Capítulo XLIII
¿Dónde estoy? - cuestiona Lady Beagen entre la consciencia y la inconsciencia.
Cerca del Palacio de Holyroodhouse, a una legua para ser exactos - refiere Aaminah curando sus heridas.
Candy... - susurra lady Beagen.
Lady Andley, no está aquí, de hecho no sé nada de los demás, ¿mi esposo? - pregunta Aaminah preocupada porque no sabía nada de él desde que bajó del Irish.
Nada, todos nos separamos... - declaró en susurros Lady Beagen sintiendo un punzante dolor en su hombro derecho.
¿Los atacaron? - cuestionó Aaminah temerosa de la respuesta.
Sí, Candy y Albert...luego Mickael... cautivo - informó la madre de Candy con voz entrecortada.
Candy y Albert que... - se interrumpió la esposa del jeque sin haber formulado la pregunta completa.
¡Ayyyy! - se quejó Lady Beagen.
Lo siento, sigo curando esa herida... - explica Aaminah sensible ante su dolor, Lady Beagen tenía una laceración en la espalda y al momento de que quiso rodarse sintió una dolorosa punzada en su costado derecho.
¿Mi esposo...? - cuestiona lady Beagen percatándose de que no lo oía para nada.
Dormido, lo sedamos con medicina árabe - le comienza a contar la esposa del jeque.
Sabe usted, ¿dónde está Candy? - Aaminah esperaba que esa pregunta nunca se la hiciera.
No, pero un sirviente se dirigió al Palacio para traer ayuda, no debe tardar en llegar - contó Aaminah observando que Amir venía hacía ella.
Gracias... se lo agradezco... no esperaba que usted fuera quién nos ayudara a pesar de los celos que profesaba contra mi muchachita, ¿dónde estamos? - preguntó Lady Beagen suspirando, el dolor a veces era insoportable.
Descanse un poco Lady Beagen - Aaminah decidió no contarle al notar que volvía a preguntarle sobre el lugar en el que se encontraban. Sí Lady Beagen, fui muy tonta al creer que ella era la culpable, Amín me dijo la verdad antes de desembarcar, por ahora descanse - Aaminah sentía una gran incomodidad ante ella que al parecer se dio cuenta de la situación en la que se colocó, pero también apenada para con su esposo, recordando lo tonta que fue en esos momentos.
¿Cómo está Lady Beagen señora? - cuestionó Amir quién las observaba con cautela.
Desorientada aún, esperemos que al pasar de las horas se solucione, ¿ya vino Abdul? - cuestiona Aaminah curiosa por saberlo.
No mi señora, espero que no demore - responde Amir con prontitud.
Muy cerca de la Finca de Laurieston se encontraba de camino hacia allí, un carromato, los sires Wallace y Abercrombie fueron los elegidos para ir a dónde Lord Thompson tenía a Terry, pensaban que iban a demorarse menos, pero la carromato en el que iban ya estaba muy desvencijado por lo que Sir Wallace junto a Sir Abercrombie habían hallado horas después de un percance en el camino, un remplazo para su carromato, una rueda de medio uso.
Entrando por el camino que conducía a la Finca, todo les parecía tan tranquilo que de un momento a otro entraron siendo interceptados por un extrañado Alphonse Lemarque, ¿mercaderes en la finca? ¡Eso sí que era extraño!
¡Buenas tardes señores! ¿Buscaban a alguien? - pregunta Alphonse interesado al momento de que los ve entrar.
¡Buenas tardes caballero! - saluda Sir Wallace cuando se baja del carromato, que con una venia demuestra respeto. Venimos a ver a nuestro gran amigo Lord August Thompson, quisiera usted llamarlo - refiere cuando es seguido por Sir Abercrombie.
¡Claro, vengan ustedes, los llevaré a él en estos momentos! - Sir Thompson ¿está usted por aquí? - Alphonse alzó la voz un poco a sabiendas que su futuro suegro a esas horas de la mañana se encontraba en la estancia descansando.
Por supuesto que sí, ¿estoy aquí para alguien en especial, Alphonse? - cuestionó Lord Thompson.
¡Usted dígamelo! - señaló con ambas palmas a los caballeros que entraban admirando el lujo de la finca.
¡Lord Thompson cuánto tiempo sin verlo! - exclamó Sir Wallace acercándose a él para saludarlo de mano como se acostumbraba con los conocidos de un Lord.
Demasiado... - contestó éste al no reconocerlo, él estaba seguro de que no lo conocía, es más nunca les había visto.
¿No me reconoce? ¡Soy Lord Smith! El de la caza de Londres - refiere Sir Wallace muy contento al ver el desconcierto de Lord Thompson al no reconocerlo.
Cla...ro, por supuesto que se quién es usted, lo recuerdo muy bien - contesta Lord Thompson dudándolo un poco, pero sin que Alphonse se dé cuenta de ello.
Deme un abrazo, tanto tiempo... soy Sir Wallace - le informa en susurros en el mismo momento que le da el abrazo prometido. Sin duda Alphonse estará extrañado de saber ¿qué hacemos aquí? Síganos la corriente - le pide a él mientras se separa del abrazo. Permítame presentarle a Lord Cathesmire, un buen amigo mío - Sir Wallace le presentó en realidad a Sir Abercrombie.
¡Buenas tardes, Lord Thompson! - el caballero se limitó a darle la mano en son de saludo, ya que entre Sires y Lores se acostumbraba la venia corta y nada más.
Buenas tardes mi buen amigo, veo que tuvieron problemas con el carromato - refiere Lord Thompson sonriente ante la notificación de que eran del tribunal y que habían llegado en el tiempo acordado, la rueda que traía el carromato era tan diferente de las demás que fue la oportunidad perfecta para salir de la vista de Alphonse.
Sí, un poco, pero salimos bien librados de ello - explica Sir Abercrombie sonriente, acercándose hasta allí.
Eso veo, pero pasen a tomar algo conmigo a la biblioteca - los invitó Lord Thompson volviendo a entrar a la Finca.
Con su permiso me despido, iré a ver si Louise quiere venir conmigo - Alphonse entendió que no lo requerían ahí por lo que subió las escaleras en busca de su novia.
Pasa Alphonse, caballeros pasen a la biblioteca, Leslie - llamó a una de las mucamas cuando entraron a ésta.
Sí señor - acudió la chica al oír su llamado.
Tráenos whiskey y vasos, por favor - solicitó Lord Thompson.
Sí señor, enseguida - la chica aceptó gustosa y se retiró cerrando la puerta de la biblioteca.
Bien, creo que deben saber que el joven Grandchester... lo encontré a la orilla del río a tres leguas de aquí - comenzó a explicar Lord Thompson.
Bien, ¿qué tan herido está? - cuestionó Sir Wallace con preocupación.
Un balazo en el hombro, en la pierna y me encontraba cazando en ese momento, así que le herí la pierna sana, aunque realmente no tenía esa pierna herida, pero por alguna razón traía consigo una especie de férula que la protegía... - explica Lord Thompson.
¿Quiere decir que no estaba lastimada? - cuestionó Sir Abercrombie.
No, no lo estaba. El joven Grandchester se encuentra en el primer piso para su seguridad, ¿quiere verlo? - pregunta Lord Thompson verificando que la noticia no les haya indispuesto.
Sí, por favor - ambos asintieron.
¡Adelante, vamos! - Lord Thompson ofreció que lo siguieran abriendo la puerta de la biblioteca.
Señor, sus copas y el licor - apareció Leslie de pronto con una charola de plata que contenía una licorera y algunos vasos.
Espéranos aquí Leslie, regresaremos pronto. ¡Sírvelos! - le ordenó Lord Thompson a Leslie.
Sí señor, permiso - la mucama entró a la biblioteca, dejando la charola sobre una repisa y después de que hubo salido Sir Wallace, cerró la puerta disponiéndose a seguir con sus labores.
Pase señorita, ¿lo acompañamos? - Sir Abercrombie cuestionó a Lord Thompson después de que Leslie les diera el pase.
Sí por favor, síganme - Lord Thompson comenzó a subir los peldaños que conformaban la amplia escalera hacia la primera planta de la casa principal.
Lord Thompson, Sir Abercrombie y Sir Wallace se dirigieron al primer piso y pasando algunas de las habitaciones, el dueño de la Finca abrió la sexta puerta de la izquierda y entró, la habitación era al parecer de visitas, la cama al centro ésta estaba cubierta por una amplia cortina de terciopelo azul rey que caía del dosel que servía de adorno en la amplia recámara estilo victoriano, al lado de ésta una cortina mosquitero y en medio la cama, ahí se encontraba Terrence que cubierto hasta el pecho con las cobijas, los sires observaron su rostro pálido y demacrado por la fiebre que en esos momentos era presa. Terry deliraba por la fiebre, las balas habían sido sacadas días antes y en ese momento parecía inconsciente.
¡Terry, buenos días! - lo saludó pensando que él haría lo mismo.
Señor, el joven está inconsciente - soltó el médico viéndolo que ahí se encontraba y que por supuesto no lo sabía.
¿Cuándo sucedió eso? - preguntó él molesto por esa falta de información reprendiendo al médico tratante.
Hoy en la mañana, dijo algo de una señora Candy - soltó para evitar la reprimenda y al mismo tiempo se aventuró a responder observando cómo Lord Thompson esperaba que le contase. Que ella está en Edimburgo - soltó al final.
¿Qué cosa? - preguntaron más de uno, confundidos.
¿En Edimburgo? ¿Seguro que eso dijo? - Sir Abercrombie quiso asegurarse y obviando que eso ya lo sabían siguieron preguntando.
Sí señor y que Albert llegó a la mansión - terminó de informar el galeno.
¡Dios Santo! ¿Cómo lo sabe? - exclamó Sir Wallace.
¿Qué quiere decir eso? - preguntó Lord Thompson.
Que Sir Andley está en la mansión de Edimburgo y que la señorita Candice está cerca de ahí - explicó Sir Abercrombie.
¿Es cierto eso? - preguntó Lord Thompson.
Sí, sí lo es, pero no podemos contactarlos, todo esto se está poniendo muy difícil, contactarlos a todos...bueno no a todos, nos faltan el duque y los Sires Borthwick - explicó Sir Wallace.
¿Richard está perdido? - cuestionó August sorprendido ya que el Richard que él conocía, vaya no era tan descuidado.
Sí Lord Thompson, eso es preocupante, hasta donde estamos enterados así es - admitió Sir Wallace notando cómo cambiaba el semblante.
¿Qué fue lo que sucedió? - preguntó él curioso, mirando que ambos hombres mostraban un rostro muy preocupado.
La señora Candice Andley de apellido de soltera Borthwick-Buchanan... - comenzó a explicar Sir Wallace caminando por la habitación y viéndose interrumpido por August, se detuvo.
Esperen, esperen, me están diciendo que, la señora Andley es en realidad... - interrumpió Lord Thompson, acercándose a éste, sin creerlo. Buchanan, quizás escuchó mal, sí, eso debió ser.
Efectivamente, ella es quien cree... - soltó un sonriente Sir Abercrombie, observando el rostro incrédulo de August.
¡Asombroso! ¡Jamás me lo hubiese imaginado! Espere, debe ser mayor entonces... - increpó August, debido a que la mayoría de los descendientes de los Buchanan lo eran.
Ni tanto, unos quince años... - refirió Sir Wallace, sabiendo que no todos figuraban de acuerdo a las notas del tribunal. Además tenían que recordar que Lord Thompson desconocía la naturaleza tanto de la adopción de Candice por los Andley como la supuesta muerte cuando nació entre los Borthwick.
Hay algo que no entiendo, ¿quien ha armado todo esto? - preguntó August muy curioso y ambos sires viéndose decidieron contarle, Sir Wallace agradeció que no preguntara más sobre el nacimiento y muerte hipotética de Candice.
Sir Campbell, Sir Stewart, Sir Carnegie y Sir Carnegie Padre - refirió Sir Wallace a sabiendas 1ue todos colaboraban, pero ellos desde hacía muchos años se encontraban en esa "misión", saber todo acerca de la revoltosa chica Andley.
¡Sólo ellos cuatro...! ¡Increíble! - susurró August, sin entender el por qué eran tan pocos los que impidieron que el duque mancillara a Candice.
Sí, sólo ellos han maquinado todo esto - sonrieron nuevamente, cada vez a August se le hacía más increíble la historia.
¿Quién los traicionó entonces...? - August no entendía de lo que le hablaban y decidió preguntarse qué era lo que había salido mal.
El hermano de Lady Beagen Borthwick, Alphonse Buchanan sabía gran parte del plan, en algún momento en que la conoció, desvió su camino y en vez de protegerla como sucede con todos los que la conocen, de algunos ellos enamorados; Sir Alphonse la quería para sí y por lo mismo influenció en Lemarque, le contó todo y por eso los atacaron. Ahora no sabemos nada de ellos tres, bueno más bien cuatro - explicó Sir Wallace mirando hacia el jardín, reconociendo que nunca comprendería el pensamiento de Sir Buchanan.
¿Cuatro? ¡No eran tres...! - espetó August, él juró que escuchó que eran tres.
No, son cuatro, el otro chico es un joven médico llamado Mickael Valois - afirmó Sir Abercrombie, leyendo el informe que sacó de su bolsa de cuero.
Espere, ¿ha dicho Mickael Valois Buchanan? - August meditó un momento, de entre sus recuerdos reconocía al chico que le nombraron y sin más les cuestionó .
No sólo es Mickael Valois, ese es el nombre que tenemos - explica Sir Abercrombie, releyendo la información que Sir Campbell les había dado.
No, créanme cuando les digo que Mickael es sobrino de Lady Beagen Borthwick por parte de madre, de hecho es el más pequeño de los Buchanan - señaló sacando un libro de una estantería, mostrándole una foto.
¡Dios mío! ¿Está usted seguro? - preguntaron ambos sires, esperando que estuviese en un error, pero no, no lo estaba, en ese libro, se encontraban los 56 clanes escoceses y sus árboles genealógicos, August se preguntó entonces, si Mickael era el más pequeño y Candice tenía quince años, por qué no figuraban en el árbol genealógico del Tribunal y al mismo tiempo los Sires comprendieron que una pregunta se les iba a formular al no encontrar explicación alguna.
¿Cómo saben que Lady Candice es la menor de los Buchanan? - profirió August, notablemente molesto. Mickael es el último Buchanan, alguien de ustedes me lo tiene que decir... - insistió, algo aquí no estaban diciéndole.
De todos modos se va a enterar - resopló Sir Abercrombie cuando lo observó con semblante adusto. Lady Candice es la segunda al trono de Escocia y no figura viva en el árbol genealógico porque técnicamente falleció a las pocas horas de nacida... - respondió el sir.
¡Técnicamente falleció! O sea que estuvo muerta y ahora ya no lo está, esto es... ¡un invento de los Buchanan! ¡Esa lady como se llame, es una fulana que se está haciendo pasar por hija de alguien! - rebatió irónica y mordazmente la información que a medias los sires le proporcionaron por lo que Sir Wallace se atrevió a golpearlo o casi lo iba hacer cuando Sir Abercrombie le detuvo.
¿Cómo se atreve? ¡Nunca delante de mi presencia le diga fulana a una niña inocente! Lady Candice no es lo que usted dice. ¿Cómo se atreve siquiera a pensar que Lady Candice fuese capaz de hacer tal cosa? - Sir Wallace dejó la mano derecha levantada y su puño cerrado en el aire.
Esperen señores, observe August el árbol genealógico de los Buchanan, aquí está Lady Beagen Buchanan que se casó con Sir Blaine Borthwick y tuvo cinco hijos, una niña que falleció y cuatro varones, esa niña es Lady Candice. No debemos revelar ese secreto porque no nos compete a nosotros contárselo, pero sólo mire éstas fotografías, ella es Lady Beagen en un baile de presentación a la sociedad de Escocia y ella, es la adorable Candice Andley en el desfile de mayo - Sir Abercrombie fue menos visceral, la explicación no tocaba ningún punto filoso entre ambos hombres, pero no dejaba ningún cabo suelto.
¡Increíble! ¡Parecen ser la misma persona! - soltó él notablemente contrariado y asombrado.
Puede ver los fechados, esas cosas no mienten y menos si decide corroborarlo en la bitácora de las casas fotográficas - responde Sir Abercrombie tranquilizando a su amigo.
Bien, seguro que lo haré, pero ustedes dicen que Lady Candice Andley es el apellido de casada... - evalúa August.
Y el de soltera... permítame enseñarle ésta información, quizás se lo demos a leer en una oportunidad, pero esto es lo más que se le puede enseñar, aquí, está foto muestra el Hogar de Ponny en Illinois, Estados Unidos, donde Candice fue albergada hasta la edad de 10 años; aquí cuando fue adoptada por los Leagan, aquí cuando fue adoptada por los Andley y lo demás ya lo sabe - refiere Sir Abercrombie.
Vaya, Lady Candice es adoptada, el Hogar de Ponny es un orfelinato, no entiendo una cosa caballeros, si Lady Candice es Candice Andley-Buchanan de casada ¿cuáles eran sus apellidos de soltera? -
¿Preparado? Candice White, Candice White Leagan, Candice White Andley, Candice White Andley y Candice White Borthwick-Buchanan, respectivamente - nombró cada uno de ellos. entonces, hoy por hoy el Rey Jorge V la ha reconocido como Lady Candice Caroline Elspeth Cathrine Evina Borthwick-Buchanan - finalizó Sir Abercrombie emocionado.
¡Dios Santo! Es... es... se...gunda al trono de Escocia - August se encontraba más que maravillado, era un gran secreto todo esto de los nombres de Candy, pero lo que más le emocionaba era que el Rey Jorge V lo supiera.
¿Usted sabe si algún familiar de los Buchanan envió a Mickael con Lady Candice? - cuestionaron los sires a Lord Thompson.
Yo no sé nada de eso - refirió August. Sir Campbell, ¿sabrá algo? - cuestionó August.
Lo dudo, él me lo hubiera dicho cuando lo vi - respondió Sir Wallace tronando la lengua.
Todo esto está muy raro, ¿Sir Carnegie estará enterado? - se preguntó Sir Abercrombie, demostrando a los demás que nadie lo sabía todo.
¡El jeque Hasbún... es otro que no sabemos dónde está! - replicó Sir Wallace.
Eso sí que es una complicación... - refirió August. Nuestras bienvenidas no son siempre afectuosas - musitó él.
Políticamente lo es, sobre todo si él muere aquí en territorio inglés - aceptó August. Y ¿Lemarque? - preguntó justo después de esa declaración.
¡Escondido! ¡Quién sabe dónde! - exclamaron los sires al mismo tiempo.
¿No han podido dar con él? - se cuestionó August asombrándose.
No... no han podido... nadie, primero pensábamos que había un espía en el tribunal, pero después lo descartamos, después pensamos en realidad que está aliado con piratas o con personas no muy recomendables y además de dudosa reputación- aceptaron los sires que aún no podían encontrar al duque ladrón ese.
¿Tiene espías? - cuestionó August comenzando a pensar que había hecho un trato hasta con él diablo.
Sí por supuesto, tiene algunos - aceptaron ambos hombres murmurando algo ininteligible.
¿Cuándo se complicó esto? - preguntó Lord Thompson.
No tenemos idea, creo que todo se complicó cuando Sir Andley y Lady Andley se enteraron de quiénes eran ellos en África - explicó Sir Wallace suponiendo ese acontecimiento.
¡Válgame el señor, pero por que lo dice así! - Lord Thompson lo reprendió por el tono en que se lo explicó.
Hasta ese momento eran tutor e hija adoptiva - contó Sir Wallace.
Y ¿se casaron? - supuso August.
Sí, por supuesto que fue para prevenir que el duque Lemarque la obligara a casarse con Pierre, con lo que no contábamos era conque ellos estuvieran enamorados - refirió Sir Wallace sin darse cuenta que había hablado de más.
¿Nadie lo sabía? - quiso saber August.
No, nadie lo sabia - terminó por decir Sir Wallace apesumbrado, se había ido de la lengua y ahora esperaba que Lord Thompson lo olvidara.
El destino supongo... - terminó August por decir, permaneciendo en silencio por varios minutos.
Lady Andley es adorable... - comenzó a explicar Sir Wallace con ensoñación.
Y atrevida... - agregó Sir Abercrombie.
Y traviesa - completó Sir Wallace.
Finalmente es una niña - afirmó Sir Abercrombie.
Ah y también indiscreta - sonrió Sir Wallace.
Sí también - Afirmaron los dos, sabiendo que así era.
Parecen conocerla bien - afirmó Lord Thompson.
Pues de hecho lo hemos leído, Sir Abahinn Carnegie nos dio amplia información sobre ella, así de amplio esta el informe - Sir Wallace indicó el monto de hojas que Abahinn les había proporcionado.
Bien, veo que nos tenemos que limitar a la información que poseemos hasta ahora - informa Sir Abercrombie.
¿Qué hace aquí Alphonse Lemarque? - preguntó Sir Wallace.
Alphonse, nada para ser exactos. Louise, mi hija y él son novios... - respondió Lord Thompson con molestia. Louise nunca ha sido la hija recatada que usualmente existe en estos tiempos, así que comprendo un poco como deben sentirse con respecto a Lady Candice - afirmó, sabiendo que él alguna vez pasó por ahí.
Vaya que coincidencia - espetaron ambos sires.
¿Y? - insistió Sir Wallace para que siguiera contándoles acerca de su presencia aquí.
Y están aquí por un tiempo, en lo que Louise se toma un respiro de los estudios - responde Lord Thompson, caminando hacia el pasillo.
Bien, su hija sabe ¿quién es él? - cuestiona Sir Wallace refiriéndose a Alphonse.
No lo recuerda, pero lo que no sabe es ¿por qué su novio no le es grato a Terrence? - respondió Lord Thompson refiriéndose a Louise con respecto a Alphonse.
No lo sabe entonces - dedujo Sir Abercrombie, retirando la mirada inmediatamente de Lord Thompson y haciéndole una mueca de sorpresa a Sir Wallace.
No, no es seguro. Mi hija cometió la tontería de enamorarse de Sir Andley - refirió el padre de Louise.
¡Pobrecilla! - exclamaron ambos hombres.
Espero que pronto lo supere, por otro lado Sir Campbell me notificó que Alphonse no se ha comunicado con su tío para advertirle - contó Sir Wallace atento a su reacción.
¿Es confiable? - cuestionó Lord Abercrombie.
Sí, está condicionado por el tribunal a no soltar información - refirió Sir Wallace.
Después de todo Sir Campbell no estaba tan perdido... - comentó Lord Thompson.
Nadie conoce el alcance de planeación Lord Thompson, Sir Campbell y los demás lo tienen bien armado, pero esto..vaya nadie se lo esperaba, si Albert y Candice están a salvo donde dijo Terry, es que así es - aseguraron ambos sires, sabiendo que por alguna razón alguien más los estaba ayudando, ya que esta información no venía del plan inicial de Sir Campbell.
Esto se planeó con anticipación, si por mi fuera hubiese mandado más ayuda que la de nosotros, es más el rey podría hacerlo, pero nadie lo sabe - dedujo Sir Wallace, quién estaba enterado de casi toda la planeación.
¿El rey sabe de todo esto? - preguntó Lord Thompson muy, pero muy sorprendido.
Por supuesto, pero usted sabe que él puede libremente hacerlo, sin avisar a nadie, como el plan de Sir Campbell no incluían a los Borthwick, a Mickael, a Hasbún, vaya quizás el sí ha actuado en solitario pero... - Sir Wallace se detuvo a pensar en lo que realmente hacía, era una noticia sorprendente y que nunca se detuvo a meditarlo ni tan siquiera un poco.
Pero... - insistieron tanto Sir Abercrombie que también se imaginó lo que Sir Wallace intentaba dilucidar y Lord Thompson que expectante se encontraba en ello.
No sabemos en dónde, hasta dónde y con quién o quiénes - comenzó a enumerar Sir Wallace, saliendo y caminando de un lado para otro por el pasillo, se encontraba eufórico por ese pensamiento.
¿Nadie lo sabe? - Lord Thompson quiso averiguar otro poco.
Nadie ni Sir Campbell... creo - dudaron un poco en contestar.
Esto es... - August quiso decir algo muy importante, pero en ese momento los sires también se encontraban sorprendidos.
¡Un plan perfecto...! La fuga fue pensar que Alphonse Buchanan sería el idóneo para proteger a su sobrina... - refirió Sir Wallace pensando en que él fuera de ayuda.
Lo malo es que él no esperaba la respuesta de Lemarque, que lejos de darle a Lady Andley en bandeja de plata, a él también le tocó pagar el precio; además 60 propiedades entre Londres y Escocia, no son nada despreciables... - explicó Sir Abercrombie.
¿Todo esto fue por dinero? - preguntó Lord Thompson ya que él no sabía que el Duque Lemarque no era duque y que tampoco era rico.
Lo de Lemarque sí, lo de los Andley no, eso sí fue por amor - apuntaron ambos sires.
¿Cuántos meses tiene lady Andley? - cuestionó August.
Seis según creo - remarcó Sir Wallace.
Al parecer Lemarque no se ha dado cuenta de que ella está preñada - refirió Sir Abercrombie como si fuera conocimiento de todos que así fuera.
Pero si debe estar bastante avanzado - aseguró Sir Wallace.
Cualquiera lo sabría, pero ella y algunos otros llegaron disfrazados a Edimburgo - aseguró Sir Abercrombie.
¿Disfrazados? - cuestionó Lord Thompson.
Sí de árabes, las túnicas en las mujeres son diferentes y eso ayudó a Candy a ocultar su preñez - comentó Sir Wallace.
Bien planeado, pero entonces ¿por qué no quieren que se desplacen a donde el tribunal? - cuestionó August.
Porque eso esperan que hagamos, que todos lleguen al tribunal o al Palacio de Holyroodhouse, los únicos que lo harán son la esposa e hijas del jeque Hasbún - explicó Sir Abercrombie.
Bueno, entonces ¿qué haremos? - preguntó August extrañado.
Esperaremos a que Terrence reaccione - sugirió Sir Wallace.
¿Quisieran descansar? - preguntó August, dirigiéndose por el pasillo hacia las escaleras.
Bien, pero denos habitaciones menos elegantes... nuestro rango no nos permite en éstos momentos ser tan delicados - expresa Sir Abercrombie al ver cómo estaban vestidos.
Bien, lo haré como me dice... - acepta August dirigiéndolos a las habitaciones de los viajeros, fuera de la casa principal, cerca de los establos.
Bien vamos - Sir Abercrombie apuró a Sir Wallace cuando pasaron por la puerta principal y del carromato recogieron sus pertenencias y siguieron a Lord Thompson rumbo a esas habitaciones.
Continuará...
