Malia no pudo hacerlo, no le dijo nada a Millie, y Stiles se siente inútil cuando él tampoco lo puede hacer.

"— ¿Cómo puedo decir esto sin que me odie? Sin que nos odie. —"

Las palabras de su mate no salen de su cabeza, ella tenía tanta razón, y solo ella podría saber cómo reaccionara Millie con esta noticia porque tuvo que pasar lo mismo cuando era pequeña, él era un inútil que parecía no poder mantener a su familia segura, ni siquiera podía proteger a su bebé, o siquiera pudo proteger a su otro bebé, el que casi tiene con Cassandra.

No había nacido para tener una familia, eso era obvio.

— Stiles concéntrate. — El regaño de Lydia le recuerda donde se encontraba en ese momento.

Ha pasado una semana desde los sucesos en Beacon Hills, Stiles volvió a California esa misma noche, pero Malia hace tres días tan solo que está de vuelta, lo sabe por Lydia ya que fue la banshee quien le informa todo de su esposa últimamente.

— Lo siento. — El alfa se endereza en el sofá, estaba sentado al lado de Lydia nuevamente ambos en el apartamento de Scott. — ¿Puedes volver a repetirlo? —

La banshee suspira, molesta, pero al final vuelve a repetir el cantico del libro, aclara su garganta antes de hablar.

"Había una vez cuatro hermosas niñas, mira a la rubia brillando como el sol, disfruta del encanto de la pelirroja, admira la valentía de la pelinegra, y temed a la ruda castaña.

Las niñas crecieron con belleza y gracia, oh gran problema, la castaña amor verdadero ha de encontrar, la rubia lo envidiara, puzles de magia negra serán, a la hora del té la pelirroja grito, oídla vos, que la pelinegra tarde llego pues en el camino habladurías encontró.

¡Mirad a la castaña, volvedla loca, loca ya! Pesadillas más allá de la verdad y realidad. ¡Linda rubia no caigas, al pozo has de arder! El fuego de su ser acabara con lo puro. ¡La desafortunada pelirroja azotes que le den! Temor peor enemigo ha de ser. ¡Oh fuerte pelinegra rota quedaras! Peligrosa para ella misma es.

Ahora las niñas adultas son, su belleza y gracia no importa ya. La rubia desterrada esta, amor jamás encontró. La pelirroja loca se volvió, a sus hijos jamás volvió. La pelinegra a todo mato, demasiadas reglas se encargó de hacer. Y de nuestra ruda castaña no se habló, pues su amante le arranco el corazón."

Stiles pasa una mano por su cara. — Tendremos que arreglar los errores que todas ellas causaron, ¿no es así? —

La banshee sonríe, Stiles nota que de hecho la chica tiene una bonita sonrisa. — Entiendes rápido, Stilinski. —

….

Alyssa Palvin abraza emocionada a su tutora, hacía mucho que no la veía, y ella era la única que podía considerar familia, así como también era toda la familia que alguna vez conoció.

— ¡Debiste decirme que vendrías, podía ir por ti al aeropuerto! — Exclama emocionada la rubia cuando se separa de Marin.

— Lastimosamente no estoy aquí de visita, Alyssa. — La menciona frunce el ceño al ver la expresión seria de su tutora. — Tienes que venir conmigo a América. —

….

Malia no se sentía bien, ha tenido una semana de pesadilla, empezando porque no fue capaz de confesarle la verdad a su hija.

¡No pudo decir nada!

Pero sin duda, eso no fue lo más horrible de aquel día.

"La coyote estaba disfrutando del beso con su esposo, cuando el grito de alguien bastante conocida para ella les interrumpe.

— ¡Malia! — Lydia agarra a Stiles del brazo y lo empuja hacia ella, alejándolo de Malia. — ¿Pero qué rayos pasa con ustedes? —

La werecoyote se pone en pie sobresaltada, Stiles luce sorprendido y se separa de Lydia de una mala forma.

— ¿Qué rayos pasa contigo, Martin? — Stiles no estaba nada feliz por la abrupta interrupción.

La banshee lo ignora y se pone en la mitad, agarra a Malia de los hombros y la aleja lo que más le es posible de Stiles, la coyote se sentía bastante incomoda y sorprendida aun por los gritos de su amiga que no sabe que decir y solo se deja manejar por la banshee.

— ¡No pueden estar juntos! ¡No besos! ¡No abrazos! ¡No más bebés! — Aquello último lo grita con demasiada fuerza, los ojos verdes de la chica brillaban por la furia, eso era otro nivel.

Malia no puede resistirlo más, aparta las manos de su amiga con enojo, odiaba cuando Lydia se comportaba como su jefa o su mamá, cuando en realidad es Malia quien debería dar las ordenes, ella es la alfa, y también era suficientemente adulta como para poder decidir por sí misma, Stiles era su esposo, tenían todo el derecho de estar juntos y besarse cuantas veces quisieran.

— No estábamos haciendo nada malo. — Dice tratando de mantenerse lo más calmada posible.

Pero Lydia no se lo estaba haciendo fácil. — Incluso estar en la misma habitación es hacer algo malo con ustedes, ¿u olvidan las Erinias? Claro que lo haces, siempre has sido una irresponsable, Malia Hale. —

— Lydia detente. — Stiles se interpone en el medio de ambas, probablemente pudo oler el enojo saliendo de Malia o ver que sentía las ganas de sacar sus garras.

La rubia-fresa respira hondo antes de hablar. — Solo trato de protegerte, pero jamás lo haces fácil, Malia. — Los hombros tensos de Malia caen ante la sincera mirada preocupada de la banshee, tal vez había actuado muy a la defensiva.

Genial, ahora Lydia había hecho que sintiera avergonzada por solo un beso, Stiles la mira, él de hecho no estaba avergonzado, seguía enojado por la interrupción, había pasado mucho tiempo desde que estuvieron juntos, se sentía realmente como una eternidad, y cuando han tenido la oportunidad la amiga de ella les interrumpe, Malia de verdad entendía porque de su enojo.

— Lo siento. — Dice Malia bajando el rostro.

El rostro de Lydia cambia a una mueca cínica. — No soy Peter o la Loba como para creer ese "lo siento". — Malia frunce el ceño, confundida con eso. — Solo por favor, deja de ser tan estúpida por lo menos por el bebé que esperas, ¿no tienes suficiente con el odio de tu hija? ¿Qué debe pasar para que aprendas de tus errores? — La werecoyote se sorprende demasiado con las palabras de su amiga, ella sabía que eso era un tema delicado. — A veces pienso que eres peor madre que la Loba. —

El autocontrol de la werecoyote se esfuma con esas palabras, se acerca a Lydia con la mano alzada."

— Wow, ¿golpeaste a Lydia? — Pregunta Cora al otro lado de la línea.

— No, Stiles me agarro de la cintura y logro calmarme, Lydia se puso tan enojada solo porque Stiles me estaba tocando de nuevo que se fue y nos dejó solos. — Malia pone los ojos en blanco ante el recuerdo.

Entendía que Lydia solo quería mantenerlos seguros, pero de verdad había sobreactuado ese día, Malia no era tan irresponsable como todos pensaban, si veía peligro para ella y su bebé entonces claro que había alejado a Stiles, pero no había pasado nada, las hadas vengativas no llegaron ni nada, y luego Lydia les dijo esas cosas crueles de sus hijos, la banshee sabía de su miedo porque Millie la odie como ella odio a la Loba o Peter, parecía que Lydia quería hacerla enojar y funciono bastante bien, eso había sido un golpe bajo, y empezaba a odiar que Lydia le conociera tan bien.

— ¿Y continuaste besándote con tu marido? — Cora era la única que sabía que se había casado con Stiles, pensaba decirle a Lydia, incluso trato de hacerlo muchas veces, pero jamás lograba hacerlo, sabía que la banshee le gritaría cosas horribles después de todo.

La coyote se siente avergonzada luego de esa pregunta, principalmente porque no hicieron eso cuando hubiera sido mucho mejor. — No. — Finalmente responde, deja de acariciar su vientre para pasar la mano libre al collar de su cuello, en la cadena estaba su anillo de bodas. — De hecho me enoje mucho cuando impidió eso, sentía que la estaba defendiendo a ella y me llene de celos y le grite que me dejara y mejor se fuera con Lydia a calmarla, que no lo necesitaba. — Cora se ríe con bastantes ganas, Malia cierra los ojos con vergüenza y se recuesta en el sofá que ha estado la última hora. — ¡Es que él jamás había defendido a alguien que no fuera yo antes! — Exclama, como tratando de dar una explicación y no parecer una loca furiosa.

— Lia esto está mejor que cuando me contaste tu discusión con el cartero. —

— ¡Cora! — Abre los ojos ofendida, mirando a la pared enfrente como si fuera su prima.

Era increíble pensar que ahora Malia era mucho más cercana a Cora cuando estaban tan lejos, de hecho su prima había sido de mucha ayuda y la hizo sentir mejor luego de la muerte de sus padres, fue la única que le dijo que no había sido culpable en realidad de esas muertes, culpo únicamente a Adina, algo que nadie parecía pensar, en esos momentos sentía querer morir y muy sola, Lydia le miraba de una forma extraña, y Stiles no podía acercarse por órdenes precisamente de la banshee, Allison desapareció y Cassandra estaba muerta por sus propias manos, entonces Cora la llamo un día y luego las llamadas jamás se detuvieron, pasaban horas hablando e incluso confesaban sus miedos en sus embarazos, algo que les aterraba eran los partos sin duda alguna, y el de Cora estaba bastante cerca.

Y Cora era la única que conoció de sus ataques de furia, su historia favorita, al menos hasta el momento, era cuando Malia discutió con el cartero porque un paquete había llegado en mal estado, eso en realidad no era culpa del hombre, pero la furiosa Malia jamás entiende esas cosas, al final termino lanzándole el paquete al cartero en la cara y cerró la puerta de su casa después, ella no fue capaz de salir para disculparse, obvio eso también fue muy vergonzoso.

Parece ser que la nueva palabra de Malia era "vergonzoso" o "avergonzada", lo cual era lo mismo pero de todas maneras las odiaba como sea.

— Vale, lo siento. — Dice su prima cuando logra dejar de reírse. — ¿Entonces has pensado en lo que te dije? —

La beta le había mencionado hace unas semanas que debería irse a Londres con ella, la casa que la Loba le había comprado era bastante tranquila, y desde que está lejos de todos había podido disfrutar de su embarazo, por eso se lo recomendó, al principio creyó absurda la idea, no podía dejar a su mate a pesar de todo, pero ahora parecía lo mejor, Lydia le había llamado una persona egoísta solo por querer estar con Stiles, una mala madre, pasar los meses que le falta de su embarazo en calma tal vez alegraría a Lydia y las cosas entre ellas podrían mejorar, pero había otra cosa, una muy fuerte que aún no le podía dejar marcharse, y eso era que había encontrado a su hija, no podía volver a perderá.

— No puedo dejar a Millie. —

— ¿Entonces porque no le dijiste la verdad? —

"— ¿No tienes suficiente con el odio de tu hija? —" Las palabras de la banshee vuelven a repetirse en su cabeza, y duelen demasiado como la primera vez que las oyó.

Aquellas palabras se metieron demasiado en su cabeza ese día, cuando Millie llego con Kira y el resto Malia quedo muda, mientras preparaban el almuerzo vio la sonrisa de la niña con Ben Derek y Kira, incluso con Isaac, eran una verdadera familia, la niña era tan feliz, le recordó sus momentos con los Tate, eso también invoco el recuerdo cuando la Loba le dijo que era su verdadera madre, Malia le había gritado que nos los quería como sus padres, que los odiaba, cuando en realidad habían sido unos buenos vecinos y la salvaron del frio bosque, a los niños no les gusta saber que tienen otros padres, no es bonito, las mentes infantiles solo lo ven como traición y mentiras, cuando le han dicho toda la vida que las mentiras estaban mal, estaba segura que Millie no iba a tomar la noticia bien y entonces Lydia tendría razón de nuevo, solo obtendría el odio de su hija por culpa de sus errores, por eso le pidió a todos que no lo hicieran, usando la excusa que no estaba lista y Millie tampoco para saber toda la verdad, Kira estuvo de acuerdo, Breaden propuso que pasara tiempo con la niña para que se conocieran, entonces aquella semana jugo con Millie, hablo con ella, la ayudo en su tarea, pero eso solo hizo que se sintiera peor, la Loba se había acercado a ella de la misma forma antes de decirle la verdad y aun así la odio, por eso decidió mejor irse, aunque dijo que iría a visitarla en cuanto pudiera y Millie no parecía molesta con la idea.

— ¿Qué haría tú en mi lugar, Cora? —

Su pregunta no tiene malicia, solo sentía la necesidad de un consejo, Lydia parecía odiarle por ser madre, no era una opción, Stiles estaba igual que ella, y la madura Allison no ha regresado de donde sea que este, Breaden podía ser una opción, solo que le intimidaba lo buena madre que era, había cuidado y sacado adelante a Ben Derek por sí sola, nunca necesito de Peter o la Loba, una mujer tan perfecta no podía darle un buen consejo cuando no ha conocido la imperfección en su vida, tal vez la única que podía darle un verdadero y buen consejo seria… Corinne, su madre.

Pero podía conformarse con Cora, iba a ser madre pronto después de todo.

El problema era que Cora se mantiene callada por mucho tiempo, Malia estaba segura que no iba a responderle y estaba a punto de cambiar de conversación, cuando su prima termina por decir; — No lo sé con certeza, pero la has encontrado sin siquiera buscarla, debe ser una señal, no puedes perder la oportunidad de tenerla contigo, es tu derecho, y si es como dices que es te amara, recuerda que también es una Stilinski, y los Stilinski parecen ser unos idiotas bondadosos y de buenas intenciones, muy diferentes a los Hale. —

Malia sonríe, gratamente sorprendida ante el buen consejo de su prima.

— Valla, Cora, habéis escondido muy bien la sabiduría de los Hale en ti. — Dice con diversión.

Puede imaginarse la sonrisa de su prima, su voz suena suave cuando dice el lema de cada alfa en la familia. — Larga vida a los Hale. —

….

Scott deja el expediente sobre el escritorio, era horrible de verdad todo esto, había estado trabajando turnos extra y ni puede recordar la última vez que durmió más de cuatro horas, además había tomado los casos de Stiles, tenía el doble de trabajo ahora, antes todo aquello no hubiera sido un problema en realidad, pero todo estaba siendo horrible porque no podía concentrarse en nada por culpa de los recuerdos de Lydia y Allison, era una pesadilla viviente.

Han pasado muchos días desde la última vez que vio a la rubia-fresa, y ni hablar de Allison, pero ambas aún estaban muy presente en su mente, había echado todo a perder con ambas, y ambas eran sus mates, prácticamente era su sentencia de nunca enamorarse de nuevo, y el sueño una vida como la de Stiles, bueno, claro que no con profecías de muertes y todo eso, pero quisiera casarse, tener hijos, tener una familia, él se ha distanciado mucho de su madre desde que decidió volver con su padre, no era como si odiara a su padre, pero él los había abandonado y aun sentía un poco de rencor por eso, no sabía cómo su madre lo ha perdonado, como sea, tampoco tenía planeado volver a Beacon Hills porque en el lugar tenía más malos recuerdos que buenos.

— ¡McCall! — El grito de su superior, o jefe en realidad, hace que alce el rostro del escritorio y aparte las manos de sus ojos agotados.

Su jefe, un hombre ya en los cincuenta y pico de años, con el cabello bastante canoso y un poco de sobrepeso, le estaba mirando desde la puerta de cristal de su oficina, Scott da una olfateada para asegurarse de que no estuviera enojado su jefe, pero para su desgracia si era así.

— A mi oficina, ahora. —

Scott soporta un jadeo de disgusto y se levanta, aquel día había mucho movimiento en la estación, entra a la oficina y cierra la puerta por órdenes del jefe, quien se sienta y le hace señas para que Scott haga lo mismo, cuando lo hace el señor Jones pone sus codos en el escritorio y junta sus manos luciendo pensativo.

— ¿Dónde está Stilinski? —

— Ha tenido que irse temprano por problemas familiares. —

— Parece que tienes muchos problemas familiares últimamente. —

Scott se muestra inexpresivo, truco aprendido de Brian. — Ha perdido a su esposa y su hijo en muy poco tiempo señor, creo que aún no podrá superarlo tan rápido. —

— Y aun así se negó de vacaciones. — Responde Jones con seriedad. — Tomo la decisión de seguir trabajando, así que debe hacerse responsable. —

Era cierto en realidad, Stiles había rechazado la idea de un tiempo porque no podía estar encerrado sin poder ver a Malia, se volvería loco con todos los pensamientos de su mala relación también, por eso un día después del entierro de Cassandra y su bebé, Stiles regreso al trabajo, dijo que podía, pero era obvio que no lo hacía ya que todo se lo había dejado a Scott, aunque también era culpa de Scott la falta de tiempo de Stiles, fue él quien le dijo que trabajara con Lydia porque no puede seguir al lado de una chica que le ignora y rompe el corazón a la vez.

— Me he encargado de los casos de Stiles, señor. ¿Cuál es real problema? —

Jones saca de un cajón del escritorio un expediente que lanza hacia Scott, el alfa la agarra y cuando lo abre se da cuenta que era el caso de los corazones robados en la escuela donde trabajaba Malia antes.

Stiles y él habían olvidado por completo ese caso, en especial cuando Malia renuncio el mes pasado, no podían culparlos por no hacer bien su trabajo, Stiles tenía una sentencia de muerte y trabajaba para impedirlo, y Scott hacia todo lo posible por tener sus lados humanos lo mejor posible, pero era demasiada presión en ambos, no importaba que fueran alfas, en realidad no eran invencibles y perfectos, muchos menos cuando ciertas mujeres parecían ser sus verdaderas perdición.

— Ha pasado medio año y aun no pueden descubrir al loco asesino de profesores, incluso la escuela está pensando cerrar porque ustedes no pueden hacer bien su trabajo, han dejado a todos esos niños desprotegidos, algo que definitiva no va en este trabajo. —

— Lo siento…—

— No necesito una disculpa, necesito que hagan vuestros trabajos niños. — Habla con fuerza, seguramente muchos de sus compañeros le han oído ya a pesar de la puerta cerrada. — Quiero que llames al inútil de Stilinski e investiguen eso todo el día y toda la noche si es necesario, encuentren al psicópata por los corazones ya, sin más excusas estúpidas. —

Scott no podía decirle eso a Stiles, según lo que le había dicho esta mañana Lydia había encontrado algo que podía ayudarlo a finalmente volver con Malia, una solución a todo esto para que pudiera también estar con su nuevo bebé, entonces Scott tendría que hacer todo este caso por sí solo, de verdad no podía molestar a Stiles con ellos, no importaba morir de sueño si entonces ayudaba a su mejor amigo, aunque eso no se lo podía decir al jefe.

— ¿Has oído, McCall? —

— Si señor, lo haremos enseguida. —

….

Millie sigue observando la foto en su celular antes de pasar los ojos al espejo enfrente, cuando ella le pregunta al tío Jackson en que se parecía a la familia él siempre respondió simplemente con "Tienes la nariz de tu madre.", jamás lo dudo, ¿porque lo haría? Pero estaba creciendo, va a cumplir nueve años, notaba más cosas que antes, por ejemplo que no tenía la nariz de su mamá.

Su papá Isaac le había regalado un celular unos meses atrás, nunca había tenido uno y por suerte Derek le enseño lo más importante para usarlo, aunque claro, tampoco era difícil, pero le gustaba tener excusas para que Ben Derek le enseñara cosas, él tenía una bonita voz y le hablaba siempre con calma dándole una sensación de calma.

Como sea, en la mudanza (No estaba segura que fuera realmente una mudanza porque su mamá haba dejado muchas de sus cosas en la antigua casa) encontró un cuaderno que estaba lleno de fotos de su mamá y su papá, el hermano de su tío Jackson, pero no había ninguna de él ni de sus abuelos, aun así las fotos eran muy lindas, su mamá siempre ha sido hermosa y no parecía que cambio mucho en realidad, ella le tomo fotos a las fotos con su celular para poder verlas cuando quisiera sin tener que pedirle el cuaderno a su madre, y había olvidado las fotos hasta hace poco.

Hasta que volvió a ver detalladamente a Malia Hale.

Siempre en la escuela le preguntaban si su mamá la había adoptado, porque no se parecían en nada, no tenía rasgos asiáticos, la misma pregunta en su anterior escuela como esta nueva, pero nunca les presto mucha atención, el tío Jackson le decía que si se parecía a su mamá, en la nariz, y el resto era igual que su padre, y siempre se sintió bien al creer que se parecía al tío Jackson, solo que su mente ahora divagaba en lo otro por la pregunta de Sean Argent.

"— ¿Por qué no te pareces a tu mamá? —"

Si, ella ahora también quería saberlo.

Por eso, cuando llego de la escuela, agarro su celular y se escondió en el baño de su habitación, reviso cada foto, incluso las aumento para ver detalles, luego se vio al espejo, no tenía el mismo color de su mamá o de su papá, los de él eran azules y los de mamá eran cafés y en ocasiones parecían negros, mientras los de ella son marrones, como chocolate con pequeñas motas claras, y muchos otros detalles, no había ninguna cosa que lucieran familiares entre ellas, por otro lado su mamá era bastante igual a su abuela, ella misma se lo había dicho.

— ¿Soy adoptada? — Le pregunta a su reflejo en el espejo.

Millie no está segura como se siente ante aquella posibilidad, triste porque ama a su mamá y saber que no tienen la misma sangre es extraño, pero también sentía curiosidad, si era adoptada significaba que tenía otra mamá, incluso significa familia, hermanos, siempre quiso hermanos para poder jugar, y un papá de verdad, y… Con la semana que Malia paso con ellos pudo notar ciertos detalles en la mujer, el color de sus ojos y del cabello eran bastante parecidos a los de ella, también cuando Stiles se despidió noto lunares en su cuello, los mismo que tiene Millie desde que nació, y ambos son werewolfs, especie que ninguno en su familia es, tal vez todo era una coincidencia, es más, era imposible que en realidad fuera cierto lo que pensaba pero… No le desagradaba que Malia pudiera ser su madre y Stiles su padre… Habían sido tan buenos y amables con ella, y después de todo ambos le habían visitado en sueños (Horribles sí) desde hace un mes, podía ser una señal del destino, como en el libro de leyendas que su mamá siempre le contaba antes de irse a la cama.

Sacude su cabeza para sacar esos pensamientos tontos de su mente, su mamá siempre decía que tenía una gran imaginación y era cierto, siempre le pareció genial aquellas historias de leyendas donde había herederos perdidos en el mundo de grandes familias, puede ser que los libros que su tío Jackson le regalaba habían afectado un tanto su cabeza, pero…

Agarra el celular y le marca al único contacto (Además de sus padres) que tenía guardado, no pasa mucho tiempo hasta que conteste.

— Millie ahora estoy un poco ocupa…—

La chica gira sobre los talones, no queriendo ver más su reflejo. — ¿Ben, tienes fotos de tu tía Malia? — Ella interrumpe a su mejor amigo.

El niño hace ruidos confundidos, Millie sonríe ante eso, y al final él responde; — Se dónde mamá guarda fotos de toda la familia, ¿quieres verlas? —

Millie ni duda cuando responde. — Si, nos vemos en diez minutos en la casa del árbol, ¿vale? —

— Vale. —

….

— Si una masacre paso en un pueblo tan pequeño como Beacon Hills debe entonces haber registros, periódicos con la nota, o incluso algún archivo en la estación. —

Lydia asiente con la cabeza estando de acuerdo con Stiles, sintiéndose emocionada por primera vez en mucho tiempo, por fin tenían una verdadera pista servible para la causa, por fin podía sentir que estaba cuidando de verdad a una de sus amigas.

— ¿Crees que puedas conseguir algo de eso? — Pregunta, poniéndose en pie para acercarse a la mesa, donde Stiles estaba sentado. — Si conseguimos los nombres reales de ellas sería mucho más fácil la búsqueda. —

Stiles se había levantado del sofá y sentado en el comedor para usar su laptop luego de contarle todo, omitiendo la parte donde fue Madame Olga quien le dijo todo sobre los herederos, por ahora quería mantener el agente doble que era Olga en secreto, cuantas menos personas supieran menos posibilidades había de que Adina se enterara del paso adelante que estaba Lydia.

— Bueno, mi papá ha retomado su trabajo como el sheriff, puedo ir a visitarlo…— Alza la mirada para verla. — ¿Qué hay de Natalie? —

Frunce el ceño. — ¿Qué pasa con ella? —

— Era parte del equipo de Peter y Corinne, sé que se supone en realidad no eran malos, pero no sabemos en realidad que equipo era tu madre. —

— Ninguno. — Responde Lydia evitando mirarlo a los ojos. — Ella es egoísta, siempre lo fue, jamás le gusto ser una banshee, así que cuando vio la oportunidad se metió con tu papá usando la excusa de tenerte vigilado, para salir de la manada de Peter. —

— ¿Es buena? —

Lydia se encoje de hombros. — Es estúpida. —

….

Natalie Stilinski estaba saliendo del restaurante donde había almorzado con sus amigas cuando pasa el reencuentro. Ahora se encontraba en su auto, las manos apretadas en el volante, sus nudillos se estaban volviendo muy blancos pero no podía prestar atención a eso, su cuerpo estaba temblando, por eso no ha podido salir del parqueadero, no podía conducir en ese estado sin causar un accidente, y su mente no dejaba de recordar lo que ha pasado unos minutos antes.

Había estado a punto de abrir la puerta para salir del restaurante, pero alguien se le había adelantado jalándola del otro lado, y de esa forma fue que se encontró frente a frente con Kate Argent y Dacre Dyer, se quedó congelada y cuando Kate la noto también lo hizo, por lo menos ella no era tan descarada después de todo, pero Natalie no quería parecer que luego de 24 años aún estaba dolida por la traición de ambos, eran adultos, Natalie era una madre, y se había casado dos vez, un amor de secundaria no podía seguir doliéndole, por eso cuando Dacre le sonríe con descaro ella hizo lo mismo.

— ¡Hey, Natt! — Por un momento la escena parecía de amigos de la escuela encontrándose por primera vez en décadas, pero Kate luego de que toda la verdad saliera a la luz no había podido ocultar su incomodidad con Natalie, algo que debía reconocerle.

Siendo sincera ella no odiaba a Kate, no ahora por lo menos, era la hermanita menor de su mejor amigo, Chris, pasaron muchas cosas juntas, y la quiso como una verdadera hermana, ella siempre culpo a Dacre y su pervertimiento, jamás en verdad culpo a Kate, era muy débil como para hacerlo.

— Hola. — Se acomoda su abrigo aunque no necesitaba hacerlo. — ¿Cómo han estado? No tenía ni idea que volvieron a Beacon Hills. — Eso solo significaba que sabían sobre la muerte de Peter, luego de la guerra de cazadores contra werewolfs, que inicio Peter, los Argent habían sido prácticamente desterrados de Beacon Hills, ninguno, además de Allison, piso por años el pueblo, pero jamás vendieron su propiedad y tampoco Peter la robo, tal vez por eso volvían, los cazadores estaban fuera de servicio hace mucho, por eso Natalie no creía que venían en realidad por algo más que la mansión.

— Estamos bien. — Responde Dacre. — Y hemos vuelto…— Mira a Kate a su lado, ella había estado agarrada de la mano de él cuando entraron pero cuando la vieron Kate lo soltó. — Para recordar viejos momentos con nuestro hijo. — Termina de decir Dacre cuando vuelve a verla.

Un hijo… Natalie nunca logro pensar que ellos llegarían tan lejos en su relación, supone que quería engañarse y pensar que Dacre si la amo, un poco por lo menos, y había ido con Kate solo por lastima o culpa, ya que Kate era joven y le había roto el corazón, su primer corazón roto, pero también había sido el primer corazón roto para Natalie.

— ¿Y tú como has estado? — Pregunta Kate cuando el silencio se hace muy incómodo.

La verdad no sabía que era lo más incómodo entre ellos, el hecho de que ella hizo equipo con Peter para acabarlos, o que ellos habían sido amantes cuando Dacre era su novio, amantes por años, aunque no pensó que iba a durar mucho más luego de que la verdad saliera a luz, pero cuando baja la mirada hacia las manos de ellos nota los relucientes anillos dorados, estaban casados, el amor de su vida se casó con la que era casi como una hermana.

Debió haber convencido a Peter en matarlos.

Perdonar vidas, pff, era algo sobrevalorado.

Sonríe ampliamente y alza la mano apoyándola en las cuerdas de su bolso, tratando de que notaran el anillo de su mano, puede ser infantil el movimiento para alguien en sus cuarenta y pico de años, pero eso no importo en el momento.

— Bien, también acabo de volver de hecho, viaje todo un año por Europa con mi marido. —

La sonrisa de Dacre no se borra, pero Kate sigue viéndose incomoda, no está segura que significa eso, y no le importa, solo estaba molesta porque Dacre no parecía celoso, ni un poco, era indignante para una mujer algo como eso.

— Muy bien, te ves bien Natalie. — Dacre le guiña un ojo, no era coqueto solo diversión, como si fueran amigos aun, pero en realidad lo dejaron de ser hace décadas.

— Ustedes también se ven bien, de hecho muy bien. — No parecía unos desterrados sin gloria ni motivo para vivir como ella se los imaginaba.

En eso entra al restaurante un niño con una chica castaña, no necesitaba presentaciones para saber que el niño era hijo de Dacre, se parecía mucho, y también tenía parecido a… Sacude su cabeza, luego de eso prácticamente huyo del lugar, ellos presentaron al niño como Sean Argent, por algún motivo Dacre uso el apellido de Kate y no al revés, lo que era común, y la chica se llamaba Carla Donovan, otro apellido que le pareció conocido pero de nuevo, eso no le importaba en el momento, la despedida fue torpe pero cuando salió por fin corrió a su auto y se encerró en él, esto era horrible, en especial porque en el momento no se había sentido una vencedora y poderosa, tal vez porque ya no tenía ni a Peter ni a Corinne, su alfa ahora era una muchacha con problemas de ira y que seguramente moriría en manos de Stiles Stilinski, su hijastro, entonces su única hija terminaría por volverse loca de verdad ¿y quién tomaría el poder en lo sobrenatural?

Los cazadores.

Alza la mirada cuando oye risas, ve a todos esos cazadores traidores saliendo del restaurante con bolsas de comida en sus manos, era mucha comida, había más de ellos en el pueblo, probablemente debería hablar de ello con Breaden, y sobre el niño, Sean, no le convenía que ninguna de las chicas le viera, en especial Lydia, había jurado mantener ese secreto por siempre y lo haría, Lydia solo era suya, y siempre lo será.

….

Derek estaba observando en silencio a Millie, han estado los últimos quince minutos en la casa del árbol, ella observando todas las fotos que él consiguió de los álbumes de su mamá, había muchas fotos de su abuelo Peter con la abuela Corinne y el resto de Hales en Paris, parece ser que ellos vivieron mucho tiempo en ese lugar, entonces cuando viajaron de regreso a América su papá conoció a su mamá porque el abuelo Peter la había contractado para un trabajo, algo en infiltrarse con cazadores, en ese tiempo su tía Malia aún era pequeña y fue cuando también conoció a Lydia y Allison, sabía quiénes eran, por eso logro reconocer un poco a Lydia la primera vez que la vio, pero jamás ha visto a Allison, su mamá decía que estaba muerta pero por lo que logra oír en secreto ella ha vuelto a la vida gracias al abuelo Peter.

Ben Derek estaba muy triste por la muerte de los únicos abuelos que alguna vez conoció, les quería mucho de verdad.

— ¿Para qué querías las fotos? — Pregunta cuando la curiosidad finalmente gano.

En el centro de la casa había una mesa de madera, ellos tenían que sentarse en el suelo lleno de polvo, mientras Millie dejaba todas las fotos que le interesaban en la mesa las demás las dejaba a un lado suyo en el suelo, en la mesa había muchas fotos de específicamente cuatro personas, Corinne, Peter, Cora y Malia, parece ser que esos son los que más le ha interesado ver, Derek no sabe qué hacer con exactitud ante eso, su mamá hace unos días le confirmo que Millie era su prima, pero le hizo prometer que no le diría nada, su tía Malia lo haría cuando estuviera lista, todo eso no le parecía justo a Millie, él odiaría que le mintieran de esa forma, de todas maneras tiene que mantenerse callado.

— Tengo curiosidad por tu familia. — Ella alza una foto y la pone enfrente de los ojos de él. Era Malia. — Ella es la chica de mis pesadillas. —

Ben Derek agarra la foto, sorprendido con la nueva información, luego mira a Millie a los ojos. — ¿La que ves llorando siempre? —

Millie asiente con la cabeza y vuelve a ver las fotos que ordeno perfectamente en la pequeña mesa, sus ojos demostraban que estaba pensando algo más que solo en sus pesadillas.

— ¿Qué crees que signifique sueñe con ella? — Pregunta la niña alzando la mirada a él.

Derek se queda mudo por varios minutos, no estaba seguro que podía o no decir en este caso, era obvio que Millie estaba soñando con su verdadera madre para que se encontraran, pero no podía decir eso, aunque… Su mamá dijo que no le dijera la verdad, pero no hablo sobre darles pequeñas pistas para que ella sola se diera cuenta de todo.

— Tal vez la ves llorando por su hija perdida. — Millie abre mucho los ojos por la sorpresa, eso le recuerda a algo bastante similar que hace la tía Cora. Ben Derek continúa con la historia. — Hace ocho años una mujer mala le robo su bebé a mi tía, ella pensaba que estaba muerto de hecho, pero la mujer mala le dijo que estaba viva y que era una niña. — Todo eso lo sabía por oír detrás de las paredes en realidad, su mamá jamás se lo hubiera contado por sí misma. — Mi tía Malia sufrió mucho al principio por creer que estaba muerta, y ahora porque no la encontraba, por eso creo esta triste en tus sueños. —

— ¿Y eso que tendría que ver conmigo? — Millie parece dudosa en algo.

El niño se encoje de hombros con fingida indiferencia. — No lo sé. —