Ben Derek se queda viendo a Millie, ella era una niña de nuevo, para que eso sucediera primero se armó toda una nueva discusión entre Kira, su tía Malia y el otro alfa, el tal Stiles Stilinski, la mamá de Millie (O al menos la señora que creía que era la mamá de su amiga hasta ese momento) fue desatada por Isaac y no tardo en despertar tampoco, abrazo a la Millie lobo antes de ordenarle a Stiles y Malia que se mantuvieran lejos, entonces la pareja, tratando de calmarse, explicaron que solo ellos como alfas podrían traer de regreso a Millie.

Isaac y Kira no tuvieron más opción.

Y todo eso paso ayer en la noche. Malia fue quien rugió e hizo que su amiga volviera a la normalidad, y cuando Millie ya era una humana de nuevo la mamá de Ben Derek tuvo que encargarse de la situación, Malia y Stiles no querían dejar a Millie sola con Kira (Ben sabia porque, había estado presente en casi toda la pelea de Kira y Malia después de todo), Millie estaba muy cansada, su pierna ya había sanado, según ella conto un león de montaña le había mordido pero no tenía ninguna cicatriz obviamente, pero Kira se preocupó por la niña y la llevo a la cama a pesar que ella parecía querer hablar con Malia, luego que volvió Kira la werecoyote le veía de verdad muy mal, pero la conversación se mantuvo tranquila mientras que su mamá daba órdenes.

Su tía Lydia, la que conoció hace bastante poco, aconsejo a su mamá de que no dejara que Stiles y Malia durmieran en la misma casa, eso hizo que Stiles terminara durmiendo en la casa de Isaac y Kira, su mamá Breaden también durmió en la casa porque ambos querían vigilar que Kira huyera con Millie, Malia no estaba contesta con todo eso pero luego de ver el desastre que dejo en la casa era obvio que ellas no podían estar bajo el mismo techo, así que Ben durmió en su casa pero con Lydia y Malia.

Quedaron con que hablarían de todo en la mañana, cuando todos estuvieran más relajados, y esa noche además de ser muy pesada era bastante tarde como para llegar a un acuerdo, pero desde aquella noche algo cambio en Ben Derek, sabia una gran verdad que le impidió ver a su amiga igual que antes.

Millie es su prima menor.

— ¿Por qué estás tan callado? — Le pregunta la niña, alejándose de la ventana de la casa del árbol. — ¿Tu si puedes oírles? —

Derek no puede quitar los ojos de ella cuando ahora estaba tan cerca, la verdad es que no parecía una Hale, jamás pensó que pudieran tener la misma sangre, pero los ojos chocolates de ella eran los mismo que siempre vio en su abuela Corinne y la tía Malia, además de eso no encontraba similitud entre ellos.

Ben Derek se aleja un poco. — No, no puedo oírles. — Miente, porque ni siquiera trataba de hacerlo.

Él no creía capaz enterarse de más secretos y mantenerse callado.

….

Sean se siente muy mal por su prima, su mamá ha estado gritándole por casi una hora, él quiere entrar y decirle que en realidad no era culpa de Allison el no haber podido matar, ella no había sido entrenada como todos ellos, ¿por qué mamá no lo entendía?

— Sean. — Le llama Carla, acercándose con pasos silenciosos. — Dejad de escuchar detrás de la puerta, es hora de ir a la escuela. —

El niño se pone en pie y se acerca a la cazadora con cuidado de no llamar atención de las mujeres detrás de la puerta, estaban en el despacho y él no pudo evitar acercarse y trata de oír lo mayor posible de la discusión.

Agarra a Carla de la mano y la lleva lejos de la puerta, casi al final del pasillo. — ¿Por qué no le habéis ayudado? — Le pregunta una vez cree es imposible que su madre y prima les oyeran.

La cazadora lo mira sin entender. — ¿Cómo que no la ayudamos? —

— Dijiste que si ella no podía tú ibas a terminar el trabajo, me lo prometiste. — Él luce indignado y es porque Carla, hasta ese momento, era la persona en la que más confiaba, a veces más que sus propios padres, ella había sido como una hermana mayor para él todo este tiempo.

Carla suspira antes de arrodillarse para estar a la altura de él. — Oye, hicimos lo que pudimos, pero Allison de verdad quería proteger a esa niña. —

Si, Sean acaba de oír el porqué, pero eso no le importo a su mamá, por lo que aún sigue decepcionada de Allison y él quiere hacer algo para cambiar eso, quería que su familia estuviera unida, ahora más que nunca, cuando el abuelo Argent estaba más que decidido en hacer que Allison se matara por ser un werewolf, él quería que todos se dieran cuenta que a pesar de eso su prima si era útil para la familia, y no tenían que matarla.

— ¿Estás listo para tu primer día en esta nueva escuela? Tus padres estudiaron hay, ¿lo sabias? —

Sean asiente con la cabeza, y le da una sonrisa a Carla, ella estaba haciendo un esfuerzo para distraerlo, porque como el resto pensaban que él solo era un niño, aunque usaría eso para su beneficio en este momento.

— Sí, estoy listo. — Le responde con encanto, aquel que solo puedes tener a los 11 años.

….

Luego de oír la historia de Stiles y Malia, la chica asiática se siente un poco mal por la pareja, pero eso no quita que aun teme ser apartada de Millie.

— Tampoco es justo para mí. — No puede evitar interrumpir.

Todos estaban sentados en la mesa de la casa de Breaden, ya que la casa de Isaac y ella estaba un desastre por la pelea de anoche, así que les dieron de desayunar a los niños y luego les enviaron a la casa de árbol en el jardín para que ellos pudieran hablar.

Kira estaba aterrada de que Millie se enterara que ella no es su madre biológica, eso lo cambiaria todo, Millie era todo lo que le quedaba de su vida pasada, ella era su niña, siempre lo ha sido, no podía entregarla a estos desconocidos solo porque ellos tenían derecho bilógico, como sea, legalmente Millie era únicamente hija de ella.

— Lo sé. — Responde Stiles, Malia se ha mantenido callada pero ha notado como la chica aprieta sus manos con fuerza cada cuando entre la conversación. — Créeme, si Jackson viviría ya lo hubiera matado también. —

Tanto Kira como Isaac se sorprenden con lo eso. — ¿Jackson ha muerto? —

Lydia y Stiles asienten con la cabeza, Kira se siente un poco mal por la nueva noticia, ellos habían sido familia por muchos años y terminaron bastante mal, oh, Millie no tomara nada bien esa noticia, ella amaba a su tío Jackson, por mucho tiempo él fue su única presencia paternal.

— Adina lo asesino. — Responde la que ahora sabe es una banshee, pero Kira no sabía mucho de aquella presencia, su lado sobrenatural jamás lo ha explorado realmente, su madre siempre le decía que no debía despertar su lado animal, que no estaba lista para usar sus poderes, y entonces ella quedo embarazada, sus padres la abandonaron y jamás tuvo tiempo de aprender.

— ¿La mujer que le dio a Millie? — Pregunta ella, un tanto confundida aun.

Por ahora sabía que Stiles y Malia se amaban desde su adolescencia, pero el padre de Malia los separo y la coyote tuvo se embarazo lejos, cuando dio a luz fue la misma noche en que Kira tuvo su accidente y perdió a su bebé, pero el cambio de los bebés fue idea de un hada que había querido hacerles creer que el papá de Malia era malo… Nada de eso parecía en realidad de su importancia, pero si esa familia tenía un enemigo tan peligroso como un hada oscura esa sería la perfecta excusa para no entregarles a Millie.

La banshee, que estaba sentada justo en la mitad de Stiles y Malia, le da miradas frías y cortantes, parecía que tampoco le agradaba, pero Stiles le veía con cautela y Malia con odio, se sentía encerrada en una jaula con bestias. Al contrario de ella, Isaac estaba sentado a su lado tranquilo, hablaba con Malia y Breaden (Ya les conocía) pero evitaba a Lydia lo mejor que podía, y hacia como si Stiles no existiera. La única que estaba realmente calmada y controlando cada detalle para ser "justo" era Breaden Hale.

— Adina ya no es peligro. — Responde de nuevo la banshee, con tal calma que pone nerviosa a Kira, por algún motivo desconocido. — Y creo que sería prudente que le dijeran la verdad a la niña ahora, cuanto más tiempo pase podría ser más doloroso. —

— Es solo una niña. — Replica Kira. — Solo tiene ocho años, ninguno de nosotros tuvo que afrontar algo tan duro a tan corta edad. — Trata de sonar convincente, aunque no estaba segura que fuera la mejor escusa que pudiera haber dado.

— Yo sí. — Finalmente habla la werecoyote. Kira la mira sin sorpresa, a esa chica parecía que le había ocurrido de todo. — Exactamente a esa edad me entere que mis padres no lo eran en realidad, si no que una pareja de asesinos lo era, oh, y en el proceso mate a la mitad de mi familia adoptiva, solo porque mis padres biológicos no me dijeron la verdad de quien era y mis poderes. — Ella se encoje de hombros, con verdadera indiferencia ante la cruel mini historia.

Kira no quería que su hija fuera como aquella mujer.

— Está bien. — Breaden llama la atención, interrumpiendo la intensa mirada de odio que compartían la kitsune y la coyote. — La niña tiene el derecho de saber la verdad, y lo sabes Kira, anoche fue bastante traumático, fueron unas locas en realidad, así que hoy ustedes dos la llevaran a la escuela en calma y armonía, como mejores amigas de toda la vida. —

— ¿¡Que!? — Gritan tanto Malia como Kira a la vez, ambas posan sus manos sobre la mesa, con clara reacción negativa a la idea de la mercenaria.

Breaden alza una mano, en señal de que se callaran y le dejaran terminar. — Hagan lo que hagan Millie tiene dos familias. — Las señala a ambas, y luego a Isaac y Stiles, el alfa Stilinski no luce feliz de que su hija viera a Isaac como figura paterna. — Es importante que los vea siendo al menos un poco civilizados, o creerá que debe escoger un bando, cuando en realidad es muy pequeña para entender el sufrimiento de todos, vuestras vidas ahora están conectadas para siempre, así que supérenlo, en especial tu Malia, que le vais a dar un hermano o hermana. —

Instintivamente Malia toca su vientre, y Kira mira la escena con cierta culpa, había estado a punto de matar a una mujer embarazada… A un bebé… Vale, tal vez se ha pasado, y Breaden parece tener razón, Millie conectaba la vida de todos ahora, y si querían que la niña fuera feliz tenían que empezar a trabajar en equipo, casi como un matrimonio divorciado, ellos tenían que hacer que funcionara.

— ¿Cuándo podre decirle que soy su madre? — Pregunta Malia, más calmada, al parecer había pensado lo mismo que Kira, en tratar de hacer lo mejor para Millie.

— Esta tarde. — Responde Breaden.

Kira la mira sorprendida. — ¡Es demasiado pronto! —

— Sera luego del almuerzo, y solo ustedes cuatro estarán presentes. — Breaden sigue hablando, ignorando la queja de Kira.

— No entiendo la necesidad de Isaac en estar presente. — Dice Stiles, interponiéndose por primera vez en voz alta.

— Ella me llama papá. — Responde con cierta arrogancia el beta. — Lo siento, Stilinski, pero jamás me ha gruñido a mí como lo hizo a ti. —

Lydia agarra el brazo de Stiles cuando este quiere lanzarse hacia Isaac, al parecer tanto Malia como Stiles eran celosos, pero lo que más llamo la atención fue como Lydia soba el brazo de Stiles, ¿no se supone que los mates eran Stiles y Malia? Cuando Kira ve a la werecoyote, ella no luce como si le enojara la cercanía de aquellos dos, aunque tampoco parece que lo hubiera notado siquiera.

….

— ¡Entonces porque no lo hiciste, Allison! — Le grita nuevamente su tía, pero la werewolf aún se mantiene callad. — ¡Solo te pedimos una cosa! ¡Una! — Muestra un dedo, haciendo bastante énfasis innecesario.

— Lo sé, lo siento. — Responde con calma, baja la mirada hacia su regazo, ha estado la última hora encerrada en el despacho de su tía.

La noche anterior había llegado el marido de su tía, Dacre Dyer, ellos llevaban poco tiempo casados, pero al parecer tenían mucho tiempo juntos, desde que son prácticamente unos niños, el hombre es alto y fuerte, con ojos azules y sonrisa amable, nada intimidante, todo lo contrario a su tía Kate. Esa noche su tía la cacheteo enfrente de todos, Dacre tuvo que agarrarla de la cintura y les ordeno a todos irse a la cama, y como si fueran niños obedecieron, al día siguiente Kate parecía más calmada, desayunaron en silencio, hasta que Kate le pidió ir al despacho, al principio le hablo con amabilidad, pidiendo una explicación, pero Allison se mantuvo callada y eso la saco de quicio nuevamente, y desde entonces le ha estado gritando.

— ¿Lo sabes? — La cazadora mayor suena desconcertada, y tomando por sorpresa a Allison la agarra del mentón con dureza para que le viera a los ojos. — ¿¡Que sabes!? ¿El cómo has puesto en peligro a personas inocentes? ¿O que ni siquiera tienes una pizca de descaro? ¡¿Qué eres tú misma un peligro para todos?! ¡Decepcionaste a tu padre y a tu madre! ¡Di algo, Allison! —

Allison no puede resistirlo más, aleja la mano de su tía agarrándola de la muñeca. — ¡Yo morí por esa niña! — Grita, lo hace con tal fuerza que no se sorprendería que el resto en la casa le oyeran.

Kate ahora luce sorprendida, y se aleja de su sobrina con lentitud. — ¿Qué es lo que quieres decir? — Se endereza.

La beta se pone en pie. — Pasaron muchas cosas en mi vida, cosas que no te has molestado en preguntar, cuando llegue como me hablaste para pedir secretos de Peter, no te intereso mi vida. —

— Eso no es cierto. — Se defiende la mujer.

Allison se ríe sin humor en realidad. — ¿Acaso sabias que yo misma me mate? — Su tía se queda callada. — ¿Sabías que apenas unos meses atrás reviví? ¿O que las chicas que llamas secuestradoras fueron más familia de lo que tu estas siendo ahora? No me pidas matar a esa niña, ella no tiene nada que ver entre todo esto. —

— Es una mestiza. —

— Como lo es Malia, pero ninguno de ustedes acabo con ella. — Quiere ignorar que esto sonaba como defensa a sus anteriores amigas.

En este momento solo le importaba Millie.

El silencio finalmente reina entre ellas, hasta que Kate le da la espalda. — Tu abuelo aún sigue diciendo que deberíamos matarte, eres todo lo que término con nosotros, pero yo no puedo Allison, y confiaba que no fueras como él decía. — Suspira dramáticamente.

— ¿Quieres que me mate de nuevo? — Pregunta Allison, con cierto cinismo. — La verdad, en este momento de mi vida ya no me importa seguir viviendo…—

Kate gira para verla de nuevo. — No digas eso, eres una Argent, y si de nuevo estas aquí, con vida, es porque estas hecha para grandes cosas. —

— Oh, valla discrepancia entre tus últimas palabras. —

— ¿Por qué estás tan a la defensiva conmigo? — Kate la mira ofendida. — Somos tu familia. —

— Ellas también lo fueron. — Lo dice sin pensar en realidad, desde que volvió a ser cazadora ha evitado hablar de sus ex amigas, pero… Pero luego de lo de anoche se dio cuenta que una parte de ella las extrañaba, crecieron juntas, no podía borrar todo rastro de amor de la noche a la mañana, aunque de verdad lo tratara con todo su ser. — Estoy empezando a creer que en realidad no pertenezco a ningún lado. —

Era lo más sincero que ha dicho en mucho tiempo, y con eso sale de la habitación, no creía poder ver más a su tía y no echarse a llorar como una niña, aunque esperaba dejar en claro que no iba permitir que tocaran a Millie, sin importarle nada ni nadie.

….

Lydia no dejo que Malia se despidiera de Stiles siquiera, sabía que la coyote lo hacía por precaución, pero habían pasado casi toda la mañana juntos y no cree que solo un beso pudiera ser malo, como sea, Stiles ya se había ido junto con Lydia a la ciudad, se cambiarían, Stiles ira a trabajar también y luego vendrían para el almuerzo, el gran momento de aquel día.

La werecoyote había llevado a Millie y Ben Derek a la escuela junto con Breaden y Kira, mientras ella agarraba las manos de los niños Malia se mantuvo unos pasos atrás, no sabía exactamente qué hacer en esos momento, cuando estaba tan cerca de su hija y a la vez tan lejos. Millie de vez en cuando le miraba, parecía que quería decirle algo pero al final no era capaz de hacerlo, aunque cuando iban a entrar a la escuela Ben Derek le dio un beso en la mejilla y luego Millie hizo lo mismo, dejando a Malia sorprendida pero también muy contenta.

Tal vez esa conexión madre e hija si existía después de todo.

Luego de aquello Breaden tuvo que irse con Isaac para averiguar quiénes eran los que lo atacaron anoche, al parecer el beta no quería decirle quienes eran sus atacantes enfrente de ellas, por lo que le pidió a Breaden irse y averiguarlo solo ellos, a Malia en realidad no le importa, Millie estaba bien y solo podía pensar ahora como reaccionaria la niña ante la verdad.

Solo esperaba que no fuera como ella reacciono al saber sobre sus padres biológicos.

Ahora, como no tenía más que hacer, y también porque aun sentía la necesidad de tener vigilada a Kira, se encontraba en la casa de esta, incluso se ofreció a ayudarla a arreglar el desastre que hicieron anoche, la kitsune acepto y ambas empezaron a limpiar en silencio.

Al menos hasta ahora.

— Así que…— Empieza la asiática. — ¿Estas embarazada? — Pregunta, aunque no la mira, seguía concentrada en barrer los pedazos de vidrios del suelo.

— Si. — Malia estaba recogiendo las fotos rotas, le llaman mucho bastante de Millie cuando era bebé, se parecía mucho a Stiles pero también a ella, era una combinación perfecta del amor de ellos.

Kira se detiene de barrer y le da una mirada tímida. — Yo… Hum, siento lo de anoche. —

La werecoyote gira para verle. — Esta bien, ninguna supo reaccionar maduramente. — Es la verdad, su actitud de anoche le avergüenza bastante, y también quería dejar esa atrás ya.

Sus problemas de ira le han ocasionado bastantes problemas últimamente, entre ellos el asesinato de Cassandra, aun podía ver los ojos aterrados de su ex amiga, en realidad tenía bastantes pesadillas con eso, pero aún no se lo ha dicho a nadie.

Ambas retoman sus trabajos.

— ¿Cómo conociste a Isaac? —

— Él iba todas las mañanas a la cafetería donde trabajaba durante dos años. —

Y fue así como ellas empezaron una conversación, increíblemente civilizada.

….

Cora deja su celular en la mesita a su lado, aún estaba sorprendida con todo lo que le dijo Lydia, siendo sincera ella jamás creyó en Adina cuando dijo que la hija de su prima vivía, simplemente no le parecía posible porque después de todo ella se encontraba en la casa, debió haberse dado cuenta, y mucho más que Jackson le estuviera guardando tal secreto, pero ahora la banshee le informo que habían encontrado a la niña, y que además esta tenía el poder de Malia en convertirse por completo.

Ella quería volver a América ahora más que nunca, quería darle su apoyo a la werecoyote, en especial ahora que ambas estaban en el mismo estado, pero ella ya tenía demasiados meses de embarazo por lo que no podía viajar en ese estado, y además Liam parecía tan bien en su nuevo trabajo, no podía hacerlo cambiar todo solo por ella.

Pero tarde o temprano tendrían que volver.

Se acaricia su abultado vientre, su vida ha pasado bastante tranquila y buena, el único inconveniente que tuvo fue cuando Malia le llamo para decirle que sus tío estaban muertos, y que todo era culpa de Adina, jamás confió en realidad del hada, pero tampoco pensó que sería capaz de matar a las personas que la salvaron de Brian… Fue un momento difícil, ellos fueron los únicos padres que alguna vez tuvo, tal vez no fueron los mejores tíos, o padres en el caso de Malia, pero ella sabía que habían trabajado duro por todos ellos, hicieron lo mejor que pudieron, y su peor castigo, un tanto injusto, fue que su propia hija les matara, indirecta y directamente.

Y Liam aun le decía que no se preocupara por su maternidad.

— ¿De que piensas? — Le pregunta su novio, estaba secándose el cabello con una toalla porque acaba de salir de la ducha.

Cora seguía recostada en la cama que compartían. — Lydia me ha llamado para decirme que han encontrado a la hija de Malia. —

Liam sonríe ampliamente. — ¡Cool! Por fin han encontrado a mi sobrina. — Sus ojos brillan, feliz por su alfa.

Técnicamente ahora Malia es el alfa de ella, y sabía que su prima no estaba preparada para tal responsabilidad, había despedido a todos los betas que Peter tenía trabajando para él, pero no podía despedirla a ella, o Lydia, o Allison, y donde sea que estaba Érica ahora también era alfa de aquella horrible rubia traidora, también incluso alfa de Isaac ahora, con todos ellos creció y Malia no puede despedirlos o tratar de ignorar sus nuevas responsabilidades con ellos.

— Nuestro pequeño Jack tiene una prima mayor ahora. — Comenta el werewolf, dirigiéndose hacia el closet.

"Nuestro pequeño Jack." Sonaba tan bonito, pero siendo sincera aun no sentía segura con todo esto de… Ser una familia. Liam no lo entendía, tal vez nunca lo haría, porque él es hijo único y su madre no tuvo problema alguno en tenerlo, pero las mujeres de su familia han tenido los peores partos de la historia, si logra salir todo bien con este parto ella ya puede asegurar no creer volver a embarazarse nunca más, aunque claro, este embarazo tampoco fue planeado, solo esperaba poder ser más cuidadosa de lo que alguna vez ha sido su prima.

Era increíble pensar que Malia estaba embarazada de nuevo cuando su vida era muy desastrosa y no tenía control de su vida siquiera, Cora no quería ser como ella, en lo absoluto.

….

— Trabaje muy duro por conseguirlo, espero que le saques provecho. —

Lydia recibe el libro viejo y malgastado que Olga le estaba ofreciendo por encima de la mesa de sedas coloridas, solo podían verse en el lugar de trabajo de la vieja bruja, era el único lugar que Adina no podía vigilar, principalmente por el acumulo de poder de Olga en el lugar.

La banshee no puede evitar sonreír cuando finalmente tiene el libro en sus manos, le había insistido demasiado a Olga para que se lo consiguiera, aunque eso podría poner en alerta a Adina, si, Lydia había descubierto por sí misma la conexión entre Adina y Olga, fue una semana después de la muerte de Peter y Corinne, ella no había hablado con nadie de aquello, no fue al entierro tampoco, solo se quedó en la casa Hale de California, mientras Malia y el resto la ayudaba en Beacon Hills, excepto por Stiles, él no pudo acompañarla por las Erinias, Lydia se la paso estudiando, sola, no quería ni siquiera hablar con nadie, muy en el fondo la muerte de aquellos dos le dolió, habían sido como unos padres por mucho tiempo después de todo, y Lydia hubiera dado todo porque no hubieran terminado de la forma que hicieron.

"Ellos tenían que irse." Les dijeron las voces, como diciéndole que no importaba que, no importaba si quiera que Stiles y Malia no se hubieran conocido, Peter y Corinne estaban destinados a morir para que las vidas de muchos otros continuaran, no lo entendía por completo aun, pero ella no puede más que aceptar.

Un día quiso salir de la casa, Malia había vuelto y Lydia no podía verle, no la culpaba, no del todo por lo menos, solo que cuando le veía sentía miedo, y también tenía toda esta presión de no poder encontrar a Allison, tenía la esperanza que volviera pronto, y entonces fue cuando lo recordó, Olga podía decirle si Allison estaba bien, ella odiaba a la vieja bruja, las brujas y hadas normalmente son enemigas, y desde su última visita no quiso volver nunca más, pero no tenía más opción.

Simplemente la vio, tal vez fueron precisamente sus poderes banshee que la llevaban a ciertos lugares importantes de vez en cuando, como sea, logro estar en el momento justo para ver a Adina salir del lugar de trabajo de Madame Olga. ¿Qué hacia un hada oscura en el lugar de una bruja? O, más importante aún ¿Por qué se encontró con la bruja que precisamente Scott tuvo la necesidad de ir? En ese momento para nadie era un secreto que Adina se había metido en la cabeza de todos ellos, solo tuvo que analizar pocas cosas para darse cuenta que Olga había sido la que le dio el poder vudú a Adina, ya que un hada no tiene aquel poder para hacerlo, pero unir sus poderes con una vieja bruja… Oh, gran combinación para ambas.

Si Adina conseguía magia vudú ella dejaría de ser un hada de luz pero se volvería más fuerte al pasar a la oscuridad, si Olga le daba lo que quería entonces el hada no terminaría con su vida inmortal, porque si, las hadas son las únicas capaces de matar brujas sin necesidad de quemarlas, algo por conexión de magia, supone.

Espero 10 minutos en mitad de la calle luego de ver a Adina salir, y luego entro al lugar sin detenerse en la recepción, la secretaria la sigue y le dice que no puede entrar sin una cita y pagar antes, pero Lydia la esquiva y entra a la sala de trabajo de la bruja, ella estaba leyéndole las cartas a una mujer y cuando la ve luce sorprendida.

— ¿Qué piensas hacer ahora? — La voz de Olga la trae del recuerdo.

Lydia recoge la mochila del suelo, cuando la abre saca la muñeca y se la da a Olga. — Podéis quemarla ya. —

Aquella era la muñeca que la acompaño estos ocho años, ahora sabía que Adina se la envió, se lo dijo Olga, hasta ahora no quería deshacerse de ella, aunque la muñeca ya no hablaba aún tenía una conexión con la hija de Malia, solo que ahora que la han encontrado no la necesita más.

Cuando Olga retira la muñeca de la mesa pone encima ahora su cuaderno, donde ha estado escribiendo todo, desde la leyenda de los amantes mates hasta todo aquello que se sabe de las Erinias, ahora que tenía este libro "Canticos de leyenda", aquel mismo libro que Adina le negó a Peter, entonces sabía que iba a hacer muchas nuevas notas.

Ahora que estaba dos pasos adelante de Adina Parker se sentía mucho más relajada.

— Voy a encontrar a esos herederos. — Mira a la bruja. — Y no tendremos que usar el plan B. —

….

Cuando Sean llega a su nueva escuela, es tratado como el simple niño nuevo, lo que significa que nadie le pone realmente atención y que nadie se le acerca hablar, simplemente era como si no existiera, esto era lo que más le molestaba de viajar y tener que instalarse, acostumbrarse del lugar e incluso tener unos cuantos amigos, entonces nuevamente tendrían que mudarse, y así era siempre, le ha pedido a sus padres que estudie en casa, pero ellos no creen productivo que se crie sin "contacto humano" que no sea solo la familia.

A la hora del receso, Sean tiene la oportunidad de almorzar solo en una mesa de la cafetería, no estaba de humor para trata de socializar así que le era bueno, aquel día tenía un trabajo importante que hacer para él mismo.

Encontrar a Millicent Yukimura.

Él había leído el expediente de Millicent junto con su prima hace unas semanas, en su tiempo de estudios, sabía que tenía dos años menos que él, y como más o menos debía lucir, no debía ser difícil lograr encontrarla.

— ¡Hola chico nuevo! — Un niño castaño se acercó y sentó al frente, pero no tenía su bandeja de almuerzo.

Sean no recuerda haberlo visto antes, así que se pone instintivamente en cautela, no estaba perdiendo el tiempo con bromas infantiles en este momento.

— ¿Quién eres? — Pregunta, dejando su emparedado en la bandeja, su mamá le había puesto de nuevo galletas de postre, cuando a él ya no le gusta las galletas de avena.

El niño se ríe, parecía que de hecho no era problemático solo que era un despreocupado niño humano desconoce de todo lo sobrenatural. Sean se relaja.

El niño estira la mano hacia el cazador menor. — Me llamo Will. —

Estrecha la mano extendida. — Sean Argent. — Es todo lo que dice.

Él debería llamarse Sean Dyer pero su padre había decidido tomar el apellido de su madre, especialmente porque su papá siempre quería hacer feliz a su mamá, y sabia cual importante era para ella ser una Argent, así que decidieron ponerle a él Argent, como creían que Allison no volvería él era el heredero que haría de nuevo grande a los cazadores Argent.

— Bueno, Sean Argent. — Will sigue sonriendo mientras habla, y aleja su mano. — ¿Quieres jugar a la pelota? Necesito a uno más en mi equipo y pareces atlético. —

Ante todo Sean era un niño, y aquello sonaba divertido, así que se encoje de hombros y dice. — Vale. —

….

Las caricias en su espalda hacen que Malia se sienta un poco mejor de hecho.

— Esto es lo que menos echo de menos del embarazo. — Comenta con diversión la chica asiática.

Malia ríe pero eso solo hace que las náuseas aumenten y termine vomitando de nuevo en el wáter, Kira alza un poco más el cabello de la coyote.

Luego de limpiar la casa, Malia y Kira hablaron de muchas cosas, en especial de Millie, ambas estaban trabajando duro en lograr ser civilizadas con la otra por la niña, ambas la aman y quieren lo mejor sinceramente para ella, se pregunta si la Loba alguna vez pensó en hacer algo así con su madre adoptiva, lo más seguro es que jamás paso por su cabeza, aunque tampoco paso por la suya, ya que la idea realmente fue de Breaden, tal vez porque ella ha sido más madre de lo que ha sido Malia o la Loba en su tiempo.

Cuando las náuseas matutinas finalmente terminan, Kira la ayuda a ponerse en pie, Malia camina hacia el lavamanos y se hecha agua a la boca para retirar el amargo sabor.

No recordaba mucho los malestares de su primer embarazo, puede ser por la depresión que sufrió, como sea había vivido ocho años sin memoria alguno de aquella época de su vida, y puede ser eso mismo que hace que sienta demasiado real este segundo embarazo, aún seguía aterrada con todo esto, en especial porque sabía Adina estaba afuera, vigilándole de alguna u otra forma, si le hacían algo a este bebé ella no cree en realidad poder superarlo.

Se echa un poco de agua a la cara, para quitar esos pensamientos negativos.

— ¿Quieres algo? — Le pregunta Kira, aún seguía dentro del baño.

Malia niega con la cabeza, como era werecoyote ella no necesitaba pastillas prenatales, su cuerpo no se agotaba tanto como el de una humana, las náuseas eran bastante molestas, pero se le iban bastante rápido por suerte, y lo mejor era que tenía la posibilidad de oír los latidos de su bebé para asegurarse que estuviera bien cada vez que quisiera, si tan solo su vida fuera un poco normal estaba segura que pudiera ser muy feliz en su estado con las ventajas que tiene.

Kira le pasa una toalla de manos y Malia la usa para secarse el rostro, luego la deja en su puesto y se acaricia el vientre, mientras observa a la asiática.

— ¿No quieres tener más hijos? — Malia le pregunta, tal vez si la chica tenía un hijo de su sangre podía terminar todo esto y dejar que Millie se fuera con ella definitivamente.

Ella era una Hale, a veces tenia pensamientos calculadores como ese.

El rostro de Kira se vuelve rojo, y se muestra tímida y avergonzada. — Bueno, no lo sé…—

— ¿Isaac no es tu compañero? —

— Bueno. — Vuelve a decir la asiática, bajando el rosto. — Supongo que sí... —

— Lydia también lo suponía. — Eso hace que Kira alza el rostro, y ahora se ve sorprendida, Malia pensó que Isaac le había contado todo su pasado a ella, lucían unidos, pero al parecer de nuevo solo eran mentiras de Isaac.

….

Allison tira su arco con frustración al suelo, ha estado tratando de entrenar en la diana del jardín de la casa, pero ella no ha podido darle a la mitad ni una sola vez, normalmente era muy buena en esto, tenía una puntería perfecta, pero estaba tan estresada que simplemente no podía concentrarse, no podía borrar de su memoria los rostros de sus amigas.

¡Extrañaba a sus amigas y se odiaba por eso!

Esas chicas eran de la manada Hale, Malia era una Hale, las personas que destruyeron a su familia, no debía tener ninguna clase de afecto hacia ellas, pero no puede dejar de extrañarlas y quererlas.

Se deja caer en la tierra, deja el carcaj a un lado y se retira el guante de su mano derecha, estos sentimientos la llenaban de frustración. Reed se acerca, el cielo empezaba a volverse gris por la tormenta que se avecinaba, de seguro Reed quería decirle que entrara a casa, pero ella no quería aun ver a su tía, prefiere pasar frio afuera en el jardín como un perro que ver a Kate, si, hasta ese punto había llegado su orgullo.

— Te he estado observando desde la ventana, lo estáis haciendo muy mal. — Dice Reed una vez ya estaba enfrente de ella.

Allison no alza el rostro para verlo, solo pasa sus rodillas adelante y se abraza a ellas, se sentía vacía en ese momento, y el frio clima no le era de mucha ayuda para hacerla sentir mejor.

Malia odia el frio.

Todo le recuerda a sus amigas, ex amigas, ella tiene que acabar con ellas para terminar con la venganza, una venganza que le parecía tan complicada ahora, ella ni siquiera pudo matar a Isaac anoche.

— ¿Estás bien, Allison? —

La chica finalmente alza el rostro para verlo, luce sinceramente preocupado, él también esperaba que ella pudiera matar a todos los que le hicieron daños, anoche parecía ser el único que no se enojó con ella por no haber matado a Millie, pero sabía que esperaba que matara a la famosa Malia Hale, ya que hace unas semanas se enteraron que Peter murió, así que los pecados del padre los tiene que pagar la única hija.

Ella solo puede negar con la cabeza a la pregunta de él.

No estaba bien, se sentía sin rumbo fijo, en un minuto estaba segura de querer acabar con sus amigas, y al siguiente no puede ni pensar hacerles un poco de daño, quiere regresar con ellas, pero tampoco quiere dejar a su familia cuando les ha encontrado sin querer. ¿Qué debía hacer? Se preguntaba una y otra vez. ¿Dónde pertenecía? Nunca tenía una respuesta, y solo podía sentir como cada vez se encontraba más sola.

Reed la toma por sorpresa cuando se sienta a su lado, por lo habitual él siempre evitaba socializar con cualquiera de ellos, le era muy importante su privacidad y por eso era habitual verlo solo entrenando y estudiando todo el día.

— ¿Todo esto tiene que ver con la niña de anoche? — Allison vuelve a asentir. — ¿Quieres hablar de ello? —

La chica suspira, es cierto que Reed era bastante solitario, Allison también lo fue en el pasado, pero Malia y Lydia le ayudaron bastante con eso, en especial cuando se ofrecían a oírla, ella jamás les dijo nada sobre sus pesadillas, pero le era lindo saber que las tenía a su lado en cualquier momento, y la verdad hablar siempre le ayudaba, aunque a veces solo tuvieran conversaciones banales.

— La niña es la hija de Malia. — Ella finalmente dice, Reed se mantiene inexpresivo. — La prometí a Malia que la encontraría, que la mantendría segura, al igual que el nuevo bebé que esperaba. —

— ¿Malia esta embarazada? — Pregunta Reed, mostrándose por primera vez curioso. — ¿Por eso no quieres matarla? —

— Es más que eso. — Allison baja las rodillas y se gira para verlo mejor. — Quiero matarla, sé que es lo que debo hacer, pero no estoy segura que hacerlo sea más fácil que decirlo. —

— Jamás matar será fácil, y mucho menos a quienes amas. —

Ella desvía su mirada. — Ni debo amarlas. —

— Pero lo haces, y eso no te hace una mala persona Allison, es imposible que porque ames te haga una mala persona. — Enfatiza el chico cazador. — Sigue a tu corazón, y si él te está diciendo que debes cuidar y estar con tus amigas, bueno, entonces eso debes hacer, deja que los pensamientos de los demás te confundan. —

El silencio reina entre ambos, ella lo miraba pero él miraba hacia el horizonte, el oscuro paisaje del jardín. Reed tenía el cabello bastante largo, sus ojos eran bastantes claros, un café casi dorados cuando les pega la luz, pero lucían vacíos, era la primera vez que nota que ellos eran similares en algunas cosas, como el hecho de ser huérfanos, y estar vacíos por dentro.

Y Reed era el segundo chico del que no le molesta su cercanía, tal vez se debía porque ni siquiera él le miraba…

Allison se endereza, y mira hacia el bosque también. — No sabía que fueras tan profundo. —

Reed sonríe, y la primera vez que lo ve hacerlo, luego se pone en pie y sacude su pantalón del pasto del jardín. — Si, muy pocos me conocen con profundidad. — Él mueve su cabeza en una simple señal de despedida antes de irse.

La chica lo observa hasta que entra a la casa, él siempre lucia tan despreocupado, en el grupo él sería llamado "el lobo solitario", Allison quisiera ser un poco más como él, no tener que depender de nadie tanto como ella parecía hacerlo, primero de sus amigas y ahora su tía, debía ser más independiente, pero decirlo era más fácil que hacerlo.

Suspira antes de dejarse recostar en el pasto recién cortado, todo en esta mansión estaba siempre a la perfección, había dos criadas que se encargaban de eso, según Kate este lugar pertenecerá en un futuro no tan lejos a ella y Sean, ambos encargándose de los cazadores, llevar de nuevo lejos a los humanos.

Ella ni siquiera era una humana nunca más.

Se queda observando el cielo oscuro por las nubes grises, las palabras de Reed se repiten en su cabeza, tal vez tenía razón, debía buscar a sus amigas y hablar de esto, pero eso no lo tomaría bien Kate, ella será obligada a tomar un bando, pero ella jamás había tenido nada y ahora lo deseaba todo, solo ganar y ganar. Gotas de lluvia empiezan a caer de las nubes, y Allison no me mueve aunque hacia mucho frio y estaba empapándose.

No podía enfermarse de todas maneras.

….

Sin querer Sean había dado con Millicent Yukimura, resulta que Will era el mejor amigo de Derek, un niño que era el mejor amigo de Millicent, así que la conexión le fue conveniente, sin siquiera planearlo, valla que era bueno.

— ¿De dónde eres, Sean? — Le pregunta Will, una vez habían terminado a jugar con la pelota que había traído un niño por su regalo de cumpleaños la semana pasada, Sean ahora no puede recordar su nombre.

— Nací en Chicago, pero crecí en Dallas. — Responde sin importancia, bebe de su botella de agua pero a la vez veía a Millicent, que estaba sentada enfrente de él, muchos otros niños corrían alrededor de ellos, el jardín de juegos era bastante grande, ellos estaban en la caja de arena.

Millicent había jugado con ellos, y era bastante buena para ser una niña, al parecer no tenía amigos de su edad tampoco y por eso Derek no se le despegaba, no quería que se sintiera sola tal vez.

— Hasta hace poco yo era la niña nueva. — Dice la niña, aunque había jugado bien lucía un tanto desanimada para una niña de ocho años. — Nací y crecí en California, mi tío aún vive allá. — Ella estaba jugando con su pie, se había quitado sus zapatos para tocar la arena con ellos.

— Lo sé. — Responde sin pensarlo Sean. Todos le ven extraño. — No parecéis de por aquí tampoco. — Logra decir para tratar de recompensar lo último, pero todo aun le ven extraños, él solo opta por sonreírle con toda la ternura de un niño de 12 años tiene, y por suerte Millicent se la corresponde cuando sonríe también.

Algo extraño pasa cuando Derek toma la mano de ella, rompiendo el contacto visual de ambos porque Millicent se vuelve hacia el niño a su lado, él la estaba mirando con seriedad pero luego le da una sonrisa, parecía ser que además era sobreprotector o algo así con ella.

— Bueno, parece ser que somos un buen equipo. — Dice Will, además le da unos golpecitos a Sean en la espalda.

Había hecho equipo con una mestiza, si su madre se entera estuviera en grandes problemas.

Sea vuelve a sonreír. — Opino lo mismo. —

….

Malia no pudo ir con Kira y Breaden por los niños, los síntomas de embarazos la tenían muy mareada, y aun vomitaba de vez en cuando por los olores que su súper olfato lograba captar, así que tuvo que quedarse en casa de Breaden.

Estaba recostada en la cama de la habitación que la viuda Hale le dio anoche, esperando que todos llegaran para la gran confesión que iban a tener aquella tarde, había estado ensayando lo que debía decir en su cabeza, pero eso solo le causaba más malestares, así que decide ponerse en pie y tratar de distraerse con algo, debía dejar de pensar que Millie la odiara o entrara en pánico.

Primero da una vuelta por la habitación, observa los retratos y la decoración, encuentra un libro en la repisa de madera en la pared de color amarilla pastel, pero no puede concentrarse en leerlo así que lo deja de nuevo en el lugar, vuelve a observar a su alrededor, y encuentra un espejo de cuerpo entero al lado de la ventana, se acerca y se observa en él, aquel día llevaba puesto un jean negro con una blusa negra ya que seguía de luto, además le quedaba un poco grande, lucia normal, no maquillaje, ni siquiera se había cepillado el cabello ese día, no había el brillo de una embarazada, al menos eso era de lo que hablaban, pero debajo de toda esa superficie Malia lo nota por primera vez.

Su vientre había crecido un poco.

Se hace de lado, esperando poder notarlo mejor, pasa las manos debajo del bulto y entonces ahora era bastante notario. El bebé de verdad estaba creciendo. Ella no pudo disfrutar de su primer embarazo, ella definitivamente no ha podido disfrutar este, pero se sentía increíble poder ver el avance de su estado.

Alza la blusa hasta dejar descubierto el vientre, y ella no puede evitar sonreír, esto era asombroso, seguramente el vientre de Cora ahora era mucho más grande que el de ella… Seguramente el de Cassandra también. Su sonrisa se borra con aquel pensamiento, era una asesina, no podía permitirse disfrutar de la vida inocente que crecía dentro de ella, era malvado y cínico hacerlo.

Vuelve a dejar la blusa en su sitio.

— No lo hagas, me gusta verte. —

Malia gira sorprendida hacia la voz en el umbral de la puerta, era Stiles, no había notado cuando llego o entro siquiera, estaba perdiendo bastante rápido sus poderes en este embarazo. Él estaba apoyado en el marco de la puerta, no hace ningún movimiento de querer acercarse y Malia lamenta eso.

— ¿Cuánto tiempo lleváis aquí? — Ella pregunta, alejando sus manos del vientre.

— Lo suficiente. — Es todo lo que responde Stiles. Malia bufa, irritada con su respuesta, pero no dice nada más. — ¿Dónde están todos? —

Malia se sienta en la cama. — Breaden y Kira han ido por los niños. —

Stiles se acerca con paso lento. — Entonces he llegado antes. — Enarca una ceja.

— No han de tardar mucho en llegar. —

Stiles se sienta a su lado. — Antes hubiéramos tenido bastante tiempo para divertimos. —

Ella se aleja un poco. — Stiles por favor. — Le incomoda rechazar a su esposo, pero la voz de Lydia diciéndole que estaba mal estar tan cerca hacía eco en su cabeza.

Había sido lo suficientemente irresponsable ayer ya.

— Solo quiero tocarte, Mal. — Dice el alfa, señalando con dedo hacia el vientre de ella.

"— Mantelo lo más lejos posible de ti, al menos por ahora. —"

Bueno, no haría ninguna gran diferencia que él la tocara cuando ya estaban en las mismas cuatro paredes, y él era el padre del bebé, tenía este derecho, además, Lydia no estaba aquí, no iba a gritarle porque jamás se enterara.

Agarra la mano de Stiles y la lleva hasta su vientre, él siempre ha sido más caliente que ella, por lo que puede sentirlo aun con la tela de por medio, y el tacto es absolutamente maravilloso para ella, hacía mucho que no estaban cerca, y siendo mates necesitaban del contacto seguido, odiaba haber tenido que ser precisamente los nuevos amantes desafortunados de la leyenda.

Tiene que morderse el interior de su mejilla para no saltar y besarlo, si las Erinias aparecieran en aquel momento sería bastante feo, no estaba segura que su bebé pudiera soportar más acción, luego del gran desastre de anoche, de verdad, odiaba tener ataques de furia, tal vez debería ir a terapia o algo…

— Cassandra jamás me dejo tocarla. — El comentario de Stiles interrumpe sus pensamientos. L agarre sobre la mano de él se afloja, no había oído el nombre de su ex amiga en voz alta en mucho tiempo, y mucho menos de Stiles. — Y tampoco pude estar contigo con Millie. — Él la mira a los ojos. — Esto es asombroso y aterrador, como ser padre por primera vez. — Se ríe levemente. — Es increíble pensar que tengamos una hija de ocho años. —

— Lo sé. — Ella trata de sonreír, pero la mención de Cassandra había hecho agridulce el momento. — Técnicamente de verdad somos padres por primera vez. — Le tranquilizaba un poco que Stiles también pensara y temiera de esta nueva faceta como ella.

Stiles empieza a mover el pulgar, la caricia se siente bastante bien, ella puede oler amor y cariño salir de su mate, y la habitación parece iluminarse, alza el rostro para encontrarse con los ojos de él, estaban bastante cerca, su cabeza le dice que no lo haga, pero ambos parecen estar conectados y unen sus labios a la vez, sus manos permanecen donde estaba creciendo su bebé.

Sí, estoy se sentía como lo correcto.

Él se sentía como lo correcto.