Capitulo 24.
Jugada.
Si era la reina de Álgieda.
Aunque solo de los presentes, tres hablaban Algiedo. Todos entendían lo que Shura susurraba entre lágrimas. La mujer cuya mirada había puesto los pelos de punta a mas de uno en la madrugada, ahora se veía como una frágil criatura mientras lloraba rodeada por los protectores brazos el derrotado rey.
Siete horas antes.
-Buenos días Milo -Geist se le acercó con una sonrisa zorruna, esta ya debería saber lo que el heredero de Antares había hecho- ¿Que tal tu noche? -Le hicieron un discreto gesto a Camus. Ganándose miradas de duda de Regulus y Yato que nuevamente se sentían expulsados de la conversación.
-Ustedes dos, vengan también. -Los dos mas jóvenes se miraron entre ellos y les siguieron al fin.
Carpa de Milo.
-¿La... la reina de Algiedi? -Yato estaba que casi pega un grito, solo la mirada de Milo lo contuvo- ¿Le has dicho al general?
-Sísifo me mataría, si se enterara que me salí en la noche. -Muelita empezó a mover su rabo como péndulo- Hablando del diablo... -No paso mucho hasta que el mencionado apareció por la entrada a la carpa.
-¿Por que hiciste algo tan imprudente? -Se notaba colérico- ¿En que pensabas?
-Que en el ajedrez la reina es mas poderosa que el rey -Todos guardaron silencio- Ella es quien tiene el poder, real, en Sakura. -La mirada de Milo era afilada- Shura tiene una deuda de honor conmigo y yo soy quien tiene el poder para decidir cuando dicha deuda esta saldada. -Sísifo junto los labios en una fina línea. - Llegado su momento, vamos a tener que cobrarle la ayuda actual a Souma o a quien sea...
-Mejor tener a Sakura de nuestro lado de antemano. -Con que solo se trató de una jugada política, Milo sabe muy bien que llegado su momento Crux va a tener que ceder ante quienes le ayudaron. Solo esta reservando su porción de la tajada.-¿Por que no me dijiste lo que tramabas?
-Por que no me dejarías, por eso. -Milo dejo su silla y se encamino hacía Sísifo- hazme un favor, corre la voz de que un mensajero fue a llevar una carta a la emisaria... Consolidando una cita con ella, pero nada mas.
-¿Para que?
-Los otros generales saben, que creo que ella es la reina -Hizo una pausa-y si es la esposa de Shura. -Sísifo abrió bien grande los ojos- Si ese rumor corre, los otros creerán que quiero enfrentar a Shura con esa mujer para ver si ella es quien dice ser.-El mayor dejo salir un suspiro.
-No vuelvas hacer una jugada tan arriesgada sin consultarme primero-Cada vez se parece mas al emperador. Pensó con lastima, el rubio genuinamente esperaba que el joven tuviera un poco de la buena prudencia de su difunta madre o la sutileza de Calvera con quien vivió los primeros años de su vida.- Dos son príncipes mas experimentados y los otros dos son generales, hare lo que dices… pero le suplico alteza, aprenda a ser prudente. No sabemos que cartas manejan ellos…
Carpa de Aioria. Campamento del ejercito león, al mismo tiempo.
-¿Que estará tramando ese mocoso? -Aioria, junto con su desayuno, estaba digiriendo la noticia que un soldado de Antares había sido visto en plena noche yendo a la posada. Eso no parecía un movimiento realizado por el meticuloso Sísifo Leonis-Sagitter.
El muchacho, había dicho que la mujer tenia el anillo desaparecido de Alshaim. Si eso era cierto, si todo lo que había dicho tras la reunión era cierto.
-¿Querrá ponerlos cara a cara? -Tsubaki puso en su voz las palabras a las que había llegado a conclusión- El Cid Shura parece del tipo que podría mantener la compostura ante una mujer falsa. Además, él dijo que la condesa esta muerta...
-Directo al centro de la cuestión -Aioria lo medito un poco- es una jugada arriesgada... Pero la única que siento como efectiva, aunque prefería que se nos hubiera consultado sobre el tema...
-Ellos tienen a El Cid, la única persona que podría afirmar o desmentir a la mujer. -Hizo una pausa- ¿Que cree usted? General.
-¿Honestamente?
-Si usted lo considera necesario, si.
- No se que pensar, si es ella... -Si mis deducciones son ciertas, puede que no solo ella allá sobrevivido -¿Que harías si ella fuera la reina?
-Sirvo al Imperio León.
-Se honesto, Tsubaki... Si te dijeran de volver a Algiedi para restituir el poder al El Cid -Aioria le miro fijo a los ojos- ¿Que harías?
-Llegado el momento, le daré mi respuesta... Dado que ahora solo puedo decirle, que le sirvo al Imperio León.
Carpa de Shaka, Campamento del ejercito de Hindis.
-Lo vas a enojar...
-Me tiene sin cuidado. -Shaka observa a los dos que tiene delante, uno sabe que ya esta enojado y la otra le tiene sin cuidado si le enoja. Hablan en el idioma de los piratas, por una única razón... Solo ellos tres lo hablan en todo el campamento de Hindis.
-Kitsune, ya déjate de juegos .
-¿Por que debería yo saberlo? -En momentos como esos, tanto Shiva como Shaka, jurarían que la mujer realmente se convertía en los zorros de la fabulas- Esta humilde sierva no sabe que responder a su excelencia, el tono de su excelencia asusta a esta humilde sierva. -Si, sin duda era siempre como el zorro de las fabulas. Mentirosa y siempre buscando donde sacar su provecho. A los ojos de esa mujer, ellos eran la hurraca con el queso y ella la zorra a los pies del árbol- Tal vez su alteza deba refrescar mi memoria, por que esta sierva no sabe de que le habla.
-Ya conozco tu juego, no voy a caer en él. -No por nada eres la mas temible de los espías, y asesinos, que estuvo al servicio del padre de Gioca- Habla ya ¿Que sabes de la emisaria de Sakura?
-Nadie dice nada de ella. -Shiva se dio cuenta que la paciencia de Shaka llegaba a su limite- solo se, lo que he visto. -Shaka odia cuando hace eso- le llaman "la viuda de hierro", a sus espaldas, y vi que tiene un hijo -Su sonrisa zorruna hizo acto de presencia- un hijo que es muy bien vigilado por guerreros de ropas negras. -Los dos hombres pensaron en la sacerdotisa guerrera que siempre estaba con El Cid- nadie tiene permitido acercársele, esta muy bien protegido... Diría que lo resguardan como si fuera una joya preciada del reino.
-¿Te cansaste de tu juego? -le había dicho mucho y sabia muy bien que él podía terminar de conectar las ideas. -Ya era hora de que dejaras de jugar con mi paciencia.
-Alteza, usted se equivoca... -sus ojos brillaron de manera peligrosa- dicen que cuanto mas madura el queso, mejor sabor tiene. -Antes que Shaka pudiera replicarle, salió de la carpa.
-La odio, pero es un mal necesario... -Soltó Shaka al fin tras un gruñido.-a veces...
Fortaleza, Comando del ejercito de Crux.
-El chico esta seguro, que la mujer es la esposa de El Cid -Dohko al fin abrió los ojos- sus ojos hablaron por el ayer, mas que sus palabras.
-Supongo que solo quiere confirmar su "certeza" -Marín tenia sus dudas sobre la jugada de Antares, le costaba creer que solo eso significara lo acontecido con el soldado. Les había llegado recientemente el rumor de que el mensajero solo había llevado la invitación a una audiencia privada. Suponían que desde Antares pensaban poner a la mujer y al rey cara a cara.
-¿Que creen ustedes? -Souma miro a uno y otro.
-Honestamente, mi rey, si le respondo seria tanto mentira como verdad -Informo Dohko- dado que no se que pensar realmente.
Habitación. Posada, un tiempo después.
-No sabia que tenias una audiencia con el príncipe de Antares, debo hacer una revisión a mis habilidades si algo que es de publico conocimiento no llego a mis oídos primero.- Milena se dio vuelta y encontró a una mujer de piel morena en su cama. Esta debería ser de las pocas personas que la podían tomar por sorpresa, hecho que siempre le puso nerviosa. - Por cierto... Que sexy es tu esposo... La armadura de Antares le queda bien.
-Vuelve a alabar el cuerpo de mi esposo y te dejare sin cola, Kitsune. -Por poco y olvida lo que iba a preguntar- ¿De que audiencia hablas?
-Dicen que te veras con el príncipe de Antares, en la fortaleza, para el medio día...
-Mocoso listillo - nada mal príncipe Milo.
-Oh... Era una audiencia planeada de manera unilateral. -La mujer se sentó correctamente-¿Me he perdido de algo mientras jugaba con la seguridad de los campamentos?
-Nada, solo que el príncipe de Antares me jugo una con un soldado. -No iba a decir qué el príncipe en persona había ido. A fin de cuentas la mujer servía a Gioca Myo Alcalá y no podía confiar plenamente en alguien cuya lealtad era hacia otro. -¿Algo interesante?
-Nada que recuerde de importancia ¿Quieres que los vigile?
-¿Por qué harías eso?
-Gioca me ordenó obedecer, siempre y cuando no pongas en peligro al príncipe Shaka.
Bosque.
-¿Preparando tu mente para el gran momento? -Milo alzo la mirada y se encontró con Geist- se que había tanto mentira como verdad en tus palabras, solo quiero saber... Hasta donde eran mentiras y hasta donde verdad.
-¿Por que preguntas?
-Quiero creer, que no serias capaz de jugar así con la vida de una persona.
Continuará.
...
Kitsune.
El Kitsune es el espíritu zorro de nueve colas, el cual alcanza gran sabiduría tras vivir mil años. También es la palabra japonesa para decir zorro.
