Bueno, aquí tenemos otra actualización de está historia, esperamos sus comentarios
Capítulo 5
El día después.
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Él tiene ataques de pánico a veces.
No a menudo. El último que recuerda haber tenido fue un poco después de que su madre se hubiera casado con el rey Harrow. Ser hijo de una mujer noble era una cosa, pero ser hijastro de un rey era otra.
Ahora no puede recordar exactamente lo que lo desencadenó, pero tiene la sensación de que tuvo algo que ver con la repentina comprensión de lo que significaba ser un príncipe. Las reuniones, el entrenamiento, las tradiciones; él piensa que puede haber sido demasiado en un momento dado, y su respiración se detuvo, y fue como si se estuviera ahogando bajo el peso de tal título. Él recuerda a su madre a su lado, la suavidad de sus palabras, la forma en que su mano frotó suaves círculos en su espalda recordándole que estaba bien sentirse abrumado y que todo lo que tenía que hacer en ese momento era respirar.
Justo eso último es lo que intenta recordar ahora.
Callum sabe que han bailado, que ha hecho todo lo que se le ha pedido, ha sonreído, ha saludado a todos los reyes, incluso salió al balcón del castillo cuando su padrastro los presento como el príncipe y la princesa de Katolis. Hubo de todo, desde comentarios de desacuerdo y aplausos forzados. Pero ahora es como si todo evento hubiera sido borrado de su mente al saber que compartirán habitación. Eso y el hecho que su padrastro le dijera al terminar la fiesta que su tía Amaya llegaría pronto, eso lo tenían en un estado de estrés. Su pecho se había apretado y el ruido, y la gente había sido demasiado. Su respiración se había quedado atrapada en su garganta y se había quedado allí mientras Callum veía la cama frente a ellos.
Mientras tanto, Rayla sabe lo que son los ataques de pánico, ha tenido algunos durante toda su vida. Por eso sabe qué hacer, lo sentó en la cama para que pudiera recuperarse y simplemente respirar.
Callum la ve y se siente mal, quiere estar bien, no recuerda porque ha tenido aquel ataque de pánico. Lo único que sabe es que se siente mal. Pero su madre no está ahí esta vez para ayudarlo a recuperarse, e incluso ahora es demasiado estresante. Se tapa las orejas con las manos y cierra los ojos con fuerza. Su corazón está latiendo demasiado rápido para que pueda seguir el ritmo e intenta respirar, pero es irregular y poco profundo y el aire no llega a sus pulmones. Cuando abre los ojos los adoquines se vuelven borrosos y la oscuridad comienza a arrastrarse por los bordes de su visión, siente una mano en la parte trasera y una voz "respira, Callum, solo debes respirar"
—Callum, hey, soy yo. Estoy aquí, mírame, estás bien.
Rayla nada en su visión. Sus uñas se clavan en sus hombros mientras él hace todo lo posible para concentrarse en ella y el sonido de su voz.
—Respiraciones lentas —dice ella—, solo una a la vez. Estás bien, lo prometo, solo respira por ahora. Mírame, respira.
Lo hace. Su respiración se presenta como un jadeo, pero es la primera respiración completa que toma en lo que parece demasiado tiempo, y cuando trata de nuevo, es pesado y desigual. Hay lágrimas que pican en las esquinas de sus ojos, se da cuenta, pero está respirando de nuevo y eso es todo lo que importa.
—Ahí tienes —oye decir a Rayla. Su propia respiración es temblorosa y preocupada, piensa Callum que ella parece asustada. Rayla presiona su frente contra la de él y toma su próximo aliento a la par; una inhalación lenta y relajante seguida de una oleada de exhalación. Sus dedos se aflojaron en sus hombros, pero se deslizaron por sus brazos para agarrar sus manos entre las suyas.
—Lo siento —murmura—, no debería haberme reído de los bailes humanos.
—Está bien —gruñe Callum agarrando sus manos lo mejor que puede. Sus propios dedos están resbaladizos por el sudor, sus uñas teñidas de azul por la falta de oxígeno, pero ella las sostiene de todos modos, sus manos encajan perfectamente dentro de las suyas—. Estoy bien ahora que estás aquí. Y en verdad… lamento esto, no es… no es la mejor manera de comenzar esta relación.
Su respiración engancha en la garganta ahora, y demasiado tarde; Callum se da cuenta de lo que podrían haber significado sus palabras. Vagamente él registra la contracción en sus dedos, como si sus reflejos estuvieran tratando de alejarla, pero ella no se mueve, y él tampoco. Tenerla tan cerca es reconfortante, y él está demasiado concentrado en respirar de nuevo como para preocuparse por cómo pudieron haber sonado sus palabras. Lo había dicho en serio de todos modos. Ahora está bien, y está más bien sabiendo que ella está ahí con él
—¿Ya estamos en una relación? Pensé que solo estábamos casados ¿Cuándo entramos en una relación, príncipe tonto? —Bromea, aunque hay algo en su tono que hace que parezca que no es del todo una broma.
Callum se ríe a pesar de sí mismo.
—Un poco, una relación —se las arregla. Él quiere burlarse de ella a sus expensas, pero en su estado suena como algo completamente diferente—. Claramente estoy en una relación unilateral.
Ella ríe pero nota que Callum está nervioso y tímido, entonces mantiene sus manos en las de él y no se aleja.
—¿Estás mejor? —pregunta con evidente tono preocupado
Callum notó que ella había ignorado su mal intento de broma, seguramente la había asustado al decir que estaban en una relación. Lo cual no era una mentira como tal.
Besó su mano y noto como ella se ponía tensa por su acción.
—Estoy bien, gracias por estar aquí, creo que solo te he mostrado lo peor de mí en estos días. Solo es… no sé, todo parece real ahora, y nosotros aquí… es solo extrañó y malo — Callum vio la cama y se sonrojo.
—Creo que lo peor de ti es precisamente lo mejor de ti, no tratas de ser alguien diferente, solo eres tú, ya sabes, eres realmente torpe y malo en muchas cosas, pero está bien, eso es lo que te hace precisamente un humano interesante, pero ahora dime, ¿Por qué eso sería malo? —preguntó Rayla y señalo la cama, estaba un poco confundida por la manera que él parecía preocupado por tener que compartirla con ella—. Hasta donde sé es solo una cama ¿Te asusta compartir una cama? ¿Piensas que te haré daño?
Callum evita reírse y nota que se su respiración se ha regulado, que ya no le cuesta trabajo atrapar cada bocanada de aire. Ahora está mejor y es gracias a ella; no toma su mano de nuevo, pero es gratificante solo estar juntos.
—No, no me asusta, pensé que a ti si
—No me asusta, no es como si planearas algo ¿Lo haces? —Rayla lo vio con su mejor mirada asesina
Callum casi se ahoga con su saliva, lo cierto era que no planeaba nada, ¿que podría planear? Entonces se dio cuenta, era su noche de bodas y… se supone que ellos deberían consumar el matrimonio. Siente que su rostro se pone caliente, comienza a caminar nervioso por la habitación, se da cuenta que han dejado comida así que se sienta frente a la mesita tomando un par de uvas y moviendo su pierna nervioso.
Rayla lo observa, no entiende porque está tan nervioso, incluso evita verla cuando minutos atrás estaban teniendo una charla amena.
—¿Tendrás otro ataque de pánico? ¿Tanto miedo te doy? —Callum voltea a verla ¿Ella había pensado que estaba así por temor a ella?
—No, no me das miedo y quizás me de otro ataque de pánico… ¿Es que sabes lo que significa la noche?
—Si, hay que dormir, estoy cansada —de repente la elfo se da cuenta lo que significa y observa a su alrededor; la cama es grande, lo suficientemente grande para que ambos duerman y no se topen en la noche, pero también tiene sábanas de seda y hay velas y todo ese ambiente íntimo—. No, no, nada de eso pasará —levanta su mano—, no pasará… escucha, me agradas un poco. Pero realmente no te conozco, ¿acaso estás esperando algo más? Porque no pasará
— ¿Qué? No, no esperaba nada más, solo pensé que sería incómodo compartir cama con un desconocido —ahora él estaba ofendido por sus palabras, podía decirle que no era agradable o que a ella en especial no le caía bien de mejor manera—. Dormiré en el suelo, no te preocupes, no quiero que pienses que soy una especie de pervertido que espera aprovecharse de ti mientras duermes.
Rayla levanta una ceja, lo que decía no tenía sentido, ¿por qué dormiría en el suelo cuando la cama era enorme? sobre todo, él parecía ofendido y decía que ella lo veía como un pervertido, lo cual era ridículo. Rayla podía decir muchas cosas del Príncipe Callum, pero que fuera un pervertido era algo que ella jamás diría.
—Deja de ser ridículo. Puedes dormir en la cama, es grande y no quiero que me culpen de que te enfermes por el frío o amanezcas dolor de espalda, que hasta donde sé, los humanos son frágiles y gustan de la comodidad de una cama, y no, no creo que seas un pervertido —la chica solo suspira mientras caminaba hacía el baño para quitarse ese vestido, porque no iba a dormir con esa prenda, era importante para su cultura y no quería estropearlo.
Entonces se dio cuenta que no había llevado ropa al baño.
«Genial, ahora pensara que trato de seducirlo» aunque ella parecía molesta, lo que realmente la molestaba era la manera que Callum había usado para dejar en claro que no quería nada con ella, como mujer eso era un poco vergonzoso. Pero lo que a Rayla la molestaba más era que le importara algo como esa trivialidad, a ella no debería importarle nada si él tenía pensamientos impuros. Salió de nuevo y busco entre sus cosas ropa más cómoda, su habitual traje de asesina estaba descartado, en su lugar las mucamas habían dejado un par de prendas para ella. Había un camisón que no dejaba nada a la imaginación, los humanos eran extraños, ¿por qué usaría eso? Sería mejor salir desnuda al menos en su noche de bodas real con alguien que amara, eso hubiera sido algo romántico, el dejar que su esposo le quitará el vestido lentamente mientras se besaban listos para unir sus vidas. Pero en su lugar buscaba ropa para ponerse después de quitarse ella misma el vestido.
No era como Rayla había imaginado que sería su noche de bodas cuando era niña, aunque tampoco había esperado casarse algún día realmente.
Además, le había dado a ese humano su primer beso, lo cual lo hacía estar enojada. Regresó al baño, se cambió la ropa lentamente esperando que él no pensara que algo iba a pasar entre ellos. Cuando salió se dio cuenta que incluso el príncipe se había cambiado su atuendo real y ahora vestía una camisa y pantalones diferentes.
Callum la vio, llevaba pantalones cortos que dejaban que sus piernas se notarán y también una camisa de mangas cortas, ella era linda, trato de no verla fijamente o se diera cuenta que veía sus bien torneadas piernas o como aquella camisa caía por uno de sus hombros. El príncipe observo como la chica guardaba el vestido con sumo cuidado, Rayla no le habló, no habían comido mucho durante el banquete principalmente porque estaban tensos y su estómago no había aceptado casi nada, ahora que todo había terminado sentía el hambre pegar de golpe. Se sentó frente a ella en la mesa donde estaba la comida, la observo comer un poco de fruta. Las moras que a ella tanto le gustaban estaban en un tazón de plata, se dio cuenta que de noche Rayla se veía diferente, incluso estando enojada mantenía una expresión linda, su piel parecía suave. Si tuviera que describirla Callum usaría la palabra resplandeciente. Quería dibujarla, quizás si le preguntara lo dejaría hacer un dibujo de ella, pero justo ahora seguro sería una mala idea.
—¿Qué? —preguntó ella al atraparlo observando hacia ella
—Nada, solo… solo parecer más relajada —sin darse cuenta se levantó para buscar una hoja y tiza, comenzó a dibujarla lentamente.
Rayla noto como el rostro del príncipe se relajaba, como se concentraba en el dibujo que hacía. Ella siguió en su lugar dejándolo que dibujara, la expresión del príncipe era relajante y por alguna razón a Rayla le gustó ver esa expresión en el rostro de Callum.
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Viren no aprueba aquella imagen del príncipe tomando la mano de un sucio elfo, ellos son salvajes, podrían traicionarlos en cualquier momento.
—Harrow, ¿estás seguro de esto?, es el hijo de Sarai, piensa en lo que ella pensaría sobre tu decisión.
Harrow soltó un gran suspiro, realmente no estaba feliz, no se sentía bien y entendía las palabras de Viren. Incluso él se sentía extraño por hacer que Callum tuviera que hacer eso, pero también sabía que las personas de la realeza rara vez pueden elegir. Incluso él mismo había tenido suerte al casarse con una mujer que si amaba, su unión fue en parte algo político, pero jamás le había dicho eso a sus hijos, él amaba a Sarai y eso hizo una diferencia.
—Lo sé, pero es algo que ya está hecho
—Harrow, aún te puedes retractar, ningún rey lo verá como una traición, buscaremos otro método para lidiar con esta guerra, derrotamos a trueno, podemos derrotar a este nuevo rey.
Harrow Frunció el ceño, se quitó la corona un momento, después vio por la ventana.
—¿Que estás diciendo? —preguntó con un tono de voz serio.
—Nada, pero debes saber que haré lo necesario para ayudarte a salir de esto. Habrá una manera, solo necesitamos…
—¡Basta! —Harrow levantó la voz—. Creo que he dejado que hagas demasiadas cosas, no solo insultaste a la chica en la fiesta de compromiso, te he dejado pasar demasiadas faltas de respeto, creo que eso te ha vuelto arrogante.
Viren agachó la mirada tomando una posición más sumisa ante su rey, parecía que aquello sería más difícil, pero podría hacerlo.
—Me disculpo, Harrow, yo solo...
—Su majestad —dijo Harrow—, te dirigirás a mi como es apropiado, soy tu rey
Lord Viren se sorprendió cuando escucho el tono en el que su amigo le había hablado, nunca antes había usado un tono tan autoritario. Harrow siempre se caracterizó por su carácter amable. Incluso cuando Sarai murió no tuvo una actitud tan hostil.
—Me disculpó si me he propasado, jamás ha sido mi intención socavar su autoridad, su majestad. Si me disculpa, tengo asuntos que atender, a menos que usted me requiera para algo.
—Puedes irte…
Viren hizo una reverencia antes de salir de la habitación, el rey parecía decidido. El gran mago avanzó lentamente por los pasillos del castillo
—Papá —Soren lo llamo. Pero Lord Viren paso de largo, no tenía tiempo para trivialidades, tenía cosas que resolver.
El tiempo se agotaba, con la renuencia del rey para dar marcha a esa alianza la humanidad estaba condenada. Porque Viren piensa que es un servidor leal de Katolis. Que él debía ayudar a la humanidad en momentos tan oscuros. La historia les había enseñado de que eran capaces los habitantes de Xadia. Elarion era la prueba viviente del desprecio de los dragones y criaturas mágicas por la humanidad. Pero el rey estaba cegado por aquella falsa moral. A Viren jamás le interesó ser alguien carismático, solo era un servidor de la corona, siempre fue un servidor de la corona. Por eso debía servir a su reino incluso si eso iba en contra de los deseos del rey mismo. Viren recordó todo lo que había hecho por su rey. Pero también por el bien de Katolis, para la humanidad incluso cuándo lo presionaron, como cuando usó el corazón del titán de magma, beneficiando tanto a Duren como a Katolis, incluso si otros tuvieron que pagar para que esto fuera un éxito.
Siempre se decía esto, estaba en lo correcto y estaba haciendo lo correcto para el reino.
Después del incidente en la frontera, uno de sus objetivos era asesinar a la bestia, a Trueno, ya que ayudaría no solo a su reino sino a la humanidad en general y debilitaría a Xadia, tal vez incluso debilitándolos lo suficiente como para que la Pentarquía se uniera como una tormenta. Juntos atacarían Xadia para conquistarlo y usar hasta la última gota de magia, de cada elfo vil y criatura mágica.
Entonces, unos años después de la muerte de Sarai y las reinas de Duren, Viren finalmente tuvo la oportunidad. Claudia, su dulce hija y futura Gran maga de Katolis había logrado lo que él no pudo; rastrear y encontrar uno de los últimos unicornios en las tierras humanas y quitarle el cuerno. Después de obtenerlo de ella y colocarlo con los otros ingredientes necesarios, pensó para sí mismo que con esto finalmente podría matar a Trueno. Ni siquiera había podido comenzar a imaginar qué podría hacer con las partes del cuerpo de la criatura después de que lo mataran, solo tenía que convencer a Harrow.
Eventualmente pudo convencer a Harrow. Gracias a su larga amistad y al hecho de que Harrow todavía estaba secretamente de luto, sabía lo que debía decir, solo tenía que presionar los botones correctos.
"Sarai no pudo ver crecer a sus hijos, pero ella DEBERÍA haberlo hecho" Botón #1.
"Ella necesitaba justicia, ¡necesita ser vengada!" Botón #2
"Ella era tu mundo y tú el de ella" Botón #3
Y el botón final…
"¿Qué hay de tus hijos? También les robaron el amor de su madre".
Finalmente, con la gota de sangre, se agregó el componente final. La lanza estaba lista.
Harrow había sostenido la lanza de Sarai muchas veces, cuando se la entregó para que entrenara o para discutir sobre qué hacer o no hacer, cuando intercambiaron armas o la desarmó, incluso la sostuvo durante semanas después de su muerte. La lanza y él fueron inseparables durante todo el tiempo, al igual que él y Sarai lo fueron durante toda su relación. Ahora él sostenía su lanza corrupta de Magia Oscura y se sentía mal. Se sentía malvado y poderoso y simplemente desagradable. Podía sentir la magia oscura que se extendía desde la punta de su cabeza hasta sus dedos, y lo odiaba, estaba completamente disgustado. Pero tendría venganza.
No se encontraron truenos en la frontera. Ni un alma, salvo ellos y sus caballos. Entonces cabalgaron hacia los campos de la torre tormenta, la casa de Trueno. El dragón le dio la oportunidad de irse. Viren comprendió lo que pasaba, pero no sé lo dijo a Harrow, necesitaba que el rey siguiera con el plan.
La Reina Dragón había ido a buscar comida para todos. Harrow estaba enfurecido, enojado más allá de todo sentido, porque no se les dio la oportunidad de irse pacíficamente antes, a ella no se le dio la oportunidad, a ella nunca se le mostró misericordia. A Sarai no le dieron una opción, ¡así que Trueno tampoco la tendría!
Harrow, normalmente el hombre y rey amable y gentil, arrojó la lanza corrupta directamente a la región del pecho de Trueno y el dragón lentamente comenzó a convertirse en piedra. Pero el segundo justo antes de que la lanza alcanzara su marca, se escuchó el gemido y el llanto de una mujer.
Un grito fantasmal y roto.
Un lamento que asustaría a la mayoría de la Guardia del Dragón.
Uno que llegaría hasta Lux Aurea y a cada criatura y persona que estaba a muchos kilómetros.
Harrow no lo escuchó, pero se sintió mal en el momento en que golpeó, acababa de hacer algo que lo condenaría de por vida y podía sentirlo. Sin embargo, eso fue seguido por un orgullo enfermizo cuando los zarcillos oscuros se movieron alrededor del cuerpo de Trueno mientras lo convertían en piedra, mientras la bestia intentaba desesperadamente volver a su guarida. ¡Sí, había vengado a Sarai! Su asesino lentamente se convirtió en piedra para siempre ante sus ojos. También había vengado a las reinas de Duren, 4 pájaros de un solo tiro. Después Viren dijo que debían matar al huevo del dragón, que debían de acabar con él antes de que naciera y se volviera la venganza misma en contra de la humanidad
Lord Viren hizo una mueca al recordar lo que había pasado después, su plan se había echado a perder. Bajó lentamente las escaleras que iban hasta la habitación secreta en su estudio.
La luz no producía reflejos en las húmedas paredes; estaban entretejidas a partir de la noche por medios mágicos. Viren el mago lanzó un hechizo que iluminó su mano con una bola de fuego.
–Apágate.
La bola murió. Viren se sentó en las tinieblas haciendo crujir los nudillos. Observó el espejo frente a él. Aquella reliquia que había obtenido de la montaña tormenta el día que mataron a Trueno y él debía matar al príncipe de los dragones asegurándose de proteger a la humanidad. Pero los elfos se habían adelantado y lo habían escondido, solo encontró a dos guardias cuidando el nido vacío, elfos que terminaron en las monedas de magia oscura.
—¿Que eres? —preguntó con curiosidad mientras tocaba el cristal. Aquello seguro era algo especial si estaba en ese lugar. La mano derecha del Rey hizo un hechizo revelador, pero aquel espejo se quedó inamovible. Intento un último hechizo, él lograría ver las cosas que escondía, colocó aquella posición negra en sus ojos—,"sterces ruoy eveiler" —parpadea un par de veces tratando de obtener algo, ver cualquier cosa—. ¡Revela tus secretos! —aquellas paredes impregnadas de noche y del nombre de su creador no escuchaban, no oían—. ¡MUESTRATE ANTE MÍ! —levantó ecos que volvieron hacia Viren resonando en sus oídos hasta que murieron en las paredes.
Se sentó en una silla, observo los pergaminos frente a él, levantó una ceja al ver los sellos, los reinos habían respondido a su petición. Era sabido que Neolandia y Evenere eran los reinos que más perderían con la paz, aunque era sucio la guerra era a veces algo necesario.
Había algo en los reinos humanos, algo que muchos sabían, pero nadie decía, y que por años ha sido así, y este tratado de paz atentaba contra un estilo de vida. Pasaba en todos lados; aunque hubiera reformas, aunque los propios reyes se opusieran, los nobles con poder ocultaban este hecho.
Los señores de la guerra convertían a aquellos a quienes conquistaban en esclavos, y aquellos a quienes contrataban eran realmente esclavos que servían a sus señores únicamente para que los protegieran de los rivales que se apoderaban de las tierras, de los piratas que atacaban los puertos por sorpresa, de las bandas y las hordas de hombres anárquicos y miserables
quienes, desposeídos de su medio de vida, habían sido impulsados por el hambre a asaltar y a robar.
A Viren no le importaban estás cosas, después de todo eran humanos tratando a humanos como quisieran, era el poder siendo expresado de esa manera, pero una cosa era humanos haciendo esclavos a otros, y otra cosa era que los elfos quisieran tratarlos como si fueran insectos, eso sí no podía suceder.
El gran mago sonrió, realmente había algo que no le había dicho al rey cuando conjuro el hechizo para matar al rey de los dragones.
Lo que Harrow no sabía, y no sabría hasta el día de su muerte, era que lo que Viren dijo que fue el último aliento de la reina fue en realidad el Alma de Sarai... porque ella no había muerto, sí había sido lo suficientemente rápido y pudo haberla curado, pero no lo hizo. Había esperado como si un buitre acechara su comida agonizante mientras esperaba su último aliento, porque cuando su alma dejara su cuerpo no iría al más allá, a los Salones de los Ancestros. No, iría en un frasco de vidrio encantado por la magia oscura gracias a Viren.
Luego, años después, su alma fue utilizada para corromper su propia lanza y matar a Trueno. Un rey, un esposo, un padre y un hijo y, en última instancia, un ser vivo, que respiraba y era sensible. Sarai nunca mató a una criatura inteligente en toda su vida, quería evitar el dolor tanto como fuera posible y Harrow lo sabía, sabía que nunca lo hubiera querido y lo hizo de todos modos. Su propio esposo había usado su alma y lanza corruptas para asesinar a un ser vivo. Él también pudo haber empujado la lanza a través del propio corazón de su amada con este acto.
Por venganza.
Su alma pura fue corrompida y utilizada para este horrendo acto en el nombre de la VENGANZA, y el deseo de poder de cuidar al reino.
Pero su Rey estaba mandando todos sus esfuerzos por la borda, ahora Harrow había decidido que se arrepentía de lo había hecho, después de haber dejado morir a Sarai, Harrow le decía eso. Viren apretó los puños y lanzo las cosas frente a él.
Había condenado el alma de Sarai a la estatua de Trueno y todo sería en vano.
—¡Por sus malditos sentimientos! Va a destruir a los humanos por sus emociones. El rey no está pensando con claridad.
Estaba por irse cuando vio algo por el rabillo del ojo, algo se movía en el espejo. La figura se giró, observó a su alrededor y después vio hacia donde Viren estaba como si pudiera verlo a través del espejo y con un movimiento de mano las velas se apagaron
—¿Que eres? —Preguntó el mago, pero no hubo respuesta. Quizás esa criatura era algo poderoso que podría usar en su camino para salvar a la humanidad.
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Callum sintió algo cálido al abrir los ojos, se habían dormido tarde después de que comieron y que ella fingiera que no sabía que la estaba dibujando. Bostezó fuerte, entonces noto que tenía a Rayla entre sus brazos, en algún momento de la noche la había abrazado como si fuera una almohada.
El cerebro aún adormilado de Callum no terminaba de procesar las cosas. Salvo que tenía a una elfa de luna entre sus brazos. Cuando Rayla despertó sintió un pequeño peso contra su cuerpo. Callum la estaba abrazando, las mejillas de la chica se pusieron rojas y en un movimiento rápido se levantó logrando que sus cuernos golpearan a Callum en la cara.
Callum se hizo hacia atrás, el golpe le dolió.
—¡Auch! —se queja mientras esconde su rostro contra una almohada—. ¿Por… porqué me atacas?
Rayla le aventó una almohada
—No te ataqué, ahora sí lo hago ¿Porque me estabas abrazando? —las mejillas de la chica estaban rojas, nunca creyó que el humano fuera capaz de tratar de aprovecharse de ella mientras dormía, se había confiado y había bajado la guardia
—Lo siento —Callum levantó la cara, justo para recibir aquel almohadazo por parte de Rayla—. No te abrazaba a ti, bueno si, pero no quería abrazarte, probablemente pensé que eras una almohada.
—¿Me estás llamando gorda? —preguntó Rayla.
Callum negó rápido, no sabía de dónde sacaba que la había llamado gorda. Pero sin duda jamás entendería a las mujeres.
Rayla no pudo evitar reírse al ver la cara de susto del príncipe.
—Realmente eres fácil de molestar.
—¡Hey! estaba asustado, pensé que usarías uno de tus trucos de elfo de sombra de luna asesina. Algo como ¡Flash, Woof, Zap, Slash!
—Lo siento, te prometo que no usaré mi Zap y Slash —observó el rostro de Callum—. Déjame ver eso —acercó su rostro para poder ver si lo había lastimado mucho, jamás pensó que sus cuernos podrían ser usados como armas.
Callum podía sentir el aroma de Rayla, sus labios estaban tan cerca de él, que si se estiraba lo suficiente podría solo besarla. Vio sus labios un momento ¿Estaría mal si la besaba?
—No es nada grave —Dijo en voz baja.
Había muchas hojas con sus bocetos en el suelo, anoche había estado dibujando a Rayla, también la Luna y en la puerta estaba Ezran y… ¿eh?
—¿Eh? —los ojos de Callum se abrieron de golpe, y efectivamente, estaba Ez parado en la puerta con Cebo sobre su cabeza y una mirada muy, muy presumida en su rostro.
De repente, Callum se dio cuenta de lo que parecía aquello, parecía que estaban compartiendo un momento íntimo y Rayla solo llevaba ropa de dormir. Seguramente Ezran había ido a despertarlo como solía hacer siempre. En cambio, lo había encontrado en una situación comprometedora con su ¿Esposa?
La cara de Callum estalló en lo que seguramente era el sonrojo más furioso que jamás había experimentado. Rayla, que también había visto al joven príncipe parado frente a ellos, estaba congelada.
—¡Buenos días chicos! —dijo Ezran con demasiada energía en su voz—. ¿Durmieron bien?
Rayla se levantó, su codo se conectó bruscamente con las costillas de Callum en el proceso. Tiró del cobertor y antes de que su cerebro medio dormido y totalmente mortificado pudiera alcanzarla, se envolvió todo a su alrededor y salió de la cama. Jamás nadie la había visto en ropa para dormir.
Callum evitó por poco una de sus rodillas, ya que también amenazaba con conectarse con su costado. En cambio, la observó luchar para abrir su armario, meterse dentro y cerrar la puerta detrás de ella.
Esto dejó a Callum solo en la cama con su ropa de noche y nada más que costillas doloridas y pensamientos de pánico arremolinándose a su alrededor.
Cuando cumplió trece años, Harrow había sentado a Callum y le había explicado sobre la forma especial en que las personas enamoradas a veces muestran su afecto y cómo, a veces, eso llevaría a concebir bebés.
Harrow había usados palabras como panadería y pan listo para entrar al horno.
Había sido a partes iguales informativo y mortificante. Se preguntó si Ezran ya había tenido esa charla, después de todo Ezran ya tenía una edad donde pudiera entender sobre ese tipo de cosas, aunque siendo francos no había hecho nada como para explicar lo que estaba sucediendo en la habitación.
—¿Entonces? —preguntó Callum a su hermano—, ¿que se te ofrece?
—Solo avisarte que el desayuno está listo —respondió Ezran—, y pensar que Opeli decía que era demasiado inapropiado que ambos compartieran habitación, pero papá dijo que no tenía nada de inapropiado.
Callum era escéptico de la ingenuidad de hermano.
—¿Uh huh ...? —Dijo cuidadosamente, comprobando la expresión de su hermano solo para estar seguro. Era un buen chico, pero podía ser un mentiroso tortuoso cuando se lo proponía. Su historial casi perfecto de robar tartas de gelatina de las cocinas era más que una prueba de eso. Además, Ezran era sumamente astuto.
—¿Por qué ella pensaría que es inapropiado? —preguntó Ezran genuinamente curioso—. Ella sabe que ustedes son... una cosa, y le dije que ustedes se gustan, incluso Papá dijo que sería normal si algo pasaba.
Callum se quedó helado, escuchó una maldición proveniente del armario donde Rayla estaba escondida. Incluso él quería decir alguna grosería, ¿por qué Ezran diría algo así? ¿Por qué su padrastro diría algo así? Callum hizo una mueca cuando otro fuerte golpe vino del armario. No podía culparla. Honestamente deseaba tener algo contra lo que golpearse la cabeza también. Pero al menos Ezran parecía estar diciendo la verdad. Parecía curioso más que nada.
Eso estuvo bien, Callum podría trabajar con eso. Parecía que Ezran aún no tenía la conversación y eso lo alivió de muchas maneras
—Uhhh... —dijo alargando la palabra todo el tiempo que pudo mientras consideraba qué decir. Finalmente, se le ocurrió una idea.
Desviación, podía desviar el tema.
—¿Sabes qué, Ezran? —dijo finalment permitiendo que su voz se aclarara—. No tengo idea. Psh, ¿por qué ella pensaría que no es apropiado? Opeli siempre ha sido tan rara y estricta con las reglas ¿eh?, Iremos a desayunar, así que puedes regresar primero —vio el armario—. Quizás después puedas ayudarme a empacar las demás cosas, ya sabes, que llevar y que no llevar a Xadia
Los ojos de Ezran se iluminaron, aunque también era triste que su hermano tuviera que irse. Pero no sería por mucho tiempo, su padre se lo había prometido, solo debían mostrar que si se podía tener una convivencia entre humanos y elfos.
—Entonces los veo abajo chicos… adiós Rayla —se despide viendo el armario donde se había escondido.
Callum se acercó y tocó la puerta.
—¿Estás bien?
—No, esto es vergonzoso. Todo el asunto... tu hermano pensará cosas extrañas y pronto todos dirán que aquí ocurrió algo, posiblemente todos esperaban que aquí ocurriera algo.
Callum simplemente encontraba adorable el acento que tenía en ese momento al hablar. Parecía que realmente estaba consternada por el hecho de que Ezran pudiera mal interpretar la situación.
Callum suspiró y apoyó la frente contra la madera.
—Es algo bueno, me refiero a que es mejor que fuera Ezran y no una mucama
—¿Cómo puedes llamar bueno a esto? Van a pensar que realmente algo pasó, que este matrimonio es algo… Real
—Si sales de allí, tal vez te diga porque es algo bueno —tira ligeramente del mango, hubo una pequeña avertura—, te aseguro que no es algo malo
Rayla la cerró de nuevo.
—No —dijo rotundamente.
—Vamos, Rayla. No es que estuviéramos haciendo algo malo y aunque así fuera no tendría por qué ser realmente "malo", hubiera sido algo normal —el hermano de Ezran trataba de que abriera la puerta del armario
—Ezran no lo sabe.
—Ni siquiera sabe lo que podríamos haber estado haciendo, lo juro —dijo Callum, tirando de nuevo de la puerta.
Esta vez, sin embargo, Rayla dejó que se abriera un poco y vio su cara confundida aún envuelta en la manta y un pequeño círculo rojo en la frente, donde se había golpeado.
—¿Qué quieres decir? —Preguntó, su mano todavía se movía hacia la puerta.
Callum sonrió. Estaba tan listo para terminar de hablar de ese asunto.
—Quiero decir, él no ha tenido... la conversación todavía… me di cuenta que aún no sabe sobre lo que pasa entre… — La señaló y luego a él y por último a la cama, como si eso explicará todo.
Rayla parecía atónita.
—¿Estás bromeando? tiene casi doce años.
—Oye, no me enteré hasta que fui mayor que él. Así que sal, te aseguro que Ezran no pensara nada extraño.
—Ve tu primero, te alcanzaré después
Callum suspiro, después asintió
—Bien, solo sal de ahí.
El joven príncipe busco ropa para cambiarse, aunque él podía ser algo cínico no era un completo descarado, imitó lo que ella había hecho la noche anterior y se cambió en el baño. Se sentía mejor, la última semana lo había sumido en un estrés mortal, pero ahora que todo había acabado podía relajarse
—¿Quieres que llame a alguien para que te ayude con los vestidos?
—No gracias, creo que he aprendido lo suficiente, puedo vestirme yo sola.
Callum noto que su acento se marcaba más cuando estaba enojada, tendría que anotar eso después.
—Correcto, entonces… te veo en el comedor —aunque dijo eso no se movió de su lugar
—Callum, puedo ir sola, no es como si tuviera miedo a que algo me pasara
—Es solo que… — Callum había notado la tensión de los soldados apostados en los pasillos, como sutilmente llevaban su mano hacia la empuñadura de su espada.
—Callum, soy una elfo entrenada —Rayla entendió por qué él parecía algo preocupado, salió de su escondite y se sentó en la cama—, además ¿No sé supone que soy algo como una princesa ahora?
Callum podía ver el humor en sus palabras. Después de todo, no había nada malo o peligroso en los elfos, todos deberían saberlo.
Pero sí entendía de dónde provenía la mentalidad, él mismo había sido criado por los cuentos antes de acostarse que representaban a los elfos como espíritus malignos de la noche que festejaban con sangre humana, y lo había creído completamente como hechos puro.
—De acuerdo, te veo en el comedor —Callum salió de la habitación. Pero no se fue realmente, solo se quedó de pie al otro lado de la puerta.
Observo el pasillo y los guardias que estaban ahí, todos lo veía fijamente, incluso podía notar como parecían molestos con él. Eso lo estaba fastidiando mucho, antes escuchaba los comentarios que hacían sobre su estatus. Callum había escuchado todo tipo de comentarios maliciosos contra él; medio príncipe, príncipe falso, usurpador y muchos otros apodos, todos lo decían cuando creían que no escuchaba o quizás sabían que él estaba escuchando y por eso lo decían, para recordarle su lugar en el castillo, jamás sería algo más que un príncipe de paso, el príncipe hermanastro. Y estaba bien, Callum jamás se ha sentido cómodo siendo un príncipe. Así que no le importaba lo que dijeran de él, incluso si lo hacían a espaldas de su padrastro, pero ahora todo era diferente, ahora no solo era él, ahora estaba con Rayla y eran una cosa, aún no sabía que eran exactamente, pero estaban en el mismo bote. Talló su cuello, sentía como volvía la tensión a su cuerpo
Callum creé firmemente que todos tenían una oportunidad. Por supuesto que había elfos malos, no se podía negar eso, pero también había toneladas de humanos malos. Ser malo no era exclusivo de una sola especie, sino que era una elección que cada persona hacía por sí misma. Entonces estaba ahí de pie esperando por Rayla, mientras veía la cara de disgusto y... ¿Acaso era asco lo que veía en la cara de los guardias?
Rayla se vistió rápidamente con uno de sus atuendos de sombra de luna habituales, un recambio limpio que no había usado debido a todo el protocolo y los eventos a los que había tenido que asistir durante los últimos días. Mientras miraba uno de los muchos espejos que tenía la habitación vio que su cabello estaba desordenado. Estaba demasiado hambrienta para gastar energía cuando se trataba de cepillarlo por lo que rápidamente lo ató. Parecía algo profesional, y al menos era mejor que una melena sin cepillar. Su cabello tampoco estaría en el camino para el desayuno, odiaba cada vez que encontraba mechones de su propio cabello blanco por todos lados. Sí, eso fue lo suficientemente bueno. Entonces rápidamente abandonó los aposentos.
Se sorprendió al ver a Callum recargado contra la pared esperando por ella.
—Pensé que te dije que podía irme sola
El príncipe solo se encogió de hombros.
—Solo pensé que sería bueno que ambos fuéramos juntos —no espero que ella dijera nada, tomó su mano y observó a los soldados, notando a aquellos hacían una cara de sorpresa e indignación. Era justo como el sospechaba, ellos tenían miedo de Rayla. No, la palabra no era miedo, ellos creían que ella no pertenecía ahí, la veían como una criminal, con ojos severos y llenos de desconfianza que eran algo que Callum comenzaba a odiar—. Me gusta lo que traes puesto, es más como la verdadera Rayla, aunque Lady Rayla también te queda bien.
La elfo de luna encontró familiar el toque del príncipe, al parecer a él le gustaba tomar su mano solo para guiarla. Pero Rayla podía sentir como se sentía Callum por su agarre, como en ese momento, ella estaba segura que algo estaba mal, su agarre era tenso y cada vez que daban vuelta en un pasillo él se ponía más tenso.
—Te golpearé si me dices Lady Rayla de nuevo.
—Lo siento, su alteza real, su excelencia real ¿Cómo quieres que te diga? Tengo muchos apodos así.
—¿Quieres morir? —preguntó Rayla sorprendida por su propio tono de voz
—No, jamás haría algo que atentara contra mi integridad
—Dioses, realmente eres insoportable.
—Ya dijiste que sí, no hay devoluciones, lo siento por ti — el joven príncipe mueve la parte superior de su cuerpo relajando los hombros.
—Voy a odiar tanto que me digan Princesa.
—Bienvenida al club —Finalmente Callum se relajó, era algo increíble como una simple charla de unos minutos lograra hacer que se olvidara de todas sus preocupaciones.
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La general Amaya llegó temprano al palacio de Katolis.
No estaba feliz con lo que el rey había hecho, y lo que más la enojaba era que no había tenido la consideración de avisarle que había comprometido a su sobrino con una elfo asesina. El comandante Gren la acompañaba, era su traductor ya que ella se comunicaba con señas. Era más fácil si lo hacían así, para no tener que esperar que la entendieran. El hecho de tener una discapacidad jamás impidió que Amaya floreciera como la mejor guerrera de Katolis después de su hermana, la difunta reina Sarai.
"¿Por qué lo ocultaste de mí?" Tradujo el comandante Gren cuando estuvieron frente al Rey Harrow.
—No lo oculte —Respondió Harrow—. Todo paso tan rápido. Te enteraste el mismo día que los demás, solo que tú deber en la brecha es importante.
"Parece que con este acuerdo no hay trabajo en la brecha ¿No es ese el propósito de unir a mi sobrino con una… Xadiana?" Gren tradujo, aunque realmente se había contenido de usar las palabras con las que la general se había referido a la elfo. "Sabes que Sarai no lo aprobaría ¿Por qué lo hiciste? ¿Es porque Callum no es tu hijo? Si ibas a venderlo debiste entregármelo cuando mi hermana murió, ella te confío a su hijo y tú la traicionas así"
Ahora el comandante Gren se sentía incómodo estando ahí.
—Soy tu Rey, ¿Cómo te atreves a acusarme de no amar a Callum? No te permito tal insolencia.
"No le estoy hablando a mi Rey, le hablo al tutor de mi sobrino, y él no es tu hijo, no tenías derecho a decidir su vida. De todos en este reino Callum es el único al que tú no podías usar. Lo sabías, sabías que Sarai no quería ir a Xadia esa vez, usaste magia oscura… todo fue tu culpa y ahora haces que Callum pague por tus errores"
—Yo… —Gren se dividía entre traducir y ver a los ojos al rey, en verdad esperaba que eso terminará pronto.
Las palabras de Amaya dolían, y Harrow sabía que tenía razón, no tenía derecho de usar a Callum, no era su hijo, sabía cómo todos en la corte veían al hijo de Sarai y aun así él quería que todos lo vieran como un príncipe, porque era el hijo de Sarai, porque lo amaba como un hijo aunque ahora no lo pareciera.
"Quiero verlo, no puedo ir en contra de tus deseos, eres mi rey, pero él sigue siendo mi sobrino y quiero verlo antes de que lo mandes lejos de Katolis"
—Podrás ver al príncipe en el desayuno, por favor, siéntete libre de quedarte hasta que él se marche a Xadia.
"Esperaba algo mejor de ti, su majestad"
Cualquier otra persona que se hubiera atrevido a hablarle así hubiera recibido un castigo considerable a tal delito, pero la general Amaya no era cualquier persona, era la lanza del reino de Katolis, la mejor guerrera. Ella se había encargado de fortalecer al ejército. Además, el rey sabía que sus palabras eran verdad. El rey se dirigió al comedor, sus hijos estaban ahí.
—Príncipe Callum, princesa Rayla ¿Cómo pasaron la noche?
Rayla se tensó ante aquel título.
—Muy agradable —respondió rápido—, fue… adorable.
El rey Harrow los vio fijamente, ¿Ellos habían…? No, no creía que Callum fuera capaz, él era muy tímido «Es un adolescente» Pensó rápido, el rey se apresuró a servirse un poco de vino
—Callum, la General Amaya ha venido, se unirá a nosotros en unos minutos.
El mencionado había servido en una bandeja pollo frito, un poco de queso y por inercia había tomado un poco de moras y fruta de Xadia para Rayla, a comparación de su bandeja de comida la de Ezran era menos variada, ya que solo tenía dulces y tartas de gelatina. Callum le dio la bandeja a Rayla haciendo que esta lo viera fijamente, Callum jamás hacía algo así por nadie.
—¿Tia Amaya ya está aquí? —Callum comenzó a servirse comida al azar terminando con tartas de gelatina, fruta y lo que parecía una chuleta de cerdo; estaba nervioso, su tía era una mujer fuerte e intimidante.
Ama a su tía, pero también sabe que ella no es fan de los elfos, de ningún tipo de elfo o criatura de Xadia para ser exactos.
Su pregunta se responde cuando ve entrar a su tía, Ezran se levanta de su lugar seguido de Callum. Amaya era una mujer muy cariñosa, así que tomo a sus sobrinos en un abrazo de oso.
"Lamento no haber estado aquí contigo"
Tradujo Gren cuando ella los soltó
"Pero ya estoy aquí, así que…"
Callum carraspeo, aquello era incómodo, pero sabía que en algún momento tendría que presentar a Rayla frente a las demás personas, quizás comenzar con su tía no era tan malo.
—Ella es Rayla… la princesa Rayla… mí… mi... —no podía terminar la frase "Mi Esposa"
Amaya observo a la elfo, era una elfo de sombra de luna, nada de eso le terminaba de gustar; vio como la chica de cabello blanco se acercaba y hacia lo que parecía una reverencia, Amaya alzó una ceja.
"Un placer, excelencia"
El rey podía decir que era por la paz, su sobrino podría estar de acuerdo. Pero ella juzgaría que tan buena era esa elfo de sombra de luna, si ella planeaba algo para herir al príncipe la detendría sin dudarlo.
