Había pasado unos días después de la akumatización de "Sr. Chagrin", la situación se había vuelto extraño para todos. De un día para otro, la personalidad carismática de Chloe había cambiado a una rebelde; había perdido su brillo anterior y sustituido por un foco de venganza. Los compañeros de clase se mostraba sorprendidos ante este cambio, pues no solo su personalidad había cambiado sino que su apariencia también.
Años de perfección a la basura, su madre quien ahora estaba de vuelta en su vida, no se molestaba en la rubia solamente cuando se trataba de las apariencias de los Bourgeois. Dejando atrás su estilo a la moda, llego a clase con una camiseta blanca básica, un pantalón vaquero con unas zapatillas negras junto con una chaqueta negra y una gorra de lana gris que no dejaba apreciar su pelo. Caminó con la cabeza alta y una expresión que se podía traducir entre "me da igual" o "estoy enfadada". Nadie en la sala se atrevió a acercarse a esta, ¿miedo o curiosidad? Estaba aún por verse qué ocurriría esa mañana que aún estaba por empezar.
Se sentó en su asiento, dejó su nueva mochila sobre la mesa y sacó una libreta donde empezó a tomar notas sobre algo. Minutos después a la llegada de la rubia, aparece por la puerta Adrien quien busco a esta en la sala pero sin éxito.
- Nino, ¿ha llegado ya, Chloe?- pregunta al moreno quien se encontraba viendo algo desde su asiento habitual.
- Si ha llegado, ¿por qué la buscas?- dice sin ver a este.
- Necesito hablar con ella, la última vez que hablamos no salieron las cosas bien. ¿Sabes donde puedo encontrarla?- dice evitando sin especificar mucho sobre la discusión, no quería que nadie más aparte de la rubia y él mismo supiera de esta.
- Hermano esta en su sitio- revela Nino mirando sorprendido a este. Adrien confuso mira al asiento de la rubia y se sorprendió al igual que todos a excepción que si se acerco a esta.
- Chloe – le llamo el rubio acercándose a ella, pero simplemente lo ignoro.- Chloe necesitamos hablar- dice Adrien poniéndose enfrente del asiento de la chica. Aún así la chica no paró de escribir en su cuaderno, parecía que estaba hablándole a la pared. Harto de que lo ignoraran, cogió el cuaderno y lo tiró lejos de esta.
-Ahora si que no puedes ignorarme- dice el rubio recargándose con ambas manos sobre la mesa de Chloe. Chloe quien había estado callada por unos minutos, lo mira y sin pensarlo le suelta un puñetazo en toda la nariz del rubio.
La chica nunca había sido una persona que utilizará la violencia para solucionar sus problemas, pero desde hace días que estaba deseando darle una buena al modelo, quien había retrocedido por el golpe y la sorpresa. La sala a su alrededor se había quedado en completo silencio, únicamente el sonido de algunas personas por la sorpresa se escuchaba y la respiración de los presentes.
Después de lanzar el golpe, Chloe se levantó de su asiento para recoger su cuaderno y al pasar al lado de Adrien, le miró con una mirada asesina y se sentó de nuevo.
- Dios mio...que golpe.¿Por qué has hecho eso?- pregunta Adrien sujetándose su nariz que había empezado a hincharse y posiblemente estaba sangrando. Chloe únicamente siguió ignorando le, escribiendo de nuevo en su cuaderno.
- ¡Adrien! ¿Qué te ha pasado?- preguntaba Marinette, que había llegado en ese mismo momento al aula. -¿Te has caído?-.
-No se ha caído, Chloe le ha pegado un puñetazo-decía Alya acercándose hacia la pareja, ella y otros más se acercaron a ver a Adrien. Además de intervenir en caso de que la rubia se le ocurriera propiciarle otro golpe al modelo.
-¿Acaso estas demente? ¿Como se te ocurre golpear su rostro? Lo necesita para modelar- empieza a gritar Marinette hacia Chloe, quien al ver a la furiosa chica solamente se rió.- ¿De que te ríes? ¡No hace gracia!-
- Me rio de tí y de tu actuación de novia protectora. No sabía que te habías conseguido un perro faldero, cara bonita. Me alegro por ti pero dile que se calle, ¿si? Molesta- dice Chloe mirando lo divertida con una sonrisa maliciosa. ¿Acaso Chloe Bourgeois se había metido con Adrien, quien había sido su amigo desde siempre?
- Chloe, tene-…- dice el rubio pero es interrumpido.
- No tenemos que hablar de nada, ¿entiendes? Ya dijiste lo que tenías que decir en su momento y ahora me toca a mí- lo para Chloe levantándose de su asiento y acercándose a este pero no puedo llegar lejos debido a que sus compañeros le hacían de barrera protectora.
- Solo quieres hablar conmigo porque tienes miedo a quedarte solo, yo soy lo único que te recuerda los años felices que pasamos cuando vivía tu madre pero desde hace tiempo que me has apartado y ahora temes olvidarla al alejarme. Necesitas la atención de todos para ser feliz porque si fuera así estarías perdido. No eres más que una cara bonita en el fondo estás podrido, chico- decía mirándolo con asco y odio.
A Adrien no le dio tiempo a reaccionar y decir algo con la entrada de la profesora Bustier, quien llegó corriendo preocupada al escuchar gritos desde fuera del aula.
-¿Qué está pasando aquí?¿Qué hacéis que todos no estáis en vuestros puesto?¿Adrien?-pregunta la profesora al ver a su alumno de sobresaliente con la nariz hinchada.
- ¿Adrien estas bien?¿Quién te ha hecho eso de la nariz?- pregunta esta vez aun más preocupada la profesora. Adrien que había estado viendo todo el rato a la rubia, que estaba despreocupada respecto a la situación. ¿Comó habían llegado a este momento? Sentía que delante de él no se encontraba su amiga de toda la vida, si no una desconocida que había sacado lo peor de ella por su culpa.
-¿Adrien?-
Vuelve a escuchar el rubio, dándose cuenta que había estado un buen rato mirando a la rubia sin prestar atención a las preguntas que le hacia su profesora de literatura que ahora le miraba preocupada pensando que el golpe le había afectado gravemente.
- ¿Si?- responde el modelo mirando a la adulta enfrente a él.
- Menos mal, pensaba que el golpe te había afectado. Tienes que decirme quién te ha hecho eso de la nariz para que pueda hablar después con esta persona y el director- decía tranquilamente la profesora Bustier al ver que su alumno se encontraba bien.
-¿Quién me había golpeado?-
-Si. ¿Quién ha sido?-
- Profesora Bustier si me permite, puedo decírselo yo- decía Marinette amablemente con la intención de vengarse de Chloe.
- Gracias Marinette pero creo que Adrien puede decirme lo por él solito, vuelve a tu sitio. Volved todos a vuestros sitios menos Adrien- dice la profesora intentando mantener el orden en su tutoría.
- Bueno Adrien, puedes decirme quien a sido para que seguir con la clase.
El rubio estaba indeciso, delatar o no delatar. No podía hacerle eso a Chloe después de todo lo que le había hecho pero por otro lado no debía haber dicho ella lo que dijo sobre Marinette y el mismo. Pero si era cierto lo que le digo esa vez, debía intentar de solucionar los problemas con ella y un castigo no era la mejor manera de intentar calmar las cosas entre ellos.
- Me he caído, profesora Bustier- dice amablemente el modelo con una sonrisa nerviosa, esperaba que su mentira se la creyera.
- En ese caso, vuelve a tu asiento y avisame si la hinchazón va para mal- decía la profesora volviendo a su puesto y sacando las cosas para empezar la clase.- Chloe, por favor. Podrías sacarte el gorro, es de mal gusto- decía la maestra mirando a la rubia quien se encontraba con los brazos cruzados sobre su pupitre. Está solamente le miró y sonrió.
- Por supuesto, profesora Bustier. Será un placer quitarme el gorro en clase- dice la rubia para revelar su melena, que ya no era únicamente rubia sino que ahora tenía unas mechas azules. Durante los días que había faltado en casa, se había encargado que su imagen de siempre desapareciera, lo que significaba adiós ropa de marca y pelo rubio perfecto. La idea de teñirse le daba un poco de miedo pero al pensar en el motivo que lo hacía se decidió y al final no le quedaba tan mal pero estaba segura que sus padres se morirán al verla. Si hubieran pasado por casa durante estos días, cosa que le facilitó a la rubia faltar.
El resto de la clase pasó tranquilamente a excepción que los alumnos estaban distraídos por los acontecimientos que habían transcurrido esa mañana, ¿Chloe bourgeois metiéndose con Adrien Agreste y saliendo impune de un castigo? Aquí había gato encerrado, además, ¿se había teñido el pelo? Siempre le había oído hablar de cuánto le gustaba su pelo y cual perfecto es. Estaba claro que algo le pasaba y que la culpa la tenía el modelo. Quien no había querido hablar más sobre el tema durante el día. Al acabar las clases, todos salieron de la clase apresuradamente menos Nathaniel que estaba guardado aún sus cosas en la mochila. Al estar solo, la rubia aprovechó la oportunidad y se acercó a donde estaba. Asustando al pelirrojo quien tenía miedo de lo que fuera hacer o decir la chica.
- No he podido hacer que nos cambie, te veo el miércoles para hacer el trabajo- dice sin emoción la chica y con las misma que llegó se fue, dejando a Nathaniel sorprendido por esto. No le había insultado y no parecía que le importase mucho que fuera su compañero a diferencia de como lo vio el día que se lo dijeron. La rubia había cambiado pero no sabía si para bien, si más el pelirrojo suspiró y se marchó.
Este día había sido una montaña rusa de emociones y aun quedaba por ver lo que tenía planeado la rubia.
…
El miércoles había llegado, la rubia se sentía sin ganas de ir al instituto ni de reunirse con el pelirrojo esa misma tarde, pero estábamos hablando de joder parís no su nota, el trabajo contaba mucho para la media. Si no tendría que repetir y estaba segura que prefería morir que eso.
Aun así decidió no asistir a clase esa mañana, enviándole a su padre de que no iría ese día. Aunque no creía que hiciera falta que le avisará pues gracias a su cambio de imagen, su madre ni el le dirigían la palabra o la mirada. Los minutos siguientes se las paso mirando al techo y preguntarse la misma pregunta que había rondado durante semanas.
"¿Qué había hecho mal?"
Se había preguntado esto antes, cuando su madre se marchó a Nueva York y dejando a su padre y a ella solos. Su infancia fue algo dura, pues su padre habría comenzado con su carrera política mientras dirigía el hotel. Pero gracias a la ayuda de señor Abracitos ( y de Jean), pudo recuperarse pronto y vivió el resto de su infancia normal. Sin embargo, ahora le resultaba diferente que la última vez. No tenía a nadie esta vez y ahora no serviría mucho los métodos de su infancia para ella. Tendría que encontrar la forma de escapar de sus pensamientos, de escapar de esa realidad.
En lo más profundo de su corazón sabía que su plan terminaría por destruirla pero no le importaba.
…
La llegada del pelirrojo al hotel era notable, pues su aspecto informal desencajaba con la lujosa decoración del hotel y llamando así la atención del servicio que se encontraba cerca. Siguiendo las instrucciones indicadas, Jean dirigió al chico hacia la habitación de la rubia, donde se encontró con una escena que no se esperaba.
La rubia se encontraba discutiendo con su padre, sacando en conclusión por lo que se soltaban padre e hija sobre algo que había hecho ella que pondría su carrera política en riesgo de este. Sus miradas reflejaban odio, no se esperaba que hubiera problemas dentro con lo que veía o comentaban las noticias sobre estos pero ahí estaban ante sus ojos. Al rato de aburrirse sobre los sermones de su padre, Chloe noto la presencia del pelirrojo.
-Por fin has llegado, cariño- exclama la chica sorprendiendo a los presente en la sala, ¿le había llamado cariño? Pensó el pelirrojo confundido.- Padre déjanos a solas, necesitamos privacidad- dice empujando a su padre fuera de la habitación.
- Chloe, espera.¿Desde cuando sales con este muchacho?- pregunta confundido/enfadado. No era digno de los Bourgeois salir con alguien con tan poca estigma como era el pelirrojo.
- No sabes nada de mí y mucho más no sabrás. Así que déjanos para que hagamos cosas de novio.-
-¿Cosas de novios?-
-Si, padre. Cosas de novios como abrazarnos, liarnos o follar. Así que adiós- dice finalmente la rubia cerrando la puerta de golpe y bloqueandola. Dejando a su padre sin palabras y al pelirrojo que no había dicho nada en lo que había entrado en la sala.
- Perdona por eso, últimamente está molesto por todo. Vamos a hacer ese trabajo- dice la rubia dirigiéndose hacia los sofás, donde estaba sus cosas preparadas. La rubia al darse cuenta que Nathaniel no se movía se giró a verlo, quien vestía con una ropa diferente a la que habitualmente utilizaba. Su camiseta de Star Wars chaqueta negra había sido sustituido por una camiseta simple de manga corta negra, que hizo más notables sus brazos fuerte junto con unos pantalones vaqueros y unas deportivas. Se veía muy guapo pensó Chloe pero alejo este pensamiento al instante. No debía distraerse, necesitaba terminar si quería seguir planeando su siguiente movimiento.
-¿Qué haces parado allí como estatua? Ven-le ordena esta. Nathaniel al instante se da cuenta de esto y se acerca a donde estaba, sentándose en un sitio aparte de la rubia.
- Perdón es que me he desorientado con lo que habías dicho sobre esa cosa de los novios- confiesa Nathaniel nervioso, su rostro se tornaba de un color rojizo casi igual al de su pelo al recordarlo.
- ¡Ah! ¿Lo dice por lo de besarnos y follar? Era una excusa para molestar a mi padre. Es un imbécil- dice Chloe quitándole importancia al asunto.- Voy a buscar información, tu haz la portada del trabajo- dice finalmente para ponerse a buscar información por el portátil que poseía. El pelirrojo siguió sus órdenes y se puso a hacer la portada.
Al rato, el silencio que se había producido en la sala era interrumpido por los sonidos de notificaciones proveniente del móvil de la rubia quien al ver de qué se trataba sólo le provocó que lanzara su teléfono a lo lejos y suspirara frutada. El pelirrojo notó esto y no pudo evitar preguntarle qué le pasaba.
- No es importante, sigamos- decía Chloe volviendo su atención en el trabajo pero Nathaniel se lo impidió quitándole el portátil de las manos y ponerlo a su lado. Sabía las consecuencias de quitarle cosas de las manos a Chloe pero si servía para que le dijera, las recibiría.
- Chloe, está claro que hoy te pasa algo. No es habitual ver a la reina de la moda vistiendo como alguien normal de la calle con el cabello así y que le soltará una ostia a Adrien, grita a problemas. Dime que es, no te criticaré- dice cogiéndole de una mano, esta al verlo se apartó de inmediato de este.
- No es que no tenga ningún problema, porque si los tengo pero estoy segura que en algún momento del curso me burle de tí y te akumatizastes. Así que no, no confió para contarte lo que me pasa- dice dándose la vuelta para no mirarlo, le incomodaba que le mirara como lo estaba haciendo.
- Eso es pasado y se ve que lo necesitas más que nadie, juro que no te criticaré o se lo diré a alguien más- dice el pelirrojo confiado que esta vez se abriera a él para contárselo pero ella solamente le miró y negó con la cabeza.
- No, no creo que pueda hacerlo y creo que ya es suficiente por hoy. Terminaré yo todo y lo presentaré por los dos pero te tienes que ir ahora mismo- dice chloe levantándose y señalando hacia la puerta de su habitación.
- Chloe, no puedes...-
-Si puedo, vete- dice finalmente dando por sentado la conversación. Nathaniel molesto recogió sus objetos y pasando por al lado suya se fue. No estaba molesto por el hecho de que la rubia le había echado de su habitación si no porque no podía abrirse a nadie para hablar de sus problemas y eso era malo para su mentalidad. Aunque la rubia no le cayera del todo bien, no le gustaba ver a nadie mal y por eso decidió ayudar a Chloe con lo que pudiera. Y si tenía que acercarse a esta, a pesar que lo echará para atrás en cuanto se acerque, lo hará.
Mientras tanto la rubia se encontraba apoyada sobre la puerta de su habitación, ¿en que estaba pensando? Por casi se derrumbaba ante Nathaniel y le contaba sus problemas con todos. No, nadie debía saberlo. Debía encontrar una manera, sin pensarlo salió de su habitación a alta horas de la noche, caminando por las calles parisinas mientras veía a parejas felices. Al rato de caminar, vio un bar a lo lejos con un letrero luminoso "Los olvidados". Se encaminó hacia este, dentro no había mucha gente y en la barra se encontraba un señor mayor limpiando esta. Se acercó a esta y pidió un trago aleatorio de la carta de bebidas, este se lo puso sin preguntar, dejándola sola.
-Por mí- piensa Chloe al tragarlo. Tal vez no lo olvide nunca, pero por ahora lo intentará con el contenido de su vaso.
¿Se verá capaz Chloe de seguir su plan o simplemente la reina caerá?
