Disclaimer: La base de la historia no me pertenece, sino a Smithback quien cedió en adopción a adoptadito a este humilde autor, y agrego que Harry Potter no me pertenece, sino a su autor respectivo. Utilizo ambas con el fin de ver crecer esta increíble historia.
Notas al final del capítulo.
Tom Riddle, el niño que adoptó su destino
"Tiempo"
Eso era lo más tenía. Tiempo.
Había pasado un mes desde su adopción y su integración a la familia iba prosperando poco a poco. Por lo menos eso pensaban sus padres, ya que Tom comenzaba a sentirse asfixiado de la atención que le daban los adultos a su cargo. No era porque fuera malo sino porque contradecía toda hipótesis que ronda por su pequeño ser.
No se puede confiar en los adultos.
Era el réquiem que repetía constantemente en las mañanas, recordándole de donde venía. Lo habían abandonado en un orfanato, hasta donde conocía la historia. Pero sucedió algo que lo puso entre la espada y la pared.
Un paseo familiar.
—¿A dónde? –preguntó Tom extrañado ante la noticia en la cena
—Esperábamos que escogieras esta vez –sonrió Hermione mostrándole tres panfletos de parques distintos
—¿Puedo elegir? –tartamudeó sorprendido
—Por supuesto, tienes una semana para ello –bromeó Harry mientras le sacudía su cabello
—¿En serio? –volvió a repetir, tal vez se trataba de un sueño
Ambos asintieron muy serios.
Había visto las dos imágenes: Una pertenecía al circo, otra a un parque de diversiones y la última al zoológico. Nunca había estado en lugares como aquellos, y eso le tenía extasiado. Podía divertirse en los juegos y atracciones del parque y por último, conocer el mejor zoológico de Londres.
—En el zoológico podrás ver toda clase de animales –comentó Harry recordando su anterior visita –Raros, enormes, pequeños y peligrosos
-En el circo a los famosos trapecistas y domadores de leones –dijo Hermione
—¿Y en el zoológico? –Ocultó su rostro intentando no parecer interesado, pero su voz le delató —¿Hay muchos animales?
—Por supuesto –exclamó Harry –Por ejemplo hay distintas clases de aves, osos, no recuerdo más… ayúdame Hermione
—Eres un tonto –bromeó Hermione –Está el serpentario, la zona de los felinos…
—¿Felinos? –preguntó curioso
—Aquellos que pertenecen a la clase de los tigres, leones y cuantos podamos mencionar…
—Tú has de cuenta que son gatos grandes –Harry rió
—Deja que aprenda como son –Hermione le vio molesta
—Vamos a ver gatos grandes –No había tenido la intención de hacerlo, pero le había parecido gracioso, haciendo reír a Harry mientras que ella le regañaba
Las cenas comenzaron a ser un punto interesante de su vida. Ellos sabían muchas cosas y poco a poco iba preguntándoles, haciendo un gusto particular en el conocimiento. Aunque Harry terminaba bromeando con todo lo que ella decía.
En las noches, le arropaban sin llegar a lo clásico de leer un cuento para dormir. Era lo suficientemente grande y orgulloso para no pedirlo y más, porque volvía a sentirse mal con ello. No debía tener esa clase de deseos, no eran sus padres legítimos ni nada que pareciera cercano a él.
Al día siguiente, comenzó a dibujar con garabatos lo que podía gustarle más. Dibujó de las imágenes que le habían regalado para que comenzara un álbum de animales. Peces, tigres, elefantes, pájaros, serpientes en su mayoría. Cuando se dio cuenta, había pasado al parque de diversiones, con una montaña rusa. Dejó sus crayones de cera, indeciso. Sentía que era la decisión más importante de su vida y quería emprenderla sabiamente.
Llegó jueves.
No había logrado dormir bien debido a la emoción que comenzaba a molestarle. ¿Por qué simplemente no elegía y ya? ¿Por qué tanto afán le daba a algo tan simple? No tenía que alegrarse, era un paseo. E iba a soportar a aquellos humanos que lo habían adoptado, aún si era para darle algo mejor.
Abrió los ojos desmesuradamente ante sus pensamientos. No podía creer que ya estaba pensando de esa manera. Algo malo estaba pasando. Mejor bajó a escuchar la radio, no se iba a torturar más.
Llegó domingo.
Fue el primero en levantarse, bañarse y cambiarse. Llevaba un pantalón de mezclilla gris, camisa blanca con chaleco gris y una boina negra. Ató sus zapatos. Pasó a arreglar su habitación. Ordenó la cama, puso en orden su ropa y sus cosas del escritorio, viendo de nuevo los dibujos que había realizado. Una febril y escondida sonrisa apareció en su rostro para bajar a la cocina. Tomó una rebanada de pan de la mesa para ir a la alacena y agarrar la jalea que estaba en el estante más bajo.
—¿Tom? –la voz de Hermione le hizo respingar –Espera a que prepare el desayuno ¿ok?
Mordió el pan y dejó la jalea en su lugar. Se sentó para colocar sus manitas juntas mientras mordisqueaba el pan. Hermione rió al verle. Estaba tan quieto, con sus ojitos brillosos y sus mejillas sonrojadas. Era una ternura verle.
—Pan robado –bromeó Harry al arrebatar la mitad de su rodaja, se sentó mientras hacía lo mismo que Tom
—Era mi pan –Tom hizo un puchero mientras terminaba su pan, Harry le imitó
—Quietos, los dos –sentenció Hermione pasando los platos
—¿Emocionado? –Preguntó Harry, viendo como Tom seguía mordiendo su pan —¿Qué elegiste?
Los tres caminaban juntos hacia la parada de bus. Mientras esperaban, Hermione puse en claro el uso de la magia y como debían de pasar por muggles para evitar problemas. No puso queja alguna. El bus llegó y abordaron. Viajaron por cuarenta minutos hasta la parada que les llevaría al deseo de Tom. Ya listos, bajaron con una canasta de comida y una manta. Tom se colocó a un lado de Hermione, ayudándole con la manta. Harry pagó la entrada de todos y tomando de la mano al pequeño lo llevó corriendo hacia la mayor atracción del lugar.
Buen día:
Este capítulo se corrigió con el fin de adecuarlo a la época de Tom. Gracias SmithBlack por el detalle que hacía falta.
Lamentablemente no había podido seguir actualizando por cuestiones de trabajo, pero vengo de nuevo con cierta maldad al final del capítulo. Tom kun quiso hacer este pequeño concurso para ver si se llegaba a la respuesta junto a ustedes ¿Qué lugar eligió Tom?
Vendremos en un par de días con la respuesta. Si, en un par de días. Se suponía que para esta fecha ya estaríamos hasta el capítulo ocho y no había modo de desocuparme. Por ello quiero disculparme y agradecerles por todo el apoyo que me han dado, y espero que aún siendo corto este capítulo les agrade y les invite a leer el siguiente, donde pasará algo que nadie esperaba.
No por algo el destino es cruel. Solo bromeo. Feliz día.
