Holaa ^_^
Aquí os traigo la continuación de esa bonita conversación después de la cena de Naruto y Sasuke. Son tan monos /
.
Deiita: Sasuke. ¡Sasuke! *mira por todos lados buscando al señor Uchiha*
Sasuke…
Deiita: Sasu-chuan ~~ *ve el destello de un chidori* ¡Ahí estás! *lo arrastra fuera de su escondite*
Sasuke: ¡Suéltame!
Deiita: Vamos, no estés avergonzado. No le he dicho a nadie que querías saber cómo tener nenés.
Sasuke: ¿De verdad?
Deiita: De verdad. Solo lo sabe la gente que lee este fic.
Sasuke: Entonces no debe de saberlo nadie…
Deiita: ö Que malo.
Sasuke: ¿Eso es todo? ¿No te enfadas?
Deiita: No. Ven aquí. *lo agarra del brazo para que no escape y lo apapacha*
Sasuke: ¿Qué… qué demonios haces?
Deiita: Shhh, calla.
Sasuke: ¿Cómo que calla? Suéltame loca.
Deiita: Shhh, esto es mi venganza.
Sasuke: ¬.¬
Deiita: :3
Sasuke: Vale, pero para ya, ¿no?
Deiita: Ah, ¡hai!
Bueno, sobre este capítulo… me gustó bastante como quedó, solo espero que no me matéis :P (ya sabréis de lo que hablo). Nos leemos al final del capítulo. *se va a comprar un chubasquero para cuando le lluevan cosas del público*
.
.
El moreno lo miró a los ojos.
-Sí, me hiciste creer en ti.
El rubio notó como se sonrojaba levemente. Ese tipo de palabras no solían salir de la boca del moreno.
-Gracias Sasuke.
-Dobe, ¿por qué me das las gracias? Tendría que ser al revés, ¿no crees?
-Te doy las gracias por creer en mí. Por confiar en mí como lo estás haciendo, y por ser sincero conmigo. Sobre todo, te doy las gracias por estar de vuelta a mi lado.
-Tu… usuratonkachi. ¿Por qué dices cosas tan vergonzosas? – le regañó Sasuke tapándose la cara con la mano.
-No seas tsundere, no tiene nada de vergonzoso.
-¿A quién llamas tsundere, idiota? – dijo mientras le pegaba un pequeño empujón con su hombro - Claro que es vergonzoso. Además, no deberías decirles esas cosas a otros hombres, podrían pensar mal.
-Esas cosas sólo te las digo a ti, teme. – le respondió el rubio devolviéndole el empujón - Y me da igual lo que piensen.
Caminaron en silencio un rato.
-¿Por qué solo eres así conmigo? – preguntó el Uchiha como si nada.
Naruto se atragantó con su propia saliva.
-N… no lo sé. – tosió un poco, intentando recomponerse.
*¿A qué ha venido eso?* pensó el rubio. No se esperaba una pregunta tan directa. En vez de pensar en ello, contraatacó, intentando desviar la atención.
-¿Y tú por qué eres sincero conmigo y sólo confías en mí?
El moreno lo miró de reojo. *¿En serio tienes que preguntarlo, dobe?* Pero era Naruto, a veces no entendía las cosas más simples.
-No solo soy así contigo. – El rubio lo miró levantando las cejas – He hablado un par de veces con Kakashi. Con él, es con el único adulto con el que me siento mínimamente cómodo. - *y uno de los pocos que no me mira mal* pensó – Y contigo… - lo miró fijamente a los ojos – contigo soy así porque fuiste el único que siempre creyó en mí. Siempre estuviste ahí y estabas dispuesto a dar tu vida por mí. Si alguien se merece mi confianza, ese eres tú Naruto.
-Sasuke. Eso… eso me hace muy feliz.
Naruto aún no había acabado de hablar, cuando se tiró al cuello de su compañero. La impulsividad del rubio tomó tan por sorpresa al moreno, que perdió el equilibrio, cayendo así los dos al suelo.
-¡Ite! Dobe, eso ha dolido. – dijo Sasuke intentando levantarse. Pero el rubio estaba encima suya, y seguía agarrado a su cuello.
-Naruto… quítate.
-No quiero.
-Quítate.
-No.
El moreno soltó un suspiro y volvió a intentar levantarse. Pero le era imposible. Naruto le permitió sentarse en el suelo, con el enfrente, agarrado de la misma manera a su cuello. Aquello era bastante incómodo, pero parecía que el rubio no tenía pensado soltarlo. Respiró hondo. Levantó el brazo para intentar apartarlo de él, cuando Naruto empezó a hablar en su cuello.
-Sasuke, yo… - respiró hondo – Yo te…
-Valla, valla – le interrumpió una voz.
Rápidamente, Naruto se soltó del moreno y se incorporó. Allí vio a Sai, mirándolos.
-¿Sai? ¿Qué haces aquí? – le dijo el Uzumaki como si nada hubiera pasado.
Sasuke seguía sentado donde lo había dejado. *¿Qué era lo que iva a decir Naruto? ¿Por qué se había cayado de repente?* En eso estaba pensando cuando escuchó la voz de alguien más.
-La pregunta es: ¿qué hacéis vosotros?
Sasuke se levantó y lo miró con cierta hostilidad.
-No te importa.
Naruto no presentía nada bueno. Tenía que acabar con aquel encuentro lo antes posible.
-Lo siento Sai, tenemos que irnos.
-No importa – respondió el chico. – Solo quería saber si estabas bien, desde que te fuiste del interrogatorio no te vi más.
-Ah sí, fui a aviar a Kakashi-sensei y luego me entretuve. Estamos bien, ttebayo.
-Mejor. Me voy, buena noches.
-Buenas noches Sai.
Los dos chicos se quedaron en silencio, viendo cómo el otro chico se iba. Sasuke empezó a caminar en dirección a su casa, dejando al rubio atrás.
*Naruto, no te dejes llevar o dirás alguna tontería que te costará caro. Además, ¿qué ibas a decirle, baka?* se reprochó a sí mismo. Miró alrededor y se vio solo. Buscó con la mirada al moreno y lo vio unos metros más adelante, caminando hacia su casa.
-Espera, teba. – gritó mientras corría hacia él, poniéndose a su lado.
Llegaron a casa y enseguida prepararon la habitación para dormir. Estando ya metidos en cama, ninguno de los dos podía dormir.
-Nee Sasuke, hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien. – No oyó respuesta – Y perdona por tirarte al suelo, no era mi intención.
-No te preocupes. – Se giró para mirarlo – Yo también me lo pasé bien, Naruto. Por cierto, ¿qué estabas diciendo antes de que apareciera Sai?
-No… no lo sé. Me he olvidado – soltó una risa nerviosa mientras se revolvía el pelo.
-Mentiroso – le reprochó el Uchiha tirándole un cojín a la cara.
-Es cierto – respondió Naruto lanzándole el cojín de vuelta.
-Usuratonkachi.
El moreno no se lo creía, pero no quería insistir. Una hora más tarde, Naruto seguía sin poder dormir. Miró hacia la otra cama y vio a Sasuke de espaldas a él. Se levantó y se acercó a su cama. Parecía una costumbre eso de acercarse el uno al otro por las noches. Se subió a la cama, que era bastante grande para una sola persona, y se recostó boca arriba. Sasuke no movió ni un pelo, asique Naruto se puso de lado hacia él. Se acercó hasta quedar a escasos centímetros de su cuerpo. A esa distancia, notaba el calor manar de su espalda, y notaba el sube y baja de las sábanas por su respiración. Empezó a adormilarse enseguida. Por pura rutina (conseguida a base de años durmiendo agarrado a su almohada) puso un brazo sobre el cuerpo del Uchiha, arrimándose un poco más hacia él.
-¿Qué demonios haces?
El rubio pegó un brinco al escuchar la repentina voz en el silencio de la noche.
-Perdona, no podía dormir.
-¿Y eso es excusa para que te metas en mi cama?
-Ayer dormiste en mi futón, y dormí mejor que nunca en mi vida. Pensé que quizá contigo si podría dormir – bostezó notoriamente. - ¿Lo ves? Empiezo a tener sueño.
-Me da igual. Vuelve a tu cama.
-Venga Sasuke. No seas malo. Tienes una cama muy grande, no te molestaré, dattebayo.
-Vuelve a tu cama.
-Pues déjame tu almohada, le pondré ropa tuya y haré un muñeco de Sasuke para dormir con él. – dijo mientras tiraba de la almohada para hacerse con ella.
-Ni se te ocurra – le contestó el moreno, tirando del otro lado de la almohada. - ¿Sabes lo mal que suena eso, dobe?
-Quiero dormir contigo. Déjame, no te haré nada Sasuke.
Los dos recordaron como lo había tocado esa mañana, se sonrojaron levemente y soltaron la almohada. *Aunque no te prometo nada* pensó Naruto mirando el cuerpo del moreno.
-Está bien, pero no te acerques más de lo necesario. – accedió el moreno.
-¡Ok!
Sasuke estaba en un claro, sentado en la hierba verde, rodeado de tomates. *¿Qué lugar es este?* Se levantó, curioso. Investigó un poco por la zona y vio a una persona en una colina un poco más allá. Esa persona lo saludaba con una mano levantada. Escuchaba su voz a lo lejos, esa persona le estaba intentado decir algo. Se acercó a paso rápido, intentado captar lo que decía. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, reconoció a Naruto, que empezó a correr hacia él. De un salto, el rubio se colgó de su cuello, abrazándolo. Sasuke le devolvió el abrazo. Escuchó la voz del chico decir: "Sasuke, yo… yo te…" y su voz fue interrumpida por una fuerza que lo tiró al suelo. Naruto había desaparecido y el seguía en el suelo, aplastado por un tomate gigante.
Se despertó agotado. Era la primera vez que tenía un sueño tan absurdo, pero había sido tan real. Aún se sentía aplastado. Intentó moverse y no pudo. Cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad, vio al rubio acostado encima suya.
-Naruto.
-…
-Naruto.
-Hmmmm
-Naruto, quítate de encima.
-Hm, tengo sueño – oyó como murmuraba.
-Puedes seguir durmiendo, solo quítate de encima.
-Sasuke ~
Naruto seguía encima suya, removiéndose. Sasuke no podía quitárselo de encima, estaba boca abajo, con el brazo apresado con el cuerpo, y Naruto pesaba demasiado en peso muerto.
-¡Naruto! – gritó.
-¡Sí! ¿Qué? – el rubio se despertó bruscamente. Movía la cabeza de un lado a otro, buscando el origen del grito.
-Sal de encima.
Naruto miró debajo suya y vio un revoltijo de sábanas, y debajo de todo a Sasuke, medio aplastado. Se movió hacia un lado, dejándose caer. Se metió debajo de las sábanas y abrazó a Sasuke.
-Naruto.
-Hmmm.
Naruto se había vuelto a quedar dormido. El moreno suspiró, no merecía la pena. Un par de minutos después, volvía a estar dormido.
Estaba en una habitación oscura, solo. Se movió a ciegas intentando encontrar una salida. Vio un poco de luz y se acercó para ver de dónde provenía. Se encontró con unas rejas que le impedían el paso. Se quedó allí, mirando hacia afuera. Escuchaba voces.
A lo lejos, vio pasar a sus padres, a su hermano y a un Sasuke de unos 7 años. Intento llamarlos desesperadamente, pero su voz no salía. Su familia desapareció en la oscuridad y delante suya aparecieron los cuerpos de sus padres, muertos. Vio a Itachi detrás de ellos, con las manos manchadas de sangre y lágrimas recorriendo su cara. Se vio a sí mismo, caminando por el distrito Uchiha. Estaba tan vacío como lo está en el presente. Sasuke sintió una soledad inmensa, la misma que había sentido casi todos los días desde la muerte de todo su clan.
Sintió como el suelo cedía ante sus pies, y se vio caer en la oscuridad. Aterrizó en agua, oscura como el barro. Intentó nadar, salir a la superficie, encontrar luz en esa oscuridad.
Algo llamó su atención, y vio un punto de luz amarilla y radiante. Nadó hacia ella y apareció por detrás de la cascada del valle del fin. Vio a un Sasuke de 12 años luchando con un Naruto de 12 años también. No escuchaba la conversación, solo le llegaban fragmentos, que le dolían como estacas. "¿Qué vas a saber tú? Has estado solo desde el principio" se escuchó decir. "Fuiste uno de mis primeros lazos" escuchó a Naruto.
Algo empezó a tirar de él hacia atrás, de vuelta al agua, mientras se veía a si mismo caer de rodillas ante Naruto, quedando cara con cara. Intento avanzar hasta ellos, pero sintió como lo arrastraban con más fuerza hacia atrás, y volvió a caer mientras veía escenas de su entrenamiento con Orochimaru, cuando se enfrentó a él y cuando formó el equipo Hebi.
Calló en un suelo de piedra, donde se sentó intentando para el mareo que se abalanzaba contra él. Delante suya vio una pequeña luz roja. Desvió su mirada hacia ella y vio a su hermano Itachi. Vio cómo luchaba contra un Sasuke unos dos años menor que él. Lo vio toser sangre y lo vio morir después de decirle sus últimas palabras. Se vio a si mismo con manchas de sangre de su hermano en la cara y en las manos, mientras este estaba tirado en el suelo, inerte. Su luz se había apagado.
Las lágrimas se agolpaban en sus ojos. Acercó las rodillas a la cara, encogiéndose sobre sí mismo. No quería ver más.
Volvió a caer, rodeado de imágenes que no quiso ver. Cerró los ojos, y empezó a escuchar voces. Escuchó a Obito contarle la verdad sobre Itachi, y escuchó a su hermano decirle que siempre lo querría. Su corazón dolía.
Aterrizó en el distrito Uchiha. Se levantó del suelo y caminó, intento llegar a su casa, pero acaba en un claro del bosque.
Todo estaba oscuro, la única luz provenía de Naruto, esa misma luz radiante. Estaba corriendo detrás de un Sasuke de 12 años, con el sello maldito medio activado, mientras este escapaba. Sasuke empezó a correr hacia Naruto, no quería que se llevara esa luz con él y volver a quedar a oscuras. Todo a su alrededor empezó a cambiar y apareció en una de las guaridas de Orochimaru. Todo volvía a estar oscuro, pero alcanzó a verse a sí mismo, esperando la llegada de alguien.
Cuando llegó Naruto corriendo, una luz lo envolvía de nuevo. Escuchó como hablaba de que si no podía salvar a un compañero, no podía ser Hokage. Pensar en que interfirió de esa manera en el sueño de Naruto le dolió. Sus acciones también habían afectado a la vida de Naruto, no solo la suya o la de su hermano. Se agarró la ropa, intentando sentir algo que no fuera dolor.
Todo volvió a cambiar, y volvía a ver a Naruto con su luz, llegando para salvar a Sakura. Recordó que ella había ido ahí para intentar matarlo. Ahora aquello le dolió un poco, después de todo, ella había sido su compañera. Se acercó a Naruto, a la luz, intentando ver, pero todo era borroso. Recordó que ahí había estado prácticamente ciego, por lo que no tenía recuerdo visual de ello. Pero escuchó a Naruto decir que si tenía que morir, moriría con él.
Al volver a escucharlo, supo que lo decía totalmente en serio y aquello oprimió su pecho. Naruto no se merecía nada de lo que le había hecho ni dicho. Volvió a caer e intentó gritar, pero su voz no salía.
Volvió a caer en agua, nadó desesperadamente hasta quedarse sin fuerzas. No veía nada en esa oscuridad y empezaba a hundirse. Una mano brillante surgió del agua, lo agarró por el cuello de la camisa y tiro de él hacia arriba. Cogió aire, no aguantaba más. Vio a Naruto atacarle y se defendió, pero no atacó. Tropezó y aterrizó en el suelo de espaldas. Naruto corría hacia él y Sasuke cerró lo ojos, preparándose para el golpe, pero no sintió nada.
Abrió los ojos y vio a Naruto tirado a su lado, brillando con esa luz amarilla. Las palabras salían solas de su boca, y escuchó a Naruto contestarle *Porque eres mi amigo* y su corazón se encogió. Sonrió y las lágrimas se agolparon en sus ojos. Apartó la mirada del rubio y las lágrimas al fin rodaron por sus mejillas. Intentó irse de allí, pero no podía moverse.
.
.
Lo sé, soy mala por hacer a Sai interrumpir un momento tan importante, pero las cosas pasan cuando tienen que pasar *le llueven tomates y lechugas pochas*. Os prometo que el próximo capítulo habrá una recompensa por eso, lo juro.
Y el sueño de Sasuke… valla, tomates gigantes, ¿quién lo iva a decir? xD Me pareció buena idea poner un poco de humor antes de esa gran "pesadilla de recuerdos" de Sasuke, para hacer más ameno el capítulo.
Como siempre, espero que os haya gustado *le estampan un tomate en la cara*… y a los que no… ¡lo siento! :P Nos vemos en el siguiente capítulo. 3
