Hola, aquí con la actualización de está historia.
Cómo siempre los personajes no nos pertenecen, si les gusto el capítulo dejen un comentario para hacernoslo saber.
Capítulo 2
Banquete real
Callun trataba de no pensar mucho en ese momento, solo debía hacer su parte del trato
—Príncipe Callum, Lady Rayla, por favor— El Rey Harrow sonrió y les mostró su lugar. El joven príncipe se sorprendió por no ver al gran mago o Claudia. Soren puso una cara rígida al ver a Rayla—. Es bueno verlos, quizás podamos hablar de algo que los afecta ¿Cuando estarán listos para la presentación? Junto el consejo y los emisarios hemos creído que mañana sería apropiado y disponer de una boda esta semana, así las noticias sobre la buena voluntad de ambos reinos llegará pronto al Rey Azymondias y el pueblo de los reinos Humanos.
Los representantes de los reinos que aún estaban en el palacio los observaron. Callum sentía que le faltaba el aire, oía todo a la distancia, tomo su copa y sintió que su mano temblaba, en su mente seguía la pregunta de Ezran ¿te quieres casar? No, no quería, quería huir de ahí, no es que ella fuera una mala persona, parecía agradable, el corazón de Callum latía a mil por hora. Parecía que los emisarios elfos y los representantes de los cinco reinos habían estado hablando mucho sobre ese asunto durante la tarde.
—Genial. Sí, creo que ya está todo decidido — volteó a ver a Rayla—, solo tenemos que estar ahí, pararnos juntos y sonreír, ya han arreglado todo. Su expresión era la de alguien enfermo, Ezran lo vio y Callum supo que diría algo, pero antes de que su hermano metiera las manos al fuego por él, Callum se apresuro a levantar su copa, no quería que su hermano se arriesgará a decir algo, no quería que expusiera que no era un príncipe real, él haría eso por su hermano, por la paz que haría que dejarán de pelear ambas razas—. Hay que hacerlo ¿Que opinas, Lady Rayla?
Rayla sintió varias cosas, la primera, la tensión. Pese a las palabras amables de parte del rey Harrow y esa sonrisa que seguro buscaba transmitir seguridad, no lo estaba logrando del todo. Tanto los humanos presentes como aquellos elfos que venían con ella tenían rostros tensos, tal vez uno que otro humano mostraba rostro afable abierto a un ver qué pasa, de ahí en más no. Y no los culpaba. Era lo mismo de parte de Xadia. Sin olvidar sintió la tensión de ella misma y Callum, la sola mención de la boda, los planes y hasta la fecha establecida hicieron que tensara sus músculos y enderezara la espalda.
¿Ella quería eso? No.
¿Creía que funcionaria esa locura? No.. o tal vez.
¿Confiaba en esa desición? Tiene que, el mismo rey la tomó.
¿Los humanos son malos? Si, todos, aunque Callum parecía ser esa excepción a la regla.
¿La estaban mirando mal? Con toda intención y descaro.
¿Porque sentía que Callum buscaba a alguien con la mirada? Porque lo hacía, su sentido ágil se lo decía.
¿Se supone que ese es el guardia? Rodó los ojos, tenía cara de tonto.
¿Ella quería decir algo? ¡No, por la reina Zubeia que no! pero ese humano que será su esposo le acaba de abrir camino a hablar.
¿Quería quitarse el vestido? Oh si, contaba el tiempo de regresar y quitarse esa cosa que la había ver ridícula.
Vaya alivio.
—Mañana es perfecto —logra decir tomando la copa por igual, en esos casos de etiqueta humana lo mejor era imitar a los demás—, estoy segura que el Rey Azymondias y su madre la reina Zubeia estarán complacidos al saber tienen toda la intención de cumplir con su parte de paz.
El rey lo vio y Callum estaba seguro que había cierta tristeza y lamento en la mirada de su padrastro.
Pensó en su madre, ella encajaba perfectamente con la realeza, pero él jamás fue así, quizás se parecía a su padre, aquel que no recordaba. Volteó a ver a la chica ¿Se notaría que detrás de su sonrisa se escondían unas ganas de llorar?
Soren observaba a Rayla fijamente como si ella fuera a robar algo y Rayla quería golpear a ese guardia pero la voz del príncipe Callum la hizo distraerse
—Entonces mañana será el dia—. Callum levantó su copa de vino hacia la elfa que se convertiría en su esposa en unos días. «Corre» le decía su mente, debía correr, escapar de eso, pero justo cuando estaba por levantarse y decir algo la imagen de su madre vino a su mente "solo respira Callum, debes respirar"; los emisarios elfos del océano comenzaron a hablar de enviar una flecha a la reina diciéndole sobre la noticia y también diciéndole a Callum que tendrían una boda en Xadia en el hogar de Rayla, un pueblo llamado Silver Grove.
—Lady Rayla, por favor, encargese de instruir a su alteza en las tradiciones de los elfos— pidió un elfo de sol con toda la seriedad que le era posible transmitir, era obvio que no estaba del todo feliz con estar entre tantos humanos.
— Estaré en tus manos — Dijo Callum aún con un tono triste, quizás no era tristeza, solo estaba asustado se todo lo que debía hacer. No quería ser el causante de una nueva guerra.
—No sé si sean las mejores manos pero haré el intento —responde con algo de diversión, era mejor eso que pensar todo pasaría en cuestión de días, lo único que la dejaba tranquila era saber que irían a Silver Grove, ahí se sentiría más segura y, no sabe porqué, presentía que él también.
Rayla era algo observadora, gajes del oficio, así que podía notar como había cierta mirada entre el chico y el rey, pero no sabía bien qué, tal vez era por tener que ver a su hijo casado con un elfo, que si se fijaban bien no se parecía a su padre, eso en definitiva la dejaba pensando que entonces Callum se parecía a su madre. Nada raro, uno se parece al padre otro a la madre, ella en cambio sentía tenía cosa de ambos padres.
—Callum— su hermano le hablo.
—¿Estás bien?
— Ez, estoy bien, ella es Rayla
La chica dejo de pensar sobre el parecido o en su defecto, el no parecido del príncipe con su padre.
El príncipe heredero sonrió y le ofreció una de sus tartas de mermelada como muestra de amistad y le mostró a su sapo luminoso. Realmente Ezran era mucho mejor siendo sociable que el mismo Callum, sería un buen partido cuando tuviera edad, su hermano sería como su madre, se casaría por amor.
Pero si eso pensaba ¿Porque se sentía tan mal? Era el príncipe que podían usar, del que podían deshacerse por no ser realmente de la realeza. Esa realidad dolía, amaba a su Rey, pero justo ahora sentía que su padre jamás lo había amado como su hijo.
—Es un gusto príncipe Ezran —ese niño tenía algo que la hizo sonreír, a su vista no despedía peligro alguno, hasta le parecía agradable; tiempo después el pequeño se alejo con una risa sonora y algo sobre unas tartas que tenía que robar del panadero.
—Lo siento, mi hermano es muy activo, espero no te haya molestado su charla.
—No, para nada, es algo diferente a ti, es muy activo, no sé como llamarlo, pero no me molesto y tiene un sapo que brilla, ¿Lo haz visto brillar? ¿Es cierto que encandila? O eso dijo tu hermano.
—Si, Cebo es una mascota extraña, cambia de colores segun su estado de ánimo, aveces está enojado o con hambre, hambrienfadado diría mi hermano.
Los miembros de la corte comían despacio entre charlas triviales, aveces veían y señalaban de manera nada discreta hacía ellos
—Creo que podrían pagarnos por ser los bufones de la corte —dijo Callum en tono irónico—. Podría incluso bailar como una gallina sin cabeza y seguro no harían ni la mitad de esos gestos graciosos que tienen ahora. Espera ¿Tengo algo en la cara? Comida... lo que sea... Algo que pueda explicar por qué me están viendo tanto —Pregunta Callum, trataba de espantar sus nervios, aunque si podía pasar que tuviera algo en la cara, lo cual sería vergonzoso en todos los sentidos.
Rayla niega inclinando el rostro a un lado.
—Tienes algo, no mentira, no tienes nada en el rostro ni entre los dientes, creo que más bien me ven a mi, ya sabes, la extraña elfo que llega de Xadia para llevarse al príncipe
Callum tuvo que esconder su rostro para que no se notará su sonrisa, seguro los nobles tendrían alguna opinión sobre porque reírse de lo que la elfa dijera era alta traición.
— No creo que estén enojados por qué me lleves, ya te dije que no soy el príncipe ideal, no le agrado a la mayoría.
Rayla sonríe con toda intención, pero evita reírse, todos estaban tensos, serios, mirando de un lado a otro como si buscaran algo que no está, algo que no ven, como por ejemplo una trampa o cosas similares. Rayla entonces admite que el príncipe Callum es inocente y divertido
—¿Y es importante agradarle a la mayoría? No me respondas eso, lo sé, tampoco soy algo como la preferida de todos, no después de lo que hice..
Murmura para ella esperando no haber sido escuchada. Desde que dejó vivo al humano no pasó día que no fuera señalada o hablaran de ella entre dientes, probablemente sea una de esas cosas que tenía en común con el castaño a un lado suyo.
Callum sabía que ella lo estaba viendo mucho.
—¿Tengo algo en la cara? ¿Los platillos no son de tu agrado? El Rey consiguió frutas de Xadia y los emisarios elfos al parecer ayudaron con esta comida.
Rayla se sonrojo al darse cuenta que si lo estaba viendo mucho, rápido niega.
—No te veía, es que pensé que quizás no había visto una mancha de comida —arruga el entrecejo con diversión al estar jugando con eso señalando en sus propios dientes—, lo siento, no quería verte fijamente, solo pareces muy tenso. Mira, estás son moras, son muy ricas, de mis favoritas en Xadia —toma unas cuantas con la mano comiendo unas así, con la simpleza que el gesto de comer con la mano era, entonces le ofrece una a Callum—, pruebalas, te van a gustar, también se hace un jugo delicioso con ellas, lástima que no hay pero esto basta —comiendo las moras asiente, niega, se encoge de hombros —, deberías relajarte—, sugirió ella.
Callum la Observo y por más que quiere odiarla por ser ella con quién lo obligarían a casarse no puede. Rayla no tiene la culpa. Comió de las moras, eran tan buenas que entendía porque le gustaban.
—Es verdad, esto es delicioso, supongo que cuando vaya a Xadia podré probar ese jugo de moras y más cosas que no hay aquí.
La charla con la chica era algo que fluía y aunque en verdad estaba feliz de no tener que odiarla una parte de él quería hacerlo. Porque así podría justificar estar triste y enojado
—¿Estás siendo castigada conmigo? — pregunta rápido, había estado prestando atención a lo que decía, pero realmente no se imaginaba a nadie aceptando por voluntad propia casarse con un desconocido, de cierta manera él estaba siendo castigado por no ser de la realeza. No sabía cómo decirlo, pero así lo sentía.
Que un príncipe humano disfrute de las cosas que hay en Xadia era algo nuevo para ella. Sin duda ese príncipe humano era alguien que estaba llamando su atención, tal vez, solo tal vez, no era mala idea esa unión. Su pregunta fue otra cosa, de esas que no se espera y come una mora pensando qué decirle, que responder a eso. No esta segura de querer responder en realidad.
—Depende de lo que consideres castigo, ¿Tú lo estás? —indaga antes de asentir en respuesta a su pregunta—, no de forma oficial, pero algo me dice que es por cierta cosa que hice, o no hice, que me eligieron a mi, aunque mi mentor dice otra cosa, lo presiento, pero mira, eres.. —se encoge de hombros—, eres agradable, y hasta el momento no haz hecho algo que me haga sacar mis habilidades de elfo asesina —bromea comiendo otra mora—, en Xadia habrán más cosas que te van a gustar.
Callum quería decirle que no era hijo del rey, le agradaba, pero no podía exponer a su familia. Además algo le decía que ella no estaba siendo del todo sincera con él.
Uno de los elfos del océano se acercó a ellos.
—Mañana será un día importante, por favor traten de descansar —después observo a la elfa sombra de luna — No lo echen a perder, hay muchas cosas en juego.
— Bueno, eso fue aterrador. — Dijo el príncipe con una mueca.— ¿Todos son así en Xadia?
— Bueno algunos lo son, creo que es más bien por lo que está reunión significa, el acuerdo y todo lo que conlleva, pero en general creo que está saliendo bien.
*n*n*n*n*n*n*
Lord Viren maldecía mientras investigaba los antecedentes de la elfa, así fue como llego al comedor, casi al final de la velada.
— Lamento no haberme presentado — Dijo viendo a la elfa — Pero estaba ocupado, el rey Azymondias ha pedido muchas cosas. Lady Rayla ¿Que clase de noble es usted?
El Rey Harrow se levantó — Lord Viren, está siendo algo grosero con nuestros invitados
— ¿Es así? — preguntó — No me gustaría acusar a nuestros invitados de algo, pero es raro que pidan a un príncipe y el rey de los dragones elija a un elfo de luna sin título ¿Quienes son sus padres Lady Rayla? ¿Son gente importante en Xadia? ¿Eres hija de algún rey elfo?
Por puro instinto Callum tocó la mano de la chica, pero las palabras del gran mago lo habían dejado intrigado.
La interrupción por parte de ese hombre le dio mala espina. Despedía un aura que le daba tanto intriga como duda, y la forma en que la miraba era diferente a la de todos los demás, diferente incluso a la de los demás humanos y el rey mismo. Las preguntas tenían respuestas, respuestas que tal vez para ese hombre serían algo de tomar como negativas a la unión, y eso es algo que no tomaron en cuenta. Su rostro se relajó al sentir el toque de Callum, algo simple, tan sencillo como su mano rozando la suya para verlo de soslayo.
—Creo que lo que importa es que con esta unión habrá paz entre Katolis y Xadia, no.. —duda, mira a los emisarios elfos antes de continuar—, no creo que esté en situación de hacer preguntas si ustedes son quienes pidieron paz para compensar el daño que han hecho en Xadia y a la familia del Rey Azymondias
— Te equivocas querida — Dijo Lord Viren. — Fue su rey quien pidió la paz, pidió muchas cosas
Viren parecía querer seguir hablando, pero el rey lo interrumpió
— Gran mago, por favor, es un momento alegre, nadie pone en duda las intenciones del Rey Dragón. — el Rey Harrow hizo saber a los emisarios, que no dudaban de las intenciones de su soberano.
— Es por la magia oscura — Susurro Callum a la chica — El Rey Dragón ha pedido que los humanos dejen de usarla. —Tarde o temprano se enteraria. — Y respondiendo a tu pregunta, mi padre piensa que esto es un honor.
Aquello era mitad cierto, mitad mentira, Harrow quería alejarlo de la corte, sabía que mientras más tiempo pasará le pedirían que se casara de nuevo y que a él lo mandarán lejos para que no quisiera usurpar la corona de su hermano, algo que jamás ha pensado, pero el rey no puede permitir que la gente lo señale como un posible traidor que desea las cosas de su hermano y si su padrastro se casaba de nuevo el sería enviado al exilio o peor, sería usado por los nobles para sus propios intereses
La ex asesina volteó a ver al príncipe de forma repentina, casi estaba segura que se habría notado la forma abrupta en que lo hizo; hablar de magia oscura era algo delicado, en Xadia todos tenían magia, desde un simple arbusto hasta los elfos y el rey de los dragones, pero los humanos no podían usar magia, no debían hacerlo y sin embargo encontraron la forma de llevarlo a cabo valiéndose de la vitalidad de seres que si poseían esa habillidad.
Eso era, eso era lo que no le había agradado de Viren, sabía que había algo mal en él, y hasta ese momento entendía el qué. Era el mago de Katolis, usaba magia oscura. Sintió un trago amargo.
Lord Viren salió del lugar diciendo que esa unión era un error
El rey trato de hacer que los invitados volvieran a disfrutar lo que quedaba de la velada.
— Lady Rayla ¿Quieres acompañarme o prefieres seguir con esta frivolidad? — Preguntó Callum, sabía que el rey no se opondría a qué se retiraran antes, aquello había dejado un sabor amargo en Callum.
Rayla asintió al principe para salir de ahí, de repente se le había quitado el hambre o las ganas de estar ahí, formó su mejor sonrisa.
—Bueno, soy nueva aquí, prefiero me sigas enseñando más de este lugar o de las cosas que ustedes hacen —y eso era verdad, tenía esa curiosidad culposa por querer aprender y tratar de conocerlos un poco más
Se disculpo con el rey y salió del comedor, su hermano lo vio, pero sabía que era mejor que se quedará ahí, sentía que todo eso era una especie de responsabilidad que su padrastro le había confiado a él.
— ¿Estás lista para ser princesa? —pregunto una vez que estuvieron afuera. Era difícil para él ser un príncipe, no podía imaginar que ella fuera feliz con la frivolidad de la corte, además que seguramente sería sometida a lecciones de etiqueta, él odiaba eso. Pero sobre todo, había algo que lo dejo pensando— ¿Que clase de persona eres Rayla? Me refiero ¿Por qué el rey dragón te eligió si no tienes un título?
Ella sería princesa de Katolis, probablemente obtendría algún título relacionado, si el rey se casaba de nuevo Callum estaría en posible peligro de muerte, suponía que era una de las cosas por las que lo estaba comprometiendo. Enviarlo lejos de la corte. Pero ¿Que clase de persona era ella?
—¿Los elfos tienen títulos? Se que hay varias ¿Formas? Elfos de sol, de tierra, de aire, de luna ¿Ustedes tienen una monarquía? Los elfos que te acompañan parecen muy cultos, como si fueran personas importantes —no quería parecer ansioso, pero ahora que Viren había dicho todo eso, estaba tan confundido de que pasaría con él una vez que se fuera a Xadia—. ¿Que clase de persona seré en Xadia? ¿Un rehén político? Creo que eso es lo que seré. Piénsalo ¿Por qué otra razón el rey pediría un matrimonio? Quieren llevarme a Xadia como rehén, pero no a la fuerza.
Ahí estaba, diciéndole sus miedos a una desconocida que acababa de conocer hacía apenas unas horas.
—Lo siento, quizás son los nervios, por qué seguro el rey dragón solo piensa en la paz — Ni él se lo creía, pero era mejor que no hiciera que ella desconfiara.
El príncipe humano hablaba mucho y era hasta cierto punto demasiado sincero para su propio bien. Revelaba mucho de sus pensamientos. Pero había preguntado algo importante. ¿Que sería Callum en Xadia? ¿Su humano? No tenía respuesta a esa pregunta.
—Si lo miras de esa forma entonces ambos somos rehenes políticos para fines políticos de una guerra que comenzó desde antes que naciéramos y que quieren terminar con nosotros como un matrimonio —dice sin tacto al escucharlo, no estaba molesta con él, pues a lo que ha visto y escuchado él es tan victima como ella, ambos usados como herramientas para un fin común en un acuerdo entre ambos reinos
Responder la otra pregunta era algo complicada, estaría revelando la forma de gobierno, si es que podía llamar así, que tenían en Xadia.
—No soy nadie, no mentí cuando dije que era el miembro más joven de los asesinos de la sombra de la luna —comienza a decir sabiendo que no los estaban escuchando, lo cual agradecía, porque una cosa era comenzar a abrirse de cierta forma con el principe Callum y otra que fuera escuchada por terceros—, el porqué me eligieron no lo sé, simplemente me lo dijeron hace unos días mientras entrenaba con mi mentor, pero tengo la teoría de que es porque hace tiempo... —suspira y como tick cruza los brazos—, un miembro de la guardia de aquí entró en territorio de Xadia antes de que siquiera se hiciera este acuerdo, mi deber era eliminarlo —dice esperando sabiendo él sepa a que se refería—, y es lo que se esperaba de mi al ser la mejor. Pero... no pude hacerlo, lo vi y vi que tenía miedo.. solo lo dejé irse —Se encoge de hombros al terminar de hablar—, supongo que se enteraron de eso porque ahora estoy aquí, no puedo matar humanos. Eres un humano muy extraño. En todo caso yo voy a cuidarte.
Callum se detuvo de golpe cuando la escucho. Aquello era nuevo, no sabía porque lo hizo sentir extraño.
—Un sueño hecho realidad, ser el humano de una elfa de luna, si... un sueño.
—Lo sé, se nota en tu cara, no te preocupes tonto príncipe. Te cuidare allá donde vayamos
No mentiría, se había sentido bien escuchar que ella lo cuidaría y saber que no había matado a nadie. Por qué ¡Oh sorpresa! Él era un humano, y no es que eso lo consolara, ahora tenía muchas más preguntas, pero ya era tarde y el siguiente día sería agotador, aunque seguro no podría dormir nada. Callum se preguntó si hubiera sido mejor no saber nada, solo estar ahí, verla y no meterse en su camino y así, solo ser cordiales, porque saber sobre ella solo había traído una serie se sentimientos mezclados, se recordó que eso solo era un acuerdo, un papel que se había firmado y que ella no debía amarlo, ni él a ella, solo... Bueno solo ser una mentira disfrazada de paz.
— Entiendo, bueno, me alegro que no puedas matar humano, — se señaló — Dormiré mejor, es decir. No es que tuviera miedo de ti, quizás un poco porque se escuchan cosas raras, pero nada malo, porque bueno no pensé que vinieras a matarme, solo un poco cuando dijiste eso de asesina, pero por un minuto — Callum rasco su nuca. — Será mejor que te deje dormir, te acompañaré hasta tu habitación, mañana será algo complicado.
Ese hablar y hablar del humano era entretenido. Rayla no sabe exactamente porque, pero su monólogo la hizo arquear una ceja y sonreír con sus acciones, aunado estaba el hecho que acababa de confesar a un humano que no podía matar humanos, o de menos no pudo hacerlo en ese momento, ¿algún día podría hacerlo? tenía sus dudas, todos tenían ya sus dudas sobre ella, incluso con este papel de novia política donde estaba segura algunos en Xadia dudaban pudiera con esa simple tarea.
—Mientras no me des motivos para hacerlo creo que seguiré con esa racha hasta nuevo aviso —bromea mientras lo sigue, que aunque ya había estado en su habitación, el castillo era un laberinto aún para ella, seguía sin aprenderse del todo cada pasillo, cada puerta y redoble que tenía que hacer—, mañana... —repite con la mirada fija y perdida al frente como si su mente fuera todo un lio de cosas sin ver nada en realidad, nada en especial. Cuando llegan a su habitación Rayla sonríe para Callum.— Callum, no eres un mal príncipe, y no eres extraño. — Dice antes de entrar a la habitación y cerrar tras ella.
Callum sintió esas palabras reconfortantes.
Opeli no podía seguir ignorando el hecho que se habían violado demasiadas reglas básicas de etiqueta esa noche
—Solo déjalo pasar —Dijo el rey, —Sí el príncipe Callum quiere comer con las manos puede hacerlo, es lo menos que podemos hacer, después de todo lo estamos mandando a Xadia.
—Es precisamente eso, el príncipe Callum irá representando a la familia real de Katolis, sinceramente los modales de la muchacha dejan mucho que desear.
—¿Entonces? —El rey Harrow alzó una ceja—, ¿Que estás pensando, Opeli?
—Unas lecciones intensivas de etiqueta — respondió la mujer—. Al menos para que no pasen vergüenza frente a los nobles y demás reyes durante el baile de compromiso mañana.
—Eso… eso no suena tan mal, me parece una gran idea —El rey sonrió, quizás había sido su imaginación, pero su hijo no parecía particularmente preocupado por la presencia de la elfa de luna.
Callun no sabía cómo sentirse con respecto a todo, su mal humor se había transformado en resignación y quizás se sentía un poco feliz de que su prometida fuera diferente. Ella tenía un sentido del humor algo extraño, justo como el suyo. Observo la luna, pensó en Claudia. A esas alturas no estaba seguro de nada salvo que ya no sentía esa aprensión en su pecho, en pocos días se iría de Katolis y no sabía cuánto tiempo estaría lejos de su hogar. Entonces pensó en Rayla, en que seguramente ella estaba asustada por estar ahí, de las miradas desdeñosas que todos le le lanzaban como si ella fuera una ladrona. Eso no era justo, ninguno pidió eso; entonces ahora tenían que enfrentarse a cosas para las que no estaban listos. Mañana sería un nuevo día y debía estar listo para lo que se avecinaba. el único consuelo era que no estaría solo en todo eso.
