Capitulo 11

La Caldera Maldita

Imponente y atemorizante era la palabra para describir lo que pasaba en la caldera maldita, la niebla cubría el lugar, y por si fuera poco habían tenido que correr por sus vidas en un par de ocasiones debido a unos monstruos y sonidos atemorizantes, no es que aquello fuera un problema, venían corriendo por su vida desde que comenzó su travesía.

— Rayla — Callum sabía que algo estaba mal, ella se había vuelto a cerrar con él después que le dijo lo que Claudia había dicho. Callum pensó que quizás eso era lo que si ex amiga quería. — Rayla— Llamo de nuevo. — Pareces cansada.

Ella negó, pero era verdad, aunque ya se sentía mejor el dolor aún estaba ahí.

Ambos jóvenes descubrieron que Ellis era una chiquilla muy activa.

Callum estiró sus brazos un par de veces, después de todo ahora podía usar magia, gracias a la roca primaria, pero podía usarlo. Habían caminado más de tres horas seguidas y Rayla había dicho que necesitan descansar. La comida que tenían no era suficiente para hacer que no se sintieran hambrientos. Claro que algo así solo hizo que Callum se sintiera molesto. Era como si le dijera que no podía ayudar, pero también entendía que ella necesitaba tiempo para estar sola, se resguardaron en una cueva. Ellis se quedó dormida con Ava. Callum pensó que era lo mejor, seguramente la niña estaba cansada, de momento nse sintió extraño por arrastrar a una pequeña a un lugar así ¿Como volverían después?

«¿Que estamos haciendo?» se preguntó, saco el libro que le había dado la madre de Ellis. Callum se sorprendió, era un libro pequeño con solo unos dibujos de runas y debajo unas palabras que podía leer. Bien, si antes estaba enojado antes por la actitud de Rayla, ahora se sentía un poco feliz. ¿Y si practicaba? ¿Que podía salir mal? Rayla no estaba en ese momento. Ellis estaba durmiendo con Ava, no quería solo estar sentado esperando que ella volviera y trajera comida. Dio una rápida ojeada al libro.

Este nivel de conocimiento en magia no formaba parte de la educación convencional, por lo que no se enseñaba ni siquiera en las familias nobles. Este hecho también se aplicaba a la realeza. La única razón por la que el Príncipe Callum sabía lo que sabía sobre los Magos era porque había buscado diligentemente esa información y porque Claudia no se cansaba de hablar sobre la magia oscura y despreciar la magia primaria.

El hecho de que los hechiceros no tuvieran ningún estatus en el Reino era probablemente la causa, pero después de todo los magos oscuros eran llamado cuando se necesitaban, y el único mago oscuro que tenía un título verdadero era Lord Viren. Callum hizo una mueca al recordar las palabras del hombre el día anterior al decir que los nobles solo sabían usar a las personas, no era así. Al menos su padrastro no había sido así, siempre trato a Lord Viren como un miembro de su familia.

Pensar en el padre de Claudia era algo difícil para Callum ¿Que había hecho? Claudia dijo que había sido por el bien de todos. Pero no estaba seguro a qué se refería ¿El bien de quien? Callum pensó que él estaba haciendo el bien cuando acepto aquel acuerdo, acabaría la guerra. Ahora estaba más cerca de una guerra ¿Que broma de mal gusto era eso? Entonces nada de lo que había hecho servía para nada. Bueno, no es que se se arrepintiera ahora. Se sentía terrible por pensar que todo había sido en vano.

Además no había tantos magos oscuros hasta donde él sabía. Pero quizás estaba equivocado, podía ser que hubiera mas magos de los que creía o se tenía conocimiento, aunque Callum admitia que jamás había salido mucho del palacio para contar con esa información. Pero algo que si sabia era que los caballeros eran más respetados que los magos, de ahí que muchos optaran entrar al ejército, todos querían fama, ser conocidos como valientes guerreros. A Callum le gustaba admitir que no había heredado las habilidades de su madre o su tía en el combate, también había muchos factores que hacían que los magos no fueran tan admirados.

La ignorancia hacia la magia y el enfoque hacia valientes y fuertes caballeros ya se había consolidado en su cultura. Nunca apareció un hechicero capaz de cambiar el status quo, ni siquiera Lord Viren había logrado que los magos tuvieran realmente un puesto importante, y claro había nobles que eran magos, pero los respetaban más por el título nobiliario e igual eran visto mal por los demás.

Como resultado, los nobles que creían que "la magia es cobardía" en el campo de batalla pasaron esa noción a las siguientes generaciones. La ignorancia sobre la magia se convirtió en desprecio, y nació un círculo vicioso.

Callum se preguntó si su madre despreciaba a los magos oscuros por el hecho de que usaban magia o si había sido enseñada a no depender de ello ¿Que es lo que decía de los magos oscuros? Hombres astutos, jamás confíes en quien quita la vida para conseguir algo.

— Bueno, al menos no es magia oscura ¿Esta bien así mamá? — Callum se levanto, tomo la piedra primaria y dibujo la runa. — Ful… — No podía leer lo que seguía, entonces salió electricidad de la piedra y su mano envolviendolo. Claro porque nada le podía salir bien

Rayla regreso cuando escucho un estruendo en la dirección donde estaba el campamento provisional

— ¿Pero que …? ¿Que paso aquí Callum? — Rayla lo vio sin poder creer lo que veía Callum estaba rodeados de pequeños rayos.

— Si, quizás quise hacer magia y no lei bien, la palabra estaba borrada. Decía Ful, una vez vi a Claudia hacerlo, creí que podía hacerlo.

— Quizás la palabra era Fool.

— Tengo una idea, voy a soltarla hacía ti. — Dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

— ¿Que? No te atrevas, Callum en verdad no lo hagas —Rayla lo vio seria, en verdad no podía estar pensando en hacer eso

— Solo será… ya sabes, rápido.

Antes de que Rayla pudiera decir algo, él ya estaba soltando dejando la piedra sobre Rayla.

Rayla sabía, sabía que debía contar hasta diez, pero la sonrisa de Callum no la ayudaba con su paciencia. Es más, por alguna razón tenía esa aura asesina que nunca antes había usado.

— Tú quieres morir.

— Funcionó, bueno, quitando tu cabello alborotado. — Callum le mostró su mejor sonrisa amigable, pero sabía que Rayla queria matarlo, que suerte que lo amara.

Ellis los observo y le parecía curiosa la forma que ellos dos interactuaban

— Son una pareja muy extraña.

Rayla volteó a verla, estaba segura que debían parecer la pareja más extraña del mundo. Pero que un humano lo dijera lo hacía real, acomodo su cabello y limpio su atuendo.

— Traje comida. — Dijo mostrando los conejos que había cazado. Ignoró a Callum un rato, estaba enojada, así que se puso a despellejar los conejos para ponerlos al fuego. Sabía bien que Callum no tenía el estómago para hacer algo así. Aún se preguntaba porque le gustaba tanto ese humano. Viéndolo desde la perspectiva de un Elfo sombra de Luna, Callum no cumplía con los requisitos para ser la pareja de un asesino. Ahora comenzaba a preguntarse ¿como lo verían los demás Elfos? Quitando que era un príncipe y que quizás tendrían alguna consideración por eso, Callum representaba todo lo que su clan odiaba. Era débil, no tenía coordinación mano ojo. Pero de alguna manera a ella le gustaba todo eso de él, aquella manera en la que hacía comentarios tontos, su forma de sonreír. Mientras más pensaba en Callum podía notar como su mal humor se iba, odiaba que él tuviera ese efecto en ella. Además estaba el tema de Runaan. Sabía que Callum había tenido las mejores intenciones al decirle lo que la hechicera le había dicho, pero eso no quitaba que estuviera molesta, aunque había estado reflexionando sobre si era por que dijera que Runaan había muerto o porque había tomado las palabras de Claudia como ciertas, quizás eran simple celos, ella jamás antes sintió celos de nada, ni siquiera cuando alguien tenía un mejor desempeño en los entrenamientos. ¿Por qué se sentía tan inquieta por qué Claudia hubiera hablado con Callum?

— Sabes, no pareces un mago. — Dijo Ellis mientras se acercaba a Callum. — ¿Con esa roca haces magia? Pensé que los magos eran más misteriosos y tenían algo como joyas y cosas interesantes.

— Si, con esta piedra primaria puedo hacer magia — Callum rasco su nuca, no es como si se hubiera ofendido con las palabras de Ellis, sabía bien que su apariencia no era la de un mago normal. No imponia un aura mágica o misteriosa como lo hacía Claudia o Lord Viren.

— Tampoco pareces un Príncipe, y tú no pareces un demonio sexual que arrastra a los hombres en el abismo de la lujuria, tampoco pareces alguien que come humanos y toma su sangre... — Menciono Ellis de manera inocente. No es como si ella entendiera lo que sus palabras significaban para ambos jóvenes.

Rayla levanto la mirada cuando escucho a la chica ¿Sexual que? Sabía que los humanos pensaban que los elfos eran monstruos sedientos de sangre y solo Garlath sabrá que más cosas sin sentido, pero el hecho de que fuera un demonio sexual era algo nuevo y completamente desconocido para Rayla.

— ¿De que hablas? — Pregunta Callum, es obvio que está muy desconcertado por las palabras de la chica, aunque cuando tenía la edad de Ellis había escuchado muchas historias sobre los elfos, no podía culpar a la chica por tener esa idea.

La pequeña le mostro un panfleto — Los han estado dejando en el pueblo, mi mamá dice que son mentiras.

Callum tomo la hoja y comenzó a leer:

"El príncipe ha sido corrompido por la magia sucia y el control élfico. Si permitimos esta vil unión que desafía a la naturaleza, amenazamos con poner en peligro el futuro de nuestro reino. Nuestro antiguo gran reino de Katolis se ha fortalecido por la excelencia humana durante generaciones en peligro" Se detuvo y se ajustó a la otra página del folleto "Nuestro príncipe ha sido esclavo de una tentadora elfa sin sentido, que lo sedujo para obtener acceso a nuestra familia real, él es cómplice con su amante de la muerte de nuestro amado rey, el príncipe Callum es un traidor a la humanidad y al reino de de Katolis".

Aquello no tenía sentido, Callum arrugó el papel ¿Por qué decían todas esas cosas horribles?

Rayla se levantó y tocó su hombro, sabía que estaba molesto, le quitó el panfleto — Callum, mírame — Dijo con una voz afable. — Sabemos que es mentira. Yo no te seduje, en todo caso fue al revés — Trato de hacer una broma con aquello, aunque era obvio que ella también estaba molesta.

Eso hizo reír a Callum, pero no quitaba que se sintiera molesto. — Solo me hace sentir que no importa nada de lo que hagamos, no vamos a cambiar nada. El rey ha muerto, Ezran está desaparecido ¿Que pasará conmigo cuando esté en Xadia? ¿Nosotros?

Rayla lo abrazo, sabía lo que quería preguntar, ella había sido egoísta al decirle que no se fuera. No podía garantizar su seguridad, pero incluso si tenía que defenderlo de los suyos lo haría.

— Estaremos bien, nosotros estaremos bien, algo haremos, somos de los pocos que saben lo que pasó, no podemos dejar que la gente piense que tú participaste en la muerte del rey. Callum, si fueron elfos — Rayla no quería pensar eso, pero había una pequeña posibilidad de que así fuera..— Si fueron elfos, tenemos que informar al rey, el clan será castigado y podría mostrar que Xadia quiere paz.

Rayla tenía miedo, miedo de que la hubieran usado para saber sobre el castillo, no quería desconfiar de su rey. Pero ¿Y si siempre fue su intención castigarla por no matar a ese humano? Un miedo indescriptible se apoderó de ella. Un elfo de sombra de luna no debe tener miedo, pero Rayla estaba asustada de la posibilidad de haber sido usada y que Callum estuviera involucrado en el proceso, quizás si otra hubiera sido la elegida para ese acuerdo, Callum no habría sentido nada, no la hubiera seguido hasta ese lugar y ahora no estaría en peligro mortal.

Callum abrió la boca, quería decirle algo, pero decidió que no era el momento, realmente él no sabía si habían sido elfos los que habían atacado aquella aldea cerca de la brecha. Pero si lo decía en voz alta sabía que lastimaría a Rayla. Sería como decirle que desconfiaba de ella y de las verdaderas intenciones del rey dragón. Últimamente comenzaba a pensar que aquello era más delicado de lo que pensaba, todo estaba pendiendo de un hilo delgado, incluso de su relación.

— ¿Están bien? — Preguntó Ellis al notar el ambiente tenso

— Si, si, la comida estará lista, creo que comeremos conejo a las brazas.

Rayla sabía que debía lograr que Callum se calmara, al parecer el príncipe era más emocional que ella. Aunque eso ya lo sabía, y aunque ella estaba enojada trataba de no mostrarlo abiertamente. Sabía bien que la ansiedad es la semilla de la derrota, debe pensar con lógica y mantener la calma en todo momento. «Tranquilízate, amplía tu visión, no te dejes llevar por los pequeños detalles y deja que tus pensamientos fluyan» Recordó las palabras de Runaan durante su entrenamiento. No debía dejar que aquello detalles como lo que los humanos pensaban de ella la alterarán más de lo que la alteró saber que Callum se encontraba contrariado por las palabras de Claudia. Cada vez se convencía más que estaba celosa y molesta con Callum por haber escuchado a la hija del hechicero.

Aún les faltaba un poco de camino hasta el nexo de Luna, Rayla suspiro, aún dolía su brazo, no estaba segura si en aquel lugar realmente había una curandera mágica o alguien que pudiera ayudarla con el dolor, pero debía saber que incluso si no había nadie así, habían huido de las personas. Los espacios abiertos podían ofrecer una buena línea de visión, pero esencialmente se exponía al enemigo, debían moverse más rápido. Pero con Callum molesto aquello parecia un poco difícil. Sabía que lo conocía demasiado bien, aunque hubiera pasado poco tiempo a su lado.

— Rayla — Callum tocó su hombro. — Se está quemando.

La elfo de luna parpadeo saliendo de sus pensamientos. — Conejo a las brazas, justo como dije — Respondió, no pensaba decir que había quemado la comida por no prestar atención, su orgullo se lo impedía.

Callum y Ellis se sentaron al rededor de la fogata.

— Y … — Ellis dudo si seguir aquella charla — ¿Que haremos cuando comiencen los verdaderos horrores indescriptibles?

— Trata de describirlos — Pidió Callum.

— No puedo, por eso la palabra indescriptible. Pero quizás es algo como muy terrorífico, escalofriante, tan feo que te petrifica.

— ¿Cómo encontraste a la curandera?

— Yo no la encontré. — Dijo rápido — Ella nos encontró, pensé que todo estaba perdido. Entonces ella descendió lentamente con un aura mágica

Callum comenzó a pensar, no podía encontrar la respuesta, no importaba lo mucho que agonizara por ello. Fue hasta que Rayla le dio un poco de carne que una idea llegó de golpe a su cabeza.

— Será algo como Bam, Zaz, Slash,

Rayla lo observo, después simplemente se rió, sin duda era un humano tonto.

— Yo uso ese hechizo que no se bien, solo para crear distracción y Rayla usa sus cuchillas. Y Slash

— No, este es mi brazo del ... ¿Sabes que? Solo digamos que puede funcionar, ahora deja de mover esa pierna de conejo como si fuera una espada.

La comida fue silenciosa, Rayla compartió un poco de su jugo de bayas de Moonberry con ellos.

Rayla pensó sobre la curandera mágica, Ellis estaba convencida sobre su existencia. Aún si no fuera realmente una curandera mágica Rayla pensó que ella era definitivamente una fuente importante de información. Necesitará que baje la guardia para que ella esté más dispuesta a hablar.

Se pusieron en marcha entre neblina y sonidos escalofriantes. Incluso para alguien como Rayla que fue entrenada para situaciones peligrosas, estar en ese ambiente no era precisamente un día de campo, sufría por pensar en cómo cuidar a todos, un mal hábito. Confiaba en Callum, pero justo ahora estaba peleando contra los celos que sentía pensando que él aún sentía algo por Claudia.

— Rayla — Callum habló despacio, a estas alturas podía notar por la manera que hablaba que algo no estaba bien con ella, sus hombros rígidos, aunque podía ser por los sonidos terroríficos que ella parecía distante y molesta.

— Callum, quiero que me prometas que vas a cuidar a Ellis si aparece… — Un gruñido y un grito los puso alerta, después se escucharon unos sonidos aproximándose hacia ellos

Eran unos pasos lentos que pisaban temerosos sobre el lecho de hojas secas del sendero del oeste y que el viento propagaba como leves quejidos. Un murmullo orquestal de grillos y ranas parecía poner un fondo musical a la escena. Una gigantesca araña apareció frente a los tres, Ava gruño fuerte, esto provocó que la gigantesca araña mostrará sus colmillos, Rayla busco sus dos cuchillas, aquello no era nada comparado con su entrenamiento como asesina «Puedo hacerlo, solo un corte» Pensó, pero aún así era difícil predecir el comportamiento del monstruo, si decidía atacar a Callum o Ellis estaría en problemas, quizás no sería tan rápida.

El monstruo grito nuevamente, un grito desgarrador que helaba la sangre. Pero está vez Rayla no sintió ese miedo abrazador de la primera vez.

— Quizás es ciego — Murmuró Ellis.

Callum chasqueó la lengua, la araña gigante giro su horrible cara hacia él.

— Quizás no — Dijo el mago. Se preparó y uso su hechizo 'Aspiro'

Nada, no hubo cambios, esto hizo que Rayla se diera cuenta de algo, quitando al horrendo monstruo, los horribles ruidos y gritos que se podían escuchar, no había mucho. Quizás para un humano promedio que se perdiera en la montaña fuera algo muy aterrador, pero para ellos que necesitan llegar a un lugar solo era un obstáculo que atravesar. Entonces Rayla movió sus dos cuchillas y corto una de las patas, tal como ella lo había sospechado, sus cuchillas atravesaron sin causar daño, mejor dicho, lo causo, fue como cortar el viento.

— Chicos... Es una ilusión — Dijo Rayla un poco más aliviada. pero con el alivio vino una duda ¿Quién tenía que tener tantas ilusiones en el camino? Tan pronto como comenzaba a cuestionarse la veracidad de la existencia de la curandera mágica,. Ellis señaló un gran árbol hueco.

Una luz descendió lentamente del cielo.

— Ohh, no — Rayla vio la figura, sabía lo que era. No había curandera, tendría que resistir el dolor hasta llegar a Silver Grove.

— Es la curandera mágica. — Ellis sonrió.

— No, no lo es. Ella solo es una maga, todo es una ilusión, que tonta fui, debí darme cuenta antes

— Así es. — La figura tomo forma de una mujer mayor, pero Callum lo noto, ella era un elfo, tenía los cuernos un poco más largos que los de Rayla, además que su complexión daba la apariencia de una mujer elegante de sociedad. Podría ser fácilmente de la edad de Opeli o la esposa de algún noble, claro, si no diera por qué es una elfo de luna que curiosamente también hace magia. — Yo solo creo ilusiones. No puedo curar a las personas. Mi nombre es Lujanne y soy una ilusionista, estoy encargada de cuidar el Nexo de Luna.

— Pero curaste a Ava.

Lujanne sonrió y negó — No lo hice ese día vi a esta pequeña y supe que lo humanos no la aceptarían, ella no necesitaba esa pata para ser feliz, pero los humanos si. Así que le di esto — Le quitó el collar — Una ilusión que se ve y se siente como si fuera real.

— Pero nosotros necesitamos una cura real. — Dijo Callum, aunque claro que conocer a un mago de luna era emocionante.

— Mejor hablemos en otro lugar — La elfo mayor los guío atravez de sus ilusiones hasta lo que parecían ruinas. Callum vio todo con sorpresa, no sabía había un lugar así en Katolis.

Cómo si la mujer supiera lo que ella pensaba lo vio y sonrió

— Mi deber es que los humanos no se acerquen, este es un lugar sagrado para nuestra cultura, cuando Xadia se dividió, los elfos sombra de Luna tenían miedo de que los humanos usarán su magia, así que lo sellaron, y designaron un guardia para conservarlo lejos de los humanos.

— Woo, eso quiere decir que soy un humano afortunado

— Calma, Callum. — Rayla palmeo su espalda. Le gustaba ver esa sonrisa en los rostros del príncipe. — Ya estamos aquí

Lujanne observo a la inusual pareja, después a Ellis, era sin duda una chica peculiar.

— ¿Esa herida es por magia oscura?— Preguntó acercándose a Rayla, tocó su brazo y noto su piel un poco morada y lo que parecía ser una mordida, el lanzador de magia había sido muy bueno. Eso podía matar a un elfo si no se atendía debidamente. — Debes ser purificada. Pero… — Lujanne dejo de hablar — La luna no está en su aplex, tampoco hay nubes de tormenta que ayuden, la Luna brilla más después de una tormenta. Esto seguirá doliendo cada vez más. Aunque veo que ya han tratado el veneno de la magia oscura — Lujanne conocía ese aroma, no sabía que aún existieran mujeres que usarán ese tipo de magia, aunque claro que seguía siendo magia que tomaba algo a cambio.

— Supongo que está bien. — Menciono Rayla. Pero el dolor era insoportable, toco su hombro de manera inconciente. — Puedo soportarlo, no es nada.

Callum sabía que podía ayudarla, que tenía la manera de ayudarla. — Podemos hacerlo.

— Callum, no, no lo hagas — Rayla tocó el hombro de Callum, pero este rompió la roca primaria generando una tormenta.

La fuerza que generó la tormenta los hizo retroceder. Rayla se sujeto fuertemente al suelo con sus cuchillas. El cielo rugió fuerte ante los truenos y rayos que se generaron. Después de unos minutos todo había acabado. La luna brillo en lo alto. El nexo de luna parecía místico y lleno de magia.

Rayla se desmayo después de todo el esfuerzo que hizo sujetándose de las cuchillas cuando la tormenta se desató.

Lujanne ayudo a subir a Rayla sobre Ava para llevarla hacía una de las ruinas.

— Debes esperar aquí — Indico a Callum

El príncipe Callum espero dos horas, hizo un par de dibujos para tratar de calmar la ansiedad que sentía al no tener la piedra primaria. No es como si antes hubiera tenido magia, no debía de afectarle. Pero sentía como si hubiera perdido algo importante. Observo como pequeñas partículas moradas caían como nieve sobre él.

— ¡Que hermoso! — La voz de Ellis lo hizo voltear — Dice que puedes ir.

Callum tomo una de esas partículas moradas antes de levantarse e ir hacia donde Ellis había señalado.

Lujanne lo esperaba.

— Es por el brazo de tu amiga. Lamentablemente, me falta curación milagrosa, pero vivo aquí sola y tengo un poco de medicina del tipo regular. Y me he encontrado con esas heridas antes. — Parecía bastante sombría esa última parte.— La purificación de la luna ayudará a limpiar toda la magia oscura que ha estado tanto tiempo en su cuerpo, tengo algunas medicinas y remedios que deberás ponerle.

Callum escuchó atentamente mientras Lujanne explicaba el propósito y el método de uso de cada elemento, pero con creciente dificultad, ya que las implicaciones de lo que estaba diciendo se registraron, porque su pecho se sentía apretado contra el latido de su corazón.

— ¿Pero Ella estará bien?

Lujanne sonrió antes de seguir hablando

—¿Creerías si te dijera que los elfos de la sombra de la luna son reconocidos en los hospitales de Xadia como los pacientes más frustrantes con los que cualquier sanador puede tener la desgracia de trabajar?— preguntó ella, guiñándole un ojo irónicamente.

Callum miró de reojo a Rayla. —Si. Sí, lo creo. — dijo.

— También para tener en cuenta sobre los elfos de Luna: si bien respetamos las ilusiones que se nos presentan, eso no significa que ignoremos lo que no muestran.

—Entonces, ¿estás diciendo ...?

—Considera la media luna. Que si bien la luz solo cae por la mitad de su lado, eso no significa que la otra mitad no esté allí —. Lujanne dijo, en un tono que indicaba que lo que dijo se suponía que debía aclarar.

—…No entiendo

Lujanne suspiró, aparentemente compadeciéndose de él. —Que tu amiga ha tenido mucho dolor por mucho tiempo. Que ella todavía lo tiene. Que, independientemente de su opinión sobre el asunto, debes venir a buscarme si durante la noche experimenta una fiebre peor que moderada. Ella tuvo suerte de llegar aquí con vida, esa magia fue diseñada para matarla lenta y dolorosamente, es posible que el dolor sea más fuerte antes de que mejore, su sistema está limpiando cada rastro que aún pueda quedar de ese hechizo, la luna está purificandola. Es similar a lo que hacen los elfos de sol, pero nosotros usamos la magia de la luna. Lo que hiciste por ella, eso es algo que jamás vi, un humano cuidando a un elfo.— Después de decir eso lo dejo para que procesará todo lo que acababa de decirle.

Callum tragó saliva. Miró a Rayla, medio derrumbada sobre la cama en la que estaba. Sí, sus dilemas relacionados con la magia definitivamente podrían esperar.

—Hey—, dijo, mientras se sentaba a su lado, depositando la parafernalia medicinal en la mesa cercana. —Entonces, tu brazo. Deberíamos echarle un vistazo a eso, ahora. Ya sabes, realmente mirarlo —. Rayla ya había abierto la boca para quejarse, pero lo había anticipado y continuó. —Y antes de decir algo más, debes saber esto: me voy a la cama cuando tú lo haces, y no antes. No puedo obligarte a dejar que te ayude, pero no puedes obligarme a ir a la cama. Entonces, estamos en un callejón sin salida —. Había preparado esa parte, y pensó que salió bastante bien. —Lujanne parece pensar que te cuidare ... ¿Tienes ganas de demostrar que está equivocada?

—No por el momento, no.— respondió Rayla, sonriéndole. —Pero realmente no necesitas ayudarme, solo dime qué debo hacer con todo esto, y puedes irte a dormir—. Callum gimió ruidosamente, cayendo hacia adelante sobre cama

—Raylaaaa ... este es un comienzo terrible. Lujanne me advirtió sobre los elfos y su forma testaruda de ser, pero las palabras realmente no pueden hacer justicia a la realidad aquí. Quiero ir a dormir, pero no antes de revisarte ¿Entiendes?— Callum dijo, las últimas palabras salieron en un gemido bastante patético. Tener que quejarse para que ella lo dejara ayudarla.

—¡Por supuesto que sí! Y lo haré, después de que te vayas a la cama, y yo maneje mi propio brazo —replicó Rayla, acercándose un poco a él rápidamente a la defensiva.

— Sabes una idea loca aquí, podrías dejar que el tipo con las dos manos que trabajan y tiene toda la información ya memorizada te ayude, y luego ambos podemos ir a dormir— Callum discutió. El diálogo realmente no debería haber sido su segunda opción de táctica para convencerla, definitivamente no era el curso de acción favorito de Rayla, pero tenía que probar convencer a su obstinada pareja.

—Bueno — Dijo Rayla

—¡¿Qué?! ¿Cómo fue que ... ? ¿Fue que use la razón para hacerte entrar en razón?

—No lo hiciste. Solo entiendo lo que dijiste, y no quiero mantenerte despierto. Los últimos días no solo fueron difíciles para mí. Yo sé eso. Tú has sido increíble. De Verdad.—Rayla miró tímidamente la mesa donde estaban todos las cataplasmas y ungüentos.

Callum sintió una oleada de cariño por ella, Rayla era tan buena y no se daba cuenta. Apelar a su amabilidad debería haber sido su primera y obvia elección realmente, Rayla era muy amable aunque tratara se ocultarlo en esa faceta de indiferencia.

Rayla ya se estaba quitando la coraza y la armadura del hombro, mientras él observaba, maldiciendo por lo bajo, ya que su brazo obviamente todavía le estaba causando problemas. Él extendió la mano para ayudar, y se sintió satisfecho cuando ella realmente lo dejó, sin siquiera una discusión superficial. La armadura rígida y negra desapareció, revelando hombros estrechos pero bien definidos, camiseta verde apretada ... piel descolorida, moretones, su brazo hinchado e irritado. Ninguno de los dos había visto lo peor antes, ya que no habían podido eliminar la magia y parecía mejor. Rayla miró sus propias manos, una mezcla de alivio e incomodidad se formo en su rostro.

Quitándose sus propios guantes, Callum movió el brazo herido de Rayla con mucho cuidado, usando toda la delicadeza que utilizaba para manejar el pincel más pequeño. Todavía se estremeció cuando sus dedos tocaron su herida e inhaló bruscamente por la boca, pero no retiró su agarre.

—¡Tu brazo está rojo, Rayla!—, exclamó Callum alarmado, cuando vio más de cerca la herida.

—Sí, la magia oscura suele hacer eso—, respondió a la ligera, claramente despreocupada.

—Pero, eso debe haber dolido , y no dijiste nada ...

—Honestamente, en ese momento no hizo una diferencia particular, debíamos salir de ahi— respondió ella, sonriendo un poco, aunque estaba cansada.

Estaba siendo tan arrogante al respecto, pero él no podía evitar la profunda sensación de malestar al ver su herida. Él pensó que había sido bastante observador, pero, obviamente, no había tenido idea de la magnitud del dolor que había estado experimentando, que aún experimentaba, y ella se lo había ocultado. Pero Rayla tenía una larga lista de necesidades inmediatas, en las cuales su contrición no estaba, por lo que solo tendría que moverse, hacerlo lo mejor que pudiera por ella ahora. Y hacerlo mejor en el futuro .

—Ahora comencemos.

—Ahora, primero, seamos claros que no estuve de acuerdo en ser encantadora o complaciente— Rayla sonrió con ironía.

—Rayla, ¿alguna vez has sido obediente en tu vida?— Callum se echó a reír. —Primero, bebe esto. Ayudará con el dolor, facilitará el sueño — Llenó el vaso, no del todo, porque Rayla no era del tamaño de un adulto promedio.

—Respuesta clara, Callum. ¿Analgésico o sedante? — Ella preguntó sospechosamente.

—Uh, ambos— Él admitió.

Había abierto la boca en protesta instintiva, pero sorprendentemente, asombrosamente, la cerró de nuevo y bebió el líquido, una expresión desconcertada se extendió en su rostro mientras lo hacía, y luego cambió rápidamente a un semblante mucho más familiar.

—¿Qué pasa?

—Estaba sabroso , Callum. ¡Sabroso! Se supone que la medicina no es sabrosa, eso solo va en contra del orden natural de las cosas. Esa vieja bruja hizo algo con esto, usó sus poderes de mago, ¡Escucha mis palabras! Honestamente, ¿cree que soy una niña ...? No necesito que me mimen, y no necesito que mi medicamento sepa a moras confitadas

—Estoy intentando entenderte, Rayla, realmente lo estoy— dijo Callum. —Pero no veo el problema. ¿Cómo es malo que sea sabroso?

—Es solo ... Así no es como se supone que debe ser

—¿Cómo se supone que debe ser entonces?

—Bien. O lo absorbes como se supone que debes hacerlo, y consideras la lección que se encuentra en el dolor ... o bebés el horriblemente amargo sabor de la derrota sin quejarte, y reflexionas sobre tu fracaso en los próximos días —, dijo Rayla. Salió bastante menos impertinente de lo que probablemente había pretendido. —Tenía ... más sentido cuando Runaan lo explicó. — dijo, ligeramente derrotada.

—Tendré que tomar tu palabra para eso, porque en verdad no le veo problemas a la medicina con sabor dulce.

—Está bien, imagina lo que acabo de decir. Pero con palabras más elegantes. Una pronunciación adecuada. La garantía de cientos de años de orgullosa tradición de elfos de luna

—Rayla, considera lo que estamos haciendo. Toda esta aventura. Como si quisieras, podríamos agregar 'sufrimiento sin razón' al montón de orgullosas tradiciones de las que me hablas. Es … solo una tontería —Callum cortó bruscamente su discurso, dándose cuenta de que había colocado su brazo alrededor del de ella mientras hablaba. Su brazo herido. —Pertenece a esa pila, Rayla, justo al lado de 'odiarse mutuamente' por principio, así que tomaré todas esas tradiciones moonshadow sin sentido y las voy a ignorar. —. Él le sonrió. —Nos está yendo bastante bien con eso, ¿verdad? Por que ambos nos odiamos mucho

—Sí, bastante bien, justo ahora siento que te odio un poco.—. Rayla estuvo de acuerdo, una sonrisa suave se extendió en su rostro.

—Entonces, um, lo siguiente en la lista. Se supone que debo usar estas cosas aceitosas en tu mano y brazo para ayudar a la circulación. Como un masaje.— Tuvo que obligarse a mirar su rostro en este punto, su mirada se movió entre la mesa, la hierba, la arquitectura del nexo detrás de ellos ... en cualquier lugar menos Rayla. Estaba bastante molesto porque su estúpido cerebro de adolescente no pudo tomar en cuenta las circunstancias atenuantes al reaccionar ante la perspectiva de un contacto físico prolongado con ella, se odio por sus pensamientos, ella estaba herida y él solo podía pensar en cómo la cama se veía grande y los labios de Rayla, quería besarla, se obligó a recordarse que ella estaba adolorida.

Parecía un poco sonrojada, y él recordó las palabras de Lujanne acerca de la probabilidad de fiebre, ya que la acumulación de cosas malas e inflamación en su brazo se dispersó por todo su cuerpo. Vertió un poco del aceite agradablemente perfumado en una palma y se frotó las manos para distribuirlo. Sin embargo, él pasó sus manos sobre su brazo, justo antes de tocarla. Ella exhaló con un resoplido, sacudiendo su cabeza ligeramente hacia él. —Está bien, Callum. Me puedes tocar Considera mi consentimiento otorgado hasta que lo retire explícitamente. ¿Contento? Además no se porque te pones tenso ahora ¿Acaso estás pensando algo más con este aceite y esa cama? — Rayla lo vio fijamente, quería solo sonrojarlo, pero había cierta verdad en sus palabras..

Él no estaba nervioso hasta que ella dijo la palabra "cama". Pero aún así comenzó de todos modos, pasando ambas manos arriba y abajo por la piel suave de su brazo, apretando tan fuerte como se atrevió. Luego se acercó a su mano, evitando la parte de su brazo hinchado, los moretones y las quemaduras lo mejor que pudo. Su brazo se tensó y tembló mientras él trabajaba. Enfocó sus ojos en la tarea que tenía entre manos, el brazo que era su tarea, y siguió adelante, Rayla le diría si era demasiado. Ella lo haría. Apenas estaba haciendo un vistazo, pero su imaginación era tan útil como siempre para llenar los vacíos. Con determinación siguió moviendo sus dedos en la piel magullada. Siguió causando pequeños jadeos amortiguados de dolor. Mantuvo la cabeza baja. No podía mirarla a la cara y seguir haciendo eso. Un jadeo por parte de Rayla hizo que quisiera verla, pero no debía hacerlo o se olvidaría de lo que debía hacer

Él la miró a la cara.

—Te estoy lastimando. No es una pregunta. — Callum la observo, parecía que le dolía mucho. Se maldijo por sus pensamientos

—Es ... no es tan agradable—, admitió Rayla, —¡pero no por tu culpa!— Ella corrigió apresuradamente.— Simplemente ... se eriza mucho mi piel. Como cuando has estado sentado en tu pie y todo es hormigueo. Solo que con mucha menos sensación de entumecimiento, hormigueo y sensación mucho más débil y adolorida. ¡Pero esta bien! Es mucho mejor de lo que ha sido durante varios días, no tienes ni idea. Bueno, tal vez no ahora, cuando estás tan concentrado tocándome . Pero está mejorando. Creo que está ayudando. Estas ayudando Y creo que el analgésico sospechosamente delicioso está empezando a funcionar —. Si tenía que adivinar por cuánto menos cautelosa de lo que ella había estado, la parte "sedante" también estaba empezando a funcionar. Sus hombros comenzaban a relajarse, la tensión que había sido constante durante el último día disminuyó un poco.

Él continuó por un tiempo, aliviando la presión gradualmente. Parecía estar lastimándola cada vez menos, para su inmenso alivio. Era casi relajante ahora. La respiración de Rayla se había ralentizado. Su mano derecha había dejado de apretarse. La obstinada arruga entre sus cejas había desaparecido. Su cabeza colgando golpeó su hombro. Y se quedó allí.

El dolor de Rayla había sido un disuasivo efectivo para su vergüenza, pero ahora definitivamente había regresado. Se sentía tonto por no prestar atención a ella y estar fantaseando.

Con cuidado de no moverla mucho, se limpió las manos aceitosas en los pantalones. Su cerebro eligió ese momento para hacerle consciente de que sus pantalones habían alcanzado un estado en el que esta acción probablemente tendría un efecto neutral en su limpieza y un efecto positivo en su olor. Y que el resto de él no era mejor. Y Rayla estaba durmiendo sobre él. Excelente. Simplemente genial. Él seguramente olía mal en ese momento.

Al final, decidió agarrarla suavemente los dos hombros, apartarla un poco de él y al mismo tiempo empujarla para que despertara, de modo que cuando sus ojos se abrieron, su rostro al menos ya no estaba aplastado contra su bufanda maloliente.

—Solo quiero dormir ...— se quejó Rayla, medio consciente.

—Ya casi hemos terminado. Solo necesito que no te caigas por unos minutos más, mientras termino, ¿de acuerdo?

—Está bien—. Su respuesta no lo llenó exactamente de confianza, pero al menos ya no estaba apoyando todo su peso contra él.

Extendió una generosa capa de ungüento grueso sobre su brazo y mano. Él estaba tratando de ser lo más gentil posible, dejando que la pomada se transfiriera a su piel con la menor presión posible. Aun así, había esperado más de una reacción, tocando la piel cruda y maltratada directamente. Pero Rayla apenas reconoció que algo estaba sucediendo. Esos sabrosos analgésicos fueron definitivamente efectivos. Tomó un rollo de vendas de la mesa, envolviendo su brazo para que la pomada no se disipara, y eso fue todo. Sintió que debería estar más cansado. ¿Más aliviado? Finalmente podrían irse a dormir. El agotamiento pesaba sobre él como una capa invisible, pero su mente no se alineaba con su cuerpo cansado.

Su tarea terminó, y Rayla también había dicho bromas para distraerlo, regresaron los pensamientos que habían amenazado con abrumarlo antes de que Lujanne empujara los suministros médicos a sus brazos. Intentó concentrarse en Rayla. Ahora, con el vendaje cubriendo la parte herida de su brazo y su mano, su cabello cayendo sobre su rostro ocultando los restos desteñidos de las heridas que había recibido durante su viaje, casi podía fingir que todo estaba bien. Que ella solo ... se lastimó un poco el brazo o algo similarmente normal y no horrible. El hecho de que ella no hubiera sido la peor parte de la violencia en sus encuentros con los humanos lo sorprendió. Rayla pagó la mayoría del precio por lo que intentaban lograr y continuaría haciéndolo. Aún más, ahora. Había roto la piedra primaría. Es posible que nunca más sienta la oleada viviente de magia del cielo llenándolo. Rayla estaría peleando sola, mientras él miraba, eso lo hizo sentir impotente.

Rayla abrió sus ojos, deteniendo su triste espiral auto flagelación. —Hora de acostarse—, le recordó, empujándose a sí misma en posición vertical. Ella se tambaleó un poco, pero aun así extendió su brazo bueno hacia él. Sintió un poco de vergüenza, pero más que un sentimiento mucho más agradable que incluso apenas coherente, incluso enferma, herida, sedada y habiendo pasado días con poco sueño, ella todavía lo estaba cuidando.

Callum sintio un cosquilleo familiar cuando la acomodo en la cama. Tocó su frente.

—Creo que ya tienes fiebre— dijo Callum. —Tal vez debería permanecer despierto por un rato. ¿Vigilar cómo te va?

—Pfff, estoy bien —, se quejó Rayla adormilada, empujando su brazo con muy poca fuerza. —Príncipe soñoliento—. Ella era de las que hablaban, mientras sus párpados revoloteaban y sus brazos se aflojaban. Pero algo, probablemente pura terquedad, la hizo luchar y solucionarlo con una mirada firme. —De todos modos te quedarás dormido, bien podrías hacerlo aquí. Y es un poco espeluznante ver a la gente dormir, especialmente después de que me tocarás de esa manera. Debes hacerte responsable. — Se dio cuenta de que su sonrisa le quitó seriedad a sus palabras, pero él no podía disputar ninguna de sus afirmaciones.

Realmente había sido un día muy largo. Y la noche no era mejor. Pero la inspiración golpea al príncipe en momentos extraños, y este fue uno de esos momentos. Callum le sonrió tranquilizadoramente.

—Bueno. No te miraré, lo prometo. Y voy a dormir en otra cama, creo que Lujanne no está muy consciente de nosotros dos —, dijo. Rayla le sonrió, satisfecha, un pequeño triunfo rompiendo su agotamiento. Sus ojos color lila lo siguieron, brillando débilmente en la oscuridad

Callum se sonrojo. Ella aún en ese estado somnoliento podía hacerlo sentir tantas cosas — Duerme — Callum beso su frente, vio como Rayla se quedaba dormida gracias a la medicina, suspiro profundo, ahora solo tenían que seguir y continuar su viaje.

Callum busco entre sus cosas su libro de bocetos, sería un desperdicio no aprovechar la luz de la luna y hacer un dibujo.

Lujanne observo el cielo y aquellas pequeñas partículas moradas, aquello no le gustaba, sabía que algo malo estaba detrás de esa magia oscura

Rayla despertó a mitad de la noche, su brazo ya no dolía. Observo a su alrededor, Ellis y Ava dormían en una cama cercana, pero no vio a Callum por ningún lugar. Se levantó y busco a Callum, lo encontró frente a las frías aguas del lago, en cuya superficie espejeaban las Formas perpetuas de las montañas que se erguían a sus orillas como gigantes adormilados y perezosos. En el cielo, una luna menguante con brillos de agua se desplazaba apresurada entre una alocada multitud de estrellas titilantes.

Lujanne los observo, jamás antes vio a una pareja como ellos dos, quizás por eso había decidido ayudarlos en primer lugar.

Callum sabía que había perdido un poco de él cuando perdió la piedra, pero lo valía, había ayudado a Rayla y eso era suficiente. Observo el lago en el Nexo de luna.

— Cal — Rayla se sento a su lado — Lamento lo de tu piedra.

— Está bien, no es como si hubiera tenido magia toda la vida, solo... Sentía que había encontrado algo en lo que era bueno. — Sabía que apartir de ahora todo podría complicarse para ambos.

Situada en el extremo este del Reino, frente al mar, estaba Klit una ciudad portuaria.

Era la ciudad más grande dentro del feudo del Conde Roderick, una ciudad que fue bendecida por el mar.

Aunque era la ciudad más grande dentro del dominio, si uno se dirigía al sur a través de la frontera del feudo, no estaría muy lejos de la ciudad de Erinson, famosa por su puerto naval. Esa ciudad tenía más masa terrestre y barcos atracados en sus puertos, la única ventaja que la ciudad de Klit tenía sobre esa ciudad era probablemente que tenía mejores botes de pesca. Es decir, Klit no tenía ningún propósito estratégico. Por eso sería más fácil ir ahí, tomar un barco hacía la siguiente ciudad y de ahí solo estarían a unos días de Xadia.

.

-/-/-/-/-

Montañas Dimar, Katolis central

Claudia sonrió, incluso si esa elfo no se había muerto aún, seguro estaba sufriendo por el dolor de la maldición que había echado sobre ella. Su hermano había hecho un par de bromas horas atras que aligeraron su recorrido. Pero Claudia seguía pensando en la mirada de Callum aquel día. Al menos había podido decirle algo interesante. Quizás si los dioses le sonreían eso sería suficiente para que él reaccionara y se diera cuenta que estar con alguien de Xadia era un error

— Clauds. Sabes que no me gusta quejarme ...— Soren observo a su hermana. Había estado callada gran parte del viaje hasta la montaña. Aún no le decía que es lo que haría, solo lo había mandado a conseguir algunos ingredientes. Soren se estremeció cuando su hermana uso aquella oruga viva y la aplastó en su mano. No lo entendía y no quería entender cómo matar criaturas podía causar un bien a alguien

— Claudia, hermana… hay algo que quiero decirte… papá, él me pidió que…

— Silencio Soren — Claudia tocó sus sienes. Amaba a su hermano, pero aveces simplemente quería que dejara de hablar. Soren tenía ese defecto, su padre siempre lo repetía, tenía buenas intenciones pero no las mejores ideas del mundo. En la cima de la montaña Claudia volvió a usar un hechizo, esta vez uso la trenza que su hermano había recuperado.

— seimene ym wollof uoy — Conjuro la maga oscura, pronto un camino de partículas moradas se formó en el cielo. — Ahí es a donde debemos ir ahora.— Señaló Claudia con un aire triunfante. Ellos estaban cerca, aún podían cumplir su misión. Quizás esta vez Callum finalmente le haría caso y rompería cualquier tipo de magia que hubieran usado los elfos sobre él.

-/-/-/-/-/-

Para Viren la magia era un arte con un poder increíble. Para que la gente se distanciara de ella debido a viejas y aburridas tradiciones, se produciría un día en que el Reino de Katolis perdería irremediablemente en la lucha por el poder, contra Xadia, incluso contra los países vecinos, aplastándolos completamente. Por lo tanto, Lord Viren había considerado la posibilidad de crear una escuela de magia oscura. El gremio de magos oscuros no era algo que le interesará. Ellos no pensaban más que en la magia que obtendrían de las criaturas mágicas, la nación de magos oscuros no podía existir solo con hombres de mala calaña. Tenía que conseguir Xadia para las personas de su reino.

Por eso Viren había contemplado que sus hijos usarán magia, pero Soren no era afín y había sido una decepción, pero Claudia tenía talento, también tenía contemplado que el príncipe Callum aprendiera,. Algunos nobles deberían seguir el ejemplo una vez que se enteraran de que la realeza está siendo educada en ese campo, ¿no? pero la reina Sarai siempre se opuso, retrasando el progreso del reino. Pero cuando murió pensó que podría finalmente lograrlo, pero Claudia no había logrado que él príncipe aceptara la magia oscura. Aún así después de ver qué su hija era una excelente maga con talento pensó que eventualmente los demás verían el potencial de la magia como un arma para proteger el país.

No, incluso sin hacer algo así, la venganza del rey Harrow contra Trueno haría que los nobles entendieran cuan necesaria era la magia para los humanos, él sería ese humano que los ayudaría, un mago que ayuda a las personas, uno que comanda una magia poderosa, causaría un cambio de paradigma en las mentes de los ciudadanos del Reino, nobles o no. Tal vez la era en la que todo el mundo querría aprender sobre la magia había llegado finalmente.

Aunque fue decepcionante que el detonante del cambio fuera una fuente externa, la muerte del rey Harrow a manos de los elfos, claro una mentira que cumplía con la misión, un bien mayor, en última instancia fue beneficioso para el Reino, por lo que el consejo real estaba por aceptarlo como regente, su único problema era Opeli, claro no podía solo deshacerse de ella, también debía considerar a Amaya. La gente podría quererla a ella, y ese maldito niño que había escapado.

Considerando el estado actual del Reino, era natural que Amaya no lo supiera aún, después de todo estaba en la brecha. Incluso un genio llegaría a la respuesta equivocada en un terreno desconocido. Confiar ciegamente en los nobles y los magos podría resultar muy peligroso. Sí habían traicionado a Harrow podrían hacerlo con él, pero Harrow era un hombre muy bondadoso que confío en las personas equivocadas. Por eso él tuvo que librarlo de esas decisiones

— ¿No cantaras para mí? — Preguntó al ave en la jaula, un ave proveniente de Xadia que el rey atesorana mucho — Probablemente me convierta en rey. ¿No es eso bueno?

Viren pensó en los problemas que tenía que resolver una vez que asumiera el trono, sin embargo Amaya, estaba muy unida al equipo de soldados de la clase A. Incluso entre los mercenarios, así que obtener información detallada sobre lo que ocurria probablemente no era muy difícil para ella. ¿Era realmente posible que Amaya, una persona que podría describirse como una singularidad de inteligencia, supiera del problema, pero no se molestara en oponerse o buscar a sus sobrinos?

Estaba claro que Amaya no tenía interés en el trono, su objetivo parecía diminuto para Viren. Es mejor decir que su meta se volvería inalcanzable si ascendiera al trono. Incluso si ella conspira contra él, no la beneficiaría directamente. Seguramente Amaya esperaba que Ezran subiera al trono.

— Lord Viren — La voz de Seelar lo interrumpió. Viren se giro para ver al miembro del consejo real. — Es hora

El hechicero sonrió, ahora debía asumir el trono del reino de Katolis y hacer que los humanos dejarán de temer a los habitantes de Xadia.

En el camino se encontró con Opeli

— No puedes seguir con esto, sabes que esto es traición

— Querida Opeli. Se lo que piensas, que solo trato de tomar el poder. Ezran es el actual sucesor al trono, pero no todos lo aprueban a puerta cerrada. Cualquier posible causa de chismes, por pequeño que sea, debe ser evitado. Me molestaría mucho si no aseguras los derechos del trono del príncipe, y causar una rebelión ahora mismo también sería un problema. Nuestro país necesita un símbolo.

Opeli sabía bien que Viren trataba de desviar el tema, pero había razón en sus palabras, no todos aprobaban que un niño subiera al trono, si quería asegurar que un día el príncipe pudiera reclamar su legítimo derecho como rey, tenía que ser cuidadosa.

Viren volvió a caminar mientras pensaba en todo lo que le esperaba y seguramente tendría que lidiar con algunos problemas.

La facción Real y la facción Noble ya habían perdido mucho de su poder. Si uno pudiera manipular libremente esta tercera facción de magos, sería capaz de ejercer una aterradora cantidad de autoridad. Esto significaba que los magos estarían a cargo de los asuntos legales e ilegales del Reino. Y no solo eso, tendría el control total de toda la Pentarquia, la guerra contra Xadia estaba cerca. Una sonrisa ominiosa se apoderó del mago. Además aún contaba con su pequeño amigo oruga, hablando de él, no había podido encontrar nada y en verdad era frustrante que cada vez que leía su nombre el escrito desaparecía. Debía saber que tanto podía confiar en Aaravos, aunque hasta ahora todo iba de acuerdo a su plan.