¡Advertencia!
Esta historia es la "típica" donde Kagome viaja a la epoca de Touga y se enamora de él pero comienzan con nefastas situaciones. Si, ya se que no es muy original pero es lo que quiero escribir.
¡Advertencia #2! La situacion nefasta sera solo apropiada para mayores de 16 años. (o No sera apropiadas para gente sensible)
Resumen: Kikyo utilizo el amor entre ella e Inuyasha para lastimar a Kagome con el fin de que vuelva a su era. Lastimada pide un deseo pero nunca espero que se le fuera consedido. Sin embargo tuvo la poer de las experiencia con alguien muy importante.
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CAPÍTULO 2
"Atención"
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Después de una hora de llorar se levantó y salió del pozo, se arregló un poco y se fue a buscar la aldea que se supone está cerca del lugar. Después de caminar por unos minutos divisó algunas cabañas, por lo menos si había una aldea. Se acercó pero se sintió incómoda por las miradas llena de curiosidad y desconfianza sobre ella, a cada paso la iban rodeando hasta que ya no tuvo lugar para escapar. De entre la gente salió una señora muy vieja, supuso que era la que daría la cara por toda esa gente o que era la jefe del pueblo.
—Niña ¿Quién eres y qué quieres aquí?
Kagome se inclinó levemente en dirección de la señora por respeto, ante todo los modales. —Soy Kagome Higurashi... Una sacerdotisa aprendiz..."La anciana Kaede dijo que si me perdía lejos en lugares desconocidos dijera en la aldea eso para que la recibieran bien" pero si es molestia puedo irme en-
No pudo terminar ya que le sorprendió como las personas se inclinaron ante ella, incluso llegó a ver lágrimas en algunos pero antes de preguntar qué sucedía la anciana se acercó para hablar.
—¡Oh Miko-sama! Esperamos años a que por fin llegara una a esta aldea pérdida. Le agradecemos tanto que llegara, no se preocupe le daremos ropa y un lugar donde dormir.
Sin hacer ningún comentario dejo que la anciana y unas jóvenes aldeanas la llevarán hacia una cabaña, en cada paso escuchaba las palabras de gratitud para ella. Una vez dentro de la cabaña se le dieron ropa adecuada para una sacerdotisa, agradeció un poco que no fuera blanco y Rojo como el de Kikyo, sino uno blanco con detalles en las mangas y azul para la parte de abajo. Era hermoso. La peinaron, con su permiso, haciendo quedar su cabello en una cola baja dejando dos mechones para enmarcar su rostro y por las caras de las jóvenes frente a ella supo que le quedó bien.
Salió nuevamente para recorrer la aldea todo paso muy tranquilo, conoció a la señora anciana con la que se quedaría desde ahora y también a las jovencitas que la vistieron y peinaron, al parecer los demonios siempre atacaban el pueblo y por eso hay tan pocas cabañas con familias. Todo fue tranquilo hasta que al medio día se escucharon estruendos a lo lejos, la gente se puso nerviosa y entraron en pánico al ver como un enorme perro plateado apareció ante la vista de todos al parecer herido y escapando de algo. La gente empezó a pedir que lo eliminará y Kagome tenía un deber con ellos, protegerlos.
—¡Rápido, traigan un arco con muchas flechas! ¡Las necesito para purificarlo!
Vio como varios hombre corrían por su pedido, miró atenta como el perro gigante se acercaba y no venía solo, un enorme zorro del mismo tamaño lo perseguía parecían heridos pero el Inu mas que el Kitsune, aunque también la diferencia en sus auras es gigante, el zorro despedía una gran cantidad de energía maligna que incluso le dio náuseas.
—¡Miko-sama! Su arco.
Recibió el arco junto con las flechas.— Ve con los demás, yo intentaré detenerlos pero si ven que las cosas se complican lleva a todos lejos de aquí. —ordeno antes de dar unos paso al frente. Colocó la primera flecha en el arco y tenso la cuerda de este lo máximo posible, apunto y espero a ver qué sucedía— "Espero y pueda eliminar al menos uno, aunque ese perro se parece a Sesshomaru transformado... ¿Y si ese es Sesshomaru? Tengo que ayudarlo"
Mientras tanto el zorro logró alcanzar al perro, las garras y colmillos iban y venían entre esos dos demonios hasta que llegó el Punto donde el Kitsune apresó entre sus patas al Inu quien parecía no poder seguir luchando y esa fue señal para que Kagome actuará. Dejo ir la primera flecha directo hacia el zorro quien tenía preparado el golpe final para perro. La flecha en el aire se llenó de luz a su alrededor, más de lo que Kagome recordaba, la flecha dio directo en el pecho del zorro quien soltó un alarido enloquecido de dolor. Kagome vio con asombro como el zorro se iba purificando de manera rápida, ella nunca pudo hacer eso con criaturas tan grandes es más nunca tuvo la puntería para que llegara justo en el pecho. Una vez escucho a los aldeanos exclamar de asombre por tal hazaña, gracias al escandalo Kagome despertó de su impresió y avanzo muy lento hacia donde se encontraba el perro quien poco a poco se encogía hasta quedar con el tamaño de un hombre muy alto. Ignorando los pedidos de que no se acercara ella se colocó al lado de él, miro como su cabellera era larga de color plateado y observo también ya que estaba boca abajo, su espalda que era tapada por una especie de capa muy peluda con la parte baja cortada en la mitad y una espada que estaba más que segura haber visto antes.
—Oye... ¿Aún estás vivo? —se agachó al mismo tiempo que hablaba— ¿Puedes escucharme? —llevo su mano hasta el hombro del sujeto tirado para moverlo levemente.
Este al sentir a alguien tocando lo se dio vuelta rápidamente colocando una mano como apoyo y otra con las garras listas para atacar a quien fuera, sus ojos rojos demostraban sed de sangre de quien se atreva a atacarlo en ese estado pero estos capturaron unos ojos marrones llenos de asombro. Bajo sus garras y sus ojos volvieron a la normalidad para no asustar a quien tenía en frente, miro a la pequeña mujer humana con gran confusión, ¿Por qué esa mujer, Miko además, lo ayudaría?
Kagome se asombro cuando vio el rostro del sujeto pero casi dejo de respirar cuando sus ojos cambiaron para dar pasos a dos lagunas de oro que la miraban con un poco de cuidado, ella se paró y se fue hacia los aldeanos sin mirar atrás, demasiado impactada para poder enfrentar al sujeto que salvo.
En cambio este se levantó de a poco al ver como se alejaba de él de una manera muy extraña aunque al menos quería agradecer la ayuda que ella le brindo así que la siguió algo lento para no abrir las heridas que apenas y se comenzaban a curar lento pero rápido a la vez. En cuanto dio dos pasos escucho a esos humanos decirle que el demonio la perseguía y que la atacaría, ella se dio vuelta para verlo y él se detuvo al captar lo nerviosa que estaba, levantó una ceja al notar eso.
—"¿Acaso la estoy asustando de alguna forma? Su mirada hace parecer que vio un fantasma o algo así" —dio unos pasos más para no tener que hablar tan alto y que todos esos humanos escucharán lo que diría a la pequeña sacerdotisa que lo salvo.— No te haré daño como dicen —aclaro al ver como presionaba su arco, la vio relajarse pero aún seguía algo alerta— Solo quería darte las gracias por ayudarme, te debo la vida —aunque para él era humillante el decir eso en voz alta realmente se lo debía.
Kagome casi se ahoga ante sus palabras, ya se dio cuenta que aquel ser con cabellos plateados era el padre de Sesshomaru e Inuyasha y aunque Mioga haya contado historias de cuan justo y caballeroso era el gran General Perro, Inu No Taisho, jamás pensó que se rebajaría tanto como para admitir que le debía la vida, si hubiera sido como su hijos tendría dos opciones, la ignoraba desatendiendo la ayuda o gritarle que no se metiera por no ser su asunto.
—No tiene de qué agradecer —sonrió al saber que era diferente a sus hijos— ¿Gusta que lo ayude con sus heridas? —ofreció ella acercándose un poco entrando en confianza.
Él escucho la oferta pero le prestó más atención a la actitud de la chica, no hace un minuto estaba actuando como si fuera un fantasma y ahora ella le sonreía ofreciendo sus cuidados.— "Que extraña y... Curiosa humana acabo de encontrar" Me vendría bien cuidar mis heridas —acepto el ofrecimiento y dio pasos más cerca de ella captando disimuladamente ese olor tan puro y tranquilizante que desprende todo en ella.
Buenas! E aqui el segundo capítulo, se encontraron, Kagome casi e muere de un infarto. El padre de Inuyasha, Touga como voy a llamarlo, tiene curiosidad de Kagome ¿Como resultara todo?
Gracias por leer! Besos!
FM.
