: La Niña. Aunque mi violín favorito, es siempre "La Coordenada", es otro violín bastante caro que se toca en momentos especiales y se guarda secretamente en una habitación arriba y de hecho, es el primer violín que ganó en una competencia internacional y también es el violín que me trato de robar Levi, de más niño en una ocasión. Aunque no le tengo tanto apego como a La Niña, el violín con el que aprendí a tocar y bueno, he vivido tanto buenas y malas experiencias. Suspire y voy visualizando un escenario de un concierto... Es realmente fácil por cierto, estar en escena era de mis mayores adicciones. Subir al podio, saludar, las luces... En fin, todo esto en mi mente, guardado como un recuerdo filial al que acudo en momentos de grata felicidad, estoy con los ojos cerrados y preparándome para iniciar.

Bienvenidos, bienvenidas... Damas y caballeros... Soy Eren Jaeger, el violinista -me inclino, reverencia larga y lenta hago a la nada — Soy su anfitrión está noche y vamos a empezar

Repito todo, palabra por palabra... como si lo hubiera leído en un telepronter. Meter aire, sonreír y... Estoy listo para jalar el arco imaginario cuando en mi mano izquierda hay una reacción contraria a mi voluntad y aparece un fuerte dolor, el remordimiento de mi nervio lastimado no me deja continuar.

—Agh... -me llego a sujetar el brazo, ese que desciende a mi costado y el otro lo agarra, presionando y esperando que el dolor cese.

El analgésico todavía... Todavía no ha actuado.

—Idiota... -me insulto y sonrió al abrir los ojos, viéndome en el salón de mi propia casa. — Je, je...

Dejo de sujetarme el brazo y me vuelvo a desplomar en el sofá. Si, soy bastante idiota... La verdad, es que;

Estoy herido y la cicatriz... aun duele .

Con cuanta facilidad, se empieza a acumular lágrimas en mis ojos.

—El Violinista, Eren Jaeger... Ya no existe -dije y puse mi otra mano contra los ojos. Era un torpe, ¿Por qué sigo soñando con algo que no puedo hacer más? Ellos, todos... Médicos, amigos, padres incluso, puedo decir que todos tienen razones válidas para decir que...ya no puedo seguir.

¿Por qué me fuerzo, a mi mismo, a cometer este error otra vez?

La respuesta a mi persistencia, en este asunto parece fácil. Capricho, necesidad, estupidez, pero...

— Soy un humano bastante obstinado... Soy Eren Jaeger, un humano que sueña con lo imposible, ¿o no? -me aliento.

Si no tengo manos, pues lo haría ¡con mis piernas, ah!

¿Qué les parece eso?

— Aja, ja ja -reír y eleve ambas manos por delante y encima de mi persona. — El violinista de las manos rotas, ah... Vuelve a tocar -sonríe y luego me rasque la cabeza, negando con la cabeza. —Que iluso soy...

Me senté en el sofá, cerré el estuche y subo las escaleras de nuevo a mi habitación.

—Eren Jaeger, ya deja de soñar -me dije al terminar entrar y abrir mi armario, estoy por poner mi violín en su lugar de siempre, cuando...

"No estás equivocado, Eren"

Su pequeña voz, resalta en el mar de voces que... me habían abandonado. Gire a ver su puerta, aún estaba cerrada y él durmiendo dentro. Aunque claramente escuche su voz, Levi no salió de su cuarto. Suspire, pude imaginarlo y...

= ... Si te hace feliz... no lo sueltes, hijo ...=

— Levi -digo su nombre, en el recuerdo de lo que me dijo mi madre. Él, si me apoyaba. — Levi, ¡ha desayunar!

Llame mientras esta vez, sale una carcajada de mi rostro y bajo a la cocina, dejando el violín sobre mi cama y no en el armario. Lo volvería a intentar y tocaría para él, está noche... Aunque era tan pequeña su ayuda, tan corta su frase de apoyo. Era todo lo que mi hacia falta, era mi empujón, mi pequeño rayo de esperanza en está oscuridad y...

Por supuesto que no lo dejaría ir, Madre.

.

[Por la tarde]

[Levi narra]

Mis pasos van siguiendo un rumbo fijo, contando incluso cada baldosa en el trayecto hasta llegar a la casa del amigo de Eren, Armin Arlet. Le había sacado el móvil a Eren y obviamente, el tonto tenia su dirección de su casa anotado. Resople en mi avance.

"Dime que no estoy equivocado, Levi"

Apretó el puño al tener un pequeño flashback de la frase de ayer, en el funeral. No me pareció nada extraño, pero ahora temo que tenga otro significado. Mi mente está tan confundida, me hago miles de preguntas y no hallo ninguna respuesta. Enojado, ansioso o tribulado... Aún sigo preguntando:

¿Por qué sigues ocultando este secreto, Eren?

A los costados de mis brazos los puños se siguen formando con más fuerza. No lo entiendo, ya no es solo curiosidad... Ahora necesito saber. Conocer más Eren . Aceleró de nuevo el paso, cruzando por las calles. Corriendo si hace falta, pero debo llegar esa maldita florería.

Estando a solo a metros, me la encuentro cerrado. Un martes, ¡pero que estupidez! Iba a derribar la puerta crista de una patada, pero vi un moño negro y pienso: Luto. Pierdo la fuerza tras meditar la palabra y...

"Eren es algo despistado y torpe... Cuida bien de él, Levi"

— Tch – Escapa de mis labios ante el impertinente recuerdo de su voz, tres años atrás, ¿Por qué ahora me···

"...Ayúdalo"

— Maldición –Llego a blasfemar esta vez. Por alguna razón está gente, todos los que son cercanos a Eren... me han encomendado esa tarea y ahora, solo me falta averiguar el porque.

Avanzo y toco la puerta con afán, viéndome en frente y su interior. Solo faltan tres toques para que esa puerta con el letrero de "Florería y cerrado" se vayan abriendo. Distingo la cabellera rubia asomarse cuando me abre la puerta.

— Levi... -pronuncia mi nombre, extraño. Encuentro en sus pupilas mi figura y en sus labios, un ligero temblor al hablar. — Que sorpresa es···

— Tú eres el amigo de Eren, ¿no? -le interrumpí con rapidez y este ni pudo parpadear, en lo que yo continuo con: Necesito preguntarte algo.

— N-no tengo tiempo –Es su respuesta al retroceder un paso hacia dentro y tratar de cerrarme la puerta. Sonrió, pues al mismo tiempo que la cierro yo introduje parte de la punta de mi mocasín y acabe trancándola. Él sabe algo, mucho al parecer y ahora, yo sé que oculta también el secreto de Eren. — L-levi...

— El Violín... -le hago mención. Su rostro cambia rápidamente, de sorpresa a dolor.

—No sé nada...de e-so -soltaba apenas.

—... Lo escucha, Armin. -lo confieso al mismo tiempo que le exijo con calma la verdad. - Diez centavos...

Él decide mirarme a los ojos y en ellos encuentra la misma mirada que él. Es basta como preocupación por Eren, como yo. Traga duro y sus ojos vacilan de derecha a izquierda, entonces supe que necesitaba algo más y me voy sacando el collar del cuello, para mostrárselo. Armin abre los ojos y yo sujeto su mano para depositarlo en esta.

— Dime, por favor -suplique — Quiero ayudar a Eren.

—... -Armin queda en silencio un momento al ver la llave y yo, por fin sé algo... Está es, de verdad la llave qué me abrió su confesión. Tras un par de segundo de espera, en que la ve y cierra la llave en un puño, dice:

— Adelante. –va abriéndome por completo la puerta y entrando, unos tres paso dentro Armin la cierra por mi detrás. Me pongo a observar el lugar un momento, es tal como dice, una florería donde abundan flores y el aroma de ellas te entra por los poros nasales, permitiéndote enamorarte de esa fragancia.

Me pide que lo siga y eso hago, sus pasos son algo lentos y deprimidos. Me conduce hasta lo que parece su comedor. Me senté en la silla que me indica y él se pone a preparar algo. Obedezco esperando que termine, lo hace en un mortal silencio por lo que escucho cada una de la vueltas que le da a las tazas y luego viene a sentarse a mi lado. Me alcanza una taza y extiende la canastilla de pan, pero me niego y sujeto la llave.

—Sé que sabes el Secreto bajo llave de Eren también, Armin... -le recalque y me la volví a colgar en el cuello — Sé que no esta bien preguntarte, pero necesito respuesta y Eren···

—Lo sé, Levi. Lo sé todo, Eren es mi mejo amigo y yo... También le guardo este secreto -me interrumpe con la taza en mano, toma un poco y luego empieza a decir, sin verme a mi sino a la taza — Yo...Años atrás, toca el violín en prácticas con Eren, ¿sabes?

Me confiesa, aunque me cuesta algo imaginarlo.

—Nunca me consideró un músico, pero... De esa forma lo conocí. Yo quise aprender a tocar el violín, como un hobby... pero, para Eren nunca lo fue. Para Eren el violín, era su vida. -suspira con pesadez —De verdad que no merezco llamarme su mejor amigo ni guardar sus secretos... Ya que, solo estuve con él un par de semestres en la academia de Talentos, en The LATIN-GROOVE School en Alemania, en New york ... Aquí o allá, en cualquier parte del mundo, Eren era un prodigio y yo estaba algo celoso de eso.

Vuelve a suspirar. Y esta vez, soy yo quien regresa su vista a su taza. Pues comparto su sentir, yo también estoy celoso de Eren por eso.

— Eren tiene gran disciplina y talento, aunque no lo parezca Levi... Ya para sus 15 años, era todo un Maestro y hasta había dado un par de conciertos... Yo nunca pude seguirle el paso y me fui por un tiempo de la academia, pero Eren nunca dejo de tenerme en alta estima y no sé... No sé porque Eren termino haciéndome participe de su vida. Es realmente, un verdadero martirio cuando se lo propone, ¿no?

Reímos juntos un rato y luego hay silencio de nuevo entre los dos, a unos momentos de que empezará a preguntar él suelta un suspiro más y comienza a hablar, pero esta vez... en un tono muy filo.

— Eren casi nunca estaba en casa o en eventos de alcurnia con su familia, siempre ha sido el "tipo raro que lo hace todo por su cuenta" -suelta con algo de desdén —... Así que no era escuchar sorpresa que, cosas malas le pasaron por ser tan tenaz.

— ¿Qué le sucedió? -mi tono es de protesta.

— Es extraño si lo pienso, pero no lo había visto sonreír tan entusiasmado... desde que le rompieron el violín, Levi.

Apretó levemente los puños sobre la mesa. ¿Qué hicieron, qué con Eren?

— ...Fue muy injusto sabes, en su cumpleaños Nro. 18... -comienza a narrar.

.。.†:*・゜ .。†.:*・゜ .

[Recuerdo - Mansión Jaeger]

[Eren narra]

Estaba probablemente a la mayoría de edad. Había tocado el violín toda mi vida y profesionalmente por 12 largos años, desde el instante en que mi madre me lo regalo después de que la escuchará tocar a los 3 años. Esa mañana, como de costumbre... yo me preparaba para mi practica matutina cuando mi padre me dice:

Eren, deja de tocar -lo tome como broma al principio y me reí, pero el hallazgo la seriedad en su rostro .

—Papá , NO. -dije con firmezaEl violín es mi vida, no dejare de tocar

Eren cumple 18 años la próxima semana, ya estás lo suficientemente grandecito para perder el tiempo en distracciones. -me rebatía, pero la charla del deber y el legado, ya la había escuchado desde los 15 — ... Tu obligación es con la Empresa, Eren... sucédeme en el cargo, en el hospital y lo sabes.

¡Puedo hacer ambas cosas! -explote en mi fastidio¡No me quites el violín!

Eres bueno con el instrumento, pero como se acabo... -renegó mi padreYa te digo las todas las aficiones, distraen. No puedo permitirte errores, Eren..

Me calle de alguna forma, no encontré fundamento en ese instante. Él no iba a ceder, yo tampoco quería discutir. El violín y Mikasa, no fueron simples aficiones, pero mi padre nunca entendía una negativa.

—Con permiso , Padre. - pedí de mala gana al pasar por su costado y tomar el estuche del violín, balanceándose al hombro para salirSi me disculpas, debo practicar para el festival .

Eren, ¡Vuelve aquí! -gritaba, peo me alejo de él y le doy la espalda. En este momento nada se decidiría. Todo pasaría, en mi cumpleaños.

[30 de marzo. En casa de Eren. Por la noche. Eren narra]

Déjame salir -exijo al verlo parado en la puerta, impidiéndome el paso.

Dije que no iras -recalca serio.

Y yo te repito, que NO haré lo que dices -lo aparte con una mano y voy saliendo, pero por fuera de la mansión no encuentro ningún auto esperándome.

¿Qué había pasado con la limosina que había pedido?

Nadie va a llevarte a ese evento tan absurdo -me dicta mi padre y volteo a verlo con rabia, él estaba detrás de la desaparición de mi transporte.

No me importa, yo puedo ir solo -gruño y me encamino al garaje después de volverlo con rabia en la mirada.

Mi padre y mi madre se sorprenden de que tome una decisión tan desesperada, como conducir por mí mismo el auto. Ya que, normalmente tenemos un chófer que nos lleva a todas partes y nos hemos acostumbrado a no conducir. En lo personal, tampoco se me daba bien manejar y mi padre lo sabia.

¡Eren, baja de carro! -grita al seguirme, peor yo arroje el violín dentro del copiloto y me subí¡Detén el carro! ¡No vas a ir!

Protesto, pero gire la llave y comienzo a dar reversa cuando él golpea la ventana subida del piloto.

No voy a permitir que me arruinen mis sueños. Si, iba a ir y punto. Es mi cumpleaños. Mi violín, mi vida y mi decisión. Doy arranque dejando que el humo del escape le da en el rostro y las marcas de llantas quemadas dejen su rastro en el suelo

¡EREN JAEGER! -gritaba a toda voz mientras yo desaparecía por la entrada.

.

[Levi narra]

Armin detiene la narración, cuando me ve nostálgico.

— Sabes Levi, siempre he creído en la lógica y que en la vida todo pasa por una razón. Me... es casi absurdo pensar en fantasías o cosas sobre naturales, pero... te juro que parecía que el mundo de entero, se volcó en contra de Eren.

Narraba débil y sumiso.

— Esa noche Eren tuvo un accidente, que lo dejo muy mal de salud. Se habia lesionado el brazo y ambos manos. No, no te preocupes. Eren se recuperó casi totalmente... -Explicaba y recordé esas cicatrices feas en sus manos enguantadas. — ...En cierta forma, está desdicha le favorecía al Señor Jaeger.

Armin mira mi rostro y en el más allá confusión, por lo que explica.

— Su padre es Doctor, Levi. Él fue el primero en darle la noticia y sabía de los riesgos que corría su hijo si intentaba volver a tocar... Eren terminaría rompiendo por completo el hueso de radio y humero, ya no volvería a mover la mano. -Quiero caer sentado, pero no puedo — Eren no debería practicar más el violín y solo le dedicarse a la Empresa de su Padre, en el hospital... Eren tuvo con amargura no volver a tocar o eso creímos hasta que se presentó al Festival.

Armin toma un poco de su taza.

— Ese festival se realiza en congregación de masas, cada 3 años y es la fiesta de cumpleaños de su Abuela Sina y dos hermanas difuntas, la mujer de 89 años es conocida como: Reina del Mundo, y no es para fanfarronear. De verdad, ella es la mujer mas rica e predominante de Alemania y otros paises. Aparte de claro de tener una muy indescifrable fortuna a su mano, es poderosa tanto fuera como dentro de un país, por sus altas esferas sociales. Sé le denomina festival a ese cumpleaños particular, ya que viene un montón de gente de todo el mundo... Sus nietos y herederos de su legado llegan de todas partes del Mundo a desearle un feliz cumpleaños. -me explica Armin y por un momento veo brillar algo de entusiasmo por lo que cuenta en sus ojos, peor luego se apaga —... Esa fiesta es bastante concurrida y formal. La mayoría va de traje y vestidos elegantes. Hay variedad de comidas, música entre ellas la orquesta más famosa de Alemania.

—... - Quiero decir algo, pero ni siquiera se me ocurre que decir y continua.

— Como sabrás, Levi... la Abuela Sina es fan de la música clásica y contemporánea... Eren había ensayado, por tres meses su canción favorita en violín. -hizo una pausa, que hasta mi me dolió escuchar —...Esa trágica noche, Eren nos sorprendió a todos... en la recepción.

[Noche del Festival - Mansión de la Reina]

[Eren narra]

Bajo del carro y me encamino a esa gran sala, iluminada por el gran candelabro de cristal sobre nuestras cabezas. El salón principal tiene esas ventanas gigantes y cuadriculadas, por las que admirabas esa luna llena, entre las cortinas rojas recogidas. Candeleros individuales, cada una de flores diferentes a los costados de cada ventana.

Voy tomando el violín en mis manos, una ves subo al podio. Ingrese tras bambalinas y no por la entrada, me dirijo al con mi instrumento, sostenido en la mano izquierda y en la otra, el arco correspondiente.

Entra mi voz por el interrumpiendo la charla y festín, ya que mi padre había pedido disculpas anticipadas por mi micrófono "No" participación en el evento, ahora se volvería un horrible recuerdo que lo avergonzaría, con mi nombre impreso en la carta de osadía por desobedecerlo.

Damas y Caballeros, publico presente... Buenas noches, soy Eren Jaeger y tengo el gusto de prestarles mi voz para interpretar su canción, como presente... -hable, buscando la mirada a mi queridísima AbuelaPara la encantadora, presente y majestuosa Reina de mi corazón .

¡Eren Jeager está aquí! ¡¿Cómo es esto posible?! - Reclaman — ...Tú, pequeño bastardo no deberías estar aquí...

La mayoría de los invitados, mis primos y demás personas me observaron detenidamente con el violín en manos.

Mi niño, Eren -pronuncia mi Abuela, entre la multitud con ese vestido morado que la hacía lucir muy linda, está noche y le regalo una sonrisa.

Todos mis familiares dentro de está sala conocían la tragedia de mi nombre los últimos meses, junto con la lesión en mis manos. Sabían perfectamente las consecuencias de mis actos, aquí, ahora frente a todos ellos.

De verdad, ¿me vas a interpretar algo, mi niño? -pregunta mi reina, yo le voy asintiendo.

Pero mi niño, tus manos están... -No se atreve a decirloLa música, tal vez no sea un buen presente.

Ella estrujaba las manos, tratando de hallar las palabras correctas para disuadirme.

Un Artista, no deja de ser artista por el riesgo. No puedo evitar tocar la música... que ya canta dentro de mi -le digo y explico al mismo tiempo, llevándome el violín al hombro...Querida Reina, igual que no se puede no prohibir volar a un ave por el Cielo . Nací con este don en el mundo y privarles de escuchar todo, lo que puedo crear a mi alrededor... Es injusto.

Ella me mira con nostalgia y amor. Conoce la certeza de mis palabras y mi convicción para cumplirlas. Mi madre me asiente y mira con alegría. La mayoría de mis primos me reprenden con la mirada, algunos me insultan. Annie, se cruza de brazos al verme con una mueca en el rostro y decir "Eres un loco, suicida". Estaba muy consciente de que mi padre me castigaría, me desheredaría y aunque lo dudaba, porque era su hijo único...desobedecerlo, después de esto no me saldría barato.

Dando un largo suspiro. La mayoría acepta mis acciones y me permite interpretar la pieza para mi querida abuela.

Ella comienza a cerrar los ojos deleitándose en lo que oye y junta las manos por el pecho, me sonríe. Me animaba, las canciones nunca me han resultado difícil, era un maestro a tan corta edad después de todo... y una persona arrogante de dicha y pasión, camino por el podio tocando el violín y hasta salto de este, la gente se asombra y me abren camino a ella, empiezan a aplaudir o gritar mientras avanzan en su dirección, llevando la música, la pieza y mi canto con ella, en un exquisito obsequio a sus oídos y personas, hasta que...

¡¿Cómo esto es posible?! -apartaba con brusquedad a su paso¿Qué es lo que significa, ¡Eren Jaeger!?

Reclama la voz de mi padre llegando al centro del salón y viéndome tocando en plena gente . Camino los seis pasos restantes hasta estar a mi costado, dedicándome una mirada de enojo y yo continuo tocando.

...E-es un regalo para mi Abuela, por favor, no te metas... -le pido en respuesta.

Deja de tocar ese violín AHORA -me grita y jala de un brazo para detenerme. Incluso levanta la mano para golpearme, pero mi madre se interpone.

—Grisha, calma cariño - trata de calmarlo, pero yo voy a empezar a ponerme el violín al hombro otra vez y este me jala de la corbata.

No oyes, ¡oh ya estas sordo! ¡Dije que te detengas! -me grita y yo lo empujo con una mano.

¡Tú eres quien no oye! ¡Te dije que voy a tocar para mi Abuela!

¡Aquí hay músicos que pueden interpretar la misma pieza -me quita el arco del violín al gruñir: ¡Detente ya, Eren!

¿Tocar la misma pieza? La adaptación de "Call your name" es muy difícil de conseguir en violín... ¿Qué ellos pueden tocar la misma pieza? ¡Me ofende! Yo estuve practicando por más de un mes aquella canción y eso ya es exagerar, ¡para que me diga que otra persona pueda hacerlo así de fácil!

Mi padre obliga a Armin, que también era un violinista de la orquesta de mi Abuela a tocar lo mismo que yo. Armin se arregla el saco, pues mi padre lo jalo del pecho y arrastro aquí, al centro del salón frente a nosotros cuando le quite el arco y empezaba a tocar, pero para mis oídos suena fatal... Ya que ni alguna vez consigue alcanzar la nota con la clave que intenta, tratando de descifrar como es que yo lo hice al mirar de rato en rato. Algunos le aplauden al ver el esfuerzo, pero... Esto, para mí ¡ES UN MALDITO INSULTO A MI ORGULLO!

No puedo pasar esto por alto. ¡Simplemente NO puedo!

...Es MI Regalo y ¡Mi padre y Armin, lo está arruinando!

Molesto retomó la tonada con mi violín. Compitiendo en sonido y profundidad con el otro violín de Armin. Todos voltean a verme, viendo que ahora esto se ha vuelto una batalla musical.

Claramente la canción que, yo saco es mejor y más afinada que la que Armin intentaba tocar. Sonrió para mis adentros.

—Eren, ¡ BASTA! -me grita mi padre al ver que me tomo, esto muy enserio y la competencia a tal punto que las notas se elevan en un tono muy grave. Una y otra vez, sonando mas fuerte mi version de la cancion.

NO -gruño y continuo jalando hacia arriba y hacia abajo. Manipulando el instrumento con mis dedos vendidos al pisar las cuerdas y ver qué, aun herido yo ganaba a mí opuesto, ¡Armin traga mi polvo ya que no es capaz de seguirme el paso!

Mi mirada va hacia él ahora mientras toca. Lo veo fijamente, sabe que ha perdido. No puede poner a ningun principiante a mi nivel. No puede evitar que yo toque para mi Abuela hoy. ¡No puedo impedirme tocar!

Eren Jaeger, ¡No lo hagas! -me grita molesto, yo obviamente no le hago caso y sigo tocando, pero es ahí... a unos pocos momentos de llegar al final de la canción que, sentí la contracción dolorosa de la herida en mi brazo, la mano se entume y tiembla de segundo a segundos mientras yo batallaba porque no se nota el esfuerzo extra y···

EREN JAEGER -Va en creciente altitud sus demandas para mi al tener dado cuenta de ese detalle, pero antes de que pueda responder como las otras veces. En esta ocasión me arrebató el violín de la mano. ¡DAME ESE VIOLÍN!

Lo observo con sorpresa de que se atreviera a quitarmelo de golpe y en pleno acto. La Niña, mi violín ahora... se ve preso en su mano. Lo presiona con rudeza al desajustar sus cuerdas.

Padre, ¡de-devuélvemelo! -grito en desespero al ver las malas intenciones que, mi padre guarda para ella en sus ojos. ¡DAME MI VIOLÍN!

¡Eren para! ¡Hijo no! ¡Cariño, basta! -El salón se llena de voces, pero la que me resalto a mi, era la de Armin, gritando: ¡Eren, no lo hagas! al sujetarme por atrás e impedir que me abalance sobre mi padre.

ESTO ES para que entiendes, Eren... -interrumpe mi padre, levantando mi violín en alto y una mano

¡Padre, espera! -gritaba al zarandearme en brazos de Armin, Jean y compañía.

¡NO vas a tocar! -sentencia mi padre con rabia¡NUNCA MÁS!

¡Madre, por favor! No lo··· -Mi voz se queda a medias, ya que lo interrumpe el sonido de quebramiento de la madera contra el suelo y el chirrido de varias cuerdas, dividiéndose en dos.

Armin retrocede al ponerse una mano a la boca y ellos van soltándome mientras yo corriría al desastre, retrocedo temblando un paso y la mitad de uno al apreciarlo en el suelo.

Acaban de romper... mis sueños en pequeños pedazos, volverlos astillas. Dejarme todo en el suelo, esperando que no me descomponga mientras me dicen que; ¡Es por mi maldito bien!

Caí de rodillas contra el suelo de inmediato y voy extendiendo mis manos hacia ella. Mi preciada Niña, descubriendo en mi trayecto que las vendas en mis manos están ensangrentadas por el esfuerzo que hacía hace rato, dejaban caer una que otra gota al suelo de mármol.

Ah ¿Co-cómo? -decía tratando de juntar las piezas — No es... No está pasando...

Mi vista esta humedecida en rumbo a mi instrumento, mis manos sangrante tiemblan más cuando trato de cogerlo, viendo que lo han destrozado. Una que otra cuerda está rota, las astillas y madera quebrada saltan de su cuerpo, no encuentro el puente a la vista, las cerdas del arco están desalineadas y varias de ellas sueltas.

Lo tomo entre mis brazos y lo abrazo a mi pecho cuando escucho la voz de mi amigo entre la multitud y, a mi detrás dice:

Eren, lo lamento... Yo, te lo pagaré -me dice, yo volteo a verlo hacia atrás.

¡¿Cómo pretende hacerlo?! ¡Si ni siquiera sabes tocar bien! -grito molesto.

¡Solo déjame hacerlo! -gruñe en respuestaAhora, ese violín no sirve y está roto como tus manos, no tienes que···

¿Qué... dijiste? -hablo al ponerme de pie, con el violín en manos¡Porqué estoy roto tambien tienen derecho a romper mis cosas!

Suelto iracundo. Armin se calla y Jean, es él que salta a respondedor, defendiéndole.

¡No jodas, Eren! ¡Estabas fanfarroneando! -dice al abrazar a Armin que lloraba.

¡Cállate, maldito asno sin cerebro! -le grito y antes de que me responda le lanzo un puño a la cara, Reinner y Marco se acercan para separarnos al pedir que paremos la pelea.

¡Armín eres un maldito bastardo! ¡Son una mierda, suéltenme! ¡Todos están por debajo de MI! -gritaba con las lágrimas escapando de mi rostro y soltándome de ellos, para recoger mi violín. Lo había soltado para golpear a Jean.

Regreso mi vista al violín roto y caigo de rodillas con más afán, tenerlo en mis manos ahora...me pesaba tanto, es como si estuviera sosteniendo mi propio corazón.

Yo... yo, yo solo quería volver a tocar -mis mechones cubren mi rostroTocar como antes... para Grandma... para...

Oh, hijo... Lo siento tanto -dice mi madre al abrazarme — Lo repararemos, calma...

Mamá, yo... -con la cabeza en su pecho y sin mi violín, le musitaba un "lo siento" al oído. Ella abre los ojos sin entender. Sé que es un sueño tonto, pero la realidad es que... No me rendiré. SINO tengo manos, ¡Tocare con las piernas! -la sujeto de los hombrosNO importa como sea, ¡quiero seguir TOCANDO!

Eren... -dice ella sin poder creer mis palabras y es cuando mi padre vuelve a intervenir.

ESO -dice al verme en el suelo y aprieta los dientes — Es estúpido, Eren. Tienes un futuro distinto y sin tus manos, ahora vas···

... ¡¿Por qué no?! -reclamo en el suelo. ¡NUNCA ME APOYA! Y SOLO me reprocha, ¿DEBO...aceptar sus deseos egoístas en mi vida? ¡ES MÍA! ¡¿Por qué debo hacer esto, Padre?! ¡Era tan malo SER FELIZ! -me pongo de pie para mirarlos a todos, realmente enojado.

¡Solo quiero tocar, una vez más! ¡Eso era, REALMENTE MALO!

Entonces la voz de todos, se hace presente y unísono para mi, rodeándome en un circulo infinito, como un huracán antes... de devorarte, me dicen:

"Ya despiertas, Eren". "Estamos en el mundo real" "¡Deja de llorar!" "No puedes tocar con las manos así, ¡acéptalo idiota!" "Acabarás peor, de lo que estás" "Tu padre, tiene razón" "Hijo, por favor... escucha" "Mi niño, ya no puedes tocar más" "¡Deja de soñar, tonto!" "Solo estás siendo egoísta e infantil, Eren"

Ustedes... TODOS, ¡VAYANSE AL INFIERNO! -grito al empujarlos y correr a la salida, blasfemando: ¡Son unos traidores! ¡No son mi familia!

.

[Levi narra]

— Esa mirada de odio, rabia y deprecio que nos dedicó ese día... realmente me rompió el corazón. -decía Armin.

— ...Se dijeron muchas cosas en aquella ocasión y ninguna que no fuera verdad, pero yo principalmente, me disculpo por lo que le dije. -tiene la mirada gacha y cubierta por sus mechones, perdido en el recuerdo — Te juro que la peor imagen que vi en mi vida... fue la de Eren en el suelo, tratando de alcanzar ese violín...

— ¿Qué sucedió después?

Pregunte al ver que Armin seguía mirando en sus manos la llave de Eren, ahora la deja en la mesa mientras habla.

— Eren dejo de tocar después del festival. Se separó de sus padres, vivió lejos de ellos ese tiempo. -trago un poco duro y acabo la taza —Eren se aisló de muchas personas, incluso de mi en ese año...

—...- Observo la llave al ver que hace otra pausa, parece no querer devolvérmela después de que me la pidió, de vuelta para la narración. Estoy por extender mi mano a ella y la coge en manos.

— No supe más de Eren hasta que la Abuela Sina dio el decreto de la tan famosa herencia y en la que participaron los herederos, solo entonces vi a Eren, después de pedirle perdón fue que decidió ayudar y luego... -se detuvo y alzo la vista para verme, alcanzándome en el transcurso de su habla la llave — Te encontré...La vida de Eren cambio mucho después de eso y te lo agradezco, Levi...

Armin se levanta y va a lavar las tazas, yo me quedo meditando en sus palabras, al volverme a poner el collar y esconderlo bien en mi camisa.

—Yo... ¿realmente ayuda en algo a Eren? -Dije y Armin responde que si. —Pero, yo no hice nada.

—Aja ja, ja.. créeme que si, hiciste mucho por él -dije al secarse las manos — Eren, antes de ti no sabia ni hervir el agua.

Empezamos a reír y me detuve tras un rato mientras Armin iba por algo, yo realmente pensaba... ¿Podre ayudar? Pensé qué... lo peor era nacer sin padres en este mundo, pero... Nacer con el privilegio de unos y que estos no te apoyaron o que sean ellos mismos, los que te arrebataran tu vida, era...mucho peor que, no conocerlos nunca.

Un niño rico como tú, ¿Qué puede saber, ah? -repetí mis palabras y golpeo la mesa en un puño, esta se quiere quebrar y yo... yo me quiero matar, por haberle dicho a Eren tantas mierdas. —Resuelta que... El mocoso idiota, siempre fui yo...

La misma familia y seres queridos de Eren, le arrebataron su sueño. Arrancaron sus alas de una forma tan cruel y yo...

¡¿Cómo no pude, darme cuenta antes?!

Me reprende a mí mismo, era algo casi tan obvio. Eren, me daba esa sonrisa tan amable y me llamaba "Familia", queriendo que su amor fuera correspondido y yo...

— ¡Siendo tan imbécil! -vuelvo a golpear la mesa con puños apretados y esta mesa se rompe en dos, pero mis mechones no dejan de cubrirme el rostro.

Tenía un tan magnifico ser... tan cerca. La forma en la que toca Eren, ¡era hermosa y sin precedentes! Es un excelente maestro y gran ser humano, que me...

"... ¿Qué me dices, pequeño? Si yo te enseño a tocar el violín... Me dirías tu nombre entonces –su sonrisa tan amable, no sabía cuánto dolor ocultaba"

Eren, lo que realmente quiere es...

Me pongo de pie, llegando a la conclusión por mi cuenta. Armin ve que salgo disparado de su casa y no me detiene. Solo sonríe y regresa a trabajar en su florería. Yo acelero el paso, atravesando las calles hasta llegar a casa, dando un portazo al entrar.

— ¡Eren! -grito en el portal e ingreso a la sala, donde lo veo acomodar un par de los cojines.

— ¡¿Leví?! ¡¿Qué es lo que···? -dice y yo no le contesto con palabras, voy corriendo en su dirección y atropellando mi cuerpo con el suyo, en un abrazo desesperado a esa sonrisa que finge felicidad..

— Eren, ¡Enséñame! -Suplico en su pecho — ¡Enséñame, una vez más a tocar el Violín!

- ¡¿Eh?! -Eren se impactó por mis palabras mientras yo voy retorciendo con más fuerzas mis manos, en su espalda —Levi, pero ¿Qué dices? Yo ya no soy tú...

— Sé que estás mintiendo, Eren -solté y grite en su pecho, sin levantar la cabeza — ¡Sé que tu amas tocar ese violín con tu vida!

—Levi, ¿tú...?

—¡Te mencionaré en la mañana, idiota! -dije y el reborde mis ojos arde — Sé que eres un violinista estrella en esa escuela y ya no puedes tocar como ante-s

Eren sujeta mi rostro y me aparta de su pecho para verme a los ojos, como he derramado un par lágrimas en el transcurso de lo que hablo.

—Levi.. -suelta mi nombre con incredulidad — ¿Cómo sabes qu-?

Enojado me suelto de su agarre y sujeto su mano con el guante blanco y se lo saco de golpe, abre los ojos y yo fruncí las cejas

—¡No soy idiota! -grite — ¡Tú lo eres! Eres tan idiota para darme la llave de ese lugar y creer que no iba a abrirlo nunca ¡o despertarme con tu maldito escandalo!

— Le-vi. Así que... ya lo sabes, ah -me dice con una voz suave y luego se ríe con amargura, tocándome el cabello. Me fui apartando y tomé sus manos, la que vendada y la que no tiene guante. Ahora, puedo verlo mejor, más claro y evidente. Estás manos están llenas de cicatrices, tal como las mías. No le iba a pedir que me contara, solo me dedique a reparar las cicatrices de su piel más clara. — Confieso que... No quería que lo supieras así. -me dice de unos segundos y nos vamos sentando mejor en el sofá. Eren va cerrando la puerta, pero a su vuelta se queda viendo mis lágrimas en las mejillas —Levi, ya no llores

Eren va secando mis lágrimas con sus pulgares.

— No te tengo lastima, Eren -le dije de pronto y pase mi mano por la nariz — Es todo lo contrario, yo te admiro mucho... Mucho más ahora que lo sé.

— Yo también, Levi... -me dice y suspira con frustración, sentando a mi lado y sin cruzar las piernas, casi desplomado sobre este. — ...Me arruiné la sorpresa de ver tu rostro de asombro tocar para ti, está noche

Me suelta fatídico y yo le doy un codazo, con la fuerza suficiente para que levante su nuca del cabecero del sofá y se sujete la panza.

—Ah, ah... Levi, ¿Quieres matarme? -dice con un rostro adolorido.

—No me las ocultes. -digo sin verlo, pero él llega a verme sin entender —Las cicatrices, no las ocultes con esos guantes Eren.

Aclare y apreté sus manos, jalándolas un poco en mi dirección y observando como mi rostro se refleja en esos ojos.

— Levi, yo... -toque su mentón, para que eleve su mirada a mis ojos.

— Me diste la llave, para cuidar tu secreto -argumente — Saber tu dolor también es parte del Secreto y lo guardare bien, para siempre Eren... Así que, ya no me las tienes que ocultar.

Me observa, remangarme las mangas hasta mis codos y coger sus manos, al decir:

— Como yo, no te ocultare las mías... Nunca más.

Me abrazo de golpe y dejando caer los guantes blancos, a nuestros pies.

— Gracias, Levi -dice, apoyando su cabeza en mi hombro.

— Eh...

— Si hago lo que pides...Si me pides ser tu Maestro de verdad, me pone muy feliz, pero promete algo -dijo Eren y lo veo a los ojos — Promete qué... NO lo harás por mí.

Abro un tanto los ojos y él acaricia mi mejilla.

— Hazlo, porque tú has decidido que sea tu sueño, Levi -jala mi mejilla — Aprende a tocarlo...porque tú mismo lo quieres.

Yo le asiento entre lágrimas y yo vuelvo a abrazarlo. Eren, puedo prometer eso ...pensé y veo que el aroma de su camisa y su mano tibia aún me acompañan, entonces algo me pesa en el corazón.

Si, ahí... moviéndose de mi cuello. Estaba la llave de; Nuestro Secreto.


Nanariko-chan.