Hola, regresamos con un nuevo capitulo.

Antes que nada muchas gracias por sus comentarios, no sabíamos si la historia les agradaría, y aunque no son muchos comentarios nos alegra saber que les gusta.

Cómo ya hemos aclarado, hay muchos elementos no canónicos en esta historia así que los capítulos difícilmente salen cortos, y corregirlos siempre es un trabajo, aunque tratamos de hacerlo lo mejor posible, siempre se nos van algunas palabras ya que la mayoría de esta historia se escribe desde un celular, por eso podemos tardar un poco, pero no abandonaremos este fic.


Capitulo 7

El consejos de magos oscuros.

Del Bar había sido el lugar elegido, los magos oscuros llegaron de todos los lugares de la Pentarquia. El reino de Del Bar ha forjado un hogar entre los valles helados y los riscos de las montañas occidentales. Reconocidos por sus habilidades en la caza y la herrería, la gente de Del Bar disfruta de una vida simple y práctica cerca de la naturaleza.

El Rey Florian ha estado de acuerdo en esta reunión, aunque finje que esta a favor del tratado de paz con Xadia, secretamente apoyaba a los magos oscuros.

«Hombres astutos» era como llamaban a los magos en aquella época. Uno de los dones del poder de la magia consiste en reconocer el poder. Un mago reconoce a otro mago, a menos que la ocultación sea muy hábil. Ninguno de los miembros del consejo de magos tenía esa capacidad. Ni siquiera el gran mago de Katolis podía decir si alguien hacia magia oscura, básicamente el consejo de magos era una organización que se mantenía en secreto, pero que todos sabían que existía. Los miembros eran discretos, con sus claras excepciones. El arte de la magia, a pesar de poder ser utilizado con fines falsos, trata con lo que es real, y las palabras con las que trabaja son las palabras de la verdad. Por lo tanto, a los verdaderos magos les resulta difícil mentir acerca de su arte, pero muchos magos oscuros se habían concentrado solo en el poder, en obtener beneficios y se habían olvidado del porque existía realmente la magia oscura.

El clima es pésimo. Hace frío, y no el frío limpio y tranquilo de los bosques de montaña a los que está acostumbrado, sino un frío y gris frío que se arrastra desde la bahía y roba la energía de sus huesos. Derick jamás antes había ido a un consejos de magos, era muy joven, pero los tiempos lo ameritaban. Hubo un pequeño rumor de que una aldea fue destruida.

"No es algo inusual que suceda", pensó Derick mientras bebía en un bar antes de dirigirse al Gremio de magos.

Fue una desgracia para la gente de la aldea, pero para una aldea pionera que era desarrollada para crear más tierras de cultivo con ayuda de los elfos de tierra, una aldea del lado de Katolis, tenía sentido que hubiera sido destruida.

Era una aldea que se construyó en una tierra en la que la gente no se atrevía a aventurarse por su cercanía a la brecha. Si el conflicto es entre seres humanos, sería un argumento sobre el derecho de residencia y propiedad. Pero dado que el conflicto era con las criaturas mágicas, eso era algo más complicado. Derick observo el clima frío que había en ese momento, las noticias viajaban rápido por los reinos, así que esa pobre aldea masacrada solo era la punta de un conflicto mayor. Derick paga su bebida, sale de la taberna, el cielo está oscuro y el aire helado golpea su rostro. A pesar de esto, no hay nieve, sino más bien una lluvia espesa que convierte el camino en una mezcla traicionera, medio congelada y hace que sea insoportable pasar tiempo al aire libre. Debería saberlo: ha estado al aire libre durante días, en la silla de montar durante gran parte de su viaje desde Evenere, lo que lleva a una congestión agravante y un dolor pronunciado en las caderas y la espalda. Cuando finalmente llega a la ciudad de Keflavík. todas las posadas, tabernas y casas públicas ya están llenas de pilgarlicios importantes, y hacen que sea casi igualmente insoportable estar en cualquier lugar.

El pueblo es el anfitrión de la Conferencia del gran consejo de Magos Oscuros, un poco mas grande que los gremios de las ciudades, es un consejo que revosa de arrogancia.

El joven mago ocupo un lugar alrededor de la gran mesa.

— Esto es una atrocidad — habló Finalmente un hombre. — El rey de los dragones ha pedido a los reinos de la Pentarquia el cese de la magia oscura.

Varios sonidos de disgusto se escucharon en la sala.

— Eso es porque la gente de Xadia tiene tanta magia como quiera, pero los humanos no, Nosotros debemos de sobrevivir con lo que tenemos

Larsa era un mago oscuro de Neolandia, su capacidad no era comparable con la de Lord Viren, pero podía rivalizar fácilmente contra cualquiera que quisiera hacer mal a su rey.

— El punto es… — Hablo despacio Larsa — Que ha crecido está nueva forma de hechicería por parte de las mujeres de Evenere, no solo tenemos que enfrentar a este acuerdo que los reyes han firmado.

— Harrow — Corrigió uno de los magos — Fue ese maldito rey de Katolis, él es quien ha decidido, se ha escudado en el hecho que su reino tiene más soldados y por si fuera poco ha vendido a su hijastro a los elfos ¿Saben que significa? Katolis es una amenazada mayor que Xadia.

— ¿Que hay de Lord Viren? Él debería estar aquí. — Dijo Derick — Es el mago de Katolis, él debería de estar más preocupado, si Lord Viren acepta eso, pronto todos tendremos que escondernos

— Además... — Larsa — Levantó una mano — Están estás mujeres que Evenere, han estado propagando su nueva clase de hechicería, se hacen llamar Wiccas, estás mujeres dicen que la magia de la naturaleza es más efectiva, si esto sigue así, no solo tendremos que cuidarnos de la prohibición, también de esas nuevas paganas, nuestros servicios no serán requeridos, tendremos que mendigar por trabajo.

— ¿Que dices? ¿Hablan de magia primaria? — preguntó el joven Derick.

— No, esas mujeres no usan magia primaria, sus rituales son parecidos a los nuestros, solo que ellas no lo llaman magia oscura. Su hechicería usa plantas y raíces.

— Por favor — Derick hizo una mueca — Evenere se está volviendo un lugar peligroso para los magos oscuros, pronto volveremos a los tiempos cuando estábamos indefensos contra los elfos y dragones

— Es por eso que lord Viren debería estar aquí. — Hablo un mago oscuro de Del Bar.

— Pero no está aquí, nuestra principal amenazada son las brujas de los paramos, según mis informantes el gran mago de Katolis se está haciendo cargo del asunto de la prohibición, nosotros debemos de detener esa brujería. — Larsa golpeó la mesa — Eso es más bien solo hacer medicinas con hierbas.

— ¿No es algo bueno? — Derick no entendía como un montón de mujeres podian ser una amaneza para ellos.

¿Acaso el gran consejo de magos Hace algo más que parlotear entre ellos? Derick pensó en tomar uno de los trabajos del tablero una vez que terminara con sus asuntos en el consejo, al final no habían acordado nada salvo su desprecio hacía estás mujeres llamadas Wiccas, pronto comenzarían una gran purga en los paramos de Evenere.

«Quiero un poco de Hidromiel» pensó el joven mago oscuro, quizás podría pasar por la posada antes de regresar a la capital de Del Bar.

— Si la Pentarquia cede ante los Xadianos pronto nos veremos como Elarion, nos destruirán desde la raíz, los Dragones vendrán y quemaran todo. — Finalmente hablo una mujer llamada Sif, por su acento era de Neolandia. — Las brujas no son el problema, las brujas siempre han Existido entre nosotros, ¿Han notado que no hay ningún mago oscuro de Duren?

Derick observo a su alrededor, era cierto, no había ningún mago de Duren.

— La niña Reina Aanya ha dicho que sus magos no participarán en ningún tipo de evento que involucre ir contra el tratado. ¿Saben que significa? Es cierto que ahora Katolis es aliado de Xadia, pero si Duren se les une. Nuestro fin está cerca. — Sif hablo despacio — Pero… ¿Que pasa si los elfos no cumplen con ese tratado? — La maga oscura sonrió — ¿No nos daría eso un motivo para no cumplir con dicho acuerdo? ¿Por qué renunciariamos a la magia si ellos atacan? Podría ocurrir lo mismo que ocurrió con Elarion, necesitamos cuidar a nuestros reinos.

Larsa levantó una ceja, entendía lo que quería decir. Entonces una sonrisa se formó en sus labios, la ciudad que había sido atacada. ¿Quienes más pudieron ser? Solo elfos, esa sería la versión oficial que se daría, los rumores viajan rápido. Pronto todos los reinos sabrían del ataque.

— Esos sucios y tramposos elfos — El hombro soltó una carcajada haciendo que todos entendieran que solo debían de propagar los rumores sobre la traición de los elfos. Ahora entendía porque Lord Viren no había asistido, tenía mejores cosas que hacer. — Aún así, me encargaré de esas brujas.

— Claro, nadie aquí dice que no podamos hacer ambas cosas. — Combinó Sif — Las brujas, los elfos, al final los magos oscuros prevaleceremos.

Derick observo sin dar crédito a los que escuchaba, en verdad no pensó en estuvieran hablando de traición, bueno, no habían dicho ninguna palabra similar, pero cualquiera lo entendería. El joven comenzó a estudiar magia oscura inspirado por el hechicero de Katolis, todos sabían sobre lo que había logrado con el corazón del Titan de Magma. Era una inspiración, él no se había unido al gremio de magia oscura para fraguar complots. Todo eso lo asqueaba.

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Lord Viren decidió que no valía la pena lidiar con un montón de magos incompetentes. Así que no asistiría al consejo de magos, además tenía mejores cosas que hacer.

El elfo en el espejo quería comunicarse con él, le había mostrado ingredientes.

— ¿Quieres que consiga eso? — preguntó a la figura en el espejo. Este parecía decirle que si. Viren no encontraba problemas en conseguir esas cosas. Aunque debería estar viendo otros asuntos, que la General Amaya se haya ido antes de la partida del príncipe era algo extraño y Viren no era principalmente un fan de las sorpresas. Cubrió el espejo, si tenía tiempo conseguiría esas cosas.

Viren salió de la habitación secreta, pero antes hizo una breve parada para tomar una mariposa, su apariencia después de usar magia oscura era diferente, pocos lo notaban y si lo notaban no decían nada. Abrió la puerta de su estudio topandose con su hija

— Claudia ¿Que haces aquí tan temprano? — Preguntó

— Padre ¿Porque no fuiste al consejo de magos?

Lord Viren apartó a su hija del camino con su báculo — Hay otros asuntos más urgentes que un montón de magos asustados.

— Lo sé, solo son un montón de magos de bajo nivel, pero siguen siendo Magos

— ¿Bajo nivel? ¿No estás siendo muy dura con ellos? No olvides que tu aún eres una aprendiz, no creo que debas decir cosas así.

— ¿Debería ser más generosa con ellos, tal vez? Ellos son miembros del gremio, compañeros de magia, después de todo, y hay una sensación de que los magos oscuros tienen un tiempo bastante difícil de las cosas sin murmuraciones interna. — Claudia comenzó a pensar en lo difícil que debía ser para los pobres estudiar magia, sin acceso al conocimiento de las grandes bibliotecas de Katolis o un gran mentor como su padre.

— Exacto, ahora sí me disculpas, tengo una audiencia con su majestad. Claudia, estoy orgulloso de ti — Viren sonrió a su hija. Antes de darle la espalda.

Viren apreciaba a su hija y en cierta medida le recordaba a su esposa. Una sonrisa nostálgica se asomo en sus labios, el gran mago había tenido a alguien a quien amaba, aunque claro que eso no había durado mucho, había desposado a una mujer de Del Bar, una hija de un noble menor con afinidad a la magia, habían sido tiempos divertidos. Se había esforzado en su cortejo, por ese tiempo Harrow era quien apoyaba dicha union. Viren siempre ha sido alguien que piensa en el futuro, tener hijos no era algo que le apasiaonara o estuviera en sus planes, pero era su deber continuar con el linaje de su familia, él no nació como un noble, se abrió camino poco a poco hasta tener su lugar en el consejo, quería que sus hijos aprendieran esa lección, nadie les regalaba nada, tenían que tomarlo, que ganarselo. Ellos no eran como todos esos nobles, si bien ahora tenía un poco de poder no era gracias a ningún apellido, incluso su amistad con el Rey no había sido algo gratis, él era alguien que servía y ayudaba a su Rey. Viren tocó la puerta, no espero respuesta y entro, Harrow estaba de espalda viendo la ventana.

— Har…— Viren corrigió rápido sus palabras. — su majestad ¿Quería verme?

— Lord Viren. — El rey se giró, tenía un semblante serio. — He leído su informe sobre la aldea que ha sido atacada.— Lord Viren observo a su alrededor, pudo ver papeles por todos lados.

— Fueron los elfos de luna — Menciono — Tal como el informe lo dice.

Harrow dio unos pasos hacia el gran mago — Ya veo, así que los elfos de luna. Que conveniente

Lord Viren observo al Rey, parecía estar midiendo su reacción.

— Probablemente elfos rebeldes, no creo que la princesa tenga conocimiento de este hecho, sería realmente una pena que algo así pasará. Después de todo el príncipe Callum se irá con ella está noche. Aconsejo reforzar la seguridad del castillo, solo por si esos elfos rebeldes deciden venir a atacarlo.

— Tu preocupación me deja sin palabras. Refuerza el castillo, pero no difundas las noticias sobre elfos rebeldes atacando pueblos, no hay pruebas de que no sean humanos, después de todo, las Revueltas han ido en aumento

— Por supuesto, también pueden ser humanos, entonces… Regresaré después si es todo

— Puedes retirarte Lord Viren.

Harrow observo al mago que fue su amigo por años salir de la habitación. Tomo papel y pluma y comenzó a escribir una carta, se la daría al príncipe Callum esa tarde cuando partiera hacía Xadia. Sus hijos eran el futuro de Katolis, esa alianza era el futuro de lo que podía ser, estaba dándole demasiada responsabilidad a un jovencito, Callum no era un hombre en pleno derecho, aún era un niño asustado y Ezran no estaba listo para lo que se avecinaba, Harrow sabía que sus acciones tendrían un día repercusiones, desde el momento que Mato al antiguo rey dragón había estado listo para pagar el precio.

Pero si la historia seguía así, en ese ciclo de ojo por ojo, el mundo se quedaría ciego. Alguien debía de romper el ciclo, Harrow tenía la esperanza que ese alguien fueran sus hijos. El rey no tenía tiempo que perder, escribió rápido la carta para Callum, debía terminar los preparativos ese mismo día.

Lord Viren trato de ocultar su malestar al salir, se había acabado el tiempo de hablar; trato de razonar con el Rey, trato de que entendiera porque lo que hacía estaba llevando a la humanidad a la posible destrucción. Los habitantes de Xadia jamás querrían paz, había demasiado rencor por parte de ambos lados. Fue hasta la habitación de su hija, tocó la puerta

— Claudia — Viren vio a su hija fijamente, era tiempo de preparar a sus hijos para el futuro — Hay algo que necesito que hagas, necesito que trates de convencer al príncipe Callum, bueno, realmente solo necesito que lo hagas dudar, tu siempre has sido buena con él, han crecido juntos, seguro él te escuchará.

Claudia no estaba segura de lo que su padre quería. Era verdad que a ella aveces le gustaba ver cómo Callum se sonrojaba cuando ella lo veía, lo encontraba adorable, era un niño. Bueno, ahora ya no, había crecido un poco, aunque seguía siendo el mismo Callum que ella conocía desde niños. Ahora el príncipe hermanastro se sentía un poco diferente, más confiado en él mismo.

— ¿Que tipo de…?

— Hija, no tengo que decírtelo, tú lo sabes muy bien. Necesito reunir algunas cosas, el rey está en peligro — Viren vio a su hija — Él no quiere que se sepa, pero hay elfos que podrían querer dañarlo. Debemos cuidar a la familia real — Aquellas palabras no eran una mentira, al menos no una completa mentira, era sabido que no todos estaban de acuerdo con ese acuerdo, pero fuera de algunas pequeñas revueltas del lado de Xadia no se sabía quién había destruido esa aldea.

— ¿Incluida la elfa?

Viren pareció meditar — Incluso ella — Aunque después de decir esas palabras sonrió — Pero debemos estar siempre con la mentalidad que no se puede salvar a todos. Eso es trabajo de tu hermano, nosotros haremos nuestra parte de otra manera.

Viren regreso a su estudio después de conseguir los ingredientes que el elfo dentro del espejo le había pedido

Entonces siguió sus instrucciones, aunque fuera un elfo y tratara de engañarlo, Viren sentía que podía someterlo, además estaba dentro de ese espejo.

Cuando vio el extraño gusano de su lado del espejo y la voz que le decía

¿Cómo puedo servirte

Viren pensó que podía aprovechar a ese elfo, después quizás se desharia de él, pero ahora realmente no perdía nada.

Haré que tus planes se cumplan

El gran mago sonrió al escucharlo.


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Rayla jamás ha entendido porque a los humanos les gustan los espejos, hay al menos dos espejos en la habitación, hasta ahora jamás ha dejado que estos la molesten, los usa para peinarse y acomodar el listón en su cabello antes de salir de la habitación. Rayla quiere irse de Katolis, no porque le resulte un lugar terrible, últimamente Rayla comienza a sentir miedo de los espejos cada vez que está en la corte, cuando las hijas de los nobles están cerca las escucha hablando sobre ella. Tampoco son discretas cuando se trata de coquetear con Callum. No es que ella sienta algo especial por Callum más allá de una amistad, solo la irrita la manera que piensan que aquello terminará en una pelea con el príncipe y eventualmente ambos romperán el acuerdo, como si ella pudiera darse ese lujo, primero moriria antes de arruinar una misión más. Pero ver los espejos le recuerda las diferencias entre el príncipe y ella.

Así qué comienza a odiar los espejos, el hecho de usar esos vestidos, ha estado soportando todo ese protocolo humano, el único consuelo que le queda es saber que esa noche partirían, los Fénix de luna vuelan mejor de noche.

— Hey — Callum la ve terminar de peinarse, realmente se sorprende como puede verse bien con el cabello suelto y con aquel peinado que parece que no le gusta. — Sabes que podrías dejarlo suelto, creo que es lindo así, también tu ropa, no tienes que usar vestidos

Rayla deja el peine en la mesita, voltea a verlo. No está segura si él le está diciendo que no se ve bien con aquella ropa. Pero algo dentro de ella se siente mal. — No pensé que me viera tan mal, se que no soy como las chicas nobles del palacio y que está ropa no se ve bien en mí, no tienes que decirlo así.

Callum la ve sorprendido, él no había querido insinuar que se veía mal o que era ridiculo que tratara de parecer más formal. Desde la revuelta todo está mal, Callum lo sabe, sabe que algo entre ellos se ha vuelto extraño. Es como el primer día que se conocieron y solo había incomodidad. No, incluso cuando se conocieron ella no parecía tan distante.

— Rayla, no lo dije así. Creo que te ves bien — Callum trato de sonreír para ella — Debo ir a la biblioteca antes de irnos. Quisiera llevar algún libro. ¿Te veo en el comedor?

— De acuerdo — Rayla no volteó a verlo, no sabía porque se había enojado ¿Porque estaba tan enojada en primer lugar? Solo sabía que comenzaba a tener miedo a los espejos. Cuando Callum salió Rayla dejó escapar un suspiro, no sabía que pasaba con ella, era extraño todo lo que estaba sonriendo, quería irse de Katolis lo más pronto posible. Salió de la habitación, incluso sonrió a un guardia que siempre la veía fijamente, quizás extrañaría esa pelea de miradas desdeñosas.

— ¿La han visto? Se ve ridícula — Murmuró una de las hijas de un noble de la corte — Es una pena, Callum podrá ser solo un adorno de la familia real, pero le da posición a las personas, es hijo de la reina Sarai. Y tener que casarse con un monstruo. Lo siento por Claudia, ella era la elegida, sin duda serían una pareja poderosa.

Rayla lo sabía, sabía que Callum amaba a Claudia. Pero antes no le molestaba haberse metido en esa relación, ahora se sentía mal, sentía que solo era un adorno, justo como se lo había dicho a Runaan unas semanas antes, cuando la eligieron para esa misión. Un títere de los nobles humanos, salió del lugar donde estaba, noto como las chicas se tensaban, cómo hacían una reverencia finguida, Rayla quería irse, quería gritarles, pero los elfos de sombra de luna no se rebajan de esa manera, ella tenía su orgullo.

— Ray — Ezran la abrazo cuando la vio, el pequeño príncipe era sin duda muy alegre. Incluso Ezran había escuchado las palabras maliciosas, odiaba cuando decían cosas de su hermano, ahora odiaba más que dijeran cosas de Rayla. — ¿Estás feliz porque irás a Xadia?

Rayla trato de no sonreír, pero se notaba por la Manera que hacía sus labios que estaba feliz por poder irse. — Un día tu también podrás ir a Xadia pequeño príncipe

— Eso sería increíble. — Dijo Ezran, Cebo gruño llamado su atención. — ¿Dónde está Callum?

— Creo que la biblioteca, no lo sé realmente.

— Mejor lo buscamos, cuando va a la biblioteca se le olvida todo. No quisiera que se perdiera su transporte.

Rayla estuvo de acuerdo con el joven Príncipe para buscar a Callum. Realmente servía para que ella sacará esas imágenes de ella misma frente al espejo de su mente.

Callum tomo un libro sobre Xadia cuando llegó a la biblioteca, realmente solo quería saber un poco más sobre la cultura en la que estaría los próximos meses. Un poco de conocimiento general

— Xadia — dijo Claudia detrás de él. — Así que estás muy metido en tu papel de embajador, eso es lindo, es lo que me gusta de ti, eres tan responsable con todo lo que te ponen enfrente.

— Me asustaste — Callum cerró el libro, observo a Claudia, seguía siendo hermosa, pero no sentía nervios, quizás solo un poco de ansiedad. Pero no están seguro si era porque aún le gustaba. — Claudia ¿Conoces sobre la magia primaria?

— ¿Te refieres a la magia de las criaturas mágicas?

— Si ¿Es posible que los humanos podamos hacer magia primaria?

— No, Callum, esa magia no es para los humanos, nosotros tenemos la magia oscura, es igual o mejor que esa magia primaria. — Claudia le mostró nuevamente su roca primaria. — Puedes acceder a esa magia con este tipo de artefactos, son muy extraños y difíciles de encontrar, pero si me lo preguntas no me gusta mucho.

— Entiendo — Había cierta desilusión en el tono de voz del príncipe.

— ¿Estás bien? — Claudia guardo su piedra primaria y después tomo las manos de Callum. — Pareces triste ¿es porque te irás del castillo?

Callum observo sus manos, ante hubiera matado por ese contacto, por esa mirada, peros su corazón no se aceleraba, sus manos no sudaban, solo era un contacto frío.

— Estoy bien… gracias por preocuparte, supongo que es todo esté asunto del tratado, irme a Xadia, es demasiado para procesar.

Claudia observo detrás de Callum, había visto a Ezran y a la elfa de luna, ella llevo una de sus manos a la mejilla de Callum.

— Sabes que puedes confiar en mí, entiendo que casarte con alguien que no amas no estaba en tus planes. Eres tan diferente, aunque siempre haces lo correcto.

— Soy un noble, los nobles jamás nos casamos por amor, pensé que lo sabías, siempre debe haber una alianza de por medio antes de que alguien se case, así es como siempre ha sido

— ¿Incluso nosotros? — Preguntó Claudia. Se acercó más al príncipe — Siempre he creído que eres demasiado bueno ¿Sabías que la princesa de Neolandia podría haber sido tu prometida? Incluso la hija de un noble de Duren… YO.. — Claudia se acercó un poco más, ella era más alta que Callum, así que se agachó un poco.

— Woo, yo… no soy tan bueno, está bien… Eres hermosa, es Cierto, cualquier chico sera afortunado cuando sea comprometido contigo— Callum se alejó unos pasos. — Creo que debo irme, veré al rey antes de partir del palacio.

Justo cuando volteó vio a Ezran y Rayla. Ella tenía una cara triste. ¿Que había visto?

— ¡Hey! ¡Hola! — Callum se apartó de Claudia lo más rápido que pudo y saludo a su hermano. Se sentía culpable, aunque no estaba seguro del porque debía sentirse culpable.

Ezran observo el sonrojo en el rostro de su hermano, eso había sido un poco embarazoso

— Olvide algo en la habitación — Rayla dio medio vuelta. — Príncipe Ezran, Príncipe Callum— Hizo una reverencia, era la primera vez que ella usaba una reverencia y hacía todo el protocolo real.

Claudia sonrió — Que linda es. Eres muy afortunado Callum...bueno debo volver, le prometí a Soren que le prepararía el almuerzo. Nos vemos chicos — Claudia despeinó a Callum antes de alejarse.

Ezran no estaba feliz con su hermano y lo que acababa de ver.

— ¿Porque no vas por Rayla? — cuestión sosteniendo a cebo en sus brazos

— ¿De que hablas? — Callum lo observo — Ella dijo que había olvidado algo.

— Callum, ¿sabes lo que parecía eso? Tú y Claudia… eso parecía una escena de adulterio

— Lenguaje, Ezran, eso no es asi, ella lo sabe. ¿Por qué estaría en una escena de adulterio? ¿Desde cuándo sabes esas palabras?

— ¿En verdad? ¿Sabes que las mujeres de la corte hablan de ella? ¿Acaso sabes cómo trata de parecer fuerte? — Ezran quería golpear su cara contra su mano, su hermano era realmente ingenuo y no es que Ezran fuera malicioso, solo pasaba demasiado tiempo por los pasadizos y escuchaba cosas que no debería de las damas y caballeros de la corte. Ezran no quería saber cosas sobre engaños e infidelidades por parte de ciertos hombres y mujeres, pero a diferencia de Callum quien vivía en su mundo de arte él tenía que vivir en el palacio real. Opeli le decía que la política siempre es algo difícil y para ganarla debe conocer a sus aliados y enemigos. Aunque Ezran aún encontraba eso aburrido, él prefería solo salir del castillo a diferencia de su hermano que se la vivía en los libros y dibujos Ezran quería verlo todo, sentirlo con sus propias manos, no solo plasmarlo en una hoja, admiraba el talento de Callum, pero ambos veían la vida de diferente manera y ambos tendrían diferentes roles cuando crecieran. Ezran siempre lo supo, su hermano era quien aún vivía sin saber que sería de él, hasta ese acuerdo. — ¿Cal, me estás escuchando? Ella no la está pasando bien.

— ¡LO SÉ! Se lo que dicen, — Callum levantó la voz, él jamás antes levantó la voz ante su hermano menor. — Ella trata de llevarlo todo sola, yo no se cómo ayudarla. Tengo miedo.

— ¿Miedo? — Ezran no entendía — ¿Miedo de que?

— Que ella me rechace

Ezran solo le había dicho lo de gustar e Rayla como una posibilidad remota para que su matrimonio no fuera una carga para él, Ezran pensó si se amaban o al menos se gustaban las cosas podrían ser más fáciles para ambos, pero ahora su hermano mayor prácticamente le decía que realmente si le gustaba Rayla. — Eso es increíble, Cal, te gusta Rayla

— No, no es increíble ¿Que pasa si ella no siente nada? Si ella jamás siente nada por mí, ya fue difícil para mí superar a Claudia. Ahora imagínate que ella solo me vea como una carga, es difícil. Solo no sé cómo lidiar con estos sentimientos, extraño a mamá, seguro ella sabría que hacer.

— Eso no tiene sentido para mí — Dijo Ezran

— Es complicado, solo se que con Rayla puedo ser yo mismo, y…

— Y no parecer un tonto príncipe encantador, que admitamoslo, no te queda muy bien, lo siento hermano, te quiero, pero esa persona que siempre pretendias ser con Claudia no eras tú.

— Lo entiendo, debo...iré a ver a Rayla, gracias Ez — Callum abrazo a su hermano. — Te voy a extrañar ¿Lo sabes? — preguntó

— Lo sé, ahora ve tras ella.

Callum corrió por los pasillos, se detuvo cuando casi choco contra un hombre

— Príncipe Callum — Lord Roderick sacudió su atuendo — ¿Se encuentra bien?

— Lord Roderick, lo siento, no prestaba atención — Callum acomodo su ropa, seguramente se veía extraño por como estaba despeinado gracias a Claudia.

— No pasa nada, supongo que debe estar un poco preocupado, después de todo, la princesa está siendo cuestionada después de aquel ataque a la aldea de Lost Valley

Callum no entendía lo que Lord Roderick había querido decir — ¿Cuál aldea? — preguntó el príncipe.

El conde hizo una mueca que pretendía ser una cara de preocupación. — Lo siento, pensé que lo sabía, la aldea que está cerca de la brecha, aquella que fue construida para la cosecha con ayuda de los elfos sangre de tierra. Todas esas familias fueron masacradas. Los rumores dicen que fueron los elfos sombra de luna, pensé que por eso su preocupación, ahora mismo la ciudad es un caos, todos exigen que entregen a la princesa, debe ser difícil para usted.

Callum se sorprendió y Roderick se regodeo con la cara del chico, en el fondo jamás le ha gustado tener que llamar príncipe a un chico que no nació con nada de sangre real. Sí, Sarai fue una mujer increíble, una guerrera y en su tiempo fue la más respetada entre las mujeres soldados, y tenía un título, pero jamás fue realmente de la nobleza, su familia había caído en desgracia cuando ella se embarazo de un pobre artista desconocido y Sarai había renunciado a todo lo relacionado con ser una noble por seguir el amor, después cuando aquel desdichado hombre murió ella se unió al ejército. En opinión de Roderick,Callum solo había tenido suerte que su madre estuviera en el lugar correcto cuando el rey visito a los soldados, El rey Harrow quien en ese tiempo era un príncipe quedó tan fascinado con ella que no tardó en demostrar sus intenciones de cortejo. Esto claro que ocasionó gran conmoción entre las personas del consejo real, si bien Roderick no era más que un chiquillo en ese tiempo, había crecido con las palabras de su padre y el desdén por el chiquillo que ostentaba un título que por derecho no le pertenecía. — Lamento haber dicho eso, fue desconsiderado de mi parte, con su permiso alteza. — Roderick hizo una pequeña reverencia. Debía de enviar una carta a Larsa, poco a poco la rueda del desastre se acercaba al castillo y quizás podrían purgar a la familia real de personas innecesarias. Mientras se alejaba de Callum Roderick recordó la última conversación con el mago oscuro del consejo

Los hombres astutos necesitamos permanecer unidos —dijo Larsa—. Los hombres que no poseen ningún arte, únicamente riqueza, nos enfrentan unos a otros por el poder ¿Por qué lo hacemos? Si siguiéramos nuestro propio camino unidos nos iría mejor, tal vez. Por eso me volví un mago oscuro, este poder más el poder de un título es increíble, puedes preguntarle al mago de Katolis, es muy respetado aunque no haya nacido con un título, debes aprender de gente como Lord Viren. Debemos apoyar nuestro estilo de vida. Debemos de evitar que los elfos traten de quitarnos nuestra libertad. Una princesa elfa, con hijos mestizos. Imaginalo, los humanos estaremos al borde de la extinción. Así que nosotros apoyaremos a Lord Viren, el consejo de magos lo ha decidido, todo está listo.

El conde no podía estar más feliz, aquello suponía muchas posibilidades, quizás una guerra que logrará finalmente poner fin a esa guerra con Xadia, en el fondo él era un firme creyente de que los humanos deben de defenderse, que las criaturas mágicas solo están esperando el momento, los elfos son monstruos que solo quieren matar, los elfos de sombra de luna son los peores, son asesinos de élite, entrenados para no tener piedad. Que el nuevo rey dragón hubiera elegido a esa elfa significaba que algo tramaba. Los hombres astutos deben de desconfiar. El rey parecía haber olvidado como desconfiar, su juicio había sido comprometido. Roderick decidió que él seguiría y entregaría su confianza a un hombre sensato. Y en ese momento Lord Viren era el elegido. Poco le interesaba a Roderick lo que pasará con los magos oscuros, él solo quería servir a su país.

Mientras Callum veía la espalda del conde una oleada de miedo se apoderó del él ¿Dónde estaba Rayla? Él príncipe dudaba que ella supiera algo, pero la gente del palacio ya la veía con desconfianza. Así que corrió hasta la habitación. Nada, ella no estaba ahí, pero si había un espejo roto ¿Que había pasado? Salió de la habitación, Callum vio a uno de los guardias. El joven príncipe hablaba poco con los guardias, pero ese momento lo ameritaba, necesitaba saber a dónde había ido ella.

— ¿Hacía donde fue? — preguntó. Trato que no se notará el ligero temblor en su mano

El guardia observo al príncipe, realmente no entendía mucho de política, los soldados Generalmente solo seguían órdenes, por más desagradables que estás fueran. Así que cuidar la puerta del príncipe era algo que hacía aunque lo odiara.

— No lo sé, alteza, ella salió de aquí. — Menciono el soldado— Probablemente la princesa fue a los jardines, ya que camino en esa dirección. — El guardia señaló el pasillo que ella había tomado.

— Gracias — Dijo Callum antes de salir corriendo en la dirección que el soldado le había indicado, en el camino se detuvo preguntando lo mismo a otros guardias, muchos parecían incómodos por tenerlo tan cerca, pero Callum no estaba de humor para lidiar con esos asunto, necesitaba encontrarla.

Tres pasillos después supo que ella había ido hacia los jardines en el límite del palacio.


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Rayla vio a su alrededor, se había quitado ese estúpido vestido y se había colocado su ropa de asesina de luna, se sentía mejor, era ella misma, quería volver a sentirse en control.

Realeza, racismo y política. Ella no fue construida para esto. Ella estaba destinada a ser una asesina. Pero ahora no podía ser asesina ¿Que cosa era lo que era ella? Las cosas fueron más fáciles cuando pensó que todo lo que tenía que hacer era solo soportar a un humano. Ahora, todo era mucho más complicado. Rayla puso la barbilla sobre las rodillas y rodeó las piernas con los brazos.

Necesitaba aclararse la cabeza. Por lo general, todo lo que se necesita para hacer eso es entrenar con alguien. Pero esa no era una opción, Callum no era exactamente el tipo de combate y sería difícil que la dejaran tomar un arma. Además que la última vez que sostuvo un arma la vieron como si realmente pudiera matar a alguien. Recordó lo que pasó en la habitación. Había llegado, no estaba segura porque ver a Callum con Claudia la había molestado, quizás porque pensó que no se sentiría tan falso, ellos eran amigos, pero no podían arriesgar su misión, aunque ella pensó en dejar que él tuviera lo que los humanos llamaban concubinas, los elfos no hacían eso, ellos se enamoraban de una sola Persona, aunque experimentaban algunos tipos de atracciones o enamoramientos hasta que encontraban a ese alguien que los hacía sentirse completos, rara vez había separaciones entre los elfos. Pero al parecer los humanos necesitaban diversión, algunos eran falsos en sus sentimientos. Así que sintió que Callum era demasiado sincero al mostrarse con Claudia, eso también hirió su ego, pero no debía de pasar, por eso se había ido de ahí.

Ella lo pensó por un momento mientras veía el espejo, odiaba ese maldito espejo, recordándole que era diferente de Callum, ella jamás se percató de esas cosas. Levantó sus manos y vio sus cuatro dedos. Él era diferente a cualquiera de sus enamoramientos anteriores. La diferencia más evidente fue su humanidad. Ese fue otro problema. Darse cuenta que Callum no era un enamoramiento o lo que parecía serlo cuando era más joven. Ella sentía algo más fuerte por el príncipe humano. Callum no podía ser una opción, no era un elfo de luna, no tenía cualidades de las que ella pudiera enamorarse.

Pero, en cuanto a la personalidad, era diferente. Callum no era un luchador en el sentido más básico del término. Apenas podía sostener una espada, y mucho menos lastimar a alguien con ella. Tampoco era la persona más segura de sí misma que había conocido. Tartamudeaba y divagaba cada vez que tenía algo difícil o vergonzoso que decir.

El corazón de Rayla se encogió un poco, ¿se había enamorado de él por la proximidad que compartían?

— Rayla, gracias a Lileath te encontré

Rayla alzó una ceja ¿Acaso él había mencionado a la diosa de su cultura?

— ¿Cómo es que sabes de Lileath? Pensé que los humanos tenían otros dioses.

— Bueno, es cierto, pero estuve investigando un poco, en Katolis hay un poco de cosas sobre los elfos de luna. Es interesante, me enteré que está diosa es la diosa de la luna y patrona de los magos, videntes y académicos. Considerada una visión radiante de pureza es la diosa de los sueños y la fortuna

— ¿Estás recitando el libro?

— Sí, lo siento, mi memoria es buena cuando se trata de estás cosas. Me preocupe por ti, pensé que quizás estabas enojada o consternada

— ¿Porque tendría que estar así? Tú has sido muy claro sobre tus sentimientos sobre la hija del mago

Callum frunció el ceño, era cierto que le había dicho algo así, se sentó contra el árbol que ella estaba sentada. Observo su ropa — Vaya, no me había dado cuenta, pero creo que te estoy viendo por primera vez, no me mal entiendas… es decir… los vestidos y eso se ven bien... — Comenzó a sentir su cara caliente, estaba divagando como siempre que se ponía nervioso — Me gusta tu ropa.

— Un sueño hecho realidad, que a un príncipe humano le guste mi ropa de elfo de luna

— Vale ¿Que está pasando? Es obvio que algo pasa. Has estado muy rara, distante, pensé que ya habíamos logrado ser… ser más cercanos

— No se a lo que te refieres — Rayla evito su mirada.

— Nosotros, solo pensé que tú no me veías como un enemigo

— ¿De que hablas, tonto príncipe? Yo no te veo como un enemigo

— Entonces ¿Por qué me alejas y estás tan molesta? — Callum sujeto el rostro de Rayla — Yo no quiero verte molesta, Rayla, esto comenzó como un acuerdo político, pero eres más que eso.

Rayla evito verlo, ella no podía sentir esas cosas por él, sintió como él parecía desilusionado

— No puedes decirme eso. Es… si lo haces solo por compromiso, no lo hagas — Sujeto sus brazos abrazándose, todos esos sentimientos que había estado guardando durante ese tiempo amenazaban con salir.

— ¿Tan malo eso es que yo sienta algo por ti? Es porque soy… bueno supongo que tiene sentido, no soy lo que esperabas — Una sonrisa que pretendía ocultar su tristeza escapó de sus labios.

— Tú… Eres un humano tonto. — Rayla tomo su mano entre la de ella, tenía miedo, miedo de decirle que sentía algo, era ridículo, no lo conocía de más de un mes ¿Cómo es que se había metido de esa manera en sus pensamientos? — Es complicado, pero no te odio, tú… eres importante.

— Rayla ¿Puedo tocar tus cuernos?

Rayla se quedó sin palabras, de pronto sintió mariposas en el estómago ¿Acaso sabía lo que significaba para los elfos algo así?

— ¿Que? — Preguntó, solo quería escucharlo de nuevo, coloco su mano sobre los hombros de Callum.

—Rayla, lo siento mucho. No quise ofenderte — Dijo rápido,

Los dedos de Rayla se estremecieron sobre el hombro de Callum, pero no lo soltó. —¿De qué estás hablando?

—Cuando te pedí tocar tus cuernos, has puesto una cara de susto ... asumí que te había ofendido o algo así.

Las mejillas de Rayla se sonrojaron nuevamente pero lucho contra el impulso de correr. Sus ojos se cerraron, abriéndose rápidamente de nuevo pero sin mirar a Callum. —Callum ... No me has ofendido.

Sus ojos permanecieron fijos en las hojas encima de ellos, las manos se alejaron de los hombros de Callum lentamente como si tuviera miedo de que cayera.

—Callum ... Cuando tocas los cuernos de un elfo ... Es el equivalente a ... Dos humanos besándose en la frente ... O incluso abrazándose ...—informó Rayla.

Por supuesto, esta información fue un poco impactante, pero no calmó la curiosidad de Callum ni lo hizo sentir incómodo.

—¿Es tan malo?

—¡¿Q-qué ?!— Si fuera posible que Rayla se pusiera más roja, entonces ya estaba sucediendo.

—¿Sería malo ... si fuera yo? … — Callum había descubierto algo. Ella es su otra mitad, y él es de ella, está seguro de eso.

—¡N-no! ¡Quiero decir! ¡Callum! ¡Dos elfos se frotan los cuernos como señal de que quieren salir! ¡Es antes del primer beso! ¡Es sagrado!— Ella chilló, con los brazos apretados a los costados como si fuera su propia línea de vida.

—Y no puedes hacerlo con un humano ...

—¡Callum!

—Rayla, nosotros en algún momento quizás podamos... Nuestra relación llegar a algo físico — Él sonrió todo avergonzado, pero con una mirada cálida en sus ojos. —No te obligaré. Y si dices que no, retrocederé ahora mismo pero ... ¿Sería tan malo si fuera yo? ..

La cara de Rayla se enfrió de su rojo brillante a un rosa suave mientras se calmaba. Sus brazos bajaron para agarrar la rama en el espacio entre ellos. Sus dedos temblaron un poco, pero Callum estaba allí para atraparla si necesitaba ayuda. Era un humano tonto, pero era su humano.

Una vez que estuvo a menos de unos centímetros, inclinó la cabeza suavemente, acercando su cabeza a la de Callum. —Ve ... Adelante … — Tartamudeo un poco.

Ahora que ella estaba tan cerca, Callum podía sentir su cuerpo caliente y sus dedos temblaron donde comenzó a llevarlos hasta la punta del cuerno de Rayla. Comenzó dulcemente agarrando el duro apéndice con dos dedos en la punta antes de acariciarla lentamente, pasando los dedos por todo el cuerno. Su cabello cayó hacia atrás mientras se estiraba para mirar a Callum. Ella Suspiro fuerte.

—Lo siento ... nunca antes me tocaron los cuernos así ...—Y Callum no podía decir si era su propia imaginación, pero Rayla definitivamente lo miró a los labios antes de que sus ojos volvieran a aparecer.

—Está bien. Creo que es lindo—. Ahora era el turno de Callum de sonrojarse, Rayla se unió a él mientras se recostaba contra la rama áspera de los árboles.

—Gracias...

Después de un par de minutos de silencio, Callum sonrió, concentrándose en Rayla nuevamente. —Entonces ... supongo que es hora de nuestro primer beso real.

—Te golpearé.

— Eso es violencia doméstica.

Ambos se quedaron en silencio, aquello había sido íntimo, al menos a si lo sintió Callum. No quería irse de ahí, no quería romper la burbuja donde estaban. El sol se había movido y pudo ver al fénix de luna salir del lugar donde había estado esperando — Debemos ir por nuestras cosas y yo debo ver al rey. — Callum beso su frente.— Te veo en unos minutos.

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El Rey Harrow observo a su hijo, después lo abrazo — Hijo — Dijo… noto como Callum se tensaba, sintió que siempre había una pequeña brecha invisible que los separaba

— Estoy orgulloso de ti, se que te convertirás en alguien que traze su propio camino. Y esto, lo siento.

Callum no entendía porque el rey le decía eso, pero ahora que había pasado un poco de tiempo no lo odiaba — Lo entiendo, y no estoy molesto, creo que ha sido una gran decisión. ¿Esta todo bien?

— Toma esto — Harrow le entrego la carta con el sello real de Katolis. — Léelo cuando estés lejos del castillo. Debes de saber que todo lo que he hecho es porque pensé que era lo correcto.

Callum lo abrazo y Harrow se sorprendió, era la primera vez que Callum lo abrazaba, pero el rey también lo abrazo

— Gracias papá

Harrow sintió algo en su corazón, amaba a Callum como su hijo. — Ahora ve, debes de irte. Recuerda que no importa nada, eres un príncipe de Katolis. Jamás dejes que nadie te diga lo contrario. Por cierto, antes que lo olvide, por favor, antes de ir a Xadia detente en la cabaña de invierno, hay algo para ti ahí. Un cuadrado tu lo reconocerás— Después Harrow le entrego la piedra que había visto que Claudia usaba

— ¿Por qué me das esto?

— Solo tómalo como un regalo de bodas atrasado. Tu hermano debe estar esperando afuera. No lo hagamos esperar. Tus cosas ya están afuera.

Callum guardo la piedra primaria en su mochila, cuando salió del castillo se dio cuenta que Ezran estaba ahí, esperando con una gran sonrisa al lado de Rayla quien estaba sobre el Fénix de Luna, también estaban miembros del consejo, aunque estos estaban más por protocolo que por despedirlo. Quizás solo Opeli estaba realmente triste, ella le recordó que representaba a la corona y que no olvidara los modales, Claudia parecia querer decir algo, pero no lo hizo.

Abrazo a su hermano fuerte antes de subir con Rayla

— Volveré pronto, te mostraré todos los dibujos que haga del lugar

— Lo esperaré con ansias. — Dijo Ezran.

Callum subió al fénix, se sujeto fuerte de Rayla, estaba por comenzar una nueva aventura y estaba emocionado por hacerlo con ella.

Harrow observo a su hijo alejarse, estaba bien así.

Cuando Callum se perdió entre las nubes todos regresaron al castillo, Ezran observo la habitación que había compartido con su hermano, realmente era grande, sin Callum cerca se sentía extraño. Decidió que debía asaltar la panadería

— Vamos cebo — Ezran salió del castillo. Corvus lo siguió de cerca. Siempre siendo discreto

— Majestad — Marcos entro a la habitación donde Harrow se encontraba — Hemos colocado más guardias en el castillo

— Gracias, has hecho un gran trabajo. — Harrow palmeó el hombro de Marcos. — Parece que será una noche larga

El soldado quería preguntar que era lo que pasaba, pero una parte de él sentía que era algo malo.

Soren llevo corriendo con su padre.

— ¿Es verdad? ¿Elfos de luna?

— Es verdad. — Dijo Viren — Debes cuidar a su majestad, Soren, confío en ti.

Las palabras de su padre lograron que Soren asintiera, él era un guardia de la corona y daría su vida por el Rey, ese tonto príncipe se había ido con un elfo de luna, ahora seguro estaría en una trampa.

El rey lo sabía una parte de él siempre lo supo.

— Se que estás ahí. — Dijo Harrow — No será tan fácil — Sostuvo su espada.

A varios kilómetros de ahí Larsa y Sif hacian sus movimientos, el consejo de magos se había reunido, todos sabían que hacer. Todos tenían un papel importante para los humanos y defendería su posición como guardianes de la humanidad.


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