Isaac aprovecha que los niños estaban en la escuela y Kira fue a trabajar para ir a la casa de Breaden, tenían mucho de qué hablar, él ya no podía tratar de ignorar que seguía estando en una manada, y esa manada estaba en problemas.

La malcriada Malia Hale estaba a cargo.

Esto podía ser el final para todos.

— Creo que dramatizas, Malia no es tan…— Breaden busca las palabras adecuadas por unos segundos. — Estúpida. —

Isaac recibe la taza de café que Breaden le estaba pasando, la deja sobre el mármol fino de la encimera de la cocina, normalmente Breaden y Derek desayunan hay. — ¿Sabes porque todos le llamaban princesita? —

Breaden se sienta enfrente. — De cariño, era una niña adorable y bonita, todos la amaban. —

Isaac resiste las ganas de burlarse. — Tu esposo solo creía eso, pero todos le empezamos a decir de esa forma porque Peter y la Loba le daban todo lo que quería, pero ella, como buena malcriada heredera, siempre se quejaba y decía que no quería eso en realidad, entonces Peter y Loba iban de compras de nuevo, la veces necesarias hasta que Malia aceptaba sus regalos. —

— Isaac, eso no es nada, los niños son así, piden mucho todo el tiempo. —

— En la adolescencia fue peor, ella entrenaba cuando quería y eso hacía que la Loba nos pusiera doble trabajo a nosotros, teníamos que aprender a cuidarla si ella no quería ser independiente con sus poderes para defensa, también la Loba contrato a una chica para que hiciera las tareas de su hija, ya que Malia Hale odiaba las matemáticas, hacían todo lo posible para ganarse el amor de Malia y eso solo hizo que fuera una malcriada, arrogante, adicta a conseguir lo que quiere sin importar que, y no hablemos de todo lo malo que heredo de sus padres también, no se da cuenta de sus errores, porque todo aquel que le rodea solo le habla lindo, tierno, como sus padres adoptivos que morían por ella sin que tuviera su sangre. —

Breaden bebe de su café antes de hablar. — Como sea no entiendo a dónde quieres llegar con eso. —

— ¡Ella es nuestra alfa ahora! — No puede evitar exclamar, por suerte estaban solos. — Y también estoy seguro que aún no está enterada de todo en lo que estaba Peter, ella no está preparada en realidad para esto. —

— ¿Quieres matarla y quedarte con el poder alfa? —

— Sabes que nunca me ha importado el poder, escape de Peter para salir de todo eso precisamente, pero me siento preocupado por las chicas. —

En su momento Malia fue como una hermana y Lydia fue su primer amor, también se siente aun culpable por lo que le hizo a Allison, todas ellas parecían perdidas, y él siente la responsabilidad de ayudarlas, puede ser porque era el único sobreviviente que conocía todos los secretos de Peter, cuando hablo con Cora el mes pasado, quedo muy sorprendido al saber que Jackson había sido asesinado, y con la semana que Malia paso en el pueblo se enteró que le había regresado sus memorias a los gemelos y Boyd y les dejo ir con sus familias, prácticamente les despidió, pero ella no podía hacer eso con él, toda la familia que le quedaba era precisamente la manada, y bueno, ahora por suerte también tenía a Kira y Millie, si no ayudaba a Malia entonces todos estarán en peligro.

— Quiero ayudarlas pero ellas no me dejaran hacerlo. —

Breaden asiente con la cabeza. — No solo Malia fue criada como una Hale. — Dice mirándolo a los ojos. — Allison trato de matarte, vi a Lydia, le grita a Malia, y Malia nunca hace lo correcto, ellas son…—

— Un verdadero dolor en el trasero. —

La viuda rispara hondo, como dándose tiempo para decir lo correcto pero complicado en la situación, la mujer fue quien le dijo mejor no le dijera a nadie sobre la traición de Allison, las chicas no lo tomarían bien y ya tienen muchos problemas. — Bien, tomaremos el control, pero espero entiendas tendrás que decirme todos y cada uno de los secretos de Peter, aunque sea pequeño, dime todo. —

Y Isaac lo hará, aunque omitiendo el secreto de que Derek Hale sigue con vida, y también Laura, eso no era necesario de saber, ninguna de estas mujeres tomaría bien aquella noticia, así que Eichen House no será mencionado.

….

"Era un hermoso día, el sol brillaba demasiado en lo alto del cielo, y la hierba olía increíblemente bien, todo parecía normal si no fuera porque cuando Malia alza su mano nota sangre escurriendo entre sus dedos, manchando su largo y hermoso vestido blanco, no estaba segura desde cuanto no podía oír nada hasta que nota el llanto de una niña.

Gira sobre sus talones, tiene que agarrar el vestido para que no se enredara con sus zapatos, es el momento que se da cuenta que tenía puesto un vestido de novia, y mientras gira nota que se encontraba en la mitad del bosque y había decoraciones para una boda, pero no había nadie en ninguno de los asientos de sedas.

¿Cómo llego a ese lugar?

Su pregunta no tiene importancia cuando sus ojos se topan con Millie llorando a un lado del cuerpo sin vida de Stiles, que vestía un elegante traje de novio. Malia no puede moverse, quiere acercarse a su hija que lloraba mucho y tocaba la herida de Stiles, como tratando de impedir que saliera más sangre en la herida de su vientre, pero era muy tarde, Stiles de verdad estaba muerto.

— Tú lo mataste. —

Malia gira la cabeza en busca de la voz, pero no encuentra a nadie, y no era Millie porque no se detiene en llorar, incluso parecía que no la notaba a ella.

— Asesina. —

Gira hacia la otra dirección cuando oye otra voz un poco igual a la primera, pero tampoco había nadie en ningún lugar.

— ¡Eres una asesina! —

Esta vez es un grito en coro que venía en dirección de donde se encontraba su hija, vuelve a girar, preocupada por la niña, y esta vez logra ver a tres mujeres en vestidos blancos al estilo griego y con largas cabelleras negras, el cielo se escurece de pronto, y truenos se oyen bastante cerca de donde se encontraban.

Ella debieron ser las responsables de la muerte de Stiles.

— Millie. — Llama a la niña, tenía que alejar a su hija de aquellas mujeres, aunque la niña no parecía notar la presencia de ellas detrás suyo, y no parece que la oyera incluso a ella.

— ¡Mataste a tu esposo! ¡Asesina! — Las mujeres vuelven a gritarle.

Las palabras hacen que el pecho de Malia duela, vuelve a ver sus manos y luego la herida en Stiles, ella lo haba hecho, sus garras habían matado a su esposo, su mate. Niega con la cabeza, sin querer creerlo aun. — No, jamás lo haría. — Susurra viendo sus manos que empezaban a temblar.

Esto no podía ser cierto, Malia no podía haberlo hecho, ¿matar a Stiles en su boda? Esto era una pesadilla, debía serlo, ¡tiene que serlo!

— Sabes que si lo harías. — Malia se estremece cuando aquello suena demasiada cerca de ella, las Erinias habían vuelto a desaparecer de vista, y eso la pone paranoica, pero su cuerpo aún no se mueve para ir con Millie. — Al igual que mataste a Cassandra, tu mejor amiga. — Voltea y se encuentra demasiado cercan con una de ellas, su rostro antes perfecto parecía ahora tener cortadas cicatrizadas por todos lados, el miedo la deja paralizada. — O a Peter, tu padre, tu sangre. — Malia voltea hacia la otra mujer, también estaba muy cerca de ella, y esta tenia medio rostro quemado, las lágrimas empiezan a salir de los ojos del coyote y sus piernas tiemblan. La tercera Erinia camina hacia ella y le entrega una daga que brillaba demasiado en la punta sumamente afilada, Malia ni se entiende a si misma cuando la recibe. — Tienes que pagar por tus pecados Malia Hale, o ellos lo harán. — La mujer, la cual era la única que no tenía ninguna herida, señala hacia la niña que no se detenía en llorar, pero Millie ahora se mueve y es cuando nota por primera vez el bulto en una manta blanca que empezaba a llorar.

Instintivamente toca su vientre y se centra en oír los latidos del corazón que nunca llega a oírse, de alguna forma ya no estaba embarazada y el bulto en el suelo era su bebé.

¡Las Erinias querían matar a sus hijos!

— ¡No los toquen! — Ella grita, toma fuerza por fin y se enfrenta a las mujeres intimidantes.

La Erinia que estaba detrás la agarra de la muñeca y la obliga alzar la daga. — Entonces pagáis por tus pecados. — Le susurra por encima del hombro. — Hazlo. — Le susurra la otra Erinia desde su otro hombro. — ¡Hazlo! — Le grita la Erinia enfrente, sus facciones ahora eran mucho más terroríficas que sus hermanas con heridas.

— ¡Hazlo, hazlo, hazlo! — Dicen en coro las mujeres.

Malia no podía oír sus pensamientos, ni estaba segura que estuviera pensando en realidad, solo podía oír a las hadas diciéndole que acabara con su propia, y eso se siente como lo correcto, de verdad tenía que hacerlo, había matado a muchos inocentes, incluso a su mate, era una horrible vida, y ahora debía mantener seguro a sus hijos, debía hacer las cosas bien, pagar por sus pecados, sin darse cuenta en realidad ya había clavado la daga en sus estómago, duele mucho, cae al suelo en sus rodillas, su piel empieza a tomar un color morado y cada respiración hace que sus pulmones arden, mucha sangre sale de la herida, su boda se había convertido en una verdadera pesadilla."

Malia abre los ojos cuando un dolor agudo atraviesa su vientre, su respiración estaba agitada y tenía sudor en su frente, pasa las manos al vientre, preocupada, trata de calmarse y oír los latidos de sus bebé, por suerte estaba aún hay, seguro dentro de ella, el dolor había desaparecido pero se recuerda mentalmente que debe ir al médico, le aterra la posibilidad de perder a este bebé.

— ¿Malia estas bien? — La voz de Kira la hace despertarse por completo por fin.

Se sienta en el sofá, no se había dado cuenta cuando se quedó dormida, restriega sus ojos y observa a Kira dejando un plato de galletas en la mesita enfrente del sofá. Malia había ido a la casa de Kira e Isaac ese día para ver a Millie, le hizo muy feliz cuando su hija la abrazo y le dio un beso, parecía que la había extrañado, la semana pasada quien la visito fue Stiles, junto con Lydia, y le estuvo contando lo que hizo con él, parecía que ya lo quería y Malia era feliz que padre e hija se llevaran bien, aunque no entendía porque Stiles trajo a Lydia con él...

— Solo he tenido un mal sueño. — Responde Malia, tratando de no pensar en Stiles y Lydia.

Aunque de verdad era inevitable, ha pasado un mes desde que encontraron a Millie, Malia ahora tenía cinco meses de embarazo, su vientre era bastante notorio, y lo más importante es que Stiles ha vuelto al departamento que compro con Cassandra, y en ese lugar Lydia pasaba horas y horas, no llamaba a Malia, y regresaba muy tarde a la mansión Hale (Desde hace un tiempo Malia llamaba mansión al lugar porque definitivamente no era un hogar, y mansión siempre le ha parecido una palabra vacía y fría), ella confiaba en Stiles, eran mates, pero en Lydia que estaba actuando muy extraño desde la desaparición de Allison… Era una mujer embarazada, tenía derecho de sentirse insegura, y desde hace mucho no tiene intimidad con su esposo, pero en realidad sabía que sus pensamientos eran ridículos, Stiles la amaba y Lydia hacia lo mismo, la chica escapo de Eichen House solo por ella, hizo un montón de cosas por mantenerla segura, una infidelidad por parte de ellos era imposible y estúpido de siquiera pensar la posibilidad.

— ¿Dónde están los niños? — Le pregunta a la chica asiática, acomoda su vestido de maternidad que se ha visto obligada en usar ya que su anterior ropa no le quedaba bien, su bache en un momento a otro se había inflado bastante.

Kira estaba recogiendo los cuadernos y lápices de Derek y Millie, los guardas en las mochilas de cada uno que estaban en el suelo, los niños definitivamente podían ser muy desordenados.

— Te has quedado dormida mientras les ayudabas con sus tareas. —

— Lo siento. — Se disculpa con pesar, quería pasar ese tiempo con Millie, pero el cansancio finalmente le venció.

Kira le da una sonrisa, en este mes han tenido que pasar mucho tiempo juntas, incluso Kira la acompaño una vez a una revisión y ultrasonido porque Malia no quería ir sola, Lydia se negó a acompañarla, y Stiles no podía estar a su lado por órdenes de la banshee, Cora obviamente estaba muy lejos, por eso sin pensarlo se lo pidió a Kira y ella la sorprendió mucho cuando acepto, incluso en el camino hicieron bromas sobre que deberían compartir a este bebé también, las cosas entre ellas se había relajado mucho, era increíble pensar que quisieron matarse, nadie lo creería en este momento.

— Esta bien, les dije que terminaran sus tareas en silencio, de verdad pareces que necesitas más descanso, Malia. — La mencionada asiente con la cabeza, era la verdad, pero era difícil de descansar con pesadillas viniendo apenar cierra los ojos. — Luego que terminaron se fueron a la casa del árbol. —

Malia frunce el ceño. — Ellos no están en la casa del árbol. —

….

— Solo hazlo. —

Lydia gime. — Decirlo es más fácil que hacerlo. —

— Adina ha puesto en marcha su plan hoy. — Vuelve a decir Olga para convencer a la banshee. — Necesitas a Malia lejos. —

— Bueno, Millie es su hija, lejos de verdad no estará cuando se de cuenta. —

Madame Olga agarra su mano y le da un apretón maternal, Lydia queda sorprendida con el gesto, hacía mucho no tenía un tacto tan cálido para ella, últimamente parecía todos odiarles y ella no los culpaba, en esos momentos se odiaba a si misma también.

— Todos lo que has hecho es para protegerlas. — Lydia siente sus ojos llenarse de lágrimas. — Y tus amigas van a tener que valorar eso tarde o temprano. —

— Si. — Dice con apenas un hilo de voz. — Eso espero. —

Baja la mirada hacia la foto en su mano. No podía creer que iba hacer esto de verdad. Entrega la foto a Olga, no tenía más opciones cuando Adina Parker había puesto en marcha su horrible plan, tenía no solo que salvar a Malia si no a dos niños pequeños, en realidad era mucha presión en sus hombros, pero quiere pensar que estaba ganando, después de todo iba un paso adelante que Adina Parker.

— Dásela ya. — Mira a Olga decidida. — Adina Parker va a morir en su propio juego. — Madame Olga sonríe orgullosa.

….

Scott había atrapado al ladrón de corazón, o algo así, resulta que en realidad es una ella, una chica de su edad que era sumamente hermosa, y pelirroja, pero había algo en ella, algo tan peligroso que hacía que él aun no pudiera encerrarla en una celda.

Es una sirena.

Había estado vigilando la escuela toda la mañana cuando lo descubrió, aquel día los niños ya se habían ido de la escuela, muchos profesores seguían en el lugar para revisar exámenes y preparar programas para la siguiente semana, Scott estaba en su camioneta, estaba agotado y un tanto soñoliento, por eso cuando vio una sombra rápido pasar y entrar a la escuela al principio creyó era su imaginación, pero entonces vio a dos chicas saliendo de la escuela, una de ellas una profesora recién ingresada, caminaba al lado de la pelirroja en silencio, un olor le golpeo de pronto, era salado, lo creyó muy extraño, se bajó de su auto y siguió a las mujeres por lo que pareció una eternidad, agradecía que era un werewolf y no podía cansarse con tanta facilidad, cuando llegaron a una playa vacía se sorprendió mucho al ver como la chica pelirroja le ordenaba a la profesora que llegara hasta el fondo, la mujer no tardo en ahogarse, su cuerpo floto a la orilla por el mismo océano, y la pelirroja se comió el corazón de esta enfrente de Scott, el werewolf casi vomita ante la escena tan grotesca.

Y fue así como soluciono el caso de los corazones robados, el problema era que no podía decirle a su jefe, principalmente porque no le creería, no lo entendería, nadie cree en sirenas un werewolfs en realidad, por eso se mantuvo callado, debía tener a la come corazones por él mismo, pensó en pedir la ayuda de Stiles pero su amigo estaba tan cerca de conseguir una solución para estar con Malia que obviamente no podía destruir esa posibilidad de solucionar todo, se mantuvo callado y armo un plan para atrapar a la sirena esa misma noche.

Solo esperaba poder hacerlo, está un poco oxidado en usar sus poderes alfas.

….

Stiles se siente mal por muchas cosas, estaba leyendo los expedientes en sus manos sin prestar real atención, cuando su mente traicionera invoca el recuerdo de lo que paso el día que robo los expedientes de la estación de policías de Beacon Hills.

Para que Natalie no sospechara tuvieron que aprovechar sus visitas a Millie para que pasaran y saludaran a sus padres, trataban de parecer casuales y que solo querían recuperar sus relaciones familiares, Lydia tenía que hacerse pasar por una sobrina lejana a que su papá aun no recupero sus recuerdos, no tiene ni idea que su esposa tiene una hija que encerró en una institución mental por ocho años, como sea el sheriff parecía feliz de recuperar su buena relación con Stiles, por eso les fue fácil entrar a la estación un día, fue la primera vez que noto que Parrish no trabajaba hay ya, ni idea a donde se había ido pero no importaba, Lydia con su encanto natural distrajo a su papá mientras Stiles se escabullía al lugar donde guardaban evidencias y demás, era un desastre el lugar, cuando logro encontrar el archivero solo tuvo que buscar las fechas y por suerte luego de un siglo los archivos de la masacre seguían en la estación, agarro el expediente que estaba un tanto pequeño, lo escondió en su abrigo y luego de eso pudieron regresar a California.

Ese día estaban muy felices por su gran trabajo en equipo, les costó varias semanas pero lo hicieron excelente, en esos momentos Stiles olvido por completo porque odiaba a Lydia Martin, y no lo quiso recordar.

— Muy bien, Martin, hicimos un excelente trabajo. —

— No podemos celebrar aun. — Dice Lydia, quien revisa los expedientes. — No sabemos si esto es útil en realidad. —

— Vamos, las fechas concuerdan a la historia. —

— Paso hace más de cien años, Stiles, las personas se equivocan seguido con la historia. — Ella parecía paranoica.

Stiles se sintió un poco mal al verla tan necesitada de que esto saliera bien, de hecho el chico noto por primera vez todo lo que ella hacía por ellos, se enfrentó sin temor a la furia de Peter Hale con tal de ayudar a Malia, si no fuera por ella ahora mismo tal vez no hubiera vuelto con Malia, su verdadero amor, y Stiles había sido muy rudo con la banshee en el pasado, por eso se acercó a ella, estaba parada en su mesa, había tenido que volver a su departamento porque era incómodo para Lydia aun tener que encontrarse de vez en cuando con Scott, a veces cuando Stiles tenía que irse a trabajar, ella se quedaba a estudiar cada cosa de la mitología, tratar de saber que les ayudaba y que no, esa rubia-fresa hacia mucho por ellos.

Agarra la mano de la chica, ella lo mira sorprendida. — Oye, debí haberlo dicho antes. — Le da una sonrisa. — Gracias por todo, si no fuera por ti no tendría a Mal de nuevo. —

— ¿Eso es bueno? — Le pregunto la chica frunciendo el ceño.

Stiles ríe. — Si, a pesar de la amenaza de muerte no me arrepiento de mi amor por Malia, jamás lo haría, si me dieran a escoger yo elegiría casarme con ella un millón de veces… — Él es callado cuando los labios de Lydia topan con los de él.

No responde el beso, pero se queda congelado, hasta que nota la locura de esto, Stiles la agarra de los brazos y la aleja con un tanto de brusquedad, ella no se ve afectada, de hecho no parecía con alguna emoción en específico, podía perfectamente ser llamada como la reina de hielo, el mejor apodo sin duda.

— Amo a Malia. —

Lydia se suelta de él. — Lo sé. — Agarra el expediente y se encierra en la habitación que había compartido con Cassandra muchas veces, Stiles no ha atrevido a dormir en esa habitación aun, por lo que duerme todas las noches en el sofá, aunque ese día se quedó en la casa de Scott.

No podía seguir viendo a Lydia, no entendía que rayos había pasado, pero eso se sintió como el peor error de la vida, y ahora estaba en lo más fondo de su cabeza aquella vocecita que le decía hiciera lo correcto y le dijera a Malia, pero esto no solo afectaría a Malia si no también a su mejor amigo, Scott aun amaba a Lydia, todo esto, solo un pequeño contacto de labios, podía destruir a los cuatro, amistades de toda la vida y explicárselo a Malia… ¿Malia incluso le creería a él ante que Lydia? ¡¿Y porque rayos Lydia lo beso?!

La banshee lo ha estado evitando desde eso, y ha pasado una semana desde eso, tenía la necesidad de disculparse con Malia, aunque no ha hecho nada en realidad, pero Lydia Martin le tenía prohibido acercarse a un metro de distancia de su esposa.

A veces sentía que odiaba a Lydia…

Sus pensamientos negativos son interrumpidos cuando su celular empieza a sonar, deja el expediente al otro lado del sofá, agarra su celular y contesta sin ver el numero antes, por eso se sorprende mucho cuando oye la voz agitada de Malia.

— ¡Stiles tienes que venir a Beacon Hills! —

Instintivamente el alfa se pone en pie. — ¿Qué es lo que sucede? —

— Millie y Derek han desaparecido. — Explica lo mejor que puede su esposa. — Siento que esto tiene que ver con Adina. —

— Voy para allá. —

….

Ben Derek no podía creer en la situación que se encontraba, ni lo que había hecho, mentiría si dijera que nunca antes había hecho una travesura, no era cierto, era un niño con poderes de lobo, obviamente había sacado a su madre más de una vez de sus casillas, pero jamás se había ido de casa de esta forma ni mucho menos le había robado a su mamá antes.

— Eres muy aburrido, Derek. — Will le codea. — Ni siquiera tu mamá noto la ausencia de la llave. —

— No me preocupaba mi mamá. — El niño observa a Millie, iba adelante hablando animadamente con Sean Argent, el niño que se había colado a su aventura. — No realmente. — Dice cuando Will le miraba como diciendo "¿En serio hermano?".

— ¿Entonces que pasa? — Will golpea una lata de cerveza, con el pedazo de tronco que había encontrado al inicio de su escapada, lejos de las vías del tren en las que caminaban, hacía años que ningún tren pasaba por Beacon Hills, este pueblo parecía haber sido olvidado por la tecnología y desarrollo, pero a Derek aun le gusta este lugar, ha sido su hogar desde que nació prácticamente, y su mamá era la que prácticamente controlaba todo el pueblo, por lo que se sentía importante en varias ocasiones.

Ben Derek mira a su mejor amigo, lo conoce desde que ambos usaban pañales, nunca se habían ocultado nada, incluso Will era el único que sabía era un werewolf, junto a Millie ahora, y Ben tenia este secreto que ha estado matándolo todo un mes, debía decírselo a alguien, y tal vez también Will podría ayudarlo cuando llegaran a la casa abandonada, el problema era que no es el mejor momento para decirle cuando Millie solo estaba a unos metros de distancia, podía oírles, cuando vuelve a mirar al frente nota que su prima estaba riéndose con Sean, estaba lo suficientemente distraída por lo que Ben Derek lo dice por primera vez en voz alta.

— Millie es mi prima. — Will abrió la boca y Derek logra interrumpirlo antes que dijera algo que pudiera llamar la atención de los de adelante. — Y no lo sabe, así que no digas nada. —

Will empieza a hacer gestos dramáticos de sorpresa con la boca y las manos, señala a Ben Derek y luego a Millie seguidamente, por suerte la niña no miraba para atrás porque parecía disfrutar de la compañía de Sean únicamente.

— Deja de actuar extraño. —

— Tu familia es la extraña. — Will termina encogiéndose de hombros. — Mejor explícate con todo detalle, aún nos falta mucho para llegar a tu casa abandona. —

….

— Malia cálmate, seguramente esto no tiene nada que ver con Adina. —

Eso era lo que más deseaba la werecoyote, pensar que la loca de Adina tenía a su hija y su sobrino le causaba mucho miedo, la loca hada había estado desaparecida por mucho tiempo, era obvio que estaba preparando algo para terminar de destruir a Malia, y sin duda amenazar la vida de su familia era algo para acabar con ella.

— Con Parker nada se sabe, pero espero tengas razón. — Responde la coyote, estaba acariciando su vientre, lo hacía bastante seguido cuando estaba preocupada o asustada, era como si tratara de decirle al bebé que todo estaba bien aunque no lo sintiera así.

Habían estado caminando por el bosque, había un pequeño rastro del olor de los niños que Malia logro percibir, no olía a Adina pero Malia aún no quería confiarse por eso, en especial porque por el embarazo sus poderes cada vez son más inútiles, incluso había perdido el olor de los niños hace por completo hace veinte minutos, esperaba que Stiles llagara pronto, aunque eran cuatro horas de camino en auto.

Cuando Malia se marea, Kira le pasa una de las botellas de agua que había traído en su gran bolso, bebe casi toda la botella de un trago mientras se apoya contra un árbol, odiaba los mareos y nauseas matutinas, se suponía que ya debieron irse.

— Gracias, y lo siento, soy un estorbo ahora en mi estado. —

— Para criar a un niño se necesita toda una aldea. — Malia mira sin entender a la asiática. — No debes estar sola en el embarazo, Malia, así que me gusta mejor tenerte cerca. — La kitsune extiende su mano. — Ven, vamos a encontrar a nuestra hija. —

….

Carla Donovan entra sin siquiera tocar antes. — ¡Allison tenemos problemas! — La chica se calla cuando ve detalladamente la escena enfrente. — ¡Wow! ¡Asquerosos! —

Allison sobresaltada se levanta de la cama de un salto, Reed hace lo mismo pero un poco más lento, no estaban haciendo nada malo por lo que él no se preocupa de las tonterías de la castaña Donovan.

— ¡No estábamos haciendo nada! — Exclama Allison, con el rostro rojo, pero en verdad no estaba haciendo nada con Reed, habían estado estudiando toda la tarde juntos, en poco tiempo tendrían un examen con Dacre y estudiar en la sala o despacho era lo peor por los gritos y desorden de los chicos, nunca se tomaban enserio la hora de estudios, por eso decidieron ir a su habitación, y han estado haciendo únicamente eso por veinte minutos. — Solo estamos estudiando. — Ella siente la necesidad de explicar, debe ser porque nunca ha estado de verdad con un chico y le avergonzaba que otros pensaran lo contrario, no estaba segura porque, solo pasa.

— Exactamente eso es lo asqueroso. — Allison mira a Carla sin entender. — Están solos en una habitación, en medio de una grande y cómoda cama, y ¿solo estudian? ¿Son acaso niños de secundaria? En ese caso debieron llamar a Adam como su chaperón. —

— Carla. — Interrumpe Reed, mostrándose ahora enojado. — ¿Qué es lo que te hizo entrar gritando como loca? —

Allison agradece el cambio de conversación, mencionar el sexo era algo con lo que jamás se sentirá cómoda, le da una mirada aliviada y agradecida a Reed, el chico se había vuelto como su mejor amigo ahora, le gustaba estar con él, el silencio entre ambos eran tan increíblemente cómodo que por eso Reed se había vuelto su favorito.

— ¡Cierto! — Carla golpea su cabeza con la palma de su mano, luego mira a Allison con preocupación. — ¿Recuerdan que hoy debía cuidar a Sean? — Ambos asienten con la cabeza, aunque Carla solo miraba a Allison. — Bueno, he perdido al niño. —

Tanto Allison como Reed gritan a la vez; — ¡Carla! —

….

Adina sonríe ampliamente mientras observa la foto que Olga le había mandado por mensaje de texto, oh esto iba ser de maravilla, no era como si se lo hubiera esperado, pensaba que Lydia tenía más lealtad, pero se había equivocado una vez más, no se queja estaba vez, en lo absoluto, ahora solo quería ver el rostro de Malia cuando viera la foto.

Ruidos en el piso de abajo le dicen que sus invitados especiales habían finalmente llegado, guarda su celular en el bolsillo de su pantalón, arregla su cabello y mira el reloj en su muñeca, esperaba que Malia no tardara, la diversión no podía empezar hasta que la invitada de honor viniera.

Ese día iba a matar cuatro Hales en uno.