Naruto no me pertenece.

Hola, lamento la tardanza pero estoy estudiando para mi examen profesional y eso hace que no tenga mucho tiempo, pero después de tres semanas aquí está el nuevo capítulo.

Si tengo un poco de tiempo el domingo publicaría el otro.

Leer notas finales.


¿Quieres ser la líder tu clan? —No espero a que le respondiera—. Te ayudare.

No tiene por qué hacer eso, Sasuke-kun. —susurro tímidamente mientras sus mejillas se sonrojaban—.Si es por lo que vi en la tarde, prometo no decir nada.

Sé que no dirás nada. —El azabache miro fijamente a la ojiperla—. Por eso te ayudare.


En uno de los campos de entrenamiento se encontraba Sasuke en el centro del mismo, cuando de la nada varios shuriken y kunais salieron disparados en su dirección y casi sin moverse el Uchiha con su espada había desviado todos.

— ¡Tienen que hacerlo mejor que eso! —exclamo con firmeza.

En eso se escuchó el sonido de un millar de pájaros, el azabache giro levemente el rostro hacia atrás y vio como Sarada y Boruto corría en su dirección, ambos con el chidori; pero antes de poder rosarlo, los dos adolescentes se estamparon en el piso cuando el azabache desapareció sorpresivamente.

—Fallaron de nuevo. —menciono Sasuke mientras aparecía frente a ellos y les ofrecía una mano para ayudarlos a ponerse de pie.

— ¡Es que eres muy veloz, tío Sasuke! —inflo las mejillas en un falso berrinche.

— ¡Deja de quejarte, tonto! —grito Sarada mientras le daba un leve golpe en la cabeza—.Debemos pensar una mejor estrategia para que por lo menos podamos rozar a mi papá.

—Ya lo sé, no tienes que repetirlo tanto.

—Me gusta su entusiasmo pero ahora es mejor que vayamos a comer algo. —El azabache empezó a colocarse la capa mientras miraba fijamente hacia la copa de un árbol—. Ambos han gastado mucho chakra.

— ¡Pero aun puedo seguir!

— ¡También yo, papá!

—Les he dicho que ya terminamos por hoy. —Golpeo levemente a ambos en la frente con dos de sus dedos—. ¿Qué les gustaría comer?

—Se me antoja comer ramen, ¿y a ti, Boruto se te antoja?

—Sí, no me parece nada mal. —Los tres empezaron a caminar en dirección a la aldea— ¿Te gustaría que hiciéramos una competencia de quien puede comer más?

—Te ganare.

—Ya quiero verlo. —se burló.

— ¿Te sucede algo, papá? —Pregunto curiosa la azabache que había parado de caminar al notar que su padre se detenía y los miraba de una manera extraña—. ¿Papá?

—Estaba pensando en algo. —Movió levemente la cabeza y continuaron su camino—. Me parece buena idea lo de comer ramen, y no se preocupen, yo invito.

— ¡Si! —se emocionaron los dos.


—Ya envié la invitación para Gaara, Naruto. —Shikamaru estaba entrando en la oficina del Hokage.

— ¿Qué invitación? —pregunto el rubio sin dejar de leer algunos documentos.

—Espero que estés bromeando. —dijo el castaño mientras se acercaba al escritorio y tomaba una de las montañas de papeles que ahí se encontraban—. Estoy hablando de las invitaciones a la fiesta de cumpleaños de tu hijo.

Naruto se sobresaltó y miro rápidamente a su consejero.

—Lo olvidaste.

—No, nunca haría eso, solamente me sorprendió que te hayas encargado de ese asunto por tu propia cuenta. —sonrió nervioso.

—En realidad fue Hinata la que me dijo que lo hiciera. —Se acercó a la puerta con todos los papeles en sus manos—. Sabes que a Gaara hay que avisarle varias semanas antes.

—Eso explica mucho. —Susurro el ojiazul—. Gracias, Shikamaru. —la única respuesta que obtuvo fue un asentimiento de cabeza mientras el castaño salía del despacho.


En Suna, más específicamente en la oficina del Kazakage de Suna se encontraba este hablando de algunas cosas con su hermano, cuando escucho uno leves toques en la puerta para después ver como entraba una persona que vestía una capa que le cubría desde los tobillos a la cabeza y una máscara con forma de lobo que cubría su rostro.

—Al parecer ya puedo retirarme, Gaara. —Kankuro se estiro y se puso de pie—. Tu guardaespaldas ya está de regreso. —hizo una leve inclinación de cabeza y abandono rápidamente la oficina.

— ¿Dónde estabas? —pregunto el pelirrojo mientras se ponía de pie con lentitud y se acercaba a su guardaespaldas.

—Salí a recibir algunas cartas. —dijo con voz distorsionada—. Una es de parte del idiota Hokage y la otra de parte de Hinata. —le extendió ambos sobres que había tenido ocultos dentro de su vestimenta.

Gaara las tomo y abriendo una de ellas leyó todo su contenido para después pasar a la otra carta.

—La de Naruto es la invitación a la fiesta de Boruto. —Menciono guardando de nuevo las cartas—Y la de Hinata es para recordarme que una semana después del cumpleaños de Boruto es el de Sarada.

— ¿Iremos?

—Sí, quiero aprovechar el viaje para ver cómo va el embarazo de Temari. —Suspiro—. Aunque sabes lo que eso significa, ¿verdad?

—Entiendo que pasaremos poco más de una semana en Konoha.

— ¿Crees que lo puedas soportar?—Se acercó más a la otra persona, casi rosándola.

—Ya te sabes que sí. —lanzo una risa burlona—. He pasado 13 años perfeccionando la técnica.

—No me refiero solamente a eso. —Gaara miro las cartas—. También estoy hablando del odio que Naruto siente por ti.

—Y eso es lo que hace aún más divertido. —se burló.

—Entonces tenemos que avisar a Hikari de nuestro próximo viaje.


Por la tarde Hinata se encontraba regando algunas flores en el jardín de su casa, aunque su expresión era distraída.

— ¿Qué es lo que te pasa? —apareció azabache detrás de ella asustándola.

—Sasuke. —Exclamo mientras se daba la vuelta y se tomaba el pecho con una mano—. ¿No se supone que deberías estar con los niños?

—Boruto menciono que te ha visto muy distraída. —No se dejó distraer y miro fijamente a la ojiperla— ¿Qué es lo que te pasa, Hinata?

—Dos días después de que llegaste, él salió de misión. —susurro preocupada—Y ya paso un mes y aún no ha regresado; se supone que la misión solamente era de dos semanas.

—Tal vez algo dificulto el término de la misión. —Respondió acercándose y colocando una mano sobre el hombro de la mujer—. Pero eso no quiere decir que él esté en peligro.

—Conozco los motivos por los que una misión se puede llegar a alargar, pero eso no evita que me preocupe.

—Tienes que pensar de manera positiva como siempre. —la consoló; repentinamente la ojiperla se abrazó al pecho contrario.

—Lo intentare. Gracias. —Susurro agradecida—. Eres mi mejor amigo, Sasuke.

—Sabes que no me merezco ese título. —Susurro—. No después de haberte obligado a vivir una vida que no querías.

—Tú no me obligaste a nada, fue decisión mía. —Lo apretó con más fuerza cuando el azabache correspondió a su abrazo—. Aunque sigo pensando que lo mejor era que nos hubiéramos escapado juntos. —ambos soltaron una leve risita.

—No hubiera funcionado.

—O tal vez sí. —se separó levemente—. Pero ahora quiero que respondas a mi pregunta, ¿Por qué no estas con los niños?

—Técnicamente lo estoy, deje un clon con ellos mientras comían.

—No hagas ese tipo de cosas; tienes que aprovechar al máximo esos momentos, no los desperdicies. —lo regaño. El azabache la apretó de nuevo contra sí.

—Lo sé.


Tres días después, se podía observar como Sasuke peleaba contra dos pares de clones azabaches y rubios. El azabache esquivaba cada golpe y cada kunai que salía en su dirección.

—Veamos cuanta ventaja les dará en esta ocasión—susurro una voz de un peliplata que estaba oculto entre las ramas de un árbol, observando la batalla frente a él.

—En esta ocasión no planeo darles ni una sola ventaja sobre mí. —apareció Sasuke a lado. Sin asustarse ni nada, el peliplata no lo miro.

— ¿De verdad? —Siguió observando a los niños—. Así que están entrenando con un clon de sombras.

—Si. Ahora Kakashi, dime ¿por qué llevas varias semanas observando nuestro entrenamiento? —cuestiono.

—Fue casi sin querer, pero un día escuche a Sarada y Boruto hablando acerca de que les enseñarías el chidori. —miro a su ex-alumno.

— ¿Y eso qué?

—Me pareció curioso porque tú sabes que a pesar de poder realizar la técnica se necesita de algo importante para poder dominarla y ejecutarla correctamente. —El azabache soltó un resoplido—. Sé que Sarada si podría lograrlo, pero Boruto no. Y no entiendo porque gastarías tu tiempo en eso. —se miraron fijamente a los ojos.

Antes de que Sasuke pudiera responder, escucharon un millar de pájaros y ambos voltearon a tiempo para ver cómo tanto Boruto como Sarada impactaban un chidori contra el clon del Uchiha y después una gran nube de humo los cubrió. Cuando dicha nube se dispersó, ambos adultos observaron como la azabache y el rubio sonreía contentos para segundos después caer sentados al piso.

—Lo lograron. —Susurro con una sonrisa orgullosa en el rostro.

—Sorprendente, aunque no entiendo como Boruto pudo haberlo logrado. —al notar que el azabache bajaba de un salto del árbol, lo imito—. ¿Crees que tenga que ver con el Byukugan? Aunque eso sería algo extraño. —Se puso a pensar un momento—. Para perfeccionar el chidori se necesita del Sharingan, y el Byukugan a pesar de ser algo similar sigue siendo muy diferentes.

—Tal vez lo único que todo esto signifique es que las nuevas generaciones superaran por mucho a las viejas. —respondió mientras se acercaba a los niños, dejando atrás al Sexto Hokage.

—Lo dudo. —Observo fijamente la espalda del azabache— ¿Qué estas ocultando, Sasuke?


¿Cómo va todo en la aldea?

En una cabaña escondida en un bosque se encontraba una persona que portaba una capa negra que miraba a las dos personas frente a él.

Todo bien, señor. —Respondió la voz de una mujer que portaba una capa gris al igual que su compañero—. Estamos llenando cada vez más de ocupaciones al Hokage.

Además de que le seguimos haciendo todas las peticiones que usted nos pide. —respondió el otro—. Se estresa tanto que ya ni le toma importancia al paso de las horas.

¿Y el mocoso ha mostrado algún signo de su herencia Hyuga? —pregunto.

Al parecer no, mi señor.

Lo hemos observado entrenar con el traidor Uchiha y es bueno pero nada sorprendente. —el hombre respondió rápidamente.

Entonces no me sirve. —Gruño con enojo—. Necesito otra arma.

Estamos convenciendo al Hokage para que tenga otro hijo, pero se ha estado negando. —susurro la mujer.

Quiero que lo convenzan pronto, no quiero esperar más para iniciar con mi venganza.


Sé que el capítulo fue un poco más corto de lo normal pero sencillamente por más que lo revisaba no me gustaba como quedaba cuando lo alargaba, así que decidí dejarlo de esta manera.

Pero creo que está bien así porque hubo varias cosas que ayudaran a los que ya tienen alguna teoría sobre la historia.

En el próximo capítulo habrá tensión. ¿Entre quienes? Es un secreto pero se revelara algo.