¡Advertencia!Esta historia es la "típica" donde Kagome viaja a la epoca de Touga y se enamora de él pero comienzan con nefastas situaciones. Si, ya se que no es muy original pero es lo que quiero escribir.
¡Advertencia #2! La situacion nefasta sera solo apropiada para mayores de 16 años. (o No sera apropiadas para gente sensible)
Resumen: Kikyo utilizo el amor entre ella e Inuyasha para lastimar a Kagome con el fin de que vuelva a su era. Lastimada pide un deseo pero nunca espero que se le fuera consedido. Sin embargo tuvo la poer de las experiencia con alguien muy importante.
.
.
Capítulo 7
"Saber"
La mañana llego al gran castillo, todos dentro estaban atentos a la llegada de su señor, que pasó la mayor parte de la noche destruyendo y matando demonios en el bosque. Su esposa e hijo pretendieron no darse cuenta de la situación y actuaron como si fuera cualquier día.
El Gran General y Señor del Oeste se encontraba mirando el cielo, observó cómo la oscuridad se perdía y daba pasó a los cálidos rayos de sol. Ya más tranquilo medito todo lo que hizo el dia anterior en su hogar, se arrepintió de todo, del como trato a su esposa, de lo que le dijo a su hijo, pero todavía no entendía que fue lo que pasó. Su mente se nublo de furia y controlo sus acciones, se sentía una completa deshonra como padre, esposo y Señor cardinal.
Se paró de donde cómodamente estaba sentado y camino con pasó tranquilo a su palacio, le pediría perdón a su familia. Se metió en sus pensamientos ignorando la gran cantidad de cuerpos y sangre de demonios que había en su alrededor.
...
Kagome por otro lado había vuelto tarde esa noche y ahora se levantaba con pocas energía, todavía recordaba lo que pasó la noche anterior y eso la entristecía, perdió la oportunidad de estar cerca del Padre de Inuyasha, ¿Ahora como justificaría cuando lo salve?. Suspiro mientras arrancaba unas plantas, tenía que hacer el trabajo que muchas veces vio a la anciana Kaede hacer, por suerte ella aprendía todo lo que podía así que se podría decir que tenía suficiente conocimiento para poder realizar un trabajo de Miko decente. Aunque no supiera usar su poder espiritual como quisiera sabía lo básico para entrenarse gracias a Miroku y viejas enseñanzas de su abuelo. Nuevas lágrimas aparecieron al recordar a su familia y más a sus amigos, ese año y medio de búsqueda junto a ellos fueron los mejores de su corta vida, no sabía qué hacer ahora estando sola pero lo pensó un momento. La perla de Shikon todavía no fue creada, por lo que sabía Midoriko podría estar viva en este tiempo, tal vez sea buena idea buscarla y evitar que muera. ¿Qué tanto cambiarían las cosas si Midoriko y Toga no morían?.
Llegó a la aldea algo distraída pero no le duro mucho, los aldeanos la rodearon pidiendo consejos, ayuda para curar a los enfermos o bendecir los campos para una buena cosecha. Cuando llego el mediodía se libero de sus deberes para poder comer con tranquilidad su almuerzo, fue hacia el pozo para disfrutar sus alimentos sin interrupciones, nunca pensó que ser sacerdotisa a tiempo completo fuera tan pesado, una razón extra para darle todos sus respetos a la anciana Kaede, nunca vio que está se quejará o algo parecido. Suspiro y dejo de pensar en eso, tenía que ver cómo poder vivir en esa época hasta que encuentre la forma de evitar que la Midoriko cree la Perla de Shikon.
—"¿Qué debo hacer?"
...
—A que se debe tu presencia en mis tierras, Lord Kagami.
Un Yokai algo corpulento con músculos bien marcados, cabellos rojos y mechones naranjas, estaba parado frente a Toga mirándolo con sus ojos negros frente a frente ya que son de la misma estatura y con una voz gruesa pero liviana dijo.
—Solo vine a darte esto —lanzo un frasco con un liquido azul muy intenso— me tarde un poco al llegar aquí pero veo que no paso nada todavía.
El Inu levantó una ceja y miro el frasco entre sus garras— ¿Qué es esto?
La fuerte carcajada que soltó el Taiyokai Tigre duro unos minutos casi acabando con la paciencia del peliplata, no entendía nada y estaba esperando una explicación.
—Siempre me matas de risa con tus chistes ocasionales, debes enseñarme amigo jajaja —claro que se fijó en la cara de pocos amigos del Inu frente a él así que lo miro confundido— ¿Acaso lo decías en serio? No puedo creer que te hayas olvidado de algo tan importante Lord Toga —menciono algo burlón pero vio que tenía que hablar pronto o el peliplata lo atacaría, tal vez llegó un poco tarde— Es el líquido que mantiene a nuestras bestias bajo control por nuestro celo que ocurre casi cada 1500 años —explico de manera corta pero precisa.
Los ojos de Toga se abrieron en entendimiento, por eso había actuado de esa manera ¿Cómo pudo olvidar algo tan importante? Por eso el recuerdo de Kagome seguía volviendo y fue obsesivo con ella cuando apenas la conocía, su bestia despertó y lo primero que sintió y vio fue a Kagome. Puede justificarse que solo seria su cuarta vez con el tema del celo.
—Ahora entiendo todo.
Ese comentario no paso desapercibido por el Tigre— ¿No me digas que no estuviste cerca de tu esposa cuando esto empezó? —pregunto preocupado— Si estuviste con otra persona, ya sea Yokai o humana, estás en problemas.
Y muy bien lo sabían los cuatro Lores Cardinales, ninguno pudo olvidar la devastación del Reino del Sur hace cuatro mil años atrás. El joven Lord Shizuo casi mato a la mitad de su ejército, destruyó medio castillo y devastó cinco aldeas, humanas o Yokai, y todo por qué la bruja que hace sus brebajes tardó más de lo esperado en conseguir él ingrediente más importante para poder calmar su celo. Lo peor de todo fue que se prendió de una pequeña Yokai que no pasaba de los 400 años, teóricamente se veía como una joven de 14años humanos. La niña murió al final de todo ese caos, sus heridas fueron muy graves como para haberla salvado y ese fue el detonante del descontrol del Lord.
—Por suerte tu llegaste primero Toga, si no fuera por ti el reino del Sur ya no existiría —comento Kagami con algo de melancolía en su voz— Shizuo no quiere conseguir esposa de ningún tipo para honrar a la pequeña que...
El Inu bajo la cabeza y apretó el frasco en sus manos— No voy a dejar que ella sufra lo mismo que la pequeña Yuki paso.
Kagami vio la preocupación y determinación de su igual en título. Sacudió la cabeza y se preparó mentalmente para lo que pasará en la próxima semana. —Entonces… —llamo la atención del peliplata— ve preparando tres habitaciones en tu palacio, me había adelantado y mandé un comunicado a los demás. Lo más seguro es que aparezcan en la cena.
Toga río negando con la cabeza— Siempre tan previsor Kagami —estiro su mano para que el otro la apretara— Te estoy muy agradecido.
—Lo sé amigo, lo sé —contesto con algo de arrogancia pero su mirada se torno pícara y tiró de su amigo para que esté más cerca— Ahora dime… ¿De quien te prendiste en tu celo? ¿Yokai o humana?
Horas después...
—¿¡UNA SACERDOTISA!?
Toga hizo un gesto de dolor al escuchar el grito de los tres Taiyokai frente a él. Desde la llegada de Kagami habían pasado varias horas, nunca le respondió la indiscreta pregunta al Lord del Norte, pero para mantenerlo tranquilo y no insistiera, propuso esperar a los Lores restantes para iniciar su tortura.
El primero en llegar fue el Lord del Sur Shizuo, un Taiyokai Dragón, su complejo físico era el más delicado de los cuatro Lores pero no por eso era más débil, todo lo contrario. Su cabellera es de un verde agua algo brillante pero sus puntas y flequillo era de un negro muy intenso. A las orillas de ojos rojos escarlata, sus escamas se notaban pero desaparecían tras llegar a sus orejas. En su espalda llevaba una Guadaña muy amenazadora.
El último fue el Lord del Este Kotaro, el Taiyokai Lobo. Sus ojos eran de color esmeralda, su cabello largo y negro atado en una cola alta. Su piel era algo tostada y sin ninguna imperfección o marca como sus amigos presentes. Su físico podría compararse al de Togā pero un poco menos y tenía dos espadas atadas a su espalda.
—Creo haber dejado claro el que no gritaran en mí Palacio.
Kotaro lo veía incrédulo— ¡Eso es lo de menos! ¿Una sacerdotisa? ¡Es una SACERDOTISA!
—¿Te das cuanta a quien le fuiste a clavar el ojo? ¡Es una sagrada! —reafirmo preocupado Shizuo.
Kagami salió de su shock para tirar una carcajada escandalosa— ¡Tenías que ser tu Toga! ¿Quién más podría haberse prendido de un ser inalcanzable para nosotros?
El Inu rodo los ojos al ver qué los otros también se echaron a reír de su desgracia— "Y se supone que estos son mis amigos" Les recuerdo que yo no planee esto.
—Nadie está diciendo eso pero debes admitir que hubiera sido más fácil prenderte de una humana común —comento Kotaro dando un buen trago a su copa.
Shizuo hizo una mueca por lo mencionado— Lo dices por qué sería más fácil deshacerse de ella ¿cierto?
Un gruñido advirtió que ese comentario no le gustó nada al Inu— Nadie le hará daño a ella y quién se atreva morirá.
Kagami intervino de inmediato para que las cosas no se salieran de control— Vamos a calmarnos, nadie dijo que le haríamos daño a nadie, solo comentamos otros posibles resultados.
—Aunque ¿Quién dice que la Miko está a salvo ahora? De seguro está luchando con varios demonio de baja categoría —insinúo el Lobo fingiendo indiferencia y echando a perder el intento del tigre por apaciguar el tema.
Toga se levantó de su lugar listo para salir en busca de la azabache, los comentarios le hicieron dudar de el bienestar de la Miko, sin embargo una guadaña le impidió el paso hacia la salida, miro con furia al dueño del arma.
—Sera mejor que quite su arma de mí camino, Lord del Sur.
El dragón no se movió— Le pido disculpas pero debería volver a su lugar, Lord del Oeste.
Ambos se enfrascaron en una lucha de voluntades, los dos sabían las razones del otro para no retroceder. Por otro lado, los Lores del Este y Norte esperaban al ganador, si Toga ganaba el encuentro iban a poder ir a conocer a la Miko y tener varios problemas, pero si ganaba Shizuo no la verían y tomarían sake hasta caer rendidos, ninguna opción estaba mal sin embargo la más interesante sería la primera.
—Si vas a verla, permítenos acompañarte Toga —retrocedió el dragón— Solo seremos un respaldo por si algo pasa.
El Inu lo miro un momento y luego miro a los otros dos, ambos se pararon y asintieron, de un resoplido volvió su camino hacia la puerta— No molesten.
Rápidamente Kagami, Kotaro y Shizuo salieron tras el peliplata soltando risas, esa noche prometía ser muy interesante para los cuatro. A pesar de que todos llevaban milenios encima, se seguían comportando como cachorros cuando se juntaban, y esperan que eso dure miles de años más.
...
El camino hacia la aldea fue bastante corto, o será por la gran velocidad que tuvieron que utilizar para alcanzar al Inu hizo el trayecto más corto? No lo sabrían decir.
—No se acerquen demasiado o llamaremos su atención —advirtió Kotaro al tener experiencia con los sagrados.
—No se preocupen, note que ella no tiene entrenamiento como sacerdotisa —expuso Toga— vengan, conozco el lugar perfecto.
Los cuatro se movían sigilosamente entre la espesura del bosque, se detuvieron alrededor de un pozo donde a pesar de la distancia tenían completa vista de la aldea.
—Así que aquí vive la afortunada —comenzó jugando el Kagami— ¿No vas a ir a levantarla?
Las risitas de los tres no le cayeron para nada bien a Toga, así que ignorando las burlas de sus acompañantes se concentro en ver la cabaña donde Kagome debería estar durmiendo. Sin embargo el destello de luz saliendo de la aldea hacia el bosque le dijo a los cuatro que la Miko estaba despierta matando demonios.
El dragón se colocó al lado del Inu observando una figura femenina saliendo de entre las cabañas de la aldea— Al parecer Kotaro no se equivocó del todo.
—Se los dije —alardeo el Lobo al costado de Shizuo mirando a la Miko— Valla niña es la que elegiste Toga.
El tigre fue el último en unirse a sus amigos, parándose al otro lado del peliplata, con los brazos cruzados— Ella parece muy poderosa a pesar de no estar entrenada.
Se quedaron varios minutos viéndola tirar flechas a los pequeños demonio que aparecían en su campo de tiro hasta que parecieron desaparecer, aunque ellos sabían que huyeron al ver qué no podían con la Miko. Toga la veía fascinado, era bastante fuerte y buena con su arco pero se veían fallas en sus tiros y demasiado poder en cada uno de ellos. Los cuatro pares de ojos se abrieron de sorpresa al verla voltear hacia ellos, más incrédulos estaban al verla caminar al lugar sin miedo aparente en sus pasos.
—Se dio cuenta —murmuraron los cuatro sin poder creerlo ¿Y ahora qué?
—Hay que escondernos ahora —sugirió Kotaro retrocediendo un paso.
—¿Y eso de que serviría? Ya sabe que estamos aquí —señalo Shizuo copiando el movimiento de su amigo.
—Ya la vimos, así que ahora vámonos al castillo —hablo el tigre imitando a sus dos compañeros.
Toga escucho a los tres y aunque quiso hacer lo que Kagami sugirió, realmente quería hablar con ella o al menos tenerla cerca para olerla— Escóndanse o váyanse si quieren pero yo me quedaré.
Los tres miraron confundidos al Inu sin embargo no le dijeron nada y decidieron esconderse tras la copa de un árbol para poder ver la interacción del Inu y la sacerdotisa.
...
Toda la tarde estuvo practicando detectar presencias como Miroku pero no logro mucho, más no todo fue una pérdida de tiempo ya que esa noche, en medio de sus sueños, sintió varias presencias malignas en un extremo de la aldea, y era el mismo lugar donde mato a ese zorro hace poco.
Esas pequeñas alimañas parecían no tener final, nunca fueron tantos en sus viajes con sus amigos, supuso que en esta época hay más Yokai que en un futuro. Paso media hora lanzando flechas, estaba cansada con sueño y acalorada. Suspiro aliviada al ver qué na salían más demonios, sin embargo sus esperanzas de ir a dormir se interrumpieron al sentir una energía demoníaca conocida junto a varias otras, cada presencia muy poderosa, miro el lugar donde provenían y se dio cuenta que estaban en dirección al pozo. Kagome avanzó hacia el lugar sin vacilar, ese pozo es lo único que queda de su oportunidad de volver a su tiempo en un futuro y no dejaría que nada le pase.
Salió de entre los árboles con una flecha lista para atacar más sus ojos captaron al demonio que se fue enojado con ella el otro día. Una sonrisa se dibujo en sus labios, bajo su arma y se acercó a Toga.
—Pensé que ya no volverías Toga —menciono la azabache feliz de haberse equivocado.
El Inu la miro, a pesar de todo ella lo recibió con una sonrisa, sus cabellos sueltos se movían al compás de una pequeña brisa que le trajo el aroma de ella, olía tan bien incluso con ligero sudor que la cubría.
—Tenemos que hablar Kagome.
La seriedad que mostraba la preocupo mucho— ¿Sucede algo malo? ¿Estás bien? —camino hasta alcanzar tocar su antebrazo invitándolo a seguir.
Entre las sombras de un árbol, tres demonios de alta categoría se cubrían las bocas entre ellos porque soltaron un jadeo instantáneo al ver a la Miko tocando al Inu como si nada. Toga les está ocultando información, si es que ella lo trata de esa manera, se deben de conocer desde hace tiempo.
—Les apuesto a que le dice sobre el celo —murmuro Kotaro con gracia.
Shizuo se burló del comentario del Lobo— No lo creo, es más posible que le diga sobre nosotros.
—Shizuo tiene razón Kotaro —apoyo Kagami— Si se lo dice ella se alejara y eso es lo que menos quiere al saber lo que sucede.
Escucharon como Toga vacila sobre que decirle a la Miko, incluso se rieron al verlo acorralado. Sin embargo se asombraron al ver qué la Miko sabía que estaban ahí, obviamente Toga tomo la confusión de ella para salir del problema.
—Gané —dijo arrogante antes de salir del escondite.
Kotaro bufo molesto con el dragón presumido, por otro lado Kagami solo se rió de ambos. Los dos salieron tras su amigo.
.
.
.
Hola Gente Hermosa!
Espero que le haya gustado este capítulo, y que también sea más largo que los demás.
Quería preguntarles si les gustaba que haya Lords Cardinales y eso, no soy mucho de OCs.
También les pregunto si quieren una pequeña historia de lo que pasó con Shizuo y la pequeña Yuki.
Espero sus comentarios! Bye-by
FM.
