Lydia no puede evitar verse sorprendida al tener a tantas personas en su habitación de hospital, el último año lo había pasado en soledad total, solo Olga le visitaba de vez en cuando… Olga. Una de las cosas que aprendió estos años de haber estudiado el comportamiento de Adina era que jamás, por ningún motivo, podías creer lo que ella dijera, nunca, o entonces serias un estúpido, es por eso que se incorpora en la camilla, Allison la agarra de los hombros impidiéndoselo.
— Lydia necesitas descansar, acabas de salir de cirugía. — Le dice amablemente su amiga cazadora, oh, Lydia había extrañado su calor y amabilidad, ella era la mejor de las tres en eso.
— Me siento bien. — Se suelta de la beta, descansar no estaba en los planes, no ahora cuando las Erinias le habían puesto como una advertencia de que vendrían prontos, tenía que trabajar y para eso debía encontrar a Olga.
Malia es ahora quien se sienta al otro lado en la camilla, mira a Lydia con una suavidad que la banshee no había visto en mucho tiempo. — Tienes que dejar de hacer esto, Lydia, esta guerra con Adina es mía, no tuya, no puedes seguir poniendo en riesgo tu vida por mi culpa. —
— Mi vida siempre ha sido tú y Allison. — Responde la banshee, la cazadora se sienta también. Lydia suspira, era hora, luego de haber estar a punto de morir se dio cuenta que debía ser más sincera con las chicas, ellas eran sus mejores amigas, sus hermanas, y Lydia les había hecho mucho daño. — Malia yo bese a Stiles, y no estaba hechizada cuando lo hice. — La werecoyote se ve confundida, la rubia-fresa se prepara para los gritos, se los merecía después de todo.
….
— ¿Qué fue lo que le paso? —
— Según los estudios de Deaton, el veneno se llama viuda negra, solo lo tienen las hadas oscuras y se trasmite a través de la sangre, por eso encontró aruños en el cuello de Lydia, el veneno tiene vida orgánica, una vez dentro del cuerpo de la víctima empieza a comer los órganos aunque antes comen la carne, por suerte Allison no llego tan tarde y logro salvar a Lydia succionando el veneno ella misma. — Termina de explicar Stiles.
— ¿Y ambas están bien de verdad? — Preguntan aún muy preocupado McCall.
Stiles asiente con la cabeza, mira detrás del hombro de su amigo, Melissa estaba viendo hacia ellos, se veía sorprendida, cuando nota que Stiles le vio desvía la mirada y camina hacia el ascensor para ir a la superficie de nuevo. Scott llego no hace mucho, y ambos (Stiles lo estaba esperando afuera) hablaron con Melissa antes de ir con las chicas, no podían seguir ocultando su lado sobrenatural a ella después de esto, lo tomo bien, o al menos eso parece en la superficie, le dijo a Scott que debió decirle, que debió confiar en ella porque era su madre, y Scott simplemente se disculpó, fue incomoda esa conversación, en especial porque Scott parecía solo acabar con eso e ir corriendo por Lydia… Y Allison.
— ¿Por qué crees que tarden tanto? — Scott toma asiento en una de las sillas en la vacía sala de espera.
Stiles se sienta a su lado. — No lo sé, solo espero que estén calmadas. — Conocía a su esposa, y lo fácil que era que perdiera el control.
….
Malia se levanta de la camilla con mucha rapidez. — ¡Me habéis manipulado todo este tiempo! —
— Si. — Contesta con calma la banshee.
— ¡Habéis jugado con mis sentimientos! —
Lydia se mira la intravenosa conectada a su vena. — Si. —
— ¿Cómo pudiste haberme hecho algo así? — Pregunta Malia, con apenas un hilo de voz.
Allison alza la mirada para verla, la werecoyote tenía los ojos llenos de lágrimas, se siente muy mal por su amiga, esa noche había llegado preocupada por la banshee y esta solo le dice las cosas horribles que hizo para separar a Stiles y Malia a propósito, para ganarle a Adina, sin importar lastimar a la coyote en el proceso, su actitud desinteresada ante las lágrimas de Malia no le ayudaba a ganar punto.
Lydia vuelve mirar a Malia a los ojos. — Solo quería protegerte, te conozco, no importa cómo te lo hubiera pedido, jamás te hubieras ido, yo lo entendía, por eso la mejor opción que tuve era hacerte creer que él te fue infiel, Olga me recomendó entonces aprovechar que Adina estaba detrás de los niños para que pudiera atrasar los planes de ella a la vez que te ibas lejos, en el plan jamás estuvo pensado que las Erinias iban a parecer, no quería que perdiera a tu hijo, lo siento, de verdad lo siento. —
— Me obligaste a cometer una estupidez. — La voz de Malia sale con mucho rencor, y nada podía recriminarle aquello, no al menos aún, cuando se enterara Stiles de la verdad podría ser otra historia.
Allison se tapa el rostro con una mano, esto estaba mal, muy mal, se sentía en la mitad de un campo de batalla, una de ellas estuvo a punto de morir hace unas horas, pero eso no importaba, claramente para ellas no, pero no podía decirles nada, Lydia merecía decir todo lo que la estaba matando por dentro, y Malia derecho a enojarse, mientras, Allison solo callara, y esperara que la amistad de sus amigas se pueda restaurar, ponía todas sus esperanzas en eso.
— Lo siento. —
— ¡Eso no solucionará nada! — Malia se señala a la puerta. — ¡Stiles me odiara por tu culpa! — Ahora se señala a sí misma. — ¡Yo me odio a mí misma por tu culpa! —
Allison se pone en pie y se acerca a su amiga. — Encontraremos la forma de decir la verdad, y Stiles te ama, estoy segura que nada podría cambiar eso. — Pasa las manos por los hombros de la castaña, dándole una caricia suave para tratar de calmarla.
— ¿Qué verdad? — Pregunta Lydia detrás de ellas.
Malia la mira de una mala manera. — No me puedes pedir ser sincera contigo ahora, eres la reina de las mentiras y manipulación. — Suena muy rencorosa. — Mentira, eres la princesa heredera, no puedes aun ganarle a Adina…—
— ¿Logan es tu hijo con Stiles? — Ambas werecreatures se quedan muda ante lo dicho con tal facilidad de Lydia, si Stiles hubiera entrado en ese momento… Las cosas se pondrían aún más feas, por suerte las paredes tenían suficiente acónito y acero como para ser insonoras. — ¿Lo es? —
La werecoyote aparta a Allison de su camino, se acerca a los pies de la camilla. — Te ordeno, como tu alfa, que jamás vuelvas a meterte en mi vida, Lydia Martin. — Los ojos de Malia se vuelven rojos escarlatas, Allison se sorprende de verla, era la primera vez que hacia una orden oficial de alfa y le había salido tan natural. — Y estás desterrada de mi manada desde ahora. —
Lydia abre la boca por la sorpresa, trata de levantarse y acercarse a Malia pero le es imposible por el dolor que aún tenía en su debilitado cuerpo, Allison por su parte no puede ni creerlo aún, con aquella orden oficial de alfa nadie podía hacer nada, ahora Lydia no era parte de la manada, no podría luchar con ellos, no podía tomar decisiones y ni siquiera podía acercarse a Malia ni un metro, al menos hasta que la alfa ordenara lo contrario, así que esto era como un final, una despedida real, pero la relación de ellas no podía terminar de esta forma.
La beta agarra a Malia del codo y la jala para que le viera. — Lia, estas siendo un poco precipitada ahora. — Trata de hacerla entrar en razón.
Malia la ignora y vuelve a ver a Lydia en la camilla, que lloraba en silencio. — Puedes mantener contacto con Allison y Cora, pero aléjate de mis hijos y de Stiles. — Era una advertencia clara lo último, la werecoyote sonaba tan segura que causaba escalofríos en Allison, ese era el poder de alfa en modo mandato, y era fuerte viniendo de ella. — Estoy harta, Lydia, de que me controles, juegues con mis emociones y me ocultes cosas, desde hace un tiempo no puedo sentirte como mi amiga… Cuando te veo es como si viera a Adina. —
— Quiero protegerte…—
— Pues ya no tienes que preocuparte de eso. — Malia se acerca a la puerta.
Allison aún estaba congelada, una presión se hace presente en su pecho, sus hermanas se estaban separando, y hace unas horas atrás ella por fin había aceptado querer estar con ellas y dejar toda su familia atrás.
— ¡Estoy libre de las Erinias, creo que puedo liberarte a ti y Allison también! — Grita la banshee, deteniendo a Malia cuando iba a agarrar el pomo de la puerta. — Por favor déjame ayudarte. —
Malia no se gira a verla cuando dice; — Felicidades, estas libre de una sentencia de locura, aprovecha eso y encárgate de tu propia vida. — Abre la puerta y sale.
— ¡Malia! — Lydia trata de levantarse para ir detrás de la werecoyote, cayéndose de la cama en el proceso, Allison se apresura a ir con ella, la agarra pero Lydia no se levanta, entonces ambas quedan abrazadas en el suelo, Lydia llorando en su hombro.
….
Stiles estaba hablando con Scott sobre cómo habían encontrado a dos Hale más, cuando Malia sale corriendo de la habitación de la banshee, estaba llorando y Stiles puede notarlo enseguida, no necesita decirle nada a su amigo para que supiera no podía seguir con su conversación, va detrás de su mate, nota que Scott también se levanta pero va a la dirección contraria, de seguro iba a ver a Lydia.
— ¡Hey, Mal! — Llama pero obviamente su chica no gira
El ascensor se abre en ese momento, salen algunos doctores y Malia entra dando empujones, Stiles acelera su paso, el ascensor estaba por cerrar por lo que Stiles mete su brazo, las puertas de nuevo se abren y por fin puede entrar, no había nada más que solo Malia llorando en una esquina.
— Stiles necesito estar sola ahora. —
Stiles ahora si se preocupa, que ella no quisiera ver a su mate en momentos donde más lo necesitaba era extraño, como sea ignora su pedido y se acerca, agarra sus manos, estaban frías, tenía la mirada abajo, las lágrimas caen sobre sus zapatos, parecía abatida, verla tan triste le rompía su corazón.
— ¿Qué fue lo que paso? —
Malia cierra los ojos, pero no vuelve alejarse esta vez, apoya su frente en el pecho de él. — Lydia confeso que te beso porque quiso, todo era un plan de ella con una bruja para separarme de ti, también utilizo a los niños para traer a Adina. ¡Los puso en peligro! Siento que me traiciono, ella me conoce tan bien, Stiles, y uso todo en mí contra ese día. —
Stiles solo puede acariciar la espalda de su mate, ella sigue llorando sobre su pecho, las lágrimas mojan su camisa, el chico no estaba tan sorprendido con lo que Malia decía, desde que conoce a Lydia ha sido testigo de cómo la banshee se metía en la vida de la werecoyote, nunca fue feliz con eso, Malia casi se casa con el traidor de Jackson por ella, era una manipuladora desde el inicio, como hace años, sabía que Malia estaba embarazada y no les dijo a ninguno de los dos, le disparo a Malia, les oculto que sabía que su hija vivía, entre otras muchas mentiras más, nunca fue de confianza en ese estilo.
— La desterré de mi manada. — Dice su chica entre sollozos.
Stiles abre mucho los ojos, el ascensor sigue moviéndose, sin apartarse de Malia le da al botón de detenerlo. — ¿No crees es demasiado? — No le agradaba Lydia, pero tampoco creía que merecía tal cosa como destierro, solo a traidores le hacían tal cosa, si fuera algún werewolf Lydia no podría entrar en ninguna manada después de destierro, era como estar marcada, pero Lydia era una banshee, no creía que funcionara con ella eso, aunque ya estando desterrada no se podría acercar a su alfa, si lo hacía podría hacer que la mataran.
— No siento que pueda confiar en ella nunca más, y no puedo dejar que vuelva a poner en peligro la vidas de niños. —
De acuerdo, Stiles entendía porque Malia se sentía de esa forma, y de verdad no le agradaba Lydia, en especial desde que confeso que había hecho todo para separarlo de la werecoyote, pero siendo sinceros la banshee no merecía esto de Malia, era una metida manipuladora, pero todos sabían que lo único que siempre ha querido es proteger a la coyote, no lo hacía de la manera correcta, tenían que hacerlo a ver, no desterrarla.
Aleja a Malia un poco, agarra su mentón y la obliga a verlo a los ojos, ella tenía una mirada llena de dolor, estaba sufriendo por lo que hizo, su chica siempre era muy impulsiva. — Ella te ama, y créeme no estoy feliz al saber que trato de separarnos, pero ambos sabemos que solo quería protegerte de mí, situaciones extremas necesita medidas extremas. —
— Stiles estoy harta de que traten de controlar mi vida. — Responde la chica secando sus lágrimas con el dorso de su mano, se aleja por completo de él. — Primero mis padres, luego Adina y ahora también esta Lydia en la lista, soy más que esto, más que solo una chica que se deja manejar de todos, soy un alfa, una Hale y pienso demostrar de lo que soy capaz. — Se veía decidida, esa noche, usando sus poderes alfa por primera vez, la había cambiado mucho.
La boca de Stiles se seca. — ¿Eso es bueno? —
Malia no contesta, le da al botón para seguir subiendo. — Necesito un momento para calmarme, entonces podré volver a la habitación de Lydia y hablar. —
— ¿Segura que solo hablaran? —
Malia lo mira. — Tienes razón, ella solo quiere protegerme y dejare que lo haga, pero antes debe entender que yo soy quien manda en la manada, ¿no crees? —
En realidad Stiles no estaba seguro que creer en ese momento, en su manada él era un alfa, pero quien los controlaba a todos y daba las órdenes es Scott, técnicamente él era un lobo solitario en muchos momentos, lo que decía Malia parecía tener sentido, y como sea darle un punto claro de su lugar en la manada a Lydia era mejor que desterrarla, es bueno tener una banshee a tu lado en vez que en tu contra.
Stiles deja un beso en el hombro de su mate. — Te apoyare en todo, Mal, lo sabes. —
….
Cuando Scott entra a la habitación de Lydia la escena enfrente le encoge el corazón, sus dos mates estaban en el suelo, Allison abrazaba y acariciaba la espalda de la banshee, mientras estaba lloraba oculta en su hombro.
— Esta bien, Lydia, conoces a Malia, es impulsiva, cuando se le pase el enojo arreglara esto, ella te quiere, yo también lo hago. — Susurraba la beta en el oído de la rubia-fresa. — Todo está bien, todo tiene que…—
Scott no puede resistirlo más, los sollozos sonoros de su mate pelirroja le hiere el pecho, por eso se acerca, Allison lo mira luciendo incomoda, Scott ignora eso y se hace a la altura de ellas al agacharse, su mano tiembla un poco al estirarla, duda pero al final la posa en la espalda de la banshee.
— Lyds…— La llama en un susurro. Lydia alza el rostro apenas reconoce su voz, parecía sorprendida de que él estuviera de verdad presente, Allison no la suelta y ahora es Scott quien esta incómodo. — ¿Estas bien? — Pregunta, queriendo que ambas dejaran de verle de aquella forma tan… Extraña.
— Malia me desterró de su manada. — La voz de Lydia suena ronca por el llanto, se limpia las lágrimas.
— Pero eres mi mate, yo soy tu alfa y manada. — Se calla abruptamente, ese no era el momento como para decir algo como eso, de verdad lo había hecho sin pensar y se sentía como un estúpido ahora, las chicas lo miran sin poder creérselo. — Lo siento. — En ese momento quiere golpearse a sí mismo.
Allison sacude su cabeza. — Okay. — Agarra a Lydia de la cintura. — Vamos, tienes que recostarte y descansar. —
— Ayudare. — Dice Scott antes de levantar a Lydia al estilo nupcial y dejarla con cuidado en la camilla. — ¿Quieres algo? — Le pregunta mientras ponía la manta encima de ella.
— A Malia. — Responde la banshee. — Necesito hablar con ella. —
— Puedo ir a buscarla… —
Allison lo interrumpe. — No, yo iré. — Lo mira a él. — Por favor cuídala, no dejes que vuelva a levantarse, necesita descansar. —
Scott asiente y Allison se sale de la habitación, cerrando la puerta detrás de ellas, Lydia y él quedan solos por primera vez en mucho tiempo, ella no se veía bien, tenía moretones por todos lados, su nariz estaba vendada, su piel era más blanca de lo habitual, Scott odiaba matar, haber sido quien le arrebato la vida a Derek Hale lo había cambiado mucho, la culpa siempre estuvo presente, pero esta vez, querer matar a Adina con sus propias garras, se sentía como justicia.
— ¿Y cuál es el plan? —
Lydia lo mira confundida. — ¿Ah? —
— ¿Cómo vamos acabar con Adina? —
— ¿Qué te hace pensar que tengo un plan? —
Scott le da una sonrisa. — Porque eres Lydia Martin, siempre tienes un plan. —
Lydia pone los ojos en blanco, pero no estaba molesta, de hecho Scott podía oler una pequeña ola de felicidad, pequeña, pero hay estaba, eso es bueno.
— Scott, yo bese a Stiles porque quería hacerle creer a Malia que le era infiel, y así terminaría con él, quería separarlos y los manipule para eso. —
El alfa se encoje de hombros. — Lo sabía. —
— ¿En serio? — Parece sorprendida.
— En realidad lo sospechaba, te conozco a ti y a Stiles, era imposible que él engañara a Malia, y tú no siempre haces las cosas correctamente, ¿recuerdas que le disparaste a Malia hace años? — Lydia luce falsamente ofendida, Scott se ríe. — Cuando me entere no lo pensé en realidad, golpee a Stiles y deje de hablarle, pero en este año tuve mucho tiempo para pensar. —
Ninguno de los dos dice nada luego de eso, solo se ven, aun a pesar de todos los moretones y heridas, ella seguía siendo hermosa a los ojos de Scott, la mujer más hermosa y perfecta, ella tenía las manos entrelazadas sobre su regazo, estaba temblando, en sus muñecas tenia marcas rojas, y sus brazos descubiertos dejan ver grandes mordidas de colmillos, todo esto no debió ser sencillo para Lydia ni para Allison, él se siente horrible, mientras sus mates estaban en peligro él estuvo teniendo relaciones sexuales con una sirena, claro, ahora entiende el dolor en su pecho esa noche, no era un ataque de asma, era sus instintos animales diciéndole que sus chicas estaban en problemas, debió haberle hecho caso, no seguir con Victoria.
Posa su mano encima de las manos de Lydia, queriéndola ayudar a detener el temblor en ellas, también para asegurarse que no sentía dolor, por eso se alivia cuando no pasan venas negras por su brazo.
— Cuando salves a Malia…— Empieza con cuidado, Lydia por suerte no había apartado su mano. — ¿Qué piensas hacer con tu vida? — Era una pregunta inocente, solo quería saber si Lydia iba a dejar que pudiera ser de nuevo parte de su vida.
Lydia baja la mirada hacia sus manos. — Tomar vacaciones en Japón. — Responde con mucha rapidez, Scott sonríe, entendiendo que iba a alejarse de todos ellos, iba apartar su mano y en eso Lydia lo agarra de la muñeca, impidiéndoselo. — Te amo, Scott. — El corazón del alfa late con fuerza, quiere decir que él también lo hace, jamás dejo de hacerlo, pero la banshee habla antes. — Y quisiera que vengas conmigo, pero necesito que…— Se queda callada con la boca aún abierta. — Es necesario que dejes experimentar los sentimientos que también tienes por Allison. —
— ¿Eso está bien? — Pregunta confundido el alfa. — No quiero herir a ninguna, no quiero escoger a ninguna. —
Lydia acaricia la mejilla de él, hacía mucho que no tenían contacto físico tan cálido entre ellos. — No puedes dejar esta decisión a manos de nosotras, tú eres el alfa, eres tu quien debe morder a una de nosotras. —
Scott se sienta en la camilla, para acercar su rostro un poco más al de ella. — Entonces te escojo a ti. —
Los ojos de la banshee vuelven a llenarse de lágrimas, pero ella sonríe. — No funciona así, y lo sabes… Estuve a punto de morir, y me di cuenta que tienes razón, nunca hago las cosas correctamente, si empezamos una relación debe ser bien, ¿entiendes? —
Une su frente con la de ella, y Lydia pone sus manos en cada mejilla de él. — ¿Y si la escojo a ella? —
— Entonces yo estaré contenta por el hombre que amo y mi mejor amiga. — Ella sonríe. — Ustedes merecen ser felices. —
….
Allison encuentra a Malia con Stiles en el parqueadero, la werecoyote estaba sentada en el capo del auto del chico, él estando de pie la abraza y acariciaba la espalda, ella parecía que en algún momento se había quedado dormida sobre el hombro de Stiles, la escena era adorable y no quería interrumpirlos, mucho menos despertar a Malia, lucia agotada y además sabía que no había dormido en toda la noche por lo de Derek y Laura, pero no tenía muchas más opciones, la conversación de sus amigas no podía haber acabado así, Malia debía bajar y arreglar lo que hizo con Lydia, tenían que hablar con calma, no podían separarse, hicieron una promesa de estar siempre juntas cuando tenían 15 años.
La beta se aclara la garganta, Malia no se despierta pero Stiles le mira. — Lydia ha pedido hablar con Malia. — Le explica al alfa.
Stiles asiente con la cabeza, y mueve a Malia con suavidad, ella se despierta, se pasa una mano en los ojos antes de notar que Allison estaba ahí, la mira preocupada. — ¿Lydia está bien? — Pregunta.
Era bueno saber que Malia aún se preocupaba por la banshee, ella asiente con la cabeza. — Si, pero quiere hablar contigo. — Stiles ayuda a la chica en bajarse del auto. — ¿Tu estas bien? —
— Si, y lo siento, perdí el control por…— Mira a Stiles de reojo antes de continuar. — Bueno, ya sabes eso. —
Sí, claro que Allison sabia, estaba hablando sobre Myles, debían decirle a Stiles cuanto antes esa verdad, si Adina se enteraba, con lo manipuladora que era, podía usarlo de su contra de alguna forma y las cosas se pondrían de nuevo feas en su relación.
— Deberías ir a la casa de Breaden, quitarte toda esa sangre y descansar un poco, yo me quedare a cuidarla. —
— Tú también estáis cansada. —
Malia rueda los ojos. — No tienes que preocuparte, Stiles me ayudo a darme cuenta que fui muy impulsiva, cambiare la orden, y no matare a nadie, lo prometo. —
No podían culparse por conocerse tan bien, y por eso Allison obviamente se preocupa de que Malia y Lydia estén solas en estos momentos, como sea también sabía que en realidad Malia nunca le haría daño físico a la banshee, ambas podían decirse cosas crueles, pero nunca herirse.
— Sobre lo de la orden Scott dijo que en realidad no eres la alfa de Lydia, es él por ser su mate, ¿es cierto? — Era mera curiosidad, no es como si le importara en realidad o que le aterraba la posibilidad de que su alfa fuera McCall.
Aún recuerda la última conversación que tuvo con Scott, la que le confesaba que tenía dos posibles mates, y esas eran Lydia y ella, precisamente ambas por la mala suerte que se cargaban.
Malia mira a Stiles un tanto confundida. — Oh, es algo así. — Dice el alfa Stilinski mirando a su mate y luego mira a Allison. — Es cierto el cambio de alfa con los mates cuando están en diferentes manadas, pero solo se vuelve su alfa oficialmente cuando la muerde, así que por ahora Malia sigue siéndolo. —
— Vale, me gusta saber que ambas aún son mías. — Bromea por primera vez en el día Malia, ella agradece eso, todo era muy tenso cuando se trataba de Scott, Lydia y ella… Jamás quiso estar en una clase de trio amoroso. — Ya enserio, mejor id a descansar, voy a disculparme con Lydia y también obligarla que diga toda la verdad y nada más que la verdad. —
— Claro, podré descansar si me dices algo así. — Responde con sarcasmo. — Mejor vamos ya, quiero acabar con este día de pesadilla. — Agarra a Malia de la mano para arrastrarla hasta su otra amiga.
— ¡Allison! —
Ambas se detienen ante el llamado, la mencionada gira sobre sus talones, ni puede creerlo cuando lo mira, al chico caminando hacia ella, parecía aliviado al verla, mientras ella se siente muy sorprendida, con luego de anoche pensó que jamás volvería a verlo.
Camina hacia él, soltando a Malia en el paso. — ¿Reed? ¿Qué haces aquí? —
— Estuve buscándote por muchas horas. — Responde serio. — Necesitamos hablar, y no te llevaste tu celular. —
— Allison. — La llama ahora Malia, la chica gira a ver su amiga. — ¿No es un cazador? — La werecoyote y el werewolf no se veían cómodos ante la presencia de Reed.
— Lo entiendo, mejor me voy…— Da un paso atrás y Allison uno adelante, interrumpiéndolo al hacerse a su lado.
La beta siente la necesidad de defenderlo, él fue de mucha ayuda hace unas horas, no merecía que las personas le trataran como un despreciable, aunque bueno, también entendía la desconfianza de Malia y Stiles.
— Reed es de confianza. — Dice Allison para los alfas. — Me iré con él a la casa de Breaden, vos quédate con Lydia, y arregláis las cosas, no más gritos y berrinches, eres mamá, ¿recuerdas? — Le mira con firmeza.
Malia pone los ojos en blanco. — ¿Por qué usáis eso en mi contra todas vosotras? —
— Porque te amamos. — Le responde, Malia sonríe y ella le devuelve el gesto, se acerca y la abraza. — Por favor arregla lo que hiciste, Lydia te necesita y tú a ella. — Le susurra en el oído.
Malia asiente con la cabeza, se suelta de su amiga, Stiles le da un gesto con la cabeza de despedida, y ambos alfas entran a la clínica una vez más, cuando están solos gira sobre sus talones y mira a su compañero cazador.
— Siento haber hecho todo ese show en Eichen House, ¿te cause problemas? —
Reed niega con la cabeza. — No sospechan de mi ni de los Hale que escaparon. —
— Bien. —
El chico se acerca un poco a ella. — ¿De verdad confías en mí? —
— Claro. — Lo mira confundida. — ¿No debería hacerlo? —
— Técnicamente no, pero me gusta que lo hagas. —
Allison se ríe. — Eres un idiota. — Reed ríe, ella se pone seria cuando recuerda algo. — ¿Qué tienes que hablar conmigo? ¿Es malo? —
— Creo que puede serlo. —
….
Malia guarda su celular de vuelta al bolsillo de su pantalón antes de entrar, Lydia estaba hablando con Scott (Quien estaba sentado en la camilla) pero se interrumpe a si misma cuando nota la presencia de la werecoyote.
— Os dejare solas. — Dice Scott antes de levantarse y salir.
La alfa se acerca a su amiga, ya se sentía mucha más calmada, y solo Stiles podía conseguir lo mejor de ella, fue de mucha ayuda su pequeña conversación, él tenía razón sobre que Lydia solo hacia las cosas para protegerla, siempre le ha agradecido eso, pero algo cambio en la banshee en Eichen House, todos trataron de ignorarlo, pero Malia ya no lo hará.
— Seguir disculpándome no servirá de nada, ¿verdad? —
Malia suspira. — Sobreactué un poco, yo lo siento por eso, pero de verdad ya deja de ser esta persona, quiero hablar con mi amiga ahora. —
Lydia la mira sin entender. — ¿De qué rayos hablas, Malia? —
— Comprendo que lo que pasaste en Eichen House debió ser difícil, aprendiste a no confiar en nadie, en ser fría y controladora para no salir más herida, pero tienes que detenerte ahora, Allison y yo somos tus amigas, no tu responsabilidad. —
— No entiendo a dónde quieres llegar con esto. — Lydia baja la mirada, evitando la de ella, el orgullo de la banshee no se lo permitiría.
— Puedo ver en ti que además de cuidarme quieres ganarle a Adina, y eso te está convirtiendo en ella, no quiero pasar lo que mi madre paso, si quieres volver a ser parte de la manada tienes que prometer que jamás volverás a mentirnos y manipular. —
— Yo…—
Malia la interrumpe. — Y tienes que prometerme que dejaras de ponerte en peligro por mí, debes encárgate de tu propia vida, Ally y yo queremos verte feliz también. —
— No puedes pedirme que cambie todo por lo que fui criada, tu protección fue nuestro trabajo desde pequeñas. —
La werecoyote se siente un tanto culpable de eso, recuerda lo que Corinne le había metido en la cabeza a sus amigas, eso de que ellas deberían proteger a la heredera de Peter con sus propias vidas si era necesario, no estuvo bien, y ahora Malia es la que debe sufrir por eso.
— Y por eso Allison murió. — Le rebate. — Lo que quiero es que ninguna de nosotras tengamos que pasar por eso de nuevo, pero tú no lo estás haciendo fácil. —
— Lia, cuando estaba muriendo me di cuenta de todo eso, todos y cada uno de mis errores, por eso quise confesarte la verdad. — Malia se muestra avergonzada. — Y ahora que hemos vuelto a ser sinceras entre nosotras, de verdad tenemos que trabajar sobre tus ataques de ira. —
— Si, suerte con eso. — Ella misma ha tratado de todo en este año, en Londres fue a terapia y todo, pero nada podía apagar aquella llama en su interior. — Por lo menos no te golpeé. — Ambas se ríen, era bueno poder aligerar un poco el ambiente entre ellas. — Oh, una última cosa antes de revolcar el mandado alfa. —
— ¿Qué? —
— No vuelvas a besar nunca más a Stiles. — La mira seria. — Nunca. —
Lydia alza su dedo meñique, Malia la ve sin entender, le hace una seña y ambas chicas terminan uniendo sus meñiques, esto lo hacían cuando eran pequeñas. — Lo prometo. — La banshee sonríe, como hacía mucho tiempo no la veía hacer.
Ambas se abrazan antes de que los ojos de Malia brillen y restaure el lugar de Lydia en la manada, luego Malia se levanta y le sirve un vaso de agua a la banshee.
— ¿Dónde está Allison? — Pregunta la rubia-fresa recibiendo el vaso.
— Se ha ido a descansar, y fue con ella uno de sus compañeros cazadores. —
Lydia frunce el ceño. — ¿Quién? —
Malia vuelve a sentarse en la camilla, esta habitación necesitaba un sofá o al menos una silla. — Un tal Reed, dijo que confiaba en él y se fueron juntos. — Acomoda una manga de la beta de su amiga. — También deberías descansar, tu mamá me llamo preocupada y supongo que en unas horas deberá estar aquí. —
La rubia-fresa pone los ojos en blanco. — Fabuloso, hoy es el gran día de enfrentar a todos mis tormentos. —
Malia se ríe. — Bienvenida de nuevo a la vida. —
….
— ¿Cómo te fue con Lydia? — Le pregunta Stiles a su mejor amigo.
Ambos habían vuelto a sus lugares en la sala de espera, Stiles luchaba por no dormirse, debía mantenerse alertar por si su chica volvía a tener uno de sus episodios de furia, por suerte el anterior no duro mucho y ocasiono problemas imposibles de solucionar… Como la muerte.
— Fue incomodo la mayor parte del tiempo, ver a ambas luego de tanto tiempo, pero lo más difícil cuando ella me dijo que me amaba pero aun no podemos estar juntos, no hasta que este seguro que siento por Allison, entonces tendré que escoger una de ellas. —
Stiles mira a su amigo. — Tal vez no te guste esto entonces. — Scott lo mira curioso. — Un chico vino por Allison, un tal Reed, ella dijo que es de confianza y parecía muy feliz de verlo. —
— ¿Ellos son…?—
— No lo sé. —
Stiles arruga la nariz cuando los celos llegan, odiaba como olían, pero también se siente mal por su amigo, recuerda cuando él mismo se sentía celoso de todo chico que se acercaba a Malia.
— Viendo el lado bueno eso puede ayudarte con tu decisión. —
Scott niega con la cabeza. — No amigo, no ayuda en nada. — Se muestra abatido. — ¿Por qué me tuve que enamorar de la luna y el sol? — Mira a Stiles. — ¿Y porque no puedo tener a ambas? —
Stiles solo puede palmear el hombro del alfa McCall, el único apoyo que podía darle en esos momentos, por suerte Stiles solo tenía una chica en su mente y corazón.
….
Adina toma de un solo trago su vaso de whisky, iba a servirse un poco más, pero cuando agarra la botella de cristal se resbala de su mano y cae al suelo, rompiéndose enseguida, se muerde la lengua, no quería perder los estribos por una tontería, eso no ayudaría en su estado, respira hondo antes de agarrar otra botella del bar de la mansión Hale, hace unas semanas tuvo que volver porque no le quedaba mucho más dinero para rentar algo, cuando murió Peter también murieron los grandes cheques que le llegaban cada mes, eso era lo único malo de aquello, por suerte la mansión Hale aún no había sido reclamada por alguna de las estúpidas chicas Hale sobrevivientes, eso cambiaria en algún tiempo, ya no podía decir que en poco porque estaba dos escalones abajo que ellos por culpa de los errores de su último plan.
Aunque siempre trataba de parecer fuerte estaba triste ese día, no solo porque sus planes fallaron una vez más, lo estaba porque se sentía más sola que nunca, Olga la traiciono cuando la había considerado una amiga estos años, ambas habían logrado acabar con la vida de Peter y Corinne Hale, eso debió haberlas unido mucho, eran cómplices de un crimen, era una estúpida por pensarlo, lo sabe, ni siquiera una amiga puede conseguir.
Se sirve el nuevo trago en el mismo vaso, unas gotas desconocidas caen en el líquido, deja la botella en la mesa confundida, su mano, que ese amanecer tenía un guante de color azul, toca su rostro, la húmeda la nota por primera vez, se sorprende a sí misma cuando se da cuenta que estaba llorando, no puede recordar la última vez que lo hizo, se limpia furiosa consigo misma, un poco brusca por lo que su piel se irrita un poco.
Le daba asco lo que le estaba pasando, volver a dejar salir sus sentimientos luego de tantos años solo por sentirse sola, tenía que concentrarse, si no mataba a Malia y el resto de Hale antes del próximo año la que iba acabar muerta es ella, sus planes a largo plazo se alargaron más de lo que quería, entendía que matar a Peter y Corinne demoraría, eran muy poderosos, pero era vergonzoso que sus verdaderos retos fueran unos niños, en especial la malcriada de Malia, era poderosa pero ni sabía o usaba la mitad de sus poderes.
En realidad no tenía nada en contra de la nueva generación de esa familia, no le agradaba Malia pero luego de matar a Peter y Corinne la hubiera dejado en paz, solo que por culpa de Talia debía matar a todos y cada uno de los Hale.
Luego de que diera a luz ella debía darles el alma de la pequeña a los jefes del vudú que contacto para escapar del poder de Talia Hale, algo paso, aún no está segura que es, pero Natalie dijo que la niña fue asesinada, el alma no llego a los jefes y estos le dijeron que no iban acabar con su vida (Por no haber cumplido su parte del trato) si les entregaba las vidas de una familia entera, los Hale son famosos incluso en el mundo mágico, por eso ellos los querían, Adina acepto, ellos le dieron más poder, fue de esa manera que logro hacerlo todo, mato uno por uno, ha sido un trabajo difícil y de años enteros, pero los jefes le han dado una fecha limite cuando vieron que Malia estaba siendo difícil y que la familia crecía con nuevos herederos, y si, eso crece un poco su preocupación hacia su tiempo con vida.
Cuando acabara con los Hale entonces podría empezar de nuevo, se irían las manchas negras que estaban consumiéndola, y eso de verdad era todo lo que quería.
….
— Hoy mis papás estaban actuando raro. —
Ben Derek le pasa una galleta que Millie recibe con una sonrisa de agradecimiento. — ¿Cuál de todos? —
— Pues cuando desperté Malia no estaba, oí que se fue con Stiles muy temprano, así que obviamente los extraños con Kira e Isaac. —
Ben Derek la mira extrañado. — ¿Desde cuándo los llamáis por sus nombres sin decir antes mamá y papá? — Pregunta con mucha curiosidad.
— Sean dice que ahorro más tiempo si no lo hago. — Responde la niña con inocencia, pero Ben Derek no es feliz con eso.
— No tienes que seguir todo lo que te diga, Sean. —
Millie lo mira sin entender. — ¿Aun no confías en él? —
— Su familia son cazadores. —
— Yo aun no entiendo que quieres decir con eso. —
Derek se disponía a explicarle de nuevo los peligrosos que eran los cazadores en la antigüedad, pero en eso llega precisamente Sean, retira su mochila del hombro y se sienta al lado de Millie en la banca que estaban, aun no tenían que entrar a sus respectivos salones de clases, sus padres los habían llevado 10 minutos antes por eso Ben y Millie decidieron compartir unas galletas mientras esperaban en el patio de recreos, era de sorprenderse que Sean también hubiera llegado antes cuando normalmente nunca llegaba a tiempo la primera hora de clases.
— ¿Saben dónde está Allison? — Pregunta Argent, sin siquiera saludar antes.
Millie niega con la cabeza y Ben Derek responde; — Ha llegado a mi casa muy temprano, cuando yo estaba desayunando aun, vino junto con Reed. —
El niño cazador se ve confundido. — ¿Reed esta con ella? — Vuelva a preguntar incrédulo.
Ben Derek asiente mientras comía de su galleta, no estaba seguro si decirle que Allison tenía mucha sangre por todos lados, al final opta por no hacerlo, el momento ya había pasado.
— ¿Qué es lo que sucede? — Pregunta ahora Millie, girándose un poco para estar enfrente de Sean en la banca.
— No estoy seguro, papá y mamá me dijeron que probablemente no vería a Allison en un tiempo. — Responde Sean con la cabeza baja.
— Sabias que esto iba a pasar. — Comenta Ben Derek, ambos niños giran a verlo confundidos, Ben se encoje de hombros con indiferencia. — Allison es uno de los nuestros, ella iba a venir tarde o temprano de regreso a la manada. —
Sean no parece feliz con esa verdad, eran niños pero no eran estúpidos, sabían a medias la historia que Allison tenía con Malia, conversaciones que oían por accidente en sus casas, pero no entendían muchas cosas aun, como sea era obvio que Allison tenía una enorme lealtad por Malia, que Sean trate de ignorarlo no podrá evitar que sea cierto.
El niño Argent agarra su mochila, la echa sobre su hombro y se va sin decirles nada, él era grosero, Ben Derek no podía entender porque a Will y Millie le agradaban tanto.
— Eso no estuvo bien. — Le reprende su prima menor. — Sean es nuestro amigo. —
— ¿Y él nos ve así de verdad? — Millie lo mira confundida, Ben no se molesta en tratar de abrirle los ojos a su prima, se va a su salón de clases, dejando a la niña sola.
