Capítulo 15

El corazón es poder

Callum respiró agitado después de correr, pensó que llegar a Xadia sería la cosa más extraordinaria del mundo, pero en su lugar se toparon con un gran dragón, quien al parecer no encontraba a los humanos agradables. Al parecer en Xadia los humanos eran vistos como una especie de plaga. Ahora caminaban por un desierto. Callum había preguntado si ese era el desierto de media noche que ella había mencionado, pero al parecer no. Después de todo Xadia era un lugar bastante grande.

—Rayla, gracias por lo que hiciste

—¡Oh! Calla, pensé que nos iba a matar, sobre todo cuando dijo eso sobre tu aroma. Sabía que la magia oscura era mala —Rayla no había estado nada feliz de haber escuchado que Callum olía a muerte. Finalmente encontraron un lugar en el que descansar. Rayla se recostó contra el suelo caliente débilmente ceñida con un gemido de dolor—. Nunca me moveré de nuevo —gimió.

—No por unos días al menos —dijo Callum, tan firmemente como pudo, considerando que tenía tantos sentimientos apenas contenidos que casi estaba temblando—. Me alegra escuchar que digas eso. Mereces un descanso

—No estoy de acuerdo. Estaré bien —Rayla protestó, con un desprecio algo impresionante pero sobre todo frustrante por lo que había pasado.

Él había limpiado sus heridas lo mejor que pudo, pero ella todavía se veía exactamente como alguien que había estado despierto durante sesenta horas y luego un montón de rocas fueron arrojadas sobre ellos por un dragón furioso. Sin duda su primer día en Xadia no había sido tan relajado como él se lo esperaba.

Las rocas habían raspado contra la piel desnuda de su hombro, brazo, y los dioses sabían dónde más, rasgando y magullando su frente cerca de la línea del cabello, la sangre y la suciedad aún enredaban su cabello blanco. Ella tenía mucha suerte de que no hubiera sido mucho, mucho peor.

Rayla se tensó bajo sus manos, mientras él extendía el interior pegajoso de una especie de helecho carnoso gigante sobre su pie y espinilla magullados, y luego pensó que estaba aplicando en todas partes. Eso también fue afortunado. Con todo lo demás sucediendo, casi había olvidado que ahora estaban en Xadia. La magia estaba en todas partes. Este material pegajoso similar a un gel aparentemente facilitaría la curación y disminuiría en gran medida el riesgo de infección. Pero era algo poco práctico en su forma cruda, porque perdió potencia rápidamente y necesitaba mucho para que fuera efectivo. Fue muy interesante, Callum tenía muchas preguntas pospuestas para cuando Rayla tuviera menos preocupaciones inmediatas.

—Me doy cuenta de que tenemos que quedarnos aquí un rato. Solo estoy molesta porque mi estúpido cuerpo nos mantendrá aquí

—¡Rayla! —Callum interrumpió—. No estoy molesto porque estamos retrasados, ni siquiera sabemos si realmente cambiaremos algo al estar en Xadia. Estás herida debido a un acto ridículamente heróico realizado para ayudarme. El segundo acto de heroísmo de sacrificio relacionado con dragones en tantos días! ¡Es... es mucho, Rayla! —su aliento se había quedado atrapado en su garganta, su propia voz demasiado estridente para su gusto. Pero esta casi histeria era quizás lo único que le impedía colapsar en este momento—. Es muy doloroso solo mirar. Pensé que estabas muerta, no tienes idea… —él se detuvo, porque ella definitivamente parecía que había entendido su punto.

—Lo siento, Callum. Estoy siendo gruñona e impertinente, sé que es...

—¿Difícil? Rayla, relativamente hablando, eres una delicia en sí misma. ¿Cuánto tiempo a pasado desde la última vez que dormiste? Sin contar la cueva en la frontera, eso era apenas una siesta. Si no dormiste mientras estaba inconciente... eso es más de dos días completos desde la noche en que me mostraste tu parodia de transformación del poder de la luna mágica. ¡Sesenta horas! Algunas elecciones épicamente malas en ambas partes, un río de lava, y en caso de que lo hayas olvidado, ¡los DOS DRAGONES COMPLETOS! —casi se rió de lo absurdo que era—, ¿cómo sigues consciente?

—¡Porque tengo que estarlo, Callum! —Parecía desesperada, casi suplicándole, tratando de levantarse. Pero sus brazos temblaban no soportando su peso, y estaba claro, al menos para Callum, tan impresionante como era su límite físico, lo había alcanzado.

—No necesitas hacerlo, está bien. Ya no estoy indefenso —que bien se sintió al decir eso, incluso si aún no estaba seguro, exactamente cuán indefenso era.

No tenía la piedra primaria, y eso significaba que se estaba conectando con el mundo que lo rodeaba, las condiciones transitorias y todo. El viento del cañón no los alcanzaba ahí, el aire estaba en silencio y de alguna manera supo sin intentar que un Aspiro no tendría éxito. ¿Había suficiente estática en el aire para un Fulminis aquí? Si. Una vez más, solo lo sabía, aunque podría no ser tan fuerte como cuando tenía el poder de una tormenta eléctrica real en su mano. Sin embargo, tendría que ser suficiente porque Rayla no estaba en condiciones de luchar ni contra un animal herido. Y cualquier otra cosa que por alguna razón pensara y que ella necesitara hacer, él podía hacerlo. Habían estado viajando durante casi dos semanas y él había estado aprendiendo, había leído el libro que la madre de Ellis le había dado. El podía hacerlo. ¡Él lo haría!.

—Rayla, puedes tomarte un descanso de las acciones heroicas por un momento, y lo que creas que necesitas hacer, lo haré. Lo prometo. Puedes relajarte, y todo estará bien —ella tenía que saber eso, ¿verdad?, que realmente no había mucho que él no haría por ella. Callum deseaba desesperadamente abrazarla, tranquilizarla y tranquilizarse a él mismo, pero no quería sacudir su cuerpo maltratado o sacarla de su posición recostada, cuando eso era exactamente lo que estaba deseando era que descansara. Así que decidió abrazarla con cuidado, de una manera que esperaba fuera reconfortante y la disuadiría de intentar levantarse, sin restringirla físicamente. Había una guerra sutil en su expresión facial, pero parecía terminar a su favor. Los músculos tensos y temblorosos bajo sus manos se relajaron.

—¿Pues, que hace falta hacer, Rayla?

—Mantenerte a salvo hasta llegar a Silver Grove, Conseguir más agua. Conseguir comida. Y volver a aplicar las cosas pegajosas cada dos horas, si no duermo —Rayla gimió tristemente.

—Pero duerme primero. O pronto no podremos hacer ninguna de las otras cosas. Cualquiera de los dos — en realidad Callum quería gritarle por seguir pensando en él. Gritarle o besarla. Definitivamente uno de los dos, la que Rayla tuviera la capacidad de hacer. Pero antes de que pudiera expresar ese pensamiento, Rayla estaba hablando con él nuevamente

—Pero si te levantas para hacer una fogata o algo así, me vas a despertar. Pensé que querías que descansara

—Umm. Por supuesto. No quiero despertarte, ¿pero en serio? ¿Confías en que te toque mientras duermes? —y la cadena de palabras desafortunadamente cargadas simplemente continuó. Ya no solo se limitaba a sus propios pensamientos, sino que, de hecho, dejaba en evidencia que aveces no tenía control de las palabras que salían de su boca. ¿Qué demonios estaba mal con él? Aparte del exceso de experiencias cercanas a la muerte y el déficit de sueño, obviamente.

—Podrías haber dicho eso de una manera menos espeluznante —Rayla se rió débilmente. Sí. Sí, podría haberlo hecho. De muchas maneras, pero de la forma en que lo expresó no parecía particularmente desanimada—. Pero sí, quise decir lo que dije en el cañón. Tú eres mi mejor amigo —ella puso su mano sobre la de él.

El latido de su propio corazón de repente pareció abrumador, y el mismo calor que había sentido cuando se enfrentaron a Sol Regem juntos, regresó rápidamente. Esta vez, en el aire fresco de la noche, no hubo esfuerzo ni sol, ni calor árido para culpar. Solo sus palabras, su presencia, su encantadora y suave sonrisa, su mano sobre la de él. Sólo ella.

Oh.

¡Pues joder!

En el lado positivo, ahora sabía con sorprendente certeza cuál era el problema con esas palabras.

Entonces, esto no iba a hacer las cosas incómodas en absoluto, ¿verdad?.

Los párpados de Rayla se cerraron, su agarre sobre su mano se debilitó. Miró la silueta de su pálido rostro iluminado por la tenue luz del sol, mugriento de tierra y sudor, manchado de sangre, hermoso sin comparación.

Entonces sí. Había definido sus sentimientos de una manera extraña, evidentemente si le gustaba más allá de solo la atracción física y un sentimiento llegado por la edad y los impulsos juveniles. ¿Qué iba a hacer él? Ni siquiera sabía cómo comenzar a procesar esto. Su cabeza estaba completamente abrumada con esta nueva información, su corazón latía con los nuevos sentimientos, pero no realmente nuevos, su estómago se estaba haciendo nudos con un pánico creciente y no, definitivamente no estaba considerando nada más bajo que su estómago.

¿Qué hacía con sentimientos como estos? Cuando estaban aquí, al mismo tiempo abrumadoramente fuertes y completamente inútiles, como si Soren balanceara su espada en el aire. Rayla explícitamente no sentía lo mismo, o sentía algo parecido pero no era igual, ella le explicó sobre los elfos y la tradición de tocar los cuernos. Pero literalmente acababa de decirle que era su 'mejor amigo' y eso fue más que suficiente. Él nunca la presionaria con sus extraños sentimientos. Fuera de estos nuevos hechos, los viejos sentimientos de amistad y confianza no habían cambiado en absoluto. Ella definitivamente no debería tener que estar incómoda solo porque el comenzaba a pensar que podrían tener un final feliz y realmente convertiste en lo que su padrastro quería que fueran, una pareja real que logrará el cambio.

Que fueran "esa pareja".

Callum sentía que la cabeza le dolía mientras más pensaba en lo que eso significaba, coquetear con ella era fácil, pero estaba pensando en un futuro, y lo cierto era que apenas y sobrevivían el día a día. Pero, ¿podría realmente seguir como siempre, ser el mejor amigo y novio, mientras desea ser algo más para ella que un novio y también mirar secretamente su trasero y fantasear con tocarla? Simplemente no había forma de que eso fuera correcto. Pero tampoco podía no ser su amigo, ese era un pensamiento exponencialmente peor.

Y mirando hacia atrás, eso no era exactamente ser completamente honesto, ¿verdad? No era como si hubiera estado mirando regularmente, porque Opeli había logrado impartir al menos cierto grado de decoro apropiado, pero... la primera vez que la conoció y la vio con aquel vestido en la cena de compromiso definitivamente había notado su hermoso cuerpo mucho antes de tener cualquier tipo de sentimiento romántico. Era un cuerpo muy agradable después de todo.

Rayla tenía un trasero espectacular.

¿Qué tipo de palabra era incluso mejor?

Si alguna vez había sido solo un enamoramiento o una atracción física, ya había pasado de largo y estaba muy enamorado de ella. Sintió que debería haber sabido eso, era muy obvio y nada sutil ahora. Suficiente gente le había señalado que solía ser despistado con las cosas obvias pero este era un nuevo nivel de inconsciencia feliz, incluso para él. Por qué notar que "posiblemente" ama a alguien a tener la certeza de que la ama era un gran golpe a la realidad.

Sueños lúcidos, dolor punzante y verdades inconclusas. Todo parecía dar vueltas en su cabeza, se sintió mareado aún cuando estaba recostado en el suelo, sus labios temblaban y aunque estuviera dormitando las memorias comenzaban a atacarlo con ferocidad.

Era una canción melodiosa. Callum sentía que el bosque lo llamaba.

"Recuerda" susurraba el viento "Donde las cigarras cantan, la estrella cayó del cielo"

los susurros fueron suficientes para que despertará de golpe, perdido en sus lagunas en aquel pastizal que solía visitar.

Miró a su alrededor, nada.

—Estoy delirando —se regaño así mismo, miró nuevamente aquel cielo tan relajante para sus sentidos. La neblina cubría el lugar

—¿Rayla? —Callum avanzó torpemente por el lugar, un gran pantano con grandes árboles se extendía hasta donde podía ver.

"La lluvia se convierte en sangre que desliza por tus mejillas. Ya que no tienes donde volver, Elarion ardió y las estrellas cayeron"

Por un momento Callum prestó atención a la voz. Levantó su mano tocando pequeñas cenizas brillantes.

"Solo debes respirar, Callum, respira"

Callum avanzó lentamente entre la neblina y las raíces de los árboles. Observó a una mujer con antifaz, tan pronto como se acercó supo que no era una mujer y aquello no era un antifaz, era un elfo, no era humano. Ella lo miraba. Él veía cómo ella lo miraba. Se veía a sí mismo a través de los ojos de la mujer.

"Sus garras desgarraron todo, los elfos del cielo cayeron, la luna desapareció, la tierra tembló y grandes Tsunamis llegaron. Él descendió y trajo destrucción. Aquí en el bosque prohibido, el trueno venció a la estrella, pero prometió que regresaría"

La extraña criatura con forma femenina señaló su mano. Callum observo el rompecabezas de Aaravos que su padrastro le había confiado, brillaba con fuerza, jamás antes lo había visto de esa manera.

Ya no podía ver a la mujer.

Estaba solo enmedio de la neblina, de pie y libre. Todos los pensamientos que no había sido capaz de pensar durante días y semanas se agolpaban en su cabeza, una tormenta de ideas y de sentimientos, una pasión de furia,de venganza, de lástima, de orgullo. Al principio lo invadieron endiabladas fantasías de poder y de venganza: Vengarse de Viren y su familia, vengarse de todos, los odiaba a todos, elfos humanos. Vió su reflejo en el agua, sus ojos negros consumidos por la magia oscura. Y a su lado estaba alguien, sus manos rojas manchadas por la sangre de cientos de criaturas mágicas.

"Ella fue difícil" El Callum del reflejo señaló a alguien, inmediatamente el príncipe dejo escapar un grito de dolor, era Rayla, sus manos estaban llenas con su sangre.

«No he sido Yo» Repitió cerrando sus ojos, quería despertar de aquella pesadilla, porque solo eso podía ser, él jamás lastimaría a Rayla de esa manera. El Callum del reflejo lamió sus dedos limpiando la sangre, después sonrió mostrando unos dientes afilados.

"Pero eres tú, muy dentro de ti desprecias a los elfos"

Callum cerró los ojos para no ver aquella escena grotesca.

"En el bosque prohibido, donde las cigarras cantan, ahí encontrarás lo que olvidaste joven mago"

Nuevamente la elfo que lo veía habló, su voz era como un murmullo, una voz que calmaba sus miedos. Avanzó más alejándose del agua, el bosque se extendía por todos lados, no había un lugar donde no hubiera maleza, Callum sintió un fuerte dolor en la cabeza. Las frías garras de los hechizos lo agarraron por la garganta y lo ahogaron, le ataron las manos y le presionaron los pulmones. Se agachó, jadeando. No podía

pensar; no podía acordarse de nada.

«Quédate conmigo», dijo, y no sabía a quién le hablaba. Tenía miedo, y no sabía a qué le tenía miedo. La magia, el poder, el hechizo... Todo era oscuridad. Pero en su cuerpo, no en su mente, ardía un conocimiento que ya no podía nombrar, una certeza que era como una

pequeña lámpara entre sus manos en un laberinto creado por sus sueños

— ¡Callum! —Rayla sacudió al joven príncipe

Callum abrió los ojos «Gaudete torque» Murmuró en un idioma antiguo, los ojos de Callum parecían vacíos. Había sido aquella mujer del lago quién le había enseñado esa palabra. Luego, durante un rato, se quedó inmóvil, de cuerpo y mente.

"Yo soy Medra" escucho la voz de la mujer en su cabeza y así como llego desapareció

—¿Rayla? —Callum parpadeo—, ¿Qué paso?

—Te dormiste, eso paso, tuviste otra pesadilla.

—Lo siento ¿Cómo sigues? —preguntó Callum.

—Mucho mejor —Rayla sonrió, sin tenía la bufanda que Callum le había dado para engañar a Sol Regem—. Hay un riachuelo cerca, sería bueno que vayas a lavarte un poco mientras yo veo si puedo conseguirnos un poco de comida.

Callum asintió, su cabeza dolía, él estaba mucho mejor que Rayla, ¿por qué se sentía tan cansado?. No le gustaba esa sensación, era como depender de alguien herido.

—Iré por un poco de agua. No tienes que conseguir comida para nosotros, estoy bien. ¿Esta muy lejos el lugar al que vamos?

—Silver Grove está pasando el desierto a unos dos días caminando —señaló en dirección al este—. Pasando esas montañas.

Aunque Rayla se había mostrado seria y optimista todo el recorrido, lo cierto era que tenía miedo, y no era un miedo parecido al que sentía cuando estaba cerca del agua. Este era un miedo visceral que recorría sus entrañas y la hacía temblar. ¿Qué estaba pasando en Xadia? Estaba segura que los rumores ya habrían llegado hasta Silver Grove ¿Que podían esperar al llegar a la aldea?

—Veré si encuentro algo de comer.

—Parece una broma ¿Verdad? —Callum se levantó para ir a buscar agua—. Creo que finalmente mi apariencia es acordé a mi. ¿No es así? No parezco un príncipe. Me veo como me siento.

Rayla se acercó hasta él, lo sujetó de la chaqueta.

—Escucha bien príncipe triste —Rayla habló rápido— ¿Cuál es tu problema? ¿Crees que eres la única persona que tiene pensamientos oscuros sobre uno mismo? Solo ves lo malo en ti, eres autocomplaciente. No sé que mierda te hicieron en ese palacio, pero debes de dejarlo atrás... No eres un príncipe, estoy bien con eso, no sabes usar un arma o montar un caballo, no me importa para nada. Así que deja de verte de una manera que no eres... Yo sé lo que es ser rechazada, que la gente piense mal de ti. —Rayla había estado reprimiendo aquellos sentimientos, no quería recordar lo que pasó cuando dejo escapar a ese humano. Pero ella había visto el miedo en los ojos del guardia, había logrado sentir el miedo por su muerte, aunque los asesinos moonshadow consideraban la muerte como piedad. Pero también como un castigo, aquella vez sus compañeros habían pedido su muerte, habían querido que que Runaan demostrará que no tenía favoritismo. Todos siempre esperaban que ella fallará, se esperaba eso de la hija de unos traidores, pero la manera que sus compañeros la discriminaron la hicieron sentir que realmente no tenía talento y no valía como asesina, peor aún, que no valía el tiempo que Runaan había invertido en ella. El líder de los asesinos moonshadow era su padre adoptivo, así que tenía lógica que los demás miembros del equipo quisieran que mostrará su autoridad.

—Solo deja de hacer eso...

Callum apenas y podía decir algo, realmente odiaba esa parte de él que se menospreciaba. Rayla había hecho una buena pregunta. ¿Qué le habían hecho en el castillo? Quizás si hubiera sido un campesino normal tendría una vida mejor, su autoestima sería más alta. Pero sin duda no habría conocido a una persona tan valiente e increíble como Rayla.

—Ummm, Rayla... ¿Podrías soltarme? —preguntó, su rostro estaba muy cerca, realmente quería besarla pero ella estaba molesta, así que no quería arriesgarse a ser lanzado por el aire.

Callum recordó su advertencia sobre las sorpresas y su entrenamiento. Aún así sintió ese revoloteo particular en su estómago, como una polilla lunar en busca de la luz; aunque claro que esa era una metáfora, no tenía idea de su así se sentía realmente una polilla lunar.

—Creo que has entendido mi punto —dijo la elfo soltandolo, sus mejillas estaban un poco rojas.

—Antes de ir hacia el agua. Tengo una pregunta —Callum levantó sus manos—. Te aseguro que es una buena pregunta.

—De acuerdo, ¿Cuál es tu pregunta?

—¿Cómo es el lugar donde vamos? Tu comunidad... Y ¿Cómo era ser parte de él gremio? Es decir... Me has contado pocas cosas sobre tu pasado.

—¿Quieres escuchar sobre Moonshadow? —Rayla se sorprendió y alegro al mismo tiempo, que Callum quisiera saber más sobre su cultura significaba mucho para ella—. Está bien, ¿Qué quieres saber exactamente?

Callum pensó un momento.

—Leí una vez en la biblioteca de Katolis que los elfos de luna antes eran varias tribus. Pero no dice nada sobre cómo se volvieron una sola tribu

—¿Eso está en las bibliotecas humanas? Bueno es verdad que antes los elfos de luna no se llevaban bien, pero aún hay varias tribus por todo Silver Forest. Es como Katolis y sus ciudades, todos son Katolian, pero no viven en un mismo lugar. Pasa lo mismo con los elfos —explicó despacio—. Pero hay una leyenda...

«Una vez hubo una tribu que adoraba a la Gran Luna, un hermoso disco plateado en el cielo. Pero un día, el líder justo levantó la vista y vio que la mitad de la luna se había ido. "¡Ha sido robado!" gritó. La gente estaba furiosa. Un grupo de guerra viajó al pueblo de la tribu vecina, en quien no confiaban. Pero el otro líder vio las cosas de manera diferente.

"No robamos nada. La luna no es un disco plateado, es una hoja plateada" Señaló el cielo como prueba."Esta es la luna y es nuestra luna" . Los líderes acusaron al otro de mentir, y pronto los dos las tribus estaban en guerra. Muchas personas murieron. Una noche, ambas tribus se encontraron perdidas en la oscuridad. La luna se había desvanecido por completo. Toda la gente estaba asustada, hasta que un niño habló.

"¿No ven?" preguntó. Pero los adultos solo podían ver la oscuridad. Los niños no ven solo con sus ojos; ellos ven con sus corazones. "Todos vivimos bajo la misma luna" . Finalmente entendiendo, la gente dejó de pelear. Y la luna sonrió.»

—Así fue como nació la tribu Moonshadow, no importa si la luna no se ve, está ahí. — Explicó Rayla con una gran sonrisa en los labios.

—Eso es increíble, creo que entiendo un poco más sobre ti. Y también me puede servir cuando lleguemos, no quiero ser el humano extraño

—Oww, Callum, tu ya eres un humano extraño. Super extraño, así que no te preocupes por eso... Recuerda, yo estaré contigo.

—Lo sé —Callum sacudió su ropa, iría por un poco de agua para ayudar a Rayla y lavar su rostro un poco.

—¿Has terminado? —preguntó una hermosa elfo de océano mientras veía por el espejo la silueta de la extraña pareja

Medra sonrió.

—Lo hice, él ahora ha roto las cadenas, los humanos son criaturas extrañas, tienen un corazón muy complicado, no es como los elfos. Los sueños siempre han sido un lugar que se conecta con los corazón, no importa si son humanos o elfos, conectan el pasado, presente y futuro. El corazón de ese chico es importante, él tiene la llave.

—Los corazones son poder, y si hay una cosa que mi especie anhela más que el océano, es el poder. He escuchado cosas: historias de corazones perdidos y mujeres arponeadas, fijas para siempre al fondo del océano, como castigo por su traición. Abandonadas a su sufrimiento hasta que su sangre se convierte en sal y se disuelven en espuma marina. Los humanos decidieron llamarnos sirenas, pero se equivocan. Como los elfos del cielo, algunos elfos de océano son diferentes, los humanos los llaman sirenas, pero los elfos les dicen Nereidas —la elfo de océano sonrió. Realmente no le importaba mucho lo que veía su compañera elfo en el humano.

Las nereidas son más peces que humanos, y la parte superior de sus cuerpos coincide con las decadentes escamas de sus aletas. A diferencia de las sirenas, las nereidas tienen vainas y ramas azules en lugar de cabello, con una mandíbula que les permite estirar la boca hasta alcanzar el tamaño de un bote pequeño, pero mientras las sirenas seducen y matan, las nereidas se mantienen fascinadas por los humanos.

Roban baratijas y siguen las naves con la esperanza de que algún tesoro caiga de su cubierta.

—¿Cuál es la postura de los elfos de tierra con una guerra?

Medra sonrió.

—Es lo mismo. Los humanos primero deben de pasar por Lux Aurea, creo que ningún clan se está Tomando muy enserio la amenaza de los humanos, son insignificantes criaturas después de todo. Pero el cielo se va a iluminar pronto

—Los unicornios fueron los culpables, después de todos ellos tuvieron compasión por los humanos que nacieron sin conexión a ninguna fuente, les mostraron el lenguaje antiguo, les entregaron orbes poderosos y luego los humanos los cazaron y cortaron poco a poco. — La elfo de océano hizo una mueca.

—Plumas caerán del cielo y las estrellas dejarán de brillar, solo es un poema, algo que cuentan los ancianos, sobre aquel archimago que desafio a los antiguos. — Medra suspiro fuerte, había sido cansado conectarse a los sueños del príncipe.

— Es un poema muy antiguo, una advertencia de antiguas generaciones.

—Es cierto, es un poema antiguo. —Medra sirvió un poco de té de salvia —la tierra de los humanos está contaminada. La magia sin conexión solo crea problemas. La magia que imita a la magia natural solo traerá problemas para todos. Los humanos siempre son ambiciosos, desde que descubrieron la magia oscura, pero un humano diferente a nacido, justo como lo dice el poema.— Medra quería ser testigo de los cambios que traería aquel humano que se conecto a un arcano

•••

Había más de un elfo interesado en la pareja que se acercaba a la región de los elfos de luna.

Ethari había estado preocupado desde que el señor Dalian había salido de Silver Grove para ir a la reunión Moonshadow, muchas cosas podían ocurrir, además aún estaba el asunto de las flores que habían desaparecido, aquella era una tradición entre el gremio de asesinos, pero no era exclusiva de los elfos de Silver Grove, todos los elfos en el territorio de los elfos de luna tenían tradiciones similares. Quizás el diseño de las flores cambiaba, pero compartían muchas costumbres.

—Necesito un descanso —Ethari volvió a revisar de manera compulsiva los papeles y las invitaciones para los juegos de la union, aunque sonaba un poco ridículo para el elfo artesano estar pensando en esas cosas cuando había tensión y muchos hablaban de una guerra.

La luna se asomaba en lo alto, pudo ver a los pájaros de luna, aquellos que solo se ven durante las noches en Silver Grove.

Cyrdan tocó la puerta Sorprendiendo a Ethari, el artesano sonrió al ver al joven elfo, Cyrdan siempre ha sido un joven guerrero que ha crecido con Rayla.

—¿Cuando llegaste? —preguntó Ethari—. Pensé que tardarías dos lunas más.

—Recién acabo de llegar, no podía demorarme más tiempo —Cyrdan busco entre su ropa unos pergaminos que entrego al artesano. Ethari leyó rápido aquellas cartas. Un suspiro pesado escapó de sus labios, como se lo había estado temiendo, todo estaba listo para los juegos de la union en Silver Forest.

—Ella aún no regresa —Cyrdan vio por la ventana—. Esto es extraño, ella debió llegar hace varias lunas atrás. ¿Acaso crees que ella falló en su misión?

Ethari también había notado el retraso por parte de Rayla. Con los rumores de una traición y la flor de Runaan hundida, Ethari estaba en su límite.

—Ella jamás nos traicionaría... Además ella no sabía que Runaan iría —Ethari sabía que Rayla era quien más había sufrido por ser hija de dos desertores, después de todo, cuando todos los guardias dragón desaparecieron se supuso que habían huido.

El sonido del cuerno se escucho por todo Silver Grove. Dalian llegó de la reunión en el consejo Moonshadow. Dalian fue hasta la casa de Ethari. Lo primero que hizo fue anunciar la traición de los humanos, después dio una noticia que dejó a Ethari y Cyrdan sin palabras.

—Rayla, ha traicionado a Xadia, los consejeros elfos que fueron con ella lo han confirmado, ella mostro, su simpatía por el príncipe humano. ¿Sabes por qué el rey dragón la eligió? Era la oportunidad de redimir su error al no matar al humano que cruzó la frontera. Ella debía de lograr matar al príncipe humano. Incluso si no sabía su misión, Runaan fue para cumplirlo, su deber era ayudarlo. Pero la flor de Runaan ha desaparecido y la de Rayla sigue flotando, eso solo significa una cosa.

Ethari no quería creer aquello. Rayla no traicionaría a Runaan, pero era cierto que la flor había desaparecido, la voluntad del elfo artesano flaqueo.

—Se lanzará el hechizo fantasma sobre Rayla, ella ahora es una extraña y no puede ser parte de Silver Grove

—No, seguramente algo pasó con Rayla, ella jamás traicionaría a Runaan, jamás traicionaría a Xadia. — Cyrdan no podía perder a Rayla de esa manera.

—Ella es una extraña, no pertenece más a los elfos de luna, el consejo lo ha decidido, ninguna tribu Moonshadow quiere recibirla con ellos, así que está decidido, si un elfo de luna la ve fuera del bosque de luna deben matarla.

Aquello era algo que Cyrdan no podía aceptar, no ahora. Tenía que haber una manera de ayudar a Rayla. El joven elfo vio a Ethari, por la mirada que tenía había aceptado la decisión del Consejo.

—¡No lo aceptaré! —Cyrdan golpeó la mesa antes de salir de la casa de Ethari, no había forma que ella los traicionara por un sucio humano. Cyrdan tomo la determinación, buscaría a Rayla y la traería de regreso a casa y demostraría que ella no era simpátisante de los humanos y mucho menos una traidora.

~•~•~•~•~•~

Tres días después de la coronación, Claudia observaba una pintura en la de arte del palacio, una pintura del paisaje de Katolis, se podía distinguir los matices. El artista era bueno retratando la naturaleza, esa técnica le trajo recuerdos de Callum, era muy similar a la manera que el ex príncipe tenía para delinear ciertas piezas. Claudia busco el nombre de la pieza

Sueño de Katolis

Artista: Desconocido.

Una lástima, Claudia hubiera querído saber quién era el artista. Al rededor de ella se arremolinaba un grupo de la aristocracia Katolian de lo más selecto; el ronroneo de sus conversaciones, el frufrú de sus ropajes y el tintineo de sus abundantes joyas se mezclaban. Claudia jamás fue una chica que participará de las charlas triviales de las mujeres de la corte.

—Alteza —la voz de un hombre la hizo voltear—. Su padre la busca.

—Muchas gracias, Lord Roderick. —Claudia hizo una leve reverencia.

No le gustaba el hombre, pero sabía que gracias a él su padre había conseguido estar en el trono, tampoco le agradaba mucho el título de príncesa, aunque pudo haberlo aceptado si hubiera sido un acuerdo arreglado entre ella y Callum. La joven hechicera espanto esos pensamientos, Callum era un traidor. Claudia sabía que su padre estaría estresado, desde que anuncio la guerra había Estado ocupado preparando todo.

Para Viren levantarse por la mañana cada vez era peor.

Atender a las cuestiones del rey jamás había sido una carga o un problema para él. No hasta que el trabajo se volvía un poco más pesado y tras convertirse en rey terminaba siendo una gran lectura de libros, conocimiento y estudiosa investigación con los asuntos que secundaron a la causa de la reciente batalla.

Y es que después de haberse librado de la falsa apariencia que lo aprisionaba sin poder salvar a la humanidad, tenía que tener la cabeza fría y enteramente de soluciones creativas para lo que suscitaba.

Siempre lo pensó, si pudiese escogerlo no iba a tomar el mando del reino. Pero la humanidad lo necesitaba y era el único dispuesto a hacer lo que había que hacer.

Aquella vez se había quedado hasta tarde. Hablando con el elfo que se presentaban ante él en una figura casi fantasmal, y leyendo alguno que otro libro para estar listo a la siguiente mañana. Dormir tarde y despertarse temprano no era nada bueno. En su rostro era notorio el cansancio mental que acarreaba y lo único que hizo luego de despertarse tras salir del cuarto, fue al mismo lugar donde antes desayunaba para tener un momento normal y único con su hija antes de reunir los soldados para la batalla que planea arribar.

—Buenos días, Claudia —saludó, tomando asiento y esperando el desayuno preparado por ella—. Necesito... la poción marrón de las mañanas —pidió, apoyando un codo sobre la mesa y su cabeza sobre sus dedos a modo de acariciarse la sien. Ya ni recordaba si ese era el nombre que su hija le puso a la cosa esa. El asunto es que funcionaba para estar despierto.

—Café —dijo Claudia con una pequeña sonrisa. Después corrió un poco de café en la taza de su padre, Claudia pudo notar que tenía unas grandes ojeras. La hija del ahora rey comenzó a buscar los ingredientes para prepararle la bebida a su padre.

—Sí, eso —terminó por decir, haciendo un gesto con uno de sus dedos en lo que volvía a su compostura.

Se acomodó la bata que ceñía todo su cuerpo y dejó de apoyar el codo sobre la mesa, tan sólo para recargarse un poco por la silla.

Observó con cierto detenimiento el modo en que hacía el dichoso café, oyendo su voz dulce y calmada sobre el plan que se estaba formando poco a poco. Lo bueno es que, después de todo, podría quedarse tranquilo de que los humanos no volverían a ser tomados como una raza inferior.

Claudia depósito la taza frente a él, tenía una pequeña sonrisa en los labios, solo poder ver a su padre disfrutar de algo delicioso en las mañanas la hacía feliz

—Padre… hay algo que me gustaría pedirte, quiero ir contigo a Xadia —soltó de la nada, ya lo había pensando detenidamente y sabía que su padre la necesitaría.

Viren se relamió los labios tras que la taza le fuese entregada, la tomo entre sus manos en lo que prestaba atención a la voz de la muchacha. Apretó los labios, tomando esa típica actitud de no prestarle atención mientras se dedicaba a acercar el borde del objeto a sus labios y dar un sorbo al líquido. Consecuentemente, el aroma mismo ya había calmado sus ansias y el saborearlo era un deleite a pesar de que no solía tener un sabor muy rico.

Después de apoyar la taza sobre la mesa, echó un vistazo a su niña y entornó los ojos ante su petición.

En un principio tenía pensado que uno de ellos se quedara en Xadia por si las cosas no terminaban bien. Sería como una especie de plan de respaldo y sin embargo, no estaba del todo seguro de ello porque el fracaso no estaba en su cabeza en aquél momento. Dio un suspiro, en un gesto de cansancio

—¿De verdad quieres ir, Claudia? —lo había pensado. Claudia era tan buena hechicera como lo sería él; había aprendido demasiado bien ante su tutela. Pero eso no sacaba que era su hija, que era su pequeña niña. Y que, a pesar de todo lo que pudiera sentir y decidir con la cabeza fría, sentía un fuerte apego y protección hacía ella.

—Sabes que necesitamos toda la ayuda posible, ¿no? Y que no será un juego... —su mirada quedó fija en ella, por supuesto, empezando a ceder. Al fin y al cabo, ella era más seria de lo que Soren podía serlo—. Después de todo tu misma viste los soldados que se fueron. Además los prisioneros fueron liberados.

—¡Sucios traidores! —dijo Claudia, ella no podía entender quién los había traicionado de esa manera, solo había traición a su alrededor. Era más que obvio que ese tipo de trabajos no eran algo que un pequeño niño como Ezran pudieran manejar—. Pero yo me quedaré contigo padre, me aseguraré que todo salga como lo has planeado.

Viren sonrió para sus adentros, su hija seguía sin decepcionarlo.

—Cuento contigo. Partiremos en unas horas, después de que el príncipe Kasef… lo siento ya no es príncipe, ahora es un rey, uno que entiende la situación, nos reuniremos con el rey de Neolandia esta tarde y marcharemos con el mayor ejercito jamás visto por los elfos. Un ejército que Finalmente tomara lo que por derecho nos pertenece.

Claudia sonrió, ella estaba de acuerdo con su padre, era hora de que los elfos entendieran que los humanos eran más que simples pusilánimes.

•••

El Rey regente de Neolandia, se encontraba arrancando los pétalos de una rosa. Soren, quien no estaba del todo feliz con esa incursión trato de parecer animado, aunque por dentro tenía muchas dudas.

Tras haber dejado una rosa sin pétalos, el joven rey tomó otra. Sin decir nada, él arrancó toda la flor de su tallo. Los pétalos rojos se dispersaron como la nieve, cayendo lentamente amontonadas en los pies del hombre. Finalmente Kasef subió a su caballo.

—Xadia caerá ciudad por ciudad, justo como está rosa.

—Es una buena manera de expresarlo —Viren sonrió ‹Si tan solo Soren fuera asi› el nuevo rey de Katolis esperaba que esa guerra forjara el carácter de su hijo, ahora era el príncipe de Katolis y debía de comportarse como un príncipe, aunque Viren sentía algo de orgullo por su hijo, después de todo Soren era todo un prototipo de lo que debía ser un verdadero príncipe.

Alto, atlético, dominaba las armas y todas las cosas que se necesitan para ser un noble, no como el meztiso que Harrow había querido hacer pasar como un príncipe, un joven sin talento alguno o conocimiento de la etiqueta apropiada para ser miembro de la corte de Katolis, aunque claro que aveces Soren solía perderse admirando su rostro, pero sin duda está guerra le serviría para madurar y darse cuenta que debe pensar antes de actuar

Viren partió con el gran ejército de otros tres reinos al amanecer

¿Crees en la adivinación? — preguntó Aaravos.

—No, esas son tonterías. Creo en el aquí y el ahora —Viren había estudiado magia durante toda su vida, desde que descubrió lo que era la magia y lo que podía hacer supo que era un medio para el poder, Viren vio como las personas normales luchaban día a día por salir adelante, mientras los nobles no hacían nada y lo tenían todo.

Pero así era como debía ser, había un equilibrio en esa injusticia. Desde joven descubrió que si no tienes poder no eres nada, incluso con personas amables como Harrow, quien se había esforzado toda su vida en ser alguien compasivo. Cuando Harrow eligió a Sarai como su esposa rompió ese equilibrio, trayendo a un bastardo a ocupar el sitio de un noble. Viren no entendía porque Harrow había hecho algo así. Pero trato de entender el pensamiento del rey, pero los sueños del rey no eran reales, no era más real que la magia. Al igual que un elemento verdadero contenía a todas las sustancias, un conocimiento verdadero contenía todos los demás. Para acercarse más y más a aquel dominio, comprendió que las artes de los magos eran tan vulgares y falsas como el título que él tenía. No eran noble, solo era el gran mago, tenían respeto por las cosas que podía hacer. No tendría más influencia más allá de Katolis, Harrow había comenzado a ponerle cadenas y arrebatarle sus sueños de liberar a todos los humanos, pero eso había terminado, no necesitaba recurrir a la adivinación para saber que debía hacer.

Había una diferencia entre humanos y elfos. Algo que no tenía que ver con el estatus o posición social, Viren quería romper esa diferencia entre humanos y criaturas mágicas. Y esa guerra lo acercaría más hacia ese sueño.