Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.


Complot.

-Sísifo. -Milo ingreso a la carpa del general, este le miro y dejo de analizar el mapa que tenía delante.- ¿Puedo hacerle una pregunta?

-Sí.

-¿No te es raro que nos estemos encontrando con tantas victorias o rendiciones...?

-Justo eso estoy tratando de analizar, su alteza -Admitió el hombre, llevaba cuatro meses ya de campaña y controlaban más de la mitad del país.- Hemos recibido una carta del General Dhur.

-¿Dhur?

-El príncipe Aioria, el apellido de los nobles del Imperio de los Leones es Dhur. -Milo sonrió algo avergonzado, se había olvidado del apellido de los leones.- Dice que se ha encontrado con pueblos que se rindieron sin oponer resistencia y algo más...

-¿Qué? -Sísifo le entregó la misiva- ¿Alguien asesinó a los líderes locales del Imperio Negro? -Pregunta, antes de leer la misiva. Sísifo se sorprendió, parecía como si el príncipe por un segundo hubiera sido capaz de leerle la mente.

-Así es... -Milo leía la carta con la pulcra letra de Aioria- Al parecer, por eso no estamos encontrando mucha resistencia. -Sísifo miro el mapa- todas las tierras en que no hay resistencia en su mayoría luego nos proveen recursos. -Milo observó el mapa, este no era otra cosa más que un mapa agrario.- Alguien quiere que el ejército reciba recursos de estas zonas.

-¿Pero quién? -Milo lo pensó un poco- ¿Quien aparte de Crux se beneficiaria con todo esto?

-Exacto. -Sísifo le miró- Quien a parte de Crux, que consigue su independencia, De los Leones y Lemuria que obtienen calma en su frontera y nosotros que obtenemos un aliado en estas orillas... Se beneficia con la victoria de Crux.

-En eso tienes toda la razón, pero siento que algo se nos está escapando.

-Hindis... también se beneficia. -Sísifo le miró fijamente- ¿Le recuerdo quien dirige a los guerreros de esa nación?

-El príncipe Shaka. -Replicó Milo, se preguntaba qué diablos había tras esa pregunta.

-¿Y primo de quien es, su excelencia, el príncipe Shaka? -Milo pensó en la niña de cabellera castaña que había burlado la seguridad de un palacio en Antares, pero lo luego lo medito- Pero sigo sin entender por qué... No veo la razón, se que Hindis lo hace porque necesita de Lemuria... Tienen una relación estrecha comercial, por eso estaría interviniendo... - Sísifo bebió un poco de la copa que tenía al alcance de su mano-Lo cual solo me deja la otra opción.

-¿Cual? -Interroga Milo, dado que él no veía otra opción. Honestamente no veía ninguna otra opción.

-Que sean los Ampalas.

-¿Y ellos que ganan? -él no entendía que podrían ganar ellos en esa guerra.

-Esa es la pregunta que me acosa en este momento... -Sísifo le miro fijamente- que ganan al intervenir en esta guerra, si es que son ellos los que están interviniendo -Milo miro el mapa, luego pensó en todo lo vivido en ese instante. Las victorias, el dominio rápido que estaban obteniendo sobre el Imperio negro... El imperio que comercializaba con Elíseos y Reino del Mar principalmente.

-Creo saber que buscan. -Miró al general- ¿Y si lo que buscan es dejar sin recursos a Elíseos y Reino del mar?

-¿Disculpe?

-El Imperio comercializa con ellos, las zonas de fácil dominio nutre al ejercito -Sísifo observo el mapa- y si lo que ellos buscan es que Elíseos y Reino del Mar dependan exclusivamente de sus propios recursos.

-Hecho que no será suficiente para todo su pueblo. -Sísifo levantó la vista del mapa y observó a Milo- Bien pensado, su excelencia.

-Pero, puede que me equivoque y haya otra razón.

-Si la hay... -Sísifo dejó salir un suspiro derrotado, realmente se le acaban las ideas al respecto al tema- quien quiera que esté involucrado está jugando muy bien sus cartas.

-Tan bien que no logramos ver a quien tenemos enfrente. -Replicó Milo, ante de morderse el labio inferior. Gesto que Sísifo bien había aprendido identificar como un gesto de nerviosismo o inconformidad.

Salón comedor, Castillo en las montañas del este

-Pueden sentarse. -Todos los presentes tomaron su respectivo lugar en la gran mesa, encabezada por una mujer cuya mirada podía intimidar hasta el punto de hacerte temblar hasta los huesos. -Informen.

-Todo procede según lo planeado, los ejércitos aliados no están hallando gran resistencia o directamente no la encuentran.

-En el territorio invadido por leones he oído que el general Dhur sospecha de una trampa o alguna actividad similar. -notifica un hombre de considerable tamaño y cabellera alba.- Lo mejor sería limitar nuestra acciones en ese lugar, no queremos que sospechen...

-Jamás sospecharan de ustedes. -Informó una jovial voz de mujer, su propietaria hacía girar su boina entre sus dedos...- Están creídos que somos Ampalas...

-Aunque estemos negociando con ellos, no somos sus perros... -La líder miro a la joven de reojo.- Joker. Eh de felicitarte por haber causado eso, aunque me apena que tuvieras que quedar como doble agente ante tus parientes.

-Red, no hay nada que agradecer -La adolescente le miró fijamente, profundo rencor anidaba tras su castaña mirada- Con tal de ver pagar a Elíseos y Nero por lo que hicieron, cuenta conmigo... -El mono se subió a su regazo y emitió un ruido para llamar la atención de la chica.- y Tonto, por supuesto.

-Según la información que dominó -Informó una tercera mujer- El general león el príncipe Aioria Dhur, se ha puesto en camino con una breve escolta para interactuar directamente con sus aliados. Los cuales ahora están en las áreas cercanas de la meseta de Goldie.

-¿Que haremos Red? -Un hombre de cabellera celeste ondeada, que jugaba con una rosa roja, le miró fijamente- Capitana, esperamos sus órdenes.

-Ordenen dejar de intervenir, pero de a poco...-Sonrió suavemente, se retiró un mechón de cabello del rostro y lo puso tras su oreja- Si de golpe sésamos con nuestras actividades notaran que sabemos que sospechan de nuestra existencia. Aunque estén equivocados con respecto a las banderas a las que servimos.

-Un tema aparte, según el último mensaje la curandera viene en camino.

-Ya era hora de tener un médico entre nosotros. -Comento la tercera mujer- Depender de la botánica de "D" -Negó con la cabeza- no siempre es de fiar.

-Es porque me he especializado en venenos, no en antídotos. -Le replica el susodicho con una burlona sonrisa.

Campamento del Ejército de Antares. Cuatro noches después.

-¿Y ahora porque te mueves?-La somnolienta voz de Regulus le hizo estarse quieto, compartían carpa y era claro que este estaba al tanto de cada cosa que hiciera mientras se supone que estaba dormido.

-No dejo de pensar.

-¿En? -Regulus se movió y le dedicó una expresión adormilada, a esa hora de la noche era mejor dormir. Dado que en cualquier momento les pondrían en marcha nuevamente.

-En Gioca Myo Alcalá.

-Deja el tema, ya te lo dijo Milo varias veces. -El castaño se dio vuelta- si vas a andar molestando por eso, vete a otro lado... quiero dormir.

-Regulus...

-Quiero dormir, Yato.

Campamento del ejército de Crux. Al mismo tiempo.

-Otra rosa más. -Souma observaba el total de ocho rosas que reposaban sobre una mesa cercana a él. - ¿Que pueden significar? -Esas ocho habían sido encontradas en cercanías de cuerpos de ex funcionarios del imperio negro. Los cabezas de la región.

-Según un botánico al que consulte -Dohko le observó atentamente- Se llaman Bloody Rose.

-¿Y eso de que nos sirve? -Inquirió Marín.

-Que esas plantas no son autóctonas... Son de una zona específica del mundo y hasta el momento el botánico solo las había conocido dibujadas.

-General, por favor, deje el misterio y díganos de dónde son autóctonas esas flores... -Pidió Souma, tres de las últimas habían aparecido dentro de la boca de las víctimas.- Puede que así podamos entender su significado.

-De Reino de Algiedi.

-¿No hay dos algiedos en el ejército de Antares? -Pregunto la pelirroja con recelo.- ¿Crees que sepan que significa?

Campamento de Antares, Mañana siguiente.

-Condena a muerte. -Todos se quedaron estáticos o enmudecidos cuando tanto Geist y Shura revelaron el significado de esa flor.

-Significa condena de muerte... -Souma lo pensó un poco- ¿Y porque estaba en donde abrían la puertas de Mariscal?

-Eso es más complejo, tendrían que conocer nuestros mitos... -Informó Geist- La Bloody rose es una de las flores sagradas, aunque en realidad es blanca -Tomó una de las rosas- No roja...

-¿Y cómo vuelves una rosa blanca en roja? -Preguntó dubitativo Milo, si la chica respondía con magia se atravesaría con su propia espada.

-Colocas el tallo de la flor en una sustancia específica que tiñe los pétalos - Informó la joven, pero observó atentamente la flor- Pero me intriga saber... porque las tiñeron...

-En el mito, la bloody rose se tiñe de rojo con la sangre del enemigo derramada, Geist. -Shura le miró de reojo- conocí a alguien que teñía las rosas y las dejaba junto a los traidores de la corona.

-¿Ese alguien está vivo? -Interrogó Milo, Shura negó con la cabeza. Al oír ese dato, la gran mayoría comenzó anidar dudas hacia Shura. Podría ser que el hombre supiera cómo teñirlas y ordenará a la sacerdotisa llevar a cabo los asesinatos.

-La última vez que le vi, vomitaba sangre y tenía tres flechas incrustadas en el pecho. Era uno de mis... -dejo salir un suspiro- amigos, las flechas le dieron al intentar protegerme. -Milo sintió un regusto amargo, estaba seguro que Yato sería capaz de meterse en medio entre el trayecto de una flecha y él.- Estaba bajo mis órdenes, realizaba misiones de exploración y a nombre de mi padre se encargaba de interceptar a traidores...

-En otras palabras, era un Khuni* de la nobleza... -Informó Aioria con ligero recelo.- Cada vez que le pregunte a Izo por ellos nunca me quiso decir...

-Por qué Izo tenía conocimiento limitado de ello -Los ojos de Shura transmitieron un frió ligeramente intimidante- Tenía 7 cuando inició la guerra en la zona cordillerana con Reino del Mar, 9 años cuando inició la parte más cruda de la guerra o sea cuando ingresó Elíseos a esta y 14 cuando terminó... Su conocimiento sobre movimientos militares eran poco y nada. -La idea que Aioria interrogará a su hermano le cayó, claramente, mal demasiado mal- Ahora si me disculpan, me retiro.

-¿Que tan seguro estás que él está muerto? -Preguntó al fin Marín, no quería que todo quedara en un momento de tensión por demás palpable...

-Si Dite estuviera con vida... -Shura se detuvo, hizo una pausa y tomo un poco de aire- Me prometió que si algo me pasaba protegería a Izo, si no está junto a mi hermano... es porque está muerto. -Hizo una pausa- A diferencia de otros guerreros, los algiedos sabemos mantener nuestros juramentos. Y él me juró proteger a mi familia en mi ausencia.

-Si hizo un juramento, más que seguro lo cumpla -Al decir esto, Geist se dispuso a seguir a Shura, saliendo de la carpa. Ya de antemano sabía que hablarían los de Crux y los Leones apenas tuvieran privacidad, cada quien en su respectivo campamento, y honestamente no le agradaban para nada las palabras.

Arroyo.

-Shura no iría a mentirnos -Informó Milo, mientras se sentaba en una roca y observaba a Sísifo, Regulus e Yato. -¿Por qué tan lejos de las carpas?

-Por que el suelo está cubierto de hojas de pino que suenan cuando se pisan y porque estamos lejos de todos ellos. -Informó Sísifo- ¿Por qué tan seguro de ello?

-Porque me juro que hasta que no estuviera saldada su deuda me seria leal...

-¿Disculpa? -Sísifo le miró aterrado- ¿Cuando?

-Luego de que lo sacáramos de las arenas de combate -dejó salir un suspiro- Mientras estábamos en estas lo hirieron y por una breve brecha de tiempo quedó indefenso... en ese corto tiempo evite que un imbécil lo matara.

-¿Y por qué contigo y no con Saga? -Regulus le miró, brevemente recordaba ese instante en que Milo salvo a Shura. Pero si no se equivocaba, Saga estuvo más tiempo junto al derrocado soberano.

-Porque Saga es un espía y solo un idiota tiene una deuda de honor con un espía. -Informó Milo con una media sonrisa- ¿O porque crees que mantengo a Shura cerca de Saga?

-Espere usted... -Sísifo se quedó enmudecido y luego sonrió- Ya veo... Muy buena jugada su alteza.

-Hagan el favor de no revelar a nadie esa información, Saga de por si nunca baja la guardia... -Sonrió como niño al que descubren en una travesura- Pero tienen una leve confianza con Shura, dado que cree que este le debe una "deuda de honor"...

-Mantén a tus enemigos vigilados y a tus amigos aun más. -Sísifo se cruzó de brazos.-Perdone por obligarnos a contar su secreto.

-Tarde o temprano te iba a tener que contar. -Informó el noble con una media sonrisa- Aunque realmente no quería que se enterara. -Agrego por debajo, cuando comenzaron a volver hacia el campamento.

Molino destruido, En el interior del bosque.

-Joker.

-Sake. -La niña sonrió a quien tenía enfrente- Oí decir que estabas llamando al Joker... ¿Acaso no sabes que se considera una imprudencia?

-No, si sé muy bien que le quiero pedir al Joker. -Informó en tono frió y mirada indiferente- La única forma de hacer un trato con el Joker, es saber muy bien que le estas pidiendo.

-¿Y qué quieres? -preguntó mientras se sentaba a horcajadas sobre la alta viga, lejos del hombre que aguardaba de pie en el suelo.

-Primero que me digas como estas, tu hermano más que seguro esperará saber de ti. Mantiene un constante intercambio de correspondencia conmigo.

-Dile que estoy bien, con muchos amigos y amigas… -Sonrió burlona ante la mueca tras el "amigos"- ¿Lo segundo?

-Que averigües todo lo posible sobre el Imperio Negro y los generales de Crux.

-¿Perdón? -Preguntó con una ligera sonrisa, al parecer Sake hoy estaba con humor para hacer bromas- ¿Quieres espiar a tus propios aliados?

-Si todo sale como se planea, es mejor saber con quienes nos tendremos que ver a un futuro. Dudo que dejen hacer a Souma lo que se le plazca.

-Oh… -Sonrió nuevamente, para luego recargarse en la madera usando los brazos como almohada- temes que conviertan al niño en un títere de sus ambiciones.

-Exacto.

-Ok. Sake... investigare. -Hizo una pausa- Pero no te será barato.

Campamento de Hindis.

-General

-¿Que sucede? -Pregunta Shaka mientras baja de su corcel.

-El general de Crux Dohko Librais está aquí.

-Enseguida lo atiendo -Le entregó las riendas al guerrero.

Carpa.

-General Librais. -Saludo cordialmente al hombre.

-Su excelencia -El mayor realizó una reverencia.- Me llamo la atención no verlo con su ejército.

-Fui a hacer unas preguntas, vi a un viejo conocido de un pariente. -Informo el rubio dando entender claramente que no pensaba dar nombres- Quiero saber donde se ha metido mi pequeña prima. Un país en guerra no es lugar para una jovencita.

-mmm... ya veo.

-Me dijeron que la vieron, pero no supieron decirme a donde fue. Así que por el momento, me alivia saber que aún respira.

-Ha de estar preocupado por ella. -Puntualizó el mayor, le había llegado el rumor de que el joven realmente parecía preocupado ante la posible presencia de una pariente en sus tierras.

-Dado que soy el único en el ejército de Hindis que la conoce, no puedo mandar a otros a buscarla. -Informa con pesar el joven rubio- Honestamente me gustaría dar con ella... Mi padre se entristecerá mucho si algo le pasara, es su sobrina favorita. -Hizo una mueca- Incluso podría decir que la quiere más que a sus hijos... Gioca es su adoración.

-¿Celoso de ella? -Pregunta ligeramente dudoso, llegando a sospechar si realmente la razón por la que el príncipe podría estar buscando a su prima era por miedo a que algo le pasara.

-¿Qué? No, para nada... -Hizo un gesto con la mano restando importancia- En realidad, me llevo mejor con ella que con mi hermano y mi otro primo.-Hizo una pausa- Perdone, creo que mi preocupación por mi prima me hizo tomar otros caminos -Se sirvió un poco de un exquisito licor en la copa más cercana- ¿Que necesita?

-Hemos recibido la visita del general Aioria Dhur... Sus tropas están a dos días de nosotros.

-En lo personal no me cae bien el príncipe Aioria... Pero es un buen general eso no lo puedo negar.

-¿Por qué no le agrada?

-En ocasiones es muy impulsivo. -Hizo una pausa- Seguramente sabe del traidor que tiró por la ventana.

-Eso escuche.

-Por favor, el asunto de mi prima extraviada en estas tierras mantenerlo en secreto. -Shaka le dedicó una mirada solemne- entienda que podría ser usada en contra de los intereses de Crux,

-¿Disculpe?

-Yo no pondré esta nación por encima de la vida de mi prima. -Hizo una pausa en donde sus ojos se ensombrecieron- Ella es más importante que la libertad de su pueblo y el bienestar de su rey.

-Entiendo sus razones, no se preocupe. -Aunque saber esa información le resultaba un trago por demás amargo. Si la chica estaba dando vueltas por el país, podría caer en las manos de los sujetos equivocados... Tener a Hindis en contra, no era algo que les conviniera en ese preciso instante.

Continuará.

*Khuni: Asesino en bengalí