NOTAS DE LA HISTORIA:
GRACIAS POR SU APOYOOOO!
Los personajes son de Masashi Kishimoto al igual que algunas partes del contenido del fic por ser parte de la primera temporada del anime creado por el: NARUTO. El personaje Oc llamado Zoe es idea mía, sobre su historia y todo lo que tenga que ver con ella (vestuario, actitud, armas, etc...)
HISTORIA:
Sasuke y Zoe iban caminando por las calles de Konoha. Una vez que él había encontrado la oportunidad de escaparse de la Haruno, tomo con rapidez del brazo a la pelinegra para alejarse de aquel lugar lo más rápido posible. Conociendo a Sakura, no los dejaría estar solos ni un segundo y él quería hacerle bastantes preguntas a Zoe por su desaparición de hace unos años atrás.
- Esta bien que la hayas dejado así? -
- Hmp Eso no tiene importancia - Este tema era solo entre ellos dos y no era necesario que terceros estén en su conversación - Y bien? - Zoe lo mira confusa - Hablas por tu cuenta o empiezo con el interrogatorio? -
Habían detenido su paso cuando Sasuke empezó a hablar. La pelinegra suspira cerrando sus ojos. Sabía que este momento llegaría, hubiera preferido que se alargara más tiempo, pero se acordó que ella misma lo había citado para hablar - Yo y mi bocota. Al fin que puedo estar tranquila... -
Abre sus ojos para mirarlo fijamente, tenía que pensar una forma para no tener que contarle toda la verdad pero tampoco tener que mentirle. Sasuke también la mira fijamente, parecía que tenían una pelea de miradas. Él no iba a dejar que escapara, ella tenía que responder a cada una de sus preguntas y negarse no era una opción para ella.
- Con una condición -
- Cual? - Pregunto dubitativo mientras juntaba un poco más sus cejas.
Se cruza de brazos - Que solo contestare hasta donde pueda - el la mira extrañado - Lo tomas o lo dejas - Recordando lo poco que había conocido a Sasuke, sabía que él no se tiraría para atrás. Quedarse con nada era lo que a él no le gustaba. Esperaba no estar equivocada y que Sasuke aceptara la condición. Y si no aceptaba? El estaría dispuesto a obligarla a hablar, aunque sea por la fuerza?
- Hmp Que lo intente, no ganara de todos modos - sus músculos se tensaron levemente, algo que oculto a la vista del azabache. No quería llegar a situaciones violentas. Pero intento calmarse en pensar que Sasuke nunca fue una persona que resolvía las situaciones con brutalidad.
Tal vez el tiempo que llevaban separados, pudo haber cambiado bastante. Ya no estaba segura como antes sobre la persona que tenía en frente.
Después de que Sasuke meditara un par de minutos la oferta, no tuvo más opción que aceptar. Era escuchar, en parte, lo que podía responderle o quedarse con la duda. Cuando Zoe ve que asiente ante su condición, sus músculos se relajan y por dentro estaba aliviada de que aun conocía algo de él.
- Hablaremos en otro lado - empezó a caminar. Sasuke no tardo ni un segundo en seguirla, solo un par de pasos los separaban.
Toda esta situación tan misteriosa por parte de ella lo tenía muy extrañado. Por dentro se preguntaba si seguía siendo la misma niña que había conocido a los cinco años en la ciudad abandonada de Sora-ku. Al menos, por lo que veía, seguía manteniendo sus "orejas de gato".
Desde que la conoció siempre tenía esos dos mechones sobre su cabeza que parecían las orejas de un gato. Pero el resto de ella había cambiado, obviamente, con el paso de los años.
Su cabello había dejado de ser corto, ahora era más largo y no sabía cuan largo podía ser ya que a este lo llevaba atado en una coleta alta y le llegaba hasta la mitad de las espalda. La característica del desmechado y lacio de su cabello no la había abandonado. Con respecto al flequillo recto desordenado de antes, ahora era algo largo hacia la derecha, tapando levemente uno de sus ojos de color negros grisáceos, que contrastaba con su piel blanquecina.
Otra cosa que no abandono fue los típicos colores de ella en su ropa. No había visto a alguien tan enloquecido por un color como lo hacía Zoe con el rojo. Ese color siempre lo acompañaba con el negro.
Su vestuario consistía en una camisa roja con los primeros botones desabrochados dejando ver que llevaba una remera negra debajo. Encima de la camisa lleva un saco de color negro con cuatro solapas. A este lo llevaba desabotonado y las mangas estaban dobladas hasta arriba de los codos. Traía un pantalón corto de color negro donde los bordes estaban doblados.
En sus manos tenia guantes de color negro que dejaban al descubierto sus dedos y en el dorsal de las manos tenían una pequeña placa de metal rectangular. La bandana ninja la traía atada en su brazo izquierdo. Esta era de color rojo.
Lo que le llamo la atención, es que Zoe no llevaba las sandalias ninjas sino que traía unas zapatillas negras y a los costados había dos líneas negras que hacían una forma de cruz de color rojo como el color de los cordones. Y en vez de llevar un porta kunais en el muslo izquierdo con cinta blanca esta era de color rojo y llevaba un cuchillo por lo que se veía era grande.
- Una daga en un porta cuchillos negro -
Ese era la única arma que traía. Algo arriesgado y poco precavido por parte de uno, mas siendo una mujer. Pero lo que le llamo más la atención la primera vez, aun mas su repentina aparición, es que aun llevaba el collar para gatos de color negro con una hebilla de color plateada, en el cuello. Habían pasado años cuando le regalo ese collar. Pero a pesar de eso seguía, aunque algo desgastado y con poco color, siendo algo grande quedándole algo suelto al cuello.
Estuvo por preguntarle si era el mismo collar, ya que con los años ese objeto no podía crecer junto a ella, de seguro tendría que ser otro. Pero la situación de Zoe era tan extraña que no sería sorpresa suya de que el collar fuera creciendo.
Cuando estaba por hablar se da cuenta que de a poco la cantidad de personas a su alrededor iban disminuyendo y así dándose cuenta de a donde se dirigían.
- Zoe, será mejor que vayamos a otro lado - estuvo por detener su paso y retomar el camino hasta que ella, rápidamente, lo toma del hombro. Se asombró por la rapidez de la chica que al parecer esta también estaba sorprendida por lo que había hecho. Pero la sorpresa en su rostro desapareció de forma rápida como lo hizo al querer detenerlo.
- Sé que es difícil ir ahí, también lo es para mí y tú lo sabes - Sasuke dudaba de volver a ese lugar. Hace tiempo que no pisaba los terrenos Uchihas. Lugar al que no quería ir. Si tan solo de recordar aquel fatídico día sentía su estómago revolverse, no se quería imaginar cómo se sentiría estar ahí dentro y mucho menos tener que entrar a su casa.
Zoe, tratando de interpretar los pensamientos que Sasuke tenía en su cabeza ahora, le aseguro que estarían lejos de su casa - Tranquilo, estoy al lado tuyo ahora - intento calmarlo aunque sea un poco. Había notado enseguida la preocupación en sus ojos.
La preocupación de sus ojos desaparecieron de repente mostrando ahora una mirada de molestia y enojo hacia la pelinegra - Hmp Cuando realmente te necesite a mi lado, desapareciste por completo, sin decirme nada -
Zoe no pudo decir nada ante esa acusación. Era verdad, ella había desaparecido unos días antes de la masacre a la familia Uchiha. Tenía una buena excusa para eso, pero no estaba muy segura si de hacerlo o no.
La mirada de Sasuke hacia ella le estaba afectando - Y pensaba que había descartado todo rastro de sentimiento- se molestó consigo misma. La primera regla de un shinobi es que los sentimientos no estén de por medio en una misión y ella inconscientemente lo estaba haciendo ya que estaba por tomar la mano del azabache para pedirle que la perdonara. Pero al intentar hacer el movimiento ve a un ANBU de Raíz y otro de su escuadrón detrás de Sasuke ocultos en un pequeño callejón.
El ANBU de su escuadrón le negaba con la cabeza a lo que estaba por hacer. Este levanto levemente la máscara para que así ella pudiera leer sus labios.
Sasuke no había dejado de mirarla. Había confirmado que no era la misma niña de antes. Sus expresiones eran inertes, no hacía casi ningún gesto con su rostro a como lo hacía antes.
Zoe no era una niña que sonreía mucho o confiaba en los demás con rapidez. A su edad su mentalidad era algo más madura que los otros niños. Tenía otra forma de pensar así que no le sorprendía si no hablaba demasiado o hacia pocas expresiones. Pero ahora parecía una muñeca frente a él. No llegaba a entender lo que pasaba por su cabeza como lo hacía antes. Ahora era una completa desconocida para él.
Se da cuenta que estuvo por decirle algo y por ese pequeño instante pudo ver, aunque sea un poco, tristeza en los ojos de ella. Pero eso duro poco porque su mirada se había desviado por detrás suyo. Vio cerrar su boca, como si se hubiera arrepentido de hablar y volvió otra vez con su rostro sin expresión - Que miras? - al girar su cabeza hacia atrás no vio a nadie.
- Nada. Sigamos - giro sobre sus talones para seguir con su camino - A ese tema lo hablaremos después. Este no es lugar para eso - Zoe escucho un suspiro provenir de Sasuke y los pasos de este que la estaban siguiendo. Apretó con fuerza la mandíbula al recordar lo que intento advertirle su ahora ex compañero.
"- Recuerda que estas en una misión y no te olvides de la Alerta Violeta -"
Esa estúpida alerta otra vez. En la aldea había distintas alertas con sus respectivos colores para saber cuál era cada una. Y la de ella tenía ese color. Porque ese color? A ella se le había ocurrido que fuera Alerta Violeta cuando tenía seis años. Era ese nombre o el otro que le había puesto Danzo.
El Tercer Hokage se encontraba en su oficina firmando y sellando algunos de tantos informes que le traían los shinobis una vez que terminaban una misión. Parecía que el papeleo no iba a terminar más, pero era su deber el cumplir con su rol de llevar y administrar la aldea que con tanto esfuerzo ha tratado de proteger.
A pesar de su buen autoestima, tenía que reconocer que los años no le ayudaban mucho, ya no tenía la misma dinámica que de joven. Así que para prevenir algún acontecimiento poco agradable, decidió tomar solo un pequeño descanso de unos quince minutos. Cuando estuvo por levantarse para dar una pequeña caminata por la aldea tocan la puerta de madera unas tres veces.
Escucha que alguien, del otro lado, pregunta con total formalidad si podía entrar. Él no se negó. Con su voz áspera pronuncio la palabra adelante para ver como una cabellera plateada se asomaba por la puerta.
- Lamento molestarlo Hokage-sama - se disculpaba Kakashi. Una vez que cerró la puerta dio un par de pasos para posicionarse en el centro de la habitación
- No tienes por qué preocuparte - vio atentamente como el Jounin estaba algo dudoso en hablar - Sucedió algún problema? -
- Ah decir verdad, no... - llevo su mano derecha detrás de su cabeza mientras miraba hacia un costado. A la otra la tenía descansando dentro de su bolsillo.
Si no hubo problemas, entonces cual era el motivo de su visita ante él? Iba a preguntarle pero se detuvo al ver que él iba a continuar con su charla - Vengo a pedirle una petición -
- Y se puede saber cuál es? -
Aclaro su garganta para poder seguir hablando. La mano que tenía antes detrás de su cabeza termino llevándola hasta su bolsillo como tenía la otra - Ser el tutor legal de Zoe, otra vez... -
Abrió levemente sus ojos el Hokage ante lo dicho. Dio un suspiro largo al cerrar los ojos - Estas seguro? - llevo sus manos entrelazadas sobre su escritorio. Volvió a abrir sus ojos para mirar al peliplata.
- Definitivamente -
- Los motivos serian? -
- Ninguno en realidad - hablo con su voz desganada, algo tan característico en él. El tercero se sorprendió ante la respuesta tan simple.
- Creo que hay algun motivo detrás de tu petición Kakashi - hablo de forma severa - Veré que puedo hacer... Lo primero que hay que hacer es una carta informando tus motivos y... - ve como el Hatake saca un sobre de su bolsillo derecho - V-veo que viniste preparado... -
El asiente con la cabeza - Lo que faltaría es hablar con los tres ancianos - no sería una tarea fácil tratar de convencerlos y mucho menos a Danzo ya que él fue quien, prácticamente, lo obligo a dejar de ser el tutor de Zoe. Al hacerlo ella quedaba bajo la responsabilidad del Hokage y el consejo. Un objetivo que quería llegar Danzo.
- No volveré a equivocarme otra vez - esta vez tenía una coartada para convencer a los otros dos ancianos, ya sabía de antemano que el fundador de Raíz se negaría.
- Bien, si es lo que quieres... Pero sigo creyendo que hay segundas intenciones detrás de todo esto - toma la carta de Kakashi posicionándose a un lado de este.
El peliplata ríe por lo bajo sabiendo a lo que se refería. Solo pocos sabían la relación que había entre él y la pelinegra; y el Tercero era uno de ellos - Claro que no señor - hablo con inocencia.
El Hokage también responde con una risa por lo bajo - Entonces, aprovecharemos la reunión de esta noche para dar a conocer tu petición. Pero no te puedo asegurar de que acepten enseguida y mucho menos de que la respuesta sea afirmativa sin un buen argumento - ve en los ojos de el preocupación. Con su mano derecha la posa en su hombro - Haré lo que este en mi alcance - dijo tratando de calmarlo.
Una vez que ya habían pasado por la cinta amarilla que impedía el paso a los terrenos de uno de los clanes más importantes y más respetados de la aldea, Sasuke, instantáneamente empieza a tener flashes de su infancia. Había tomado su tiempo de inspeccionar el lugar que lo había visto crecer. Ya nada era como antes. El lugar ahora estaba desolado, las casas estaban deterioradas con algún que otro agujero.
El avanzar de los pasos de Zoe hizo que reaccionara para seguir caminando. También se había quedado observando el lugar ya que ella lo frecuentaba mucho cuando era una niña. El gran cambio era notorio.
Caminaron por unos pocos minutos. Cuando doblaron en una de las esquinas de aquellas calles desiertas, se podía notar como ahora habían desaparecido las entradas de las casas para dar lugar a unos muros gigantes, muros que el azabache conocía muy bien.
Sentía que la presión sanguina iba en aumento. Su garganta se estaba secando y cada vez le estaba costando poder pasar saliva. Ahora Zoe se encontraba a su lado caminando, para ser más específicos, se encontraba a su derecha. Ella sabía que pasar por esa parte le costaría al Uchiha. También le sucedía lo mismo pero a él le afectaba mucho más y estaba consciente de eso.
Sasuke no pudo evitar recordar aquella fatídica noche en que el se encontraba corriendo, justamente por donde se encontraba caminando ahora, para saber si sus padres estaban bien. Ya al estar frente a la entrada de su antiguo hogar, tampoco pudo evitar que la imagen de sus padres muertos apareciera en su cabeza y de la persona quien había causado tal acto.
Una furia interna se apodero en el demostrándolo en su rostro. Superar y asesinar a su hermano mayor era su meta. Se juró así mismo hacer desaparecer de la tierra al causante de su soledad y tristeza, haría desaparecer para siempre a Itachi Uchiha.
- Hmp Si sigues frunciendo así las cejas, en cualquier momento se harán una - hablo Zoe con su típica seriedad haciendo molestar al Uchiha. Este soltó el mismo monosílabo que había utilizado al principio la pelinegra.
De a poco fueron alejándose de la casa de Sasuke provocando un poco de alivio dentro suyo. Mientras más iban avanzando al destino que tenía planeado Zoe, él se fue dando cuenta de a donde lo quería llevar.
- Ahora entiendo a donde queres ir - la pelinegra lo mira - Porque no se me había ocurrido antes? - había sido tan claro desde un principio a donde ella quería ir. Ese lugar no había pasado por su cabeza cuando tenía que haber sido la primera opción. Con tan solo saber que iban a los terrenos Uchihas la respuesta era muy obvia.
- Tal vez porque sos un tarado que no piensa bien - en el rostro de ella surcaba la inocencia ante su respuesta mientras que en el de Sasuke solo había molestia.
- Hmp Y vos una tonta por no hablar desde un principio -
- Hmp - vuelve su mirada al frente. Esos insultos nunca habían sido ofensivos para ellos, era una forma de molestar al otro. Recordó que desde chicos siempre había sido así a excepción de los primeros días de haberse conocido. Ahí si eran insultos. Tuvo que reprimir una risa por lo estúpidos que eran de niños.
- No esperes a que este en buenas condiciones el lugar -
- No lo espero - en realidad si lo esperaba. Mas que nada por la
- Tampoco esperes que aquella hamaca siga en buen estado - Zoe lo mira de reojo escondiendo su sorpresa. Tal parece que el Uchiha sabe leer la mente porque justamente estaba pensando en eso - Sabes que es de mala educación ver de reojo a las personas? - ahora el la miraba de esa forma.
- Nadie te está mirando. Engreído - los muros habían desaparecido para dar paso a casas una detrás de la otra para después ver unas pocas casas estilo cabañas. Eran un poco humildes pero no llegaban a ser de aspecto pobre - Como supiste que -
- Que estabas pensando en la hamaca? - ella asiente con la cabeza - Esa cosa siempre te enloquecía cuando tenías seis años. Le dabas más importancia a eso que a mí -
Una curva burlona había aparecido en el rostro de Zoe - Celoso de una hamaca? -
- No en realidad - sabía que solo quería molestarlo con lo último que le dijo - Eras tan mezquina que no me dejabas usarla -
Ante la clasificación que el utilizo en ella, se cruza de brazos - Era mía por derecho sino lo recuerdas -
Era verdad, Itachi había hecho esa hamaca para que Zoe se entretuviera mientras él y su hermano entrenaban en el bosque. Este era algo pequeño pero frondoso y con árboles de gran altura. Muchos los utilizaban para perfeccionar sus movimientos y jutsus.
- No era que el lugar no estaría en buenas condiciones? - hablaba con un tono de ironía y burla la pelinegra.
El pequeño prado que separaba las casas del bosque, brillaba de un hermoso verde y se podía ver que algunas flores silvestres se movían al compás de la brisa como el pasto. El bosque no había cambiado en nada, lucia igual de imponente y tenebroso.
- Camina - le ordeno el azabache un poco fastidiado.
Caminaron por el lugar para adentrarse tan solo un poco en el bosque. Avanzaron otro poco hacia la izquierda hasta distinguir a la hamaca que estaba sujeta al árbol. A pesar de los años, la cuerda y la madera seguían en un buen estado ya que Zoe, apenas la pudo distinguir se dirigió a ella, se sentó y el objeto pudo resistir su peso; al menos lucia mejor de lo que esperaban.
Sasuke estaba recostado en un árbol observándola hacer su investigación de la hamaca hasta verla hamacarse. Pensó que su rostro mostraría alegría o felicidad por ver que el juego seguía con "vida" y que podía aguantar su peso. Pero no fue así, siguió de forma seria.
- Ya es hora de que hables Zoe - se sentó sobre una roca que estaba junto a la hamaca. Su mirada la poso sobre el prado. Unos pocos arboles obstruían su vista sobre aquel hermoso manto verde.
La pelinegra fue deteniendo de a poco con sus pies el movimiento hasta quedarse quieta y también observar lo poco que se veía del prado - Recuerda la condición - el solo asintió - Bien, tu primera pregunta es? -
- Porque te fuiste? - pregunto rápido y de forma severa.
- Hmp Que rápido... - Zoe tomo un poco de aire para tomar algo de coraje y tratar de responder - Este no era mi lugar Sasuke. Me sentía de forma... incomoda... Vos mismo viste como la gente de Konoha me miraba... Al ser una niña esas miradas aterraban de alguna manera... -
Por un momento Sasuke no le estaba creyendo, pero tenía que aceptar que todo eso era verdad. La mayoría de las personas que miraban a Zoe lo hacían con repulsión como si ella fuera algún bicho o hasta le temían como si fuera una enfermedad. Pero todo eso no justificaba del porque no dijo nada de su partida.
- Y porque no me dijiste nada de tu partida? -
- Porque supuse que sería... dolorosa la despedida... -
- Y crees que es mejor desaparecer de un día a otro cuando una persona estaba preocupada por vos por tener temperatura alta? - de a poco Sasuke fue levantando la voz - Zoe, en ese momento te desmayaste de la nada. Cuando fuimos a internarte tenías una temperatura de cuarenta y tres grados e iba en aumento. Casi no se podía tocarte del calor que expulsaba tu cuerpo -
La pelinegra apretó fuertemente la soga con su mano derecha. El no pudo distinguir ese gesto porque se encontraba del lado izquierdo
- Cuando fui al día siguiente a verte... Me dijeron que te habían dado de alta, pero nunca me dijeron a donde te fuiste - un silencio se hizo presente entre los dos. Lo único que se escuchaba eran las hojas de los arboles siendo movidas por el viento.
- Yo no quería -
- No tienes idea de que se siente ver que… que la persona que queres colapse de la nada frente tuyo y no poder hacer nada. Zoe te vi caer al suelo con los oídos y la nariz sangrando... no es una excelente imagen para un niño de seis años... No sabía que hacer y pensé que en ese momento te perdería... -
A pesar de que Sasuke se sentía afligido, no lo demostraba ni en su rostro ni en su voz. La imagen de Zoe de aquel momento le dio escalofríos, no sabía qué hacer, se sentía débil en aquella ocasión.
Ella intento al menos imaginar lo que paso el azabache, pero sabía que eso le sería imposible - Nose... que decir exactamente... -
- Podrías empezar por a donde te habías ido - apoyo sus antebrazos sobre sus piernas y giro su cabeza levemente para mirarla.
- Lo único que recuerdo es que me encontraba con Nekomata otra vez -
- No mientas - Zoe lo miro para enfrentar su mirada - El primer lugar al que había ido a buscarte fue a la ciudad de Sora-ku y Nekobaa me dijo que no te encontrabas por esos lados -
- No miento. En el momento de despertar, Nekomata me había dicho que estuve dos meses dormida y que era mejor que no volviera otra vez a Konoha. Estuve encerrada en ese palacio por un buen tiempo -
Sasuke la veía a los ojos. El no creía que estuviera mintiendo, pero había muchas cosas que no entendía todavía - Si fue así... Como llegaste a Konoha otra vez? Como es que tienes la bandana de la aldea si sos de otro lado? -
- Si recuerdas, Nekomata quería que se legalizara que sea parte de la aldea de Konoha, que sea un ninja más de acá. Pero después de ver lo que me había ocurrido, prefirió que estudiara desde el castillo. Así que algunos shinobis de Konoha fueron hospedados allá para mis estudios. A Nekomata no le gustaba la idea de tener humanos en su fortaleza, pero prefería eso a que estuviera fuera -
- Al menos podías haberte comunicado -
- No podía, se me prohibió la comunicación con el exterior -
- Supongo que no la pasaste muy bien. Conociéndote, habrás hecho un berrinche, tal vez. Siempre te gusto estar libre y correr por ahí -
- Es verdad, muy bien no la pase - agacho su mirada hacia sus pies. Esa época es algo de lo que le gustaría poder olvidar, pero ese pasado era parte de ella - Otra pregunta más? - volvió su mirada al azabache.
- Tengo una duda, porque le dijiste a Sakura de que eras mi ex novia? -
- Sasuke, éramos unos niños. Eso solo fue un juego -
Se sorprendió a la respuesta de ella - Para mí no lo fue -
- Sera mejor que olvidemos eso, como dije, solo fueron cosas de niños, solo un juego -
- Esta bien - se para de la roca - Yo no lo olvide pero si es lo que quieres, aceptare ya que al parecer lo olvidaste - Zoe se queda callada, solo escuchaba lo que le decía - Solo quiero que sepas que al proponerte ser mi novia hace unos años atrás no fue un juego para mí porque de verdad te quería y lo sigo haciendo -
Otro silencio se hizo presente entre los dos. Sasuke a pesar de que no quería reconocerlo, se sentía mal por la respuesta de ella. Tal parece que él fue el idiota de los dos por esperar algo.
El recuerdo de Zoe había sido lo único que lo mantenía con fuerza después de lo ocurrido con su familia. Siempre tuvo la esperanza de que estuviera viva y que no le haya pasado nada malo.
- Que fácil fue para vos olvidarte de la promesa que nos habíamos hecho... - la mira a los ojos.
- Era una promesa de niños, solo -
- Solo un juego... Esa va a ser tu respuesta para todo? - Zoe agacha la cabeza. No quería mirarlo a los ojos - Y el collar qué? Sigue siendo el mismo o es otro? -
Ella lleva su mano izquierda hasta el para tocarlo con los dedos - Sigue siendo el mismo -
- Me sorprende que aun te quede... - ella asiente ante lo dicho. También se encontraba asombrada de como aquel collar se había adaptado a su cuello con los años. Era como si tuviera vida propia - Creo que ya es todo, no hay más preguntas -
- Entonces nos vemos mañana junto a los demás -
- Si... - empieza a caminar pero se detiene al ver que ella no se paraba para irse junto a el - No vienes? -
Agitaba levemente su cabeza hacia los costados negando - No... Me quedare un tiempo más... -
- Has lo que quieras - y así Sasuke se fue caminando lejos de ella. Cuando perdió a Sasuke de vista se había percatado recién de que los anbus anteriores los habían dejado de seguir.
Aun sentada en la hamaca, empezó a balancearse un a soltar todo el aire que había estado guardando dentro de ella. Un aire cargado de estrés. Llevo su mano izquierda una vez más a su collar pero esta vez apretándolo con fuerza.
- Tuve que mentirle en todo al fin y al cabo -
No todo había sido mentira, en si la gran parte a excepción de algunos detalles. Es verdad de que la habían internado y que estuvo durmiendo durante dos meses, pero ella nunca había regresado con Nekomata, nunca había abandonado la aldea en realidad. Lo que le había ocurrido era algo que quería olvidar.
"- Quiero irme... No me gusta este lugar... - lloraba una niña de siete años. Se encontraba en una habitación angosta que solo era iluminada por la luna a través de una ventana pequeña a lo alto de las grandes paredes.
Su ropa consistía de un oberol con pollera de color negro y una camisa de mangas cortas y cuello de color rojo, pero estos se encontraban sucios y algo rasgados. A su pelo lo tenia un poco mas abajo de los hombros y enmarañado.
- Ya cierra la boca! - era la voz gruesa de un hombre que golpeaba con fuerza la puerta de acero para tratar de intimidar a la niña, algo que había logrado ya que esta se había acurrucado aun mas contra la esquina. Se abrazaba con fuerza con sus brazos tratando de tomar calor, algo que le era imposible, aquella habitación parecía un congelador.
- Quiero irme! Sáquenme por favor! - lloraba a mares. Con sus manos sucias intentaba secar sus lagrimas pero al hacerlo se ensuciaba aun mas su cara que estaba con algunos raspones como en sus brazos y piernas. Y sus pies ya eran otra cosa, se encontraba descalza y estos estaban peor que sus manos y mas lastimados.
El hombre cansado, entra a la habitación tomándola por la la ropa y así levantarla en el aire. Para el no fue tarea difícil ya que la niña se encontraba algo desnutrida y al ser pequeña no pesaba tanto - Te dije que cerraras la boca de una maldita vez! - y terminando con su amenaza la lanza hacia la pared cayendo en la cama en la que se encontraba sentada hace unos momentos.
- Que sucede? - había entrado otra persona, pero ella no lo había distinguido porque su vista estaba nublada por sus lagrimas. Intento reincorporarse para volver al rincón una vez mas. Muy lejos no podía llegar por culpa de que tenia cadenas en sus muñecas.
Estas cadenas estaban sujetas a la cama, si es que se le podía llamar así a esos fierros oxidados con un colchón que parecía mas a un trapo por lo delgado y destrozado que se encontraba.
- El pequeño monstruo no quiere dormir -
El segundo hombre la mira desde la puerta. Por lo que ella pudo distinguir era un medico o algo parecido por la bata - Yo me encargo... - de su bolsillo saca una jeringa y una botellita de vidrio extrayendo de este el liquido con la aguja.
Zoe se asusto. Quiso levantarse para irse pero se había olvidado de las cadenas. Al tirar de ellas se lastimaba aun mas sus muñecas por lo ajustadas que estaban. Cada vez que le aplicaban una vacunacion le dolía ya que lo hacían sin tacto alguno así dejandole un moretón que le duraba días.
- Estira el brazo - ella se negó poniéndolos atrás suyo pero el primer hombre que había entrado la sujeto de su pelo para aplastarla contra la cama boca abajo. Hizo lo posible para defenderse, pero le fue imposible porque le ganaba en fuerza así recibiendo el pinchazo. Lloro, pataleo y todo fue en vano.
Sintió como los hombres se habían ido de la habitación - Sasuke... Ayúdame por favor... - como pudo llevo su mano izquierda al collar que le había regalado - Tengo miedo... - y así volvió a llorar otra vez."
Se quito sus guantes negros para ver las pequeñas pero notorias cicatrices que le habían quedado por culpa de esas cadenas.
Tal vez ella le dijo que todo había sido un juego entre ellos dos, pero le tenia que mentir y todo por aquella maldita Alerta Violeta.
En esos momentos Sasuke era la única fuerza que tenia. Mientras estuvo en cautiverio, siempre soñaba con que algún día Sasuke la rescataría como a toda princesa rosa que esperaba a su príncipe azul. Pero ese sueño murió. Sasuke no la rescataría por el hecho de que el no sabia nada de lo que le ocurrio. Desde ese momento odio a las princesas que conseguían todo como al color rosa.
De niña lo único que hicieron esos hombres con ella fue jugar de manera cruel como si fuera una muñeca.
- Solo una muñeca... Una muñeca para usar y desechar... - hablo con tristeza. No recordaba muchas cosas de aquel entonces, solo esos días de cautiverio que estuvo en aquel lugar desde los seis años.
Al ver que el sol estaba cayendo, decidió ya irse; tenia la reunión con el consejo y el Hokage por su renuncia y cual iba a ser el paso a seguir de la misión.
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"Sintió como los hombres se habían ido de la habitación - Sasuke... Ayúdame por favor... - como pudo llevo su mano izquierda al collar que le había regalado - Tengo miedo... - y así volvió a llorar otra vez - Quiero que alguien me ayude... -
- Necesitas ayuda? -
- Q-quien es? - pregunto asustada.
- Eso no importa ahora, quieres que te ayude o no? - Zoe algo dudosa asiente - Jajaja Esta bien -
La pelinegra siente una punzada fuerte en su cabeza y como un liquido salia de su nariz como de sus oídos. Con la poca fuerza se toca en aquellos lugares y nota que era sangre. Después de eso siente calor y como sus ojos se cerraban, tal vez por el efecto de lo que le habían aplicado.
- Tranquila... Duerme mientras juego con la muñeca un rato... Jajaja - "
NOTAS FINALES:
Bueno, espero que les haya gustado el capitulo.
Como siempre, agradezco que hayan leído y gracias por darle una oportunidad. Hasta el siguiente capitulo (espero que no lo escriba tan tarde xS)
