Disclaimer: La base de la historia no me pertenece, sino a Smithback quien cedió en adopción a adoptadito a este humilde autor, y agrego que Harry Potter no me pertenece, sino a su autor respectivo. Utilizo ambas con el fin de ver crecer esta increíble historia.

Nota inicial: Por favor lean el capítulo anterior, ya que se modificó por el comentario del tiempo de SmithBack, cosa que tenía razón.

Notas al final del capítulo.

Tom Riddle, el niño que adoptó su destino

"Muggles"

¿Estás de acuerdo conmigo? –un par de años después de haber ganado contra el señor tenebroso, volvían a sentarse a hablar de ello

Hermione, es imposible –Harry había escuchado todo el plan, definitivamente era una mala idea –Él ya no está, no hemos pasado por tanto como para volver al inicio ¿Y conmigo? Ron sería una mejor elección, podrían hacer una familia real, nosotros…

Somos amigos, lo sé –completó Hermione –Por ello mismo te lo pido. Ron no es alguien que aceptaría al niño y necesito a alguien sensato a mi lado

¿Regresar a 1931 para criarlo y cambiar nuestro futuro? ¿Has pensado en todo lo que pasaría si cambiamos de esa manera la historia? –Era una locura, un suicido por completo

Lo he meditado con la profesora Mcgonagal, y ambas creemos que se puede lograr, aún si nosotros no podemos regresar

No, no estoy de acuerdo –Harry se levantó –Está muerto, los mortífagos en Azkaban y el mundo mágico vive en paz

¿Realmente crees que está en paz? ¿No has visto las misteriosas muertes que han sucedido durante dos meses? Está volviendo a crear el mismo patrón que en la primera guerra mágica

Aun así, no aceptaré hacer algo tan peligroso, tú misma lo dijiste en tercer grado, "Han pasado cosas malas por alterar el tiempo" ¿Entonces? –citó, intentando persuadirla

Lo sé, pero el mundo perecerá si no lo hacemos

Eres la más lista de todos nosotros, no puedo creer que pienses en ello, definitivamente no haré tal locura –se fue renegando sin quedarse a escucharle más

Hermione le vio partir. No podía culparlo, luego de tantos años de persecución, muertes y peligros, para volver a esa misma vida de agonía constante, era obvio que se inclinaría por evitarlo. Suspiró, intentando sopesar sus pensamientos, aún creía que podían cambiar el pasado, aún si todo terminaba mal para ellos. Tenían que abandonar todo lo que amaban, y eso era algo nadie haría hasta estar en las últimas opciones.

Medio año después.

El mundo vivía una tercera guerra mágica. El señor tenebroso había muerto, pero sus seguidores se habían agrupado, había más reclutados y la ideología había hecho mella en los corazones agonizantes.El llamado a la lucha no se hizo esperar, comenzandouna carnicería. Parecía que la sombra de la muerte comenzaba a cubrirles sin piedad alguna, terminando con la paz que nunca existió.

La orden del fénix había surgido de nuevo, ahora sin dos integrantes. Harry y Hermione habían desaparecido por varios meses con la excusa de seguir las órdenes de la profesora McGonagall, sin decirle una sola palabra a nadie, en especial a los hermanos Weasley. El misterio que rondaba alrededor comenzaba a llamar a la desconfianza entre los miembros más cercanos. Pero era inevitable.

Harry no creía que su amiga dudara de sus propias decisiones, pero ahí estaba. Indecisa, temerosa y con la incertidumbre de arruinar todo.

¿Realmente lo haremos? –Hermione jugaba con sus manos de una forma frenética, presa de su propia ansiedad. Harry asintió sin verle, sus propias dudas le carcomían.

Ambos estaban sentados en el comedor de la casa número 12 de Grimmauld Place, la que alguna vez perteneció a la familia de los Black, ahora propiedad de Harry.

Debemos, Hermione –susurró –Si queremos cambiar todo aquello que nos fue arrebatado.

Sacrificio –se encogió en su asiento intentando no sopesar el hecho.

Sabes que es más que "sacrificio" –puntualizó –Estaremos bien, ya lo verás.

Harry se acercó a ella, abrazándola. Habían decidido cambiar la misión, apostar al amor. Ya no había marcha atrás.

La guerra había llegado a Hogwarts. Ese día, por medio de un traslador aparecieron cerca del castillo. Ambos corrieron y entraron sin ser vistos. Debían de reunirse con la profesora.

¿Tienes todo listo? –preguntó Hermione tomando su pequeña bolsa mágica

Lo único que agradezco de este viaje es que no podré volver para ver a Ron Furioso –bromeó Harry apesadumbrado –No estamos listos, Hermione. No lo estamos

Ya lo sé, pero se nos acaba el tiempo –acortó Hermione, era obvio el nerviosismo de ambos con todo lo que conllevaba su decisión. Era eso o el final del mundo mágico.


En medio del estruendo, Harry y Hermione se habían reunido con la profesora McGonagall, para iniciar su misión y olvidarse de lo que fueron en ese tiempo. El niño que vivió y una sangre sucia, como despectivamente fueron llamados durante mucho tiempo.

Cuando partan hacia 1931, oficialmente estarán muertos –Levantó la sábana de la mesa, mostrando a ambos dos cadáveres idénticos a ellos, luego los volvió a cubrir con la manta –Nadie sabrá qué fue lo que sucedió y realmente espero que puedan cambiar este futuro

No entiendo cómo llegamos a esto, era imposible que una batalla se diera de esta manera –Harry intentaba razonar desde el primer momento en que el grito de guerra se dio, el caos se había apoderado de todo –Él ya está muerto…

Harry, sé que esto parece una ironía pero es la realidad –dijo Hermione –Sé que dejas lo más preciado para ti como lo he hecho yo, pero si queremos que esto pare, esta es la única solución

Apostarlo todo al amor –suspiró pesadamente mientras las paredes del castillo retumbaban –¿Realmente podremos..?

Lo haremos, aún si todo está en nuestra contra –dijo tomando su mano

Recuerden, es posible que ya no vean los resultados, pero si logran cambiar el pasado todos tendrán un mejor futuro –La profesora suspiró –Vayan, antes que se den cuenta de su ausencia

Hermione y Harry desaparecieron de la vista de la profesora una vez activaron el giratiempo. Sin palabras, deseó que todo funcionara y ellos vivieran felices aún si era una misión. Salió de la habitación para derrumbar el piso entero.


El circo.

La primera impresión de su decisión radicaba en una rotunda sorpresa por parte de los adultos. Habían creído y preparado mentalmente si escogía el zoológico, pero nada tan inesperado como el circo. ¿Qué era lo que le había motivado a elegir ese lugar? Por mucho que lo pensara, no podían hacer nada. Al final él mismo había eliminado el factor de riesgo sobre las serpientes. Grave error.

Habían entregado los boletos y llegar a la mayor atracción del lugar. Un feroz león rondaba dentro de su jaula, dispuesto cerca de los camerinos con el fin de un traslado fácil. Levemente rugía al ver acercarse a los curiosos, protegiendo su territorio. Tom le vio asombrado, era una bestia de fuerza descomunal que desgarraba a sus presas sin piedad al cazarlas con precisión.

—Vamos Tom, la función pronto empezará y podrás verlo en acción –Hermione le extendió la mano para ser tomada sin prisa. Tom asintió y juntos se dirigieron a sus asientos, dos filas después del escenario. Tenían buena vista del lugar.

Escaneó el lugar desde el suelo hasta el techo. Era una gran carpa de llamativos colores, predominando el azul y el rojo, dos grandes troncos que cumplían como columnas principales mientras que cables largos daban la forma característica a la vez de sostener todo. En las columnas veía escaleras que ascendían hasta el tope junto a una plataforma de madera.

Hubo un grito general en el momento que apagaron las luces. Un redoblante resonó con fuerza acompañando a la voz principal dando la bienvenida a todos. La luz principal enfocó a un señor regordete de traje blanco y sombrero de copa que al alzar su bastón se transformó en un ramo de flores ganándose los aplausos.

—¿Eso es magia? –preguntó Tom a Harry, este rio.

—Son trucos nada más, los "no magos" no poseen magia –Vio a Hermione sentenciándolo con la mirada, sabía que no debía pronunciar esa palabra que detestaba.

—¿Trucos? –volvió a preguntar.

—Juego de manos y estrategias visuales que crean la ilusión –explicó Hermione

Las luces iluminaron todo el lugar, dando paso al desfile de acróbatas sobre elefantes y bailarinas que lanzaban caramelos al público, todo acompañado de una banda musical. Comenzaba a aburrirse para luego volver su atención a ellos, había puntos sorprendentes sobre la forma en que los trapecistas aparecieron para elevar a las bailarinas y dejarlas suspendidas sobre la cuerda floja, equilibrándose con unas sombrillas que colgaban de la misma. ¿Cómo podían hacer ese tipo de cosas sin magia? Terminó por sorprenderse de nuevo, era imposible no hacerlo.

Los aplausos no se habían esperar con cada truco o escena que creaban, pero su alegría terminó cuando finalizaron los trapecistas y entraron los payasos. Los consideraba una forma vil de humor y seres putrefactos sin finalidad de vida. No podía verles sin sentir que debía de eliminarlos de una vez por todas y para su magia no pasaba desapercibido. Distraído con sus pensamientos, no pudo percatarse de la cercanía de uno de ellos que había subido a los graderíos para tirarle un globo de agua que le dio de lleno.

No se atrevieron a reírse, ni siquiera pasó por su mente, aún si escuchaban la risa del público. Tenían tan presente el carácter y peligrosidad de su pequeño hijo que solo retuvieron la respiración ante la respuesta que podría tener. Tom pasó una mano por su cara para retirar el exceso de agua, vio al payaso jurando venganza. No hizo nada en ese momento, dejando que regresara con sus compañeros. Hermione sacó un pañuelo para secarle mientras preguntaba por su bienestar, a lo que secamente asentía mientras dirigía todo su enojo a ellos.

En el momento que reanudaron su acto sucedió lo inesperado. Todos tropezaron al mismo tiempo y el público rio al creer que eso era ensayado. Al levantarse y tomar los globos de agua estos estallaron mojándoles por completo. Asustados, comenzaron a correr en círculos para tropezar de nuevo al caérseles los pantalones. Prácticamente huyeron del escenario. Tom solo sonrió, satisfecho.

Ambos padres habían cruzado miradas intentando no confirmar sus sospechas, pero todo apuntaba a una travesura de su pequeño hijo. Para el colmo, volvió su vista al escenario y quedaron anonadados al ver a un encantador de serpientes recorriendo el lugar con una boa alrededor de su cuello y brazos. Tom veía fascinado a la serpiente quien dirigió toda su atención al niño. Pero sus padres tenían algo diferente en mente.

La duda azotó sus corazones. ¿Qué deberían de hacer? Se había comportado como debía todo este tiempo para que una travesura se volviera en contra suya. De un momento a otro comenzó el caos. Los gritos no se hicieron esperar ya que los leones habían aparecido por el escenario para lanzarse directamente al público mientras los domadores intentaban detenerles. Harry le gritó en ese momento, pidiendo explicaciones. Tom parecía sorprendido por lo sucedido pero no se inmutó, no le contestó.

Entre todo, el encantador de serpientes dejó en un cesto a su boa para ayudar a detener a los leones. Nadie se percató que la serpiente pasaba por debajo del escenario para arrastrarse por debajo de las sillas.

Hermione saltó de su asiento al sentir a la serpiente pasar por sus piernas, Tom la llamó para que saliera por otro lugar.

—No te hará nada, solo quería evitar ser lastimada –comentó como si nada.

Parsel. Las palabras de Hermione quedaron atoradas en su garganta al ver como uno de los leones se les abalanzaba por detrás. Harry sacó su varita para hacerlo volar al otro lado con un hechizo aturdidor. El segundo león ya había sido acorralado y sedado. Sin esperar nada, tomó a Tom por la cintura cargándolo. Alzó a Hermione y los tres salieron de la carpa.

Afuera no era distinto. Las personas corrían de un lado a otro perseguidos por los animales restantes. ¿Tom lo había hecho? Aturdió a dos para poder salir hacia la carretera. Ya afuera, comenzaron a caminar intentando encontrar un lugar para desaparecer.

—¡No puedo creerlo! –Exclamó Hermione –Nuestra primera salida juntos y…

—Calma Hermione –Intentó Harry, todo mostraba que había sido su hijo y eso lo tenía molesto –Solo debemos ir a casa y…

Le importó nada que los vieran o no. Hermione tomó del brazo a Harry quien aún llevaba a Tom bajo el brazo, desapareciendo. Aparecieron en la cocina, donde comenzó a caminar intentando ordenar sus pensamientos. Dejó a Tom en el suelo, para verle seriamente.

—Tom ¿Tú lo hiciste? –ambos le preguntaron al mismo tiempo.

El aludido les vio intranquilo. Verlos así de exaltados solo era una llamada de problemas y era lo que menos necesitaba en ese momento. ¿Qué había hecho realmente? Recordaba solo haber jugado con los payasos y luego simplemente había visto a la serpiente. Lo que no entendía era como los leones habían aparecido dispuestos a devorar muggles para armar un caos que disfrutó hasta que vio el rostro de sus tutores.

—Yo no lo hice –confesó –Si jugué con los payasos pero no con los leones.

—¿Quién más lo haría Tom? –abrió los ojos sorprendido, estaba siendo sincero y desconfiaban de él a la primera, ¿Acaso no había hecho lo que ellos querían? ¿Qué había sido toda esa demostración de atención?

—Nosotros no somos los únicos magos de este planeta –apeló molesto. ¿Por qué se molestaba? Se suponía que ellos no eran importantes.

—Del lugar sí –Aclaró Hermione seriamente –Tom, no fue correcto…

—Dije que no lo hice, solo fue con los payasos…

—Tom, mejor dinos la verdad –Harry le tomó de un brazo, agachándose a su altura –No nos gusta que uses tu magia para dañar a otros

—¡Ya dije que no fui yo! –En el momento que gritó varios rayos salieron de su cuerpo, golpeando directamente a su tutor lanzándolo al suelo. Este se levantó sorprendido mientras que veía como las primeras gotas de sangre caían al suelo desde su brazo. Abrió desmesuradamente los ojos, mostrando la primera emoción que ninguno olvidaría: Miedo.


Hola a todos:

Lamentamos profundamente la tardanza con este capítulo. Tom kun y yo hemos estado viajando constantemente por ideas para el fic, las cuales ya estaban pero murieron en el momento que su madre biológica nos recordó el detalle del tiempo (Cosa que le hemos agradecido enormemente). Había un desfase con situaciones que corrompían la línea de tiempo de lo que queríamos lograr. En fin, hemos venido con un capítulo que traerá un poco de confusión y algo bastante intenso para variar. ¿Qué es lo que harán ahora los primerizos padres? ¿Fue Tom o no fue quien atentó contra los muggles? Averígüenlo en el siguiente capítulo que ya está a la mitad, esperamos que en semana y media ya esté listo para ustedes.

Les agradecemos que agregaran esta historia a favoritos y alertas, pero Tom viene con una linda petición de reviews, queremos conocer si les está agradando la historia o todo aquello que pueden comentar con libertad.

Feliz semana y feliz Halloween.