Hola ^_^
.
En este capítulo se descubrirá un poco más sobre esos ninjas del sonido.
.
Sasuke: Me vengaré de ellos.
Deiita: ¿Acaso no puedes pensar en otra cosa que no sea venganza?
Sasuke: No
Deiita: ¬.¬
Sasuke: No me mires así.
Deiita: Deberías preocuparte un poco más por otras cosas.
Sasuke: ¿A qué te refieres?
Naruto: ¿De qué habláis?
Deiita: Acabáis con mi paciencia, ¿sabéis?
Naruto: ¿Qué he hecho ahora?
Deiita: Nada, nada *palmea su cabeza* Tu sólo preocúpate por aclarar que hay entre vosotros, ¿si?
Sasuke: º/º
Deiita: Oh, que lindo, se ha sonrojado.
Naruto: º/º
Deiita: ¿Tu también? *suspira y palmea sus cabezas* Tanta fuerza y valentía para unas cosas, y tan cortados para otras...
Sasuke y Naruto: Calla º/º
.
Bueno, como siempre, espero que os guste 3
.
.
Se encontraron con Yamato a las puertas del interrogatorio en el edificio de inteligencia.
-Hola, Yamato-sensei.
-Hola Naruto, Sasuke.
El moreno no le estaba prestando atención, solo estaba impaciente por entrar.
-Lleva una hora ahí dentro y aún no ha dicho nada. – les dijo Yamato. – Sasuke, vas a entrar ahí, pero antes escúchame.
-Yo también voy a entrar. – dijo el rubio cruzándose de brazos. – Llevo metido en esto desde el principio, no me vais a excluir ahora, para eso he venido.
-Kakashi-sempai ya contaba con ello, pero solo entraras como testigo de lo que ocurra.
-¡Yosh!
Miró al moreno y este le prestó atención.
-El que está ahí dentro es el líder de ese segundo grupo de ninjas que cogieron vuestros compañeros. Hemos averiguado que no conoce realmente tu aspecto, Sasuke. Solo sabe que tienes entre 16 y 20 años, de piel blanca, delgado y con ojos y pelo oscuros. Como es obvio, sabe que posees el sharingan, por lo que no debe saber cuál de los presentes es el Uchiha.
-¿Y cómo vamos a hacer eso, ttebayo? – Sus ojos brillaron burlones - ¿Acaso vamos a disfrazar a Sasuke?
El moreno lo miró de reojo con una mirada mortífera.
-Cállate.
Miró a Yamato para que le aclarara que demonios iban a hacer.
-Ejem. Hemos buscado a alguien que tuviera unas características similares a las tuyas. Entrareis juntos y no usarás el sharingan hasta que sepas que te vas a mirar a los ojos. Es listo, no nos ha mirado mucho a ninguno.
-¿A quién habéis traído? – dijo Naruto con el ceño fruncido, dudoso.
-Tiene que estar llegando ya. – le contestó el mayor.
En ese momento apareció Sai. Saludó con la mano, sonriendo con una de sus sonrisas falsas.
-Ya estoy aquí.
Sasuke no se creía lo que veía. ¿Ese ser era lo más parecido a él que habían encontrado? Aquello era absurdo. Tuvo que contenerse para no quemar a ese chaval con un Amaterasu.
-¿Sai? Es cierto que tiene el pelo y los ojos oscuros como Sasuke, pero… Bueno, y la piel blanca, la misma edad, altura… Vale, es el mejor que se me ocurre, teba.
Sasuke lo volvió a mirar de reojo, con una mirada peor que la anterior.
-¿Tú también?
-Tienes que reconocer que vuestro físico es similar. Para alguien que solo conoce esos daos de ti, no sabrá cuál de los dos es el Uchiha.
-¡Tchs! – Sasuke apartó la mirada. No podía creer lo que acababa de oír. Miró al chico de reojo, no se parecían en nada.
Sai también iba vestido de jounin y ninguno de los dos llevaba la banda con el símbolo de Konoha, por lo que iban vestidos idénticos.
-Escucha Sai – dijo Yamato dirigiéndose al chico – no hables, no sonrías, no hagas nada. Solo mantente serio, frio, mirándolo fijamente, intenta que se te vea un poco enfadado. – Dicho esto, se giró hacia el otro moreno – Mientras, Sasuke, tu interrógalo. Hazle preguntas, provócalo e intenta que te mire a los ojos. Una vez que lo haga, ya sabes lo que hacer. Seguro que no se espera que sea Sasuke Uchiha quién lo interrogue directamente. Es importante que lo hagáis bien, porque ahora mismo el sharingan es el último recurso sin contar con la tortura física. Ino intentó entrar en las cabezas de todos y tienen un bloqueo.
-De acuerdo – dijeron los dos morenos a coro. Aquello a Sasuke le hizo molestarse aún más.
.
Entraron y el ninja ni siquiera levantó la cabeza. Estaba atado a una silla. Sasuke empezó enseguida a hacerle preguntas, pero solo recibía silencio y el maldito evitaba mirarlo, y a Sai también. Llevaban 45 minutos perdidos, se negaba a hablar. Sasuke perdió la paciencia y se puso serio. Le agarró la cara con fuerza, dejando sus dedos clavados en sus mejillas.
-¡¿Quién os envió?!
Recibió una escandalosa carcajada como respuesta.
-No podéis hacer nada. El plan ya está en marcha.
Sasuke le soltó la cara. Se enderezó, cogió aire y le pegó una bofetada tan fuerte que se tambaleó a punto de caerse de la silla. El ninja escupió sangre al suelo, volvió a reír y lo miró a los ojos con furia. En ese momento, el Uchiha usó su magenkyo sharingan para meterlo en un mundo de tortura.
-Ahora hablaras – escuchó el ninja, una voz retumbando en todos lados.
Estaba atado a na cruz y no podía moverse. Vio al mismo moreno delante suya, que puso una sonrisa sádica en su cara. Se había metido con la persona equivocada. Estuvo tantas horas allí, que perdió la noción del tiempo.
Cuando despertó, estaba hecho polvo.
-Ya no podéis hacer nada. El plan está en marcha. Caeréis en un sufrimiento más grande del que puedas crear con tu estúpido sharingan. Ya tiene seis de ellos. Parece que tu tonto hermano no sabía lo que tenía. – volvió a reír de una manera escandalosa.
Sasuke temblaba de ira. Tenía los puños apretados a los lados, y se empezaban a ver finos hilos de sangre allí donde sus uñas se clavaban en su piel. Sus labios eran solo una fina línea y sus ojos brillaban con un color rojizo como su propia sangre. Le asestó un golpe en la cara, haciéndolo caer atado a la silla. La sangre empezó a manar de su nariz, rota. El Uchiha lo miró un momento, con la misma expresión asesina. Notó que alguien lo rozaba, y se encontró con unos ojos azules que le instaban a tranquilizarse. Suavizó su expresión y salió de la sala sin decir nada.
Se sentó en uno de los asientos que había un poco más allá de la puerta por la que acabada de salir. Apoyó los codos en las rodillas y puso su cara sobre sus manos. Necesitaba pensar, tenía que centrarse en averiguar más cosas sobre ese plan. Tenían seis. ¿Para qué los querrían? ¿Qué poder tenían? ¿Lo sabría su hermano? No, seguro que si lo supiera le hubiera dicho que lo protegiera. *Joder, ¿por qué tiene que pasar esto ahora? Ni-san… Ojalá estuvieras aquí*
.
Naruto salió y buscó con la mirada a Sasuke. Lo encontró allí sentado, con la cara tapada con las manos.
-Sasuke, ¿estás bien?
No obtuvo respuesta.
-Siento tener que pedirte esto, ttebayo, pero tienes que decirnos que fue lo que se llevaron.
Sasuke se levantó bruscamente y se encaminó a la salida del edificio.
-Iré junto Kakashi a decirle lo que ha pasado y se lo diré a él. – se acordó que esa mañana le había dicho que iría a hablar con él sobre eso - Esta mañana no pude hacerlo… Intentad que os confiese de qué trata ese plan del que habla.
El rubio estaba preocupado, y su amigo lo notó en su voz.
-De acuerdo. ¿Nos vemos después?
-Hm. – fue la única respuesta del moreno antes de salir por la puerta.
.
Sasuke estaba en la azotea del edificio del Hokage. Se apoyó en la barandilla, sintiendo el aire en la cara. Respiró hondo, preparándose mentalmente.
Pensó en Naruto, había notado en su voz que estaba preocupado por él. No sabía por qué, pero le dolía preocuparlo. Sonrió un poco, le parecía tan absurdo que le doliera eso después de todo lo que le había hecho… Pero no lo podía evitar, le costaba mucho hablar de su hermano. Él se había sacrificado por la aldea, y todos lo consideraban un traidor. Solo unos pocos sabían la verdad. Y aquel idiota se había atrevido a mencionarlo, "Tu tonto hermano" había dicho. Las ganas de matar que sintió en aquel momento eran enormes, pero Naruto había estado ahí para calmarlo. Era un tema muy delicado para él. Llevaba demasiados minutos allí arriba, atrasando el encuentro. Soltó un fuerte suspiro, no tenía tiempo que perder.
-Kakashi, ¿se puede? – dijo mientras tocaba la puerta del despacho.
-Sí, adelante Sasuke. ¿Alguna novedad?
-La verdad es que sí.
Le contó lo que había confesado el interrogado. Vio como al Hokage le cambiaba la cara.
-Le he dicho a Naruto que intenten sonsacarle a qué plan se referían, pero no creo que puedan hacer mucho. Y yo ya he usado el sharingan con él, no será fácil que me vuelva a mirar a los ojos.
-Siempre podemos obligarlo. Pero no olvides que tenemos a un maestro de la tortura en la aldea.
El moreno arrugó la cara.
-Sasuke, tienes que decirme que fue lo que te robaron, lo entiendes, ¿verdad? Y cómo es posible que se lo llevaran delante de tus narices.
Sasuke suspiró. Mientras se lo contaba todo, Kakashi lo miraba sin pestañear demasiado, prestando toda su atención.
-Valla. No deberías haber caído en eso… Siento decirlo.
El moreno apartó la mirada. Parecía fuerte pero al mismo tiempo era débil.
-Supongo que no es bueno que estés solo. Deberías estar con alguien para sentirte más seguro, y para no sentirte solo. Tu estado emocional está un poco inestable.
Hablando de eso, tenía que decirle sobre lo de Naruto. No podía permitir que el rubio se enterara de que le había mentido para meterlo en su casa.
-Kakashi, sobre ayer…
-Tendrás que quedarte algún tiempo más con Naruto. Supongo que no te importa, ¿no? – Levantó la mirada, para mirarlo y vio la cara de desconfianza del chico – Ayer noche fui a tu casa para asegurarme que estabas bien. Vi a Naruto allí.
-Eso quería…
-No me tienes que decir nada, yo os dije que permanecierais juntos, no dije hasta cuándo.
Era cierto. En ningún momento había dicho que sería solo por un día.
-Sé que no debe ser fácil para ti estar solo en un sitio tan grande, y Naruto también sabe lo que es la soledad. No se me ocurre nadie mejor con el que puedas compartir tú tiempo. Seguid juntos un tiempo, ¿De acuerdo?
-Eso tendrás que decírselo a él también.
-Por el no habrá problema. Él siempre quiso estar a tu lado.
Sasuke le dio la espalda y habló sin girarse.
-Voy a volver, a ver si averiguaron algo.
Se dirigió hacia la puerta. Kakashi sonrió, sabía más de lo que parecía. Pero poco le duró la sonrisa. Un rayo amarillo entró por la ventana. El moreno y el Hokage se pusieron tensos.
-Kakashi-sensei, esto es grave, ttebayo.
.
.
Hasta aquí llego. Espero que os haya gustado, intentaré actualizar pronto.
.
Sasuke: ¿Dónde está Itachi?
Deiita: No lo sé.
Sasuke: ¿Cómo que no lo sabes? La última vez que lo vi estaba contigo.
Deiita: Si, pero al despertarse se fue y no lo he vuelto a ver.
Sasuke: ¿Despertarse? ¿Has dormido con él? ¿Qué le has hecho a mi hermano?
Deiita: ¿No te alegra tenerme como cuñada?
Sasuke: Para nada.
Deiita: T_T Que malo. Pero no dormimos juntos, mal pensado, pertenecemos a mundos distintos (por desgracia para mi)... Solo se quedó dormido aquí, lo desperté y se fue.
.
(En otra esquina)
Itachi: Te dije que te encargaba a mi hermano, ¿por qué aún no tengo sobrinos?
Naruto: ¿Q... que dices Itachi? º/º
Itachi: Está claro. Sé que quieres a mi hermano, y sé que él te quiere a ti, se os nota de lejos.
Naruto: ¿En serio?
Itachi: Pues si.
Naruto: De todas formas, no puedo darte sobrinos, por si no lo notaste, los dos somos hombres.
Itachi: Habla con Deiita-san, seguro que ella sabe qué hacer.
Naruto: ¿Y quién... esto... quién tendría a los bebés?
Itachi: Eso es cosa vuestra, aunque he de decir que siempre he visto a mi hermano un poco uke. Creo que le pone que lo dominen.
Naruto: I... ¡Itachi! *se va con la mano en la nariz para evitar desangrarse*
.
Hasta otra, me voy a evitar que Naruto muera por hemorragia nasal. Nos leemos 3
