FANFIC : TIENES MI CORAZÓN
Capitulo 29 : Distancia. Parte 2: El Corazón de un Padre
[Levi narra]
Estaba sentado en la silla de madera, dándole la espalda a la pared. No me había quitado el saco ni cuando entramos, dejo que se puesto quede en mi cuerpo. Me lo puse antes de venir, allá en casa, con Eren. Este ... Me acomodo un poco las solapas sobre pecho, un leve contacto y un estúpido capricho, el mío es ... quererlo así. Un intento mediocre de mi parte, de retener su calor ... conmigo.
Porque ... lo he estado extrañando, incluso antes de que ... empezara el viaje en avión y abordara el tren, para llegar acá. Lo extraño, desde el momento en el que comprendí que, tenía que alejarme de el ... por tres días . Desde el momento, en que ella ...
Mi puño, se quiere cerrar sobre mi rodilla. Rabia, no. Es impotencia .
Me encorvo más ... mandando mi vista abajo, al suelo de madera ennegrecido por la mugre, el lodo y las pisadas de niños, entrando con las botas sucias seguro. Isabel, estaba sentada a lado mío y Farlan a mí enfrente, apoyado de espaldas contra el fregadero de la cocina-sala.
Yo ... empezaría a hablar, después de un mullido silencio. En el que Farlan, me había dicho la pregunta de: "Quieres contarnos ... ¿Qué pasa, Levi?".
Obvio que no sería fácil, y tomaba mis pausas con demostración, de que estaba afectado en extremo. Pero, yo prefiero que ... sea considerado como un lapso del tiempo que, me tomo para asumir que "aquel pasado" tan bello ... Ya NO va a volver. No tan fácil, al menos.
—... Durante estos cuatro años, de ... convivencia, con Eren ... yo ... -Había una vela encendida sobre la mesa, me perdí en su luz ese instante al narrar.
—Lev ...
—... Ah. Maldita sea. Fui un estúpido. -gruñó para mi - Tenían toda la puta razón. Y yo, no pude evitarlo. Eren me dio todo lo que podía desear en un "nuevo inicio" e incluso más. Estos años a su lado ... Probé bastante de la vida. Conocí lo amargo y lo dulce con él ... Fui malditamente feliz. Y me odio, por permitir eso.
apreté el puño y lo golpeo contra mi rodilla.
- Jamás pensé, que ... éramos tan parecidos, en realidad ... que Eren, seria esa persona de la que nunca podía desconfiar. Esa a la que me aferrase sin parar. Ya que, el dolor que "habíamos experimentado" en nuestras vidas. Realmente, podía fortalecernos. Le creí -di otro golpe —Creí que sanáramos "entre ambos", si decidíamos levantarnos juntos, ...
Otro corto silencio. En que nadie dice nada, excepto yo.
—... Me creí, LIBRE ... de entregarle mis emociones. Todo aquello que experimentaba, a rienda suelta y ... no. No salir herido, en el proceso. Yo yo ... yo ...
—Te enamoraste, de él. -finalizó Farlan. Exhalo. Ya no me queda más, que admitirlo.
- Si. Me enamore ... de Eren -Admití sin pena, era algo de lo que estaba orgulloso ... aunque, me doliera.
Consentir la idea de quererlo. Esa que me decía que era casi, lo único bueno que había hecho en este largo tiempo... Me permití caer en el amor, al verme herido... Pero, también estaba agradecido de que este "Amor" por fin, me llegara a mi vida, mientras yo... Me había pasado años rogando por él, hasta el punto de odiarlo y andar negándolo.
"Nunca me enamoraría, y mucho menos... demostraría cariño a nadie aparte de mi familia, ¡mis hermanos de sangre y mugre!"
Joder, y al final el amor vino. EREN vino a mi cuando... No lo esperaba, cuando ya... me había decidido a olvidarlo.
—...Me enamore, de...su dolor que asemejaba al mío, Farlan. Me enamore de su bondad tan desconocida, de lo torpe que resultaba su gentileza...de su terquedad hacia mi bienestar, de su preocupación por una vida que no le correspondía, de sus fraternales y cálidos abrazos... de ese deber de "Padre" que se ponía encima... por mí. -suspire y continúe —Me enamore, de la protección que me brindaba, de la confianza que me daba aun, cuando le fallaba... del perdón hacia mí...aun después de haber sido yo, quien lo hubiera lastimado.
Jale mis cabello atrás, con frustración.
— Su amor fue tan espontáneo, sincero e inocente, que caí como el mayor de los tontos. Enamorado hasta de su llanto... Ese llanto sosegado que yo sosegaba en mi pecho. Termine enamorado de su cariño y su trato preferencial conmigo...Me acostumbre, a sus brazos protegiéndome... Lo volví mi refugio, mi hogar de verdad. Esa casa, se volvió mi nido y a él, lo acepte como parte de mi familia... Lo hice mi único padre...
—... -Sigue habiendo silencio de su padre, debe ser la incredulidad.
— Me enamore...de todo. Me... cautivó
Una risa irónica quiere salir de mi boca, al estirar los labios para atrás sonriendo en alegría, pero no, es...agonía
—...Eren, me hizo sentir aprecio y amor, por esa gente apestada de hay afuera que camina en el mundo.
Isabel se pone una mano a la boca, y Farlan entrecierra los ojos. Entendiendo, el gran cambio que he dado. De ser un maldito bandolero, que poco le importa el bien a ajeno... a semejante idiota, que cree en la paz y buenas intenciones de la gente. Algo que, yo... principalmente, aborrecía.
— Por primera vez, empecé a extrañarlo... cuando lo veía o lo escuchaba en casa... cuando no lo podía percibir con mis sentidos, me desesperaba. Se hizo alguien valioso para mi, y quiero protegerlo...
Ambos se miran entre ellos, ya que saben que "Alguien valioso" para mi, no es algo que se consiga tan fácil. A ellos, le tomó años, pruebas... incluso maltrato de mi parte. En etapas iniciales, antes de que los considere alguien "valioso", digno de confianza... y buscase, tenerlos conmigo... brindarles mi amor. A mi manera, de ser, era: protección.
—...Comencé a buscarlo sin darme cuenta, me aferraba a ese sentimiento que crecía en mi interior... Cada día, a su lado. Llegué a pensar que "el cariño que me demostraba, todos los días" era... amor.
Fruncí mi ceño.
— Se... me fue, tan fácil confundir, ambos términos... al nombrarlo -chasqueo la lengua — ¿Quién lo diría, no...? Solo basto un poco de tiempo, para que... Eren, derritiera ese complicado ser de piedra. Aquel estúpido que en realidad soy. Para que yo, le abriera mi corazón...y me enamorara...perdidamente, de él
Ambos, se quedan viendo las expresiones que, pongo en el rostro.
— ...Y no dices... que Eren, ¿no te corresponde eso? -Pregunta Farlan, lo veo.
Esa, es la pregunta clave, ¿no?
Suspiro y tomo de la taza, que me había alcanzado antes. Los brazos están flácidos a mis costados, y al no tener nada en mente, me concentro en el esfuerzo físico que realizo al extender la mano y llevar la taza a mi boca. Cansado. Me siento, tan débil.
— Aún si me amara -sorbo un poco del líquido, casi saboreando algo del chocolate, mas solo siento lo amargo — ...Su amor, no puede corresponderme
— ¿Eso es un sí? -dice Isabel tratando de entender, yo asiento. Seguido de un: Eso creo.
— ¡Genial! ¡Qué bueno! -Salta en el sofá, moviendo su cuerpo de forma inherente, rebotando sobre los colchones al mostrar una sonrisa con esos puños alzados. Yo le corto, la felicidad cuando vuelvo hablar.
— No puedo estar con él, Isy -dije quedito.
— Pero, hermano ¡Eso no es justo! -inclina su rostro contra mí — ...Tú, le quieres y él, a ti ¡Deben estar juntos! -Me chilla.
— No es tan fácil. En este mundo... -me puse de pie al dejar la taza. —No es lo que quieres, es lo que necesitas... en la vida. -cito las palabras de esa mujer, porque aunque... me duele en el alma, lleva razón. Deje la taza sobre la mesa
— Actué, como un estúpido... Me deje llevar por los sentimientos a flor de piel, termine creyendo que hacía era lo correcto, pero, solo le lastime...
—¿Qué dices, hermano?
—Pasaron cinco años bajo su tutela. Y yo, no me di cuenta. -gruño — Revete en celos y rabia. Viendo, como Eren...trataba de conseguirme una "MADRE" que no me di cuenta, para nada. Mis celos, tan estúpidos... solo le arruinaron más las cosas. Eren está por perder la tutoría, debido a eso. Por mi culpa.
Me sujete los mechones, y no quite mi mano, al llevarlos atrás. Mis hermanos, se me quedan mirándome.
—Levi, ¿quieres decir qu···?
— Eren, necesita una esposa -Sentenció, al parar de pronto. Mierda. — Y No... este, niño enamorado.
Mi voz sale seca, neutral y cortante. Como si escupiera veneno, todo ...el que traigo dentro, de hecho.
— Niño enamorado... -Farlan, repite en la quietud que deje la charla. Viendo, como marco mis nudillos en los puños.
— Si, eso fui... No, eso soy, Far
Este deja de apoyarse en lavamanos, viéndome fijamente al avanzar a pasos.
— ¿Qué dices, Levi? Tu... jamás dirías que···
Pronuncia. Mi mirada y la suya se cruzan. Encontrando, en mis ojos la rabia y estas terribles ganas de matar algo. Abre la boca y frunce el ceño... ya se dio cuenta, ah. Suspiro, este necio... está enojado, igual que yo y apretando los puños, viendo que... la expresión de guerra y fuego en mis ojos, fue apagada.
—... ¿Quién te dijo esas mierdas?
Callo y se comienza a exaltar al comprenderlo, pero no cuento con que Farlan avanza con rapidez a mi persona. Consiguiendo estrellar mi espalda contra la pared. Para sacarme la verdad, a retos y puño limpio. Como le he enseñado.
— ¡QUICONQUE! ¡Parlez, Rivaille! (¡QUIEN! Habla, Levi) -reclamo. Pero, no abrí la boca. No iba a decir nada, como un buen reo condenado a muerte, hasta que grita lo siguiente.
— ¡¿Contra quién perdiste? ¡Dime!
Mi vista está baja, pero por lo gritos en demanda de una refutación, por lo que la elevó. Ambos, están mirándome fijamente. Uno cerca y otro lejos. Exigiendo una respuesta que, no les va a gustar.
— ¡¿Que te importa?! -gruño y empiezo la pelea. Estrellando mi puño, contra la mejilla de este.
—¡Me importa mucho!-grita farlan —Ya que... ¡soy tu hermano!
Me hace doblarme en dos, con su puño,directo a mi vientre que, me saca el aire. Escupí parte de la sangre en mi boca, soltando un: Jum.
—De verdad, ¿Quieres morirte hoy? -mofe, y solté otro golpe, pero este llanamente, se estrella con la palma de su mano y ahí, la retiene al verme.
—¿Quién fue? ¡Dime, ¿Quién te derrotó?! ¡Escúpelo!
Con sus preguntas,me veo acorralado. El peor lugar, en que jamás... deseo estar. Me hace morder mis dientes, de impotencia. Mientras veo, mi puño paralizado a la altura de su hombro y mi rostro.
—Yo...todavía, yo...- digo, trato de mantenerme en pie, aun si mi cuerpo tambalea, ¡no caeré!
—Si Eren, es lo que realmente quieres, ¡Pelea por el! -gruñe.
—No se trata de eso...-lo empuje —Yo...soy, soy insuficiente para el...yo...
—¡RIVAILLE ********! -se pone de pie, y con un brusco movimiento me tira al suelo. Donde caí, sentado.
— Nadie es menos que, nadie. No importa, de donde venga u el costo que tenga...Por dentro, solo se tiene una vida. Una oportunidad, y las oportunidades ¡Se aprovechan! -me cita, con los puños apretados. —No fueron esas tus palabras, no seas un mentiroso.
Cierro los ojos. Y me cubro el rostro, para dejar que el calor de mis ojos, escape. Pero, no sea visto.
—Ya,...ya...ya no sé. No sé qué más hacer, Farlan. -me acongojo y comienzo a llorar en el suelo, dejando que de mi rostro resbale mi dolor. —No quiero separarme de Eren, pero tampoco quiero permitir que este con alguien. Y el, él insiste e insiste, en seguir con ello, por mi. Yo, yo... de verdad...
—Hermano -dice ella, al sobarme la espalda. Poniendo, una mano sobre la mía.
— Isy,...tu hermano, creyó que... jamás seria derrotado. Pero, perdió. -golpeó el suelo, dos veces — Fui humillado miserablemente, por mis acciones. No merezco, el amor de Eren, siendo como soy...
—Hermano -dice ella, quitando una mano de mi rostro, para verla —Sobre esta tierra que, se camina...No hay nadie que, no merezca amor.
Me aclara.
—Cuéntanos el problema -Farlan, me extiende la mano —Juntos, lo resolveremos. podemos, con todo ¿no?
Me sonríe, diciendo: "No puede ser, tan malo...el lío, en el que te metiste". Como en el pasado... Ellos, están dispuesto a dar ...su vida, por mi, si hace falta. Fruncí el ceño, y me limpio la cara con el brazo. Con ayuda de Isy, en realidad de los dos. Me vuelvo a sentar sobre la silla, y tras un exhalar es que finalmente confieso... aquella, gran fuente de amargura en mi interior.
— Eren... tiene que casarse, para seguir conservando mi custodia...-jugueteo un poco con mis dientes por dentro, rozándose con desdén. Dejo la mirada en Isy, pasando a Farlan ahora
— ...Mikasa -le suelto, el nombre que buscaba al tocarse el mentón. — Es...esa mujer, la actual novia de Eren. Es la mujer que... puso a Eren, en mi contra y... la que, me mando a este viaje, para tenerme apartado de él.
— ¡La matare! -grita Isabel con el rostro rojo y lleno de furia. Infla esos cachetes con tanta gracia que, casi me reí sin más.
— Calma, Isabel -digo, más no quiero disuadir. — Yo,... sé que "esta unión" es... necesaria. Eren, tiene que...
— ¿Y te quedaras allá...? -habla Farlan interrumpiendo, mi vista se enfoca en el... cuándo pregunta ello.
— ... Te quedarás allá, viendo... cómo se toman de las manos y se besan...
Me pone, en contexto Farlan. Y mis ojos, vuelven a picar...con algo más, que ahora...estruja mi pecho.
— Aun... así, ¿volverás con Eren? -aprieta los dientes, al decir lo último y obsérvame con enojo. Puedo ver la frustración, en su mirada al saber que... esa puede ser, la elección que...ya tome.
Lo estoy mirando y su rostro va a fruncirse en rabia, como llegar a sentir la impotencia acumulada... en ese cuerpo que, se tensaba.
Lo que me dice, duele. Me duele mucho, pues... es la verdad de lo que, me espera allá. En Alemania, con Eren.
Me queda callado, en el momento que... él, está por asumir mi respuesta, yo ...se la digo en alto.
—Sí. -Respondo con firmeza, a pesar, de todo. Yo... — Regresare a lado, de Eren.
— Simplemente, eres masoquista. -gruñe.
—Tal vez -hice mohín. E Isa, dio un salto, en aras de: ¡Viva el amor!
— De verdad, lo estas pensando bien, Levi -me dice — Puede que sea verdad, que Eren es un gran tipo... y que te hayas encariñado, hasta enamorar...como dices. Pero, Levi... -me mira — Él, no vale que hagas...esto, por el.
— Lo vale, Far
— ¡Levi! -reclama, avanzando un paso hacia mí — No estás pensando. Ni siquiera oyes...
Me reclama, al sujetar mi camisa por el cuello.
— No pierdas la cabeza, por alguien. Ni seas estúpido -dice, quiero decirle: ES TARDE. Pero, no me da tiempo, cuando dice: Perdiste, ¿no es así?
Llegó a verlo con firmeza. Esto que, me dice, es un: "Ya deberías rendirte", eso...me aconseja.
— No. -otra vuelta, demuestro firmeza en mi voz — Jamás. No voy a renunciar a Eren. Lo amo.
Declaró firme.
— Levi, ¿Te has vuelto idiota? -me gruñe — Puede ser que, Eren ya no te... -trata de disuadir. Y yo lo interrumpo, en seco.
— ...Lo conozco y lo he visto, con mis propios ojos. Farlan... Su sufrimiento no es diferente del mío, yo... -Objeto — ...Le creo a Eren. Sé que él, también está mal.
—No puedes asegurarlo, son...solo palabras, Levi.
— ¡Te digo que lo sé! .-me suelto de su agarre y me ve —Eren...No quiere nada de esto. Pero, él idiota lo hace por mí. Para que, sigamos... ¡viviendo juntos!
Observó abajo. De hecho, creo que ese "hecho", el que me provoca mas rabia.
— Eren no la ama, y aunque ella diga que; Eren lo ama. No le creo.
— Levi, te estás escuchando... Esto es...
—...Es lo que siento, Farlan. Y es mi problema. -Nos quedamos mirándonos fijamente, un reto individual, entre ambos.
No le permitiría decir que, lo que siento es... un capricho. Porque, no lo es. No puedes corresponder a un capricho, eso... es solo de uno. El amor, es de Dos.
— ¡Hermano! -chilla Isabel y el contacto visual desde la silla hacia la persona de pie, frente mío se rompe. Ella se cuelga de mi cuello, provocando que con su peso enderecé mi espalda, para no mandar mi rostro contra mis rodillas
— ¡Estas metido, en un buen lío de amores! -Acota, giro un poco el rostro hacia su lado, tiene la mejilla pegada a la mía. Restregándose, como un gato.
Apartó su rostro del mío tan cerca, poniendo una mano sobre su rostro y diciendo:
— Ya no me mires con esos ojos, me recuerdas a el
—...Y que, te mire... hace que quieras volver más rápido a su lado, ¿verdad? -niego con la cabeza, ella sabe que... es mentira y me abraza por el vientre, yo voy despeinando su cabello
—Levi -comienza de nuevo Farlan al ver que, ya no hay tanta presión por mi parte y he comenzado a sonreír, por esos brazos inquietos... queriendo hacerme cosquillas
—Mañana, Farlan -digo deteniendo a Isabel y apartando esa delgadas y traviesas manos de mi vientre
— Estoy cansado -resoplo en señal, de lo que afirmo.
— Quédate, en el cuarto del hospedero -Me indica Isabel. Por lo visto está más feliz que, yo por haberme visto volver. Tener a su hermano, de vuelta.
— Pero...-rápidamente me opongo, ya que no quiero importunar ni meterlos en problemas.
— Él, no vuelve hasta el mes. -Me dicen. Este par de dos, siempre encuentran la manera para que nunca me salga con la mía. Casi llego a sonreír, como los había extrañado.
· [LA MAÑANA SIGUIENTE] ·
[Isabel narra]
La luz todavía, no entraba por la ventana, era muy temprano. Mi hermano, desde que ha llegado, no habla mucho. Obvio que... él, siempre ha sido muy reservado, pero ahora... como lo veo, como lo siento... está desarmado. Roto. Herido.
Jamás, lo había visto así... aun, cuando lo conocí por primera vez. Ni en aquel momento en el que... me encontró llorando en la nieve, y al verme temblar de frio y miedo. No lloro ni nada. Solo... se había quitado su abrigo, para ponérmelo encima de la cabeza. Y decir que, le siga a partir de ese día.
Yo recuerdo haber alzado la vista para verlo, ahí delante de mí con un pose propia de desinterés, y un geste de indiscutible molestia. Lo volví... mi ídolo, siempre he querido ayudarlo. Ser parte de su familia y no fallar, frente a las expectativas que entre los tres, nos poníamos para escapar.
Pero, ayer...
Detengo mi caminar por el pie de las escaleras de madera.
Mi hermano, nos confesó dolor. Lloró y hasta dijo: Ya no sé. Estaba claro, entonces. Debía ayudar a mi hermano, como diera lugar. No puedo permitir que...
— Deja de hacer caras y ponte a trabajar -decía Farlan, cogiendo un par de tazas para llevarla, a la mesa e ir sirviendo.
— Tú, también ¡tienes que ayudarme! -digo al llegar corriendo hacia él. — Y dejar de pelear con hermano mayor, vamos
— De ninguna manera. No voy a meterme, en tus locas ideas -
— Pero, no es para... Mí. Es por el bien, de Levi-Aniki -inflo mi rostro, al verlo fijamente a los ojos
—No, eres tú... la que quiere interferir -me hace a un lado y pone la primera taza en la mesa, lo sigo.
—Tú, lo viste. También escuchaste todo lo que está pasando, no es as···
—Él, dijo que está bien. -murmura al voltear e ir por la tetera.
— ¡No! ¡No te das cuenta, de que está mintiendo! Nuestro hermano, está sufriendo y tú... ¡no quieres ayudarlo! ¡Eres un mal hermano! -grito en rabia. —Para que le dijiste entonces, qué peleara.
— Isabel. -pronuncia mi nombre al poner la caldera sobre la mesa —Eso fue antes de saber. Además, ya... Lo escuchaste, es su decisión al final. Respétala
— Pero, es que, podemos hacer algo y...
— No -lo miro y me está frunciendo el ceño — No vas a obligarlo, a quedarse
—No finjas que, tú no quieres eso, también. Si no puede quedarse, entonces...
— No. -Cierra los ojos y se cruza de brazos — Tampoco irás, con él. Tienes cosas que, hacer aquí...
[Levi narra]
Dormí. Aun, contra mi voluntad... descanse, y casi me arrepiento.
¿Por qué?
Soñé con él.
Era tan fácil... formar su rostro en mente, pensar en los gestos que, había visto a diario. Mi mente recreando aquella voz que... provoca un escocer en mis oídos, y me da una sensación de satisfacción interna.
Me levanto.
Después de unos 20 minutos, estoy listo. Oigo el bullicio de Isabel y las voces de Farlan abajo, casi en costumbre. Está reprendiendo y acallando la voz chillona, de la otra persona.
Bajo las escaleras y estas rechinan, había que hacer muchos cambios aquí. La humedad, está empeorando el lugar y...
En lo que lo medito, mis pies llegaban al final de la escalera, eso no importaba en absoluto, pero lo que escuche de su riña... sí. Me centro en las dos palabras que, me obligaron a detenerme, casi en bruto.
"Está sufriendo"
¿Era tan obvio? TKS
Agacho la cabeza, al final de cuentas, tiene razón...Aunque, no era por completo la razón por la que... vine a verlos. Sigo avanzando, en lo que su discusión, sigue.
—¡Iré! DEBO AYUDAR. Digas lo que digas, mi hermano me necesita y haré lo que sea para poder ayudarlo -gritaba airosa, dándole la espalda a Farlan
—No irás. Te lo prohíbo, Isa
—No puedes prohibirme nada, ¡ya no soy una niña!
—Eres mi responsabilidad, y yo···
—¡Nooon! Me iré, aunque... tú no quieras, yo··· -En su caminar irritando a la escalera, se topa conmigo bajando de ellas
— Levi-Aniki... -murmura mi nombre asombrada, de verme de pie.
— No irás... a ningún lado, Isabel. -sentenció pasando de costado y yendo a la cocina.
—Pero, hermano, yo...
—No vine hasta acá, para traerles problemas, a ninguno de los dos -termino de decir neutral al servirme la taza, correspondiente. Ella, se queda en silencio y yo continuo.
—Vine a verlos... Lo que me pase con Eren, ya es... asunto mío. -discrepo mi decisión, en lo que Isabel se sienta mi lado dejando la escoba de lado, y juega con sus manos en un signo de querer tomar las mías. Bajo la taza, y eso lo que hace, coge mi mano izquierda.
—Hermano, no quiero verte triste -agacha la cabeza, casi apoyando la frente en mis manos.
—No estoy triste -la contradigo.
—No es cierto, estas mintiendo ¡Estas sufriendo! -me chilla llorando y cojo su rostro elevándolo, para que me vea.
—¿Me ves llorar? -digo, ella me mira un rostro.
—Sí, desbordas lágrimas de dolor -dice, a sabiendas que de que en mi rostro no hay ninguna marca, de llanto evidente. Ella sabe,... sabe perfectamente que... mi forma de llorar, nunca han sido las lágrimas.
—Ya no es posible evitar, que lo quiera... -Le digo, y voy secando su rostro —Mira,...No puedo prometer que... no voy a derramar las lágrimas, pero... si te puedo jurar una cosa.
Ella llega, a verme con atención.
— No voy a rendirme, para conseguir lo que quiero -dicho esto, me levanto de la mesa.
—Bien, ahora este lugar está hecho una ratonera... se nota que no saben limpiar... y les ha hecho falta mi compañía -digo, ella se me queda mirando desde la silla.
—Rápido, que esperan. Espabilen... Es hora de limpiar
.
[DÍA DOS]
[Eren narra]
—Eren, solo piénsalo... -me vuelva a repetir Mikasa, en un intento... de que acepte su oferta.
—Ya dije que no. -le suelto algo cansado, ya que lleva persiguiéndome desde el desayuno con esa idea. Llegó a la cocina, depositando los platos.
—No voy a cambiar a Levi de Instituto, -digo firme, abriendo el grifo —...Eso es, casi un internado, Mikasa
Tomo la esponja, entre mis manos y comienzo a fregar el primer plato.
— Es una institución muy buena... Le enseñaran a comportarse y no ser tan rebelde, Eren. -Me ínsita con el folleto, en manos — ...Sabes que yo, solo quiero lo mejor para Levi, como su madre.
Dice, extendiéndome el folleto por encima de los platos que friego. Veo el folleto y no su rostro, niños con uniformes costosos, cabellos casi a raya. Firmes, encuadrados y en poses militares...con unos rostros muy... Bueno. Es que...No puedo decir que expresiones son libres de tensión, sino que se ven forzadas para aparentar bienestar. Era verdad que, las hectáreas son grandes y tienen montón de actividades de campo, pero en aspecto me parecían fachadas lúgubres de una escuela militarizada. Apartó el folleto con mi codo y vuelvo a mi trabajo.
— Levi, lleva bien equilibrado sus deberes escolares y la banda -habló, en defensa suyo — ...Sus notas son bastante buenas y altas, no veo necesidad de cambiarlo a otra institución
Defendía mi punto. Aparte de que era costosa la matrícula, el lugar también era lejano y Levi no dormiría en casa. Definitivamente, no lo cambiaría de instituto, esta nueva gestión que ya viene.
— Eso puede ser, porque no le exigen demasiado -Aja, lo que diga. Hago oído sordos y voy enjuagando el plato. —De esta manera, con tantos privilegios y libertades que le das, Eren. Jamás aprenderá a respetarte.
Gire los ojos, cuando escucho a mi detrás.
— ...Además, la Banda es una distracción peligrosa que lo distrae de la disciplina, la música no es··· -Me detengo de inmediato, y mis ojos se agrandan al oír lo que trato de decir. Me giró, de vuelta a ella, y en mi rostro hay un ceño que, no tarda en fruncirse por completo.
— La música, ¿qué? -Mi voz sale en reniego, pues me había tocado nervio.
—Eren, no me refiero a eso, yo...
—No, no...Vamos, termina de decirlo. Mikasa .-insisto, lleno de molestia. Es la segunda que, escuchó a alguien decir que la "música" o "ser artista" es una pérdida de tiempo. La primera vez, me lo dijo mi padre y perdí...mis manos. Ahora, lo dice Mikasa... y quiere hacerme perder a mi Hijo ¡ESO JAMÁS!
— ¡DILO! -grito haciendo que retroceda sus paso — La música, no es ¿qué? ¿No es una carrera, Mikasa? -acusó, queriendo querer comer la viva. Me había ofendido, no solo a mi como cantante y profesor...También, mi ego se ve quebrado y este trago... no se lo pienso dejar pasar, a NADIE ¡OTRA VEZ!
—Eren, eso no es lo que... -dice forma rápida al ver que le clavó una mirada hostil. Mi ceño ya está fruncido, primero inició mi padre y ahora, parece que... Mikasa opina igual que, ese monstruo. Y nos quiere, alejar de la música. Oh no. Mi decisión, ¡Ya está tomada!
— Levi, se queda en el Instituto -sentenció voraz — ...Yo soy él que, tiene la custodia, y...NO lo cambiare de escuela, si no le veo conveniente
—No tendrías... esa custodia, sin mí -objeta, de forma manipuladora. Así que.. ahora, estoy reconociendo tu verdadera cara... Mikasa.
—Te recuerdo que, tengo... hasta el 12 de este mes abril, para buscar OTRA Novia. -digo, en lo que ella, parece abrir los ojos y no creerlo. SI bien, la orden de la Abuela Sina fue que nos casáramos...Los primeros "candidatos", serían entre los mismos competidores... Pero, "casarse" es casarse,... Harto de todo... podía u al menos, cuento con la posibilidad, de pedir la mano de alguien por fuera de la familia...pero, sin tener ningún beneficio económico. Solo a Levi, en mi poder y custodia.
—...-Mikasa, no tenía palabras y yo termino la amenaza, con:
—...Y como sigas diciendo, este tipo de cosas. Mikasa, lo haré.
—¡Eren! -grita, de pronto dejando caer el folleto.
— Escúchame, muy bien -avanzó a hacia ella con un rostro de rabia que, ella desconoce en mi —...En esta casa. Solo hay una Regla a seguir: Con la Música y mi hijo, no te metas. Jamás, Mikasa.
Dicho esto. Avanzó por su costado, dejándola sola en la cocina, en lo parece... un estado de conmoción.
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[Al día siguiente. Levi narra]
— Ya paren, de hacer ruido -crispó la lengua, en lo que sostengo un par de hojas en mis manos. Esos bulliciosos de enfrente, están a unos diez pasos de mi, por fuera del orfanato y no dejan de hacer ruido. A este paso, se irá a la mierda mi lectura.
—Levi, ven sal y diviértete -me anima Isabel, sosteniendo la cámara.
—Afuera... con este clima nublado, variante y el frio. Ni lo sueñen -aludo
— ¿Ah? Pero, esta hermoso. Ha salido el sol un rato y no esta, tan frio -me dice Isabel, agarrando la mano que sostiene la cámara y la otra en la mejilla del contrario — ¿Verdad que si, Farlan? ¡Ven a sacarte foto, con nosotros!
—Quédate quieta o no, voy a poder sacarte una foto -hablaba Farlan apuntando la cámara, a su rostro.
— Par de tórtolos -musito al volver a mi lectura, pero su voz me grita de nuevo.
— Ven, hermano. Saquémonos una foto, los tres -comenta alegra a un par de centímetros míos, bajo las hojas y la veo. Que siga soñando.
— Me niego. -Le sonrió.
— ¡No seas aguafiestas! -explota en un puchero, frente a mi.
— No me insultes -digo aun sentando en la mesa, ella termina de avanzar hacia mí. Me quita los papeles y me empieza a jalar de mi mano, hacia el exterior. Doy tropezones hasta que, me lleva con Farlan que se pone a mi otro costado, evitando mi escape y van apuntando la cámara al frente de nuestros rostros para la fotografía.
—Los odio -declaró, una vez tomada la foto.
—Nos amas -contradice Isabel al tomar la cámara, en manos y ver la foto que nos sacamos.
— Perfecta -dice formando su sonrisita en la cara de mocosa que, suele tener — ¡Ahora, vamos a comer! ¡Aniki cocinara!
— De ninguna manera. -sentenció caminando por detrás de ellos que se adelantan a mí, cuando yo avanzo al interior del orfanato de nuevo. Las nubes deciden descargar parte de su ser, en mí. Llegó a colocarme, una capucha negruzca encima antes de recibir el torrencial.
Dejó que el agua me embarre, elevando una mano con la palma hacia arriba, con unos segundos se van amontonando las gotas, hasta hacer un pequeño charco en mi mano.
No debería importarme, no tiene porque... más mi vista se pierde en el agua que, circula por mi palma. Cae a mi muñeca, y se me escapa de las manos.
Tan fácil, ligero, rápido...
Me deja un hormigueo y la insatisfacción, en el pecho.
¿Lo estoy perdiendo?
¿Tan fácil, como el agua puede escurrirse entre mis manos, su amor?
Sería posible que...
"No te asustes Levi... Pero, a mi... Si, me gusta la lluvia"
— Eren, serás tan... -voy meditando, en lo que alguien me interrumpe.
— ¡Hermano! Mira, ya te puse el agua a hervir... ven a cocinar unos ricos fideos...
Otra vuelta quiere nacer en mí, este estímulo de... sonreír, no. Masacrar, a los hermanos irresponsables que tengo.
Dejo mi paso petrificado atrás y avanzó al interior del lugar, principalmente a la cocina. Ya debería ser hora, de que le enseñe a cocinar a esa mocosa.
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[Eren narra]
Eran las seis, de la tarde. Estaba algo cansado, por lo que decidí recostarme en el sofá y tomar una prolongada siesta. El sofá de cuero, no era muy cómodo que digamos y no lo suficientemente grande, mis pies sobresalen por el otro extremo.
Decido cerrar los ojos boca arriba, observe el techo el leve momento que, aún era consciente. Mirando casi nada en particular, poco a poco... me invadía el sueño. De pronto, bostezo moviendo algo la boca, como si masticara algo y... caigo preso, en los brazos de Morfeo.
[30 de Marzo - Cinco años atrás]
A penas Cedric freno el carro, es que yo... abro la puerta de este, saliendo disparado a las puertas del hospital... con el pequeño cuerpo de un niño, en mis brazos.
— ¡Espere! ¡Señor Eren, Espere! -gritan, a mí detrás los guardias.
Yo, en mi desesperación aceleró el paso y entró de improviso a la institución. Hay montón de mujeres de blanco y hombres sentados, todos moviéndose y casi nadie presentándote, la mínima atención. Con la mirada visualizo, la palabra "Emergencias" en rojo.
Avanzó un paso, en lo que a mis pies dejó caer un par de gotas de sangre, en el suelo y que se escurren por el brazo del niño. En mi frustración ahora, sujeto con mayor fuerza ese cuerpo en mis manos, temiendo que... se me vaya a morir mientras, lo sostengo.
— ¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme, por favor! -exclamó en la puerta, habiendo llegado al lugar.
Un par de mujeres, me ven entrar con un rostro llenó de pánico y este niño sucio y pequeño que sangraba de un brazo.
— Calma, a ver... tráigalo para acá -dice al quitármelo de los brazos y depositarlo en una camilla, para irle revisando.
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Unas horas después, el niño se encuentra internado en una camilla. La Nro 4 y con suero. Menos mal que ya había pasado lo peor, me lleve un susto enorme creyendo que, se podía morir. Por poco y me llaman "alarmista", creí escuchar un par de risas por parte de las enfermeras.
El doctor acaba de revisar su historial, dándole indicaciones a la enfermera marchaba y va dejándome a mí solo, con el niño en el cuarto. Me le fui... acercando una vez más, estando frente suyo me atreví a tocar su cara, haciendo a un lado sus greñas y descubriendo otra vez, ese pálido rostro con algo de suciedad.
La majestuosidad de su hermosura, aun en la inmundicia ...me llamaba la atención. Formaba múltiples hipótesis, del tipo de vida que pudo haber escapado y del que, yo lo estaba rescatando. Sin saberlo bajaba más, mi mano de su frente...hasta sus pómulos, su temperatura, tiene más calidez ahora. Mi pulgar va jugando con su mentón y de pronto, ya me hallaba en su cuello. Era tan extraño, ver la facilidad con la que su piel resbalaba al contacto, pero...
Noto algo que, antes ni me había dado cuenta...Una cicatriz, por debajo de la barbilla, pegada a la mandíbula. Una cortada de, por lo menos 8 centímetros. No era reciente, sino antigua... como si hubiera nacido con ella o lo hubiesen intentado degollar de...
Retraigo la mano y la forma en un puño. Esta rabia, creciendo en mi al verme impotente ante eso. Pero, desde ahora, yo...
— Oye, niño -le habló, mientras duerme — ...Voy a sacarte, de aquí... A partir, de ahora... Nadie, te hará nada...Te ayudaré siempre, lo prometo... Tú, vas a vivir.
—... Mmh... Levi -sonríe, en medio de mi sueño. Solo por pronunciarlo.
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[Mikasa narra]
Entró, en la casa y no veo a Eren. Debe seguir molesto, por lo de ayer. En que, casi repito las mismas palabras...que su padre. No me ha dirigido palabras, desde entonces. Tal vez, fue una mala idea... apresurarme tanto. Pero, necesito a ese mocoso... fuera de la vida de Eren, aunque...
"No te metas, con Levi"
Eren, le ha tomado bastante cariño a ese bastardito. Dejó las llaves sobre la mesa y me encamino a la sala. Como lo sospecho, aún es un chico descuidado. Duerme en el sofá sin frazada, con los brazos sobre la nuca y girando el rostro, un poco al costado.
— Eren -pronunció su nombre al sentarme cerca de sus pies, mas él no parece hacerme caso y sigue en su sueño.
Me inclino hacia él, observando esos labios suyos expuestos, sin ninguna oposición. No hay nada que... me impida estar con Eren ahora, excepto...
— Levi... -lo oigo suspirar ese nombre, en el sofá. Y la rabia se acumula en mí ser, juntó las cejas en mi rostro. Cogí su rostro, con ambas manos y me incline a el, para darle un beso... pero, a mi cabeza... unas palabras, me regresan a la mente.
"Lo puedo asegurar, yo... estoy más, en sus pensamientos que tú"
— Tks -escapa de mis labios al momento que, lo veo hacer gestos con su rostro y despertar. Lo besó, sin más
— Ah, ¿que? M-mikasa... -pronuncia algo aturdido, al irnos separando. Aprovechó aquello, para acercarme más y abrazarlo del cuello. Algo bruto, pero no correspondido.
— Eren, te extrañe. Sabes, lo que dije...No era mi intención lastimarte con ellos -aferro mis manos en su espalda, al igual que garras. —Tu, mejor que nadie sabes...que jamás, lo diría a propósito.
Se queda viéndome.
—Se que eres un gran artista. De hecho, el mejor que conozco. Siempre me ha gustado escucharte cantar y···
— Está bien. -Me dice, suspirando en comprensión — Ya no digas más, Misaka. Ya no estoy molesto
Me asegura, y luego me va apartando con sus manos, en mis hombros.
— ¿Seguiré siendo tu novia, verdad Eren? -inquiero con preocupación, él se rasca la cabeza y en mi ...nace la duda, me arrojo rápido a coger sus manos.
— Lo prometo, no volveré a interferir con nada, de... lo que tú digas. Pero, por favor Eren, no me dejes -llegó a suplicar.
— No tienes que, hacer esto -lo miro con atención y me asiente, cuando quiero volver a abrazarlo me rechaza
— Solo, deja las cosas así -se levanta, dejándome sentada en el sofá al murmurar— ...Total, ya es el tercer día.
Dicho esto, se marcha a la recamara. Yo me quedo observando, sus espaldas. Mientras él, toma el ascenso subiendo por la escaleras a su recamara.
— Tercer día... -repito, entrecerrando los ojos. Y me cuadra lo que dice, con la fecha... en la que, estamos.
— Ese mocoso, regresa hoy -sentenció neutral. Frunzo el ceño.
Voy a hacerte pagar tu desamor, Eren.
Ese mocoso, será mi primera víctima. Solo, espera.
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[Levi narra]
— Hermano. ¿Ya tienes todo listo?, es hora de ir al aeropuerto -dice la pelirroja de mi hermana, saltando en un pata y sentándose cómodamente a mi lado
— Ya te dije que, no iras. -hablo en cama, mientras introduzco la última muda de ropa en mi maleta. Me preguntaba porque era tan terca, pero para que escatimar esfuerzo en compréndelo, voy por mi saco dándole la espalda, entonces vuelve a gritar.
— ¡ahhh! ¡¿Qué es ESTO?! -me grita con una copia de mi disco compacto, entre sus quisquillosos dedos.
A penas lo veo en sus manos, me da un ataque de histeria. Ya que mis manos se cae el saco que sostenía hasta el momento y retorno de inmediato, los diez pasos que me tomo alejarme de la cama.
— No es nada ¡DÉJALO! -digo alzando un poco la voz.
— Hermano, CANTAS... -llena de impresión, en su voz y alzando lo más que puede el disco, para que no pueda arrebatárselo.
— Cállate y ¡DÁMELO! -comienzo a gritar pero se sube encima de la cama, saltando sobre ella con sus pies sucios, dejando enormes manchas en la sabana ¡que acaba de terminar de tender! Y repitiendo: "Mi hermano es cantante, cantante ¡CANTANTE!"
La iba a dejar sin mechas, como siguiera diciéndolo.
— Isabel, dame es cosa a la de··· -no me topa la menor atención. Me le lanzo encima, pero tarde, ella salta de la cama y sale del cuarto corriendo hacia abajo, yo solo oigo
— ¡Farlan! ¡Farlan, el hermano Levi canta!
— ¡Noooo! -grito al poner de pie y correr hacia abajo, mis pies quieren tropezar al bajar con tal rapidez las escaleras, pero tengo tiempo de distraerme en ello. Llego a la cocina, quise evitarlo... pero, "Ja" Isabel me gano, llego con Farlan antes de que yo la alcanzara
— ¿Qué dices? -voltea a verla en lo que ella le está por mostrar el CD.
— ¡No es cierto! -Me atajo poniéndome en medio y queriendo quitárselo — ¡Que me lo des!
Ella alza las manos por encima y yo de puntillas trato de alcanzarla, para eso Farlan se lo arrebata y mira la cubierta, en la que aparece mi rostro cubierto. Mierda. Odio mi altura
— Levi, ¿es cierto esto? -inquiere al ver que, me quedo callado y apartado un paso para cruzarme de brazos.
— Tks -Es la única respuesta que tendrá de mí.
— ¡Si, lo es! El famoso "Levih". Eres tu hermano mayor, como no lo sospeche -suelta ella mirando el disco, con ojitos de zafiro encendido.
—Me parece tan difícil, de creer -comento Farlan al negar con la cabeza. — Volverte cantante. Solo porque Eren, lo es. En serio, Levi. Te lavo tanto el cerebro para que te dejes influenciar, hasta este punto. Debes estar muy desperad···
Le arrojo algo a la cabeza, para que quite ese rostro de idiota.
— ¡Cántanos, algo hermano! -pide Isabel, seguida a la pregunta va aferrándose de mi brazo
— No canto "A capela" -me atrevo a hablar
— ¿Quieres un instrumento? -Dice girando su cabeza a la sala — Aquí, tenemos un Piano de cola viejo, pero te sirve, no?
—Mmh...
—¿Quieres otro? Lo conseguiré -dice y empieza a gritar. — ¡Alguien por favor que me pase un instrumento, para que mi hermano can···! -le tapó la boca con mi mano
— Silencio, -reprendo — Quieres contarle a todo el maldito pueblo ¡¿o qué?! -la vena se me esta marcando y me esta escociendo el entrecejo.
Suelto un gran suspiro y después la dejo.
— Está bien... Te daré ese disco, y cantare pero no digas nada. A nadie, sobre que estoy aquí. O vendrán paparazzi y tendré problemas con mi manag···-me interrumpe.
— ¡Eres así famoso! ¡AHHA! ¡Necesito saber más! ¿Qué clase de música cantas? ¿Es verdad, que tienes una banda llamada: "No Name"? ¿Tienes amigos en tu banda? ¿Eren lo sabe? ¿Canta contigo? ¿Me firmarías un autógrafo?... dime, dime... -pide jaloneándome el brazo incontables veces.
Y yo que, me había librado de los paparazi por días y todo este asunto de la canciones, para respirar aire puro. Ahora, tengo otra fanática tan grande como Eren.
— Ya, ya firmo -explotó —Hago lo que quieras, pero cállate...
Le digo algo molesto al soltarme de su agarre.
— Ese es mi hermano -ella corre por un lapicero, en lo que estoy regresando a las escaleras y antes de que acabe mi tercer paso, me alcanza el marcador que encontró y el disco.
Lo voy tomando, hago la clásica firma mía, alargando la "L" poniendo la dedicatoria de: "Para: La chillona". Se lo entrego, en lo que voy subiendo por el siguiente escalón de madera y la escucho decir:
— ¡EHHH! ¡Hermano! ¡La canción, NO HUYAS!
Me vuelve a sujetar y camino hacia el piano con suspiros. Tras un momento de preparación, y SILENCIO. La tonada, empiezo repetido y con su propio son. Isabel movía los pies, en el asiento de alado. Farlan, estaba apoyando en el marco. Yo cerré los ojos, disfrutando del intro, hasta que ingresa mi voz a cantar.
— Aquella mañana, pensando que no te encontraba...
Inicio, ambos se quedan mirando fijamente. Eso, de verdad... me fastidia al cantar. Pero, siendo ello... iba a permitirlo. Esta vez.
Tu solo me mirabas, ¿Dónde es que estabas?
El sol se ocultaba, yo no te esperaba.
Sonreías... ¿Por qué lo hacías?
.
Dime, ¿Qué es lo que te hace tan feliz...?
Deseo saber, el porqué de... esa sonrisa.
Que me hacía tan feliz, al punto de sonreír
De verdad, ¿esto es amor? Mi... ¿am-or?
Seguí cantando e Isabel grito en mi oído. Mientras, Farlan negaba con la cabeza al decir: De verdad, estas enamorado. Levi.
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[Eren narra]
— ¡Eren! ¡Detén el carro! ¡Nos vamos a matar!- gritaba Mikasa, a lado en el copiloto.
Contrario a hacer le caso, cambio de caja acelerando y pasándome un rojo.
— Estamos, 20 minutos tarde -Es lo único que digo. Mikasa, termina sujetándose del asiento.
No lo podía creer. Llevaba 20 minutos, retrasado.
Levi está, en el aeropuerto, esperando todo ...ese tiempo.
Lo más seguro, es que se moleste.
¡¿Cómo se pudo pasar la hora...?!
Y Mikasa que no ayuda, dejándome dormir más tiempo... Porque le gustaba ver mi cara de ángel reposar, pues pronto ¡no tendría cara! Ni podría volver a dormir tranquilo, si me llego a enterar de que algo le paso a Levi.
.
[MIENTRAS...]
[Franz-Josef-Strauss-Flughafen-Munich-Terminal-2]
Levi se encontraba parado, espera... mirando el móvil que marcaba mas de la 00:00 de la noche.
- Tks -Exclamo, de solo verlo. Y no encontrar una sola llamada en el registró. - Eren.
.
Termino estacionando el carro, lo rápido que puedo. En realidad, solo poniendo el freno de mano y voy abriendo la puerta para salir de ahí corriendo, dejándoselo a Mikasa. Que grita mi nombre, mientras yo ya estoy, a un paso de las puertas de la terminal.
Ingreso con el corazón en la mano, hay gente por todo lado. Miles de rostros a mi derecha e izquierda. Inicio el trote desde las boleterías hasta las sillas de espera, en los vuelos provenientes de Francia.
Llego, solo hay gente sentada ningún rostro familiar, ni maletas o pasajeros desalojando. La presión se hace más presente en mi cuerpo, voy a los ingresos.
En mi trayecto el corazón pesa, y mucho. No tanto, para que arrastre los pies, pero lo suficiente para que el latido en mis oídos, sea contante.
"Levi, espera... Maldita sea, ya voy"
Pienso en mi mente, pero que estúpido, ¿Cómo si pudiera escucharme?
Solo debo una vuelta y ya... Daré la vuelta y el estará ahí. Estará esperando en allá.
— ¡Levi! -grito a pocos pasos. La gente, me mira.
— Lev...vi -digo llegando a la puerta. Lo imagine ahí. Frente, a la puerta. Frente mío en este momento. Agarrando su maleta en la mano derecha, y con un rostro aburrido o cansado por el viaje.
¿Por qué?
Mis ojos se dilatan con una presión constante que, parecía que mi iris enfocaba una y otra vez la misma imagen, sin creerlo.
— ¿Por qué no estás? -murmuro viendo la plataforma vacía.
— ... ¿Do... don...de? -mis ojos giran ambos lados.
Mierda, sé que me retrase pero...
— Eren -pone su mano en mi hombro, después de pronunciar mi nombre.
Me voy dando la vuelta sujetándola por sus hombros, sin tener la vista fija sino perdida y trastornada.
— Levi...casa... -hablo — ...¡Levi, debe haber ido a casa! -convencido de la idea.
Comienzo mi recorrida, para salir de la terminal e ir a casa. Mikasa solo gira mi rostro observándome correr a hacia la salida, con un mohín en el rostro que, se muestra insatisfecho.
[EN LA RESIDENCIA JAEGER]
— Eren, ¡Cálmate! -me va pidiendo cordura.
— ¡NO ESTA! Mikasa, no lo entiendes Levi, mi hijo ¡NO está! -Le grito empírico con el teléfono en mano — Voy a llamar a los bomberos, la policía, a la guardia costera... ¡Todo el mundo, con tal de que encuentra a mi···!
Mikasa, detiene mi marcado "precipitado" según ella del 911. Cancela la llamada y toma mi rostro, con ambas de sus manos. Me hace verla a los ojos.
— Escúchame, Eren, cálmate... Ya aparecerá, Levi... Solo tienes que, olvidarle por un momento y...
— ...Olvidarlo -repito — Mikasa, ¡TE RECUERDO QUE MI HIJO ESTÁ PERDIDO DESDE HACE TRES HORAS! Y me pides que olvide, ¡Es MI pequeño! Es que, acaso tu... -suena el timbre de la casa.
Perfecto debe ser la vecina quejándose del alboroto que, llevo armando dentro de la casa estos últimos 40 minutos. Me suelto de las manos de Mikasa y voy a la puerta.
— No, no maldita sea -digo en el transcurso — Voy a encontrar a Levi, así deba recorrer toda la maldita Alemania, encontrare a mi hijo
Decía firme en mi convicción, girando al perilla abriendo la puerta y...
Está ahí, parado frente a mis ojos. Empezaba a respirar, los latidos que iba emitiendo mi corazón ya tomaban un ritmo más calmado.
Mi hijo, estaba aquí. FRENTE A MI.
No le había pasado nada, estaba a salvo, en casa y... sin darme cuenta ya derramaba lágrimas.
— Eren, no te encontré en la terminal y... -levanta la vista para verme pero yo lo interrumpo.
— Levi -pronuncio su nombre con la mayor satisfacción del mundo.
— Eren, ¿Qué-? -lo interrumpo antes de que diga más.
Lo abrazo, quedándome con su calor impregnado en brazos. Tenía su cuerpo junto a mí. Estaba a salvo en mis brazos, donde puedo cuidarlo, proteger y atesorarlo.
[10 minutos después]
— ¡ESTAS CASTIGADO, LEVI! ¡ESTAS CASTIGADO, POR TODA TU VIDA! -suelto imperioso, ya cuando sus maletas y su persona están por fin dentro de casa.
— ¡¿Como se te ocurre no llamarme!? ¡SABES lo preocupado, que estaba! ¡CONTESTA, EL MALDITO TELÉFONO!
Gruñía sin darle tiempo a hablar.
— No me importa que te quedes sin batería, aun así ¡Responde! -exigía — ¡Levi DIJE que IBA a recogerte! ¡NO TENIAS PORQUE MOVERTE!
Lo observo sentando mientras yo daba vueltas a su delante, levantando el dedo índice.
— Es MAS. Sigue siendo un NIÑO. ¿Qué hubiera pasado, si ese taxi no te hubiera traído a casa? ¡Fuiste un testarudo! TENIAS que, esperarme. -le debatía — Levi, a partir de ahora.. Esta vez SI va enserio, oyes... ¡Estas muy, pero muy castigado! No volverás a ir a ningún lado, en tu...-se pone de pie levantándose del sofá.
— Eren,... Sé que, pasaste un susto grande -me dice, no tiene ni idea —PERO, mira estoy aquí y no me paso nad···
Y... Y... De pronto, de un momento a otro, vuelvo a sostener ese pequeño cuerpo entre mi pecho.
— DUMMER IDIOT! (Estúpido idiota) -le hablo en alemán, de forma agresiva por primera vez, dándole un insulto. La misma palabra que, he escuchado de su boca innumerables veces... para mí.
Se queda mudo, y deja que continúe, llevo una de mis manos tras su nuca y mi rostro al costado, de su rostro.
— ¿Qué hubiese hecho YO? Si te llego a perder de mi vida, Levi -le digo, en parte en agonía y otra en un sentimiento incomodo que, me hace pensar que pude morir... si no lo volvía a ver.
— Eren... -dice mi nombre en una pausa. — ...Volví a casa
¿Cómo una simple frase, puede destruirme?
Desmoronar todo, ese sereno ser de una persona madura y hacerme caer, en un llanto amargo. Levi, me va correspondiendo al abrazo.
Puede que, no tenga permitido amarlo...
Pero, los límites de "Mi querer", como Padre... Me harán amarlo mucho más, de la manera... en la que lo niego.
[Levi narra]
Ya no había mucho que decir, solo necesitaba un abrazo y la paz, en su alma volvía a su cuerpo. Correspondí, porque en mi también nace el desesperación, a esa pregunta. Imagino su dolor y lo siento mío.
¿Alguien, lo entiende?
Ni yo, pero algo es seguro... Jamás, lo permitiría. En mi abrazo, mi rostro sale por un lado de su cuello y veo a la mujer detrás de Eren, observando el abrazo que, nos damos... sin intervenir.
Nos miramos fijamente. Uno, a la otra persona.
SI. había perdido una batalla, pero... no perdí, la guerra. Por el corazón de Eren.
Al final, de cuentas... todo era, cuestión de tiempo, ¿no?
Holo~ ¿Qué tal como han estado? ¿Qué les ha parecido el capítulo? Tuve algunas dudas de subirlo, pero tampoco quería "prolongar" más. Con esta parte, concluye ya todos los roces y demás.
En el próximo capítulo, espero darles una sorpresa grande. Habrá un giro, no digamos de 360º grados, pero ... póngamele un 90º. Jeje
Díganme ¿Qué les parece la última parte ?, No sé si exagere.
Aquí les dejo una hermosa imagen extra.
Espero que les haya gustado. Se me cuidan, las quiero ~
Nanariko
