No importaba cuanto se trabajaba, era imposible que las cosas volvieran a ser como antes, porque antes eran niños y a pesar de todo creían que eran invencibles, los buenos siempre los son, ahora ya no lo son, no lo han sido desde hace muchos años, la mayoría creció por separado en situaciones diferentes, eso les hizo desarrollar personalidades contradictorias entre ellos, pero eso no era malo, no siempre, son amigos, son una manada, no importa el tiempo que pase o la forma en que se lastimen, encontraran la forma de volver a encontrarse y ayudarse.
Sanar heridas juntos.
Lo único irreversible era la muerte, pero incluso algunos de ellos habían logrado ganarle la partida a eso, podían hacerlo, con mucho trabajo, pero estaban seguro que la confianza iba a regresar tarde o temprano.
Ha pasado varias semanas desde el nuevo ataque de Adina, las heridas de Lydia sanaron poco a poco, todos le visitaron al menos una vez a la clínica, Malia se enteró que también era dueña del hospital, se dio cuenta que tal vez debería buscar el abogado de su padre para que le dijera cuantos lugares le pertenece finalmente, cuando murió Peter ella no quería saber nada, le dijo al abogado que hiciera lo que creyera más apropiado en controlar las herencias, ella despidió a muchos de la manada de su padre, no podía verlos, solo le recordaba del crimen que hizo, pero ahora había aceptado su cargo de alfa, tenía una manada bastante grande de hecho, decidió tomar control de todo e iba hacerlo sin importar que le aterraba.
En su interior siempre supo que esto iba a pasar, no de esta manera, pero iba acabar con la responsabilidad Hale sobre sus hombros, ella era la hija de los jefes de la manada, ellos se lo decían todo el tiempo, pero siempre los ignoro, dijo que cuando llegara ese momento iba a darle el poder a Derek, sus padres la ignoraron claro está, diciendo que cuando se diera cuenta de lo gratificante del poder se quedaría con él, no se equivocaron después de todo, hace un año lo hubiera dado a otro, pero hoy jamás lo haría, ser alfa la hacía poder sentir control en su vida, aquella que por años había sido manejada por otros, no iba a cambiar por nada ese poder, ni siquiera la responsabilidad que conlleva.
….
Breaden cierra la puerta, luego se limpia una lágrima rebelde que salió y rodo su mejilla, había pasado otro día en el que no hubo mejora alguna en su esposo, estaba perdiendo la esperanza de que Derek vuelva a ser el hombre del que se enamoró, él no hablaba, ni la miraba, ni se movía, solo estaba en la camilla todo el día, su pecho apenas subía y bajaba por cada respiración, sus ojos estaban vacíos, no era como si en realidad vivía, y Breaden no quería esto para él.
Camina con paso lento hacia la oficina de Deaton, donde sabía que le estaba esperando, Eichen House aún no había sido reabierto, Deaton trabaja en las instalaciones subterráneas del hospital central, al menos solo por ahora, Malia fue obligada por el alcalde de cerrar el psiquiátrico, por eso Laura y Derek se encontraban en el hospital, aún seguían siendo secretos que ellos vivían, no querían que Adina se enterara y lo usara a su beneficio, Deaton dijo que era precisamente que Peter se los oculto a ellos, usando la excusa de que tenía muchos enemigos y lo más simple era hacerle daño a los sobrinos locos del alfa, no tuvieron más opciones que aceptar esa explicación, Peter ya no estaba vivo, solo era él quien pudiera explicarles de sus mentiras, ahora ya era tarde para eso.
— ¿Alguna mejora? — Pregunta cuando entre a la oficina, la secretaria enfermera ya le había avisado que ella iba a entrar, por eso el doctor no se sorprendió a verla.
Deaton cierra el folder encima de su escritorio que estaba llegando antes de la llegada de ella, le da una mirada seria. — Sabes que no. —
Breaden suspira, resignada a esa respuesta, se sienta en las sillas delante del escritorio que estaba lleno de muchos papeles, ella no tiene el humor como para tratar de saber de qué eran. — Debe haber alguna forma de despertarlo, traerlo de vuelta de ese estado catatónico. —
— Créeme, he hecho todo lo posible y más para conseguir eso, un trabajo sin descanso todos estos años. — Deaton le pasa una hoja de las que había en el escritorio, Breaden la mira, era un escrito sobre cuando el paciente no ayuda con la causa. — A diferencia de Peter y Allison, Derek murió sin dejar nada atrás, ningún pendiente, no está luchando para regresar en si porque su cuerpo le dice que no debe, nadie lo necesita. —
Breaden traga en seco, hace un gran esfuerzo por no llorar. — ¿Y su hijo? Ben lo necesita. —
— Él te conoce, una sobreviviente nata, sabía que Ben no puede estar mejor con una madre como tú, por eso cree que no lo necesitan, no tiene algo por lo que luchar. —
La mujer alza la mirada al médico. — ¿Qué quieres que haga? —
— Consigue la forma de demostrarle que lo necesitas, o tendremos que…— Se muestra un poco culpable. — Tendremos que acabar con su sufrimiento, esta vez permanentemente. —
….
— Mamá ya dije que lo siento. — Vuelve a decir Liam, esta vez un poco desesperado. — De verdad estuve muy ocupado. —
— Sabes que odio me dejen plantada, pero está bien, lo dejare pasar nuevamente, y solo porque esta vez si has venido. — Su mamá le da un trago a su vaso de jugo.
Liam sonríe, han sido unas semanas complicadas pero era bueno ver a su madre de nuevo, como del omelette en su plato, Cora no sabía que se encontraba en un restaurante estilo francés desayudando con su mamá, no supo de nuevo como decirlo, primero quería decirle a su mamá todo, entonces ya luego las presentaría, eso parecía lo correcto, él solo había tenido una novia antes de Cora, esa fue Hayden, y su mamá ya la conocía porque después de todo habían crecido prácticamente juntos, su mamá fue feliz con su noviazgo con Hayden, no fue feliz cuando le dijo que terminaron, y era eso lo que le intimidaba un poco a la hora de contarle sobre Cora.
— ¿Ahora por fin me dirás porque habéis vuelto a Beacon Hills? ¿Y dónde te estáis quedando? —
— Bueno, mamá yo…—
El chico es interrumpido con un chillido de felicidad de su madre al ver algo detrás de él, pone los ojos en blanco, un poco molesto por la interrupción, aun así gira la cabeza solo para encontrarse con la mirada sorprendida de Hayden, su ex novia.
Era imposible no sentirse incomodo en esa situación, no había visto a Hayden desde la boda de Stiles con Cassandra, él termino con ella por teléfono, se supone que un buen chico no haría eso, despotrica entre dientes cuando su madre se levanta y se acerca a Hayden, que iba entrando al restaurante con muchas bolsas en sus manos.
— ¡Hayden! — Su mamá sonríe ampliamente, dándole un pequeño abrazo a la chica que sonría un poco tensa. — Hace mucho que no os veía, estáis hermosa. — La mujer gira para verlo enojada. — Liam, no seas mal educado y saluda. —
— Oh, sí, claro. — La servilleta que tenía sobre su regazo la deja en la mesa, aun incomodo se acerca hasta las mujeres que le miraban atentamente. — Hola Hayden, hum… ¿Cómo has estado? —
La mencionada enarca una ceja. — ¿Cómo he estado? Bien, pero no tanto como otros. — Ella parece seria, pero entonces pronto sonríe y sus ojos brillan. — Es que supe que fuiste a Londres, y bueno sabes que quisiera viajar alguna vez por allá. —
— Si…— Liam no podía sentirse más incómodo en esa situación, solo quería que acabara, se supone que ahora mismo debía estar contándole a su madre sobre la mujer que ama y que tienen un hijo… Dos, al menos hasta que Malia solucione sus mentiras, aun dudaba decirle a su madre sobre Myles.
— ¿No sigue igual de hermosa que siempre, Liam? — Pregunta su madre, con una sonrisa un tanto cínica.
Liam la mira mal, vale que su madre no sabía que estaba en una relación nueva, pero sabía que termino con Hayden no de una buena forma, solo estaba haciendo todo más extraño e incómodo, tratando de calmarse sonríe levemente y con educación dice. — Si. —
— Wow, te has vuelto bastante callado. —
Estuvo a punto de replicar que Cora no pensaba lo mismo ante el comentario burlón de su ex novia, pero prefiera mantenerse callado, no era esta la forma que quería su madre se enterara de su mate, respira hondo y da su mejor sonrisa, será una mañana larga y lo mejor sería tomarlo con calma.
….
Cuanto más tiempo pasaba, más le era imposible a Malia encontrar el momento para decirle a Stiles sobre Myles, ambos han pasado mucho tiempo juntos en las últimas semanas, trabajando en equipo para controlar todo esto con el alcalde, calmar a Breaden y Cora, cuidar de Lydia, buscar a la bruja que Lydia les pide encontrar con urgencia, y estar alerta de que Adina no lastime a ningún otro de sus manadas, la hada parece que desapareció de nuevo, y Lydia dice que eso solo puede significar cosas malas, por otro lado Gerard Argent ha pedido al alcalde que se le entregue Eichen House, ya que al parecer esa familia son los dueños originales, aun entre todo ese desastre y trabajo duro, Stiles y Malia han logrado mantenerse juntos sin perder el control, sin tratar de matarse ninguna sola vez.
Ahora se encontraba en la casa de Kira, era sábado, Lydia había sido dado de alta ayer y hoy se encontraba también con ellas, pero dormía en la casa de Breaden. Allison salió a correr, pero Malia estaba segura de que fue con Reed, ¿hacer qué? Ni idea, Ally también se queda en la casa de Breaden desde que dejo a los cazadores. Cora y Breaden fueron a visitar a Laura y Derek, los bebés se quedaron durmiendo la siesta. Liam, Stiles y Scott viajaron a California, acompañando al alfa McCall porque había decidido también renunciar a su trabajo (Antes de eso ayudo a que Malia saliera del radar del FBI por la masacre en Eichen House), y Isaac fue… No tiene ni idea, seguramente solo quería darle tiempo a Kira, pasar un tiempo de chicas.
Estaban ayudando a Kira en buscarle un vestido de novia viendo ejemplos en las revistas de boda, la kitsune quiso posponer la boda por todas las cosas malas que habían pasado en tan poco tiempo, pero Malia veía que Millie (La niña se encontraba en ese momento en la casa del árbol junto con Ben y Sean, el niño cazador lo trajo Reed) era tan feliz con eso, era una buena distracción para los niños de todas las cosas malas, por eso convenció a Kira de que mejor siguiera con los planes, todos también lo necesitaba, hacer cosas normales, así que estaban en eso cuando la gran conversación de pronto se hizo entre ellas.
— ¿Malia, cuando le dirás a Millie que tiene un hermanito? — Pregunta Kira, aun con la mirada puesta en la revista entre sus manos. Malia le conto a ella hace unas semanas esa verdad, especialmente porque ya todas las chicas lo sabían y creía injusto que Kira no cuando le ha sido de mucha ayuda y apoyo.
— Primero quiero decírselo a Stiles. — Responde automáticamente.
Kira ahora si alza la vista hacia ella. — ¿Y cuándo será eso? —
Malia la mira confundida. — ¿Y porque estáis tan interesada ahora? —
Lydia, quien está de mucho mejor apesto, deja su taza de té en la mesa, todas ellas estaban en la mesa con revistas de vestidos por todos lados, lo trataban de negar, pero esto les era increíblemente aburridor, y para Malia le era un sufrimiento porque le recordaba cuando ayudo a Cassandra con su boda.
— Millie me ha pedido que le de uno ya que cree eso te haría feliz porque perdiste al tuyo. — Malia no puede evitar reírse, pero Kira no parece divertida. — Esta mal mentirle a tu hija. —
— No le estoy mintiendo, solo… Ocultando información. — Responde con cuidado, Lydia la mira en silencio y eso le perturba, si la banshee estaba callada era porque la estaba analizando, la conocía bastante bien. — He tratado de decírselo a Stiles, pero no puedo, temo que se enoje tanto conmigo que pierda los estribos… Y tratemos de nuevo de matarnos. — Opta por decir la verdad, en vez de que Lydia tratara de seguir analizándola.
— No deberíamos estar hablando de esto ahora. — Lydia señala el reloj en la pared detrás de Malia. — Los chicos llegaran en cualquier momento para la reunión. —
Malia estaba de acuerdo con la banshee, cosa que no había pasado en mucho tiempo, su relación aún era algo tensa, lo cual era algo normal en sus situaciones, Malia la desterró y luego de dos horas la volvió a meter en la manada, todos estaban enterado de eso, y la veían como si fuera una bomba que podría estallar con el más mínimo toque, y siendo sincera con ella misma eso no estaba muy apartado de la verdad, cada vez le era más difícil para Malia controlar sus emociones y actuar racionalmente, pero estaba trabajando en eso, de verdad lo hacía, no quería que sus hijos vieran ella era una estérica, dramática, ni nada por el estilo.
En eso llegan Cora y Breaden, sus gestos cabizbajos les hacía ver que obviamente su visita no había dado buenas noticias para la familia.
— ¿Dónde están los niños? — Pregunta Breaden, Cora por otro lado va a la cuna de la sala y ve a los bebés que seguían durmiendo, Malia les había dado de comer hace poco.
— Jugando en la casa del árbol. — Responde la werecoyote, podía oír a los niños hablando, asegurándose que estuvieran bien. — ¿Tan mal les fue? —
— Creo entender ahora porque Peter nos ocultó que seguían viviendo. — Comenta Cora, acercándose al comedor y sentándose al lado de Lydia, lucia muy frustrada. — Esto es mucho estrés, mis hermanos siguen vivos pero no lo están en realidad, solo son una sombra de lo que alguna vez fueron. —
— ¿Cuándo podre ir a verlos? — Pregunta de pronto Lydia, todas la miran. — Olga dice que es posible que yo pueda oír lo que está pasando por las cabezas de personas en estado catatónico. — Explica con calma la banshee, su nariz ya no estaba vendada pero aun tenía moretones por su rostro.
— ¿De verdad nunca los vistes cuando estabas en Eichen House? — Pregunta sumamente curiosa la beta Hale, Lydia nunca les quiere hablar de su tiempo en Eichen House, tanto Malia como Allison no la acosan con eso, pero Cora siempre era diferente.
La banshee niega con la cabeza, pasa la página de la revista que estaba viendo. — Yo estaba en el área de humanos. — Dice cortante, eso explicaba todo a su parecer.
Malia carraspea, interrumpiendo a Cora que iba a volver hablar, esta vez porque los niños habían bajado de la casa del árbol y estaba por entrar a la casa, ninguna de ellas querían que los niños supieran de sus problemas, no mucho menos de Derek y Laura.
— ¡Mamá! — Grita Millie entrando por la puerta de cristal que daba al jardín.
Tanto Kira como Malia giran a verla y dicen; — ¿Si? — Ambas chicas se miran entre ellas.
Millie ríe y se sienta en las piernas de Malia. — Lo siento, olvide que estaban ambas. —
— ¿Qué pasa cariño? — Pregunta Kira, tratando de cambiar de tema para olvidar lo que paso, aún era incómodo para la chica asiática tener que compartir a Millie, Malia podía sentirlo pero prefiere no hacerlo notario, o las cosas entre Kira y ella podían de nuevo ser incomodas.
Ben se acerca a saludar a su mamá, Sean por otro lado se mantiene en pie cerca aun de la puerta del jardín trasero, Lydia miraba mucho al niño, puede ser porque era increíble su parecido con Allison, eso es lo que piensa Malia, el niño tenía parecido a alguien de la manada, no solo de Allison, pero no logra percibir cual era aquel parecido.
— ¿Papá Stiles aún no ha llegado? —
Malia es la que responde esta vez. — No, pero no debería tardar. ¿Por qué? — Pasa una mano por el cabello largo de su hija.
Millie sonríe tan ampliamente, ella se parecía mucho a Stiles, aunque todo decían que se parecía a Malia la chica coyote no lo veía así. — Es que ya se lo que quiero para mi cumpleaños. —
….
Allison no puede evitar bostezar, vigilar nunca ha sido su fuerte, ha estado como veinte minutos en la misma posición, sentada en el auto que Reed había rentado ese día, han estado siguiendo a Gerard desde hace semanas, pero él aun no les llevaba a algún lugar interesante, como por ejemplo, la guarida de Adina Parker.
— Reed, de verdad él no parece que tiene una conspiración en contra de Kate. — Dice la chica, girando un poco la cabeza para ver a su compañero que estaba en el asiento del piloto. — No es como que yo dude de ti pero…—
El chico también aparta sus ojos de la cafetería que han estado vigilando los últimos 20 minutos para verla a ella. — ¿Te aburres? —
— ¿Podemos tomarnos un día libre? — Pregunta esperanzada.
Ella no es como Lydia, una adicta al trabajo, nunca lo ha sido, ha estado las últimas semanas en una rutina monótona que la estaba empezando a molestar, no quería seguir vigilando a su abuelo, solo hacia cosas estúpidas, como comprar café, ir al cine, cosas estúpidas mientras dejaba todo el trabajo malo en las manos de su tía Kate, pero tampoco quería ir a casa aun, tendría que ver a Scott que últimamente le daba miradas que la hacían sentir muy incómoda, como faltaba aun media hora para la reunión de la manada quería seguir al lado de Reed, el silencio entre ellos es cómodo, siempre lo ha sido, a ella le gustaba pasar tiempo con él por eso, y también porque es de lo pocos chicos con los que no se siente incómoda estar sola.
— ¿Qué es lo que realmente sucede? — Pregunta él.
Allison se muerde el interior de su mejilla, era demasiado cierto que Reed también podía leerla con facilidad, o puede ser que también es muy obvia, como sea, ahora se encontraba un tanto triste. — Nada. — Opta por responder, no quiera poner incomodo al chico.
La mano de él se posa encima la de ella, que hasta ese momento no noto que estaban temblando sobre su regazo, ella no se siente incómoda con el toque, como si lo hubiera estado con alguno de los hermanos Donovan por ejemplo, por eso no lo aparta.
— ¿No confías en mí? —
— Si, digo no, si, es que… Bueno. — Se muerde la lengua cuando siente que empezara a tartamudear, respira hondo y lo mira a los ojos. — Hoy mi padre murió hace diez años. —
Reed aparta la mano por sí mismo. — Oh. — Es todo lo que dice. — Lo siento. —
— Si, yo también, pero Gerard parece que ni lo recuerda. — No puede evitar sonar con rencor, su abuelo era tan frio y eso le molestaba mucho, no quería ser como él, esperaba nunca serlo.
El ruido del motor encendiéndose la aparta de sus pensamientos, gira de nuevo para ver al chico, él tenía la vista fija en la carretera, poniendo en marcha el auto.
— Hay un lugar del pueblo que siempre quise ir. — Comenta como si nada el chico.
Allison no puede evitar sonreír, él la conocía increíblemente bien como para saber que no quiera hablar sobre la muerte de sus padres, solo quiera distraer su mente, algo que él también haría, por ambos eran increíblemente parecidos en muchos otros aspectos también.
….
Malia sonríe con ternura cuando Stiles entra a la casa y Millie corre a sus brazos, él la alza y le da un beso en la frente con una sonrisa igual a la de Malia, ella quisiera que todo el tiempo fuera así, que fueran solo ellos dos, sin peligro de matarse en cualquier momento, y con sus hijos, cuando recuerda que Stiles aún no sabía de Myles se le borra su sonrisa.
Tienes que decírselo. Le dice su parte animal, por primera vez suena bastante responsable.
— ¡Papá mañana es mi cumpleaños! — Exclama la pequeña aun en brazos de su padre.
Stiles ríe. — Lo sé. —
Scott entra a la casa, saluda a todas con un asentimiento de cabeza y una sonrisa amable, pero se quedaba bastante tiempo mirando a Lydia, antes de finalmente tomar asiento al lado de Breaden en el comedor, bastante lejos de la banshee.
— Ya le dije a mamá Malia que quiero como regalo. — Continúa hablando Millie.
Stiles busca los ojos de ella, como buscando que le dé una pista de lo que quiere su hija, pero Malia solo encoje de hombros, aun se siente incómoda por eso, la mirada triste de Kira le persiste en su mente.
Stiles vuelve a ver a Millie. — ¿Y qué es? —
— Un día completo con ustedes dos. — Responde con la misma inocencia de siempre de la niña.
Stiles se muestra sorprendido con aquel pedido, pero Malia también podía oler que le era feliz. ¿Qué padres no les gustaría estar con sus hijos? En especial ellos, que tuvieron la mala suerte de perderse tanto de su pequeña hija.
— ¿Dónde está Liam? — Pregunta Cora con el ceño fruncido, mirando al alfa McCall.
Malia se levanta de la mesa y va hasta Stiles y su hija, el werewolf estira el cuello y le da un casto beso en los labios, ellos habían vuelto oficialmente para todos hace dos semanas, aun les vigilaban cada oportunidad que tienen, pero se habían rendido de mantenerlos lejos, era imposible que eso pasara, en especial ahora, cuando parecía que su conexión de mates se hacía más fuerte, no han tenido relaciones aun pero de vez en cuando Stiles se cola por su ventana y duerme con ella, le encantaba despertar con los brazos de él a su alrededor, su calor y su fragancia natural, ambos han podido dormir un poco mejor desde entonces.
— ¿Y cuando quieres reclamar tu regalo? — Le preguntan con una sonrisa a su hija.
Millie sonríe y ahora pasa un brazo al cuello de su madre también, juntándoles como si solo ellos pudieran escuchar esto, un secreto familiar. — Mañana. — Responde con emoción la niña, pero aun en un susurro.
Stiles baja a Millie de sus brazos, ambos se agachan para estar a la altura de la pequeña. — Cariño ahora estamos un poco ocupados…—
Malia golpea a Stiles en brazo cuando nota que con cada palabra que decía ponía triste a la niña, Stiles la mira sin entender, con los ojos le dice que no podían defraudarla cuando era la primera vez que le pedía algo, él asiente con la cabeza antes de volver a hablarle a su hija.
— ¿Y dónde te gustaría ir? —
La sonrisa de la pequeña vuelva aparecer. — A la feria. —
Stiles y Malia asiente con la cabeza a la vez y dicen; — De acuerdo. —
….
Kira limpia la lágrima rebelde que había salido, estaba apoyada sobre el lavaplatos de la cocina, tuvo que detenerse de limpiar su cocina cuando termino rompiendo un plato por haber fregado con más fuerza de la necesaria, cuando Millie dijo que quería para su cumpleaños pasar un día entero con Stiles y Malia, algo en su corazón se rompió, no podía evitarlo, sentía que perdía a su hija, eso la asustaba mucho, nunca dejaría de hacerlo.
Vuelve a retomar su labor cuando siente a alguien entrando, friega los platos con aparente calma, entonces el nuevo ingresado se acerca y Kira se da cuenta que se trataba de Cora Hale, la prima de la roba hijas. Cora abre la nevera y saca un refresco de lata, lo abre pero antes de salir vuelve a girar y mira a Kira con curiosidad.
— ¿Qué pasa contigo? —
Kira la mira confundida. — ¿Qué? —
— Apestas a tristeza. — Comentan sin problema la beta.
Kira opta por no responder, sigue lavando los platos del almuerzo, odiaba eso, el hecho de que alguien pudiera oler tus sentimientos, ya tenía suficiente que supieran cuando miente. Cora se acerca hasta que esta parada a su lado, la miraba con una sonrisa divertida.
— Es sobre lo de Millie, ¿verdad? — Kira sin querer vuelve a romper otro plato, Cora se ríe y eso la irrita mucho más. — Oye te entiendo. —
— Lo dudo mucho. — Dice entre dientes, tira el plato roto en la caneca de basura, ignorando lo mejor que puede a la Hale.
Cora le da un trago a su refresco antes de continuar hablando. — También soy la madre postiza de uno de los hijos de Malia, ¿recuerdas? — Kira no puede evitar mirarla con eso, tenía razón en parte. — Cuando Myles nació Malia entro en depresión por su mentira, duro unos meses solamente, pero yo cuide a Myles en ese tiempo, incluso tuve que amamantarlo a la vez que lo hacía con Jack, me encariñe mucho con él, es de verdad como el gemelo de mi hijo, y también temo cuando Malia se lo lleve. —
— No es justo…— Finalmente, dándose por vencida y mostrando sus temores con palabras. — Malia es tan…— No encuentra la palabra adecuada.
— Malia es una malcriada y egoísta, pero es una buena persona, y la vida no ha sido justa con ella tampoco. — La beta posa una mano en el hombro de la asiática. — Millie siempre te amara, porque vos hiciste mejor trabajo criándola de lo que alguna vez hubiera podido un Hale. — Cora le da una leve sonrisa y se va sin decir más.
Kira se sorprende porque parece que cada Hale estaba consciente de sus errores, de que su familia era un desastre, poderosa, pero muy desastrosa, no parecían querer eso para su nueva generación, y Kira siente esperanza cuando se da cuenta que ella puede ayudar con eso.
Tal vez no iba ser desechada después de todo.
….
Cora habla luego del sonido para empezar. — Liam, soy yo, Scott me dijo que tu madre te llamo y tuviste que ir pero no sabe porque, espero que todo esté bien, y hum… Llámame en cuanto oigas esto, por favor. — Ella cuelga después de eso.
Había algo que no le gustaba de esto, no era normal de Liam que no le llamara ni una sola vez desde que se fue, y mucho menos que no le dijera nada sobre su cambio de planes repentino, Scott dijo que se tardaría y que sería mejor empezar la reunión sin él, ya luego ella misma podría decirle lo importante, Cora sentía extraño al alfa, pero no lograba sentir que mintiera aunque hubiera puesto todos sus sentidos al máximo en él, al final se dio por vencida con eso.
Se toca la marca en su hombro sobre la ropa, algo no estaba bien, podía sentirlo, observaba el reloj en su celular, habían pasado cinco horas desde la última vez que vio a Liam, ella nunca ha sido una controladora, pero, ese día, algo no era normal, con cada minuto que pasaba podía sentir su corazón acelerarse y su cuerpo sentirse frio.
Mira hacia atrás, la puerta de cristal del jardín dejaba ver hacia adentro de la casa, todos se estaban preparando para lo que Lydia les tenía que decir, Allison había llamado hace poco y le dijo a Malia que no iba a poder llegar a la reunión por lo que empezaran sin ella, la werecoyote y la banshee no querían acosarla porque hoy su padre cumplía 10 años de muerto, por otra parte Scott no parecía feliz de saber que ella no iba estar presente, Kira estaba sirviendo las galletas recién horneadas de esta mañana (La chica asiática parecía relajarse cocinando y limpiando), Isaac, que había llegado hace muy poco, fue ordenado por Malia que se llevara a los niños al parque.
¿Ellos son una manada? Pues era un desorden total, Peter no sería feliz con esto, su hija no heredero el orden y concentración al parecer.
Guarda el celular en su bolsillo, y sin tratar de pensarlo mucho más entra, Lydia llevaba semanas diciendo que tenía algo importante que decirle a todos, eso tal vez podría distraerle su suficiente y dejar de parecer una controladora novia con su novio que es menor que ella.
….
Los labios de Liam siguen dejando besos en el cuello y pecho de Hayden, las manos de ella entran por su pantalón, la fricción entre sus movimientos era enloquecedora, pero siempre lo ha sido con ella, era muy buena en esto, ambos experimentaron juntos, sabían todo lo que le gustaba al otro, sabían más de lo que sus cuerpos querían admitir a primera vista.
— Tenemos que…— Un gruñido sale de sus labios cuando Hayden aprieta las piernas sobre él. En ese momento su mente se llena de irracionales preguntas para la ocasión como: ¿Dónde estaba su mamá? ¿Cuándo habían llegado a esta habitación? ¿Y qué habitación era siquiera? — Tenemos que detenernos. — Dice con su subconsciente aun un tanto activo.
— No. — Replica enseguida la hermosa castaña. — Tu solo disfruta, Liam. — Ella lo vuelve a besar, sus labios sabían cómo jugo de mora con limón, el mismo sabor del delicioso jugo que había probado aquella mañana, luego de que su madre invitara a Hayden a desayunar con ellos.
Cuando se separan él sonríe y dice; — De acuerdo. —
¿Dónde está Cora? Le pregunta su parte animal. ¿Quién es Cora? Responde él.
….
Allison se ríe cuando Reed vuelve a equivocarse y dejar escapar uno de los topos del juego, era increíble pensar que él, con su entrenamiento de cazador, perdiera ante un juego de maquina bastante viejo como era golpear al topo.
— ¿Por qué va tan rápido? — Pregunta con frustración el cazador.
— No va rápido, lo que pasa es que creo tienes malos reflejos. — Se burla la chica, justo cuando el juego acababa y una voz mecánica decía "Eres un perdedor" y los topos se escondían en sus lugares de nuevo.
— De acuerdo, odio este lugar. — Reed deja caer el mazo sobre la máquina y la mira, aun sonaba molesto en realidad lo estaban. — ¿Quieres irte a otro juego? —
Allison niega con su cabeza y aparta al chico del camino. — Quiero intentarlo ahora yo. —
— No se vale usar tus poderes. — Se apresura a decir él. — No queremos romper la máquina. —
La chica no responde, mete una moneda en el juego, este reinicia una nueva partida poniendo los números de brillante rojo en el tablero a cero, un topo aparece con calma y para Allison no es difícil golpearlo, un minuto después la misma voz mecánica aparece pero esta vez dice; "¡Has ganado!", Allison mira a Reed orgullosa de sí misma, el cazador pone los ojos en blanco.
— Bien. — El chico agarra el mazo de las manos de ella para dejarlo en la máquina. — Ya que eras tan buena en esto, quiero que ganes un oso de peluche para mí. — Entrelaza su mano con la de ella y la arrastra a los juegos con premios de la feria, Allison sonríe, incluso olvidando porque habían ido al lugar en un inicio.
….
Nolan se come otra papa frita, luego se limpia la mano en su pantalón y le da un sorbo a su refresco, deja el vaso de plástico en su puesto inicial cuando al ver en la pantalla nota que Hayden empezaba a quitarle la ropa a Liam.
Se supone que en ese momento debería empezar a grabar, así que lo hace, le da a la tecla R, una luz roja empieza a brillar en la pantalla, cuando dejara de grabar el video debería enviarse enseguida a la nube, esto era perfecto, obviamente lo era, fue él quien hizo todo el plan después de todo.
Hayden lo busco no mucho después de que Liam la abandono, era obvio que sería él porque desde el primer año de prácticas se proclamó como el enemigo de Dunbar, para los demás, ya que en realidad ellos trataban solo evitarse a toda costa luego del accidente, fue algo extraño, en los estudios los asignaron como pareja para una tarea de práctica, entre el labor Nolan termino sin querer cortando a Liam con un bisturí, fue un corte demasiado pequeño, solo porque el chico había metido la mano en el trabajo de él, lo extraño fue cuando la herida se había curado demasiado rápido, como si nunca hubiera estado en primer lugar, nunca paso, no le gusto eso, desde entonces supo que Liam era un… Era algo, y no le gustaba, tuvieron una discusión, Nolan termino como loco en los ojos de los demás, así que cuando Hayden vino y le pidió ayuda para vengarse del chico no dudo ni una sola vez para aceptar.
Debía admitir una cosa, en el año que ha pasado con Hayden había empezado a sentir cosas por ella, es una chica hermosa, inteligente, y que no tiene ningún límite para conseguir lo que quiere, le encantaba ese lado vengativo que quería ocultar, pero no con él, jamás con él, siempre siendo ella misma a su lado, le encantaba eso, y le encantaba lo que podía ver de su cuerpo por la pantalla, definitivamente es hermosa. Él se había prometido a si mismo que cuando terminaran sus negocios iba a confesarle lo que sentía por ella, Liam era un idiota que no sabía lo que había perdido, se merecía esto.
….
— No puedo creer que me hayas convencido en hacer esto. — Alyssa aprieta las manos en sus piernas, a la vez que el piloto decía por los parlantes que estaban a punto de despegar, los nervios hacen que su estómago se retuerce.
Su tutora le acaricia su tensa espalda. — Ahora que tu magia se está haciendo demasiado presente es lo mejor. —
— Claro, esto no tiene nada que ver con las misteriosas herederas. — Dice con sarcasmo.
Marin abrocha su cinturón de seguridad. — Todo tiene que ver con ellas siempre. — Le da una cálida mirada, Marin era de las pocas personas buenas con ella de su pasado, en parte solo por ella hizo esto, dejo todo para viajar a un país desconocido y conocer a unas personas que parecían odiar a su madre biológica. — Y también eres una heredera, nunca olvides eso. —
— ¿Cómo podría? — Dice entre dientes, estaba segura que su tutora no le había oído por suerte.
Alyssa siendo una huérfana creció con muchas expectativas sobre sus hombros, su tutora le pago la mejor escuela privada, Alyssa trabajo por las mejores calificaciones, temía que Marin creyera era una estúpida y no merecía su ayuda, luego en la universidad ella escogió la carrera más difícil a su parecer, Marin había estudiado psicología y ella quería algo parecido, por eso escogió medicina, luego se dio cuenta que de verdad le gustaba poder salvar vidas, ayudar a los demás, era gratificante.
Haber podido ayudar a Malia y Cora en sus partos se sintió bastante bueno también, aun no podía olvidar ese día, mucho menos lo que ese suceso ocasiono en su vida, en la magia que hasta entonces nunca había aparecido.
