Capitulo 8

La noche más larga

Soren sabía que algo estaba mal, su trabajo era cuidar al Rey, pero aquellas sombras con cara de elfos habían atacado el castillo. Luchó con todas sus fuerzas; aquello era extraño, la lucha se había sentido muy rara, los elfos de sombra de luna tomaban su poder de la luna llena, pero estaba seguro que no había luna llena esa noche, incluso cuando hirieron a los elfos, estos no retrocedieron. Los elfos escaparon. Lord Viren había entrado a la habitación para luchar al lado del rey. Soren había herido a un elfo dos veces seguidas con su espada y este había arremetido contra él antes de emprender la huida.

Su padre salió de la habitación del rey, lucía pálido y estaba herido

—Han matado al rey —Soren sintió que todo le daba vueltas, no podía ser cierto. Toda su vida había querido ser un buen caballero de la corona, pero su esfuerzo había sido en vano, no había podido proteger a su Rey ¿Que clase de inútil era? No merecía que su padre le dijera que estaba orgulloso de él. Si el rey había muerto ¿Por qué se había esforzado tanto?

Los soldados se apartaron. Todos estaban cansados, nadie tenía cabeza para preguntar lo que había pasado,pasaron de la conmoción al luto en unos segundos, solo se limitaron a entrar a la habitación donde el cuerpo del rey hacía inerte, herido por una cuchilla en el estómago. Había señales de una lucha, incluso si alguien preguntara nadie dudaría de las palabras de Lord Viren.

—Hijo, no hay tiempo que perder, debes encontrar al príncipe Ezran, ha desaparecido —el primogénito de Viren contuvo el aliento, aquella noticia suponía una tragedia para la familia real de Katolis, si el príncipe Ezran estaba desaparecido quería decir que el reino estaba sin un rey—. Es probable que haya escapado —continuo Viren—, quizás buscando al príncipe Callum sin saber de la traición de los elfos —El hechicero hizo que su hijo se acercará más a él.

—Pero el medio príncipe se fue a Xadia — Susurro Soren.

—Es cierto, pero Harrow me pidió cuidara a sus hijos, me confío que el príncipe Callum se detendría en la cabaña de invierno, es una posibilidad remota, que el príncipe Ezran vaya hacia ese lugares, pero de cualquier manera quiero que vayas ahí —susurró—. Es una misión importante

—Debo traer al príncipe Ezran y cuidarlo si está con esa elfa.

—Si, pero recuerda, ella es una asesina, quizás sea tarde —Viren Observo a su hijo modulando su tono de voz—, quizás cuando tú llegues sea tarde, nadie va a pensar mal de ti si no llegas a tiempo, si regresas con la noticia de la muerte de los príncipes.

Soren se quedó sorprendido por esas palabras ¿Su padre le estaba insinuando que no hiciera nada si estaban por matar a los príncipes? No, aquello no era así, su padre le había pedido que se asegurara que los príncipes no regresaran. El corazón del joven soldado se aceleró. Ser un caballero era todo lo que siempre quiso, pero también quería el reconocimiento de su padre, ansiaba escucharle decir «estoy orgulloso de ti».

—Partiré ahora —dijo Soren, sentía que todo le daba vueltas, si hacia lo que su padre le pedía estaría cometiendo traición, ¿Pero quién lo sabría?

—Tu hermana está esperando abajo con un grupo de búsqueda.

El soldado estaba seguro que todo pasaba en cámara lenta en su mente, él jamás ha sido el más listo de todos, más bien todos piensan que solo es músculos. Soren tiene una buena resolución de lo que quiere, pone todo su corazón en eso. Ser un caballero había sido su sueño desde que pudo sostener una espada.

— SorBear —Claudia vio a su hermano salir del castillo. Le acercó uno de los caballos que había preparado para salir en búsqueda del príncipe Callum—, ¿Que pasa?

—Nada —negó, luego vio a su hermana—, Clauds ¿Papá… él no te pidió algo extraño? —preguntó.

Claudia pensó un poco, antes de que todo comenzara, después de que Callum se fue, su padre le había pedido aquella serpiente Soul Fang de dos cabezas, las serpientes eran extremadamente extrañas y según la leyenda si eras mordido por una serpiente de esas te drenaban el alma, pero la que su padre le había pedido era una especie extraña de Soul Fang. Si una serpiente de doble cabeza mordía a dos personas al mismo tiempo sus almas se intercambiarian. Aquello era extraño por si solo, pero Claudia no tenía porque dudar de su padre, tenía la obligación moral de darle apoyo.

—Si, bueno, me pidió algo, pero no diría extraño, me dijo que le llevara su fruta favorita —aseguró Claudia— Café, el cafe no es una fruta.

—Sí claro — Soren subió al caballo, y antes si quiera de darse cuenta estaban marchando en dirección a la cabaña de invierno de la familia real de Katolis.

Él sabía que algo estaba mal, su instinto se lo decía, pero no podía decir nada, él quería la aprobación de su padre. El joven caballero ya había fallado cuidando al rey como para traicionar a su familia, y su padre sabía porque hacía las cosas.

Sin duda su padre tenía un plan para la nación de Katolis y su deber era ayudarlo a cumplir dicho plan.

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El camino a la cabaña de Banther generalmente demoraba dos días caminando y máximo medio día en caballo, pero en un fénix de luna había sido solo unas horas.

—¿Enserio quieres detenerte? —preguntó Rayla viendo sobre su hombro.

—Solo será una breve pausa —asegura el príncipe Callum—, mi padrastro me pidió que pasará por ahí, además no perdemos nada por una hora.

—Está bien.

Callum bajo del fénix de luna, realmente tampoco sabía porque su padrastro había insistido en qué fuera a la cabaña, no es como si le interesara un cubo misterioso. Pero Harrow había estado comportándose extraño justo antes de que se fueran del castillo.

—Date prisa.

—Deberías venir conmigo, no es como si hubiera nadie, es la cabaña de invierno, no es invierno, no hay personas.

—Callum ¿Estás tratando de llevarme a un lugar solitario? —Rayla bajo del fénix, le dedicó una sonrisa a Callum haciendo que este se sonrojara—. Relájate, solo bromeo, tú puedes ser todo lo que quieras, pero no eres un pervertido

Callum sonrió al escucharla, era tan lindo que ella pensara que no tenía pensamientos subidos de tono, pero sin duda se decepcionaría de saber que si tenía algunos pensamientos sobre ella que quizás le parecerían nada sanos y que rayaban lo obseno.

—¿Que es lo que buscamos aquí? —preguntó Rayla

—Veamos, mi padrastro me dijo que era un cubo —buscó en su mochila y sacó la piedra que le había dado antes de partir del palacio, eso le hacía preguntarse como es que la había obtenido

—¿Que es eso? —pregunta la elfo de luna

—¿Una piedra mágica? —respondie Callum, después le mostró el hechizo que había aprendido viendo a Rayla—. Aspiro

—No me dijiste que eres un mago

—Yo no… no soy un mago

—Acabas de hacer magia, creo que eso es la definición de mago.

Callum proceso un poco las palabras de Rayla, después sonrió como tonto

—¡SOY UN MAGO! —grito con emoción y Rayla coloca un dedo contra sus labios silenciandolo

—A nadie le gusta un mago ruidoso.

—¡Soy un mago! — susurra despacio y después sonrió. Callum subió la escalera al salón de juegos mientras caminaba recordo a su madre.

Cuando era niño ella siempre parecía preocupada por él y que pudiera hacer algunas cosas. Callum recordó la pequeña casa en la que vivían cuando era niño, no era más que un vago recuerdo para él ahora. Luego recordó el día en que él y su madre se mudaron al castillo poco después del fallecimiento de su padre. Qué gran diferencia había sido.

Los muros de piedra del castillo siempre hacían que las salas vacías y las habitaciones grandes se sintieran frías, y a pesar de la presencia constante de guardias, el castillo todavía se sentía solo. Su madre se mantuvo ocupada con sus nuevas responsabilidades como reina y futura madre del heredero del reino. Su nuevo padre era distante incluso en su tiempo libre. Los únicos niños con los que tuvo la oportunidad de jugar eran mayores que él y no eran la mejor compañía para tener. El mayor de los hermanos, un chico rubio con un gran ego, siempre estaba más interesado en los juegos físicamente exigentes, como el combate con espadas o las carreras de caballos. Era más fácil pasar tiempo con la hermana menor del niño, pero a veces desconcertaba al joven príncipe con su obsesión con la magia oscura. No fue hasta que nació su hermanito que tuvo un compañero más constante, pero incluso entonces se sintió solo. Callum recordó a su madre, ella siempre jugaba con él, por alguna razón Callum recordó la cara sorprendida de su madre un día cuando él le dijo que había encontrado algo que ella había perdido, jamás antes lo había visto, pero le dijo donde estaba.

Las conjeturas de un mago se acercan al conocimiento, aunque él puede no saber qué es lo que sabe. El primer indicio del don de Callum, cuando tenía dos o tres años, fue la capacidad para encontrar inmediatamente algo perdido, un clavo que se había caído en algún sitio, un juguete extraviado tan pronto como entendía la palabra que designaba al objeto. Y, siendo niño, uno de sus más anhelados placeres había sido salir solo por el campo y pasearse por los caminos o sobre las colinas de la casita donde vivía con sus padres, sintiendo a través de las plantas de sus pies desnudos y por todo su cuerpo las venas de agua que pasaban bajo tierra, los filones y los nudos de los minerales, loscimientos y los pliegues de las distintas clases de rocas y de suelos. Era como si caminara sobre un gran edificio, viendo sus corredores y sus habitaciones, las entradas a amplias cavernas, el brillo de las ramificaciones de plata en las paredes; y a medida que iba avanzando, era como si su cuerpo se convirtieron en el cuerpo de la tierra, y llegara a conocer sus arterias y sus órganos y sus músculos como a los suyos propios. Este poder había sido un regocijo para él cuando eran niño Nunca había intentado utilizarlo para nada. Aquello Había sido su secreto.

¿Qué hay debajo de nosotros? —Su madre señaló el suelo, pavimentado con desparejas lozas de pizarra.

Callum se quedó en silencio durante un rato. Luego dijo en voz muy baja:

Arcilla y grava, y debajo de eso la roca. Por debajo de toda esta parte de la ciudad hay este tipo de roca. No sé los nombres.

Callum, jamás debes decir estás cosas a Nadie ¿De acuerdo? Solo olvidalas

Su madre se mostró más preocupada cuando fueron a vivir a palacio, Callum no había pensado en ese hecho desde que era un pequeño y cuando su madre murió había sido fácil solo olvidar todo aquello. Observo por la ventana, la Luna estaba en lo alto. El Rey Harrow siempre lo trato bien, pero había una gran brecha entre ambos. Callum acomodo su cabello, aveces quería recordar cómo era su padre biológico, pero no podía, él tenía buena memoria, pero era como si todo recuerdo se aquel hombre se hubiera esfumado de su memoria.

—¿Encontraste lo que buscabas? —preguntó Rayla.

—Aún no

—¿Al menos sabes cómo es?

—No, bueno, sé que es un cubo, mi padrastro me dijo que lo reconocería.

Rayla frunció el ceño y tuvo que contener las ganas poner los ojos en blanco y golpear su frente. Eso no ayudaba mucho. Realmente ahora tengo ganas de cortarte una de tus manos por hacernos perder el tiempo.

—Solo si es mi mano izquierda. Esa mano es prácticamente prescindible. Si lástimas la derecha, no creo que pueda ir al baño solo

Ella se ríe y lo golpea en el hombro.

—¿Nunca piensas en las palabras que salen de tu boca?

—Mi espontaneidad es solo parte de mi atractivo. ¿De qué otra forma esperas que haga que te enamores de mí?

—¿Dijiste enamorarme?

Un segundo pasó antes de que las implicaciones de lo que acaba de decir lo golpearan. Al instante, el calor se precipita a su rostro y él mira hacia otro lado.

—L-lo siento —tartamudea Callum—, no quise decir que... Esta bien si no sientes lo mismo, es... No tienes que corresponderme

—¡Para! ¡Callum, te amo! Amo tu felicidad, amo tu encanto, amo tu humanidad, amo tu desinterés. No quería admitirlo, pero te he amado por un tiempo ahora. Puede sonar loco, pero siento que te he conocido toda mi vida. No hay nada, y no quiero decir nada que no haría por ti.

Callum parecía aturdido, como si no pudiera creer lo que acababa de escuchar. Rayla lo amaba. El la amaba. Fue rápido, pero se sintió bien para él. La abrazo aunque simplemente hizo que ella cayera sobre él.

Rayla no sabía que su corazón podía latir tan rápido a causa de un humano. Rayla se encontró acostada en el pecho de Callum. Saboreó la simplicidad del momento. Todavía había mucho que discutir, y decidió seguir esa conversación mañana. Pero por ahora, se dio cuenta, la raíz de su ansiedad no había sido si amaba a Callum. Había sido si él la amaba de vuelta.

Volvió a la realidad cuando Callum dijo: —Te amo Rayla. Sé que todavía hay mucho por resolver, y quiero hablar de todo esto contigo. Pero, solo sé que, a pesar de todo, te amo.

Ella sonrió, presionando sus labios contra los suyos en un beso rápido, —Yo también te amo.— Rayla no creía que mereciera una felicidad como esta. Pero, maldita sea, iba a hacer todo lo que estuviera en su poder para protegerla.

—¿Tú realmente lo haces? Sabía que te gustaba. Pero esto es mucho... más. —Callum apenas ocultó su emoción

—Sí, humano tonto, te amo.

Ella se inclinó y, antes de que ninguno de los dos supiera lo que estaba sucediendo, sus labios se encontraron. Estaban secos por todo el nerviosismo, pero su suave contacto con la piel hizo que ambos se derritieran en el abrazo del otro. Sus labios seguían chocando en ambas formas incómodas, pero cómodas al mismo tiempo.

Después de un momento ambos se separaron. Se vieron a los ojos, ese había sido su primer beso real. Callum sonrió un cosquilleo en el estomago, había sido mucho mejor de lo que pudo imaginar, durante la ceremonia solo había rosado sus labios, pero ahora se había sentido diferente.

—De acuerdo, mejor seguimos buscando para que podamos irnos de aquí.

—De acuerdo —Callum se levantó rápido, estaba sonrojado, pero feliz, aquello había sido más de lo que esperaba.

Sonaba loco; amar a alguien que había conocido hacía poco menos de un mes. Lo que sentía por Rayla era mucho más fuerte de lo que alguna vez sintió por Claudia; en todos sus años de enamoramiento por la hija de Lord Viren jamás se sintió tan libre de poder hablar y ser él mismo. Callum pasó mucho tiempo hurgando en su propia cabeza, pensando, soñando despierto, escuchando. Él no era exactamente la persona más extrovertida del planeta por decir lo menos. Durante el tiempo más largo que había tardado en vivir dentro de su propia cabeza más que en vivir en el mundo exterior, y había una razón para esto. Su memoria era excepcional, fue una de las cualidades que lo hicieron tan buen artista. Pero Rayla en verdad había logrado que dejara de ser introvertido, que aceptará esa forma de ser que la mayoría encontraba extraña. Había sido algo automático, como si su mente hiciera click. Y de pronto estaba enamorado de ella. Y no solo de su cara, o de como lo trataba, el amor por Rayla era por su personalidad.

—Lo encontré —Rayla le mostró un cubo—. ¿Me dirás qué es esto y por qué es tan importante?

Callum hizo una pequeña mueca ¿Cómo le decía que no tenía idea? Suspiró fuerte.

—No lo sé, mi padrastro me dijo que viniera, parecía algo importante. Nosotros… bueno no teníamos la mejor relación, él lo intentaba. Pero cuando mi madre murio fue difícil

—Callum, está bien. Entiendo, bueno ya que lo encontramos deberíamos irnos

—Si, sobre eso ¿Podríamos solo buscar algunas cosa para llevar?

Rayla suspiro, levantó sus manos rendida, Callum estaba haciendo unos ojitos de cachorro que eran difícil de ignorar.

—Bien, pero solo eso, se hará tarde. Callum los fénix de luna vuelan de noche, tendremos que detenernos en algun lugar —Había cierto toque de preocupación en su voz.

El príncipe comprendió porque estaba nerviosa, los habitantes aún estaban algo sensibles con el tema de los elfos, podría ser peligroso para ella. Para él recordar el incidente de la capital era algo amargó, no le había gustado

—Te prometo que solo será un momento —después de que dijo eso corrió hacia la cocina, quizás habría comida, sabía que llevaban cómida, pero jamás se era muy precavido.

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Una sala de conferencias ancha. La sala se cubre de silencio. Varias sombras de hombres y mujeres estaban sentados alrededor de la mesa redonda de reuniones donde una gran esfera de cristal se anida en el centro de la mesa. Desde el asiento de más baja posición cerca de la entrada un hombre estaba echando una especie de hechizo hacia la esfera.

El hombre vestido como un noble. Su nombre es Gido, él es el encargado de esta reunión, así como la persona responsable de determinado proyecto. El proyecto en el que había trabajado durante muchos años bajo el mando del consejo de magos oscuros, y ese proyecto es dar a Luz un nuevo reino solo para los magos oscuros. Por el bien de su propia ambición, el proyecto no debía terminar en fracaso. Y luego, el día final del proyecto. Tuvo éxito en invitar a los cuatro caprichosos "Señores Oscuros". Tiene que tener éxito a toda costa. Es imposible hacer que los Señores Oscuros se muevan con dinero. Necesitarías cosas que atraigan su interés, como una víctima o un difícil y raro de obtener instrumento mágico.

—¿Lord Viren no vendrá? —preguntó Larsa

—Lord Viren está ocupado lidiando con el rey de Katolis ¿Se enteraron sobre los elfos que atacaron la aldea? —Respondió Trevor, el gran mago oscuro de Del Bar

Sif sonrió, estaba muy conciente de ese incidente

—Claro, los elfos, ¡malditos elfos!

Los magos oscuros sonrieron.

—Bien, ya que estamos aquí… ¿Deberíamos ver lo que ha pasado?

Gido mostró el artilugio, un espejo mágico, había sido revestido con magia oscura, los cuatro señores oscuros observaron. Evenere era un lugar peligroso, los paramos a las afueras del Reino eran que más sufrían, de todo los reinos Evenere era el más alejado, la gente de esa nación era fuerte, curtida por años de sequías.

—Son ellas —Larsa utiliza un tono despectivo —¡Malditas brujas! —el hombre golpeó la mesa tan fuerte que casi tira el espejo.

—Caballeros —Sif habló despacio, era sabido que Larsa odiaba cualquier cosa que amenace su estilo de vida lleno de comodidades—, Nos encargaremos de las brujas después, ahora veamos que ocurre en el castillo. Todo fijaron su atención a las figuras que recorrían el castillo, era Claro que había elfos rebeldes, pero los habían matado antes de que llegaran a la aldea. Lord Viren era un hombre astuto y poderoso, ningún mago oscuro podría poder hacer un hechizo de Asesinos ahumados, un hechizo que usaba las cenizas de los elfos muertos en una vela de sangre Para invocar imágenes tardías de humo de los elfos que una vez vivieron y que siguen las ordenes del invocador.

Gido presto especial atención en el rey Ahling, las sombras Fueron certeras, aunque el viejo rey era resitente, tal como el gran hechicero de Katolis lo había prometido, haría que toda la Pentarquia se uniera contra un enemigo en común.

—El príncipe Kasef será alguien interesante —Larsa sonrió, sabía que el príncipe Kasef no era la persona más lista del mundo, era fácil de manipular.

Pronto, si todo salía como lo habían planeado ellos tendrían su propia nación de magos oscuros, les llevo muchos años de planeación, incluso habían previsto que cuándo la Pentarquia derrotara a los elfos y dragones ellos podrían tener finalmente un lugar donde poder explorar sus poderes, con todas esas criaturas mágicas a su disposición para drenar su energía y vida. Casi habían perdido todo a causa de un acuerdo, pero ahora estaban de nuevo más cerca de su objetivo.

Larsa sabía que jamás competiría contra Viren, pero estaba bien, el podía estar detrás de aquel hombre, no tenía problemas con ser el segundo, mientras Viren los dejara seguir con su estilo de vida estaría bien. Ahora al fin, después de mucho esfuerzo su objetivo estaba cada vez más cerca.

Con los monarcas incapacitados tendrían que usar sus respuestas, aunque Fareeda había escapado, ¡Esa maldita mujer! Esa reina tenía un buen guardia, había escapado en el último momento gracias aún solo guardia Real. Pero aún si había escapado del intento de asesinato, incluso ella ahora sabía que los elfos habían traicionado la alianza. La rueda del destino había comenzado a girar y ahora solo faltaba terminar de poner las últimas piezas en su lugar para que una nación de magos oscuros se levantará.

—¿Algún otro asunto? —preguntó Sif—. Si esto es todo debemos de concentrarnos en Evenere, la reina Fareeda podría convertirse en un problema para nuestros planes.

Los hombres estuvieron de acuerdo, había muchos asuntos que atender, pero con Katolis contenida, Evenere era el siguiente problema en su lista.

—Mañana comenzará todo, por fin podremos salir de las sombras de nuestros señores. Pero es verdad que Lord Viren es un hombre ambicioso y muy listo, dejemos que el se quede con la Pentarquia. Has hecho un gran trabajo —Trevor palmeó el hombro de Gido—. Has servido bien, jamás has querido ser más de lo que te han dado, eres leal a la orden de los magos Oscuros.

Gido sonrió, claro que era leal como ellos, leal a sus ambiciones, si algo sabían todos, era que los magos oscuros no tenían lealtad, personas como Viren, quienes se escondían tras la fachada de ayudantes de la humanidad eran las peores. Lord Viren realmente creía en sus palabras y eso lo hacía aún más peligroso que cualquier ejército. Un hombre guiado por sus ideales corrompidos. Gido sabía eso, sabía que era mejor permanecer en las sombras, porque resaltar y querer el poder en esas circunstancias sería un suicidio y quizás él era ambicioso, pero también era paciente. La noche sería larga, mientras los asesinos ahumados cumplían su misión y los reinos humanos caían en desesperación, aquel recinto festejaba el comienzo de una nueva guerra y el inicio de un nuevo proyecto de nación.

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Viren sonrió frente al espejo, realmente debía agradecerle al elfo encerrado ahí, coloco la oruga en su oído

¿Cómo fue? —Susurró la voz en su oído—. Parece que estás satisfecho con mis servicios

—Digamos que las cosas parecen ponerse en orden, pronto todo volverá a su cause, solo debo encargarme de unas molestias.

¿Acaso se escaparon los dos pequeños príncipes?

Viren encontró insolente la manera en que el elfo dentro del espejo sonrió

—Me has servido bien, pero sigues sin decirme quién eres

No soy nadie importante.

—¿Cuál es tu nombre? —preguntó Lord Viren.

Aaravos

El susurro del elfo estelar hizo sonreír al mago oscuro, después se quitó la oruga, la coloco en un frasco y se alejó de la habitación secreta. Cuando llegó al pasillo se topo con uno de los soldados

—No podemos encontrar el príncipe Ezran

Viren reprimió el impulso de golpear al hombre. Pero no podía hacerlo, debía conservar el decoro, aún había cosas que debía de resolver, como el consejo real y la muerte de los príncipes.

—Debemos de estar preparados para lo peor, Xadia nos ha traicionado. Esta afrenta será castigada. Ahora ve y busca nuevamente al príncipe Ezran.

Lord Viren camino rápido por los pasillos, hizo una mueca cuando vio a Opeli corriendo hacia él.

—¿Que es toda esta tontería de que ha muerto la familia real?

—Es la verdad, Harrow confío en los elfos, ellos lo traicionaron, tu viste bien su cuerpo, ha sido asesinado por los elfos de Sombra de Luna, a esta hora el príncipe Callum debe estar muerto. Y el príncipe Ezran, él fue secuestrado por esos malditos elfos.

Opeli contuvo el aliento, no había forma de que toda la familia real de Katolis hubiera muerto, sabía bien que Viren era capaz de cualquier cosa. Pero aquello era horrible, además estaba el hecho que todos habían visto a los elfos.

—Hasta no Confirmar la muerte de los príncipes no puedes suponer que están muertos. ¿Acaso planeas tomar el trono?

Viren la vio fijamente, después fingió tristeza

—Mi amigo Harrow no querría que hiciera eso, querría que cuidara de Katolis. No tomare su lugar ¿Acaso crees que soy un traidor? —preguntó—. El trono estará vacío hasta que las investigaciones terminen, cuando se confirme que los príncipes están muertos se actuará conforme la ley ¿Estás conforme con eso?

—Viren, sabes bien que las leyes de Katolis dictan que a falta de familia real, un huérfano sin linaje noble sea quien suba al trono. Por eso existe un consejo y un orfanato destinado para eso, ha existido desde la fundación de Katolis

—La reina huérfana —Viren sonrió—. Lo sé, conozco la ley, pero… estamos en tiempos difíciles, primero aclaremos la situación de la familia real actual, antes de hablar de una nueva ¿Acaso no es eso insensible? ¿Estás planeando tomar a un niño tan pronto? No tiene ni siete horas que el rey ha muerto. Además no podemos poner a un huérfano en el trono ahora que se avecina la guerra.

Opeli no pudo ocultar su descontento con la insinuación que el gran mago acababa de hacer, sabía bien que algo no estaba bien, todo había ocurrido demasiado rápido, pero si era cierto que Xadia los había traicionado, pronto Katolis y la Pentarquia estarían en guerra nuevamente contra las criaturas mágicas y el rey Harrow y su familia habrían muerto por nada.

—Seguiremos la ley

—Por supuesto —acuerda Viren con simpleza, después se dio vuelta, debía terminar de encargarse del príncipe Ezran y averiguar quién era su amigo en el espejo.

Viren sabía bien que debía ocuparse de Opeli, esa mujer podía ser una verdadera molestia, pero incluso con el rey muerto la nobleza se dividiría en dos y pronto comenzarían a pelear por el poder. Esos malditos nobles que solo pensaban en sus intereses, apresuro sus pasos hacia la biblioteca, incluso teniendo la ayuda del elfo detrás del espejo. Lord Viren no quería dejar cabos sin atar antes de la siguiente fase del plan.

—Lord Roderick —El gran mago se detuvo al ver al conde—, he escuchado que ha sido de gran ayuda para la humanidad.

Lord Roderick hizo una leve reverencia hacia el mago. El juego del poder en el palacio era algo que había aprendido desde que era niño y sabía como jugarlo, ahora era su turno de cobrar su recompensa por elegir al ganador.

—He escuchado que pronto se celebrará una reunión extraordinaria de emergencia del consejo real—Roderick sonrió al exponente de la magia oscura de Katolis—, una vez que todo esté listo y Katolis tenga un nuevo rey… — El conde hizo una pausa — Sea quien sea, esperemos que este ataque no quede impune. Además, creo que puedo decirlo, pero tengo intenciones en cortejar a su hija.

Viren alzó una ceja, apretó su mano alrededor de su báculo ¡Malditos nobles! Roderick era alguien interesante, tenía poder en el consejo a pesar de ser joven, sus títulos nobiliarios eran extensos. Una palabra de su parte podía cambiar las cosas, Harrow siempre supo cómo lidiar con esa gente de una manera política, Viren había aprendido como fingir esa política. Él no pedía, tomaba las cosas de una manera que parecía natural

— Lo hablaremos después, si le disculpa, debo atender algunas cosas.

Roderick observo la espalda del mago alejarse, no pudo evitar sonreír. Si todo salía bien se casaría con la siguiente princesa de Katolis.

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Ezran caminaba de regreso de su incursión en la panadería de Barius usando los pasadizos secretos del palacio, cebo caminaba a su lado iluminando la oscuridad, por eso cuando escucho unos pasos comenzó a correr. El joven príncipe se congelo cuando vio la figura del asesino, pero no era un elfo, Ezran vio los colores de Katolis, era un soldado del palacio con la insignia de una de las familias nobles

Un estruendo, el sonido del metal chocando entre si, y el sonido de la muerte cuando el soldado cayó frente a Ezran con los ojos abiertos y la sangre escurriendo de sus labios.

Corvus se giró para ver a Ezran, «curiosa forma de convertirse en rey» pensó el soldado de las fuerzas de Katolis, Corvus sabía que algo estaba pasando en el palacio, había soldados apostados por todo el palacio y el intento de asesinato del Príncipe Ezran eran un claro indicio de lo que había ocurrido con el rey Harrow.

—Shhh —Corvus susurro hacía Ezran—, debo sacarlo de aquí, este lugar no es seguro.

—¿Quién eres? —preguntó el pequeño príncipe dando un paso hacía atrás. El miedo se instaló en su rostro, debía correr de ahí, no era seguro, un soldado lo había atacado.

—Soy Corvus, su tia Amaya me ha pedido que lo cuide, no puede volver al castillo.

—Pero mi padre está ahí además un… me ha atacado un soldado.

—El rey sabe que no puede volver, todo estará bien, su tía tiene todo preparado para que escape a salvo, además aún tenemos que encontrar al príncipe Callum.

—Callum está en Xadia

— Es probable. Aún así, tengo órdenes de llevarlo hasta un lugar seguro —Corvus extendió su mano hacia Ezran—. Lo sacaré de aquí, príncipe Ezran.

El joven explorador llevo al príncipe Ezran lejos del castillo, sabía que la general Amaya había previsto esto, si no, no le habría pedido que siguiera al príncipe ¿Que estaba pasando en Katolis? Los elfos eran extraños, más parecidos a los monstruos que relataban en los cuentos de terror. Corvus pensó un momento en todo lo que significaba un ataque de elfos en el castillo de Katolis, asesinos de Xadia, aquello solo llevaría a la Guerra y si el rey Harrow había muerto, como estaba seguro había pasado, el príncipe Ezran subiría al trono. Pero primero debía llevarlo con la general Amaya hasta el punto de encuentro.

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Los pájaros cantaron una canción de la mañana mientras el sol se arrastraba por el horizonte de un nuevo día. Los rayos del sol primero besaron las onduladas colinas verdes y los campos de cultivo dorados de Katolis. El fénix de luna se precipitó hacia el suelo, el escape había sido difícil, casi los atrapan. Rayla cayo al suelo con un golpe fuerte y seco. Pero Callum rodó hasta el precipicio, ella se apresuro a sostenerlo, le costó trabajo pero lo ayudo a subir.

Callum tosió un la de veces, aquello había sido una pesadilla, Soren había usado su espada contra ellos. Siempre supo que no le agradaba al caballero real, pero jamás pensó que usaría un arma contra él.

—Callum ¿Estás bien? —Rayla sujeto su hombro—. Yo no… no quería.

—No es tu culpa, ellos nos atacaron —Callum abrazo a la chica, recordar lo que había pasado esa noche y como habían escapado de la cabaña de Banther hacían que su respiración se acelerará—. No fue tu culpa, hicimos lo correcto.

Rayla suspiro y se abrazo, no le gustaba aquella sensación, el olor a sangre en el aire, una lágrima se derramó de su rostro.

Callum sabía que ella jamás antes mato a un humano, ella se lo confesó y estaba orgulloso de ella.

—Lo hiciste bien, habríamos muerto de no ser por ti. Rayla, no había manera de escapar.

—Un asesino nunca decide quién será su objetivo. Ese es el trabajo de nuestros legisladores, nuestros concejales, nuestros mayores. Solo nos dan un nombre y una cara, y una cinta de unión para ir a su lado. Ese es el código del asesino. Es nuestra filosofía, nuestra forma de vida. Lo pintamos como si fuera una verdad irrefutable porque así es como hemos hecho las cosas durante cientos de años, y así es como nuestros antepasados lograron sobrevivir a las dificultades insuperables que hicieron —ella suspira—, pero la verdad es que todo es mentira. Es solo una verdad conveniente, para que sea más fácil para nosotros quitarle la vida a otra persona. Porque cuando miras a alguien a los ojos, y apuntas la espada hacia su garganta, y sabes que todo lo que se necesitaría es una acción, un movimiento rápido e indoloro, para terminar con la vida de esa persona y seguir adelante con la tuya ... entonces se hace difícil distinguir entre lo que debe hacerse y lo que es correcto.

Las lágrimas brotan de los ojos de Rayla. Sus manos se enroscan en puños, agrupadas dentro del agarre de Callum.

—Entonces, solo seguimos nuestras órdenes, como los sabuesos que somos. Escuchamos el código, porque de lo contrario no podríamos terminar el trabajo. Y en lugar de torturarnos con la moralidad de lo que acabamos de hacer, aceptamos que la persona que nos asignaron para matar era malvada, y que todo lo que estábamos haciendo era restaurar el equilibrio natural del universo.

Hay un sonido desgarrador cuando arranca un puñado de hierba. Copos de tierra se desmoronan de sus raíces, y ella lo arroja lejos.

—Es todo un gran acto de equilibrio. Un espectáculo de carnaval carnívoro. Así como la luna refleja el sol, la muerte refleja la vida, y hacemos lo que hay que hacer para preservar la seguridad de nuestra gente. Esto no fue así Callum, ninguno de ellos me hizo nada, pero...

Callum se mantuvo abrazándola, se aseguro que supiera que estaba ahí para ella.

—Está bien, lo entiendo —tomó sus manos—. Todo fue mi culpa, te pedí que nos quedáramos más tiempo, si hubiéramos salido de ahí cuando me lo dijiste… todo es mi culpa, no mataste a nadie Rayla, solo los heriste lo suficiente para que no nos siguieran.

—Esa es el problema, soy una asesina y no pude matarlos, aún cuando ellos te atacaron.

—Eso es increíble, eres una gran persona, Rayla, no te culpes por lo que pasó. ¿Que haremos ahora?

—Debemos ir a Xadia… Callum, lo que dijeron sobre los elfos, debemos hablar con el rey dragón, esto podría significar el inicio de una guerra. Sí es cierto que… que tú padre murió… No se Callum, no se qué debemos hacer.. Puedrías volver a Katolis —Rayla observo al fénix—, no podemos seguir usándolo, está cansado, debemos esconderlo, pero no podemos quedarnos aquí.

—No te volvería a ver, Rayla, y esto es grande. Si hay una guerra jamás podremos estar juntos. Debemos evitarlo, no se cómo. Pero estoy seguro que mi padre no querría esto —Callum pensó un momento—, además, no puedo volver a Katolis, Soren quiso matarme, lo que significa que algo está mal, así que… vayamos a Xadia, debemos advertir al rey dragón como has dicho

—Pero Katolis es tu pueblo

—No le debo nada a nadie ahí, además quiero lo mismo que tú.

Ambos se vieron, aquello sería peligroso, no sería un viaje agradable. Callum pensó en Ezran, era probable que su familia hubiera muerto, era una verdad que no quería decir en voz alta, Callum vio a Rayla, probablemente era la única familia que le quedaba en todo el mundo. Y no estaba dispuesto a perderla, tenía miedo, demasiado miedo como para admitirlo en voz alta

— Se supone que lo que hicimos detendría la guerra. Debemos hacer lo posible

Rayla noto que Callum temblaba, que estaba tratando de ser fuerte, así que ella también lo sería. Se acercó al fénix y sus cosas, saco sus cuchillas, las había escondido ¿Acaso los consejeros elfos creían que iría sin armas hasta las tierras humanas?

— En ese caso debemos de hacer bien nuestro trabajo.

Callum seguía teniendo miedo, pero verla tan determinada le dio el valor para dejar de temblar. Él podía hacerlo, podían evitar una guerra. Después se todo, por eso habían firmado un acuerdo.