Y había llegado el gran día, al menos Lydia lo sentía así, había trabajado duro para llegar a este momento, y se sentía como acabar con una etapa de su vida que estaba matándola poco a poco, como Scott estaba pasando mucho tiempo últimamente con Allison, eso podría significar que cuando acabara todo, ella si iría a Japón sola.
Descansar no sonaba nada mal.
Pone los ojos en blanco cuando sus ojos se topan con sus amigas, Malia caminaba de un lado a otro en las mazmorras, y Allison sentada en la silla, que se parecía a la que usaba los dentistas, y habían otras tres, se estaba mordiendo sus uñas.
Habían llegado a las ruinas desde muy temprano, Malia tuvo que encargarse por primera vez en ayudar a Millie para ir a la escuela y también hacer las tareas, todos de verdad quedaron muy sorprendidos ante la repentina partida de Kira, Isaac casi pierde la cabeza, estaba decidido de ir por su prometida, pero Malia se lo impidió, diciéndole que Kira estaba haciendo esto por el bien de él y el bebé, dio una orden de alfa para que él no pudiera ir por ella, eso hizo que la alfa completamente inexperta a la hora de ser mamá por completo perdiera un poco su paciencia, aunque al final con la ayuda de Cora logro que Millie estuviera perfecta para las clases, Breaden llevo a los niños, Cora y Liam se quedaron con los bebés, Isaac se quedó en casa, diciendo que esperaría algún llamado de Kira, Scott volvió a California porque aun debía acabar algunos asuntos en el pueblo.
— ¿Es que ninguno de esta manada puede quedarse quieto? — Ella dice, llamando la atención de sus amigas. — Odio todos vuestros tics nerviosos. —
— No estoy nerviosa. — Responde automáticamente Malia, para parecer normal se sienta en la silla que era para ella, si, Olga les había puesto un papel a cada silla con el nombre de cada una, Lydia no sabía porque, supone que es solo por orden. — Y este lugar apesta. — Trata de cambiar de conversación demasiado obvia.
Lydia también odiaba estas mazmorras, pero según Olga era el mejor lugar para usar sus poderes ya que era difícil que Adina pudiera sentir su magia cuando estaba bajo tierra, y ese día iba usar un montón de magia al parecer.
— Tratar de ignorar el hecho de que conocerás a tu hermana no ayuda en nada. — Dice Lydia, acercándose a su silla y evitando ver a sus amigas.
— Ella no es mi hermana. — Dice entre dientes la werecoyote.
Lydia se ríe, pero no responde ya que mira a Allison, que había vuelto a morder sus uñas. — ¿Qué pasa, Ally? —
— Reed no ha respondido ninguna de mis llamadas. — Responde la beta sin verla en realidad, parecía perdida en sus pensamientos. — Y ayer no vino al lugar de encuentro…—
— Vale chicas. — Ambas la miran por fin. — Necesito que os calmáis y solo se centren en esta experiencia, os dije que es importante. — Las regaña porque sabía que solo de esa forma ellas podrían tratar de relajarse. — Seguro Reed está bien, recuerda que tiene una vida de cazador a la cual encargarse. — Mira a Malia ahora. — Y Alyssa no puede ser tan mala como Adina, creció muy lejos de ella. —
Malia frunce el ceño. — ¿Qué nombre has dicho? —
Lydia, que estaba sentada en la mitad de ellas dos, no puede responder ya que el portal de las mazmorras se abre y del espejo sale una rubia, luego Olga y finalmente Stiles.
— ¿Malia? — Habla la rubia, luciendo muy sorprendida. — ¿Tú eres…?—
Lydia mira a la werecoyote, sus ojos estaban muy abiertos, no parecía poder creer lo que estaba pasando. — ¿Se conocen? — Mira de Malia a Alyssa seguidamente.
— Ella me ayudo en mi parto. — Responde algo ausente la alfa Hale, sin apartar aun sus ojos de Alyssa Palvin.
— Wow. — Allison se pone en pie. — ¿Las dos mujeres Parker estuvieron en tus partos? Son increíble estas coincidencias. —
— Dijiste que eres una bruja. — Le dice Malia a la rubia.
— Lo soy. — Responde Alyssa. — Al menos eso me dice Marin. —
Lydia se levanta. — Bueno, está bien, ya que no necesitamos presentaciones con ustedes, sería bueno que empezáramos ya, ¿no, Olga? — En realidad solo quería acabar con esta incomoda escena.
La bruja asiente con la cabeza. — Sí, claro, hum. — Le señala a Alyssa su puesto, y le ordena a Stiles estar quieto sin importar que veía.
Las chicas vuelven a tomar sus puestos, Alyssa termina al lado derecho de Malia, ambas parecen querer evitar verse a los ojos a toda costa, Olga va a la mesa llena de frascos, la cual no estaba la última vez que Lydia estuvo en ese horrible lugar.
— ¿Esto va a doler? — Pregunta Allison, mirando a la vieja bruja, no parecía tener miedo en realidad.
— Todo depende de que tan fuerte es el recuerdo. — Dice Olga, sin ver a nadie, Stiles y Malia se dan una mirada, parecían que podían hablar por la mente entre ellos. — Quiero decir que si sus antepasadas hicieron algo mal entonces puede afectarles, ya saben, si son muy sentimental. —
— Un no hubiera sido buena respuesta. — Le aconseja la banshee.
Olga da vuelta y la mira. — Pero aburrida. — Malia y Allison miran a la rubia-fresa. — Además, de verdad no sé si tus amigas son débiles mentalmente. — Termina de hablar la bruja.
Todas parecían que iban a decir algo, pero Lydia las interrumpe. — Solo acabemos con esto, por favor. —
….
Fue un camino largo, pero finalmente lo logro, Kira llego a la casa de sus padres, no creía que podría llamarla su casa desde que escapo de ella. Toca al timbre, se sentía muy nerviosa, no ha visto a sus padres desde hace más de diez años, ella no fue la mejor hija del mundo porque se escapó de casa siendo apenas una adolecente, embarazada, y además le robo a ellos, no es una buena hija, esperaba que Millie no fuera como ella en la adolescencia…
La puerta se abre de pronto, sacándola abruptamente de sus pensamientos, y se queda mucho más sorprendida cuando no ve a alguno de sus padres si no a una de las primas de su primer amor, Bill Miller, no había visto a la chica pelirroja desde que había huido de casa de los abuelos de Bill, fue unos meses antes de que Bill y ella escaparan también de sus familias por el embarazo inesperado.
— ¿Vic? — Dice, aun sorprendida.
— ¿Kira? — Dice la rubia-fresa. — ¡Wow, estas muy cambiada! —
— ¡Tú también! — Kira le da una sonrisa, la cual la chica devuelve. — Esto es asombroso, pensé que jamás volvería a verte luego de que te fuiste sin decir nada. — Kira había estudiado con las gemelas, se hicieron buenas amigas, y de esa precisa forma fue que Kira conoció al primo mayor de ellas, Bill, se enamoraron y el resto fue historia.
Una no muy bonita.
— Volví hace como un año, y me entere lo de ti y Bill, también creí jamás volver a verte. — Su cara hace una mueca de tristeza. — Siento lo de Bill…—
Kira se siente incómoda, cuando Bill murió Jackson llamo a su familia adoptiva, los Miller, ellos los enteraron y esas cosas, ella nunca fue capaz de verlo una última vez luego de ese horrible accidente, se encargó tanto en cuidar a Millie, eso era bueno para ella y su conciencia, hasta que se enteró que Millie en realidad no era su hija, pero ella ya no quiere pensar más en eso.
— Si…— No sabe que más decir. — ¿Están mis padres? —
— ¡Oh, claro! — Vic se hace a un lado, dejándola pasar a la casa, seguramente la chica había venido a visitarlos, la familia Miller y Yukimura se volvieron amigas luego de la unión de los chicos, eso no duro mucho, pero Vic se fue antes de esas diputas. — Están en el jardín con mi sobrino. —
Kira mira con una sonrisa a Vic. — ¿Cassy tiene un hijo? — Pregunta, aunque era obvio cuando Vic dijo sobrino ya.
— Si, pero lastimosamente ella murió cuando nació. —
— Lo siento. —
— Ambas no tuvimos nada de suerte en nuestras huidas, al final tuvimos que volver a este pueblo, ¿eh? —
La chica kitsune está muy de acuerdo con Victoria en ese momento.
….
Malia estaba primero en aquella silla extraña, Olga le da de beber algo asqueroso de color rojo, antes de que de pronto ahora se encontrara en las mismas ruinas, solo que no era ella en realidad, parecer ser que ahora era Anna, Lydia le dijo que iba ser una experiencia extraña, pero nunca pensó que pudiera ser tanto.
Miro sus manos, eran muy diferentes a las de ella, al bajar la mirada nota su vestimenta, un extraño vestido largo de flores en tonadas rosas, era pesado, sentía como si tuviera veinte capas de ropa encima y le molesta, agarra la larga falda y la alza, nota los incomodos zapatos que llevaba, eran muy feos a su parecer, estaba tan centrada en su incomodo vestuario que cuando la llaman no presta atención, además de que le dicen Anna, cuando su nombre en realidad era Malia.
— ¡Anna! — Una chica pelirroja se acerca y la agarra del codo, haciéndola salir de su trance, es cuando por primera vez el lugar en que se encontraba, eran las ruinas solo que no en ruinas, parecía un castillo, las paredes eran de piedra, las alfombras lucían lujosas, cuadros antiguos, sillas de madera en color dorado, todo simplemente le parecía a esas películas de época que le aburrían tanto. — ¿Qué pasa contigo? ¡Quiero salir de este lugar pronto! —
— Eh…— No sabe que decir, ni siquiera conocía a esta chica después de todo, pero recuerda las palabras de Lydia en ese momento "Cuando estén dentro, sus instintos le ayudaran a seguir, dejen guiar por él", haciéndole caso responde lo que parecía correcto, casi incluso parece que ni mueve su boca ella en realidad cuando habla. — Lo siento, tampoco me gusta este lugar, te seguiré. —
— Vale, pero no te quedes más atrás. — La pelirroja la agarra de la mano y no la suelta más, la arrastra hasta una de las muchas puertas del lugar.
En el camino Malia no puede evitar mirar todo asombrado, no estaba segura como sabía que este lugar eran las ruinas cuando todo era muy distinto, solo parecía saberlo, le encantaba los enormes candelabros de cristal, las ventanas eran pequeñas, pudo notar que era de día, el paisaje era solo árboles, no autos, no carretera, no edificios, solos árboles, montones y montones de árboles que la hacían sentir que estaba en una montaña, que bueno que no había nacido en esa época en realidad.
Entran a una enorme habitación, la cual no estaba nada vacía, muchas chicas y unas cuentas mujeres mayores con vestidos muy diferentes al que usaba ella, los de ellas eran casi harapos, la rubia-fresa y Malia vestían elegantes y se notaba las telas finas de colores brillantes, las chicas estaban por todos lados, el salón no tenía ni una sola ventana, ni sillas, todas estaban de pie, en el centro había una mesa con velas, que no estaban encendidas, y un enorme libro que estaba cerrado, y estaba cubierto de cuero en tono morado con cosidas extrañas, este lugar la hacía sentir muy inquieta y ese sentimiento aumenta cuando oye los murmullos de las mujeres que no les veían de buena forma.
"¿Qué hace una Hale aquí?" "Esto no me gusta, esa familia no es de fiar" "Hicimos lo que nos pidió, no nos puede culpar ahora" "¡Sera mejor que Christine la eche!"
¿Pero qué rayos era este lugar?
— Soy Jazmin. — Dice la rubia-fresa, Malia la mira, esa chica era la que traiciono a Anna por miedo a la bruja, ahora Malia no lograba recordar cómo se llamaba la bruja que ocasiono todo esta pesadilla de los amantes mates. — Estamos buscando a Aria, es mi prima. — Oh, cierto, era ese.
Nuevos susurros se oyen, esta vez más furiosos que los primeros, Malia empezaba a sentirse como en una corte, en donde se le juzgaba por todo.
De pronto la temperatura aumenta, todas se callan por fin, las velas del candelabro se apagan quedando todo muy oscuro, en un parpadeo todas las verlas vuelven a encenderse esta vez también las de la mesa, la cual ya no estaba sola porque una mujer estaba parada enfrente de la mesa, mirándolas de una forma fría, la temperatura vuelve a su estado normal, Malia no sabía mucho de brujas, Peter las odiaba por eso nunca las incluyo en la manada, además que las brujas eran tramposas y toda clase de werecreatures les veían como seres despreciables, pero todo el espectáculo le pareció asombroso, por suerte parece que ella no movía el cuerpo en donde estaba, o entonces tendría la boca muy abierta en ese momento.
— Os dije que no volvieran. — Dice la bruja de la gran entrada, supone que ella era la jefa del lugar. — Por vuestra culpa hemos tenido que escondernos aquí. —
— Hicimos un trato. — Dice Malia, o Anna, ya empezaba a confundirse en ese aspecto, por lo menos aun sabía que todo esto solo era un recuerdo de su antepasada.
— Y yo lo cumplí. — Responde la bruja. — Lo que hizo Aria no estuvo en mi poder, ella ha sido desterrada del aquelarre por llamar a las Erinias, no nos convenía la llegada de esas tres, nos odian y nos toca escondernos por ellas, ustedes sabían eso, así que no debieron venir. —
Malia en realidad no lo sabía, eso nuevo la hace sentir muy confundida. ¿Cuál fue el trato que Anna hizo con unas brujas? Quería tanto saberlo, pero no sabe cómo preguntarlo, Olga les advirtió no hacer nada que pudiera cambiar la historia, solo dejar que sus instintos le guiaran, lo repite varias veces para que no se le pueda olvidar.
— A mí no me conviene morir ahora que soy tan poderosa. — Dice Malia, aunque en realidad no es ella, ahora definitivamente no controlaba este cuerpo. — Os pedí esta unión porque los werecoyotes estaban ganándole a mi familia, un Hale nunca pierde, pero ahora definitivamente lo estoy haciendo. —
— Ese no es nuestro problema. — Habla la bruja, las demás gritan estando de acuerdo con su jefa, o líder, como sea.
Anna se ríe, del bolsito que cuelga de su muñeca saca un abanico que usa para echarse aire en el rostro, Malia ahora lo entiende, su antepasada era toda una dama de sociedad, significaba que la familia ha tenido dinero desde prácticamente siempre, puede ser por eso que esta chica parecía toda una malcriada, se nota en cómo se mueve y como habla, Malia ya no quería estar en este cuerpo, ha tenido suficientes problemas con todos porque ya creían que era muy malcriada.
— Créanme, si muero en manos de Fred será un gran problema para vosotras. —
Malia de nuevo se pregunta internamente; ¿Qué estaba pasando? Se supone que esto debería ayudarla en entender que debía hacer para solucionar las cosas con las Erinias, pero nada de esto le parecía aclarador de sucesos, sino todo lo contrario.
La bruja, que empezaba a sospechar se llamaba Christine, se ríe. — Los Hale no han llegado a ser tan poderosos como para vencer estando muertos. —
— Nosotros siempre tenemos planes de reserva. — Mira a todas las mujeres de una forma arrogante. — Creo que estáis enterada en lo que está pasando en Salem, muchas habéis huido de eso, si no me ayudan os prometo que Beacon Hills tendrá una cacería de brujas mucho peor que aquel pueblo ridículo. — Vuelve a mirar a Christine. — Mis hermanos están informados de esto, si muero tomaran represarías con vosotras, ya que tú, Christine, dijiste que la mejor solución para que ganáramos era convertir a Fred en mi mate, olvidando mencionar que tendría que matar a mi padre en el proceso, os perdone eso, pero no poner mi vida en riesgo. —
Y de pronto todo tenía sentido, esto era horrible, la historia no paso como decía internet, las leyendas de esos libros viejos, no lo que Lydia creyó, la villana de esta historia no fue la bruja Aria, la madre de Adina, la villana real fue Anna, una Hale, su familia, cuando se da cuenta de ello todo se pone en negro, supone que estaba siendo transportada al presente ya que descubrió la verdad no necesitaba estar más en ese horrible recuerdo.
….
Kira se pasa una mano a la boca, estaba muy sorprendida con lo que Victoria le acababa de contar. — Pobre, Cassy, debió sufrir mucho. — Mira al niño riendo que estaba corriendo lejos de las manos de la mamá de Kira, era un hermoso niño de un año de edad, desde que Cassandra murió y Victoria tuvo que ir por negocios a otra ciudad y no pudo seguir cuidándolo, lo dejo con sus papás desde que cumplió apenas un mes de nacido, ellos lo cuidan como si fuera su propio nieto, Victoria venía a visitarlos una vez al mes. — Que suerte que Percy logro sobrevivir, mi bebé no tuvo tanta suerte. — Dice con pesar, para pasar el amargo nudo en su garganta le da un sorbo a su taza de té.
Han pasados unas horas desde su llegada, como Victoria estaba presente, sus padres trataron de disimular su sorpresa, lo cual Kira no entendió, Vic sabía que ella escapo de casa desde hace años, se lo dijo cuándo se vieron en la puerta, su papá la abrazo con fuerza, parecía feliz de verla, pero su madre solo le dio una mirada antes de decirle que tomara el té con ellos, y en un susurro que luego hablarían, cuando Victoria ya no estuviera presente.
Su padre tuvo que irse a dar clases, así que todas ella quedaron solas en la vieja casa con el pequeño de Percy Miller, el pequeño tenía el pelo castaño, lunares en su cuello, y los ojos azules de su madre, era bastante hermoso, como las chicas Miller siempre lo fueron, por lo que Vic le dijo, Cassandra se casó, pero su marido fue un idiota y la engaño, lo peor es que la amante psicópata de él ataco a Cassy, cuando Cassy la enfrento por destruir su matrimonio, la amante (La cual Vic dijo no tenía ni idea saber su nombre) le hizo una herida de muerte a la pobre chica aun estando embarazada, por suerte lograron salvar al bebé, pero Cassy no sobrevivió, y el esposo escapo con la amante, dejando a su propio hijo atrás.
Victoria fue tan sincera con ella que Kira no pudo también serlo, le conto lo del accidente, omitiendo que paso por su culpa, y que su hijo nació muerto, pero por cosas de la vida termino adoptando a una niña y la quería como a su propia hija, logro encontrar el amor de nuevo, estaba comprometida, le mostro el anillo que Isaac le compro junto con Millie y Ben Derek, pero nunca menciono nada sobre su vida sobrenatural, ni que estaba embarazada de nuevo, aun no le era cómodo confesar eso, además, si sus padres no le ayudaban ese bebé tampoco lograría sobrevivir.
— Pero has tenido suerte y poder rehacer tu vida, Kira, estoy feliz por ti. — Le dice Vic, ella estaba sentada a su lado en la mesa de cristal del jardín.
Había muchos muebles nuevos en la casa, y juguetes por todos lados, la casa incluso ya no parecía tan extraña como en el pasado, ningún niño quería ser amigo de Kira por su casa, decían que estaba embrujada, cuando las populares y hermosas gemelas Miller se volvieron amigas, los demás dejaron de temerle a su casa, ya que las gemelas pasaban mucho tiempo en ella, cuando Kira se enamoró de Bill, entonces dejo de pasar tiempo con las gemelas, fue de esa forma que su amistad termino, recuerda que Victoria decía que nunca quería enamorarse.
— ¿Y vos no habéis encontrado aún a alguien para amar? — Le pregunta a la rubia-fresa.
— Ahora que los abuelos están muertos, no tengo ni idea donde esta mamá y Cassandra murió, al único que amo es a Percy. —
Kira la mira seria. — Sabes a que me refiero. —
Victoria sonríe divertida. — Me gusta alguien, pero no le gusto a él. —
— ¿Enserio? — Pregunta sin poder creérselo. — En la escuela todos los chicos estaban locos por ti, incluso Bill, que era tu primo, estuvo un tiempo hipnotizado por tu belleza. —
— El chico que me gusta está enamorado de otra, de hecho de otras dos, y bueno, además aunque me quisiera no pudiéramos estar juntos, mi… Jefa dice que no puedo. —
— ¿Es una de esas reglas de no salir con los colegas o con los clientes? —
— Clientes. —
— Bueno, ya encontraras al indicado, eres hermosa, lista y buena persona, Vic, no debes apresurar las cosas del corazón, yo no lo hice con Isaac, de hecho estuve viéndolo durante dos años, luego otros dos años siendo novios hasta que me entregue a él…—
Vic la mira con el ceño fruncido. — ¿Habéis dicho Isaac? —
Kira asiente con la cabeza. — ¿Lo conoces? —
— No, no creo, su nombre me pareció un poco conocido por un momento. — Victoria mira su reloj de muñeca, luego se pone en pie. — Debo irme ya, fue bueno verte Kira. —
— Lo mismo digo. — Le da una sonrisa y se despide con un gesto de la mano.
Vic va hacia su madre, se despide de ella, deja un beso en la frente de Percy y sale por la puerta del jardín, cuando está fuera de vista se da cuenta por primera vez que ya estaba sola con su madre, ahora debería hablar por lo que vino, de hecho su mamá, que tenía a Percy en brazos, gira y le da una mirada fría, se veían por primera vez desde hace diez años, y lo único que hace es darle una fría mirada, no pregunto por cómo ha estado, por su nieto, ya que no creía que ella supiera que había nacido muerto.
— ¿Me odias? — Le pregunta a su mamá, que aún no hacia ningún gesto para acercarse a ella.
— No puedo odiar a mi hija, pero me rompiste el corazón. — Kira se siente peor con eso, hubiera preferido el odio. — Dejare al niño en su cuna, debe ya tomar la siesta, vuelvo enseguida para que puedas decirme que es lo que quieres. —
También te extrañe, mamá.
….
Allison se encontraba en una cantina la cual no olía muy bien, estaba cosiendo lo que parecía ropa de bebé, mientras los hombres gritaban y golpeaban sus vasos de madera, llenos de cerveza, uno con los otros, todos parecían amigos, había meseras (Solo dos en realidad) con largos vestidos viejos y sucios de un lado a otro, el cantinero seguía sirviendo cerveza (Solo había barriles de cerveza) y de vez en cuando daba platos con patas de pollo asadas de forma extraña.
Esto sin duda era toda una experiencia.
La mesa en la que Allison se encontraba era la más alejada de todo el desastre de los hombres, tampoco había mucha luz que le iluminaba, solo unas cuantas velas resplandecían en la esquina, toda la luz estaba en el centro, donde la diversión se estaba llevando a cabo, ahora los borrachos habían empezó a cantar una canción que obviamente Allison no pudo reconocer, pero le era divertido todo eso y sonríe, luego baja la mirada a sus manos, que seguían moviéndose en la costura, hasta ese momento nunca había cosido nada, pero parece que Marie-Jeanne era increíblemente buena.
Una de las meseras se acerca a ella y deja uno de los vasos de cerveza en la mesa. — Que bonito, ¿es para el bebé de Jazmin? —
Allison, o bueno en realidad Marie-Jeanne, que tenía un parecido increíble a la cazadora del futuro, niega con la cabeza. — Es para la hermana menor de Anna. —
La mesera luce sorprendida. — ¿Tan rápido ha quedado embarazada Rachel? ¿No habrá quedado en cinta antes de la boda? —
— No digas eso, Andrea, sabes que los chismes no están bien. — Le regaña Allison, ¿de alguna forma Marie-Jeanne era la jefa de la cantina acaso?
— Lo siento. — Dice la mesera rubia, que ahora sabe se llama Andrea. — Vos dices que los Hale son buena familia, pero es que siguen siendo unos extraños para el pueblo. —
Entonces los del pueblo no sabían sobre que esa familia eran werewolfs, tiene sentido, pero lo que Allison quiere saber es si Marie-Jeanne tampoco lo sabe o sí. Reed le conto sobre Marie-Jeanne cuando estudiaban, ella se volvió una cazadora luego de que su hermano mayor termino convirtiéndose en una bestia y mataba en horribles cantidades, se unió con otro hombre para matarlo, luego se casó con él y tomo su apellido, así empezaron los Argent en resumen, con lo que Lydia les dijo hace unos días esa historia había cambiado solo un poco, ahora tendría la oportunidad de saber que era verdad y que solo era mito.
— Las personas ricas son extrañas. — Responde ella. — Pero eso no las hace malas. —
Andrea le da una sonrisa. — Siempre eres demasiado buena con todos. —
Allison sonríe, la puerta de la cantina se abre en ese momento, entra un hombre que Allison no reconoce, pero Marie-Jeanne parece que sí, se levanta de un salto, deja la costura en la mesa y sale corriendo hacia el hombre.
— ¡Sebastian! — Grita con felicidad, el hombre la abraza con fuerza. — Estaba tan preocupada. — Dice cuando se aleja.
Allison llega a la conclusión de que este hombre era el hermano de Marie-Jeanne, había olvidado su nombre y por eso no estaba segura al cien, pero tendría sentido así que decide que sí lo era.
— Ha sido un viaje largo, ¿podemos ir a casa? — Le pregunta el grande y musculoso hombre.
Marie-Jeanne asiente con la cabeza, agarra la mano de su hermano y van hacia la parte trasera del bar, había unas escaleras de madera, ellos lo suben hasta llegar a lo que parecía ser un pequeño departamento con dos camas, una mini cocina, en el centro de todo una mesa, y había una única puerta que supone es el baño, todo tan pequeño que le parecía como una casita para niños.
Sus antepasados no tuvieron la buena vida.
— ¿Qué fue lo que ha pasado? — Le pregunta a su hermano, quien toma asiento en la cama más cercana a la puerta donde entraron, Marie-Jeanne se acerca y lo ayuda en quitarse las botas llenas de barro. — ¿Pudiste hablar con Anna? —
¿Qué tenían Anna y Sebastian que hablar? Por lo que tenía entendido es Marie-Jeanne la amiga de Anna Hale, no Sebastian, pero entonces recuerda que Lydia dijo Marie-Jeanne cree que Anna convierte a su hermano en una bestia, este debió ser el inicio de ese malentendido o al menos algo por el estilo de esa historia, debía prestar atención a todo lo que se diga, si estaba en ese recuerdo es porque era el más importante, aunque al principio de verdad no lo creyó, es que bueno, empezó ella tejiendo después de todo.
— Lo hice, como me dijiste, pero créeme que no fue una buena idea. —
— ¿Qué fue lo que paso? — Pregunta Marie-Jeanne de nuevo, no contenta con la respuesta tan vaga de su hermano. — Fuiste hablar con ella, solo eso, pero desapareciste por tres días. — Wow, pero que conversación más larga le pareció a Allison.
Sebastian agarra a Marie-Jeanne por los codos, y la obliga a sentarse en la cama al lado de él. — Eres una buena persona hermana mía, cuando descubriste el secreto de esa familia forastera os aceptaste, les prometiste no decirle a nadie porque Anna ya se había vuelta tu amiga. —
— ¿Por qué me haces recordar todo eso? — Marie-Jeanne empezaba a sospechar algo malo, Allison podía sentirlo, tal vez era porque ambas estaban compartiendo el cuerpo en ese momento.
— Ambos fuimos tontos, hermana, yo me enamore de Anna y ella jugo conmigo. —
Marie-Jeanne niega con la cabeza, alejándose de su hermano. — Enamorarse de Fred no fue su culpa, ella me lo dijo, es algo de su especie, no quiso jugar contigo. — Había interrumpido a Sebastian con eso. — También te amo sinceramente. —
Ella trataba de engañarse, Allison reconocía ese sentimiento, también trato de hacérselo a si misma cuando pensó que podría acabar con las vidas de sus amigas en venganza, una venganza que no tenía nada que ver con ellas si no con Peter Hale, se sintió tan tonta en ese momento, y desorientada, ahora que estaba de nuevo con sus amigas, su manada, ella podía decir que era feliz de nuevo.
¿Y que hay con Reed?
Se concentra de nuevo en el recuerdo que estaba viviendo para ignorar la pregunta de su parte animal.
Los ojos de Sebastian lucen enojados ahora. — Ella no es tu familia, yo lo soy, y eres muy ingenua creyendo que fue mera coincidencia, a lo Shakespeare, que ellos terminaran enamorándose cuando sus familias estaban en guerra. — Marie-Jeanne no dice nada esta vez, solo mira a su hermano, quien suspira, tratando de calmarse. — Cuando iba hacia la mansión Hale, me encontré con Aria, me dijo que Anna había hecho un tratado con las brujas del oeste, les prometió seguridad en Beacon Hills a cambio de que hicieran que ella y Fred se unieran por el lazo de mates. —
Marie-Jeanne se ríe mientras niega con la cabeza. — Eso no es posible. —
— Con sangre y magia nada es imposible. — Responde Sebastian. — No para las brujas, menos todo un aquelarre. —
— Sebastian, no puedes creerle a una fugitiva que esta dolida porque Fred la dejo. — Dice con seriedad ella, Allison también lo cree. — Esta loca, por su culpa Anna y Fred están en peligro ahora. —
— No le creí al principio, pero cuando llegue a la mansión le pedí una explicación a Anna, ella no lo tomo muy bien, incluso me amenazó con matarme si se lo decía a Fred o a ti. — La cazadora empezaba a sentirse mareada, Allison no estaba segura si era ella por su confusión, o Marie-Jeanne por el asombro de la noticia, tal vez era una combinación de ambas y eso las había dejado mudas. — Le dije que no tenía miedo, y entonces ella se transformó, me ataco… —
— Basta…—
— Me mordió, Marie-Jeanne, creyó que me mato pero en realidad no pudo, desperté en la media noche de luna llena en un fango, ¿aun crees que ella es tan buena? —
En ese momento Marie-Jeanne ya estaba llorando, Sebastian no debió darle esa noticia de esa forma, Allison se siente muy mal por su antepasada, también por Malia, si ella estaba en su recuerdo importante entonces debió enterarse de esto, todos creyeron que Anna era la buena, ahora no parecía tanto, aunque… Se supone que a Marie-Jeanne la engañan, ¿este era el engaño? Aun no entendía que pasaba, ni porque esto se supone que debía serle de ayuda, todo esto solo la hacía sentir incomoda.
— Ella es mi amiga…— Solloza, definitivamente le habían roto el corazón a la pobre cazadora del pasado.
— Trataste de engañarte, los humanos no pueden ser amigos de esas creaturas, son unos seres peligrosos, no hay humanidad en ellos. — Sebastian luce bastante serio, Allison solo puede pensar en que él hablaba mal de lo que ella era, de lo que él mismo es ahora. — No puedes seguir siendo una niña ingenua. ¿Qué bando escoges? ¿La familia o aquellos monstruos? —
Cuando Sebastian dice eso último, Allison logra entender que era lo que tenía que saber de este recuerdo, es ese el momento en que Marie-Jeanne escogió un bando, la chica dulce había muerto, pero no porque en realidad lo quiso, pero fue ingenua de nuevo al creerle a su hermano, ella era la mejor cazadora del pueblo, cuando se da cuenta de eso todo se pone en negro, debe estar regresando al presente, pero ella quería seguir viendo, ya que descubrió la verdad no necesitaba estar más en el recuerdo, para su mala suerte.
Ella se sentía tan identificada con Marie-Jeanne.
….
Stiles no despega sus ojos de Malia, tal vez era un poco paranoico, según Lydia y Olga todo era seguro, pero él aun controlaba el pulso de su mate.
Olga le dio a cada una un frasco con líquido rojo, ellas lo bebieron y luego de un minuto ya estaban inconscientes en esas sillas, pensó que eso era todo, hasta que Olga se acercó a ellas y les pego en la cabeza unos cables que estaban unidos a diferentes maquinas más extrañas que la mismas sillas.
— ¿Qué haces ahora? — Pregunta, acercándose a las maquinas, era una pantalla en la que había una serie de números en diferente colores, eran cuatro, una de color verde, otra rojo, amarrilla y el ultimo azul, en el teclado no había nada más que un botón de color rojo, no parecía que se pudiera hacer algo en esa estúpida máquina, pero el botón rojo le preocupaba un tanto.
— Si vemos que alguna de las series se pone por completo en cero, debemos presionar el botón rojo. — Responde la vieja bruja.
— ¿Por? —
— En estas experiencias donde entras en el cuerpo de alguien más, no solo ven lo que esa persona vio, también se meten en sus pensamientos, los sentimientos, se vuelve muy real y se puede olvidar que no lo es, si alguna de ellas lo olvida, entonces tendríamos serios problemas, el botón rojo hace que el simulacro se cancele y las traigan de regreso. —
— No me gusta cómo suena eso. — Stiles odiaba todo esto, se supone deberían buscar soluciones, no cosas que pudieran ponerlos en más peligro.
— No debería gustarte, si alguna se mete tanto en el cuerpo del recuerdo ellas podrían entrar en coma. — Olga lo dice con una calma irritante.
Stiles mira a Malia, manteniéndose cerca del botón rojo, todo parecía en calma aun, pero unas lágrimas salen de los ojos de Malia, eso lo preocupa mucho. — ¿Qué pasa? ¿Está bien? — Mira a Olga buscando una explicación, las series de números aún estaban como la primera vez que les vio.
Olga mira a la werecoyote. — Tal vez ya encontró la verdad. —
— ¿Tal vez? —
— Solo tendremos que esperar para ver. — Lo mira. — Os dije que las débiles de mente podría ser afectarles ver la verdad con sus propios ojos. —
— No. — Stiles no estaba de acuerdo con eso. — Malia no es débil en ningún sentido. — Mira a su mate. — Ella es la persona más fuerte que haya conocido alguna vez en mi vida. — Y sabía que iba a salir de esta siendo más fuerte aun.
….
Alyssa era una bruja desde hace apenas un año, todo esto de la magia aún era demasiado para ella, pero para su abuela no, absolutamente fue toda una experta, puede ahora creer lo que Marin le dijo una vez, sobre eso de que las mujeres de su familia eran poderosas con la magia, aunque le era curioso una cosa… Su abuela era una bruja; ¿Por qué su mamá es un hada? Por lo que tiene entendido las hadas solo tienen la mitad de poder que una bruja, parece que con Alyssa arreglaron aquel fallo, ya que era una bruja por completo, era más poderosa que Adina.
Estaba tirando cosas a un enorme caldero que estaba en la mitad de la pequeña cabaña donde se encontraba, cuando la puerta principal se abre y entra un enorme hombre, tenía las ropas rasgadas pero no sangraba en ningún lado, ni tenia herida alguna tampoco.
— ¿Qué ha pasado? — Pregunta Alyssa, o más bien Aria en ese momento.
— Mi hermana lo ha creído todo. — Responde el hombre.
¿Quién era él? Parecía que su abuela lo conocía bastante bien de hecho, por la forma en que hablaban era de imaginar que eran cómplices de algo, y por lo que parece ser ellos han engañado a alguien, ¿podría ser la antepasada de Malia? Eso esperaba, para poder acabar con esto rápido.
La verdad es que Alyssa aún no podría creer que su media hermana sea Malia Hale, era increíble esta coincidencia, Londres era una ciudad enorme, pero ellas se encontraron, ¿puede ser porque eran hermanas? No, eso aún no era seguro de hecho Marin solo sospechaba de quien podría ser su padre, pero solo Adina sabía quién era en realidad, el problema es que Marin ya le advirtió que no iba dejar que se acercara a Adina, solo ayudaría a las chicas con esto del recuerdo por las Erinias (Al parecer a nadie le convenía que esas tres estuvieran despiertas), luego de eso la llevarían a un tal pueblo cerca, Mystic Falls, había una escuela especial en el lugar que debería ser de ayuda para controlar sus poderes, estaba de acuerdo con eso, pero antes al menos debe hablar con Malia, la chica le dio una mirada extraña, no parecía feliz por su llegada… ¿Malia no quería una hermana? Alyssa sí, es que de verdad le gustaría tener una familia, la mayor parte de su vida se la ha pasado sola… Como sea, tampoco le iba a rogar a Malia para que le quisiera en la familia, nunca ha rogado por amor, nunca.
— Ha decidido acabar con los werewolfs. — Termina de decir el hombre.
Aria sonríe ampliamente. — Con todos los nuevos enemigos peligrosos, no ha posibilidad que Anna sobreviva a esta. — Da aplausitos, como si fuera la mujer más feliz, Alyssa ve ese gesto un tanto psicótico. — Ellos pagaran por lo que nos hicieron, Sebastian. —
El hombre enarca una ceja, se quita la cola de cabello del hombro en un gesto elegante, pero sus ropas no le hacía parecer alguien de sociedad de la época, Alyssa sabia bastante de este tiempo de la historia, esa fue su clase favorita en la escuela. — A ti nadie te hizo nada en realidad. —
Aria pone los ojos en blanco, nada educado ni habitual en esa época… Alyssa no puede evitar pensar en cosas como esas, sabía que debía sonar como obsesiva, trata de concentrarse en el recuerdo, pero es que le era aburrido, lo que en realidad quería hacer es salir y ver el paisaje, la gente, viajar en el tiempo no era habitual después de todo.
— Fred se burló de mí, me sedujo, a mí, toda una señorita decente, solo para que le consiguiera la victoria de esta estúpida guerra con los Hale. — Eso no sonaba nada bien. — Solo jugo mis sentimientos por eso, me rompió el corazón y lo justo es que yo ponga en juego su vida ahora. —
Sebastian se acerca al caldero. — Algo fallo en el plan, señorita decente. — Suena bastante sarcástico. — Marie-Jeanne sabe que pierdo el control con mis nuevos poderes, también se enteró de los asesinatos que lleve a cabo en New Orleans, no le hizo muy feliz, he tenido que irme de casa. —
— ¿Llamas ese nido de ratas casa? —
— Hemos creado un monstruo, Aria, ella está decidida de acabar con todo aquel que le pueda hacer daño a los humanos, no le importa que sea su familia. —
La bruja alza un dedo y lo mueve en negativa, chasqueando la lengua. — El monstruo que hemos creado es a ti, ¿lo olvidas? — Sonríe de forma extraña, era extraño que estuviera haciendo cosas como esta cuando en realidad nunca era de esa forma, se sentía como villana cliché de cuentos de hadas.
— Dijiste que cuando me convirtieras podría tener control de mis poderes para ser, ya sabes, ser poderoso. — Tenia sentido, a Alyssa le gustaría saber qué clase de werecreature era este tal Sebastian… ¿Él era su abuelo acaso?
— Y yo te dije que solo tendrás control cuando dejes de tener sentimientos, eres ahora una bestia, deja de tratar de no serlo. — Aria se acerca a él, rodeando el caldero. — Desde que Anna rompió tu corazón dejaste de ser humano, sino fuera así entonces ahora no serias esta maravilla. — Agarra la mano de él y la alza, se pueden ver con claridad las enormes garras y el brazo medio peludo.
— No quiero hacerle daño a Marie-Jeanne. —
— Entonces vete, ya has hecho suficiente, ambos lo hicimos, las Erinias se encargaran de esos traidores. —
— Eso suena a huida. —
— En este pueblo nadie nos quiere, creen que somos los malos cuando solo queríamos justicia. ¿Por qué deberíamos quedarnos? — Alyssa empezaba a sentirse mal por la bruja mayor, ya entendía el recuerdo, pero aun no sabía porque seguía en él.
— Buen punto. — El hombre mira el caldero. — ¿Qué cocinas? —
Aria camina hacia la mesa llena de cosas que no parecían muy deliciosas. — A diferencia de ti, no puedo irme enseguida, Jazmin ha encontrado una forma de salvar a Anna, no nos conviene, así que debo impedirlo. — Explica con calma, que bueno que lo del caldero no era comida en realidad.
Concéntrate, Alyssa.
— Esto ya no suena a justicia. — Aria mira a Sebastian mal. — Aria, todos sabemos que no le pusiste atención al cortejo de Fred, solo te gusto cuando la mejor amiga rica de tu prima le vio. — Oh… Hasta ese momento Alyssa no había pensado en su abuela siendo tan envidiosa y egoísta, tenía la esperanza de que al menos una mujer de su familia no fuera tan… mala solo por un chico.
— Solo tú lo sabes, Sebastian, y espero que eso continúe así. — Eso no continuo así, ahora Alyssa debía decirle todo eso a esas chicas.
— La envidia es pecado, y si las Erinias lo saben te harán pagar. —
Aria gira para verle, en sus manos tenía un frasco con liquido verde. — Diviértete en la guerra, Sebastian. — Era una despedida seca y cortante. — Yo puedo acabar esto sola. — Tira el líquido verde en el caldero, un olor repugnante llena la estancia.
— ¿Vas a estar bien? —
— Las Erinias no pueden conmigo. — Dice con arrogancia la bruja. — Nosotras no solo vivimos más tiempo que los humanos, también es difícil tratar de matarnos, para conseguir eso alguien de la misma sangre del ser mágico deberá forjar una daga envenena de magia, yo no tengo hermanas ni hijas, así que estoy a salvo. — El recuerdo pareció tan inútil al principio, solo dos personas hablando de cómo estaban ganando una estúpida venganza por amores no correspondidos, pero al final en realidad esto era para saber cómo podrían acabar con Adina, su madre, la otra que ponía en riesgo la vida de Malia Hale. — Esto es un secreto de familia, si alguien lo sabe harían que las brujas hicieran cosas horribles con tal de deshacernos de nosotras, peor que las fogatas. —
Un secreto familiar… Bueno, en realidad Alyssa no tenía familia, no le debía lealtad a nadie. Solo debe pestañar una vez para cuando al abrir los ojos estuviera de regreso en el presente, aun sentada en la silla observa a su alrededor, Olga se acerca, pero lo que ella solo puede prestar atención en que ha sido la primera en despertar.
….
Reed toma asiento cuando Gerard lo ordena, se siente bastante incomodo estando solo con este hombre, hace un tiempo atrás él era la persona a la que más admiraba, pero ahora, cuando no podía dejar de sospechar que de algún modo está conectado al atentado de Dacre, no puede sentir que puede confiar en él como antes.
— Reed he pedido hablar contigo por algo muy importante. — Le dice el cazador mayor, poniendo los codos sobre el escritorio y entrelazando sus manos, empezaba a parecer un director de escuela. — Es sobre Allison. —
— Os he dicho ya que el golpee me lo he merecido, le dije cosas muy feas porque estaba enojado de que se fuera con esos werecreatures. — Él utilizo la mentira de Lydia a medias, solo que haciendo todo lo posible para que Allison parecía la ofendida y él el idiota que la molesto.
— No es eso. — Hace un gesto desinteresado con la mano, ahora se deja recargar en el respaldo de su sillón, desde muy temprano le ha ordenado ir con él al despacho, impidiéndole ir y controlar a los Donovan en la nueva ronda de investigación en Eichen House (Al parecer el lugar ya prácticamente era de los Argent de nuevo). — Entiendo que estuvieras enojado, incluso te apoyo en lo que hiciste, también la quiero de regreso, y necesito que me ayudes con eso. —
El chico frunce el ceño por la confusión. — ¿Yo? —
— Note como te preocupaste por ella en Eichen House, la forma en la tenías contra la pared…— Ahora se siente muy avergonzado con las palabras del viejo. — Ella te gusta. — Reed carraspea, buscando una salida para escapar de esta incomoda conversación. — No me molesta eso, eres uno de los mejores cazadores de tu edad, y vienes de una importante familia del equipo, sería algo maravilloso que estuvieras con mi nieta, hijos de ustedes serian invencibles. —
Wow, eso era mucho que procesar, casi se atraganta con su propia saliva por la sorpresa.
¿Gerard Argent de verdad le acababa de decir que quería que él tuviera hijos con su nieta? Rayos, en unos meses atrás aquello había sido todo un sueño hecho realidad, hubiera sido el hombre más feliz, pero él ahora no podía dejar de pensar en que Allison estaba enamorada de otro, que la familia Argent ya no le parece tan perfecta como antes, ni de que Gerard podría ser un manipulador experto y estaría usando esto para algo malo.
— Tal vez sea cierto que me guste Allison, pero no serviría de nada, ella está enamorada de alguien más. — Medio confiesa sus negativas.
— ¿Enamorada de uno de los asesinos de Dacre? —
— Perdón, señor, pero aún no se ha podido confirmar nada que implique a los de la manada en los asesinos de Dacre. —
Gerard lo mira callado por unos minutos, luego abre un cajón del escritorio y dice; — No quise decir nada ayer porque Sean y Kate han sufrido bastante. — Saca unos papeles y se los pasa a él, quien los recibe bastante confundido, sintiendo además que nada bueno iba salir de esto. — La carretera por la que condujo Dacre tenía cámaras para nuestra suerte, si ves esas fotos notaras que no se puede ver al chofer, pero si el número de la placa. — Reed abre el sobre y saca las dichosas fotos, estaban en blanco y negro, en la carretera solo habían dos choches, reconoció el de Dacre, pero no el otro que le estaba pegado al del cazador. — Ordene buscar el dueño de ese auto, y valla sorpresa. — Suena bastante sarcástico. — El auto pertenece a Malia Hale, es herencia, luego de una pequeña investigación descubrimos que ese mismo auto lo usaba también Peter Hale para "negocios". —
— Debe haber una explicación más. — Dice más para si en realidad,
Aun así Gerard responde; — No puedes negar que las cosas son demasiado obvias como para buscar una explicación de werecreatures, esto no puede ser una coincidencia. — Suena calmado, pero sus ojos tienen un brillo de enojo. — Quieren negar el hecho de que esa manada esta de guerra con nosotros, y créeme, ellos tenían muchos motivos por los que matar a Dacre. —
— ¿Cómo cuáles? —
— Es información confidencial, pero confió en vos. — Gerard parece más calmado ahora. — Como sabes nosotros estamos ganando la propiedad de Eichen House, eso ha sido gracias a Dacre, quien logro encontrar los malos manejos entre las actas de propiedad, en ese trabajo encontró que la fortuna Hale en realidad ha sido por muchos malos negocios, con esa información podrimos hacer que Malia fuera a prisión, nos regresaran lo que nos robaron hace tanto tiempo ya, Dacre llevaba en el auto los papeles necesarios para la demanda porque nos iba a mostrar por fin la información copilada, íbamos hacer las cosas correctamente, siempre es importante la ley para nosotros, pero el carro "coincidentemente" exploto ese día, quemando todos los papeles, y matando a nuestro mejor cazador luego de mi hija. —
Sonaba todo muy rebuscado como para ser una coincidencia de verdad, pero si esto era cierto seguramente Allison no estaba informada, no quería poner en contra a la cazadora beta de su manada de nuevo, pero ella necesitaba saberlo porque los cazadores aún seguían siendo su familia también, él no pensaba mentirle o engañarle nunca.
¿Y porque aún no has respondido sus llamadas? Era una explicación fácil, él sabía que era un día importante para las chicas, debían concentrarse en recuerdos por lo que tiene entendido él, si sabía lo de Dacre podría distraerla y ser malo para esa misión, Reed no quería meterla en problemas con la controladora de Lydia.
¿Malia sería capaz de matar con tal de no ir a prisión?... Bueno, una madre nunca quiere ser separada de sus hijos… No, no, no, no iba a sacar conclusiones aceleradas, este era solo un lado de la historia, con lo que hasta ahora ha conocido de la manada ninguno de ellos parece un asesino, pero estaba informado de que Malia ha matado dos veces ya, y nunca pago por esos crímenes.
Reed le entrega las fotos al viejo. — ¿Qué tiene que ver esto conmigo? — Se muestra frio porque se supone que no conocía a esa manada, así que no le debía importar lo que decían de ellos.
— Allison te miraba de una forma especial también, somos su familia y sabemos sobre su trauma que no le permite dejar acercar ningún chico, pero te ha dejado acercar… —
— Solo somos amigos. — Señala el golpe en su ojo. — O mejor dicho, fuimos amigos. —
Gerard niega con la cabeza. — Allison es muy ingenua, Reed, y confió que le cuentes esto y sepas protegerla, incluso de ella misma. —
¿Ingenua? Absolutamente no, Allison ha demostrado ser mucho más de lo que pensaban en un inicio todos, es fuerte y decidida, no le teme a nada con tal de proteger a los que ama, a hacer lo que le parece correcto, es que ni le da miedo admitir que Allison Argent es la mejor Argent que alguna vez tuvo la suerte de conocer.
— Creo que subestima a su propia nieta, señor. — Dice serio, antes de ponerse en pie.
Estaba abriendo la puerta del despacho cuando Gerard vuelve a hablar. — No olvides lo que esas creaturas han hecho con tu familia. —
Eso le hace sentir insultado, pero no por lo que seguros los demás pensarían, lo que Gerard estaba pensando, por eso gira para enfrentar al viejo. — Usted tiene razón, señor. — Responde con calma. — Yo estoy enamorado de una de esas creaturas. — No quiere una respuesta, da la vuelta de nuevo y sale de ese lugar.
¿Olvidar que unos werewolfs han matado a su familia entera? ¿Incluso a su hermanita pequeña, la cual solo tenía seis años en ese entonces? Nunca podría, pero, también sabía que las werecreatures que conoce ahora no estuvieron involucrados en esa masacre, que Allison era un werewolf pero no dejaba de tener un corazón humano, y que, sin duda alguna, él estaba complemente enamorado por esa guerrera y hermosa chica.
….
Lydia de pronto estaba recibiendo un libro de aspecto muy extraño, en lo que parecía ser las ruinas excepto que aún no estaban en ruinas, el viaje fue como en un parpadeo, la verdad es que pensaba que iba ser incómodo y aterrador, como lo es la mayoría de las cosas sobrenaturales de su vida.
— Dile a Anna que diga las palabras de la página 39 cuando este cara a cara con Fred, así romperá el falso lazo de mates. — Le dice la mujer que le estaba pasando el libro.
— ¿Crees que de verdad funcionara, Christine? — Pregunta ella, que en ese momento en realidad era Jazmin, su antepasada culpable de que las mujeres de su familia se volvieran locas… Si, sentía un poco de rencor por ella. — No podemos tener fallas, habéis tardado tanto para conseguir esto…—
— Funcionara, ahora es otra cosa saber si quieres que funcione. — Responde la mujer.
Lydia no podía evitar notar que estaba en las mazmorras de nuevo, incluso ni en el pasado podía escapar de este lugar, por lo menos en ese entonces no olía tan mal como en su presente, tratando de no pensar más sobre eso mira el libro en sus manos, incluso en esa época parecía antiguo y malgastado.
— ¿No lo necesitéis vosotras? — Pregunta, parecía que su antepasada quería evitar responder lo que dijo la otra mujer, su cabello era muy negro, su piel muy blanca y sus ojos muy azules, todo hacia contraste con ella.
— Hay dos de estos, esta noche nos iremos con el otro libro, Beacon Hills dejo de ser seguro desde que las Erinias los merodean. — Tiene sentido, esas tres hadas hacían pagar por pecados, y las brujas son muy pecadoras al jugar con su magia. — Por favor no se lo digas a Anna. —
Jazmin asiente con la cabeza. — Os podéis estar tranquilas, no le diré nada a Anna o a Aria. —
Christine le da una leve sonrisa. — Serias alguien grande si no dejaras que Anna te controlara. — Jazmin hace un gesto de molestia con el comentario. — Solo digo… Si Anna sobrevive, Aria podría hacértela pasar muy mal, eres una madre de una hermosa niña, ¿no debería ser más importante ella que Anna Hale? —
— Adiós, Christine. —
La bruja da un asentimiento de cabeza y sube las escaleras de piedras, las cuales en el futuro están por completo destruidos y por eso solo se podía ir a las mazmorras por el portal del espejo. Lydia estaba tan sorprendida con todo lo que recopilo de esa pequeña información, que apenas y es consciente cuando Jazmin empieza a caminar pero no hacia las escaleras.
¿Anna y Fred siendo mates falsos? ¿Jazmin no solo temiéndole a Aria sino también a Anna? ¿Dónde estaba la amistas verdadera? ¿El amor poderoso? ¿Todo fue una falsa de internet? Vale, no debería sorprenderle tanto lo último, con el tiempo las historias cambian porque las personas la cuentan de diferentes maneras, hay muchas leyendas erróneas de banshees en internet.
Tonta, tonta Martin.
Jazmin llega hasta el fondo de las mazmorras, donde habían celdas pequeñas, solo eran cuatro en realidad, dos a cada lado de las paredes, enfrente solo era una pared, no puerta, no parecía haber salida hay, este debe ser el momento donde Jazmin se acobardo y no ayudo a Anna para salvarse, pero Lydia ya sabía esto, no creía que pudiera servirle en realidad.
La banshee del pasado abre una de las celdas, ninguna tenia llave de hecho y todas estaban vacías por completo, Jazmin se arrodilla, su vestido se mancha de la tierra que había en todos lados, unas gotas caen en el libro, es cuando Lydia se da cuenta que Jazmin estaba llorando, empezaba a sentirse un poco mal por ella, y queda muy sorprendida cuando Jazmin empieza a escavar con sus propias uñas en la tierra, sus dedos duelen cuando por fin logra hacer un hueco bastante grande en la tierra, agarra el libro y lo mete en el hueco, luego vuelve a echar tierra a él, había escondido la única salvación de Anna Hale.
— Lo siento, Anna. — Solloza Jazmin. — Aria ha envenenado a mi hija, si no mueres tú esta noche entonces lo hará mi bebé, lo siento. — Se limpia las lágrimas con las manos aun manchadas de tierra, eso no era muy higiénico. — Lo siento. — Repite como cinco veces más.
Amor de madre… Ese fue el motivo de la traición de Jazmin, pero rayos, si hubiera dado el estúpido libro entonces ahora Malia no estaría en peligro… De hecho, si hubiera dado el libro ahora Malia y Stiles no serían mates… La conexión era falsa… ¡Su amiga estaba en una relación falsa! Un castigo de las Erinias por la cobardía de Jazmin.
No. Puede. Ser. Ahora Lydia debía decirle esto a Stiles y Malia, decirles que tal vez no se amen en realidad, sino que deben creerlo porque sus familias se conectaron en un lazo falso, que horrible, ellos tenían dos hijos ya… Todo fue una falsa… ¡Una falsa!
Cierra los ojos, cuando los vuelve a abrir ya estaba en el futuro, se retira los cables conectados en su frente, Olga se acerca y le da una mirada, de una vez nota que no traía buenas noticias, al mirar a su alrededor nota que Alyssa ya estaba despierta y de pie, con un vaso de agua en sus manos, bebía muy rápido, es cuando Lydia nota que tenía la garganta seca también, pero no le importa, mira a Stiles, parado de una máquina que ella no podía reconocer en ese momento, sus amigas, una a cada lado de ella, seguían metidas en sus recuerdos porque aún no despertaban.
Olga le da un vaso de agua. — Bébela, te hará sentir mejor. — Señala su cabeza.
Lydia toca la suya, nota que le empezaba a crecer poco a poco un dolor en su cabeza, pero si Olga estaba calmada significaba que no era nada serio. Bebe el agua, le es bastante refrescante, casi se atraganta cuando Allison y Malia finalmente despiertan, las dos a la vez, Ally se toca la cabeza, haciendo un gesto de dolor, pero Malia, que tenía lágrimas secas en sus mejillas, se levanta muy rápido y va hacia ella.
— ¿Qué habéis visto? — Le pregunta, agarrándola de los hombros, casi le hace tirar el vaso al suelo.
— Lia…—
— Sabes dónde está el libro, ¿verdad? — El agarre se hace más fuerte. — Peter me ha dicho que tú lo sabrías. —
— ¿Peter? — Pregunta Lydia, sorprendida y aterrada con eso.
Allison se acerca a ellas, también lo hace Stiles que agarra a Malia de la cintura y la aleja de la banshee, por fin.
— Yo he visto a mis papás también. — Confiesa la beta. — ¿Es normal? —
— Definitivamente no. — Responde Olga, que estaba al lado de Alyssa, bastante alejada de todos ellos que parecían bastante alterados ahora. — Pero sus mentes estaban en otro plano, todo puede pasar hay, en especial cuando la conexión es de sangre. — Explica, con su calma habitual.
— ¡Lydia el libro! — Grita Malia, perdiendo la poca paciencia que tenía últimamente.
La banshee no quería discutir en ese momento, menos cuando su cabeza parecía a punto de explotar, por eso se pone de pie y va donde vio el estúpido libro la última vez, ósea hace tan solo cinco minutos atrás, pero en realidad había pasado más de cien años de eso, el libro bien no podía ya estar ahí, pero debía pensar en positivo, si la bruja Christine le dijo verdad a Jazmin, si Malia decía esas palabras que Anna debió decir entonces las Erinias se irían, finalmente ya no tendrían ese enorme problema sobre sus cabezas.
Todos le siguen de cerca, menos Olga, seguramente sospechaba que no todo iba a salir de maravilla, en especial cuando le dijeran a Stiles que el lazo de mates entre ellos eran falso, eso debe ser difícil de oír para dos personas que han dejado muchas cosas por una conexión que desde el principio nunca debió existir.
Cuando llega a las celdas las mira a todas, sus puertas de hierro estaban oxidadas, las paredes de piedra agrietadas, muy diferente en el recuerdo, en ese momento hasta parecían nuevas a comparación de ahora.
— ¿Me van a explicar que está pasando? — Pregunta Stiles.
Lydia lo ignora y va a la celda del escondite de Jazmin, se pone de rodilla, aparta rocas del camino, Allison se agacha y la ayuda también, ambas cavan la tierra con sus manos, la banshee siente muchos nervios de lo que puede pasar si encuentra el libro, tan metida en esos pensamientos cuando sus manos tocan algo que no era tierra por fin, lo saca, lo sacude retirando la suciedad.
"— Dile a Anna que diga las palabras de la página 39 cuando este cara a cara con Fred, así romperá el falso lazo de mates. —"
Esas palabras se repiten en su cabeza, en realidad nunca pensó que iba a encontrar el libro tan fácilmente, estaba viéndolo, sin creerlo aún, cuando Malia se lo arrebata.
— Entonces es cierto. — Dice la chica, con un tono de voz vacío, como si ya nada pudiera herirla de nuevo, ella gira a ver a Stiles. — No somos mates. —
Stiles le ve confundido. — ¿Qué dices? — Le aparta el cabello y un poco la blusa para dejar la marca de mate al descubierto. — Somos uno, Malia. — Casi suena suplicante.
Allison y Lydia se ponen de pie de nuevo, Alyssa, afuera de la celda, veía todo muy incómoda, seguramente no entendía nada de lo que pasaba, pero ella era una de las herederas también y Lydia se hace una nota mental de preguntarle todo lo que ha visto en su recuerdo, solo que después, ahora los ex… mates debían arreglar esto.
Muy tarde. Oye tres voces en perfecta sincronía en su cabeza… Ella conocía esas voces…
— ¡Alejaos! — Grita, empujando a Malia lejos de Stiles.
— ¡¿Pero qué te pasa?! — Grita el alfa Stilinski, enojado.
Lydia mira a su amiga, que aún tenía el libro apretado al pecho. — Malia, di las palabras de la página 39. — La werecoyote no le ve a los ojos, ve hacia otro punto, uno atrás de la banshee. — ¡Malia! — La sacude, queriendo que salga de su trance con Stilinski. — ¡Las Erinias vienen! —
Malia y Stiles a la par dicen; — Ellas ya están aquí. —
Lydia se queda congelada, se aleja de Malia, que parecía muy tensa aun, sigue la dirección que veía, esperando ver a las Erinias pero no ve nada en ningún lado, Allison también buscaba con su mirada, Alyssa parecía muy desconcertada, pero obvio ninguna de ellas iba a ver algo, las Erinias venían por los alfas.
El libro cae al suelo, Allison se acerca a la banshee, que estaba en la mitad de los aun mates y la jala hacia atrás justo cuando Malia y Stiles dan sus primeros ataques.
Esta era, finalmente estaba pasando, la peor pesadilla de Lydia, la batalla final de las Erinias con los alfas, y esta vez estas hadas iban a usar todo su poder, ya no era juego, uno debía morir ese día y pagar los errores que no tenían nada que ver con ellos.
